Digitalización de Google Books de un ejemplar de biblioteca universitaria, conservada en Internet Archive. Se retiraron las páginas de aviso del digitalizador; el facsímil está íntegro.
Texto extraído automáticamente del PDF para consulta y búsqueda. Puede contener errores de reconocimiento; la referencia es el original. Cada página conserva su número, citable como ancla (#p12).
ANS we”
Descendants of Henry Bright, jr., who died at Watertown, Mass,, in 1685, are entitled to
hold scholarships in Harvard College, established in 1885 under the will of JONATHAN
BROWN BRIGHT
of Waltham, Mass. ,with one half the incorne of this Legacy. Such descendants failing, other persons are eligible tothe scholarships,
The will requires that this announcement shall be made in every book added to the
Library under its provisions.
Bibliografia Mexicana — DEL
SIGLO XVI.
e PRIMERA PARTE.
Se han impreso 350 ejemplares, más 12 en papel grande.
IMPRENTA DE FRANCISCO DIAZ DE LEON, Calle de Lerdo núm. 3. José Llera. Cajista,
“BSO36.5
gra
ao
pgTa
*Iz1eI:Ie1-)
A EM =) Dae"oieiolel-lel-lel lel lel-l0.-.0.-.0]-]0]-) ad
ID
a]
A
AS
SP AS
AS
VA
VASOS
4
Lad
a]
ha
MEM
VEM
VELA
VoM
VASO
SS
ASS
4OGO0COOOCGOC M
D
Foot
DIN Zz MP €^e> Ne Nut 77% (e):e)te] te] e)e) 018) SS AE ERA Aa,ActsEreiAS SE S ferte)fetetete Im
Zv L ees y J Cece, as
Xelcle]I0J=)
°
orem t Megs ca cum , (87. ADICIÓN.
118.
le]
ar
(2Jel
A
olde
Fr.
DE || CONSTRV || CTIONE octo || partium
Orationis | P. Emanuelis Aluari Lufitani e Societate ||
:
IESV. Un cuadrilongo y en su interior el IHS de la Compañía, con este le-
|
uic
ma VOCABIS||NOMEN|| EIVS||IESVM. Fuera del cuadro, y repartidos en sus cuatro lados, los versos Dulce tuum nostro figas &c. [Véase el
núm. 80.|
MEXICI.|| C Licencia Apud Antonium Ricardo [te
Anno | M.D.LXXIX.
)
: cum labore.
En 8°, letra romana. Fs. 3 a 60.
En las aprobaciones de la /ntroductio in Dialecticam Aristotelis, entre los
NOZIO-
libros que los Jesuitas querían reimprimir para sus estudios, se mencionan los libros cuarto y quinto del P. Alvarez; de la Compañia, que deben ser estos.
(Extracto de una nota bibliográfica publicada en Moielia (1887) por el Dr. D. Nicolás Leon.)
]
RECTIFICACION. Pág. 358, col. 1?— La redacción, algo confusa, del párrafo que co-
r apun;
.
el Siglo
en dos liográ-
mienza ** El Sr. D. José F. Ramírez” pudiera hacer creer que el ejemplar
del Hucbuetlatolli del Catálogo Fischer era el mismo que había pertenecido á la Biblioteca Ramírez, y no apareció en la venta pública. Se trata
de dos ejemplares. El del Catálogo Fischer, según me informa su antiguo
pudiese
1 de la
poseedor, fué comprado aqui al librero Abadiano: el de Ja Biblioteca Ra-
mírez no se vendió; tal vez porque se le reservaría alguna de las personas que sucesivamente adquirieron aquella colección, como sucedió con otros libros. Confirma la distinción de ejemplares el hecho de que la venta
Fischer se verificó en 1869 y la de Ramirez en 1880. Resulta, pues, que
se han visto hasta tres ejemplares del Huebuetlato!li, todos incompletos, y
nas exue, por
o sefia-
tengo noticia de la existencia de otro en el mismo estado.
npren-
CORRECCIÓN.
alieron
Pág. 324, lin. 17, dice Amphonarium (sic), debe ser Aniphonarium (sic),
anecen
según se ve en la fotolitografía alfrente, aunque falta el punto á la 1.
B bli
30430
sx
|
Lb
xbp
O
i ch
"BS 073 Ll. S
D
e, Ke) [e] [e] [o] (0) [o] [9] IO
Tm
SOLO S0900)
€,
O
IeI2)
O
'OIOIOIOIOIOIO 9 P
23€
IM SEDEDOOSOA
4 A
[D
"v
.
ID
SI
(clel=re]<le]=Jel<lel=lel=lel=lel=lel=le) P | b TESOSOS OS OS OSOSOSSCSOSS | - fe]-1e]-o]-10]-) ,¢
AL LECTOR. — A
Quam bene, alii judicabunt: magno certe cum labore.
P. Manuzio.
HUCHOS años hace que comencé a tomar apun| tes para una Bibliografia Mexicana del Siglo
XVI. El plan primitivo fué dividirla en dos =p] partes. La primera, esencialmente bibliográ-
fica, debía formarse con la descripción de lo que se pudiese encontrar impreso en México desde la introducción «de la imprenta hasta el año 1600. En la segunda, mucho más extensa, habían de entrar los escritores de aquel siglo que, por no haberse impreso aquí sus obras dentro del período seña-
lado, fueron omitidos en la primera: de suerte que comprendería las obras impresas aquí después de 1600; las que salieron
á luz en España ó en otros países, y las que aun permanecen inéditas. Juntas las dos partes vendrían a formar una Biblioteca Mexicana de Escritores del Siglo XVE.
VI
Para disponer la Primera había que buscar, ante todo, las
ediciones antiguas, que por ser tan raras no había probabilidad siquiera de que existiesen juntas en biblioteca alguna. Registré las colecciones que estuvieron á mi alcance, tomé apuntes, recibí otros de amigos ó de corresponsales, y no desperdicié ocasión de aumentar mis notas con la descripción
de los libros que activas diligencias ó la casualidad me depa-
raban. Este trabajo preparatorio tenía que ser muy largo, y lo
fué. Bien conozco que habría aumentado mis materiales si
hubiera recorrido la Repüblica y aun los países extranjeros;
pero mis hábitos sedentarios y la necesidad de atender aquí á obligaciones imprescindibles no me dieron lugar á pensar en ello. Algo ha de quedar á cargo de los que cuenten con
circunstancias más favorables. No
puede haber duda de que en este Catálogo faltan mu-
chas ediciones cuya existencia consta por datos fehacientes; mas sea porque todos los ejemplares han perecido, ó porque
yo no he acertado á dar con uno de ellos, el caso es que tales
ediciones no han venido á mis manos. Acaso con el trascurso del tiempo irán saliendo á luz, y también podrán aparecer
otras de que nada se sabía: de esta clase hay varias en el Catálogo. Por lo mismo, este libro quedará pronto muy atrasa-
do; pero era forzoso poner alguna vez término á mis indagaciones. Prefiero dar á conocer lo que hasta ahora he hallado, porque tampoco es imposible que desaparezca algo de ello, y
si conservo su memoria no habré. trabajado en balde.
VII
0
He procurado poner en las descripciones bibliográficas
toda la exactitud que hoy se les exige, y cuido de expresar quién posee ó dónde vi el ejemplar descrito, añadiendo, como
punto de mera curiosidad, los precios á que se han vendido los libros que recientemente han salido á las ventas püblicas.
Para disminuir la aridez de un simple catálogo, que conten-
taría, cuando más, á raros bibliógrafos, he añadido extractos de las obras, biografías de los autores, y una que otra diser-
tación. Temo que algo de esto sea tachado de impertinente;
pero si es útil, no estará fuera de lugar. Lo que me pareció indispensable fué poner al frente del libro una breve noticia de la introducción de la imprenta en México: asunto oscuro por falta de documentos.
El interés que pudo ofrecer esta obra si se hubiera publicado cuando la comencé en 1846 ha disminuido considera-
blemente. Entonces eran casi desconocidas nuestras antiguas ediciones, y un catálogo de ellas, por incompleto que fuese,
habría sido una verdadera novedad. Hoy, después de la dis-
persion de las mejores colecciones formadas en México, es conocida ya en todo el mundo la mayor parte de aquellos libros, porque en los catálogos de ventas públicas ó de libre-
ros, y en obras de bibliografía, corre la descripción de ellos. Por otra parte, yo mismo he franqueado apuntes y extractos que otros han aprovechado, y 4 veces sin declarar su origen. . No hay para qué citar ejemplos. Si una noticia es útil al
mundo literario, poco importa que la disfrute con mi nom-
B
VIII
bre ó con otro. Hago esta advertencia únicamente para que
se entienda que si digo algo publicado ya por otro, sin citarle, no es que usurpe yo lo ajeno, sino que aprovecho lo mío. Para adorno de la obra, y al mismo tiempo como prueba
material de que he visto los libros que describo, acompaño
facsímiles fotolitográficos y fototipográficos ejecutados casi
todos por mi hijo Luis García Pimentel. Con verdad puedo decir que á ellos se debe la publicación de la obra; pues conociendo yo mejor que nadie sus vacíos y su poco interés he
pensado muchas veces abandonarla: si no me he resuelto á ello ha sido por no perder las curiosas estampas ya impresas.
A este volumen he puesto el título de Primera Parte para
hacer constar que el trabajo no está completo; pero no tengo
la menor intención de escribir la Segunda. El que la emprenda y lleve á cabo hará un gran servicio á las letras y á la
patria: yo no cuento ya con vida ni fuerzas para semejante tarea.
Deseo que cuantas personas me han prestado bondadosamente su auxilio, y cuyos nombres he cuidado de expresar en los lugares correspondientes, reciban aqui juntas la manifestacion de mi gratitud.
—
—Ó
TETTE Deos
TT EP
EO- IGIOIOIOIOIRIOI!(ol fo} [o] —=> Ss [o] Lo] [e] lstests (el fo} (MENTON![6] fe) fo} (9JT0116] [e] [6] fe) (6) [6] [6] (0) II) >] AA
ARA | C dE dE dE EEastdE Een Vr cB WyES pug mal
Ut
ke»
as 4:
PIN Sal ast ast
27
A RET EER PER
INTRODUCCION DE LA IMPRENTA EN MEXICO.
Sor los años de 1855 publiqué en el Diccionario Universal de Historia y de Geografía un bre-
INQUE
ve estudio acerca de la intro-
ducción de la imprenta en México, uti-
lizando los datos que hasta entonces había podido recoger. Algo se han aumentado en el largo espacio de tiempo trascurrido, y he juzgado ser lugar oportuno este para refundir y ampliar aquel primer ensayo. La benevolencia con que fué acogido, particularmente en los paises extranjeros, me confirma en la creencia de que su asunto no carece de interés; y ahora le sirven como de comprobantes las descripciones bibliográficas contenidas en el presente libro. Cuenta la ciudad de México por una de sus principales glorias haber sido la primera del Nuevo Mundo que vió ejercer en su recinto el maravilloso Arte de la Imprenta. Pero si bien la verdad del hecho ha estado stempre fuera de toda duda, su fecha fija y sus circunstancias permanecen envueltas en tinieblas. La falta de noticias que los contemporáneos no cuidaron de trasmitirnos, me obligará con frecuencia á formar conjeturas que el hallazgo de cualquier documento puede destruir; ó á dejar vacios
que acaso nunca se llenarán. Confio, sin
embargo, en que el registro de los archivos de Espafia ha de suministrar con el tiempo mucha luz; pero mientras esta
no llegue, conviene"recopilar lo ya sabi-
do, y poner algo de nuestra parte para ayudar al completo esclarecimiento de la verdad.
Sabemos, por documento auténtico,' que Juan Cromberger, célebre impresor de Sevilla, envió a México una imprenta con todos los útiles necesarios, á instancias del virrey D. Antonio de Mendoza y del Obispo D. Fr. Juan de Zumarraga; pero desgraciadamente no se da otro pormenor, ni se fija la fecha. Creo, sin embargo, que esas instancias no se le hicieron desde aqui, sino allá. Desde 1530 se le había ofrecido4 Mendoza el gobierno de este reino, y le había aceptado, pidiendo únicamente tiempo para disponer su viaje. En 1533 y 34 anduvo en España el Sr. Zumárraga, y es natural que allí se viesen y conferenciasen acerca de los negocios de la tierra que iban á regir, el uno en lo civil y el otro en lo eclesiástico. El prudentisimo Virrey no perdería tan buena ocasión de aprove1 Véase el Documento n° I.
X
char la experiencia adquirida por el pre-
lado en más de cuatro años de Indias, y éste, tan empeñado en difundir la ensefianza, no dejaría de advertir cuán necesario le era traer una imprenta para el logro de sus laudables fines. Viendo lo que después la favoreció, me atrevería á asegurar que él sugirió al Virrey la idea. Era imposible que hubiese olvidado auxilio tan importante quien traía labradores, semillas, ornamentos, libros y cuanto juzgó necesario para lustre de su Iglesia y bien de sus ovejas. En los últimos meses de 1533 y los primeros de 1534, cuando ya justificado ante el gobierno y consagrado, hizo la erección de su Iglesia y los preparativos para volver á su diócesis, debemos colocar los tratos con Cromberger.' La venida de la imprenta no se debió, pues, como se había creido hasta ahora, à D. Antonio de Mendoza exclusivamente, sino á un acuerdo entre él y D. Fr. Juan de Zumárraga. De manera, que si el contrato no se hizo en España y en ese tiempo, hay que buscar otro en que ambos estuvieran reunidos, y no puede hallarse sino después de la llegada de Mendoza en Noviembre de 1535. De ser así,los tratos habrían comenzado, cuando más pronto, bien entrado el año de 36, pues no había de ser ese el primer negocio á que atendiesen Virrey y Obispo, teniendo á su cargo tantos y tan graves. Considerando la dificultad de las comunicaciones, no hay tiempo para que el negocio se arreglara por cartas y la imprenta estuviera ya trabajando en 1537. Sería en verdad extraño que el Virrey y el Obispo no hubieran advertido hasta entonces la conveniencia de tener imprenta; ó que pudiendo haberse arregla-
do fácilmente en España con Juan Crom1 Parece que Cromberger tenía relaciones con nuestra Iglesia, ajenas al negocio de la imprenta. El 28 de Septiembre de 1540 acordó el Cabildo Eclesiástico que se le pagasen cuarenta pesos que dió en Sevilla 4 un maestro cantero que vino 4 entender en las obras de la iglesia. (Don Fray Juan de Zumárraga, pág. 225.)
berger, lo dejaran para cuando ofreciera mayor dificultad. No es preciso admitir, por otra parte, que el Virrey trajera consigo la imprenta: basta con que procurase su venida, para que los autores puedan decir con propiedad que la trajo;' como se dice que trajo una industria nueva el que por su discurso y trabajo la introdujo, aunque él no se haya movido de su casa. Es cosa notable que todos los escritores contemporáneos callen la parteque tuvo el Sr. Zumárraga en ese beneficio, y la causa de tal silencio ha de ser que como todos vieron que la imprenta llegó tras el Virrey, ó con él si se quiere, y era gran favorecedor de toda clase de industrias, á él la atribuyeron, é ignoraron que al Obispo se debía también la venida. Nueva prueba de que el contrato se hizo allá y no aqui. La primera noticia cierta y segura de la existencia del establecimiento no remonta más allá del 6 de Mayo de 1538. En esa fecha escribía el Sr. Zumárraga al Emperador: ** Poco se puede adelantar en lo de la imprenta por la carestía del papel, que esto dificulta las muchas
obras que acá están aparejadas y otras
que habrán de nuevo darse á la estampa, pues que se carece de las más necesarias, y de allá son pocas las que vienen."* De consiguiente, la imprenta había llegado antes de esa fecha. Me parece que bien puede atrasarse su venida cuando menos hasta 1537, aunque para ello tropecemos con ciertas 1 Motolinia, en sus Memoriale: MS. (1541) dice que D. Antonio introdujo muchos oficios, especialmente hacer los pafíos. ** Pues imprenta é impresión de libros y el hacer del vidro no ha sido poca admiración á los indios naturales."— Gomara (1552) dice que Mendoza fué proveido pienso el año de 34, y llevó muchos maestros de oficios primos, **como decir molde y imprenta de libros y letras." (Conquista de México, ed. Barcia, cap. 236.) 2 Cartas de Indias, pág. 786, col. 2; también se halla en Don Fray Juan de Zumárraga, Apénd., n° 25.—Como noticia curiosa, aunque posterior, apuntaremos que el 5 de Septiembre de 1539 fué recibido por vecino de México Esteban Martín, imprimidor. (Libro de Cabildo.)
XI
dificultades. El virrey Mendoza dirigió al Emperador, con fecha 10 de Diciem-
bre de ese año una extensa carta en que le da cuenta de muchos asuntos, y no dice palabra de la imprenta; * ni tampoco el Sr. Zumárraga en la que escribió al Seeretario Sámano diez días después, siendo así que habla de la casa de las campanas, donde estaba ó estuvo luego la imprenta.* Pero estos son argumentos puramente negativos que a mi parecer no prueban gran cosa, y menos si todavía no estaba la imprenta en la casa de las campanas. Mayor fuerza tiene el saberse que en Marzo de 1537 se trataba de imprimir en Sevilla una Doctrina castellana y mexicana, de lo cual pudiera deducirse que no había aquí imprenta, pues se encomendabaá las de Sevilla una tarea mucho más propia de las prensas de México. Para examinar este punto, forzoso es seguir los pasos, hasta donde sea posible, á esa Doctrina compuesta por Fr. Juan Ramírez, comenzando por deshacer la confusión que se ha hecho de dos religiosos de igual nombre. González Davila escribe que ““el primer Catecismo que se imprimió en lengua mexicana, para enseñanza de los indios, le escribió el Mtro. Fr. Juan Ramírez, religioso dominico, en el año 1537, que después fué dignisimo Obispo de la Santa Iglesia de Guatemala.”? Más adelante, en el Teatro de esa Iglesia, pone la vida del Obispo, dominicano también. Predicó en la Mixteca y aprendió aquella lengua. Fué pre-
¿Sentado en 1600, y murió en 1609. Aqui
no dice que el padre supiera la lengua mexicana; olvida por completo la DocIrina, y no atribuye al Obispo más obra
que una intitulada ““Campo Florido,
jemplos de Santos para exhortar á la virtud con su imitación y ejemplo,” de1 Documentos inéditos del Archivo de Indias, tomo II, pág. 179. , 2 Cartas de Indias, pág. 165.— Don Fray Juan
de Zumárraga, Apénd., n° 22.
!
3 Theatro Eclesiástico de la Primitiva Iglesia de las Indias Occidentales (Madrid, 1649-1655), tomo I, pág. 7.
dieada a D. Fr. Pedro de Feria, obispo de Chiapa, religioso de su orden." Cuando el P. Ramírez agenciaba en 1637 la impresión de su Doctrina era ya sacerdote, á lo que parece: por lo menos no sería un niño, y tendría de veinticinco a treinta años: así es que. contaría unos noventa al ser presentado: cosa increible. Se sabe además que el futuro Obispo: vino por primera vez a esta tierra hacia 1560,* y andaba por España en. 1595,* cerca de sesenta años después de las di-
ligencias del otro Fr. Juan Ramírez.
Dávila Padilla pone entre los escritores de su provincia á un Maestro de ese nombre que **escribió un libro copiosísimo de ejemplos para exhortar à toda virtud con hechos de santos, y le llamó Campo Florido, y le dirigió á nuestro Obispo de Chiapa Fr. Pedro de Feria."* Esta. es la obra que González Dávila atribuye al Obispo de Guatemala. Dávila Padilla no menciona la Doctrina, y eso que hizo catálogo especial de los religiosos de la provincia que escribieron en lengua de los indios. Los bibliotecarios Quetif y Echard reunieron á los escritos del Illmo. Ramirez la Doctrina del religioso de igual nombre; pero al ver la desconformidad
de las fechas dudaron si habría error en la que se atribuye á la Doctrina, 6 se trataría de otra obra, y añadieron sin fun-
damento que el libro se imprimió en México en 1537.5 González Dávila no llega á tanto: deja en duda si la fecha es de la composición ó de la impresión, y no expresa dónde se hizo esta,
1 Theatro, tom. I, págs.
2 Crónica de Fx. Alonso
156-160.
Franco, MS., lib. IT,
cap. 3.— El mismo autor dice que el Obispo falle.
ció en 1609, de “casi othenta años de edad :? lue. go tendría cosa de ocho cuando se hacían las diligencias para la impresión de la Doctrina. 3 RemesaL, Historia de la Provincia de San Vi-
conte de Chiapa y Guatemala, lib. XI, cap. 22.
4 Historia de la Fundación y Discurso de la Pro. vincia de Santiago de México (Madrid, 1596), libro II, cap. últ. 5 Seriptores Ordiwis. Predicaterum, tom. II, página 368.
XII Beristain impugna la especie de Gil González Dávila, afirmando que el primer Catecismo mexicano se imprimió en 1537 (sin. decir dónde); pero que no le escribió Fr.Juan Ramirez, sino Fr.Juan de Ribas, franciscano." No expresa sospecha de que hubo dos religiosos dominicos de aquel nombre, é ignoro de dónde sacaría la especie relativa á Fr.Juan de Ribas. Mendieta le da por autor de un Catecismo cristiano; mas no dice que fuera el primero: parece dar este lugar sá la Doctrina de Fr. Toribio de Motolinia.* Convengo en
que González Davila recibió de buenas fuentes las noticias de que se sirvió para formar su Teatro Eclesiástico; pero lo cierto es que incurre en muchos errores. Desconfio tanto de su obra, que me atrevería á negar la existencia de la Doctrina, si sólo en su testimonio descansara: mas no lo permiten los datos fehacientes que presentan los apuntes de León Pinelo y de Muñoz publicados por un eminente americanista, el Sr. Jiménez de la Espada,’ y varias iezas que acaban de ver la luz en el tomo XLII de los Documentos inéditos del Archivo de Indias. , EE De todo ello resulta la historia siguiente. En 2 de Marzo de 1537 se man-
dó imprimir y encuadernar en Sevilla, á costa del rey, là Santa Doctrina en lengua castellana; y mexicana, compuesta. por Fr. Juan Ramírez, y que se enviasen uinientos ejemplares de ella á la Nueva spafia. El 28 de Julio los oficiales de la Casa de la Contratación escribían á la Emperatriz: **V. M. manda, hagamos imprimir un libro en. lengua mexicana y castellana que un religioso dominico tiene.fecho.. Nes concertamos con Joanes Conbreger, imprimidor. 4un no está acabado de traducir en mexicano por el reli1 Biblioteca
Hispano- Americana. Septentrional, . 2 Historia Eclesiástica Indiana, lib. IV, cap. 443
tom. III, pág. 7.
lib. V, pte. 1, cap. 24.
E
?
3 Revista Europea, Madrid, 18 de Agosto de
1878, pág. 216.
gioso que lo hace imprimir, y da prisa á ello. Decimosle que se pondrá mano en. acabándolo, y añadimos que convendrá lo vean antes otros que entiendan de aquella lengua, para evitar errores. Nos han informado que el romance deste libro fué ordenado por frailes franciscos, los. cuales aunque son los mejores lenguas de allá no se atrevieron á lo traducir." Y sigue entre paréntesis lo que debió resolverse en esto: ““(Si hay otras personas que sepan la lengua, infórmense: si no, se imprima, y antes de publicarse, enviese a México que lo vean.)” En 4 de Agosto decian los mismos oficiales: ““El pasado dijimos sobre el libro de la Santa Doctrina, que es Exposición sobre los Artículos de la Fe, que debe imprimirse en castellano y mexicano, de que el Consejo nos manda enviarle diez impresos.” Y en 13 del mismo: ‘Se hará lo que V. M. manda en el libro que Fr.Juan Ramirez, fraile dominico, tiene hecho.” | En 22 de Septiembre volvían los oficiales sobre el mismo asunto: **Fr. Domingo de Santa María, que esta lleva, va á hacer relación á V. M. de lo que él y el P. Fr. Juan Ramírez han acordado que se debe facer sobre la impresión del libro llamado Santa Doctrina, que es exposición sobre los artículos de nuestra santa fe católica, que V. M. nos envió á mandar se imprimiese: é es que por ser la obra tan alta es menester que se examine por muchos intérpretes, porque diz que la tiene toda acabada, é el dicho Fr. Juan Ramirez se profiere de ir a México, adonde podrá ser bien examinada, é llevar el libro é traerle él mesmo de allá á imprimir, por ser la primera obra, para que quede como al servicio de Dios y de V. M. conviene.” El 8 de Noviembre seguía pendiente el negocio: los oficiales de Sevilla hablan del libro en lengua castellana y mexicana que habían de hacerimprimir, y de una cédula de S. M., no recibida, en que mandaba que se entregase con el libro a Fr. Juan para lle-
var a la Nueva España, y añaden: “La Cartilla que el dicho Fr. Juan Ramírez
XIH ha fecho en latín, castellano é indio me-
xicano, intitulada Suma de Doctrina Cristiana, que V. M. nos manda que fagamos igualar el precio por que se ha de vender después de imprimida, porque en esta ciudad hay personas que la imprimirían á su costa, no la habemos recibido.” Aquí se habla ya de otra obra, compendio tal vez de la primera. A fines del año, el 11 de Diciembre, escribían de nuevo los oficiales: ** Fr. Juan Ramirez, de la orden de Sto. Domingo, nos entregó el libro que él compuso, llamado Santa Doctrina, que se ba de traducir en lengua mexicana, porque él dice que pensaba irá la Nueva España á llevarla, para que en ello se ficiera lo que V. M. tiene mandado é proveido, é que agora su prelado ha mandado que se vaya á Castilla á estudiar.” La última noticia con que contamos es una que halló León Pinelo en los libros de la Casa de la Contratación: ““Fr. Juan Ramirez, de la orden de Sto. Domingo, escribió un libro intitulado Santa Doctrina, en lengua castellana y mexicana, el cual se remitió á México para que fuese calificado y examinado, y se volviese para imprimirle. 29 de Enero de 1538.” Esto es cuanto sabemos hasta ahora acerca del libro de Fr. Juan Ramírez: se ignora si volvió de México á España, conforme á lo mandado, ó qué se hizo. Como Gonzalez Dávila es el único autor que menciona esa Doctrina, la afirmación de haberse impreso no tiene á su
favor otro testimonio; y en todo caso ya
vimos que no pudo ser en 37, pues á principios del siguiente año andaba todavía el libro en trámites. En los apuntes copiados no hay indicación alguna de que por falta de imprenta en México se tratara de hacer la edición en Sevilla. Es como seguro que en principios de 38 ya trabajaban aqui las prensas, 6 á lo menos habrían salido ya de España, lo cual no podían ignorar los oficiales de la Casa
de L Contratación, por cuyas manos pasaba cuanto iba a Indias. Si con ese conocimiento no hacían objeciones á la or-
den de que el libro fuese a México para ser examinado, y volviese á Sevilla para ponerle de molde, es evidente que la existencia de una oficina tipográfica en México tampoco habría sido obstáculo para que el año anterior se tratase de lo mismo. Otras razones bastan para explicar la resolución. Los costos eran mucho menores en Sevilla, y la edición más esmerada: allá abundaba el papel, que por acá escaseaba y era por lo mismo mucho más caro. En Sevilla había quien tomase por su cuenta la edición, cosa dificil aquí. Buscando estas ventajas han ido siempre á ser impresos en Europa libros escritos en México, y hasta hoy van, porque existen para ello las mismas razones.
Otros puntos de la historia de la Doctrina son dignos de nota. En 22 de Septiembre de 1537 estaba ya acabada la traducción mexicana, y en 11 de Diciembre aun no estaba hecha. La aseveración de que los franciscanos de México habían ordenado el texto castellano y no se atrevieron á traducirle, es absurda é in-
creible. En 1536 iban corridos doce años de la llegada de los primeros misioneros, y trece de la de Fr. Pedro de Gante: confiésase que los franciscanos eran /as mejores lenguas: había entre ellos, además de Gante, un Ximénez, un Motolinia, un Olmos, un Sahagún; y aquellos claros varones no se atrevieron á traducir lo que ellos mismos habían redactado, mientras que Fr.Juan Ramírez, de quien ninguna memoria ha quedado como perito en la lengua, se iba á España con el
texto de los franciscanos, para traducir-
le allá, privado del auxilio que podían prestarle los demás religiosos y aun algunos indígenas. El fin de la historia es digno de toda ella. Después de tantas
diligencias y de hacer tanto ruido con
sus Doctrinas, las soltó Fr. Juan á los oficiales cuando vió la orden terminante de enviarlas 4 México, y por mandato de su prelado, según dijo, se fué á estudiar á Castilla. ¿Qué clase de religioso era aquel que después de haber sido misio-
nero en lejanas tierras, tenía que ponerse á estudiar? ¿Con qué letras había venido 4 la Nueva España? No era, por cierto, costumbre entonces enviar religiosos indoctos á Indias. Tal parece que cuando se le puso ya en el estrecho caso de volver a México 6 de mandar sus libros, temió tropezar por acá con alguna hostilidad ó desagrado y huyó el cuerpo al mandato, dando un pretexto nada plausible por cierto. ¿Venía de esto también el empeño de imprimir el libro en Sevilla? Todo el negocio está oscuro y sorpecioso. | Sr.Jiménez de la Espada trae la opinión de un interlocutor anónimo, quien hace alto en la circunstancia de que el libro más antiguo conocido, que es de 1539, tenga el titulo de Breve y MÁs compendtosa Doctrina Cbristiana en lengua Castellena y Mexicana. **Si esta Doctrina, dice, es más compendiosa, supone otra á la que ese més se refiere, y por tanto, que ha tenido quien la preceda en la estampa mexicana.” La consecuencia es lógica, excepto en la última palabra: el más puede
referirse á otra Doctrina anterior en mexicano, aunque no fuera impresa en México. Según párrafo de carta del obispo presidente Fuenleal, que el mismo Sr.Jiménez publica,’ ya el 10 de Julio de 1532 tenían hechas los frailes dos Doctrinas, una más breve que la otra, y el Obispo las enviaba para que allá se imprimiesen. No conocemos ejemplar de esas ediciones, si es que llegaron á hacerse, ni tamco de la que se supone hecha en Amres de la Doctrina de Fr. Pedro de Gante; pero yo no creo que para imprimir catecismos en la lengua han de haber aguardado pacientemente Jos misioneros á que hubiese imprenta en México, sino que alguno harían estampar en Europa;
y menos que aguardaran para dedicarse á ese trabajo la orden de la Con ción de Obispos verificada en 1544. Consta asimismo que Fr, Toribio de MotoliY Documentos inéditos del Archivo de Indias, tomo XIII, pág. 230.
nia imprimió una Doctrina, aunque no se sabe dónde ni cuándo. A cualquiera de esas Doctrinas anteriores puede referirse el más de la de 1539, y no precisa” mente á una impresa en México, 6 á la de Fr. Juan Ramirez. Carecemos desgraciadamente de las Actas de la Congregación de 1544: en ellas hallariamos tal vez los motivos que hubo para man- dar quese bictesen dos Doctrinas, una larga y otra breve, existiendo ya, por lo menos, la breve de 1539. Pues que por este camino adelantamos poco en la investigación de la fecha en que se introdujo la imprenta en Mé-
xico, veamos si por otro logramos encontrar algún auxilio. Al mismo tiempo indagaremos cuál fué el primer libro imreso en esta ciudad y en el Nuevo undo. El autor capital en la materia es Dávila Padilla, quien hablando de Fr. Juan de Estrada, dice: “Estando en casa de novicios hizo una cosa que por la primera que se hizo en esta tierra bastaba para darle memoria, cuando el autor no la tuviera, como la tiene, ganada r haber sido quien fué. El primer li-
bro que en este Nuevo Mundo se escri-
bid y la primera cosa en que se ejercitó
la imprenta en esta tierra fué obra suya. Dabaseles á los novicios un libro de S. Juan Clímaco, y como no los hubiese en romance, mandáronle que le tradujese del latín. Hizolo así con presteza y elegancia, por ser muy buen latino y romancista, y fué su libro el primero que se imprimió por Juan Pablos, primer impresor que á esta tierra vino.”* Hasta aqui el cronista, quien, como se advierte, no declara la fecha de la edición, y de su testimonio sólo resulta que un libro
de S. Juan Climaco fué el primero que se imprimió en México, por el primer impresor Juan Pablos. Más abajo ex” resa el título del libro, diciendo que fué Escalera Espiritual. Fr,Alonso Fernández, dominico tam-
bién, copió á Dávila Padilla, suprimien- 4 Lib. I], cap. 57.
