Librerías · bibliotecas · casas con libros

Libros mojados

Lo importante es actuar pronto y distinguir qué tan mojado está cada libro.

El reloj corre

Los hongos pueden aparecer entre 48 y 72 horas después de mojarse, antes si hace calor.

Lo primero

  1. Corta el agua y saca de ahí los libros secos. Los que no se mojaron también se enmohecen si se quedan en un cuarto húmedo.
  2. Fíjate de dónde vino el agua. Si es de drenaje, no lo intentes en casa: llama a un profesional. Si es agua con lodo, enjuaga los libros antes de secarlos o congelarlos (abajo se explica cómo).
  3. Si son muchos, clasifícalos antes de empezar en tres grupos: libros corrientes y fáciles de reponer, libros difíciles de conseguir y ejemplares de valor bibliográfico o afectivo. No todos merecen el mismo procedimiento, y esa clasificación ahorra trabajo y pérdidas.
  4. Toma los libros con cuidado. El papel mojado se rompe con nada. Sostén el libro entero, cerrado, sin cargarlo por la tapa ni por las hojas.

¿Qué tan mojado está?

EstadoCómo se reconoceQué hacer
HúmedoSe siente frío al tacto, pero no tiene manchas de agua.Secar al aire
Ligeramente mojadoLa mancha de agua no entra más de un centímetro, más o menos, desde los bordes.Intercalar papel
EmpapadoLa mancha entra más allá, hasta empapar el libro.Congelar
Papel brillanteLibros de arte, fotografía, revistas en papel cuché, sin importar qué tan mojados estén.Congelar ya

1. Si está húmedo

Ponlo de pie, abierto en abanico, apenas un poco, en un cuarto fresco y ventilado. Un ventilador ayuda a mover el aire, pero que el aire corra a lo largo de los libros, no directo contra ellos. Un deshumidificador ayuda en un cuarto chico y cerrado; para un local entero no alcanza.

2. Si está ligeramente mojado

Intercala hojas de papel absorbente blanco y sin tinta (toallas de papel o servilletas blancas, papel periódico sin imprimir) más o menos cada 16 a 20 páginas, empezando por el final del libro, y pon una hoja dentro de cada tapa. Párate o recarga el libro para que circule el aire.

Cambia el papel en cuanto se humedezca y, cada vez que lo cambies, voltea el libro de cabeza a pie. No pongas demasiado papel: el lomo se hunde y el libro se deforma. Como regla, que el papel intercalado no pase de un tercio del grueso del libro. Cuando el libro ya sólo esté húmedo, sigue como en el punto 1.

3. Si está empapado

No lo abras a la fuerza ni separes las hojas pegadas. Lo recomendable es congelarlo para detener el deterioro mientras decides cómo secarlo:

  • Dale forma con suavidad antes de congelarlo: así como se congela es como se va a quedar.
  • Envuélvelo en papel encerado, toalla de papel o papel periódico sin imprimir, para que las tapas no se peguen con las de otros libros. Basta con cubrir las tapas y el lomo.
  • Un congelador doméstico sirve para unos cuantos ejemplares.

Congelar no es lo mismo que recuperar: no seca el libro ni mata los hongos, sólo compra tiempo. Después hay que sacarlos en tandas chicas, conforme haya tiempo y espacio, y secarlos como en el punto 2. Para muchos libros o para ejemplares valiosos existe el secado por congelación al vacío (liofilización), que hacen empresas especializadas.

4. ¡Mucho cuidado con el papel brillante!

Los libros de fotografía y de arte, y las revistas impresas en papel cuché, hay que congelarlos de inmediato, todavía mojados: si se secan solos, sus páginas pueden pegarse para siempre. Si no puedes congelarlos, separa las hojas ya, antes de que se sequen. Lo mismo vale para libros con tintas que se corren o se ven borrosas: al congelador cuanto antes.

Si el agua traía lodo

Prepara tres o cuatro tinas de agua limpia. Con el libro bien cerrado y sujeto con firmeza, sumérgelo con suavidad en una tina y luego en la siguiente, para que pase por agua cada vez más limpia. Después presiónalo con cuidado entre toallas para quitarle el exceso de agua. No enjuagues libros con tintas que se corren: ésos van directo al congelador, con todo y lodo.

Para que no se deformen

Cuando los libros estén secos pero todavía fríos al tacto, ciérralos, acuéstalos sobre una superficie plana, dales su forma con suavidad y ponles encima una tabla con peso moderado (más libros en buen estado, o ladrillos forrados de tela o papel). Funciona bien prensarlos de noche y dejarlos al aire de día, hasta que estén secos del todo. Nunca los prenses mientras sigan empapados.

Lo que nunca debes hacer

  • Nada de secadora de pelo, horno, microondas, plancha, calefactor ni sol directo.
  • No apiles libros mientras sigan húmedos.
  • No abras a la fuerza un libro empapado ni separes hojas pegadas.
  • No devuelvas un libro al estante hasta que esté seco del todo: el lomo y las tapas guardan humedad mucho más tiempo que las hojas, y ahí empiezan los hongos.

Antes de regresarlos al estante

Revisa que no haya manchas de hongo, sobre todo junto al lomo y entre la tapa y la primera hoja. Y cuenta con más espacio: un libro que se mojó y se secó abulta más que antes, alrededor de 20 % en promedio.

Cuándo llamar a un profesional

  • Si son libros antiguos, primeras ediciones o ejemplares especialmente valiosos: consulta a un restaurador antes de intervenirlos.
  • Si el agua era de drenaje.
  • Si son muchos libros. Secar al aire funciona para unas cuantas decenas; pasado el centenar conviene una empresa de recuperación.
Una consideración editorial

Hay algo que suele pasarse por alto: salvar el contenido de un libro y devolverle su estado físico original son dos objetivos diferentes. Un libro puede recuperarse perfectamente para su lectura y conservar ondulaciones, manchas de humedad y deformaciones en las cubiertas. El secado doméstico difícilmente devolverá a un libro empapado su apariencia original. Ningún método de secado deja un libro como estaba antes; lo que sí se logra, si se actúa rápido, es que regrese al estante con daños apenas visibles.

Nació de una consulta en la Red de Librerías Independientes, en octubre de 2026. Recomendaciones basadas en instituciones especializadas en conservación documental: Northeast Document Conservation Center (NEDCC), «Emergency Salvage of Wet Books and Records», hoja de preservación 3.6; National Park Service, National Center for Preservation Technology and Training, «Saving Wet Books After a Flood», noviembre de 2020; Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, «What To Do When Collections Get Wet», con video en español. Revisada el 17 de octubre de 2026.
Cómo citar: Instituto del Libro y la Lectura (ILLAC), «Libros mojados», El cuidado del libro, ficha 0. https://illac.mx/cuidado-libros-mojados.html
← Todas las fichas y el botiquín del librero