Lo importante es actuar pronto y distinguir qué tan mojado está cada libro.
Los hongos pueden aparecer entre 48 y 72 horas después de mojarse, antes si hace calor.
| Estado | Cómo se reconoce | Qué hacer |
|---|---|---|
| Húmedo | Se siente frío al tacto, pero no tiene manchas de agua. | Secar al aire |
| Ligeramente mojado | La mancha de agua no entra más de un centímetro, más o menos, desde los bordes. | Intercalar papel |
| Empapado | La mancha entra más allá, hasta empapar el libro. | Congelar |
| Papel brillante | Libros de arte, fotografía, revistas en papel cuché, sin importar qué tan mojados estén. | Congelar ya |
Ponlo de pie, abierto en abanico, apenas un poco, en un cuarto fresco y ventilado. Un ventilador ayuda a mover el aire, pero que el aire corra a lo largo de los libros, no directo contra ellos. Un deshumidificador ayuda en un cuarto chico y cerrado; para un local entero no alcanza.
Intercala hojas de papel absorbente blanco y sin tinta (toallas de papel o servilletas blancas, papel periódico sin imprimir) más o menos cada 16 a 20 páginas, empezando por el final del libro, y pon una hoja dentro de cada tapa. Párate o recarga el libro para que circule el aire.
Cambia el papel en cuanto se humedezca y, cada vez que lo cambies, voltea el libro de cabeza a pie. No pongas demasiado papel: el lomo se hunde y el libro se deforma. Como regla, que el papel intercalado no pase de un tercio del grueso del libro. Cuando el libro ya sólo esté húmedo, sigue como en el punto 1.
No lo abras a la fuerza ni separes las hojas pegadas. Lo recomendable es congelarlo para detener el deterioro mientras decides cómo secarlo:
Congelar no es lo mismo que recuperar: no seca el libro ni mata los hongos, sólo compra tiempo. Después hay que sacarlos en tandas chicas, conforme haya tiempo y espacio, y secarlos como en el punto 2. Para muchos libros o para ejemplares valiosos existe el secado por congelación al vacío (liofilización), que hacen empresas especializadas.
Los libros de fotografía y de arte, y las revistas impresas en papel cuché, hay que congelarlos de inmediato, todavía mojados: si se secan solos, sus páginas pueden pegarse para siempre. Si no puedes congelarlos, separa las hojas ya, antes de que se sequen. Lo mismo vale para libros con tintas que se corren o se ven borrosas: al congelador cuanto antes.
Prepara tres o cuatro tinas de agua limpia. Con el libro bien cerrado y sujeto con firmeza, sumérgelo con suavidad en una tina y luego en la siguiente, para que pase por agua cada vez más limpia. Después presiónalo con cuidado entre toallas para quitarle el exceso de agua. No enjuagues libros con tintas que se corren: ésos van directo al congelador, con todo y lodo.
Cuando los libros estén secos pero todavía fríos al tacto, ciérralos, acuéstalos sobre una superficie plana, dales su forma con suavidad y ponles encima una tabla con peso moderado (más libros en buen estado, o ladrillos forrados de tela o papel). Funciona bien prensarlos de noche y dejarlos al aire de día, hasta que estén secos del todo. Nunca los prenses mientras sigan empapados.
Revisa que no haya manchas de hongo, sobre todo junto al lomo y entre la tapa y la primera hoja. Y cuenta con más espacio: un libro que se mojó y se secó abulta más que antes, alrededor de 20 % en promedio.
Hay algo que suele pasarse por alto: salvar el contenido de un libro y devolverle su estado físico original son dos objetivos diferentes. Un libro puede recuperarse perfectamente para su lectura y conservar ondulaciones, manchas de humedad y deformaciones en las cubiertas. El secado doméstico difícilmente devolverá a un libro empapado su apariencia original. Ningún método de secado deja un libro como estaba antes; lo que sí se logra, si se actúa rápido, es que regrese al estante con daños apenas visibles.
Nació de una consulta en la Red de Librerías Independientes, en octubre de 2026. Recomendaciones basadas en instituciones especializadas en conservación documental: Northeast Document Conservation Center (NEDCC), «Emergency Salvage of Wet Books and Records», hoja de preservación 3.6; National Park Service, National Center for Preservation Technology and Training, «Saving Wet Books After a Flood», noviembre de 2020; Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, «What To Do When Collections Get Wet», con video en español. Revisada el 17 de octubre de 2026.
Cómo citar: Instituto del Libro y la Lectura (ILLAC), «Libros mojados», El cuidado del libro, ficha 0. https://illac.mx/cuidado-libros-mojados.html
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