XV
do el nombre del impresor y afiadiendo la fecha de 1535.’ No hay que hacer mucho caso de esta, porque Fr.Alonso participaria de la creencia general de que la imprenta vino con el primer Virrey, y sabiendo que éste llegó en 1535, puso la
edición en el mismo año. Por último, el cronista Gil González Dávila dice que ““en el año de mil quinientos y treinta y dos el virrey D. Antonio de Mendoza llevó la imprenta á México. El primer impresor fué Juan , Pablos, y el primer libro que se imprimió en el Nuevo Mundo fué el que escribió S. Juan Clímaco con el título de Escala Espiritual para llegar al cielo, traducido del latín al castellano por el V. P. Fr,Juan dela Madalema.””* La fecha está notoriamente errada, porque aun admitiendo que el Virrey hubiera traido la imprenta consigo, no habría llegado sino a fines de 1535. En lo demás va de acuerdo el autor con Dávila Padilla, de quien sin duda tomó la noticia; pues si bien muda el nombre del traductor, se refiere al mismo religioso, llamado en el
siglo Fr.Juan de Estrada y en el claustro Fr.Juan.de la Magdalena.’ Era hijo del tesorero Alonso de Estrada que gobernó la Nueva España antes de la llegada de la primera Audiencia. Tomó el hábito en 1535, y estando en el noviciado, que duraba un año, hizo la traducción **con presteza y elegancia.” Si aquel año de probación comenzó muy entrado el de 35, acabó muy corrido también el de 36. Se mandaría hacer aquí la traducción porque ya había imprenta: de lo contrario era preciso enviar el manuscrito a España, y en tal caso mucho más breve y sencillo habría sido pedir ejemplares de la versión castellana anónima impresa en Toledo en 1504, que L Historia Eclesiástica de nuestros tiempos (Toledo, 1611), pág. 122. 2 Theatro, tom. I, pág. 23. 3 El Sr.Jiménez de la Espada nos da noticia de otro Pr. Juan de la Magdalena, distinto sin duda del traductor de la Esca/a, aunque también dominico y
estante en Ja. Nueva; España;.
entonces sería facil conseguir. Lo más que se puede retardar la traducción del P. Estrada es a fines de 1536, y entonces la impresión corresponderá á 1537, porque como la obra hacía falta es natural que se imprimiera en seguida. Concuerda bastante bien esa fecha con la que resulta de otros datos. En el supuesto de que el ajuste con Juan Cromberger se hiciera en España, opinión muy probable como ya vimos, si la imprenta no vino con el Virrey, vendría tras él, y bien udo llegar en 36 para comenzar sus traajos dentro del mismo año 6 á principios del siguiente. El desaliento que el Sr. Zumárraga sentía en Mayo de 38 al. ver lo poco que se adelantaba no parece natural si se tratara de las labores de un.
establecimiento recién fundado: supone el trascurso de un tiempo bastante largo para que el Obispo llegara á disgustarse. de la detención que padecían las obras preparadas para la prensa. Algunos han querido negar la traducción mexicana de la Escala fundándose en que Fr. Luis de Granada, que tradujo hacia 1562 el mismo libro, habla solamente de dos traducciones anteriores á la suya, sin mencionar la de Estrada, de. lo cual se deduce que no la conoció ó que no existe. Lo primero se juzga inverosímil en atención á ser los autores coe-
táneos y de la misma orden, y por eso se adopta el otro extremo. Preferimos creer con Pellicer," que la traducción de Estrada se ocultó á Fr. Luis. Se hizo ex-
clusivamente para los novicios del convento de Santo Domingo: no fué un trabajo literario sino un servicio exigido por los superiores, y no saldría mucho del recinto del noviciado. La edición, atendido su objeto, sería de pocos ejemplares y no se pondría en venta. Reune todos los caracteres de una edición frivada, que no se esparció por la ciudad, ni mucho menos pasó el océano. Na
debe admirarnos que veinticinco años a
1 Ensayo de una Biblioteca de Traductores Espa.
Holas; pág. 131.
c
XVI
después ignorase Fr. Luis esa traducción encerrada en un convento, á dos mil leguas de distancia. Es cierto que de la Escala Espiritual no se ha encontrado todavía ejemplar alguno; pero tampoco es razón esta para negar que existieron. Otras ediciones menos antiguas se hallan en igual caso, sin que por eso se pongan en duda. Destinada exclusivamente á los novicios de Sto. Domingo, y puestos en las manos destructoras de estudiantes jóvenes los pocos ejemplares de ella, padecerían notable deterioro en breve tiempo y al fin quedarían destruidos: fuera de que también obraban contra ellos las causas generales que han acabado con tantos libros de la época. Para negar la existencia de la Es-
mo se califica de tal en las Constituciones de 1556. Lo fué, sin duda, si la palabra se toma en el sentido de haber sido el primero que imprimió en México, aun cuando no era dueño del establecimiento. El Virrey y el Obispo se concertaron con Juan Cromberger, para que enviase a México una imprenta, y la envió; ero no dejó su casa ni vino nunca á la
Nueva España. Todo hace creer que
Juan Pablos era uno de los oficiales de Cromberger, quien le envió á México con los materiales necesarios para establecer la oficina, dándole sueldo fijo ó parte en las utilidades. Existieron de hecho al mismo tiempo dos talleres ti-
pográficos con el nombre de Juan Cromerger: uno en Sevilla y otro en México. Este era una rama de aquel, y como
cala hay que atropellar el testimonio de Davila Padilla: dura cosa por cierto. Na- pertenecía a Cromberger, Juan Pablos ció aquíen 1 562, tomó el hábito en 1579 y se veía obligado á poner el nombre del perteneció a la misma orden que Fr.Juan duefio y no el suyo en los libros que imde Estrada, á cuyos parientes inmedia- primía, como se ve en las ediciones más tos conoció y trató mucho. Para escri- antiguas. Pero es de notar que ninguna bir su Historia se valió de los archivos de la orden, y de lo que escribieron frailes berger, sino ez 54 casa, como si Pablos más antiguos que alcanzaron a Fr.Juan. quisiera dar á entender que CromberEra Dávila Padilla persona grave, y de ger no era el impresor del libro, sino el tales méritos, que en 1599 fué elevado duefio de /a casa. Los vecinos de Méá la Silla Arzobispal de Sto. Domingo xico veían que Juan Pablos había venido donde murió en 1604. ¿Qué interés se- con los ütiles y que ejercía su oficio, lo ría bastante para que una persona de cual bastaba para que le tuviesen por tal carácter faltara conscientemente á la primer impresor, como en realidad lo era, verdad, y dijera, á no ser cierto, que y Dávila Padilla siguió la creencia geaquel libro fué el primero impreso en neral. | Ignoramos los términos del primer México? Debe, por lo mismo, darse entero crédito á su testimonio: con menos contrato hecho en Espafia para la venida suelen admitirse hechos históricos. de la imprenta; pero sabemos que una En resumen, y con la desconfianza vez establecida, conociendo los Obispos propia del que camina en tinieblas, digo el provecho que había de traer y con deque á mi parecer la imprenta llegó a Me- seo de que permaneciera, pactaron con xico en 1536, acaso entrado ya el año: el duefio, que se le procuraría privilegio que desde luego se ocuparía en la im- exclusivo para que solo él pudiese tener presión de cartillas ú otros trabajos pe- imprenta en la Nueva Espafia y traer queños muy urgentes, y que á principios libros de todas facultades y ciencias; que de 1537 ya saldría de las prensas la Es- le pagarían las impresiones á razón de cala, que fué el primer libro impreso en un cuartillo por pliego, y le darían una nancia de ciento por ciento en los liMéxico. ¿Quién fué el primer impresor? Juan Pablos, según Dávila Padilla, y él mis- fué aprobado aqui por el gobierno, y los
de ellas aparece impresa por Juan Crom-
Bros que trajese de España. El contrato
XVII
herederos de Cromberger ocurrieron al rey para que le confirmase, lo cual obtuvieron por cédula dada en Talavera el 6 de Junio de 1 542, presentada aquí el 2 de Febrero siguiente por Francisco Ramírez, representante de los herederos. Pidieron el privilegio por veinte años, y se les concedió por diez, contados desde 1° de Enero de 1542." De aquí se deduce que al enviar Cromberger la imprenta no
sacó privilegio; que la negociación no caminó bien al principio y fué necesario que los Obispos la sostuviesen; que este segundo contrato se inició antes de 1 540, año en que ya había fallecido Cromberger," y que los herederos le llevarona término hasta obtener el privilegio. El de ser los únicos que pudiesen llevar libros á la Nueva España era exorbitante, y parecía asegurarles pingúes ganancias; pero el caso es que en 1545 se quejaba el Virrey de que los herederos no cuidaban de proveer. Abandonarían ese negocio por estar en tratos para deshacerse de la imprenta, y tener aquí otras granjerías tal vez más productivas. En efecto, sea porque el primer contrato con su padre les hubiese hecho fijar la atención en la Nueva España, ó porque el Virrey quisiera favorecer aun más la im-
prenta, allamos que los hijos de Crom-
erger, representados por Rodrigo de Morales, eran dueños de minas, haciendas y esclavos que antes habían sido de unos alemanes, y que en 7 de Junio de 1542 el virrey Mendoza les hizo merced de una caballería de tierra para siembras y una estancia para ganados en Sul1 Documento n? I. 2 Brunet (Manuel du Libraire, 5° éd., tom. IV, col. 330) cita una edición del Pa/merín de Oliva, impresa en Sevilla ** en la emprenta de Juan Cromberger que Dios perdone,” 1540. 3 “A suplicación de Obispos y religiosos de esta tierra, V. M. hizo merced 4 Juan Cromberger que ciertos años solo él proveyese de libros esta ueva España. Es fallecido, y no cuidan de proveer sus herederos.” — Carta al Emperador, 17 de Marzo de 1545. Col. de Muñoz. (Apunte comunicado por el Sr. D. M. R. Zarco del Valle, en es.timada carta de Madrid, 13 de Agosto de 1871.)
tepec.' Justamente un año después (8 de Junio de 1543) obtuvieron merced de dos sitios de ingenios para moler y fundir metal, en el río de Tascaltitán, mineral de Sultepec.? En estos documentos no hay indicación de que residiera aquí la familia de Cromberger. Con el nombre de éste veo que duró la imprenta sevillana hasta 1546: en la de aquí había desaparecido antes. Los últimos libros en que le hallamos, con la expresión **que santa gloria haya,” son el Tripartito y la Doctrina de Fr. Pedro de Córdoba, ambos de 1 544; y el de Juan Pablos aparece por primera vez en la Doctrina castellana y mexicana de 1 548 :* en lo sucesivo ya no falta. Ese período de ediciones anónimas marca, á no dudarlo, el tiempo empleado por Pablos en ajustarse con los herederos de Cromberger, y hubo de causar algún trastorno en los trabajos. El autor anónimo de un prólogo añadido al Arte de la Lengua Mexicana de Olmos refiere que siendo Er. Martín de Hojacastro comisario general dió orden de que el Arte se imprimiese; pero que ““por la falta de imprentas que hay allá, y porque murió á aquella conjuntura el impresor, se dejó de imprimir."* El P. Hojacastro fué comisario de 1543 4 47. Cuando el anónimo dijo falta, querría decir escasez de imprentas, por haber una sola, ó carestía de la mano de obra. Los privilegios concedidos á los primeros impresores forman un laberinto inextricable. Tenemos el primitivo a los herederos de Cromberger por diez años 1 Documento n? II. 2 Documento n? III. 3 No pongo en esta cuenta el Cancionero de 1546, por las razones que pueden verse en el artículo respectivo. Los datos consignados arriba deben tomarse únicamente como aproximados, por provenir de la comparación de los libros conocidos y faltarnos sin duda otros. 4 Grammaire de la Langue Nabuat! cu Mexicaine, composée, en 1547, par lefranciscain ANDRÉ DE OLMOs, es publiée avec notes, éclaircissements etc. par
Rémi Siméon. (Paris, Imp. Nationale, 1875, 8vo.)
pág. 7-
XVIII
ue terminaban en 1? de Enero de 1552. n un extracto de León Pinelo’ hay noticia de que Juan Pablos compró la imrenta, y obtuvo privilegio del virrey
Mendoza por seis años con fecha 14 de
Julio de 1548. De este mismo privilegio se habla en una cédula, que adelante veremos, expedida á favor de Antonio de Espinosa: no se le asigna fecha, y se dice que fué á condición de pedir dentro de dos años la confirmación de S. M., la cual se obtuvo. Hay otro privilegio de D. Luis de Velasco á Juan Pablos, dado á 11 de Octubre de 1554. En él se expresa que el agraciado tuvo privilegio por S. M. para tener imprenta por seis
años, y que luego el virrey Mendoza se le prorrogó por cuatro más, los cuales se iban cumpliendo, y se le concede nueva prórroga por otros cuatro.* La de Men-
doza consta asimismo por referencia en la cédula de Espinosa. Cuando Pablos
compró la imprenta en 48 iban corridos seis años del primer privilegio: es natural que con el establecimiento adquiriera el goce de los cuatro que faltaban; pero
hubo de ocurrir al Virrey para que con-
firmase el traspaso, y entonces se le alargarian á seis los cuatro años: esos seis se cumplían en 1554, y ¿adónde colocamos la prórroga de los cuatro que se iban cumpliendo ese mismo año de 54? Si queremos tomar en cuenta los diez de privilegio y prórroga, hay que retrotraer la concesión de aquel 41544; época en la cual corría aün la casa con el nombre de 1 Revista Europea, núm. cit., pág. 221. 2 Documento n° IV.—Los escribientes que copiaban las mercedes en los libros debían de ser los más torpes de la oficina, y por lo general escribían con el mayor descuido; pero se extremaron en esta merced. Claramente se ve que saltaron palabras y ‘aun frases enteras: una de estas fué nada menos la que contenía el número de años á que se extendía la concesión del privilegio. Como la petición fué por ocho y en la mala copia nada se expresa en contrario, creyó y dijo el Sr. Ramírez (4 quien yo seguí antes de ver el documento), que se había concedido por ese plazo; pero en el extracto marginal consta que fué por cuatro afios. Comunmente la concesión de los privilegios era por la mitad del tiempo pedido. Así se ve en el de 1542.
Cromberger y para nada necesitaba del privilegio de Mendoza, pues tenía el del rey; nos queda además en el aire ese otro de 1548. Su contexto podría sacarnos de dudas; pero desgraciadamente en la colección de Libros de Mercedes del Archivo General faltan los correspondientes á los años de 1544 a so. Una sola observación ó conjetura me resta:
sabedor Pablos en 1550 de que el virrey Mendoza salía para el Perú, ¿le pidió entonces la prórroga de cuatro años para quedar más asegurado contra cualquiera eventualidad de parte del sucesor? En ese caso, la prórroga terminaba en 1554, según asentaba Velasco; pero como faltaba exactamente el mismo plazo al pri-
vilegio de 48, aquello no podía ser prórroga, sino confirmación. No alcanzo más en este punto. Como el privilegio de Mendoza referido por León Pinelo es de 14 de Julio de 1548, y Juan Pablos puso ya su nombre en un libro acabado el 17 de Enero de aquel mismo año, extraña el Sr. Jiménez de la Espada esa antelación y cree que el impresor contaba por años de la Encarnación, que comprendían los meses de Enero y Febrero del siguiente, y así ese mes de Enero es el de 1549, según nuestro modo de contar. De peso es la observación, por venir de quien viene; pero por mi parte no he encontrado rastro de que alguien siguiese aquí ese cómputo: todos usaban de los afios comunes de la Era cristiana. Cierto es, sin embargo, que nuestros primeros impresores solían variar en la designación, cuando rara vez hacían alguna: así, por ejemplo, de todas las ediciones de Cromberger y Pablos que he visto, en dos ünicamente se habla de años de la Encarnación (Constituciones de 1556 y Physica Speculatio, 1557); en otras dos del Nacimiento (Manual de Sacramentos, 1540, Diaz FREILE, Sumario compendioso, 15 56), y en una ab asserto in libertate genero bumano (CERVANTES SALAZAR, 1554); expresión que en rigor podía tomarse por el año de la Redención, y haría caer el li-
XIX bro en la imposible fecha de 1587. En todas las demás ediciones se expresa sencillamente el año, 6 cuando más Anno Domini. (Speculum Conjugiorum, 1 5 £6 8c.) No creo que Juan Pablos anduviera cambiando así de cómputos, y aun usara de tres diversos dentro del año de 1556. A mi parecer siguió siempre el orden común, y aquellos agregados son puramente copias de fórmulas admitidas entre los tipógrafos. La antelación que choca al Sr. Jiménez de la Espada puede explicarse de esta manera. Habiendo adquirido Pablos la propiedad de un establecimiento abierto al público hacía años, no necesitaba de autorización especial para seguir trabajando: contaba también con la propiedad de lo que faltaba al privilegio de los herederos de Cromberger para llegar á su término; y si pidió confirmación de él á Mendoza sería para asegurarse más contra la competencia, impidiendo que alguien atacase el privilegio por no estar ya en manos de quien le había obtenido. Doy esta explicación por lo que valga, y dejaré de sostenerla sino mereciere la aprobación de un maestro como el Sr. Jiménez de la Espada. En Abril de 1540 se hallaba estable-
cida la imprenta en la casa de las campa345, propia del Sr. Zumárraga; mas no puedo afirmar que se instalara allí desde su llegada. Esa casa estaba situada en la esquina S. O. de las calles de la Moneda y cerrada de Sta. Teresa la Antigua, frente al costado del que fué Palacio Arzobispal.' Lugar es este de dar algunas noticias personales de Juan Pablos, primer imresor realmente en el Nuevo Mundo. ra italiano, natural de Brescia, en Lombardía, como lo dice en varias de sus 'ediciones, y no es presumible que tuviera un apellido ez castellano que no re-
cuerdo haber visto usado por ningün
español. Se apellidaria Paoli, y por ser como plural de Paolo en italiano (Pablo en español), lo tradujo por Pablos, siI Don Fray Juan de Zumárraga, pág. 144.
guiendo la costumbre, entonces muy generalizada, de traducir los nombres de familia. En 17 de Febrero de 1542 fué recibido por vecino de la ciudad: tomaría entonces la resolución de arraigarse, porque la noticia de la muerte de su principal le sugirió la idea de quedarse con la imprenta. El 8 de Mayo del año siguiente se le concedió por el barrio de S. Pablo un solar para que edificase su casa." Estuvo casado con Jerónima Gutiérrezó Núñez, y en los libros de la parroquia del Sagrario se encuentran las partidas de bautismo de dos hijos suyos: Alonso en 21 de Noviembre de 1545 y Elena en 26 de Marzo de 1553.* El nombre de Juan Pablos acaba en 1560, y parece que fué sucesor suyo Pedro Ocharte, pues usó de los mismos caracteres.
Es de creerse que el negocio de la
imprenta habia ido prosperando, porque de otro modo nadie habria pensado en disputar á Pablos un privilegio improductivo, y consta que en 1558 estaba en la corte Antonio de Espinosa, vecino de México, quien junto con los impresores Antonio Alvarez, Sebastián Gutiérrez y Juan Rodriguez ocurrió al rey denunciándole las prorrogaciones del privilegio de Juan Pablos hechas por los , Virreyes, y pidiéndole que se declarasen insubsistentes, por faltarles la aprobación real y ser en gran daño y perjuicio de la tierra, “porque a causa de tener el dicho Juan Pablos -la dicha imprenta y no podella tener otro ninguno, no hace la obra tan perfecta como convenía, te- niendo entendido que aunque no tenga la perfección que conviene no se le ha de irá la mano, es causa que no abaje el precio de los volúmenes que imprime.” Los peticionarios alcanzaron su objeto, pues por cédula dada en Valladolid a 7 de Septiembre de 1558 mandó el rey (la princesa gobernadora en su nombre), que ni por Pablos ni por otra persona alguna se les estorbase ejercer 1 Documento n? V. 2 Documento n* VI.
XX el oficio, sino que éste fuera enteramente libre, como lo era en los reinos de España. La cédula fué presentada en México y obedecida el 3 de Agosto de 1559. Espinosa debía de tener valedores en la corte, porque á poco tiempo, en 21 de Noviembre del mismo año de 1558, ganó otras dos cédulas reales; en la una se prevenía al Virrey, que por ser Espinosa deudo de criados y servidores del rey, tener éste voluntad de favorecerle en
lo que hubiere lugar, se le encomenda-
sen oficios y cargos conforme á la calidad de su persona: en la otra cédula se mandaba que se le diesen tierras para labranza, y solares en que fabricara su casa.* Provisto de aquellos documentos, volvió Espinosa á la Nueva España, y el mismo año de 1559 en que presentó las cédulas imprimió con caracteres romanos la Gramática latina de Fr. Maturino Gilberti, que en ejecución material aventaja mucho á las ediciones de Pablos. Su nombre dura hasta 1575. Espinosa fué el único impresor de aquel tiempo que usó escudo especial para sus ediciones, “el cual puede verse en la fotolitografía de la pág. 88. Tenía su establecimiento en la casa que hoy es n? 2 de la calle de S. Agustin,’ y pasó a su hija D* María que casó con Diego López Dávalos, uno 1 Documento n? VII. 2 Documento n? VIII. 3 Lacasa n? 1 de la calle de S. Agustín que hace esquina con la 2* de la Monterilla perteneció en otro tiempo á mi familia, y en los títulos primordiales de ella se leía que 4 8 de Enero de 1580, vendió Juan de Valdés, por sí y en nombre de Luisa de Arciniega su mujer, las casas de la esquina de la segunda calle de la Monterilla y S. Agustín al P. Fr. Melchor de los Reyes, prior de dicho convento, y 4 Fr. Pedro del Castillo. Lindaban con ‘casas de los herederos de Antonio de Espinosa, ya difunto, impresor.” Como la casa queda en esquina, po-
de los principales tipógrafos de princi-
pios del siglo siguiente." El tercer impresor de México, y seundo en el establecimiento primitivo
fué Pedro Ocharte. El primer libro que
conocemos de él es el Cedulario de Pu de 1563, y el último el Tractado de Medicina del P. Farfán, 1592, de suerte que imprimió por espacio de treinta años ó más. Dió muchos libros en lenguas indígenas, y sus ediciones más notables son el Psalterio de 1584, y el Antipbonarium de 1589. En el Códice de Tlatelolco, de que luego hablaremos, hay una firma suya.
Pedro Balli es el cuarto impresor de los antiguos: aparece en 1575 y alcanza al fin del siglo. Sus ediciones, sin ser notables, son bastante numerosas y útiles porque comprenden varios libros de lenguas indígenas, como la Doctrina mexicana de Er. Juan de la Anunciación, el Arte Zapoteco del P. Córdoba, el Arte Mixteco del P. Reyes, el Vocabulario de la misma lengua, del P. Alvarado &c. En los primeros años del siglo siguiente imprimía un Jerónimo Balli. Antonio Ricardo, quinto impresor, era piamontés, natural de Turin,’ y residió poco tiempo en México: de 1577 279. Acaso fué llamado por los jesuitas, pues vemos que trabajaba para ellos, y tenía su oficina en el colegio de S. Pedro y S. Pablo. Su verdadero apellido era probablemente Ricciardi. Imprimía bien, y el Sermonario mexicano de Fr. Juan de la I En un Manual para administrar los Sacramentos, por Fr. Martín de León, se lee en la portada: ** En la imprenta de María de Espinosa, 1614;” y al fin: “En la imprenta de la Viuda de Diego López
Dávalos.” En 8° Contiene exhortaciones en mexicano. Hay un ejemplar en la Biblioteca Nacional.
dría dudarse si la de Espinosa estaba en la calle de
La creencia apuntada se confirma viendo que el Esejo Divino de Fr. Juan de Mijangos, impreso por
Monterilla.
sin el lema: y lo mismo está en el folio 98 de la primera edición de los Cologuios Espirituales de Gonzá.lez de Eslava, hecha también por Dávalos en 1610. 2 Así lo expresa en dos obras: Primera Parte de Arauco domado, por Pedro de Oña, Lima, 1596; y Parecer sobre la libertad de los Indios, por Fr. Miguel de Agia, ib. 1604.
la Monterilla ó en la de S. Agustín; pero la duda se desvanece con ver que el Confesionario breve de Molina, 1565, se dice impreso ** en casa de Antonio de Espinosa.... junto 4 la iglesia de Señor S. Augustín,” es decir, cerca de ella. Y en la Instituta Ordinis Beati Francisci, 1567,**frontero del monesterio de Sant Augustín.” Luego no estaba en la
.
ávalos en 1607 tiene al fin el escudo de Espinosa,
XXI .
Anunciación acredita sus prensas. De yor ó más grueso que el ordinario. Los aqui trasladó su oficina a Lima, donde caracteres góticos 0 de Tortis, exclusivos fué la primera; y es cosa notable que dos en las primeras ediciones, duran alteritalianos introdujeran la imprenta en nando con los otros hasta 1589 (Antilos dos grandes continentes del Nuevo pbonarium): los romanos y cursivos comenzaron en 1554. Encuadernación no Mundo. La antigua tipografía mexicana se ufa- he visto otra que la muy común en permino flexible. Se conserva el invenna con un nombre ilustre. Enrico Martínez, el autor del Desagüe, era también tario del taller de encuadernación que impresor. A nuestro catálogo da un solo tenía en 1574 el colegio de Santa Cruz libro, que lleva la fecha de 1599; pero de Tlatelolco,' y por sus pocos útiles se prosiguió imprimiendo en el siglo si- echa de ver que no podia desempeñar guiente. En 1606 dió a la estampa ** En otra clase de trabajo. Los colegiales ina emprenta del mesmo autor” su Repor- dios solían ayudar también á la compositorio de los Tiemposy Historia Naturaldesta ción de las obras que se imprimían en su Nueva España. Solía imprimir los libros lengua. Casi todos los ejemplares de las edipara los estudios de la Compañía de Jesús, y entre otros hay uno notablemente ciones del siglo XVI que han llegado a bien impreso, intitulado: Poeticarum In- nosotros se hallan en mal estado: incomstitutionum liber, variis Etbnicorum Cbri- pletos, rotos, sucios, manchados de agua, stianorumque exemplis illustratus, ad usum podridos, apolillados y con letrerotes manuscritos. Esa destrucción se comstudiose Fuventutis. 1605. En 8? rende facilmente. La mayor parte de. Séptimo y ültimo impresor del siglo XVI fué Melchor Ocharte, hijo ó pariente de Pedro. Llevan su nombre el al rezo, es decir, á un uso diario que Confesonario y las Advertencias de Fr.Juan las destruía. Coadyuvaron todavía otras Bautista, 1599, 1600. Tenía su impren- causas. El clima de México favorece la ta en el colegio franciscano de Tlatelol- polilla y la humedad: con frecuencia se encuentran libros podridos que al tocarde Figueroa, que conjeturo sería sobri- los sedeshacen, especialmente en la parte no suyo. Su nombre continúa después inferior. Se conoce que como las librerías de los conventos solían estar en los de 1600. Aquellos impresores solían ser asimis- pisos bajos, lo mismo que todas las bomo libreros. Andrés Martín, sin ser im- degas, llegaba muchas veces el agua á los presor, tenía tienda de libros, y en 1541 primeros pluteos de los estantes, y perocupaba un local en los bajos de una manecía estancada el tiempo suficiente ara podrir los libros. Pero quizá no casa del hospital del Amor de Dios." Es extraño que en 1573 pusiera el Virrey Enríquez al general que estaba en Fili- que la carestía del papel, llegada al expinas la tacha de que le respetaban poco tremo cuando alguna guerra interrumpor haberle conocido aquí en oficio bajo, pía las comunicaciones con España. Enporque era un librero^ Hoy no se cali- tonces se echaba mano de cuanto había, y ficaría así tan honrosa profesión. los libros viejos contribuían grandemen. Los tamaños de los libros son los co- te al consumo del público. Robles en munes de folio, cuarto y octavo español: su Diario, refiriéndose al año de 1677, rara vez se encuentra papel un poco ma-
las ediciones se destinaba al estudio ó
co, y empleaba en ella á un Luis Ocharte
hubo causa más eficiente de destrucción
-
Y Don Fray Juan de Zumárraga, Apéndice, pá-
gina 145. 2 Cartas de. Indias, pág. 291.
Así llama su poseedor, 1 Códice de Tlatelolco.— el Sr. Chavero, á un precioso manuscrito en folio, que contiene muchos documentos interesantes relativos al Colegio.
XXII
dice: ** Este año se ha encarecido el pa- Arte de lengua mixteca.! Los padres franpel de suerte que vale la resma treinta ciscanos de Guatemala imprimieron en pesos, la mano dos pesos y el pliego un México una Doctrina en aquella lengua, real; el quebrado á peso la mano, el de hacia 1550.* El Sermón predicado en las marca mayor á real y medio el pliego, honras de Carlos V (1559) andaba imel escrito á dos reales y medio la mano, preso en letra gótica. Gaspar Xuarez la resma 4 seis pesos y dos reales. Se ban Davila, alcalde mayor de Pánuco, escridesbaratado muchos libros para vender por bía de México, el 10 de Noviembre de papel escrito: se han dejado de imprimir 1550, que acababa de llegar de aquella muchas obras y han estado paradas las provincia, donde procuró que se traduimprentas y lo han padecido los oficia- jese la Doctrina en la lengua y se impriles.”* En 1739 “cortó la afilada tijera miese aquí, de la cual repartió muchos de la carestía del papel el hilo de las no- ejemplares.* En la Descripción del Arzoticias antiguas y modernas,” es decir, bispado de México, MS. (1569-1570), al que se suspendió la publicación de las dar los curas noticia de los libros por Gacetas de Sahagún.* Por el mismo tiem- donde se enseñaba en sus parroquias,. po se quejaba el historiador Mota Pa- mencionan varios perdidos. En Te dilla de que para sacar una copia de su zotlán usaban la Doctrina de Fr. Alonso obra había tenido que pagar **á real y dos de Molina: sería la pequeña de 1546 de reales” el pliego de papel. Aun sin esa que no se conoce ejemplar. En Hueycausa, la ignorancia y la codicia conti- puchtlan una cartilla impresa en la ciunuaron destruyendo las librerías ó ha- dad de México el año de 1568. En Teuciendo salir del país lo mejor de ellas. tenango una Doctrina asimismo impresa No es, por lo mismo, de maravillar en México en casa de Antonio Alvarez, que muchas ediciones del siglo XVI ha- 1563. No hay impresor de este nombre;. yan desaparecido porcompleto. De unas pero era el de uno de los compañeros de ni memoria ha quedado; de otras tan Antonio de Espinosa, y tal vez gerente sólo la noticia más ó menos vaga de que existieron. Mendieta* habla de una Doc- servían de una Cartilla de molde en lengua
de la casa. En las minas de Pachuca se
trina de Motolinia **que anda impresa.” De Molina da también como impresos unos Apareos para recibir el Santísimo Sacramento del Altar, y la Vida de S. Francisco. Del P. Fr.Juan de Ayora, provincial de Michoacán, un tratado del Santísimo Sacsamento, en lengua mexicana.
Según Dávila Padilla,* Fr. Alejo García (+ 1579) imprimió en México un Calendario perpetuo: Fr. Luis Rengino las fiestas que se rezaban en la provincia dominicana de México por comunicación con la de Andalucía. Fr. Domingo de Santa Maria (Y 1560) dió á la imprenta un
I Documentos para la Historia de México, 1° Se. rie, tom. II, pág. 250. 2 Mercurio de México de los Meses de Henero de » I7 GL ) 1742. ei Biblioteca, art. GABALDÁ (Fr.Jasé).
