Historias generales del libro hay muchas y buenas. Esta no pretende competir con ellas: se propone algo más estrecho y más útil, que es contar la historia de los oficios —la imprenta, la tipografía, la encuadernación, el papel, la librería, la corrección— y hacerlo desde las fuentes que esta casa conserva. Cada capítulo se escribirá con documentos que están aquí, a un clic, para que quien lea pueda ir a comprobar.
Es una sala que crecerá despacio. Se publica lo que está escrito y verificado; lo demás se anuncia como lo que es: trabajo por hacer. Debajo, el primer capítulo y el plan de los que siguen.
En 1852 se publicó en Madrid un Manual de la tipografía española, ó sea El arte de la imprenta. Lo firmaba Antonio Serra y Oliveres, que no era erudito ni catedrático sino regente de imprenta: el hombre que en un taller decide cómo se hace cada cosa. En la portada se presenta además como autor de retratos y mapas tipográficos y como formador de la caja española. El libro está dedicado a su padre, don Joaquín Serra, también tipógrafo, y firma la dedicatoria «su hijo y discípulo». El oficio se heredaba.
El prólogo explica por qué tardó diez años en publicarlo, y es una frase que conviene leer despacio: no se atrevía, dice, «atendido el estado poco lisonjero de la generalidad de los individuos de este arte digno de mejor suerte y de más protección». Un regente de imprenta, a mediados del siglo XIX, lamentando el desamparo de su gremio. Ciento setenta años después seguimos escribiendo, con otras palabras, exactamente lo mismo.
Lo que sigue es un mapa completo del oficio. El cajista aprende primero el modelo de la caja española, las reglas del aprendiz, la distribución y la corrección, y hasta los precios de la composición: el manual enseña el arte y también cuánto se cobra por él. Después viene el ajustador o compaginador, con tablas para colocar las notas al pie y las signaturas de cada pliego. Un capítulo entero se dedica a las obras de lujo, a los títulos y a las portadas, con reglas explícitas para componerlas.
El capítulo de la prensa es el más físico de todos, y su vocabulario ya no lo entiende casi nadie: el tímpano, la frasqueta, las punturas, las alzas, el registro, la retiración. Explica cómo mojar el papel, cómo hacer los rodillos y las balas, cómo preparar el barniz para la tinta —con cuatro recetas distintas— y cómo imprimir a dos, tres y varios colores, incluso a pulso. Hay impresión dorada y con purpurina. Cierran el volumen un capítulo sobre las máquinas, con precios de los principales fabricantes de Europa, un vocabulario tipográfico y unas páginas sobre cómo debe estar montada una imprenta.
Pero lo que más sorprende está antes, en las páginas de historia con que abre: la invención del pergamino y del papel, la fundación de las bibliotecas, las listas de los primeros impresores del siglo XV en España y en Francia, los reyes que protegieron el arte. Y una colección de alfabetos que hoy leemos como un gesto de ambición desmedida y conmovedora: griego, hebreo, rabino, copto, samaritano, siriaco, ruso, moldavo, árabe. Un taller español de 1852 se preparaba para componer en nueve escrituras.
Serra y Oliveres no escribió una historia del libro. Escribió un manual para que otros hicieran libros. Pero al describir su oficio con esa minucia dejó, sin proponérselo, el retrato más exacto de lo que significaba imprimir antes de que todo cambiara. Esa es la clase de documento con la que queremos escribir esta sala: no lo que se dijo del oficio desde fuera, sino lo que los oficiantes escribieron para enseñárselo unos a otros.
Fuente: Antonio Serra y Oliveres, Manual de la tipografía española, ó sea El arte de la imprenta, Madrid, 1852, 386 páginas. Ejemplar consultable íntegro en La Hemeroteca de esta casa.
Cada uno se escribirá con las fuentes que se indican. Donde dice «se discute en N números de la revista» es porque el corpus de Quehacer Editorial ya trae ese debate levantado y medido: veintitrés años de discusión gremial que sirven de segunda fuente.
Siete de los ocho capítulos cuentan ya con obra de primera mano en La Hemeroteca. La encuadernación y la corrección, que hasta hace poco no tenían ninguna, tienen hoy cuatro cada una.
Cómo llegó la imprenta a América en 1539 y qué se hizo con ella durante tres siglos.
En el acervo: Bibliografía Mexicana del Siglo XVI · Manual de la tipografía española, 1852 · Se discute en 11 números de la revista
El diseño y la fundición de los tipos: de los punzones de Bodoni a las familias digitales.
En el acervo: Manuale Tipografico de Bodoni · Manual de la tipografía española, 1852 · Se discute en 4 números de la revista
El oficio que convierte pliegos en libro. Pasta dura, pasta blanda, tela, piel, costuras.
En el acervo: The Whole Art of Bookbinding, 1811 · Manual del relieur de la Encyclopédie-Roret, 1840 · Bibliopegia de Hannett, 1848 · Nicholson, Art of Bookbinding, 1856 · Se discute en 2 números de la revista
De los molinos novohispanos a la fabricación industrial, y su vuelta como oficio artesanal.
En el acervo: La Lande, Die Kunst Papier zu machen, 1762 · Se discute en 24 números de la revista
Quién ha vendido libros en este país, cómo y con qué dificultades.
En el acervo: Lista de los libros del rezo divino de la Real Compañía, 1781 · Se discute en 19 números de la revista
El oficio invisible: leer para que otros no tropiecen. Del corrector de pruebas al de estilo.
En el acervo: Wilson, A Treatise on English Punctuation, 1826 (ejemplar de la 28.ª edición, 1871) · De Vinne, Correct Composition, 1902 · De Vinne, Modern Methods of Book Composition, 1904 · Manual of Style del Government Printing Office, 1894
Quienes se propusieron registrar todo lo impreso, y por qué sin ellos no habría historia del libro.
En el acervo: Beristáin, Biblioteca Hispano Americana Setentrional, tomos I y III · García Icazbalceta
Quién lee, qué lee y cómo se ha medido —o se ha creído medir— la lectura en México.
Se discute en 24 números de la revista
Junto a los capítulos de oficio, la sala publicará ensayos sobre episodios concretos de la historia reciente del libro en México. El primero, en escritura, indaga por qué cierra una editorial que fue central para la cultura del país. Se publicará cuando esté terminado y con sus fuentes al pie.