4 “Lib. IV, cap. 44. 5 Cap. últ,
otomí, compuesta por Fr. Alonso Rengel: así como de los catecismos ““postreros y más nuevos que agora S. Sría. mandó imprimir con la adición de las cosas necesarias del Santo Concilio Tridentino.” En Xiquipilco **la Doctrina que hizo D. Fr. Juan de Zumárraga, primer Obispo de México, que está en gloria, traducida de lengua mexicana en otomá é mazagua.5 En Tezayucan, una cartilla mexicana y otomí becha en México. El Sr. Moya de Contreras otorgó en 1 Burcoa, Geográfica Descripción, fol. 133. 2 REMESAL, lib. X, cap. 3. 3 Berancurr, Theatro, Pte. IV, tr. 2, cup. 2, n? 65. 4 Colección de Mauñoz.— Apunte comunicado por el Sr. Zarco del Valle en carta 18 de Agosto de 1879. 5. No.se expresa, en verdad, que esa traducción estuviera impresa. De todas maneras hemos creido conveniente hacer. memoria de. ella..
XXI II
30 de Septiembre de 1 58 5, privilegio por
seis afios al Dr. Juan de Salcedo, secretario del Concilio Tercero, para la edición de los libros que el mismo Concilio había mandado imprimir.’ Es de creerse que la orden sería cumplida, 4 lo menos en parte, y ninguno de ellos se halla. Registrando más los documentos de la época se alargaría esta lista. Pero lo que puede dar mejor idea del gran número de impresiones que ha desaparecido es queen 1558 emprendieran viajeá España Antonio de Espinosa y sus compañeros para disputar el privilegio 4 Pablos. Las ediciones que podemos atribuir hasta entonces á la imprenta primitiva son á lo sumo treinta y cinco, ¿y es creible que con sólo ellas hubiera podido sostenerse una casa veinte años, y no sólo sostenersesino producir utilidades bastantes para que Espinosa se resolviese á establecer otra, venciendo tantas dificultades? Además de los caracteres comunes, de muchas iniciales historiadas y de ciertos adornos tipográficos, poseían los impre-
sores gran número de toscos grabaditos religiosos que prodigaban, especialmente en las Doctrinas, y que pasaban de unos á otros. Los más serían traidos de España; pero se ve que en México había también grabadores. Probablemente fué ejecutado aquí el escudito con la leyenda en tarasco que se ve en la Doctrina mexicana sin afio (n? 14), y no cabe duda de que en México se hizo el del Támulo Imperial (n? 39). Escribiendo el Sr. Arzobispo Moya al Presidente Ovando en
24 de Enero de 1575 le dice: **Las insig-
nias que hice imprimir para suplir la falta de las bulas de la tasa de dos reales y de cuatro se van expendiendo tan bien como las bulas, porque como los indios no saben leer gustan más de la pintura que de la escritura.”* La explicación nos da a entender que esas insigmias eran estampas; mas no sabemos si
se imprimirían en los moldes existen1 Documento n? IX. 2 Certes de Indias, pág. 194.
tes ya aquí, ó con otros hechos expresamente. Lo mismo puede decirse de las estampas que-con tanto empeño difundía Fr. Juan Bautista entre los indios: Por tratarse de una industria perteneciente también á la estampación es curioso referir que en 1582 se fabricaban en México nueve mil docenas de naipes cada afio: se vendian á tres reales y eran más estimados que los traidos de Espafia. Así consta de una carta del virrey conde de la Coruña, fecha 3 de Noviembre de aquel afio.' | Lo poco que nos queda de las ediciones del siglo XVI basta para conocer que aquellas prensas no estuvieron ocioSas, y que la mayor parte de sus trabajos fueron de notoria utilidad. Como los libros de ciencias podían venir de Eu-
ropa á menos costo (tal cual hoy suce-
de, no es de: extrafiar que nuestra im-
prenta, establecida con el único objeto de proveerá las necesidades del país, no produjera obras de aque clase (si bien tenemos la de los PP. Ledesma y Vera Cruz, reimpresas en España), sino que atendiendo á lo más urgente, comenzara por las Cartillas y siguiera con las Doctrinas y demás libros en lenguas indígenas, que por sí solos forman la parte más importante de la antigua tipografía: todo con el fin de extender la enseñanza. Al finalizar el siglo había ya obras en mexicano, otomí, tarasco, mixteco, chuchón, huasteco, zapoteco y maya, sin contar con las en lenguas de Guatemala, sobresaliendo entre todas los cinco Vocabularios, mexicano de Molina, tarasco de Gilberti, zapoteco de Córdoba, mixteco de Alvarado y maya de Villalpando.* También se imprimían li1 Cartas de Indias, pág. 348. 2 No aparece en este Catálogo el Vocabulario Maya del P. Villalpando, franciscano, porque no le he visto ni encuentro su descripción; mas parece no haber duda de su existencia. Pinelo—Barcia (col. 719) dice que se imprimió, sin expresar dóne ni cuándo. El Illmo. Sr. Carrillo, tan diligente y entendido investigador, no había logrado verle,
(Bol. de la Soc. Mex. de Geog. y Estad., 2* época, tom. IV, pág. 150.) El Dr. Brinton (Maya Chron. D
XXIV
bros de rezo ó de liturgia, como los Manuales de Socramentos, y las notables ediciones del Misal, Salterio y Antifonario, con el canto notado cuando era menester. En libros de legislación, eclesiástica ó civil, tenemos las Constituciones del Con-
cilio de 1555, las Ordenanzas de Mendoza y el Cedulario de Puga. Tratados de Medicina no faltaron: hay los de Bravo, Farfán y López de Hinojosos; á que pueden agregarse, por tratar de ciencias naturales, la Física del P. Vera Cruz y los Problemas de Cárdenas. De Arte Militar y Náutica imprimió el Dr. Palacios dos tomos con figuras. Materiales para la Historia y la Literatura nos dan la Relación del terremoto de Guatemala, los libros de Cervantes Salazar, la Carta del P. Morales, y las Exequias de Felipe II. Los Jesuitas imprimian en su propia casa los libros que necesitaban para sus colegios, y que podrían haber pedido a Esaña. Libros de entretenimiento 6 de
historias profanas faltan, porque al clero
más provecho á que atender, y la autoridad estaba tan lejos de favorecerlos, que hasta se había prohibido importarlos.’ Quizá por eso no se encuentra aquí uno solo de los antiguos Libros de Caballerías. Al fin vino a prohibirse también la impresión de los de rezo, como misales y breviarios, 4 consecuencia del privilegio concedido al monasterio del Escorial.* Para entonces eran ya vigiladas
las imprentas, tanto como antes habían
sido favorecidas, cuando estaban casi exclusivamente bajo el amparo de la Iglesia. A un obispo se debió, si no en todo en mucha parte, la venida de las primeras prensas: prelados y religiosos se obligaron á sostenerlas, y las órdenes les dieron continuo alimento con el tesoro de sus Obras en lenguas indígenas, tan estimadas hoy en el mundo entero. Nuestra primitiva Iglesia puede,pues gloriarse de haber introducido y fomentado en el Nuevo Mundo el maravilloso AnTE DE LA IMPRENTA.
no tocaba publicarlas, teniendo cosas de
icles, págs. 74-75) dice que se imprimió en México, 1571; y sospecha que pues el P. Villalpando llevaba cerca de veinte años de muerto, el Vocadslario impreso sería alguno formado aprovechando el suyo: inferencia que á la verdad no nos parece
legítima. Asegura que existe á lo menos un ejemplar de él. La noticia le fué comunicada probablemente por Mr. A. L. Pinart, quien, en una de las visitas que me hizo, me aseguró que le habían ofrecido aquí 4 la mano un ejemplar; pero que habiéndosele pedido por él un precio á su parecer excesivo, no quiso comprarle en aquel momento, esperando que después le obtendría con ventaja. Arrepintióse en seguida, é hizo las mayores diligencias para dar con el vendedor, pero sin fruto, de lo cual se lamentaba. Me dijo que había tenido el libro en sus manos; que estaba impreso en México en el siglo XVI, y que la edición era muy semejante 4 la del Vocabrlario grande de Molina.
1 “Yo he sido informada que se pasan á las Indias muchos libros de romances de historias vanas 6 de profanidad, como son de Amadis é otros desta calidad; é porque éste es mal ejercicio para los indios, é cosa en que no es bien que se ocupen ni lean: por ende yo vos mando que de aquí adelante no consintais ni deis lugar 4 persona alguna pasar á Indias libros ningunos de historia é cosas profanas, salvo tocante á la religión cristiana é de virtud en que se ejerciten é ocupen los dichos indios é los : otros pobladores de las dichas Indias.” (Cédula de' 4 de Abril de 1531 apud Documentos inéditos del Archivo de Indias, tom. XLII, pág. 466.) Se repitió la orden en la instrucción á D. Antonio de Mendoza. (1bid., tom. XXIII, pág. 457.) 2 Cédula Real dada en el Pardo á 1° de Diciembre de 1573, MS.— Carta del Virrey D. Martin Enriquez al rey Felipe II, 23 de Septiembre de 1575, apud Cartas de Indias, pág. 305.
XXV
DOCUMENTOS. I
de mexico libros de todas facultades e dotrinas conforme al dicho concierto, proveymos defendemos
EL Rzv.— Por quanto por parte de vos la muger
y mandamos que por termino de diez años prime.
e hijos de Joan conbergel, ynpresor, vezino que
ros siguientes que corran y se cuenten desde primero
fue de la ciudad de Seuilla, defunto, me ha sido hecha relacion que el dicho Joan conbergel ayynnestancia (sic) del nfo vissorrey de la nueua españa e
del obispo de mexico enbio aquella tierra officiales
de henero del año que viene de quinientos y cual
renta y dos años y adelante ninguna ni algunas per-
sonas no puedan llevar ni lleven a la dicha nueua espafia para vender en ella cartillas ni libros algu-
e ynprenta e todo el aparejo necessario para ynpri-
nos ynpressos de qualquier ciencia que sean, sino
mir libros de doctrina xfiana de todas maneras de
vos o quien vfo poder oviese, y si los llevaren e
ciencia, e que visto por los obispos de aquella tierra
vendieren lo ayan perdido y pierdan e sean para nfa
el grand beneficio que de ynpremir los dichos li-
bros se siguia e de que se llevasen destos reinos,
acordaron e concertaron con el, que oviese de dar puestos en la ciudad de mexico libros de todas facultades y dotrinas y que se le diesse de ganancia ciento por ciento; que tuviesse ynprenta e se le
diessen de cada pliego ynpresso un quartillo de plata, que cada cartilla valiese 4 medio real, y que para
ello, siendo nos servido, proveyesemos que ningund otro pasase libros ni cartillas ni otra cosa ynpressa e que ninguno otro pudiesse ynprimir en la dicha nueva (sic) cosa alguna si (sic) el o quien vfo po-
der oviese, como parescia por el concierto que con el se avia tomado, de que ante nos por via parte fue hecha presentacion, el qual dicho concierto avia sido
visto por el nfo presidente e oidores de la nfa audiencia real de la dicha nueua españa e avido (sic) sido por ellos aprouado. E que agora vosotros en
cumplimiento del dicho concierto, por ser muerto
el dicho Juan convergel, quereis hazer y cumplir lo que el hera obligado, e nos suplicastes que pues la cossa era tan prouechossa al seruicio de dios nfo se-
fior y nfo y bien de aquella tierra, fuessemos ser-
vidos de proyvir que dentro de veynte años nadie pudiesse llevar a la dicha nueua españa libros nin-
gunos ni cartillas para vender, que vosotros los dariades al prescio que por los dichos obispos auia
camara y fisco, con tanto que seais obligados de no
llevar ni lleveys de los dichos libros que ansi vosotros como quien vfo poder oviere llevardes mas
de ciento por ciento de ganancia. E ansi mesmo por el dicho tiempo vos damos licencia y facultad
para que vos o quien vfo poder oviere e no otra
persona alguna podais tener e tengais en la dicha nueua españa ynprenta y lleveis por cada pliego
ynpresso un quartillo de plata, de manera que cada
cartilla valga medio real e no mas, conforme al concierto que los dichos obispos hicieron a vos, por la
presente mandamos que durante el termino de los dichos diez años ninguna persona pueda tener in.
prenta en la dicha nueua españa, si no fuese a vosotros o a quien el dicho vfo poder oviere. Fecha en la villa de Talavera a seis dias del mes de Junio de mill y quinientos y quarenta y dos afios.—Fr. Gi.
CARES HISPALEN.— Por mandado de su mag.' el governador en su nombre, Joan DE SAMANO.
Al margen: Cedula sobre la merced de la enplenta e libros que an de traer los hijos de Ju? convergel, y no otra persona alguna por diez afíos.
Presentose esta cedula por Francisco Ramirez en nombre de los herederos ante S. S* e pedio se pregonase en veynte e dos de hebrero de 1543 años,
en acuerdo.
(Archivo General. Libro 2° de Mercedes, fs. 48 vta. y 49 fte.)
sido tassado, e que ansi mismo proveyessemos que
nadie pudiesse tener ynprenta en la dicha nueua es-
paña sino vosotros, o como la mi merced fuesse.
II
Lo qual visto por los del nfo consejo de las indias,
Yo, don antonio de mendoca &c. hago saber a
juntamente con el concierto de los dichos obispos
vos, martin de peralta, alcalde mayor de las minas
e con la confirmacion que del hizieron el dicho nfo
de la plata de la prouincia de cultepeque o a vfo
presidente y oidores fue acordado que deuia mandar
lugar teniente en el dicho oficio, que R? de mora-
dar esta mi cedula e yo tobelo por bien, por lo cual
les me hizo relacion que el tenia a cargo e admi-
llevando vos los dichos herederos a la dicha ciudad
nistracion las minas, haziendas y esclavos que los
|
XXVI] alemanes que tenian estas minas, la qual agora es de
minos de Tascaltitan, en la parte que el señalare, e
los hijos de Ju? converger, en la qual hazienda diz-
de vna cavalleria de tierra para el sustento de dicho
que hay mas de doze personas con esclavos e yn-
ingenio." Va dirigida para su ejecución 4 Iñigo
dios de servicio, e para el sustento dellos tienen nes-
López de Nuncibay, alcalde mayor de Sultepec.]
cesidad de dos cavallerías de tierras donde puedan
(Archivo General. Libro 2? de Mercedes, folio 93.)
sembrar trigo e mayz, e vn sitio para estancias de
IV
ganados,e me pedistes que en los terminos de al-
moloya e tascaltytlan e cultepeque e caqualpan avia tierras baldias donde se le pudiesen señalar sin perjuicio de tercero le hiziese md. de las dichas cava-
llerias de tierras y estancias: e por mi visto mande dar este mandamiento, por el qual os mando que en los terminos de los dichos pueblos é partes syn perjuicio señaleys a los hijos del dicho Ju? Conbergel
para el sustento de la dicha hazienda vna cavalleria
de tierra e una estancia para en que tengan sus ga-
nados: e ansy señaladas, syendo syn perjuicio de su mag.' ni de otra persona alguna, yo en nombre de su mag.' les hago merced de la dicha cavalleria y es-
tancia para que sea suya, y la dicha cavalleria la
puedan labrar e sembrar de lo que quisieren y por
bien tuvieren,y en la dicha estancia tener sus ganados: la qual dicha merced les hago con cargo que no la puedan vender ni enagenar a yglesia ni a mo-
nasterio ni a otra persona eclesiastica; so pena que la dicha enagenacion sea en si ninguna e la hayan perdido: e con que en el cultivar de la dicha cavalleria e poblar la dicha estancia guarden lo que sobre en este caso esta proveido e mandado. Fecho
en Mexico a vij dias del mes de Junio de 1542 años. —Don Antonio pg Menpoga.—Por manda-
do de s. s* ANTONIO DE Turcios, Al margen: Merced a los herederos de Ju? convergel de vna cavalleria de tierras y estancia en gultepeque. (Archivo General. Libro 19 de Mercedes, folio 60 vto. y
61 fte.)
III Diose otro mandamiento deste tenor pars la muger y herederos de Juan conbergel, en que se le hace merced de dos sitios de ingenios para fundir y moler metal en el dicho rio. Fecho el dicho dia y fue firmado de su señoria y refrendado del secretario.
Al margen: Otra merced para la muger y hijos de Juan cronberjel de dos sitios de ingenios para metal.
Yo, don luis &c. Por quanto por Juan pablo, y mpresor, me fue hecha relacion que a el se le avia
dado licencia por su mag.' para quel y no otra persona alguna pudiese tener ymprenta en esta nueba
españa por tiempo de seys afios cumplidos lo qual le habia sido prorrogado por el visorrey don anto-
fio de mendoga mi predecesor por otros quatro afios mas, los quales se iban cumpliendo contaua (sic) por una cedula real de su mag.' y por la prorrogacion del dicho visorrey don antofio de mendoca de que ante mi hizo presentacion, y me pidio
que atento el pro e utilidad que de aver la dicha emprenta en esta nueva espana se sigue le mandasse prorrogar e prorrogase la dicha licencia en nombre
de su mag.' por tiempo de ocho afíos mas: e por mi
visto lo susodicho e teniendo consideracion a que dello se seguiria beneficio a la republica desta nueba españa, por la presente prorrogo y alargo al dicho
Juan pablo ympresor la dicha licencia para que el
y no otra persona alguna pueda ympremir ni tener ynprenta en esta ciudad de mexico quenten (sic)
cumplidos los quatro años de la dicha primera prorrogacion que ansi le hizo el dicho visorrey don antoño de mendoga, y mando que la dicha licencia le
sea guardada y cumplida segund y como en ella se contiene por todo el tiempo en ella contenido, e que
ninguna justicia ni otra persona alguna bayan ni pasen ni consientan yr ni pasar en manera alguna, so
pena de docientos ps. de minas para la camara de su mag.' fecho en mexico a honze dias del mes de otubre de mill y quinientos y cinquenta y quatro años.
—Dow Luis pe VeLasco.— Por mandado de su señoria, ANToRo DE Turcios.
Al margen: prorrogacion a Juan pablo ympresor de la ympentra desta nueba españa por otros quatro años mas.
(Archivo General. Libro 4? de Mercedes, fs. 73 vto. y 74-)
V.
[La merced á que esta se refiere es la hecha á
En Viernes en 17 de Hebrero (1542). En este dia
Alonso Carreño el 8 de Junio de 1543 de ““vn sitio
se rescibio por vezino Alonso Lucero y Tuan Pablo,
herido para ingenio de fundir metal en el rio e ter-
con que den fianzas, e dadas se le de el titulo.
XXVII (No obstante que no se dice que sea el impre-
desa dicha nueva españía dio licencia a juan pablos
sor, yo me figuro que lo es, porque generalmente
ytaliano para que el y no otra persona ninguna pu-
se encuentra en este libro, que á las personas á quie-
diese ynprimir libros y tener emplenta en esa tie-
nes se recibe por vecinos se les hace después mer-
rra por tiempo de seis años, con que nos le confir-
ced de solar; y como veremos más adelante, a] darse
masemos la dicha licencia dentro de los dos años
el solar á Juan Pablo, se le llama imprimidor y ve-
primeros, los cuales por nos le fue confirmada, y
cino de la ciudad.— Nota del Sr. D. Fosé F. Ra-
que despues el dicho don antonio le prorrogo la di-
mérez.)
cha licencia por otros quatro afíos mas, y que an-
Martes 8 de Mayo de 1543 aflos.— Este dia los
tes que se le cumpliese esta prorrogacion vos el
dichos sefiores justicia e regidores, de pedimento e
visorrey don luis de velasco le prorrogastes la di-
suplicacion de Juan Pablo, ymprimidor, vezino de
cha licencia por otros quatro años mas, como cons-
esta cibdad le hicieron merced de un solar para ha-
taba por las cedulas de la dicha licencia y prorro-
zer casa en la traza desta dicha cibdad, al barrio de
gaciones della, de que ante nos en el nfo consejo
S. Pablo, en la calle que va de hazia el dicho S. Pa-
de las yndias por su parte fueron presentadas, y que
blo, al esquina, linde con solar..... e con las calles
las dichas prorrogaciones an sido sin nfa aproba-
reales, del qual dicho solar le hizieron merced, se-
cion y consentimiento, y en gran daño y perjuicio
gun se contiene en la merced de arriba a Juan de
desa tierra, porque a cabsa de tener el dicho juan
Escobedo, e mandaronle dar titulo en forma. Hase
pablos la dicha emplenta y no podella tener otro
de hazer al tenor, mudando la calle e linderos.
ninguno no haze la obra tan perfeta como conve-
(Este solar se refiere al de arriba, dado 4 Juan
nia, teniendo entendido que aunque no tenga la per-
de Escobedo; y en este se ponen por linderos en
ficion que conviene no se le a de ir a la mano es
la traza de la cibdad á la parte de S. Pablo, en la
cabsa que no abaxe el precio de los volumenes que
calle que va de hacia el dicho S. Pablo 4 las espal-
ynprime, y me fue suplicado vos mandase que no
das del hospital de la Trinidad.— Nota del Sr. Ra-
permitiesedes ni diesedes lugar que les fuese puesto
mírez.)
estanco ni ynpedimento alguno por parte del dicho
(Libros de Cabildo.)
juan pablos ni por otra persona alguna en el vso y
VI
ejercicio de sus oficios de ynpresores, sino que el arte de la amprenta se husase y exerciese libremen-
En domingo veinte y uno dl mes d noviembre
te en esa tierra como se vsa en estos rreynos o co-
de mdxlv afíos se bautizo alonso hijo d Ju? pablo
mo la mi merced fuese: lo qual visto por los del
librero y d su mujer lixitima xironyma gutierres
nfo consejo de las yndias fue acordado que deuia-
fueron sus padrinos Ju? d burgos y su mujer y el li-
mos mandar dar esta mi cedula en la dicha razon.
sensyado Al? d aldana provisor d mexico y bautizelo
E yo tovelo por bien, por la qual vos mando que
yo.—EL BALLR. Di? Rs. cura.
no consintais ni deis lugar que por parte del dicho
(Libro 1? de Bautismos de la Parroquia del Sagrario. 1536-
1547.)
El mesmo dia (26 de Marzo de 1553) el bachi-
Her puebla bautizo a Elena hija de Juan pablo y de jeronima nuñez fueron compadres gonzalo.— EL
BACHILLER PuxBLA.— /f/ margen dice: Elena. (Libro 2° de Bautismos de la Parroquia del Sagrario. 1552-
3569.)
joan pablos ni por otra persona alguna se ponga es-
tanco en esa tierra á los dichos antonio despinosa y antonio albarez y sabastian gutierrez y juan rrodriguez en el yso y exercicio de sus ofigios de ynpre-
sores, sino que libremente los vsen y exergan segun y como se acostumbra en estos rreynos, fecho en
valladollid a siete de setiembre de mill e qui.*e cinquenta y ocho años.—La PRINCESA. —Por man-
VII
dado de su mag. su al* en su nombre.—Fran. pg LepgsMa.
Er Rey.—Presidente e oidores de la nfa audien-
cia real de la nueva españa que por parte de antonio
En la ciudad de mexico en tres dias del mes de
despinosa y de antonio albarez y sebastian gutierrez
agosto de mill e qui.“ e cinquenta y nueve años
y juan rrodriguez ynpresores de libros, vecinos de
estando en el acuerdo los señores presidente e oy-
esa ciudad de mexico, me ha sido hecha relacion
dores del audiencia rreal de la nueva españa y en
que don antonio de mendoca nfo visorrey que fue
presencia de mi antonio de turcios escribano ma-
XXVIII yor de la dicha rreal audiencia y de la gobernacion
EL Rey.— Don luis de V.*? nfo visorrei de la
de la dicha nfa. au* (sic pro nueva españa) parescio
nueua españa y presidente del audiencia rreal que
antonio despinosa e presento esta cedula de su mag.*
en ella reside. Antonio despinosa vez” desa ciudad
y pidio la guardasen y cumpliesen como en ella se
de mex? me ha hecho rrel.* quel vino a estos Rey.
contiene, e por los dichos señores presidente e oi-
nos a cosas que le convenian y que agora buelbe a
dores vista la tomaron en sus manos y dixeron que
esa tierra con yntento de beuir y permanezer en
la obedezcian y obedezcieron en todo e por todo
ella, y que para tener su asiento y grangeria tiene
como en ella se contiene, y en quanto al cumpli-
necesidad de tierras para labrar y solares para ha-
miento della mandaban y mandaron se guarde y
zer casas y me suplico vos mandase se los hiciese-
cumpla segun e como su mag.* lo manda, y que se
des dar para el dicho efeto o como la mi merced
asentase por avto.
fuese. por ende yo vos mando que sin perjuizio de
(Cedulario del Archivo General, tom. 1°, folio 156.)
los indios ni de otro tr? (tercero) alguno deys al dicho antonio despinosa tierras en que labre y so-
VIII Er Rey.—Don luis de velasco nfo visorrey de la nueua españa y pr.* del audiencia real que en ella
reside. antonio despinosa vezino de esa ciudad de mexico que esta os dara buelbe a esa tierra con li-
zencia nfa con deseo de nos servir y a beuir y permanecer en ella, por lo qual y por ser deudo de criados y seruidores nfos tengo voluntad de le man-
dar fauorezer y hacer merced en lo que oviere lugar: por ende yo vos encargo y mando que teniendo respeto a lo susodicho le tengais por muy encomendado y en lo que se le ofreziere le ayudeis y favorezcais y encargueis ofizios e cargos conforme a la calidad de su persona en que nos pueda servir e ser
onrrado y aprouechado, que por las causas dichas reziuire de vos seruicio. de vallid. a veinte y vno
de nouiembre de mill e quinientos y cinquenta y ocho años.—La PRINCESA. —Por mandado de su al-
teza, en su nombre, Fran.©° pg LEDESMA.
lares en que edefique como a los otros vezinos desa tierra de su calidad. fecho en Vallid. a veynte y vno de noui.* de mill e quinientos e cinquenta y ocho
años.—La PRINCESA.— Por mandado de su alteza en su n.* Fran“? pg LEDESMA.
En la ciudad de mex? a dos dias del mes de ag? de mill e quini.*y cinquenta y nueue años antel muy Ill.* señor don luis de velasco visorrey e gouernador y capitan general por su mag. en esta nueua
españa y presidente en el audiencia rreal parecio antonio despinosa v? desta ciudad y presento esta
cedula de su mag.! librada en su rreal consejo de yndias y pidio della cumplim? y por su señoria vista la tomo en sus manos y dijo que la obedezia y obedecio con el acatam? y rreuerencia deuido y en quanto al cumpl? della quel esta presto de hazer y cumplir lo que por ella su mag.' manda y que asi se asiente por auto.—Don Luis pg V.*?— Paso ante mi, ÁnT? pe Turcios. (Cedulario del Archivo General, tom. 1°, fol. 155 vuelto.)
En la ciudad de mex? a dos dias del mes de agosto de mill e qui.* y cinquenta y nueue años antel muy Ill.* señor don luis de V? visorrey e gouerna-
dor capitan general por su mag.*en esta nueua españa y presidente en el audiencia rreal parecio antonio de espinosa vez? desta ciudad y presento esta
cedula de su mag.* librada en su real q? de yndias y pidio della cumplim? y por su señoria vista la tomo
en sus manos dixo que la obedezia y obedecio con
el acatam? y rreuerencia deuida, y en quanto al cumplim? della quel esta presto de hazer y cumplir lo que por ella su mag.* manda. Y que asi se asien-
te por auto.—Dow Luis pe VeLasco.—Paso ante mi, ÁNTONIO DE Turgios.
IX Don pedro moya de contreras arzobpo de mex? etc. Por quanto en el santo concilio prouincial que
canonicamente esta congregado en esta ciudad se a
ordenado vn catechismo para instruccion de los fieles y ministros deste arzobpdo y prouincia y vn confessonario que en las lenguas de los naturales della a de aver y assimismo vn examen y direction de confessores y penitentes por donde an de ser doctrinados y examinados los que se rezivieren a ordenes menores y mayores y se proveyeren en beneficios curatos y doctrinas y dieren licencia para confessar y ceremonial que en conformidad de las
reglas del misal tridentino, erectiones de las cathe-
XXIX drales y decretos del sancto concilio general de
le hago merced por tiempo de seis años primeros
trento a de aver, los quales libros por decreto se
siguientes que corran y se quenten desde el dia de
mandan ynprimir, el cathecismo y confessonario
la data della en adelante de que pueda el y la per-
en la lengua castellana y en las demas de Jos natu-
sona que su poder tuviere y no otra alguna ynpri-
rales de cada diocesi desta dicha provincia, y el
mir los dichos catechismo confessonario examen y
examen y direction estatutos y ceremonial en la
direction de confessores y penitentes estatutos y ce-
castellana y latina solamente, y para que haya efecto
remonial en esta ciudad o en otra parte desta nue-
el dicho decreto y copia de los dichos libros con-
ua españa en las lenguas que el dicho decreto manda
viene se ynpriman y estampen en esta dicha ciu-
y refiere, y mando que las justicias de su magestad
dad, y asi prelados y cabildos y sus vicarios y curas
della que no consientan que sin su orden y licencia
como todos los demas fieles deste dicho arzobpdo
se ynpriman ni bendan los dichos libros por per-
y provincias obedezcan guarden y esecuten lo or-
sona alguna el dicho tiempo y executen en lo que
denado y proveido en los dichos libros y porque el
exedieren pena de mill ducados de castilla la mitad
doctor joan de salzedo cathedratico de prima de ca-
para el dicho doctor joan de salcedo y la otra mi-
nones en la universidad real de esta dicha ciudad,
tad para la camara de su mag.‘ demas de que pier-
consultor y secretario del dicho santo concilio pro-
dan los yristrumentos con que ymprimieren y li.
vincial que en ella esta congregado, me pidio que
bros ynpresos aplicados al dicho doctor en la qual
atento a la utilidad que de ynprimirse los dichos
desde luego doy por condenado al que contra el
libros con brevedad se seguira a las animas de los
thenor desta merced fuere y pasare, y la concedo
fieles y servicio que a dios nuestro señor se hara en
con cargo que los libros que en su birtud se yn-
ello, le hiciese merced del previlegio y estampa
primieren se corrijan con los dichos originales y
dellos para que por el tiempo que se le concediese * guarde y cumpla lo que el dicho decreto manda, ninguna persona los pueda sin su licencia ynprimir
y antes de benderse se traigan ante el secretario yn-
ni vender so grave pena que se le ponga y execute
frascripto para que se tase lo que por cada uno
sin remision en lo que excediere, atento a lo qual
se ha de llevar. fecho en mex? a treinta dias del
y a que el dicho doctor joan de salzedo tiene y a
mes de setiembre de mill e quinientos y ochenta
de tener en su poder como tal secretario los origi-
y cinco años.—P. ARCHPS. MEXICANUS.—Por man-
nales de los dichos libros firmados y sellados y a
dado de su señoria yllustrissima, Martin LOPEZ DE
que es persona de calidad mucha legalidad y con-
Gaona.
fianza, por la presente en nombre de su magestad
(Libro 12? de Mercedes del Archivo General, fol. 153.)
.
BIBLIOGRAFÍA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
$ PARTE PRIMERA.
1539 1. BREVE Y MÁS COMPENDIOSA DOCTRINA CHRISTIANA EN LENGUA
MEXICANA Y CASTELLANA, gue contiene las cosas más necesarias de nuestra sancta fé cathólica, para aprovechamiento destos indios naturales y salvacion de sus ánimas. Con licencia y privilegio. (Al fin.) A honra y gloria de Nuestro Señor "Tesu—christo, y de la Virgen Santissima su madre,fué impressa esta DOCTRINA CHRIS-
TIANA por mandado del señor don Fray JUAN DE ZUMARRAGA, f7:-
mer obispo desta gran ciudad de Tenuchtitlan, Mexico DESTA NuEVA EspaÑa, y d su costa, en casa de Tuan Cromberger, año de mill
y quinientos y treinta y nueve. Doce fojas en cuarto. Al pié de la letra copio este título, que encuentro en las Cartas de Indias (pág. 787).
La noticia de un libro impreso en México, anterior 4 todos los conocidos, mere-
cia más exactitud y mayor extensión. A pesar de mis relaciones con algunos de los
editores de aquella publicación, y del empeño que tomó en el dsunto mi excelente amigo el Sr. Tamayo y Baus, no me ha sido posible obtener hasta hoy mayores informaciones acerca de ese precioso libro: ni siquiera la indicación del lugar don-
de existe. Nada, pues, me es dado comunicar á mis lectores, 1
2
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1540
1540
2. Manual de Adultos.
México, Tuan Cromberger, 1540.
En 4°, letra gótica. : Todo lo que hasta ahora conoce de este libro el püblico, se reduce á un ejem-
plar de las dos ültimas hojas. Se descubrieron primeramente en la Biblioteca Provincial de Toledo, encuadernadas en un volumen de papeles varios. Desaparecieron luego de allí, sin saberse cómo, y dicese que al cabo de algun tiempo vino á encontrarlas en Londres, en un puesto de libros viejos, el Sr. D. Pascual de Gayangos, quien las posee actualmente. Para entonces estaban ya encuadernadas de
por sí, con varias hojas de papel blanco agregadas. El Sr. D. Francisco González de Vera fué el primero que me dió la noticia del hallazgo de estas hojas, y yo la publiqué en el Diccionario Universal de Historia y de Geografía, tom. V, págs. 963, 965. (V €anse las tres fotolitografías, que son reproducciones de las que trae la obra intitulada Introducción de la Imprenta en América, Madrid, 1872.)
En las dos hojas que existen hay impresas tres páginas. La primera está ocu-
pada con estos versos latinos: 4 Christophorus Cabrera, Burgensis, ad lectorem, Sacri Baptismi Ministrum. Dicolon Icastichon.' Si paucis pranosse cupis, venerande Sacerdos, Ut baptizari quilibet Indus habet; . Quaque prius debent, ceu parva elementa doceri; Quicquid adultus iners scire tenetur item;
Quaque sient priscis patribus sancita per orbem,
Ut foret ad ritum tinctus adultus aqua, Ut ne despiciat, fors, tam sublime Charisma Indulus ignarus, terque quaterque miser:
Hunc manibus versa, tere, perlege, dilige librum. Nil minus obscurum, nil magis est nitidum
Simpliciter docteque dedit modo Vascus acutus Addo Quiroga meus presul abunde pius. Singula perpendens, nil inde requirere possis.
Si placet, omne legas ordine dispositum, Ne videare, cave, sacris ignavus abuti. Sis decet advigilans, mittito desidiam, Nempe bonum nihil unquam fecerit oscitabundus. Difficile est pulchrum, dictitat Antiquitas.
Sed satis est: quid me remoraris pluribus? inquis.
Sit satis, et facias quod precor, atque vale.
1 Palabras griegas, que en sustancia significan efecto, la de Cabrera consta de veinte versos, alter-
“composición de veinte vétéos alternados.” En
nando los hexámetros con los pentámetros.
r—"Prifttopborue Labrera Burgenfis
M93 adlectorem facri ba fimitaint ftri: Bicolon Ica
n.
Bipauc’ pnoflecup.:ueneradefacerdos: Gtbaptisariquilibet Indushabet: Lun p? oberceu paruaclemetadocerts
Quicgd adultusmersfcireteneturité:
Quaegfient plas príb? (ancita:porbem Arforetadritútincts adultus aqua:
Gtnevipiciatfors) tá füblime Charifima Indulusiguarustergs quatergs mifer:
Wiicmaib? vfa:tere:plege:dilígelibzum: TBilinin? obfcurü:nilmagiseft nitidum. Sbipliar doctegs Odit modo Gatc? acut? Addo Quiroga me? pfalabunde pius. Sigula ppédens nibilide reqrere poflis:
Shi place? o€legas ordinedifpofitum. We videare(caue facrisignauusabutis
Dis decetad uigilde:mittito defidiam. IBépcbonünibil tig feceritofcitabidus, ifficie eft pulcbrü:dictirat 2 ntiqtae., Dedfats ézqd meremorartplurib?zmgs. Ditfaris: zfacías quod precor:ato vate.
A
A
A
apo
ce qaae
DO Boe MÍO OE I cum aue MTI amorfo. Aes milo; 3ucer munis.
FreeBanos te $ 12 somes
Dos sm
EE TADosen
mu See Scart x >" -7 Del nítar macro Scam.
SF snEE 13 Sone one
— P
M
rxFur See ee
Mr Er mur one Sr tz
pel
tres oro
mnaucv re ale = Eva ver oa EL ubaxrC rd Zumz ^ sun 34% quee lu KT bors pos dos putos bers
Dau:wu oe Rx E t mima Car ap CIT. ote
erat area Ens oc: 7 aer
lies rs © 25.1. Sk cocdomésnCrtrtad
SS pofancaucwel Guns puma Ras ez Cup cer Sores Down Ses Sa pec tpo Puta bore
iion > Somes A cU. zv crece dt ghe. a LD.T.TE Nz
Dee ee
ome nis poma bats c6 ev pacem
‘
ue
mma
tos 52.1. EISE Y Dtdrcwenarba dor y buit h Serna co DOW TE Ines De V n> hai
ace
Sar VAs sate y DOLI hos oe Ameoaccmesba de
tr Ho races, Enoc Etre DICTA
Paro :cx: 25228 4 ag: avast: mur y caga. Es
i mima Do da 1f 7. Ne nw. Soper
DEC IOC! mcus t Be mios, En iathyase a. al Xv DaxDiane: CIO alt
we aoa
sera:
AX: Sl A TasOIT ———— Ho Box 2 pos:wee a Y VU
2 Pb Cu E E OO PRA Eris PAS Esa NC nv Ms
berrory dlos foolos Ice dl berro: dios inolos.Enta bo.rrvii
jj.ré.rvij.o0 dise Se entieda dello la fe falua:ice poz parctipe fis@Que fe entieva dicho la fe fatua.r?.rrif.DÓve vue Enelle tee eneite.Enta miíma éla fa3.{j.re.j.000e dise el QP>uterio
Dá:leel mifterio dl oxoan.rériifj.o60c oíse o ppiafüpa fpecicteeno popuiapoete fuga v conoeotx Zldfte di | rma fer la:lecadfto Ppbeta mas p
Pond mifmo ra. Soeoise smDemavado lolee mano deo.
inia boja.rrr.fas.j.a.ifj.ré.oonoeoiseoe la TRefirrectió:lee de refurreció. Y efi. re. nj.oonbeoise Zambié vaca y efta fup
fiuo.£nla boja rri &.4.ré. rri Donde dbse y loscolocilee
pos coloca. y eni ré.final vonoe dise Le penetrasiee lo pene tra.Enla boja.rrrij.fas.ij.re.rj-v.rij-o0noc ot3e. Y el mildo la
bazaña:lee pla basaña. ¥ ell ré.rrrij.Donbe pie ¡Ba no pes Gna:iee dia y no pedia. à pora rrr fos. j. Donde dise JLe poono:lee y le peroono.¿Énta lofa. rEpvf. fas. j.ré.fiij.o0n devise. Enel oilatar:lee enlovilatar.
€
primiofe efte Mammal ve Zioultos en la grá ciucao 6 ICO po: máoabo dos iNeuertodfimos Señores O bif poo dia nueua £ fpafia ya fue erpéfas:encafad Bua Lroms ger Aliio dl nacimteto ónueftro ferio» Hef Lpetto 3 mill y quiniétos y queréra. 21 piij.dias Úl mes o Desiehne,
— "——— e — ——_— — — e o
BY rrata quae paris attéto oboepfereZL ppographo:tá ca quae ooctii lectoxé offenoere poterat: G3 etiam quae inerucitüatqg mo»ofür, 21oeo funt illa quidem minutula,
JEnla feguiioa fas la primera loja enel réglo.ríj. oonde oie
Quinto delte nóbse:ba De desir.v.oeíte nóbae nueftro Seño?, %7 enla. j.fàsoe 1a. ij. hoja enel région. rit.oG0e dise Sita nueva
Erpaña:ba dedesirocita nena efpañadefte nueno mundo.
ia. w.bo aj Done dise fingulis interrogetur:lee finguli iter r nla. vij.Doja enla fa5.j.eiil.rrj. rego DÓDEDI3E: p als p eii.Enta mifma boja en lafas.i].a.r.réglones DÓDE dis secófequí:afiaoe valeant: nla. viij.poja en la fas.ij.r&. rv, Quita el punto Gefta antes dla Ex bosy pon dos puntos Ines - go ófpues dla pte Luoe.¿En la mifina hoja y fas.ré.rr. oó6e dise:7/pú:lee (piritui. nta bo.r.fa.ij.ré.riiij.oÓDevise:íftog: r deilee
lee:iftas. enla.r.bo,fa.ij.ré.rij.vóvedise:firmetpé:leefirináfpe
lEnla bo.riij.fa 1.r2.iij.p.iúj.bated quitar el puntod elta 3fpu es dla pte Solenne y ponerfe ófpues dia pte rpo, nla bo.cv e aca n rvj.fa.j-r€.vj.v.vij. ba fe Óleer po: parenthefis defde oo
bie Enapra baftado dise padrino inclufiue nla milina
ja.fa ij.ré.rvij.póvevdise. y en fu pfentia:pa d desir y tábiée pfentia.'y DONDEDISE luego adelante. Y no baftanoo:ba de
dur To bartádo. y eñil re.rr.oó0e03€ e tterviciones:pa De
ir Bncap. Diacones. ¿nlabo.rvij.fa.j.ré.rvj.vonde dise (Paulo tertio añadale luego adelante inmeoiate Y viga. ¿En la mifina boja.fa.ij.1é. vij.0d0e dise . Super onmes:añavafe luego adelante inmediate Aelfingulos. #nlaboja.rriy. faz.
ij.re. iii], odode bise Manual oa de aver luego adelante paras —
pho o principio S otro régló.¿Eula boja.rritij.fa j. re.iiij.dons
vevise Que te pueva:lee q fe pueda. y eñil.v.ré.dóve pise Si alli felas:lee ft affi feles. ¿Enla mifina enla fas.íj.re.tij.DODe oie
Komolee y como JÉnla bo.rrvij.fa,j.re.rvitj.od0e dise Det
berros v loe (bolos Ice Ól berro2 los ivolos.ZPnta bo.rrvitj
j.ré.rvij.oo dizeSe entieda dello la fe falua:lce poz parcrpe
fis@Que fe entieva dicho la fe fatua. r£. prij.o 60e oe En effe lee
enefte.IEnla mifma ¿la faz. íj.ré.j.oÓve dise el APilterio Fors
Dá:leel mifterio bl Foran. ré.piilj.050¢e oie Toppdafupa
fpecie:lee no propria fpecie fupa.re.erir, none ose Zlálte dt - ¿ppbeta afirma fer ppbeta:leeaálto dl pphetay masd ppbe ta. ¿Enel milmo r€.DÓDEDISE 1Demábado lo ice Smandadolo.
inia boja.rrr.fa3./.a.iiíj.ré.oonvevisedela Refurrectid;iee de refurreció. y en ren Donde diseZambiz vaca y efta fup fluo. nla boja ytrj fa5.ij. ren}. Donde dise Y los colocá:lee
pos coloca. y entré.final oonoe dise 1Le penetrasiee lo pene tra.Enla boja.rnj.fas.ij.re.rj.v.rij-oonoc die, Y el mildo la basaña:lee y la hazaña. y" eiil. re. rrr. donde dise Mia no pes
Qna:lee dia y no pediia.Enla
Le poono:lee y le peroono.
boja.rrrüj. fa j. rt. j. DONDE DÍSE
Enla bofa. ryrvj.fas.j.ré.tiij.oon
be ize, Enel oilatar:lee enlo oilatar.
$i dlaICOnueva po» mádaDO dos ¡Reuertoiffimos Senores O bif Elpaña y a fue erpéfas:encafad Bud from» mpaimiofe efte Mammal ve Zioultos en la gráciuoao$
rger.liio dl nacimteto ónueftro feño: Heli lito d mill
y quiniéros v queréra.21 riij.oías Ólmes o Desitbee,
1540]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
3
Cuya traducción castellana es esta:
Si deseas, venerable sacerdote, aprender préviamente y con brevedad lo que ha
de hacerse para bautizara cualquier indio: cuáles son los primeros rudimentos que deben enseñársele; lo que está obligado á saber el adulto desidioso, y lo que en todas partes establecieron los padres primitivos, para que los adultos fueran rectamente bautizados, no sea que el indezuelo ignorante y misérrimo desprecie gracia tan sublime: consulta, hojea, lee por entero y estima este libro. Nada hay menos oscuro, nada más claro, pues sencilla y doctamente acaba de ordenarle mi sabio y piadosísimo prelado D. Vasco de Quiroga; y si le vas considerando atentamente, punto por punto, nada más podrás necesitar. Ten á bien imponerte, por su orden, de todo lo que está mandado; y para que no des motivo, por ignorancia, á que se
crea que abusas de las cosas sagradas, te conviene estar vigilante, y desechar la pe-
reza, porque nunca el perezoso alcanzó nada. Y como solían decir los antiguos: dificil es todo lo grande. Pero basta, porque ya me preguntas, para qué me detengo tanto. Acabo, pues; haz lo que te ruego, y adiós.
En la segunda página comienza la fe de erratas, con este título: “ Errata que parum attento obrepsere Typographo: tam ea qua doctum lecto-
rem offendere poterant, quam etiam que ineruditum atque morosum. Adeo sunt illa quidem minutula.”
Las dos primeras líneas de esa fe de erratas dicen así: ** En la segunda faz de la primera hoja, en el renglon 12, donde dice quinto de
este nombre, ha de decir quinto de este nombre, nuestro señor.” Por esto han creido algunos,' que el libro tenía una dedicatoria al Emperador
Carlos V. No soy de esa opinión, porque libros tales no se dedicaban al Emperador, y porque las palabras nuestro señor demuestran que no se hablaba con él. Ni vale decir que esas palabras pertenecían al titulo ó encabezamiento de la dedica-
toria, porque no había de estar en la línea 12. Lo que sí se desprende de la corrección, es que el texto comenzaba á la vuelta de la portada. La fe de erratas prosigue hasta la mitad de la página siguiente, que es la tercera. A continuación, dejando dos líneas en blanco, viene el colofón en estos términos: *j Imprimióse este Manual de Adultos en la gran ciudad de México, por man-
dado de los Reverendísimos Señores Obispos de la Nueva España, y á sus expensas, en casa de Juan Cromberger. Año del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo
de mil y quinientos y cuarenta. A 13 dias del mes de Diciembre.” Recientemente, en carta de 16 de Enero de 1883, me comunicó de Madrid mi
amigo D.José Sancho Rayón, copia fotolitográfica de dos páginas, 1? y 3%, de otras dos fojas que él juzga pertenecientes también al Manual de Adultos. La primera tiene por título:
Siguese el tenor Y la bulla de nto mun {etd Pavre Paulo tertio: ve que arriba en las reglas vette fManual te bito méció. | Bibl. Amer. Vetustissima, Additions, pág. 129.
4
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1540
Es la conocida bula 4/titudo divini consilii en que se concedieron grandes privilegios á los indios.
La anchura 6 justificación de estas páginas es igual a la de las páginas conocidas del Manual: los caracteres idénticos; pero como estos se encuentran en todas las
ediciones primitivas, no constituyen prueba de que esas hojas pertenezcan á aquel libro. Lo que parece indicarlo más, es la alusión que à él se hace en el título, y la
congruencia del asunto. Las hojas llevan las signaturas y y g tj: el Sr. Sancho cree que son las primeras del pliego, el cual se completaba con las otras dos conocidas,
y por eso estas últimas carecen de signatura: á lo menos, dice, ““nadie puede asegurar que sean (las primeras) medio pliego, y no dos hojas sueltas, y en cambio á estas se ve muy bien que les han cortado otras dos." (Omitió el Sr. Sancho expre-
sar una circunstancia importante: si el texto termina materia en la 4? página, de suerte que enlace bien con los versos de Cabrera.)
Algunas dificultades me ofrece esa opinión. En la fe de erratas hay corrección para casi todas las fojas del libro, y la última se refiere a la 36% En aquellas edi-
ciones los pliegos 6 signaturas constaban ordinariamente de ocho fojas en 4°, á excepción tal vez del ültimo, cuando la materia no pedía más. Así que bien pudieran pertenecer las signaturas y, g (j al último pliego, que se completaba con las otras dos hojas; y quedarán 6 signaturas enteras, ü-f, que hacen 48 fojas: 52 en todo. Es extraño entonces que habiendo tantas erratas desde la foja 1? hasta la 36*, no se descubriera ninguna en las 16 restantes. No se puede decir que las 7 signaturas
eran de á 4 fojas, como la última, porque en tal caso el libro no tendría más que 28, y en las erratas se menciona la 36. Todo esto no pasa de conjeturas, y por no alargarlas más, sin esperanza de traerlas á certeza, sólo quiero añadir que el Sr. Sancho no me dice dónde existen esas nuevas hojas. Los versos latinos de Cabrera declaran que el Sr. D. Vasco de Quiroga ordenó este libro, y lo confirma el presbítero Pedro de Logroño, en una curiosa carta que
dirigió al rey, desde las Minas de Zacatecas, á 10 de Febrero de 1567. Dice en ella: ** Hize, yo el primero y no otro, el Manual de los Adultos para bautizar, por orden y
nota del obispo de Mechuacan.”* La existencia del Manual, y aun su fecha, eran conocidas antes del hallazgo de estas dos hojas. Betancurt, en la Parte Cuarta,
trat. I, cap. 4, n? 13 de su Teatro Mexicano, habia dicho: ** Hicieron trasladar una ““forma de bautizar breve, que estaba en un Manual Romano antiguo, que después ““se imprimió el año de 540, por mandado del Illmo. Sr. Zumárraga.”
Además de las hojas descritas, se conoce, hace mucho tiempo, una parte del texto mismo del Manual de Adultos. En un antiguo y raro libro intitulado: ltinerarium Cathohcum proficiscentium ad infideles convertendos, Fratre loanne Focher, minorita, autore. Nuper summa cura et diligentia auctum, expurgatum, limatum, ac prelo mandatum, per
fratrem Didacum Valadesium, ejusdem instituti, ac provintia Sancti Evangels in Nova
Hispania professorem. (Hispali, 1574, 8?),* se encuentra la forma de administrar el 1 Cartas de Indias, pág. 251. 2 Este pequeño libro (del cual tengo un buen ejemplar) es tan raro, que el del Sr. D. J. F. Rami-
rez, maltratado, alcanzó en Londres (n° 326) el precio de £ 12.10 = $ 62.50, y el librero Quaritch le anunció después en venta por £15=—9 75.
/
1540]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
5
bautismo, sacada de aquel Manual, con esta nota al fin: ** Hunc ordinem Baptismi tradidit Archiepiscopus ille sanctus Mexici ministris, scilicet de Cumarraga, et sic
usque in hodiernum diem ab omnibus servatur, et postea ab aliis Archiepiscopis et Episcopis jussum est servari, paucis admodum vel nihil mutatis." Este mismo texto se encuentra, con algunas variantes, en el Códice franciscano, nombre que doy à un volumen en folio, manuscrito, compuesto enteramente de documentos
relativos á la orden franciscana.' Hay en él una relación del orden que los frailes franciscos tenían en la administración de los sacramentos á los indios; y tratando
del bautismo, se dice que el arzobispo de México y los obispos sus sufragáneos tenían hecho un Manual particulary propio para la administración de este sacramento y de los demás;* pero que por su prolijidad sólo servía para los espafioles, **que eran pocos," y no para los indios, **que eran muchos," de manera que para
el bautismo de estos, y aun de los niños españoles, ““ usamos (dice el escritor) de un Manual breve romano antiguo que acá se halló en un Manual romano impreso en Venecia, y después se imprimió aquí en México, por mandado del obispo de
buena memoria D. Fr. Juan de Zumárraga. El Manual breve por donde digo que baptizamos, es este que se sigue, sacado á la letra del impreso aquí en México.” Copia luego la forma de administrar el bautismo, y concluye con esta nota: ** Hunc ordinem Baptismi tradidit Episcopus Mexici ministris. Anno Domini. 1540." Debemos estar al texto del manuscrito, que se dice copiado del impreso al pié de la letra. El P. Valadés compendió discrecionalmente en el /tinerarium el texto de las rúbricas, ampliando el de unas pocas, é intercaló en el cuerpo del Ritual las bendiciones de la sal y del agua, que el manuscrito coloca al fin.
Cristóbal Cabrera, autor de los versos latinos, era natural de Burgos, y vecino
de Medina de Rioseco. Vino muy joven a México, y en 1535 figura ya como notario apostólico, certificando un testimonio de la erección de la Iglesia de México. Despues de residir aquí unos doce años, volvió á Europa, y hasta su muerte permaneció en Roma, donde dejó memoria suya con la fundación de un hospital para
mujeres, en especial españolas peregrinas. D. Nicolás Antonio trae un largo catálogo de las obras manuscritas de Cabrera, que se conservaban en el Vaticano. Impresas hay, entre otras, las siguientes: Meditatiuncule. Valladolid, 1548, en 4?
Habla en ellas de su residencia en
México. Flores de consolación, dirigidas á la muy ilustre y muy generosa Señora, la Señora D* Fuana de Zúñiga, Marquesa del Valle. Valladolid,
1550, en 8% En la dedicatoria se ve
que el libro, escrito en latín y sin nombre de autor, fué enviado por el obispo de México a la Sra. Marquesa, segunda mujer de Hernán Cortés, y que ella le mandó
traducir á un individuo residente en la Nueva España, quien fechó la dedicatoria 1 Tengo copia sacada por mí del original que
Fr. Gerónimo de Mendieta, y otros documentos.
por principio, la interesantísima respuesta que los frailes dieron en 1570 4 una cédula real en que se les pedían informes sobre diversos puntos. Siguen después varias cartas inéditas y muy importantes de
2 Esta indicación se refiere, sin duda, á alguno de los dos Manuales, publicados en 1560 y 1568, descritos adelante con los n** 38 y 56.
me franqueó el Sr. Lic. D. A. Chavero. Contiene,
Vide infra n° 12.
o
6
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1541
en Cuernavaca a 25 de Mayo. Parece que este libro es traducción de las Meditatiuncule, con aumentos.
|
Beristain no hace mención de Cabrera. Es digno de leerse el artículo que le de-
dica D. Nicolás Antonio, Bib/. Hisp. Nova, tom. I, pág. Amer. Vetust., Add., págs.
238. Véanse además Bibl.
110, 129, 163, 171; GALLARDO, Ensayo de una Bibl. de li-
bros raros, tom. II, col. 164.
1541
3. Relacion UI efpátable terremoto $ agora nueuamente ha acontecivo
en la cibdad Y Guatimala: es cola de grade admiracion p de grade exemplo para d todos nos emendemos Y nueltros pecados p eftemos apretciuivos para quávo Dios (uere Teruivo de nos llamar. Al fin:
Sue imprefla en la grá cibdad Y Mexico en cata ve Fuá Cromberger año Y mill p quiniétos p quaréta p bno. 4 fojas en 4*, letra gótica. (Noticia comunicada de Madrid por el Sr. D. Francisco González de Vera.)
El terremoto a que esta relación se refiere es el ocurrido la noche del ro al 11 de Septiembre de 1541, en que perecieron muchas personas, entre ellas D* Beatriz de la Cueva, viuda del adelantado D. Pedro de Alvarado.
La misma relación se imprimió en España, sin lugar ni año, también en 4 fojas en 4°, que últimamente ha reproducido en fotolitografía el Sr. D. José Sancho Rayón, de Madrid, quien tuvo la bondad de regalarme un ejemplar.
1543 4. Doctrina breve, muy provechosa, de las cosas que perte-
necen á la fe católica y á nuestra cristiandad, en estilo llano, para común inteligencia. Compuesta por el Rmo. Sr. D. Fr. Juan Zumárraga, primer obispo de México, del Consejo de S. M. Impresa en la misma ciudad de México por su manda-
do y á su costa. Año de 1543. (V €ase la fotolitografía.)
En 4°, letra gótica, lineas enteras, á 34 en las páginas llenas; sin folios ni reclamos; signaturas q—K de a 8 ff., y [ de 4; por todo 84 ff. No hay más preliminares que un breve prólogo, que ocupa la vuelta de la portada y la página siguiente.
7-72
a”,
Y
*& ts
os
~
——
| c A |
7,
1 f
* > NES
Inl
(UM
soll
yx ^
1 otrína b»euemuy p*
hee \ ——À
cen alafecatbo y a nfa lica crí Miandad eneftilollanopacos | $$
|(
a)
^us
|
Juágumarraga primer obpo
WC
| A
din
iy
SDWerico.melcdferosfuma | ^
iN
y] Seftad. Fir offacla mifmactu: (i p
e
SS |
mó (nteligtcia. Eópuetapo:
el. Reuerédifimo.S. dd frav
Wn
fy ||
[dad 8 XDeríco vo: fu madad, VY 2fucoNe.EñoS 2D.DEli
L o =
kJ = D
y
A
30
2j i / m.
y Ee
Lu
:
|
—
=
e
Y Fa)
(ol
ccs
ST fe
(Y
uecckofa oclaecof d prene: ae
ERG S
J
» ÓN A
ShFRA MNA. == hx Sr s TS ED AMES ISA va]
n
£
58
UNO
PS E oic
1543]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
7
El colofón está en el frente de la 4* foja de la signatura [, última del libro (vuelta blanca), y dice así:
TA hóra p alabanca ve nto feitor Tetu xpo p ve la glío{a birgé fancta Maria Tu madre: ag (e acaba el prefen= te tratado. GI qual fue bífto p examinado p corregí yo por madavo 9I. 34. S. WS trap Luan Cumar raga: primer @bitpo de Mexico: p vel cófejo Y tu Mageltad. vc. Imfmiote cii{ta gra cíu Vay Y Tenuchtitlá Mexico delta nueva Cipaña: en cafa ve Lud cróberger por mávavo 9I mifmo {enor obio Sd frap Lua Cumarraga p a lu cotta Acabo fe de imprimir a. xiiij vias del mes de Funio: vel año ye. FA. Y. quaré ta p útero años.
eS (El ejemplar descrito está en mi poder. Esta Doctrina, con ser de las más antiguas, no es excesivamente rara: habré visto siete ú ocho ejemplares de ella, y se conocen varios en colecciones extranjeras.
Sin embargo, el que perteneció 4 la rica librería del Sr. D. José M* Andrade [n° 2369] fué vendido en Leipsic el año de 1869, en 805 tbalers [algo más de $ 600].— El de D. José F. Ramirez [Lóndres, 1880,
n? 928] se vendió [con el n? 7] en £ 84 — 8 420.)
1544 5. Tripartito del cristianísimo y consolatorio Doctor Juan
Gersón, de Doctrina cristiana, á cualquiera muy provechosa. Traducido de latín en lengua castellana, para el bien de mu-
chos necesario. Impreso en México, en casa de Juan Cromberger. Por mandado y á costa del R. S. Obispo de la mesma ciudad, Fr. Juan Zumárraga.
Revisto y examinado por su
mandado. Año de 1544. (V éanse las fotolitografías.)
En 4°, letra gótica, signaturas a b t, de 8 ff. y Y de 4; total 28 ff., sin foliatu-
ra ni reclamos. La vuelta de la portada está ocupada con un grabado que representa á Nuestra Señora dando la casulla á S. Ildefonso. Arriba se lee, en gruesas letras góticas:
Abe Maria gratía, y abajo, de la misma letra: plena vominus tecíl. Es el gra-
8
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1544
bado más antiguo (composición de figuras) que se encuentra en los libros impresos en México, hasta ahora conocidos, y por eso doy su facsimile en fotolitografia. El colofón, a la vuelta de la última hoja, dice asi:
Acabo fe el Tripartito de Juan
gerfon: a gloria p [oor ve la fanctítima trinidad: p Y la facratiflima bivgé fancta fülavía repna Y los angeles. Y ve los gloriotiflimos fant Quan Baptilta: Y fant 3ofepb. Y fant yFráciteo. Cl qual Te impri= mío en la gra ciuvad Y Tenuchtitlan Mexico de . {ta nueva Cipaña en cata ve Yuá cróberger d dios apa. Acabote ve imprimir. Año de. MA. v. rliiij. (El ejemplar descrito está en mi poder. El de la Biblioteca Andrade [n° 2477] se vendió en 300 tha-
lers 6 sean $ 225.— Catálogo Ramirez [n° 365], £ 54=8$ 270.)
Dióse á esta obra el nombre de Tripartito, porque está dividida en tres partes.
La primera es una explicación de los mandamientos, siendo de notar, que el 6° y 7% están trocados: la segunda trata del examen de conciencia y confesión: la ter-
cera, del ayudar á bien morir. Para la edición mexicana sirvió indudablemente de original esta otra.
«4 Tripartito ve Lud ger- || fon 9 votrina criftiana a qualquier catholico||
muy prouechoto p neceflario. Pucuamente || por el bachiller Juan de Mo= lina travujivo, p nucuaméte vebífto por muchos votores.||£A.3B.xxbj. En 4°, letra gótica: titulo dentro de un pórtico, y con un grabado que representa un doctor en la cátedra, enseñando á muchos oyentes: á la vuelta otro graba-
do de la Virgen, cobijando con su manto á muchos santos. 29 ff. sin foliar. Al fin:
«| Acabo fe el tripartito Y || Yuá gerfon: a gloría v [oor de la fantiffima trinidad: || ve la Tacratiflima reyna ve los angeles. De los glo- || riofiflimos tantos: Baptifta: Paulo 7 Hieronymo. || mpreo en toledo: en cata ve Memon ve Petras. || Acabote a. xb. dias del mes Ve Setiembre. Año Ve || Jail. Y. xxbj. Las dos ediciones se corresponden página por página, y casi línea á línea. Los
caracteres son los mismos. La española tiene de más una foja con un prólogo del traductor, dirigido al Dr. Andrés de Palacio, Inquisidor de Valencia.
Juan Gerson, canciller de la Universidad de Paris, floreció en los siglos XIV y
XV (1363-1429). Escribió diversos tratados, y muchos le atribuyen el famoso libro de la Imitación de Cristo, que entre nosotros corre exclusivamente con el nombre de Kempis.
Hue Bartagratia
v» ns
DIT
ID
——
——
p
IA
-
TJ , Y
=
A
y? ,
NS
|
qm
/j
te
vf
Ti
plena dominus tect.
1544]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
9
1544 6.
{ Cite es bn cópévio breue que tracta 3 la
manera ve como fe há ve haser las pcetlio nes: compuetto por Dionifio Ríchel cartu xano: d etta é lati e la pmera pte 0 fus peiofos opufculos: romanrado pa comiti btilivav. No hay portada, sino que este título, de letra gótica, se halla al principio de la primera foja, y sigue inmediatamente el Prólogo.
En 4°, letra gótica, líneas enteras, á 34 por página. No hay folios ni reclamos: signaturas d de 8 ff. y b de 4: total 12 ff.
En la vuelta de la última, el colofón:
TA hóra p gloría de nro fefior Setu xpo p Y la birgé fetá Matía fu madre: aquí te acaba efte breue cópendio/que tracta ve la manera que fe ha de tener en el hater ve las Procefliones. Cl qual fe imprimio en efta gran ciudad Y Tenuchtitlan Mexico delta nueva Cipaña por mandado vel muy reuertvo {etior Don
Fray Jud rumarraga: fmer Obifpo ve la mílma ciuvad. Del cótejo ve fu magettav. rc. y a tu cofta. En cata ve Juan cromber ger. Año ve. MA. D xrliifj.
(El ejemplar descrito está en mi poder, El de la Biblioteca Andrade [n° 2667], se vendió en 340 tha-
lers=8 255.— Catálogo Ramirez [n° 741], £ 41 =8 210.)
circa 7.
154.4.
Otra edición del mismo tratado. El título es exactamente igual, así como
el tamaño en 4? y los caracteres; pero tiene 16 ff. en vez de 12. En el frente de la
última, al pié, está el colofón, en cuatro líneas de letra gótica pequeña: la vuelta es blanca.
@ Mid fe acaba efte breue cSpfdoio de Dionyfic carrurano: cd la adicion de los arguméros cd fue refpueftac. tc. à tracta de lo § es mübabo y vevado € las p
à
ceMides: € efpecial € la 3 Corpus ri: por cuya caufa fe romanco. 3mpffa € meri
co por mádedo Ul Y. obfo v5 fray Juá cumarraga: E cafa 8 Jud cróberger.
(El ejemplar descrito pertenecía al Sr. D. José F. Ramirez: fué vendido en £23.10=8B 117.50. El de la Biblioteca Andrade [n° 2666] se vendió en 400 thalers =$ 300.)
El opúsculo consta de dos partes: la primera es la traducción del tratado de Dionisio Rickel; y en esta hay conformidad entre ambas ediciones, salvo ligeras variantes.
La segunda parte, escrita en México por el Sr. Zumárraga, contiene ** Unos argumentos con sus respuestas, que algunos hacen contra la sobredicha doctrina, fan
sólida, tan bien fundada, y tan cristiana, del Dionisio Cartujano:” y aquí está la di2
IO
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1544
ferencia entre las ediciones, porque la presente es más copiosa, empezando por el título, en el cual se añaden las palabras tan sólida, tan bien fundada, y al fin de las respuestas hay otra exhortación con nuevas razones.
El autor del primer opúsculo es llamado Rickel, por el lugar de su nacimiento,
cerca de Lieja; y Cartujano, por haber tomado el hábito en la cartuja de Bethlehem, en Ruremonda. También le dicen el Doctor ascético, por sus profundas meditacio-
nes; mas parece que su apellido era de Leewis. Escribió muchos tratados latinos, y
murió con fama de santidad el 12 de Marzo de 1471.
1544 8. Doctrina cristiana para instrucción é información de los indios, por manera de historia. Compuesta por el M. R. P. Fr. Pedro de Córdoba, de buena memoria, primero fundador de la orden de los Predicadores en las islas del Mar Océano, y
por otros religiosos doctos de la misma orden. La cual Doctrina fué vista y examinada y aprobada por el M. R. Sr. el Lic. Tello de Sandoval, Inquisidor y Visitador en esta Nueva
España por S. M. La cual fué impresa en México por mandado del M.R.S. D. Fr.Juan Zumárraga, primer obispo de esta ciudad: del Consejo de S. M. &c., y 4 su costa. Año de 1544.
Con privilegio de su Sacra, Cesárea, Católica Majestad. (V €ase la fotolitografia.)
En 4°, letra gótica, sin folios ni reclamos. Signaturas a—¢ de 8 ff., y Y de 6: total 30 ff., lineas enteras 4 34 por página.
Ocupa la vuelta de la última foja el colofón, en 29 líneas, y dice así:
TA hora p gloría Ve nueltro feítor Yelu chrtlto p ve fu bennt-. ta mavre/aquí te acaba la prefente voctrína que los padres Y la orden de fancto Domingo en principio nombrados ordenará pa el cateci{mo v inttruccion ve Los indios/afi como ba por mo= VO de bpttoria: para que mas facilmente puevan comprebéver: entéver o retener en la memoria las cotas Y nueftra fetá Te. Y ba mas declarava p @ algunas cotas añaviva por los muy reueré
Dos padres el Objo Y mexico p tray 3Bomigo 9 betáros, Y bi {ta p aprouava por el muy reuerédo p muy magnifico feitor el iLicéciavo Tello Y Sadoual Inólivor general v Vilitavor +
EL]
z a p a D fh n a i Ep |
[2| inftrucion zinfozmació ocloemdi.
[$
ey 08:pozmanera oe byftozia. Lonv 0%
fta pozel mor reverendo padre A
9I fray Pedro ve Lo:doua: ve bucna 4 jy memozía :primero fundado: ola o2 Za. y) Dendelos Hrevdicadores clas yflas UA 5 Del mar O ccano:y pozotros religio 2 à
Y
fos ooctos Olamifma oxoc. La dl its |
| ootrina fue vifta y eraminada y ap yNi A
v uada po: el muy. IR. SD . el licécia- EN «] oo Zellode Hadoual Fnquifino2 95) M y lifitado: en cita nueva Efpaña ¡ER
y
/| poríuAbageltao, La qual fueem-
piefía en UB erico poz mandado vel[7
M muy TR.S. 06 fray Juácumarra-h A
XJ gapmer obifpo delta ciudad: oclcó ie jo De lu APageltad.zc. y afucofta. Sy wea ]
.* a
;
]
.
Pa
A
,
"
[ /
|
ER. F
iC pe
,
4m
ai
*
r
L
yo
"cw
"a
,
-
--
"
1544]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
11
eftas partes. Impretía en la grande p mas leal ciudad de Mile- © xico: en cafa de Juan cromberger: que fancta gloria apa a cotta del dicho feitor obfo. CI qual pive p ruega mucho a los padres religiotos d entiéven en la inttrucció p convertion ve los indios: ante todas colas pruren ve les previcar y hazer entéver efta do ctrína breue p llana: pues conocen Tu capacivad: p d tienen mas
neceflivad vella que ve otros fermones d Te les prevican. Y efta
firu(ta mas para incipientes/p la otra con el tripartito Y Bua gerfon pa proficientes. Y efta votrina/por la gran religid: zelo p letras del auctor merece Ter teniva en mucho: p por el ettílo p manera d [leua para los indios/fera Y mucho fructo/que quaVrara mas a fu capacivad. Y mucho mas fi fe traduse en len= guas de indios/pues bap tantos vellos q taben leer. efto en=: carga el dicho @bitpo a los religiotos tiernos Y dios Y las tres ordenes: que aca tá Gel p prouechotaméte p có tanto buen exem plo/§ aca es mas neceflario/trabajan en la inftrució p conuertió veltos naturales: y les pide por carivad que vel catecitmo tégan efpecíal cupdavo/pues fe conoce quanto importa para fu fal=
uacion. Acabofe ve imprimir. Año de. AL.D.xliiij.
(El ejemplar descrito está en mi poder. Esta Doctrina pasó durante mucho tiempo en Europa por ser el primer libro impreso en México, y por consiguiente en el Nuevo Mundo. Esta supuesta circunstancia, junta á su gran rareza, le dió cierto valor, aun desde los tiempos en que estos libros se veían con
poco aprecio. El ejemplar perteneciente al célebre bibliómano R. Heber se vendió en Londres el año
de 1834 en £7.10= 8 37.50: hoy valdría diez 6 doce veces más. No tengo noticia de otra venta. La obra no figura en los catálogos Andrade y Fischer, ni estaba tampoco en la rica colección del Sr. Ramirez. Hay ejemplares fuera; pero en México no conozco más que el mio, y otro que vi hace poco en poder de un vendedor de libros viejos.)
K
Saray PEDRO DE CÓRDOBA, primer
rary autor de esta Doctrina, fué natu-
EA ral de la ciudad del mismo nombre, en Andalucía; mas no tomó de ella el apellido, como solían hacerlo los religiosos, sino que le tenía por propio de su familia, que era noble. Nació hácia 1460, estudió en Salamanca, y en aquel convento de S. Estéban recibió el hábito de Sto. Domingo. Pasó á la isla Espa-
fiola en 1510, y fundó allí el convento de Sto. Domingo. Fué el primer vicario | provincial de aquella provincia de Sta. Cruz, y también el primer inquisidor de todo lo descubierto y por descubrir en América. Falleció en dicha isla el 28 de Junio de 1525. Ignoro si la Doctrina que adicionaron el Sr. Zumárraga y el P. Betanzos, se había impreso antes.
1545 1546 9. Doctrina cristiana, en que en suma se contiene todo lo
principal y necesario que el cristiano debe saber y obrar. Y es
12
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1545-46
verdadero catecismo para los adultos que se han de baptizar, y para los nuevos baptizados necesario y saludable documen-
to, y lo que mas conviene predicar y dar 4 entender 4 los indios, sin otras cosas que no tienen necesidad de saber. Impresa
en México por mandado del Rmo. Sr. D. Fray Juan Zumárra-
ga, primer Obispo de México, del Consejo de S. M. &c. (V €ase la fotolitografia.)
En 4°, letra gótica, 76 ff., signaturas a—K, sin folios ni reclamos, 34 líneas por plana. Portada; prólogo; texto (en 25 (sic) capitulos); colofón.
CLA gloria y alabára de dios nto feñor y ve fu bendita madre fue imprefla efta vortrina catholica en mexico por mávavo vel veuerédiflimo fenor don fray Bud qu marraga primero obífpo be Ia. mitma ciudad: pa btilivad co mun, Gfpecial ve los indios: porque por ella fean cathetiza vos los que Te obieré de baptirar: p enteñavos los baptisados.
(Descripción comunicada por el Sr. D. M. R. Zarco del Valle, de Madrid. La fotolitografia es reproducción de la que se encuentra en la obra intitulada Introducción de la Imprenta en América, Madrid,
1872,en 4? El ejemplar descrito estaba en la Biblioteca Provincial de Toledo, de donde fué extraido, y hoy se ignora su paradero. No se conoce otro.)
En la Introducción de la Imprenta en América se atribuye á esta Doctrina sin año la fecha circa 1540. Debo dar las razones que me han hecho colocarla en1545 61546,
Si el lector compara atentamente las fotolitografías de las portadas de las obras
mandadas imprimir por el Sr. Zumárraga en 1543, 1546 y 1547, con la de esta Doctrina, observará que todas cuatro presentan el mismo grabado del escudo epis-
copal, con un hueco en el centro para introducir en él caracteres movibles; cuyo hueco tuvo figura de corazón, limitada por una sola línea, quedando comprendido todo el grabado en un marco cuadrado de dos líneas, una gruesa y otra delgada. Pues bien; en la edición de 1543 el marco cuadrado esta completo: del corazón falta la parte superior y algo de la inferior; pero se distingue muy bien su forma. En la Doctrina sin año continúa completo el marco cuadrado, aunque con bastan-
tes averías; pero de la línea que limitaba el corazón falta ya mucho más en la parte inferior, de tal manera que apenas queda indicada la figura. Luego esta Doctrina es posterior á la de 1543, acabada en 1544. Haciendo luego la comparación con la de 1546, hallarémos que en esta no solamente falta todavía más del que he llamado corazón, sino que el marco exterior está ya cortado por abajo, para hacer caber el escudito y los caracteres movibles. De consiguiente, la Doctrina sin año es anterior á la de 1546; y como hemos visto que es posterior a la de 1543-1 544, resulta que pertenece a los años de 1545 6 1546, Esta Doctrina formó luego la primera parte de la de 1546 (n? 11), como en su lugar verémos.
S27
aw
SF
La
sea 47
Doctrina
na:enqueen fuma fc cótiene teoolopna
Y esverdas pal ynecefiarto Gel criftiano Dene faber y obrar.
vero cathecifmo pa losadultosq fe bank baptisar: y palos
nuevos baptisaDos neceffarfo pfaludablepocaumento: plod mascóuiene pzeoicar v var a entéveralos inoioe:fin otras co
fae ho nenéneceffioao oe faber."jimp:effa € Mberico por mandado ól Ieuereoiffimo Señor fray Bud Cumarras ga:primer opo de Aberico. Del cótejo oe fu NPagefao.%,
1546]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
13
I546
por el p* frai Alonfo de Molina de la Orden de los menores, y examinada por el Rdo peIoan gongalez, Canonigo de la ygl'ia
Cathedral, de la ciudad de Mexico, por mandado del Rmo.
Sor don fray Ioá de Cumarraga, obpo de la dha ciudad, el qual la hizo imprimir en el año de 1546.a 20 de Iunio. Sabíase que Fr. Alonso de Molina había escrito Doctrina mayor y menor en len-
gua mexicana, pues lo dice expresamente el P. Mendieta en su Historia Eclesiástica Indiana, libro IV, cap. 44; y la noticia corre impresa hace mucho tiempo, por ha-
berla incorporado textualmente el P. Torquemada en el cap. 55, lib. XIX de su Monarquía Indiana. lgual cosa se dice en la obra del Illmo. Gonzaga, De Origine Seraphice Religionis, parte IV, pág. 1242. En el colofón de la Doctrina castellana y mexicana de 1548 (n? 15) se menciona con bastante claridad la edición de la Doctrina breve hecha en 1546, aunque no se expresa el nombre del autor. ** Y por**que en la congregación que los sefiores obispos tuvieron, se ordenó que se hi*ciesen dos Doctrinas, una breve y otra larga; y la breve es la que el año de 1546 “se imprimió, manda su señoría reverendisima que la otra grande puede ser esta, “para declaración de la otra pequeña.” Tal indicación no puede referirse á la Doctrina de 1546, ya conocida (V. el n? siguiente), porque está solamente en castellano, y aquí se trata evidentemente de una en castellano y mexicano, como la de los dominicos, con la cual formaba pareja. Hasta D. Nicolás Antonio, poco versado en libros de América (Bibl. Hisp. Nova, tom. I, pag. 37), había conocido la edición, pues entre los escritos del P. Molina pone el siguiente: “Catecismo mayor y menor. * Si hic idem est cum Doctrina Christiana, Mexici lingua edita bec fuit Mexici pri““mum 1546. deinde 1606, 4.” En fin, el propio P. Molina, en la dedicatoria de su
Arte, 1671 (n? 58), asegura que tenía impresa una Doctrina cristiana; referencia que no puede aplicarse a la de 1578 (n? 77), por haberse publicado después. A pesar de todo esto, y de que existen, por lo menos, cuatro ediciones posterio-
res de la Doctrina breve (sin contar la de 1606, mencionada por Antonio, que no he visto, ni hallo citada en otra parte), no puso Beristain tal Doctrina menor entre
los escritos del P. Molina, sino únicamente la mexicana de 1578, de que en su lu-
gar se hablará. El conocimiento cierto de la edición de 1546, y aun de su texto, se debe al hallazgo de un antiguo códice, cuya historia referiré en breves palabras. El 23 de Enero de 1569 avisó el rey al arzobispo de México D. Fr. Alonso de Montüfar, que para la visita que el Lic. Juan de Ovando hacia al Consejo de las
Indias eran necesarias ciertas averiguaciones, y le encargó que las hiciera, acompañándole, al efecto, una nómina de los puntos que debían comprender. Uno de ellos
X
ro. Doctrina xpiana breue traduzida en lengua Mexicana,
14
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1546
era que se enviase ““copia del catecismo de la doctrina cristiana que se enseña.” El señor arzobispo se apresuró á cumplir con la comisión del rey, principiando por pedir á las órdenes religiosas las noticias correspondientes á los pueblos que
administraban. Mas ellas se excusaron de darlas, diciendo que tenian cédulas reales en que se les pedían directamente, con lo cual el arzobispo hubo de limitarse á informar de lo que tenía á su cargo. Respecto á la copia del catecismo sólo dijo que la enviaba, sin expresar si era impresa 6 manuscrita, ni de qué autor. Muchos años hace que adquirí la respuesta original del Sr. Montúfar, manuscrito de 201
fojas en folio; pero de las respuestas de los frailes, únicamente vinieron entonces á mis manos las de unos cuantos priores agustinos. En Abril de 1875 me comunicó el Sr. D. Alfredo Chavero un precioso códice' que fué del Sr. D. J. F. Ramirez, y apenas le hube hojeado, encontré que comen-
zaba precisamente por la respuesta de los franciscanos á aquella real cédula: documento lleno de noticias interesantes, como que esa orden era la más antigua y más extendida de todas. Por fortuna los padres no se contentaron con avisar, como el arzobispo, el envío de la copia del catecismo, sino que la incorporaron en su relación, poniéndole un exordio que dice así: ** Copia y relación del Catecismo de la Doctrina cristiana que se enseña a los in-
** dios desta Nueva España, y el orden que los religiosos desta provincia tienen en “los enseñar.
“Es de saber que muchas maneras de Doctrina se han compuesto ya en esta “tierra en las lenguas de los naturales, mayormente en la lengua mexicana, que es “la general, así Doctrinas menores 6 breves, por donde se enseñan los niños, como
““otras mayores en que por extenso puedan entender los adultos y más hábiles las
“cosas de nuestra fe. De las menores, que se llaman doctrinas cristianas, de que ““aquí se pide copia, andan impresas cuatro 6 cinco maneras, las cuales contienen una ** misma cosa en sustancia y sentencia, aunque tienen alguna diversidad en el mo-
** do del proceder, y diferencia de vocablos, y alguna dellas más particularidades “que otras; y a razón había de haber una sola Doctrina entre esta gente, porque
““adonde quiera que fuesen hallasen esta conformidad, y no se excusase alguno, ** cuando le preguntan en otra parte donde se muda la Doctrina, con decir que no **se enseña así en su aldea. La mejor destas Doctrinas, y más acertada en buena “lengua, y en lo demás, tengo entendido que es una que compuso el P. Fr. Alonso ““de Molina, y ahora segunda vez la quiere imprimir en la lengua mexicana, y vuelta ““en el romance que le corresponde, en la opósita columna. Y digo que será la ““ mejor, porque este religioso es la mejor lengua mexicana que hay en la Nueva ** España entre españoles, sin hacer agravio a nadie, y ha tenido mucho uso de com-
““poner tratados y cosas útiles en la dicha lengua. Y pues se pide la copia de la “ Doctrina cristiana, ponerse ha esta aquí en la lengua de los indios, con su roman-
**ce, y es la que se sigue.” 1 Es el que cito con el nombre de Códicefranciscano. Se vendió en Londres (Catálogo Ramirez,
n*729)en£go=%$ 450. Afortunadamente habia yo tomado, de propia mano, copia íntegra de él.
1546]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
1g
Pone luego el texto de la obra en ambas lenguas. En una advertencia que lleva al fin se dice que ““se queda imprimiendo por segunda vez,”y debió acabarse en 1571, porque tanto la licencia como el privilegio del Vocabulario de dicho año (n? 60) comprenden también una Doctrina cristiana breve. Este documento nos da, pues, la certeza de dos ediciones del siglo XVI, que han desaparecido por completo, como tantas otras. Precede á la obra el siguiente exordio en las dos lenguas: * Aquí comienza un enseñamiento que se llama Doctrina cristiana, la cual han de
““ aprender todos los niños y mancebos hijos de los naturales desta Nueva España; ** donde se tratan las cosas muy necesarias de aprender y saber y de poner por obra “á los cristianos para se salvar, y para que sepan responder cuando en alguna parte ““les fuere preguntado algo acerca de la cristiandad; y para que esta Doctrina lle-
** gue a todas partes y se sepa de todos, es necesario que se vuelva en las demas len-
**guas, conviene á saber, en la lengua de Mechoacan, y en la de los otomíes, &c. **Y manda el Sr. Obispo D. Fr. Juan de Zumárraga á los que enseñan en todas
“partes, y muestran á leer y escribir, que primero enseñen esta Doctrina, de ma“nera que todos la sepan de coro, antes que entiendan en aprender lo demás. La
“cual Doctrina agora nuevamente se ha impreso aqui en México, por mandado de ** dicho Sr. Obispo D. Fr. Juan de Zumárraga.” La palabra nuevamente podría ha-
cer creer que existía una edición anterior; mas no es así. El padre autor del in-
forme dice bien claro, que en 1570 se quedaba imprimiendo por segunda vez. Nuevamente debe tomarse aqui por áltimamente, recientemente, poco há (nuper); y es la
acepción recta del adverbio. Los capítulos que comprende la obra son: El Per signum Crucis; el Credo; el
Pater noster; el Ave María; la Salve Regina; otro exordio sin título; los catorce articulos de la fe; los mandamientos de Dios; los de la Iglesia; los sacramentos; declaración del pecado venial; declaración del pecado mortal; los pecados mortales; las virtudes teologales y cardinales; las obras de misericordia; los dones del Espiritu Santo; los sentidos corporales; las potencias del alma; los enemigos del alma; las ocho bienaventuranzas; los dotes del cuerpo glorificado; á qué son obligados los padrinos; las preguntas que se han de hacer á los adultos cuando se baptizan; amonestación breve para los que se acaban de baptizar; la bendición de la mesa; hacimiento de gracias despues de comer. Hé aquí ahora los títulos de las cuatro reimpresiones de que antes hablé. Las
tres primeras estaban en la biblioteca del Sr. D. José F. Ramirez, y la última está en mi poder. Todas son en 8°, y de 16 ff. sin numerar. “Doctrina Christiana y Cathecismo en Lengua Mexicana: Nueuamente Emendada, Dispuesta y Añadida; para el vso y ensefianca de los Naturales. Compuesta Por el R.P. Fr.Alonso De Molina, de la Orden del Glorioso Padre San Francisco.
Año de 1675. Con licencia. En Mexico, Por la Viuda de Bernardo Calderon.” * Doctrina Christiana y Cathecismo, en Lengua Mexicana. Compuesta por el P. Fr. Alonso de Molina, de la Orden del Glorioso Padre San Francisco. Corre-
gida ahora nueuamente por el R. P. Lector Fr. Manuel Perez, Cathedratico de
16
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1546
Lengua Mexicana en esta Real Vniversidad, del orden de San Agustin. Para la buena enseñanga de los Naturales. Año de 1718. Con licencia. En Mexico, por Francisco de Ribera Calderon.” * Doctrina Christiana y Cathecismo en Lengua Mexicana. Compuesto por el
P. Fr. Alonso de Molina, de la Orden del Glorioso y Seraphico Padre San Fran-
cisco. Corregida fielmente por su original. Año de 1732. Reimpresa en Mexico: Por la Viuda de Francisco de Ribera Calderon, en la calle de San Agustin.” “DOCTRINA ||CHRISTIANA | Y CATHECISMO || En Lengua Mexi-
cana. || COMPUESTA || POR EL P. Fr. ALONSO DE|| MOLINA, de la
Orden del || Gloriofo Serapbico Padre | SAN FRANCISCO. || Corregida fielméte, por su original. || Año de (el escudo de los dos brazos en la cruz)
1735.|| REIMPRESSA
EN MEXICO: || Por la Viuda de Francifco de Rivera, || Calderon en la Calle de ©
S. Auguftin. || ” Portada dentro de una orla. Estas cuatro reimpresiones no contienen más que el texto mexicano. Pero comparando la de 1735 (única que ahora tengo á la vista) con la parte mexicana de la
de 1546, se notan grandes diferencias en la redacción y en el orden de los capítulos, asi como la omisión de algunas cosas y afiadidura de otras. Es, por lo mismo, evi-
dente, que para esa edición de 1735 no sirvió de original la de 1546. ¿Cuál fué, pues, ese original á que se dicen fielmente ajustadas las de 1732 y 1735? ¿Sería la parte mexicana de la de 1571, en que el autor haría enmiendas? Esto no podría saberse, sino hallando un ejemplar de aquella edición; pero lo dudo mucho, y me inclino á creer que las alteraciones son obra de manos posteriores, porque en las cuatro ediciones se expresa que están nuevamente enmendadas y corregidas; y en la de 1718, hasta aparece el nombre del corrector. El original a que se refieren las dos últimas podrá muy bien ser el texto corregido por el P. Pérez, quien, acaso con el piadoso fin de aprovechar más á los indios de su tiempo, trasformaría el lenguaje
castizo del P. Molina, en el corrompido que corría casi dos siglos después.
1546 11. In Ecclesia volo quinque verba sensu meo loqui, ut alios instruam. Paulus, I Cor. 14 cap.
Doctrina Cristiana más cierta y verdadera para gente sin
erudición y letras, en que se contiene el catecismo é información para indios, con todo lo principal y necesario que el cristiano debe saber y obrar.
Impresa en México, por mandado del Rmo. Sr. D. Fr.Juan Zumárraga, primer Obispo de México. (V €ase la fotolitografia.)
=
p
LA
or (i) Y
+
econ
lea dnd ver ¿AN
ve WWE Da feníu meo loquís altioeinftruas. (Paul? Hmecoz.ritíf. capite,
|
Hoctrinacriftia-2
¿mas cierta y Voadcra pa gétefinervot cio yletras:en fecotiencelcateciimooin formació pa indios cótodolo paincipal p neceflario d el rpiano ocuc faber y obzar. «L 3mp:effa en DBerico por máoaoo del Reueréoillimofeño: a0 fray Juan Cumarraga:psimer ObHo ve Merico.
1546]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
" 17
En 4°, letta gótica; signaturas a—n de 8 ff., menos K, que es de 4; en todo 100 ff., sin folios ni reclamos; 34 líneas por pagina.
A la vuelta de la portada comienza el texto, por el sumario de la obra. Al fin de la última foja del pliego K, 6 sea la 76?, hay un colofón:
CA gloria y alabica de dios nto feñor 1) ve fu bendita madre fue imprefla efta Voctrína catholica en
mexico por mávado del reuerévitimo {eitor Don fray Bud cu marraga primero obífpo de-la mifma ciudad: pa dtilinad co mun. Gfpecial ve los indios: porque por ella fean cathetiza vos los que fe obieré de baptítav: p enfteñavos los baptizados.
En la primera página de la signatura [ comienza el Proemío a los amados
hermanos lectores apíanos en el tuplemento o adiciones vel cathecifmo/que quiere vecirrenteiamiento vel crittiano. Esta segunda parte consta de 24 ff., y en la última no hay más que el siguiente
colofón:
@ A gloria de Jefa chrifto y de fu bendi ta madre: aquí fe acaba lo añevivo al cathecigmo por Voctrína mas facil para los indios menos enten VÍVOS p mas TUDVOS/P negros. CI qual fue impreffo en la muy leal p gran ciudad be Mexico por manvado 9l reue= rendiffimo fefior vá fray Juan cumarraga: primer obifpo Y Mexico Del cófejo Y fu Majeltad. vc. Acabo Te Y imprimir é fin dl
año d milz quini? tos p quaren=
ta p feps
años. (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. D. José F. Ramirez. Vendido en Londres [n? 929] en £ 52 —$ 260.)
Que esta Doctrina de 1546 se compone de dos obras distintas, ó mejor dicho de una obra completa y de un apéndice impreso posteriormente, es cosa que salta á
la vista de cualquiera que examine un ejemplar. “Todos los cuadernos de la primera
parte, desde & hasta f, constan de 8 fojas, y K sólo tiene 4. En la última página de este se halla el primer colofón, y la llena de tal modo, que no queda espacio ni para una letra más. Si la edición de 1546 formara un solo cuerpo, ¿á qué ese cuaderno de 4 fojas entre los demás de 8? ;á qué ese colofón en medio del libro, cosa que no se ve en ninguna otra de las ediciones compañeras? Tal como se halla la 3
18
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1546
Doctrina de 1546, si se quitasen a un ejemplar las adiciones, parecería muy completo á quien no hubiese visto otro. Fijándome en todas estas circunstancias, y deseoso de aclarar una sospecha que me ocurría, escribí 4 mi amigo y compañero el Sr. Tamayo y Baus, para rogarle
que me proporcionara copia de la Doctrina sin fecha (n? 9), que debía estar en la Biblioteca provincial de Toledo. Contestóme el Sr. Tamayo (8 de Junio de 1877), que efectivamente allí se había descubierto; pero que después se habia traido a Ma-
drid y nadie sabia dónde paraba. Esta sensible pérdida me deja reducido a meras conjeturas respecto á la sospecha de que antes hablé, y que consiste en que la primera parte de esta Doctrina de 1546 no es otra cosa que la Doctrina sin fecha con
nueva portada. Los fundamentos que hay para creerlo así son estos: De la comparación de las portadas resulta, como ya dijimos, que la Doctrina sin
año se imprimió muy poco antes que la de 1546. Sentado esto, que es indudable,
pasemos a otras comparaciones. Setenta y seis fojas en 4°, letra gótica, á 34 lineas por plana, sin folios ni reclamos, signaturas 4—Kk, tiene la Doctrina sin fecha, según la descripción de La Imprenta en América, y estas señas convienen, sin discrepar un
punto, á la Doctrina de 1546. En la citada descripción se añade, que la obra consta de “portada, prólogo, texto (en 25 capítulos) y colofón.” Una sola diferencia se nota aquí: que el ejemplar de 1546 tiene 52 capítulos en vez de 25; pero ya se
echa de ver cuán fácil fué cambiar de lugar los números al hacer la descripción ó al imprimirla. Tan cierto es esto, que la Bibliotheca Americana Vetustissima (Additions, n° 125) pone, con letra, fifty-two chapters, y no 25. Los colofones son absolutamente idénticos, hasta en divisiones de líneas y abreviaturas. Más: al darme el
Sr. Zarco del Valle la primera noticia de la edición sin fecha me copia este pasaje,
expresando que se halla en la foja f íij vuelta: “No quiero que por agora gaftemos mas tiépo en efto: d tal materia limpia y caftamente cóuiene tratar: fin meternos en otras torpedades de q muchos hazé muy grandes y muy largas platicas.”
Pues bien: en la misma plana de la edición de 1546 está el mismo pasaje, y con
las mismas abreviaturas. Creo que lo dicho será suficiente para que el lector crea conmigo que la Doctrina de
1546 no es más que la Doctrina sin año, mudado el
frontis, y con un agregado de 24 páginas. Ahora, para proceder de buena fe, debo señalar una discrepancia entre ambas
ediciones. El Sr. Zarco del Valle me cita otro pasaje del prólogo (edición sin fecha): “La obligación que los pastores de la Iglesia tienen de proveer del pasto sa-
ludable á sus ovejas,” y tales palabras no se encuentran textualmente en el prólogo de la Doctrina de 1546; pero principia con estas otras equivalentes: ““El mayor cargo del oficio pastoral es el de la doctrina, de que se debe tener siempre gran
cuidado, como de cosa de donde procede todo el bien y provecho de las ovejas, si es verdadera y pura.” Para explicar esta discrepancia conviene hacer notar que el prólogo comienza en la vuelta de la portada, y claro es que cuando esta se mudó
hubo que reimprimir también la vuelta, ó acaso todo el prólogo, y entonces pu-
dieron hacerse alteraciones en su texto. No sé si parecerá plausible esta expli-
cación; pero en todo caso, más facil es admitirla, que creer una cosa tan extraña
1546]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XV].
|
19
como que se hiciera inmediatamente una reimpresión de la obra, y que dos ediciones diversas coincidan en /odos los otros pormenores que hemos sefialado. Las cosas pasaron probablemente de esta manera. Después de haber publicado
la Doctrina de 1539, la de1543—44, con el Tripartito de Juan Gersón, y la Doctrina
del P. Córdoba, determinó el Sr. Zumárraga imprimir otra para los indios por bautizar ó nuevamente bautizados, y esta es la edición sin fecha, que no la tiene porque entonces solía colocarse al fin, y no habiendo quedado allí lugar para ella, co-
mo ya explicamos, el impresor la omitió por no gastar, nada más para esto, otra hoja y su compafiera. Es de creerse que se acabó de imprimir antes de celebrarse la junta de prelados convocada por el visitador Tello de Sandoval en 1546. Dis-
púsose en ella que se hicieran dos Doctrinas: una breve y otra larga. El Sr. Zumárraga corrió con la redacción y publicación de ambas: la larga es la Regla Cristiana de 1547 (n? 13): la breve las adiciones de
1546. Estas, por su poco volumen
(24 fojas) no se prestaban á formar libro separado, y el Sr. Zumárraga juzgó preferible agregarlas á la edición que acababa de hacer y que tendría existente, para
que todo corriera junte: de aquí la suma rareza de la edición sin fecha, puesto que
serian poquísimos los ejemplares distribuidos en su forma primitiva. Se ve que la reunión de ambas partes en un cuerpo no es casual, ni obra puramente de los encuadernadores, porque la segunda empieza con la signatura [ que sigue en el alfabeto á la K con que termina la primera: lo que también prueba que las adiciones se imprimieron para completar la edición sin fecha, y no para que corriesen por separado. Tienen fecha las adiciones porque sobró una hoja entera del último pliego, y el impresor tuvo campo para decir en el colofón cuanto quiso. El cambio de portada se haría para apropiarla mejor al contenido de la obra; y así en la segunda
se expresó que era ““para gente sin erudición y letras: ” indicación que corresponde
al objeto de las adiciones, hechas “para los indios menos entendidos y más rudos, y negros.” En resumen: la que fué luego primera parte de la Doctrina de 1546 se
escribió é imprimió antes de la junta de los prelados: la segunda después y á consecuencia de ella. Se nota, por lo mismo, que en la primera parte no hay la menor alusión á aquel suceso, mientras que en la segunda se habla ya de él como de cosa pasada.
1546 12. Cancionero Spiritual: en d fe cótiené obras muy ,puechofas e edificates: en páticular unas coplas muy aeuotas & /oor de fitro feñor lefu Chriffo y d la facratiffima virg? Maria fu madre: con una far/a intitulada el judicio final: cópuefto por el reuerédo padre Las caffas indigno re/igiofo dfta nueua Efpaña: y dedicado al illmó. y reuerendiflimo fefior 45 fray Luan
20
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1546
de Cumarraga fmero obi/po meritifimo arcebifpo d la gra cib-
dad de Tenuxtitlan, mexico d la nueua Efpafia. Año de 1 546. Al final dice así:
Fue ipreífa la prefente obra por Jud pablos Lóbardo primero impreffor en efta ifigne y leal ciudad de Mexico de la nueua Efpafia a 20 dias de deziébre, año de la encarnacion
de nueftro feñor Iefu Xpto. d mill e quiniétos e quaréta e seis años. F° gótico. Son 186 fojas numeradas y 12 sin numeración que comprenden la farsa y la tabla. Las palabras subrayadas son de tinta encarnada.
Supe por primera vez de esta obra cuando vi su título, muy abreviado, en las Adiciones y Notas que los Señores Gayangos y Vedia pusieron á su traducción de la Historia de la Literatura Española, de Ticknor, tom. 111, pág. 519. Dice así, ni más ni menos:
Cancionero Spiritual, en que se contienen obras muy provechosas y edificantes, en parti-
cular unas coplas muy devotas en loor de nuestro Señor “fesucristo y de la sacratisima Virgen María, su madre, con una farsa intitulada, etc., compuesto por el reverendo padre Las Casas, indigno religioso, etc.; dedicado al Illmo. Señor D. Fr. de Cumarraga, primero obispo de la gran cibdad de Temixtitlan. México, por Juan Pablos Lombardo, 1 546. Despertada mi curiosidad por esta singular noticia que venía á revelarnos la
existencia de un libro totalmente desconocido, en que concurrian diversas circunstancias muy dignas de atención, emprendi en España indagaciones para saber dónde
estaba, 6 á lo menos quién había comunicado el titulo a los traductores de Ticknor. Fueron largas y totalmente infructuosas esas indagaciones, por lo cual quedé persuadido de que se trataba de una edición supuesta, y determiné, por lo mismo, no incluirla en el presente Catálogo.
Pero no há mucho que recibí de Madrid una copia fotolitográfica, y por tanto auténtica, de una papeleta escrita de puño y letra (que conozco muy bien) del Sr. D. Francisco González de Vera. Dicha papeleta contiene lo que arriba dejo copia-
do, sin discrepar punto ni coma. Con eso toma ya otro carácter el seco apunte de los traductores de Ticknor. El
título está copiado por entero y con sus abreviaturas: hay también copia del colofón: consta el número de fojas y el tamaño del libro. Pero faltó lo principal, por-
que el Sr. Vera, siguiendo su costumbre, omitió expresar el lugar donde existía tal tesoro, ó el nombre de la persona que le poseía cuando escribió su papeleta.
Llamo tesoro á ese libro, porque lo sería sin duda para la bibliografia y la literatura. Se trata de una de las ediciones rarísimas mexicanas anteriores á 1550, que
22
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XV].
[1546
mo tiempo que el Cancionero; ni después en la Regla Cristiana de 1547 (n? 13). En
la Doctrina Cristiana de 1548 (n* 15) es donde por primera vez aparece. La añadidura de ““primer impresor” no la usó sino una sola vez, en las Constituciones de
1556 (n? 24), diez años después de impreso el Cancionero. Rara excepción sería que en este hubiera estampado su nombre, para volver á ocultarle durante dos años; y más raro que habiéndose calificado de ““primer impresor” en 1546, no le ocurriera expresar otra vez en diez años tan honorífico título.
El estilo del colofón se hace también sospechoso. En todas las ediciones coetáneas empieza por la fórmula piadosa, ““á honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo,” 8zc., ú otra semejante. Sólo la veo omitida en el Manual de Adultos (n? 2) y en la segunda edición del Tratado de las Procesiones (n°? 7): aqui sin duda porque
no cupo. Y aun se usaba en obras enteramente profanas, como se ve en las Orde-
nanzas de Mendoza, 1548 (n* 16). Según la papeleta, el Cancionero tiene 186 fojas en folio, sin contar farsa ni tablas. No se expresa si á una ó á dos columnas; mas como los Cancioneros constaban generalmente de versos cortos, no es aventurado suponer que la impresión
es á dos columnas, pues una sola dejaría enormes márgenes, y aquellos señores
no desperdiciaban tanto papel como nosotros, porque valía muy caro. 372 columnas en folio, de apretada letra gótica, constituyen una masa de versos demasiado
notable para que nadie hable de ella, y me resisto á creer que se hallase quien cos-
teara la impresión cuando las prensas sólo se ocupaban, como era natural, en producir obras para la instrucción religiosa. Por piadoso que fuera un Cancionero Espiritual, no hacia gran falta.
Bien sé que en bibliografía lo inverosímil suele resultar cierto. Por lo mismo me limito á presentar la cuestión, para que la ilustre quien tenga mejores datos, ó el entendido lector la resuelva conforme á su criterio, pues yo no me atrevo á tanto.
1547 13. Quicumque hanc regulam secuti fuerint, pax superillos et misericordia Dei. Paulus ad. Gal., VI capit. Regla Cristiana breve para ordenar la vida y tiempo del cristiano que se quiere salvar y tener su alma dispuesta para
que Jesucristo more en ella. Impresa por mandado del Rmo. Sr. D. Fr. Juan Zumárraga, primer obispo de México, del Consejo de S. M., &c. (Véase la fotolitografía.)
En 4°, letra gótica, sin folios ni reclamos: signaturas d—9 de 8 ff. y p de 4; to' tal 116 fojas. La ültima no contiene más que el colofón.
——
Quiciigp bác regu;
==
lá (ecuri fuerit: par lupwloszmifericor dig dei. [P aul?.ao
galvj.capin.
minis
Regla chriftianals
breve:pa ozdenarla vida y to ol rpiano d fc gerefaluar ytencr fualma difpuefta:pa
à Jefurpo mo:eenella. J mp:effa po: má
dado del reuerendifimo Beño: 06 fray
$ud cumarraga primer Obifpo ve Ake
ECO.
Selconfejode tu APageltao.<Ce
"& y
$ 19MOpaT J9XDIUNVIPA simiA
oa sryud
t'uiououtin
$
pea
Eyod
1547]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
23
CA gloria y Loor de la fctiffima trinidad p ve la tacratiflima v immaculata birg? fancta Maria fe nece p acaba efta doctrina 3 los proficittes/que trata Y la tegla p bida xpiana: có la forma ve la oració métal: p aparejo Y bien morir. JFue imprefla en la grande p muy leal ciuvay ve Mexico por mandado 3I reuerévitlimo {enor vá fray Fuá cumar=raga pmer obpo Y Mexico. Mel cótes jo Y fu mageltad. vc. A quíé por la có gregació ve los feitores obpos fue cometivo la cópilació p examé c impretlió dla. Acabote Y im primir e fin 9I mes Y enero 3I año De mil p quini?tos p quarenta p fle= te años.:.
(El ejemplar descrito está en mi poder. Catálogo Fischer (n° 466], £20.10=8$ 102.50. Ramirez 8 210.) [n° 932], £42=
INCERTO ANNO, SED CIRCA 1547
14. Y Doctrina cristiana en lengua mexicana. Sigue un escudo.
(| Per signum crucis. Icamachiotl Cruz Pq yhuicpa Min toyaohua Xitechmomaquixtili 4 Totecuiyoe diose. Ica inmotocatzin Tetatzin PY yhuan Tep(ilizin) yhuan Spiritus Sancti 4. Amen. Jesus. En 8°, letra gótica. (No habiéndose podido obtener fotolitografía de esta portada, por lo muy sucio del original, se ha
suplido con un facsímile ejecutado por D. Hipólito Salazar. En el ejemplar descrito, que me fué comunicado por el Sr. D. José M* de Agreda, falta una parte de la portada,y por eso quedó incompleto el facsímile.)
Edición desconocida. El texto, puramente en mexicano, comienza asi, a la vuelta
de la portada: DOCTRINA. (El abecedario.)
Pican ompehua in Doctrina xpiana mexico tlatolli tiquitohua í nemach tilis in xptanome céca monequí inixquich tlacatl.....
y va hasta la foja ctij, faltando las restantes, que no se sabe cuántas serian: tal vez una sola, porque existen siete de la signatura ó pliego 1t.
24
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 547
Siento no poder analizar por menor el contenido de este libro, por carecer del
conocimiento de la lengua en que está escrito. Diré lo que he podido alcanzar. Después de una introducción bastante larga, comienza en el f? 13 vto. la explica-
ción del Per signum Crucis, á la que siguen las del Pater noster (por cada una de las peticiones contenidas en él), del ve Maria, Salve, y Símbolo de los Apóstoles: esta
última va dividida por artículos, cada uno bajo el nombre del apóstol que le propuso, y en vez de letra inicial hay un tosco grabadito del apóstol respectivo. Vienen luego las explicaciones de los Mandamientos de la Ley de Dios, de los de la Iglesia, de los pecados mortales, del pecado venial, de las Obras de Misericordia,
de las Virtudes Teologales y Cardinales, y de los Dones del Espíritu Santo. Después se trata de la Misa y de las Coronas de Jesus y de la Virgen: hay también
algo acerca de las Horas canónicas. Tal como está el libro, no nos da el nombre del autor ni la fecha de la edición; pero es sin duda una producción de las prensas de Cromberger, correspondiente á los primeros años de nuestra tipografía. Los caracteres y adornos son los mismos
que ese impresor empleó en todas las ediciones costeadas por el Sr. Zumárraga. El escudo episcopal de la portada es el que tienen también en las suyas la Doctrina
de 1543, la sin fecha, la de 1546 y la Regla Cristiana de 1547, como puede verse en las fotolitografias; pero el escudito pequeño colocado dentro del grande es en-
teramente diverso. La leyenda que sale de la boca del fraile dice: /cbuca Dioseueri bandaqua, que son palabras de lengua tarasca y significan Esta es la palabra de Dios.'
Llama la atención que la leyenda esté en tarasco: lo primero, porque prueba que el escudito (no de los peores de la época) fué grabado aqui, y no traido de España con los demás útiles de imprenta; lo segundo, porque es racional suponer que se
hizo para alguna obra en ese idioma, hoy perdida, pues la más antigua que conocemos es el 4rte del P. Gilberti, impreso años después en el de 1558. El mismo escu-
dito figura en el Devocionario ó Tesoro (en tarasco) del dicho P. Gilberti, impreso en ese año (n? 32), y también está empleado, a manera de adorno, en las ff. 5 y 27 de la Doctrina en castellano, mexicano y otomí de Fr. Melchor de Vargas, 1576 (n? 70).
A la vuelta del fol. 63 del libro que examinamos hay un escudo del Espíritu
Santo, sostenido por dos ángeles, con la leyenda: “Sancti Spiritus assit nobis gratia.” A los lados del escudo hay unos adornos tipográficos, los mismos con que se
formó la primera línea de la portada de la Doctrina de 1546; y están asimismo en la de 1543, en el Tripartito, en la Doctrina sin año y en la Regla Cristiana.
He colocado circa 7547 la impresión de esta Doctrina mexicana, porque el escudo
episcopal tiene algunas fallas que no se ven todavía en el de la Regla Cristiana, acabada en Enero de dicho año, lo cual indica que la Doctrina es posterior; y por-
que tiene foliatura, que no hay en las ediciones de 1543 á 1547, y sí en la Doctrina de 1548. En todo caso no puede ser posterior á Junio de 1548, pues en ese mes murió el Sr. Zumárraga cuyo escudo lleva. 1
Ichuca significa “este es” 6 ““hé aquí. ”— — Bandaqua, 6 vandaqua, “ palabra."— Debo
Dioseueri, voz híbrida compuesta de la castellana Dios y de la terminacion tarasca de genitivo exerí.
esta
interpretación á una autoridad tan competente como lo es mi hermano político D. Francisco Pimentel.
1547]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
25
Respecto al autor de esta Doctrina diré que hay, á mi parecer, fundamento suficiente para atribuirla al P. Fr. P. de Gante. Un cotejo bastante detenido con la edición de 1553 (n? 19) me ha hecho conocer que la introducción es la misma en ambas. En el resto de la obra se notan diferencias en el orden de materias, especialmente hácia el fin, en las horas canónicas; pero aunque la de 1553 es generalmente más copiosa en las declaraciones, sobre todo en la de la Misa, conserva párrafos y páginas enteras de la otra. En la exposición del Credo tienen ambas los mismos grabaditos de los Apóstoles, á guisa de letras iniciales, si bien algunos varian en lugar. En la Corona de Fesks, el grabado al frente es idéntico. En suma, ya pesar de que la de 1553 es más extensa (como correspondía á una segunda edición), son tantos los puntos de semejanza entre estas Doctrinas, que si la de 1548 no es del P. Gante, deberíamos decir que este cometió un plagio al poner su nombre en la de 1553. Antes que creer esto, admito que ambas son suyas. Como en el único
ejemplar conocido de la de 1548 falta el fin, y por consiguiente el colofón, no po-
demos saber si en él aparecería, lo mismo que en el de la otra, el nombre del autor. El P. Gante llevaba estrechísima amistad con el Sr. Obispo Zumárraga, y así no debe parecernos extraño que este prelado, tan celoso de la difusión de la doctrina cristiana, hubiera querido costear, entre tantas otras ediciones, la de una Doctrina de su amigo y compañero de hábito.
1548 15. Doctrina Cristiana en lengua espafiola y mexicana, hecha por los religiosos de la orden de Santo Domingo. En 4°, letra gótica, 154 ff. numeradas, á 2 col., una en castellano y otra en mexicano.
|
Un solo ejemplar he visto de esta rarísima edición: el que fué del Sr. D. José F. Ramirez, pasó luego á poder del Sr. D. Alfredo Chavero, y fué vendido en Lon-
dres por el Sr. Fernandez del Castillo en £ 59 —$295. (Catálogo Ramirez, n? 930.) Es el mismo que describí, con el n? 100, en mis Zfpuntes para un Catálogo de Escritores en Lenguas Indígenas de América, y está incompleto, faltándole todo el pliego
a y la primera hoja del b, 6 sean las 9 primeras fojas. Empieza en la 10* (foliada
x), con el ** Yo pecador:” falta igualmente la parte superior de la última hoja, en que está el colofón. Pero esas faltas pueden suplirse, hasta cierto punto, mediante
una copia manuscrita de la obra entera, hecha en 1775, que tengo entre mis libros. Trae una portada con pretensiones á facsimile, y enteramente igual á la de la edi-
ción de 1550 (n? 18). Arriba dice: “Veritas Domini manet in eternum." Sigue el escudo de Sto. Domingo, y al pié:
Declaracion, y expoficion de la Do&rina Chriftiana en Lengua Efpañola z Mexi-
cana: echa por los religiofos de la orden de San&o Domingo. Afio de 1548. 4
26
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 548
El libro impreso termina con el folio 156, en cuya vuelta está el colofón, que completado por medio de la copia manuscrita, dice así: Con Privilegio Imperial.
-
A gloria y alabanza de nueftro Redemptor Jefu Chrifto, y de fu bendita Madre, aqui fe acaba la Doctrina Chriftiana en Lengua efpañola y Mexicana, y una co-
lumna correfponde a otra: fentencia por fentencia: de grande utilidad y prove-
cho para la falud de las animas, y en especial para los naturales üfta tierra
pa dj {ean fundados p roboravos en las cotas Y nía feta fe catolíca: p animavos pa la guarva Y los mandvamittos Diuinos: p pa G tovos Tepan los grandes dones p redstas que nto clemét(fimo revemptor ¿to comunicar mediante fus Tctós Tacramentos con el exercicio ve las obras Y mía: afi corporales como fpüales: to do lo Gl fe cótiene & los Grétta Termócicos ad cótenivos. Ya Taca va la légua e táta clarivad como ad parece: afi porque mejor fe 9) todo a entéver a eftos naturales/como tabié pori mejor lo tomen Y coro los q lo ¿tieré tomar. JFue impila é efta mup leal ciudad Y mexico ? cafa Y ju& pablos por ma vado DI reueréviflimo feítor uó fray Jud gumarra ga primer @bpo ve Mexico. Y pori en la có gregacíó que los feitores obfos tuuieró fe or= Deno d fe bieten Dos Doctrinas: bna bre ue p otra larga: p [a breue es la q el año be. FA.D.rlbj. fe emprimio. Mada fu Teoría reueriviflima d la otra grande pueve Ter etta: pa dela tacíon de la otra pequeña. Acabote de imprimir a. xbíj. vías vel mes ve enero. Año 9 FA. v. p xIbíij. Años.
T Solí Deo honor v gloria tn fecula feculord. Amé.
1 Según el plan de esta obra, aquí debia colo-
carse la noticia biográfica del Sr. Zumárraga, que
en efecto comencé 4 escribir con tal fin. Pero le abundancia de los materiales que vinieron á mis manos, y el deseo de publicar una parte de ellos (cosa imposible en este lugar), me hicieron mudar de propósito y adoptar la resolución de formar con todo un libro separado, que publiqué en 1881 con el título de Des Fray Juan de Zumárraga, primer Obis-
po y Arzobispo de México. — Ensayo biográfico y bi-
bliográfico. A él remito al lector que desee conocer la vida y virtudes de aquel venerable prelado. Mas ara no mutilar la serte de las ediciones del siglo VI, he tenido que repetir aquí la descripción de los libros publicados por el Sr. Obispo, incurriendo forzosamente en repeticiones. En aquella biografía se hallarán otras noticias acerca de ests obras y extractos de ellas que ofrecen gran interés; pero que
no son propios de la indole enteramente bibliográ-
fica del presente libro.-
e
1548]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
27
1548 I 6. Con prebilegío [| (Un gran escudo de armas de la casa de Austria.) | @Ordendcras p copila || cion de lepes: hechas por el mup Fluftre feitor von Anto=|| nío 9 mépora Giforey p Gouernador delta nucua Ci fpa|| tia: y Prelivóte ve la Auviécia Real d en ella relive: p por los || Señores CDpuotes Y la di-
cha audiécia: pa la buta gouerna || ció p eftilo Y los oficiales vella. Año 3 FA. d.xldifj. 47 ff. en fol., caracteres góticos, con apostillas al márgen, de letra mucho más pequeña, también gótica.
El texto comienza á la vuelta de la portada y concluye en la f. 45 vta. En la 46 fte. el mismo escudo de armas de la portada: arriba X9 el rep, y abajo el refrendo de una real cédula que habia concluido en la foja anterior, sin llenarla toda.
A la vuelta de la 46, la tabla.
En el frente de la 47, sólo el colofón:
UA gloria y honcra be mue {tro {etior Sefu xpo aquí fe acaban las @rvend= ras v copilacion ve lepes nucuaméte orvena vas p copilavas por el muy LHluttre feitot vi Antonio Y Midoca Aiforey p Go uernador delta nueva efpaiia: p Brevi vete ve la auditcia Real d en ella ve fine: p por los Señores ODpuo tes: pa la buena gouernacid p eftílo 9 los oficiales Dila. Y fuerd por fu mávo impret fas é la muy leal p gra ctu van 9 Mexico & cafa Y Yua pablos: aca dardte Y impmir a. xxíj. vías Ol mes 9 mar ro Y $5.
d.xlbitj años.
Contiene: Ordenanzas para escribanos —relatores —abogados — procuradores — receptores — porteros y receptores de las penas —alguaciles —carceleros—in-
28
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1548
térpretes. Ordenanzas de la Audiencia, dadas por el Emperador en Madrid a 22 de Abril de 1528, que estan tambien en el Cedulario de Puga. (El ejemplar descrito, único que conozco, era del Sr. D. José F. Ramirez. Vendido en Londres [n° 609] en £55 = $275.)
Este volumen ha dado margen a varias equivocaciones de los biblidgrafos, sin
duda por no haberle tenido ninguno de ellos 4 la vista. Eguiara (pag. 221) cita el titulo en latin: ** Ordinationes legumque Collectio(nem) pro Conventu Furidico Mexicano, ** Mexici, 1549. in fol.,” diciendo haberle tomado de la Biblioteca de Pinelo, edi-
ción de Barcia. (En la primera no se menciona esta obra.) Verificada la cita, hallamos que Barcia trae el título en estos términos: ** Ordenangas i Recopilacion de Leies ““para el Govierno de la Audiencia de México. Imp. México, 1545.fol.” Egutara tra-
dujo el título al latín, según su deplorable costumbre, y cambió la fecha. Si esto último fué hecho intencionalmente ó por puro descuido, no es posible averiguarlo: mas creo que en el primer caso no habría dejado Eguiara de expresar las razones
que había tenido para hacer la corrección. Todas las apariencias son de que Eguiara nunca vió el libro, y que al copiar á Pinelo- Barcia, hubo un error de pluma o de imprenta en la fecha. Por el contrario, es probable que Barcia, infatigable colector de libros y pape-
les de América, viera el libro: á lo menos no dice haber tomado de otra parte el título español; pero imprimió su obra con tal descuido, que no se puede confiar
en ninguna de las innumerables fechas que contiene, ni en la exactitud de los títulos de las obras. Entre los modernos, Beristain dice (II. 292), hablando de Mendoza: ** Deben
““atribuírsele también: Ordenanzas y Colección de Leyes para el Gobierno de la Audien-
“cia de México. Imp. allí,
1549, fol." El título es de Pinelo- Barcia, y la fecha de
Eguiara. Encuentro en el Historical Magazine (N. York, Febr. 1865, pág. 44) citada la misma obra Ordinationes, &c., con la fecha de 1549, refiriéndose a Falkenstein
(Geschichte der Buckdruckerkunst, Leipsic, 1840), quien la considera como el primer libro impreso en México. No conozco la obra de Falkenstein; pero á pesar de los elogios que se hacen de ella, concedo poca autoridad, en cosas de México, á esas compilaciones modernas que pretenden abarcar toda la historia
de la imprenta.
Por ejemplo: llama (segun el Historical Magazine) al primer
impresor de México Girolamo Paolo Lombardo, de Brescia. El Girolamo no sé de
dónde ha salido; Lombardo y de Brescia son una misma cosa. Juan Pablos se titulaba a veces Lombardo, porque era natural de Brescia, en Lombardía, así como más comunmente añadía a su nombre el de su ciudad natal, llamándose Bressano 6
Brissensis. Por lo demás, harto se sabe ya que las Ordinationes ú Ordenanzas no
fueron el primer libro impreso en México, y que Juan Pablos había venido mucho antes.
No es de creerse tampoco que estas Ordenanzas se imprimieran en latín; ni que en el corto espacio de cuatro años se hicieran tres ediciones de ellas, una en esa
lengua y dos en la castellana. No hay ejemplo de colección de leyes ú ordenanzas
€ Acritasdomini manet íneternum.
E
Se DEAS
Ny
e
SX
a
Z:
Ur,
M
DORMS
ZII
C
ASLO
AD
O SEV. JEAN
SEES
IR
E.
y
EDOCtrina cbaiftiana. enlegua f fpariola y MDericana:becha po:
los religiofos velao:den vc (cró 502a Nueuamete corregida yr
ada,
ynímao.
£ííio.16
1548]
BIBLIOGRAFIA ‘MEXICANA DEL SIGLO XVI,
29
en latín, y hasta los Concilios 1? y 2° se redactaron en castellano. Existiendo, como
realmente existe, la edición de 1548, no hay que hacer caso de las de 1545 y 1549, que son evidentemente supuestas.
1548 17. Doctrina Cristiana en Lengua Huasteca, por Fr. Juan
de Guevara, de la orden de S. Agustin. Beristain menciona al autor y la obra; pero omite la fecha de la edición, que
consta en la Dedicatoria de la Doctrina en la misma lengua, que imprimió Fr. Juan de la Cruz en 1571 (Vosn? 61).
1550
18. Y Ventas Domini manet in zternum.
Doctrina cristiana en lengua Española y Mexicana hecha por los religiosos de la orden de Sto. Domingo. Agora nuevamente corregida y enmendada. Año de 1550. (V éase la fotolitografía.)
En 4°, letra gótica, 4 2 columnas; una en castellano y otra en mexicano; signaturas 4—b; 9 ff. sin foliar, y foliadas x á elbj.
Las ff. xix a xxtj, Ibij, Ibit, Ixttj y Ix(b, están impresas con los caracteres de la primera edición de 1548, que son del mismo grado, pero más condensados, y por
consiguiente resultaron las columnas más angostas. Estas ocho hojas no son tomadas de un ejemplar de aquella edición para completar este, como pudiera sos-
pecharse, pues cotejadas ambas impresiones, presentan continuas diferencias en
abreviaturas &c. . En la vuelta de la última foja [clbj] sólo hay el colofón:
Con preuilegio Emperíal.
gloria y alabanca de nto redemptor Jefu 5p ve fu bendita madre/aqui fe acaba la veclaració ve la yo
ctrina xpíana en légua Pipañola p Mexicana: p ona coluna cor tefpóve a otra: fentécia por fentécía: 0 grade btilivad p puecbo pa la talud 9 las aias: p en etpecíal pa los naturales dita tierra/ pa d ted fundados p roboravos en las colas de nía feta fe catho líca: p animados pa la guarva Y los mivamittos divinos: p pa 4 tovos fepan los graves dones p riquesas d nto clementifime | revemptor quito comunicar mediate tus fetós facramétos con el exercicio ve las obras ve mia: afl corporales como Ipiales: tovo
4*
30
'
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1550
lo (I fe cdtiene en los irenta termoncicos ad cótenivos. Ga Taca va la légua e táta clarivay como a parece: affi pori mejor fe de todo a entéver a eftos naturales/como tabté pori mejor lo tomé ve coro los d lo ¿fier? tomar. Fue impiia £ efta muy leal ciudad Y mexico ? cata Y juá pablos por má dado 9I reueriviflimo feftor dd trap Jud cumarvra ga primer @bfo ve Mexico. P porg en la con
. yregacíó d los feitores obfos tuuierd (e or= Deno d fe bütetfen Dos Doctrinas: bna bre= ue p otra larga: p la breue es la q el año de. FA.d.xIbj. fe imprimio. Manda fu teoría reuerenvitlima (d la otra grande pueve fer efta: pa vecla racton de la otra pequeña. Acabote de imprimir a xij. vías vel mes Ve hebrero. Año Y f.v.l. años.
FRE ao
La Gl ba tivo agora nucuamente corregíva p enmbvava. T Soli veo honor 7 gloría in fecula feculorü. Amen. Cuando se imprimió este libro hacía casi dos años que el Sr. Zumárraga había fallecido; no se hace mención, sin embargo, de esta circunstancia, y sin otro antecedente podría creerse que aun vivía. Provino esto de que se reprodujo textualmente el colofón de la primera edición, sin más cambio que el de la fecha, y con la añadidura de ““agora nuevamente corregida y enmendada.” Mucha aceptación
debió tener el libro para que se hiciera esta segunda edición á los dos años de la primera. Ambas son muy raras; de la segunda no conozco más ejemplar completo que
el mio, el cual ha servidopara la presente descripción: otro ví en poder del Sr. D. J.
'F. Ramirez, falto de las 16 primeras hojas. (Vendido [n? 931] en £26=$1 39).y)
Pero lo más extraño es que exista tercera edición de esta Doctrina, hecha en el
mismo año de 1550. De ello he podido convencerme examinando el ejemplar que pertenece al Sr. D. José M* de Agreda. En el tamafio, los caracteres y el número
de fojas, hay entera conformidad. Pero las diferencias comienzan desde la portada. Hé aquí la de esa 3° edición:
C Veritas uomini manet in eternum. Sigue el mismo escudo de la 2* edición; pero los adornos de los lados son en-
teramente diversos. El del margen exterior de la 2* edición ocupa el interior de la
3*, pero colocado en sentido inverso. El del margen exterior de la 3* es el que
1550)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
31
tiene, también al exterior, la Doctrina de Fr. Pedro de Córdoba, 1544 (n? 8). Los pequeños adornos tipográficos que están debajo de los grandes difieren también.
T Boctrína chriftiana|len lengua Cipañola p Mxicana (sic): hecha porll
los religiofos ve la ordé de {ct} Bomingo.|| Agora nueuaméte corregíva p emévava. Año 3. 1550. La portada está impresa también de rojo y negro; pero es más ancha. El colofón es como sigue:
Con privilegio efte
CA gloria y alabára de nueftro redeptor3 efu Xfo p de tu bendita madre, aquí fe acaba [a veclaració ve la vo ctrina xflana en légua Cipañola p Mexicana: p bra colla cor relponde a otra: fentécia por fentécia: 9 grade btilivay p proue cho pa la taluv Y las atas: p en efpecial para los naturales Vita trta, pa d (ed fundados p roboravos en las cotas ve nía fet fee catholica: p anímavos pa la guarva Y los mivamittos diuinos: p pa (d tovos fepd los grades dones p rijsas que nto clemétifiimo revemptor quito comunicar menldte tus fetós facramétos cd el exercicio de las obras de mia: atíí corporales como Tpítales: toVo lo Gl fe contiene en los ¿renta fermoncios ad cótenivos. Ga Tacava la légua en tata clarívady como aq parece: ati poti mejor fe de todo a entéver a eftos naturales, como tábít pori mejor lo tomé ve coro los d lo (ert tomar. fF ue imptía en etta mun leal ciuvad Y mexico & cafa Y Gud pablos por má vado Ol reueréviimo fefior vá tray Gud cumarra ga primer ODbfjo de Mexico. Y porg en la con= gregactd d los feitores obifpos tuuierd Te or= Deno d te hisieien Dos Voctrinas: bua breue p otra larga: p la breue es la d el año Ve. MUv.xlbj. fe imprimio. Manda tu Teoría renerenviima d la otra grande pueve fer efta: pa verla vacion ve la otra pequeña.
fArabote ve (imprimir a. xbí(j. vías del mes De Abril. Año Ve 1550,
Años.
m UR La Gl ha (ivo agora nuecuamente corregíva p enmendada. 1 Soli dea Honor v gloria tu fecula {eculord. Amen.
32
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1550
Por una simple comparación verá el lector las diferencias de abreviaturas y di-
visión de líneas entre ambos colofones, sin contar otras que no pueden darse á
conocer sino por medio de facsímiles. La más notable de las que se advierten está en las fechas: 12 de Febrero— 17 de Abril. Todavía si de esto no pasara, podría creerse que todo se reducía á la reimpresión de la portada y la ültima foja; pero
continuando el cotejo se hallan tales diferencias en el cuerpo de la obra, que no dejan la menor duda de que se trata de dos ediciones totalmente diversas. En la 2? todas las signaturas de los pliegos están de letra más gruesa que la del
texto (la misma de las palabras Veritas domini, &c., de la portada). En la 3? las
signaturas son de la letra del texto (palabras Agora nucuamente corregida, &c., de la
portada). En la 2? los títulos corrientes de las páginas están enteramente junto al
texto. En la 3? llevan una separación notable. En la 2? la foliatura se marca de este modo: f0....con minúscula. En la 3? JF0.... con mayúscula. La medida 6 justificación de las paginas del prólogo en la 3* es mayor que en la 2* Como la columna española suele resultar más corta que la mexicana, hay mu-
chas de aquellas, y aun de las otras, completadas con cruces, estrellas ú otros adornitos: muy rara vez van de acuerdo en esto ambas ediciones; las diferencias en abreviaturas, uso de mayúsculas y división de líneas son incontables. No existe
en la 3* edición la particularidad que hemos notado en las págs. xiv a xxíj, Ibt;,
[bíij, lxiij y Ixib de la primera. Si se me pregunta por qué se hicieron dos ediciones de esta Doctrina con di-
ferencia de dos meses, fuera de la hecha ya en 1548, diré sencillamente que no lo sé ni aun lo conjeturo.
1553 19. Doctrina cristiana por Fr. Pedro de Gante. En 8°, letra gótica. Falta la portada: comienza con la signatura d {j del Calendario. Fojas preliminares 8, de rojo y negro, contando con la portada. Texto, 164 ff., todo en mexicano.
d
UA honrra y gloria de nueftto feitor Jefu xjo p de fu bévita ma dre: aquí fe acaba la prefente do= ctrína xpíana en légua Mexica na. La úl fue recopilada por el R. p. Fray Pedro ve Ga te de la orvé ve fant JFrá cifco. fue imprefla en cata ye Lud pablos impreflor ve libros
Año. RS 1553.
(El ejemplar descrito, falto de la portada, está en mi poder: otro, con igual defecto, posee el Sr. D.
José M* de Agreda. Son los únicos de que hay noticia.)
34
[1553
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
nos era gran favorecedor, y nos otorgaba muchas de las mercedes que todos habiamos menester."' Cual fuera á punto fijo ese parentesco tan cercano, no ha podido averiguarse todavía. No han faltado escritores poco avisados que han tenido al P. Gante? por hijo natural de Carlos V; sin reflexionar que este príncipe nació en 1500, y a esa fecha tenía ya Fr. Pedro unos veinte años. La creencia de que era hijo de Felipe el Hermoso, y por consiguiente hermano de Carlos V, tampoco tiene fundamento, porque ambos eran, poco más ó menos, de una misma edad. Un historiador, que de niño pudo conocer al padre, dice sencillamente que este era primo del Emperador.? Fr. Pedro hace mención de sus parientes en la carta de 1529, y encarga que se les comunique el contenido de ella, traducido al flamenco, pues él escribía en español, por haber olvidado su lengua nativa. Dicese que hizo sus estudios en la universidad de Lovaina, de donde salió aprovechado discípulo.* Siendo, como era, de sangre tan ilustre, no debemos extrañar que recibiera educación esmerada. Por él mismo sabemos que desde muy mozo se había ocupado en cosas tocantes al servicio de la corona real, antes de 1 GONZÁLEZ DE Vera, ubi supra. 2 Aunque en las órdenes no se daba el título de Padre á los legos, el uso general le ha concedido á Fr. Pedro de Gante. 3 IxriiLxocHiTL, Décimatercia Relación, ed. Bustamante, pág. 60. No fué el P. Gante el nico pariente del Emperador que pasó á estas partes. Lo mismo se decía del agustino Fr. Nicolás de Witte: hombre rico, que estando ya vestido para ir 4 casarse, mudó de camino y se fué al convento de Burgos, donde tomó el hábito. Vino el año de 1543, y murió el 21 de Octubre de 1565.—(Griyatva, Edad II, cap. 23.) Hay una carta suya y el facsímile de su firma en las Cartas de Indias. 4 No hallo esto en autores antiguos; pero lo admito sin dificultad, porque lo dice Vera (pág. 383), y sin duda lo leyó en algún documento que no conozco. Mendieta dice que “aunque por su suficiencia pudiera ser del coro, no quiso sino ser lego, por su gran humildad.” Creo que si hubiera carecido de estudios, como otros afirman, no se le habría instado para que recibiese el sacerdocio, y mucho menos la dignidad episcopal.
su conversión. No creo que por estas últimas palabras deba entenderse que en su juventud llevara vida aviesa, sino que después de haber hecho un papel correspondiente á su elevado origen, renunció a los goces y esperanzas del mundo, para acogerse al retiro del claustro. Todo este período de su vida, anterior al viaje a Nueva España, esta muy oscuro. Asi es que ignoramos también dónde y cuándo tomó el hábito de S. Francisco: sería, probablemente, en el convento de su patria; pero aunque su
nacimiento y sus
letras le abrian camino fácil al sacerdocio y á las mayores dignidades eclesiásticas, nunca quiso pasar del humilde estado de lego. Moraba en el convento de Gante cuando llegaron las nuevas de los primeros descubrimientos de Cortés. En nuestros dias, conocido y andado ya todo el orbe, no podemos formarnos idea cabal del golpe que daban entonces las noticias referentes al Nuevo Mundo que iba apareciendo á los ojos atónitos de los habitadores del antiguo. Era también la primera vez que se oía hablar de imperios cuya civilización, abultada por la novedad, contrastaba con la rustiquez y abatimiento de los indios descubiertos hasta entonces. Para los políticos, aquello significaba un nuevo é inmenso campo á las ambiciones: para los codiciosos, una mina inagotable: para la Iglesia, una coplosísima miés con que podía reparar las pérdidas que las nuevas herejías le estaban causando en sus antiguas posesiones. La orden del gran Francisco, fuerte con su pobreza, avezada á la conquista de almas, fué la primera que se aprestó á llevar la luz de la fe á aquellos gentiles. Fr. Juan Clapión y Fr. Francisco de los Angeles, persona de nobilísima estirpe, se decidieron a hacer el viaje, y comenzaron á negociar las licencias necesarias para emprenderle; mas no lograron su designio, porque Fr. Francisco fuéelevado poco después á la dignidad 1
Carta de 1558. Vera, pág. 388.
1553)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
de Ministro General de su orden, y la muerte arrebató á Fr. Juan. El nuevo General, ya que no podia venir en persona, dispuso inmediatamente el despacho de la misión que a poco trajo Fr. Martin de Valencia; pero mientras se arreglaba aquello, se adelantaron tres religiosos flamencos, residentes á la sazón en Flandes. Fueron Fr. Juan de Tecto (du Toict), antiguo profesor de Teología durante catorce años en la Universidad de París, guardian del convento de Gan-
te y confesor del Emperador: Fr. Juan de Ayora ó Aora, sacerdote venerable or su ciencia y ancianidad, y nuestro ilustre lego Fr. Pedro. Entre los muchos frailes que solicitaban el permiso del soberano para ir á las nuevas tierras, solamente estos tres le obtuvieron; merced, sin duda, al paisanaje, á la influencia que tenía el P. Tecto por su carácter de con-
fesor de S. M., y al parentesco inmediato que fué también necesario el empeño de los cor-
de Fr. Pedro; si bien se dice
tesanos flamencos para vencer la resistencia de Carlos V, que no quería sepa-
rarse de su confesor. Alcanzadas al fin
la autorización régia y la del provincial,
creyeron tener lo bastante, y no se detu-
vieron a pedir la del nuevo pontifice Adriano VI, que aun no había llegado á Roma.' Salieron, pues, de Gante, con sólo aquellas dos licencias, el 27 de Abril de 1522. Ignoro por qué tardaron dos meses en llegar á España: el caso es que arribaron á Santander en la misma flota que condujo de Inglaterra al Emperaor, y desembarcaron el 22 de Julio. También se detuvieron largo tiempo en España, sin que sepamos en qué le gastaron. Allí recibieron las noticias de la expugnación de la gran ciudad de Mexico y caída del imperio azteca, lo cual les puso mayor deseo de apresurar su viaje. olvieron á embarcarse el 1? de Mayo de 1523, supongo que en Sevilla, por ser el lugar de donde partian todas las nas Menouera, lib. III, cap. 4.
35
ves que hacían viaje á las Indias. La que conducía á nuestros religiosos gastó cuatro meses en la travesía, y al cabo los puso en Veracruz el 30 de Agosto del mismo año.' | México empezaba entonces á salir de sus ruinas, y no les pareció residencia apropiada aquella donde todo era bullicio, y donde los indios agobiados por el trabajo que se les exigía para la reedificación de la ciudad, no tenian tiempo ni tranquilidad para recibir instrucción. Sea por esto, ó más bien porque la ignorancia del idioma era un invencible obstáculo para el logro de sus deseos, se retiraron à Tezcoco. El nuevo señor de allí, Ixtlilxochitl, aliado de los espafioles, dió aposento á los tres religiosos en el palacio del rey Nezahuilpilli, y ellos se dedicaron desde luego á aprender la lengua mexicana, para lo cual mostraba Fr. Pedro las más felices disposiciones. Antes de cumplirse un año, llegó la misión de franciscanos con el custodio Fr. Martín de Valencia. Salieron á recibirlos Cortés, Ixtlilxochitl y el P. Gante; y habiéndoseles dado, á instancias de este, el recado necesario, dijeron allí la primera misa solemne el dia de S. Antonio de Padua, 13 de Junio.* Acaso por eso llevó el nombre de este santo el convento edificado después en Tezcoco. Admirados los recien venidos, de que a pesar de la conquista y de la presencia de los tres misioneros aun reinase la idolatría, sin que ni siquiera hubiesen cesado del todo los sacrificios humanos, preguntaron con cierta extrañeza á sus prede-
cesores, qué habian hecho y en qué se ocupaban. Fray Juan de Tecto, como más caracterizado, respondió por todos: * Aprendemos la teología que de todo punto ignoró S. Agustin:" es decir, la engua mexicana, indispensable para emprender la conversión de aquellas gen1
Carta de 1529, apud Ternaux, tom. X, pá-
gina 199; 6 KiecxeNs, pág. 19. 2 IxrriLxocuirL, Décimatercia Relación, ed. Bustamante, pág. 73.
36
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
tes." Los padres flamencos se incorporaron á la misión, y quedaron bajo la autoridad de Fr. Martín de Valencia, conforme á la instrucción que este traía de su General. De los tres faltaron pronto dos, porque el mismo año de 1524
partieron los padres Tecto y Ayora con Cortés, á la desastrosa expedición de las Hibueras, durante la cual murieron de puro trabajo y miseria.* Quedó, pues, solamente, de los primeros, nuestro Fr. Pedro de Gante, que había de ser uno de los más célebres entre aquellos varones apostólicos. Tresaños y medio permaneció en Tezcoco, en cuyo tiempo hizo varias expediciones á Tlaxcala y otras provincias cercanas á México. Hallamos en una de sus cartas la especie de que entre él y un compañero bautizaron más de dos1 MNDIETA, lib. V, pte. 1, cap. 17. 2 De la suerte del P. Tecto no hay hasta ahora duda: todos convienen en que durante la expedición murió de hambre arrimado á un árbol. (MenDIETA, lib. V, pte. 1, cap. 17.) Mas no sucede lo mismo con el P. Ayora. Mendieta asegura que ** fué servido el Señor de llevarlo para sí dentro de pocos dias. Su cuerpo fué depositado en la mesma casa del señor que los había acogido, en una capilla adonde por entonces decian misa, hasta que se edificó el convento que hoy permanece en la dicha ciudad de Tezcuco, con vocación del bienaventurado S. An-
tonio de Padua. Donde siendo guardian el siervo de Dios Fr. "Toribio Motolinia, uno de los doce, lo trasladó del lugar donde primero estaba, á la sobre-
dicha iglesia." “Torquemada (lib. XX, cap. 18) copid 4 Mendieta, y Betancurt (Menologio, 18 de Julio) refiere lo mismo. A pesar de estas autoridades, y de ser tan puntuales las señas, caben graves dudas acerca de la verdad del relato. Desde luego ocurre que el P. Ayora no murió dentro de los pocos dias e la llegada, porque habiéndose verificado esta por Septiembre de 1523, aún vivía aquel padre cuando llegó Fr. Martín de Valencia con los doce, en Junio de 1524. El mismo Mendieta dice (lib. III, cap. 14) que estos hallaron aquí cinco religiosos de su orden: os de ellos, cuyos nombres ignoraba, porque murieron en breve, ** vinieron á vueltas de los españoles, al tiempo de la conquista, y serian de los moradores de las islas: Jos otros tres eran flamencos, venidos del convento de S. Francisco de la ciudad de Gente:” es decir, los padres Tecto, Ayora y Gante. Después repite que eran diez y siete por todos: luego no había muerto todavía el P. Ayora. Pero aún hay más, porque el P. Gante, en su carta de 1529, dice:
[1553
cientos mil indios." Sin duda se expresó así porque andaba acompañando al sacerdote en aquella ocupación, y probablemente preparaba é instruía á los catecúmenos, pues siendo lego no podía administrar el sacramento. Ningu-
no de sus biógrafos habla de esto; y por
más que entonces el gran número de indios que acudía a pedir el bautismo obligara á omitir la mayor parte de las ceremonias, no hay indicio de que la necesidad se considerara tan grave, que autorizara la administración del sacramento á los adultos por quien no hubiera recibido las órdenes sagradas. A fines de 1526 ó principios de 1527 estaba ya Fr. Pedro en el convento de México, donde, salvo una corta interrupción, había de pasar el resto de sus
dias. Su estado de lego y el defecto de ser tartamudo le impedían dedicarse á la predicación; pero era cosa notable que los frailes sus compañeros apenas le entendían cuando les hablaba, ya fuera en la lengua española, ya en la mexicana á
los que la sabían, mientras que los indios comprendian sin la menor dificultad cuanto les decía. Así fué queá pesar de tal defecto servía muchas veces de intérprete, ayudaba á la conversión, catequizaba á los indios y predicaba cuan** Quant à mes compagnons, ils s'en allérent avec le gouverneur dans un autre pays, et ils y sont morts pour l'amour de Dieu, aprés avoir enduré des fatigues innombrables.” ( Kisckews, pág. 19.) En la de 1532 decía: **Los dichos Fr. Juan de Tecto y el otro sacerdote (que había venido con él) fueron con el Marqués del Valle D. Hernando Cortés á Cabo de Honduras, y á la vuelta fallecieron con tormenta y trabajos del camino.” (Cartas de Indias, pág. 52.) En la de 1552: ** E fué Nuestro Señor servido de llevar al P. Juan de Teta y 4 el otro compafiero, cuasi luego como llegamos, porque murieron en el descubrimiento de Honduras, yendo con el Marqués.” (Ibid, pág. 92.) En Bernal Diaz (cap. 174) leemos también que Cortés llevó consigo ** dos frailes franciscos flamencos,” designación que sólo pue-
de convenir á los dos compañeros de Fr. Pedro de Gante. El P. Motolinia (trat. II, cap. 4) dice que el P. Tecto falleció el segundo año de su llegada á estas partes ** con uno de sus compañeros, también docto." 1 Krecxens, pág. 18.
1553]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
do no habia sacerdote que entendiera la lengua; pero su principal ocupación fué siempre la enseñanza de los niños. Cuidaron mucho de ella los frailes desde el principio, como de cosa tan importante para apresurar la conversión y asentarla sólidamente. La empresa era de imponderable dificultad, porque con medios enteramente desproporcionados a los fines habian de atender, no a la educación sucesiva de los niños según fueran llegando á edad competente, como sucede en nuestros dias, sino a la de una numerosa generación entera, chicos y grandes, hombres y mujeres, que de golpe aparecía urgentemente necesitada de instrucción religiosa y civil, desde los primeros rudimentos, y sin saber siquiera la lengua de sus maestros. Los frailes eran pocos, y considerando que si querian abarcar todo, nada alcanzarían, se resolvieron á dividir su tiempo entre la conversión de los adultos y la enseñanza de los niños. Procuraban así atender á lo más urgente, porque para los adultos era ante todo sacarlos de sus errores, y los niños, como más dóciles y no imbuidos todavía en las viejas creencias, con la enseñanza recibirían la nueva religión. Contaban además con que una vez bien doctrinados los pequeños, ellos servirían para atraer á los mayores, y no se engañaron en su esperanza.
Con esa idea, al edificar los frailes sus
conventos les dieron una traza particular, casi siempre la misma: la iglesia de oriente á poniente, y formando escuadra con ella, hácia el norte, la escuela y las habitaciones para los discípulos. A ese departamento solia acompañar una capilla destinada especialmente á los indios, mayor á veces que la iglesia principal. Las construian de muchas naves, enteramente abiertas por uno de los extremos, y con vista á un grandísimo atrio que completaba el cuadro de toda la fabrica. De esta disposición (que aun se ve en algunas partes, y señaladamente en Cholula) resultaba que cuando el concurso de los indios a los oficios divinos
37
era tan grande, que no cabian en la iglesia, los que quedaban afuera podian ver desde el atrio lo que se celebraba. Servía también aquel gran patio para enseñar la doctrina a los adultos, por la mañana, antes del trabajo, y también para los hijos de los macebuales ó plebeyos que acudian a recibir la instrucción religiosa, pues el edificio de la escuela estaba reservado para los hijos de los nobles y señores; bien que esta distinción no se guardaba rigorosamente. Una de las razones que movían á los religiosos para hacerla, era que hijos de pobres no tenían necesidad de saber mucho, pues no habían de regir la República, y sí la tenian de instruirse pronto en lo mas preciso para quedar libres y ayudar á sus padres en el trabajo con que ganaban la vida; mientras que los nobles no hacían falta en sus casas y podian estar más de asiento en la escuela, hasta alcanzar toda la instrucción que se requiere para desempeñar cargos públicos. Distinguían también de ingenios, y no querían perder su escaso tiempo en dar instrucción mayor á los discípulos que ya en la primera habían mostrado carecer de capacidad para más. Como en las niñas no mediaban esas razones, no había distinción
para ellas, sino que las de todas las clases recibían instrucción en común. Tal vez no estaría de sobra recordar hoy esas prudentes reglas de los primeros misioneros. Las familias y el Estado no harían sacrificios estériles para dar una instrucción enciclopédica, que en pocas cabezas cabe, rara vez se termina, y menos se emplea bien; tampoco se mediría por igual lo que es muy diverso, ni se crearian necesidades facticias y ambiciones desordenadas que tan funestas son cuando faltan la voluntad ó los medios para satisfacerlas de una manera legítima. Levantadas las escuelas, era preciso procurarse discípulos, y los frailes, ya por sí mismos, ya valiéndose de las autoridades, exigieron a los señores y prin-
cipales que enviasen sus hijos á los monasterios para ser allí educados. Muchos
38
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de los señores, no queriendo entregarlos ni osando tampoco desobedecer, apelaron al arbitrio de enviar en lugar de sus propios hijos y como si fuesen ellos, á otros muchachos, hijos de sus criados ó
vasallos. Mas con el tiempo, advertida la ventaja que llevaban esos plebeyos á sus señores, merced á la educación que habían recibido, enviaban ya á sus hijos á los monasterios, y aun instaban para que fuesen admitidos. Las escuelas eran generalmente salas bajas, con dormitorios contiguos y demás dependencias. Las había en todos los conventos principales, y tan capaces algunas, que admitían hasta ochocientos ó mil niños; pero la más famosa de todas fué la de México, fundada y regida durante medio siglo por nuestro Fr. Pedro de Gante. Hallábase, segun lo acostumbrado, detrás de la iglesia del convento, alargándose hácia el norte. Con vista al poniente quedaba la capilla de S. José de Belen de los Naturales, que al principio fué de paja con un pobre portal, y después se convirtió en una gran Iglesia, la mejor de México, con sus siete naves descubiertas al inmenso atrio. Era la parroquia de los indios, á cargo
de los franciscanos, y en ella se celebra-
ban todas las funciones solemnes que se ofrecian, porque la parroquia de españoles ó antigua catedral de la plaza mayor era tan pequeña, fea, pobre y desmantelada, que no servía para tales ocasiones.' Pronto se juntaron en aquella escuela 1 La capilla de S. José quedaba donde estuvo después la iglesia de los Servitas 6 Siervos de María. Según el P. Gante, cabían en ella diez mil personas, y en el atrio setenta mil. Con el tiempo se fué deteriorando, y en 3 de Agosto de 1592 ocurrieron Jos franciscanos al Ayuntamiento pidiéndole que costease la reedificación de una pared que amenazaba ruina, cuya petición fué despachada favorablemente. En 1649 llevaba mucho tiempo de estar medio arruinada y sin uso; pero el 24 de Octubre de ese año se volvió á abrir reparada, y se estrenó con una función a] Santísimo Sacramento, que hicieron los naturales. (Diario de Guijo, tom. I, página 79.) En esa compostura quedó reducida á cinco naves. Cuando escribía Betancurt en 1697, tenía la capilla privilegios de catedral concedidos por Feli-
[1553
hasta mil niños. Por la mañana les daba Fr. Pedro lecciones de lectura, escritura y canto: por la tarde enseñaba la doctrina y predicaba. Asistían á las fiestas religiosas, y cantaban las horas canónicas. Á los pequeños no permitían comunicación alguna con sus familias, para que no se contaminasen de los errores de la idolatría; pero de los más adelantados y entendidos eligió Fr. Pedro cincuenta, que destinó á catequistas, y les daba lección particular, enseñándoles con gran trabajo durante la semana lo que habían de predicar el domingo siguiente. Llegado el dia, los despachaba de dos en dos por los alrededores de México para que anunciasen el Evangelio. Si la distancia era grande, como de quince ó veinte leguas, salían cada veinte dias; y cuando tenía noticia de que iba a celebrarse alguna fiesta gentílica, despachaba con tiempo los más hábiles para estorbarla. Solía acompañar él mismo á aquellos misioneros improvisados, y de paso iban
destruyendo templos é idolos. Así aque-
lla escuela era al mismo tiempo un centro de propaganda religiosa. Igualmente salian de allí jueces, alcaldes y regidores para los pueblos; porque la instrucción seextendió rápidamente entre los indios. En 1524 apenas habría alguno que supiese lo que eran letras, y veinte años después, en 1544, quería el Sr. Zumárraga que la Doctrina de Fr. Pedro de Córdova se tradujese á la lengua de los indios, y esperaba que sería de mucho frupe II, y se celebraban en ella las ceremonias del culto con todo esplendor. Probablemente desde que los frailes aflojaron en su empeño de sostener las escuelas, descuidaron también la capilla, y al fin, habiendo quedado otra vez abandonada, pidieron los Servitas aquel sitio, donde construyeron su iglesia, dedicada en 1791. No sé 4 punto fijo cuándo desapareció del todo la capilla: hallo únicamente que en 3 de Marzo de 1781 se comenzó por orden del Ayuntamiento la demolición de la torre. (Diario del Alabardero José Gómez, pág. 105.) La iglesia de los Servitas corrió 4 su vez igual suerte, pues fué demolida en 1861 para abrir la calle que por indicación del Sr. D. José Fernando Ramírez tiene el nombre de Gante, en memoria del ilustre lego.
1553]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
39
to, ““pues hay tantos de ellos que saben tin con ayuda de Fr. Arnaldo de Basaleer.” Veinte años ó menos, con tan po- cio, y la música y canto en compañía de cos y tan ocupados maestros, es bien cor- un anciano religioso llamado Fr. Juan Caro, quien sin saber palabra de mexicato término para tal obra. Cuidaba mucho Fr. Pedro de que sus no consiguió, a fuerza de constancia, que discípulos viviesen arregladamente, y aquellos niños entendiesen las lecciones destinaba una parte de su tiempo á pre- que les daba en español.' Los discipulos pararlos para recibir los sacramentos. hicieron notables adelantos, y llegaron á Otra empleaba en instruir de sus obli- componer misas. Fr. Pedro aseguraba gaciones a los que iban á tomar estado, y al Emperador haber cantores indios que hacia que en los dias festivos se casaran podian lucir en su capilla real. No era esa la única necesidad de las solemnemente con doncellas criadas en recogimientos que para ellas habían fun- iglesias, sino que también hacían falta dado también los religiosos. En el es- imagenes, porque las traidas de Europa plendor del culto divino ponía asimismo eran pocas y caras. .Fr. Pedro acudió particular esmero. Tenía su capilla de igualmente al remedio, añadiendo á su S. José bien provista de todo lo necesa- escuela un departamento de bellas artes. rio: celebraba con pompa las fiestas, y Como los indios tenían ya idea de la parprocuraba que los indios no echasen de te mecánica de la pintura, y conocían menos las antiguas, á cuyo efecto orde- excelentes colores vegetales, no fué muy naba danzas y cantares, y él mismo com- dificil hacerles corregir su defectuoso dipuso ““metros muy solemnes sobre la bujo, luego que tuvieron por modelos ley de Dios y la fe.” Instituyó cofradías buenas pinturas de España y Flandes. para los indios: unas destinadas al au- Lo propio sucedió con la escultura, por mento del culto: otras á ejercer obras de la aptitud para la imitación, innata en misericordia. Fuera de la de S. José le- los indios, y de esa manera la escuela de vantó en México varias iglesias 6 capi- Er. Pedro de Gante proveía á todas las llas, entre ellas las cuatro de los barrios iglesias, si no de obras maestras, que en que se dividieron los indios de la ciu- nunca abundan ni podían salir de allí, a dad: Santa María, S. Juan, S. Pablo y lo menos de imágenes decentes, que de S. Sebastian. Era tan grande su afan de otro modo no habrían podido obtenermultiplicar los lugares de adoración, que se. El culto pedía además ornamentos, él mismo nos refiere haber hecho cons- vasos sagrados, cruces, ciriales, andas, y truir más de cien iglesias en el corto otros muchos accesorios; pero sobre totiempo corrido desde su llegada hasta el do, artesanos de diversos oficios para la año de 1529.' construcción de templos y altares. A todo quiso atender Fr. Pedro, y cada dia tras, música y canto vino pronto á agre- fué dando mayor ensanche á su escuela. rse el de la lengua latina. Hacía mucha Con el auxilio de un lego italiano, criaalta a los religiosos una escuela seme- do en España, llamado Fr. Daniel, prijante, porque sin ella no podían propor- mer maestro que los naturales tuvieron cionarse músicos y cantores para las mu- en el arte de bordar, se estableció esa chas iglesias que iban edificando. A esta nueva industria, en que sobresalieron los necesidad proveyó cumplidamente Fr. indios, porque como ya había entre ellos Pedro, enseñando 4 sus discípulos el la- maestros tan señalados en las labores de pluma, combinaron ese hermoso arte 1 Carta de 1529, apud KrsckzNs, pág. 20.—J4. con el que de nuevo aprendieron, y prode 1558, apud Vera, pág. 390.— Carta del Sr. Zuducían labores primorosas, perfeccionaMÁRRAGA al Capítulo de Tolosa, 1531.— Códice
Al estudio de doctrina, primeras le-
Franciscano, MS., págs. 7, 8.— MENDIETA, lib. V, pte. 1, cap. 18.
1 MEnDIETA, lib. IV, caps. 14, 15.
40
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
das con el conocimiento de las reglas del dibujo. Por iguales términos se ejecutaban allí los demás objetos necesarios para las iglesias, y se establecieron también talleres de artes mecánicas donde trabajaban canteros, herreros, carpinteros, talladores, sastres, zapateros y otros. Ya se entiende que todos esos oficios no podían ser ejercidos por los niños de la escuela, porque ni su edad ni sus ocupaciones lo permitían, sino por otros 1ndios mayores que el buen padre recogía y enseñaba. Asegura un cronista, y bien puede creerse, que á no haber sido porque desde el principio aquel santo religioso cuidó de que los indios se perfeccionasen en los oficios que ya sabían, y aprendiesen los nuevamente introducidos por los españoles, nada hubieran adelantado á lo que sus antepasados sabian. Porque sobre estar aturdidos los indios con las guerras y calamidades pasadas, los artesanos espafioles, muy lejos de procurar ensefiarles lo que sabían, les ocultaban cuidadosamente los secretos de sus oficios, porque una vez duefios de ellos los indios, trabajaban mucho más barato, como hoy dia sucede, y quitaban á los espafioles las crecidas ganancias que sacaban del monopolio, por ser pocos ó ünicos los de cada oficio. Fr. Pedro no se contentaba con enseñar lo que podía, sino que ayudaba de buena gana á los indios en sus diligencias para sorprender los secretos de los artesanos españoles á quienes servían de oficiales ó criados; y con tal motivo se cuentan anécdotas curiosas que muestran bien cuánto era el empeño de los indios por aprender, y la facilidad con que lograban imitar los artefactos de los extranjeros. Completaba el gran establecimiento de nuestro Fr. Pedro una pequeña celdilla á dondeá ratos se retiraba á recogerse y cobrar nuevas fuerzas en la oración; pero sin perder nunca de vista á sus discípulos. Admira ciertamente la disposición que mostró Fr. Pedro para enseñar artes 1 Mewnoteta, lib. IV, cap. 13.
[1553
que no sabemos hubiese aprendido. Tal vez en su juventud, cuando vivía en el mundo, se instruiria en algunas de ellas, como la música y el canto; pero no es creible que en todas, y menos en las puramente mecánicas. No aparece que en la escuela de S. Francisco hubiese otros catedráticos y maestros, que el mismo Er. Pedro y algunos de sus compañeros de hábito, como los padres Basacio y Caro, y el lego Fr. Daniel. No podía ser de otro modo, porque no se contaba con renta para pagar maestros seglares. Verdad es que la construcción de los edificios corría entonces á cargo de los indios; pero como tan pobres, no podian dar sino su trabajo. Fr. Pedro pedía limosnas para sus educandos, y no bastándoles, solicitaba del rey un corto auxilio en maiz y dinero.’ El Emperador concedió una limosna, que no sabemos á cuánto ascendía, librada en penas de cámara, Ó sea multas; pero como no las había, resultó ilusoria la merced.* Por lo visto, el parentesco de Fr. Pedro de Gante no sirvió de mucho para que el Emperador favoreciese la escuela. Dependencia de ella, aunque no contigua, era la enfermería que construyeron los frailes para curar a los niños que se educaban en el monasterio, y también para los que de fuera viniesen. Con ese objeto pidieron al Ayuntamiento un sitio al otro lado de la acequia que corría por la calle de S. Juan de Letrán, y es el mismo donde después estuvo el colegio de ese nombre. En 12 de Julio de 1529 concedió el Cabildo ese terreno, y los frailes, con ayuda de los indios, edifica1 “Para todo esto siempre procuro buscar la limosna que puedo, y trabajosamente se puede haber, porque los naturales son pobres todos los más. Los españoles, aunque hacen toda caridad, tienen otras necesidades proprias que cumplir, á que son más obligados." (Carta de 1532, apud Cartas de Indias, pág. 52.) En esta carta pide mil fanegas de maiz cada año para la escuela, y en la de 1552 quinientos 6 seiscientos pesos anuales, más algunas indulgencias y jubileos para la capilla. Cartas de Indias, págs. 99, 100. 2 Carta de 1558, apud Vera, pág. 392.
1553]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ron un hospital tan grande, que a veces habia en él trescientos y cuatrocientos enfermos. Fr. Pedro corria también con esa casa, le procuraba limosnas, y la recomendaba al Emperador, pidiendo con instancia que se le asignase alguna renta. Pero poco después, habiéndose resuelto la fundación de un colegio para mestizos, se tomó aquel edificio, con promesa de dar á los frailes otro equivalente para el hospital, lo que no llegó a tener efecto.’ En nuestra época de afán, más ruidoso que sincero, por el aumento de la instrucción pública, y cuando anunciamos a són de trompeta la apertura de una triste escuela de primeras letras, antes mala que buena, no conocemos ni admiramos como debiéramos los gigantescos esfuerzos de aquel pobre lego, que sin más recursos que su indomable energía, hija de su ardiente caridad, levantaba de cimientos y sostenía durante medio siglo una magnífica iglesia, un hospital y un gran establecimiento que era á un tiempo escuela de primeras letras, coleglo de instrucción superior y de propaganda, academia de bellas artes y escuela de oficios: un centro completo de civilización. Calcúlese lo que costaría hoy al erario un establecimiento semejante; el sinnúmero de catedráticos, maestros y empleados que exigiría, y no podrémos menos de llenarnos de asombro al ver que unos cuantos frailes, dirigidos por un lego, hacian todo aquello, que sólo era una pequeñísima parte de sus imponderables trabajos apostólicos. Antes de resolverse á consagrar enteramente su vida á la enseñanza, sintió el P. Gante graves tentaciones de abandonar la penosa tarea y volverse á su patria; pero acudiendo á la oración, lo1 Carta de 1532,apud Cartas de Indias, pág. 52.
— Id, de 1552, id. pág. 100.— V. también México en 1554, pág. 230. Por estos documentos se ve que sin razón alguna se ha atribuido 4 Fr. Pedro de
Gante la fundación del colegio de S. Juan de Letrán, y que no fué destinado á los indios, sino á los mestizos. La causa del error ha sido haber confundido este colegio con la escuela de la capilla de S. José.
41
gró triunfar de sí propio, y prosiguió incansable, instruyendo y civilizando á los indios. Correspondían estos cordialmente al afecto que les mostraba el padre: le preferían a todos los demás religiosos, por caracterizados que fuesen: le obedecían gustosos en cuanto les mandaba: á él acudían en todos sus negocios y trabajos, como á verdadero padre, de manera que realmente de él dependía el gobierno de los indios de México y su comarca; tanto, que el Sr. Arzobispo Montúfar, inmediato sucesor del Sr. Zumárraga, solía decir: “Yo no soy arzobispo de México, sino Fr. Pedro de Gante. ' Más claramente se vió cuando a consecuencia de cierto falso testimonio que levantaron al padre, fué desterrado a Tlaxcala, donde permaneció poco tiempo, por haberse probado muy pronto su inocencia. Obtenido el permiso de volver, quiso embarcarse en Tezcoco para entrar de noche á México, y excusar el recibimiento que los indies le preparaban; pero no fué tan secreta la resolución, que los indios no la supieran, y salieron á encontrarle con una gran flota de canoas, haciéndole una solemne fiesta, en que simularon un combate naval, y luego le llevaron hasta su aposento entre danzas y regocijos. Aun después de muerto conservaron de él grata memoria. El cronista refiere que una india tenía por devoción vestir algunos frailes; y 1 Este dicho del Sr. Montúfar, referido por los cronistas franciscanos, es susceptible de dos sentidos muy diversos: el uno favorable, como quien aplaude las buenas obras del P. Gante y califica de merecida y benéfica la influencia que ejercía en los indios: el otro al contrario, como una queja de lo que esa influencia disminuía la autoridad episcopal. Los franciscanos le toman en el primero, y Betancurt le agrega palabras que no dejan duda; pero atendido el carácter del Sr. Montúfar, dominico, y la poca voluntad que siempre mostró á los franciscanos, yo me inclino á la segunda interpretación. El P. Moguer, también dominico, acusaba al P. Gante de haber aconsejado á los indios (como lo ejecutaron) que no recibiesen á los frailes de aquella orden, cuando fueron á tomar ciertas doctrinas servidas antes por
los franciscanos (Cartas de Indias, pág. 124). Pero de todas maneras, lo que dijo el Sr. Montúfar demuestra cuánto respetaban los indios al P, Gante. ;
6
42
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
habiendo llegado una vez con seis hábi-
[1553
por supuesto, enemigo de los reparti-
tos, dijo al P. Fr. Melchor de Benavente, mientos; y con mejores deseos que coencargado de la capilla de S. José, que nocimiento de las cosas, propone que se. los diera á seis religiosos que nombró, y sustituyan con pensiones ó juros á los esentre ellos a Fr.Pedro de Gante. Dijole pañoles.' El mérito del humilde lego no podía entonces el P. Benavente: ** Hija, ¿no ocultarse á sus superiores, y consideransabes que Fr. Pedro es difunto?— Sí lo
sé, re Jicó la india; pero yo doy este há- do, sin duda, que no debía permanecer bito à Fr. Pedro: dalo tú á quien quisieres."' De esa manera, a fuerza de beneficios, logró el P. Gante cambiar el carácter de los indios, de quienes decía en su primera carta, que no hacían cosa alguna, sino compelidos, y que era imposible sacar nada de ellos por halago y dulzura; lo cual atribuía à que nunca habían aprendido á obrar por amor á la virtud, sino solamente por temor y apremio.* Además de los beneficios que aquí les hacía, abogaba calurosamente por ellos ante el Emperador. Procuró licencia para ir en persona á defenderlos allá, y no habiéndola alcanzado, escribió una carta casi exclusivamente con ese fin. En ella traza un vivo y doloroso cuadro de las miserias de los indios. Clama contra los servicios personales, el exceso del tributo, el alquiler forzado y la multitud de pleitos en que algunos estafadores los enredaban, como todavía sucede, para sacarles cuanto tenían. Se queja de que con el exceso del trabajo no les dejaban tiempo para recibir la doctrina, é iban
por eso en decadencia las cosas de la religión, al mismo paso que la despoblación de la tierra. Pide el remedio de todo con sentidas palabras, y dice: ** Vasallos de V. M. son: la sangre de Cristo costaron: sus haciendas les han tomado: razon será que se duela de ellos, y pues estàn desposeidos de sus tierras, en pago les ganen ánimas. Con avisar cumplo lo que debo, cuanto a Dios." Se declara, 1 MenbreTa, lib. V, pte. 1, cap. 18. 2 Carta de 1529, apud Kigckews, pág. 17.—
* Metu magis quam amore eos parere, dixit sepe Moteczuma, quod esse verum experientia declarat." Cervantes SALAZAR, Dial. III, apud. México en
1554, pág. 290.
3 Carta de 1552,apud Cartas de Indias, pág. 96.
en aquel estado, pues si en él hacía cosas tan grandes, mucho mayores las haría elevado al sacerdocio, le enviaron por tres veces licencia para ordenarse: la primera del Papa Paulo III: la segunda del capítulo general celebrado en Roma (1538), y la tercera de un nuncio apostólico de la corte del Emperador Carlos V; pero Fr. Pedro nunca quiso usar de ellas. El mismo Emperador le ofreció el obispado de México, al tiempo de erigirle, según unos, ó en la vacante del Sr. Zumárraga, según otros.* Esto se ha tenido por dudoso;? pero consta del testimonio del P. Fr. Diego Valadés, que conoció y trató mucho al P. Gante. Refiere el hecho, y añade: “De lo cual puedo ser buen testigo, porque en su nombre escribí muchas respuestas, y ví las cartas del César llenas de afecto y de benevolencia.”* Excusado es decir que quien había rehusado tres veces el sacerdocio, menos aceptaría la dignidad episcopal. Así pudo continuar consagrado á la enseñanza de los indios hasta el dia de su muerte, que ningún cronista de la orden fija. Betancurt coloca la vida de Fr. Pedro en el dia 29 de Junio, en que la Iglesia celebra la fiesta del Apóstol cuyo nombre llevaba nuestro lego; pero no dice que en tal dia falleciera. Acaso no hubo cuidado de anotar en los registros de la orden la fecha de la pérdida de uno 1 Carta de 1558, apud Vera, pág. 393. 2 Torrusia, Novena parte de la Crónica de $. Francisco, Apénd. pág. III.— Vera, ubi supra, página 385. 3 MenbDIETA, lib. V, pte. 1, cap. 18. 4 ** Cujus rei certissimus testis esse possum, utpote qui multas responsiones ejus nomine conscripserim, et epistolas Czesaris plenas benivolentiz et propensionis viderim." Rbetorica Christiana (Perusiz, 1579, 4?) pág. 222.
1553]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de sus más esclarecidos miembros, y por eso al formar Betancurt su Menologio, puso á Fr. Pedro en el dia de su santo. Sin embargo, la fecha puede fijarse muy aproximadamente, pues la pintura contemporánea publicada por M. Aubin expresa que el padre Gante fué sepultado el domingo 20 de Abril de 1572, de donde se deduce que murió uno ó dos dias antes. Su edad pasaba de noventa años.
Grande yjusto fué el duelo que hicieron los indios por su muerte: en inmenso número asistieron á su entierro, derramando lágrimas: vistiéronse de luto, y después de haberle hecho muy solemnes exequias en común, se las hicieron en particular cada cofradía de las que había fundado, cada pueblo y aldea de la comarca, y aun varias personas particulares. Pidieron el cuerpo a los prelados de la orden para sepultarle en la capilla de S. José, lo que les fué otorgado.' No sabemos adónde pasaría cuando esta capilla fué derribada: probablemente al lugar del mismo convento en que reposaban
sus compañeros, cuyos restos fueron dispersados en 1862 para abrir la calle á que se dió el nombre de Gante; sin duda con sana intención, aunque parece un sarcasmo, pues existe gracias á la destrucción del convento donde moró el venerable lego, y su apertura dió causa á aquella sacrilega profanación. Hoy el gran templo de S. Francisco, cuna de la civilización del pueblo indígena por los misioneros católicos, es una catedral protestante.
Conservaron los indios el retrato del P. Gante en la capilla de S. José y en otras partes; pero hoy no se halla alguno en cuya semejanza pueda confiarse. México le debe una estatua, con mucha más razón que á otros que la tienen. Acaso nuestros descendientes pagarán esa deuda al venerable varón, al santo religioso de sangre real, que renunció al mundo y consumió la mayor parte de su
vida en el destierro, entre gente rústica y desconocida, para defender, ilustrar y amparar á los desvalidos, á los ignorantes y a los pobres. Pocos escritos nos quedan del P. Gante. Hasta ahora conozco los siguientes: 1. Doctrina cristiana en lengua mexicana. Mendieta dice que se imprimió, sin expresar dónde ni cuando." Torquemada le copia.* Betancurt añade que a los dos años la tenía impresa el autor en Amberes No se sabe si estos dos años deben contarse desde la llegada de Fr. Pedro, 6 desde la composición del libro. Beristain le asigna la fecha de 1528.* De esta edición de Amberes no se halla ejemplar alguno; pero no es razón para negarla: se sabe que Fr. Toribio de Motolinia imprimió una Doctrina, y tampoco se halla hoy. Nada tiene de improbable que por el deseo de propagar la doctrina cristiana, compusiese Fr. Pedro lo mas pronto posible ese libro, y por no haber todavía imprenta en México, le enviase
á las prensas de Flandes, donde tenía tantas relaciones y florecía el arte tipográfico. En las breves actas que trae Grijalva, del primer capítulo que celebraron los agustinos el dia de Corpus del año de 1534, se ordenó que se enseñase a los indios la doctrina, “conforme al Doctrinal de Fr. Pedro de Gante” (Edad I, cap. 10). Parece que si se adoptaba para ese fin, debía estar ya impreso fuera, por falta de imprenta aqui. La edición, entregada a los muchachos, desaparecería en sus manos destructoras. Si, como creo, el libro descrito con el n? 14 es la Doctrina del P. Gante, tendrémos que esa es la primera edición mexicana; y el hecho de no conocerse de ella más que un ejemplar en estado deplorable, da mayor probabilidad a la existencia y desaparición de la de Amberes. Tampoco la de 1553, descrita en el presente nú1 Lib. IV, cap. 44; libro V, pte. 1, cap. 18. 2 Lib. XIX, cap. 33; lib. XX, cap. 19. 3 Menologio, 29 de Junio. Varones ilustres, número 5.
1 Menbiera, ubi supra.
43
4 Tom. Il, pág. 17.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
44
mero, ha sido más afortunada: dos ejemplares conocemos únicamente, y ambos sin portada. Tenemos, pues, una edición de la Doctrina, perfectamente averiguada, y dos dudosas todavía. 2. Carta á los religiosos de Flandes. 27 de Junio de 1529. El original espafiol se conservó mucho tiempo en Bélgica, pero ha desaparecido. La carta se publicó por primera vez, en latín, en la Chronica compendiosissima ab exordio Mundi usque ad annum Domini millesimum quingentesimum trigesimum quartum, escrita por el P. Amando de Zierikzée (Amberes, 1534, 8°). De esta traducción se han hecho dos francesas: una por M. Ternaux-
[1553
Compans, en el tomo X de sus Voyages &c., y otra por el P. Kieckens, en el opúsculo varias veces citado. 3. Carta al Emperador. 31 de Octubre de 1532. En las Cartas de Indias, n? VIII. 4. Carta al mismo. 15 de Febrero de 1552. También en las Cartas de Indias, n°? XVIII. 5. Carta a Felipe II. 23 de Junio de 1558. Publicada por González de Vera, Revista de España, año I, tom. III, página 387. El mismo González de Vera menciona ““una breve relación de varios sucesos, de que no tenemos otra noticia.
1554 20. Recognitio Summularum Reverendi Patris Ildephonsi
a Vera Cruce, Augustiniani, Artium ac Sacre Theologiz Doctoris, apud Indorum inclytam Mexicum primarii in Academia Theologie moderatoris. El escudito del corazón en el mar, atravesado por las flechas, y á los lados: “Y Sagitaveras tu, Domine, cor meum charitate tua.” Más abajo un grabado grande
de S. Agustin, y al pié: **Mexici. Excudebat Joannes Paulus Brissensis, 1554." (V éase la fotolitografia.)
En folio, portada de rojo y negro, letra romana á 2 col. En las ff. 50, 34 vta.,
36, 37, 48 vta. y 49 hay figuras grabadas en madera, para explicar la oposición y contrariedad de las proposiciones. Además, en la 57 otro grabado que la ocupa toda, intitulado Pons asinorum, de que es reducción el fotograbado de la página siguiente.
A la vuelta de la portada un aviso del impresor, Mexici, Anno Domini, 1554, pridie Kalendas Maias, y dos composiciones latinas en elogio del autor. Foja 2, una epístola latina al autor, de Fr. Estéban de Salazar, su discípulo. Dedicatoria del autor á su provincia:
** Cum per annos plurimos in hac Nova Hispania, Patres gravissimi, discipulos **a primis Dialectice rudimentis susciperem instituendos, fuit mihi cure quam **maxime sic eis viam ad Sacram Theologiam, veluti digito, demonstrare, ut non
**solum non consenescerent ad scopulos Syreneos, verum ut ne difficultatis magni““tudine perterriti retro cederent. Considerabam enim, animoque creberrime ver-
RECOGNITIOSVM mularumReuerendi PATRISILLDEPHONSIAVERA CAVCEAVGVSTINIANI AR TIVM
ac facre Theologíz Doctoris apud indorum inmoderatoris.
qp Ssgitaueras
tudñe
heologte
in Academia
MEXICI Exendebat Ioannes Paulus Briffenfis. 1554
$
1554]
|
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
MAD
A
+,
y
—
45.
NL
C ee
aN eye
CTA poc CS
una PASSE **sabam, quantum olei, somni opereque consumpserim (immo perdiderim), dum **addiscerem caudatos illos sylogismos, oppositiones nulli pervias, acid genus plu-
“rima, que nimirum intellectum magis occupant et gravant quam poliunt, acuunt **et ornant; plus nocent quam juvant atque conducunt. Et e equibus (sic) (ut tan-
** dem concludam), id solum frugis reportatur quod possimus oblivisci. Rem igitur ** habens exploratissimam atque compertam, in votis habui ea omnia que ad Dia**]ecticam spectant, sic tradere, ut supervacaneis succissis atque vitatis, utilium et
* necessariorum nullum unquam cuicumque studioso subiret desiderium. Non “*quod nova adducamus, sed quo antiqua omnia ita in ordinem redigerimus, ut
““brevissimo temporis curriculo juvenes possint ad maturam frugem pervenire. ** Cui autem nostras has lucubrationes equius dicabimus, quam tibi, augusta sa““craque religio Augustiniana, cui (post Deum) quicquid sumus debemus? Accipe
““igitur lubenti animo, heremitica familia, hoc quale quale est, tibi debitum ob““sequium; quod si hzc (ut speramus) grata fuerint et accepta, calcar addes ut in ** Physicis quoque pariter et Theologicis modum instituendi faciliorem tradamus
**simul et utiliorem. Kalendis Maii M.D.LIII." Sigue el texto de la obra, de ff. 3 á 87.
Foja 88 fte. un Epigrama y un Apostropbe latinos de Fr. Estéban de Salazar, dis-
46
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1554
cípulo del autor, religioso agustino, como él, y después monje cartujo, autor de la obra intitulada Veinte Discursos sobre el Credo, de que se hicieron á lo menos cinco ediciones, y en la cual se tratan varias cosas de México. A la vuelta la fe de erratas.
Siguen 8 ff. sin numerar, que contienen un Epithome Summularum, que sirve al mismo tiempo de índice; y en el fin, al fte. de la 8? f., cuya vta. es blanca, se lee: “Y Ad dei magni gloriam explicitum fuit || opus tertio idus Iulii Anno. 1554.” (El ejemplar descrito está en mi poder. Había dos en la biblioteca del Sr. D. José F. Ramirez. El
uno fué vendido [n° 885] con la Dialectica, en £71 =8 355.)
Sobre reimpresiones, véase el n? 30.
1554 21. Dialectica Resolutio cum textu Aristotelis, edita per Reverendum Patrem Alphonsum a Vera Cruce, Augustinianum, Artium atque Sacre Teologie Magistrum,in Academia Mexicana in Nova Hispania cathedre prime in Theologia
moderatorem. Mexici. Excudebat Joannes Paulus Brissensis. Anno. 1554. ( V €ase la fotolitografía.)
En fol., letra romana, 4 2 col., apostillas de letra gótica pequeña, y varias figuritas geométricas. Portada dentro de un marco historiado. Vuelta de la portada:
* IOANNES PAVLVS BRISSENSIS||TYPOGRA-
PHVS LECTORI S.,” fechado ** Mexici ex noftra calcographica officina idibus
Iulii. Anno. 1554.” Un epigrama latino de Fr. Juan de la Peña, discípulo del au-
tor, en letra gótica pequeña. Foja 2 frente: **
Franciscus Cervantes Salazarus, Toletanus, Bonarum Artium
** Candidatus, et in Celebri Nove Hispaniz Academia Mexicana Rhetorice Prof-
““fessor, Candido Lectori, S.” Dice que tres cosas hacen recomendable una obra: la utilidad de la materia, el modo de tratarla, y la autoridad del escritor; y que todas se encuentran en este libro. Se califica Cervantes de discípulo del autor, y en elogio de este dice: ** Es fraile de la orden de S. Agustín, teólogo de profesión,
“de vida ajustada, versadisimo en toda doctrina, y lo que es más admirable, por**que la ciencia envanece, de modestia singular.” Vuelta de la foja 2, dedicatoria del autor á la Universidad, fundada el afio anterior. Fojas 3 4 86, texto. A la vta. de la 86 un epigrama latino acróstico, en que reu-
niendo la primera letra de cada verso se lee: **
Frater Stephanus de Salazar.” Ade-
más: ““Glyconicum Carmen ejusdem.”
No hay foja 87, y no parece faltar. Foja 88 fte., la fe de erratas.
1554)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
47
Concluye con un ** Utile Compendium,” que sirve de índice, en 1o ff. (la vuelta de la última en blanco), y remata así: ** Liber hic finitus fuit ad Dei || omnipotentis **gloriam, Nonis Octobris, anno || vero parte salutis, 1554.” Se ve, por las fechas, que la impresión de este libro se comenzó inmediatamente
después de concluida la del anterior Recognitio Summularum. (El ejemplar descrito está en mi poder. Había dos en la biblioteca del Sr. D. José F. Ramirez.)
Sobre reimpresiones, véase el n? 30.
1554 22. Cervantes Salazar (Francisco). Diálogos. En 8°, letra romana.
|
Falta la portada, que está suplida de mano en estos términos: ** Commentaria “in Ludovici Vives (sic) Exercitationes Lingue Latine. Mexici, apud Joannem ** Paulum Brisensem. 1554."
En la foja a ij, primera del ejemplar, está la dedicatoria á la Universidad. En la a iij una compendiosa Vida de Luis Vives. El texto de los Diálogos de éste, con el Comentario de Cervantes Salazar, empieza en la foja 4, y acaban en la 227 fte.
Las cinco primeras (1— 5) no están numeradas, y la 8, última del pliego a y compañera de la portada, falta asimismo en el ejemplar. El texto de Vives está de carácter grueso, como el que hoy se llama atanasia, y el comentario de otro más pequeño, a manera de entredés. No va el comento al fin de cada Diálogo, sino intercalado en
él á trozos. La vuelta de la foja 227 es blanca. En el frente de la 228, signatura F iiij, está la portada particular de los Diálogos que Cervantes Salazar añadió á los de Vives, de esta manera:
*
Francisci Cervantis Salazaris, Toletani, ad Ludovici Vivis, Valentini, Exerci-
““tationem, aliquot Dialogi. 1554.” (V éase la fotolitografía.)
La dedicatoria al Sr. arzobispo Montúfar ocupa la vuelta de esta portada, y toda la foja siguiente 229. Siguen luego los cuatro diálogos Saltus; Ludus Spbere per anulum ferreum; Obeliscorum, sive lignearum pyramidularum Ludus, y Pile Palmarie Ludus,
compuestos por Cervantes en España, y terminan casi al fin de la vuelta del folio 247- Allí mismo empiezan los otros tres diálogos, escritos en México, á saber: 1? Academia Mexicana: descripción de la Universidad de México, fundada el año
anterior; noticia de sus catedráticos, materias que enseñaban, orden de los estu-
dios y ejercicios literarios. Los interlocutores son Mesa y Gutierrez; aquél vecino
de México, y éste recién llegado de España. Termina en el fol. 257 fte. 2? Civitas Mexicus interior. Dos vecinos, Zamora y Zuazo, salen, acompañados
del forastero 4/faro, a pasear por la ciudad, y van haciendo la descripción de ella. Este Diálogo es el más extenso de todos, y llega á la f. 279 fte.
48
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1554
3* Mexicus Exterior. Los mismos interlocutores van de paseo á Chapultepec,
y con ese motivo se describen los alrededores de la ciudad, y se dan algunas noticias de la Nueva España en general, así como de las antiguas costumbres de los
indios. Termina en el fol. 290 vto. Falta en el ejemplar la foja 289. Concluye el libro con 4 ff. sin numerar, que comprenden: una epístola de Alfonso Gómez, discípulo de Cervantes; la fe de erratas del Comentario á Vives; otra de los Diálogos añadidos por Cervantes; una Epístola del impresor Juan Pablos, y el colofón así:
IMPOSITVS
EST FINIS
huic operi, anno ab afferto in libertatem genere humano, millefimo quingentefsimo quinquagefsimo quarto. Die vero
fexta: menfis Nouem bris.
e
EX COMMISSIONE PROR regis & Archiepifcopi Mexicani, probatum eft opus, Doctori Matheo Sedefio Areualo, Decretorum interpreti, & Ma giftro Alfonfo a uera Cruce Theologiz primario moderatori, Mexici anno méfe & die vt fupra. (El ejemplar descrito está en mi poder: entiendo que es el mismo que perteneció á Eguiara, y no conozco otro. Tengo además un fragmento de la misma edición, que sólo comprende los Diálogos añadidos por Cervantes Salazar. Le faltan varias fojas, entre ellas la 289, como al otro.)
El año de 1875 reimprimi los tres Diálogos que tratan de México, con traducción castellana al frente, introducciones, notas muy extensas y la vida del autor, todo bajo el titulo de México en 1554. Tres Diálogos Latinos que Francisco Cervantes Salazar escribió é imprimió en México en dicho afio. Los reimprime con traducción castellana y notas, Joaquin García Icazbalceta, &c. México, Antigua Librería de Andrade y Morales, Portal de Agustinos n." 3. (Impreso por F. Diaz de Leon y 8. White) 1875.
1 tomo en 8? francés, papel y tipos antiguos; L y 344 pp., y una fotolitografía. Se imprimieron 165 ejemplares en papel común, y 15 en papel marquilla. La edición está agotada hace tiempo.' 1 Al frente de esta edición de los Diálogos del Dr. Cervantes SALAZAR, puse la biografía del autor, formada con los datos que hasta entonces había podido adquirir. Antes de que concluyera la impresión de aquel volumen, descubrí otros, y tuve que agregarlos en forma de suplemento. Con el fin
de reunirlos todos en un solo cuerpo, y considerando por otra parte que pocos de los lectores de esta Bibliografía podrán obtener el México en 155.4, me determino á repetir aquí la biografía de CERVANTES SALazar, añadiéndole algunas cosas, y acomodándola á la índole de la presente obra.
1554]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
wee. erudito bibliotecario español D.
V
ys:
Nicolas Antonio anduvo tan esTi RW o. asii] caso de noticias de nuestro FranCISCO CERVANTES SALAZAR, que no pudo decir de él otra cosa sino que nada sabía: nescio quis, aut unde oriundus. Algo más alcanzó el académico D. Francisco Cerdá y Rico, pues en el prólogo a las obras de Cervantes, que reimprimió en 1772, nos dió ya apuntes biográficos del autor;
pero tan incompletos, que ni siquiera se
indica en ellos su traslación a México. Con los datos que he recogido por otras partes puede ampliarse mucho la biogra-
fía de Cervantes, aunque sin llegar á completarla. No hay duda de que nació en Toledo; pero no es posible señalar con certeza la fecha de su nacimiento. Creí, y
aun asi lo dije,' que podía adoptarse la de 1521, porque el Maestro Venegas, en el prólogo de las Obras de Cervantes, impresas en 1546, dice que ““siendo de edad de veinticinco años ha tirado la barra sobre más de cuarenta.” Pero no tardé en reflexionar dos cosas: la una, que aunque el prólogo se imprimió en 1546, no es seguro que se escribiera ese año, cuando acaso había ya muerto Venegas: la otra, que de las palabras de éste no se infiere de una manera segura, que al tiempo que él escribía tuviera Cervantes los veinticinco años, pues también puede entenderse que cuando tenía esa edad había compuesto el libro y aventajado ya á otros mayores. Posteriormente he encontrado documentos que obligan áatrasar la fecha del nacimiento de Cervantes. Declarando en una información que hizo el Sr. Arzobispo Montúfar contra el
dean D. Alonso Chico de Molina,’ dijo
. 1 Diccionario Universal de Historia y de Geografia, tom. Il, pág. 305. 2 En el mes de Octubre de 1562, el Sr. Arzobispo Montúfar, que tenía graves y frecuentes cuestiones con su Cabildo, según aparece en las Actas de éste, mandó levantar una información para hacer constar las palabras injuriosas y aun amenazas que contra él había proferido, en el propio palacio episcopal, el célebre dean D. Alonso Chico de Molina, con motivo de haber mandado el Sr. Arzobispo
49
que era de edad de más de cuarenta años. Esto pasaba el dia 22 de Abril de 1563. A estar expresada la edad con exactitud, excusada era toda investigación ulterior; mas esta designación vaga nos deja una incertidumbre de unos ocho años; y como puede dar la fecha de 1522, si el más se interpreta por uz año, también puede llevarnos á 1514, si le tomamos por aueve. En la Descripción del Arzobispado de México, manuscrito de 1 570,' se le llama hombre viejo, calificación que no sería propia, si el que era objeto de ella hubiera nacido en 1522, pues sólo tendría cuarenta y ocho años; pero si había nacido en 1514, ya era otra cosa, porque contaba cincuenta y seis. El Sr. Arzobispo Moya de Contreras, decía después, en 1575,* que nuestro Cervantes tenía ““ más de sesenta años,” lo cual hace ver que los “más de cuarenta” de 1563, eran por lo menos cuarenta y nueve, y nos conduce también á fijar su nacimiento antes del año de 1515. La fecha de 1513 6 1514 es, pues, la que mejor se ajusta con los datos hallados hasta ahora, y con lo que sabemos de la vida del autor. No parece probable que á los veinticinco años tuviera ya hechos sus estudios de humanidades, y además de haber viajado fuera de su país, hubiera escrito y publicado el prender al arcediano, no se dice por qué. La declaración de Cervantes, quien, por cierto, se resistió mucho á darla, es la última de todas, y muy posterior á las demás, pues lleva la fecha citada en el texto. Tengo este documento en copia coetánea y autorizada, que me remitió de Madrid el Sr. D. José Sancho Rayón. 1 “El Dr. Francisco Cervantes, teólogo y buen latino, hombre viejo y de poca espiriencia en las cosas del coro é iglesia." Pieza n? 3. Relación que da el contador Pedro Cuadrado de lo que ban producido los diezmos desde 1550 á 1558. Fecha 4 19 de Octubre de 1569. Al pié de este documento hay una posdata de diversa letra, sin fecha ni firma, que contiene una noticia de las personas que entonces formaban el coro de la iglesia Catedral, y entre los canónigos se menciona á Cervantes, en los términos citados. MS. original en mi poder. 2 Carta-relación, remitiendo al Rey D. Felipe II reservados informes personales del clero de su diócesis. México, 24 de Marzo de 1575, apud Cartas de Indias, pág. 197. 7
50
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
volumen de sus obras, en que algunas circunstancias revelan que el autor había alcanzado ya cierta posición social, y en cuyo prólogo consta que tenía concluidos otros trabajos de mayor importancia. T'odo esto es más creible, tratándose de un hombre de treinta y dos á treinta y tres afios. El Maestro Venegas alude à la nobleza de los ascendientes de Cervantes; pero sin duda esa nobleza no iba acompañada de los bienes de fortuna, á juzgar por los empleos que desempeñó nuestro autor.
Discípulo muy querido de Vives fué Cervantes, si hemos de creer 4 Beristain;' pero este testimonio ünico me parece quedar muy debilitado, ó mejor dicho, destruido, por el argumento negativo que ofrecen los escritos del mismo Cervantes. Respetaba y admiraba á Vives, tradujo su Introducción y Camino para la Sabiduría, comentó y continuó sus Diálogos, y ni en la dedicatoria de aquella obra, ni en lugar alguno de ésta, ni en ningún otro escrito suyo que conozcamos se vanagloría de haber sido discipulo del sabio valenciano: cosa que a haber sido cierta, no habría dejado de pu-
blicar para honra propia. El pasaje de
la Vida de Vives puesta al frente de los Diálogos sólo prueba que tenía amistad con él. Su silencio en ocasión tan oportuna para decir que le había tenido por maestro, es á mi juicio una demostración de lo contrario. Mas si Cervantes no fué discípulo de Vives, fuélo indudablemente del sabio y piadoso Alejo de Venegas,* que en la pa1 Biblioteca Hispano — Americana Septentrional, tom. I, pág. 328. Eguiara no le hace más que amigo de Vives. Bibliotbeca Mexicana, continuación MS. 2 Alejo de Venegas (6 de Vanegas) de Busto fué natural de Toledo, y floreció en la primera mitad del siglo XVI. Estudió teología con intención de abrazar el estado eclesiástico; pero mudado luego el propósito, se casó y abrió en "Toledo una escuela de latinidad y letras humanas. D. Nicolás Antonio (Bibl. Hisp. Nova,tom. I, pág. 8), Juan Ginés de Sepúlveda (Epist. 3, lib. VII, apud Opera, tom. III, pág. 331) y otros, hacen grandes elogios de su erudición. Escribió varias obras, entre ellas la intitulada Diferencias de Libros que bay en el Universo, la
[1554
tria de ambos, Toledo, buscaba por medio de la ensefianza la subsistencia de su numerosa familia. Del aprovechamiento de Cervantes, sobre todo en la lengua latina, da testimonio el mismo Venegas, en el prólogo a las obras del discípulo, de quien sabemos también que estudió cánones en Salamanca. La preponderancia de España en aquel siglo, y la grande extensión de sus dominios, eran causa de que los jóvenes españoles viajaran á menudo por diversas tierras, en especial por Italia y Flandes, unos para instruirse, otros para buscar fortuna en las armas ó en los empleos, y agregados otros al servicio de los que pasaban 4 desempeñar cargos públicos en las provincias sujetas á la corona. Deestos últimos fué nuestro Cervantes, que pasó a Flandes, ignórase con qué caracter, en compañía del Lic. Girón. No he podido fijar la fecha de este viaje, ni su duración, y solamente hallo que restituido á su patria desempeñaba Cervantes el importante empleo de secretario latino del Cardenal D. Fr.García de Loaysa, Maestro General de la Orden de Sto. Domingo, Obispo de Osma y de Sigúenza, Arzobispo de Sevilla, Consejero de Estado, Comisario de Cruzada, Inquisidor cual no es, como pudiera creerse por su título, una crítica literaria, sino un tratado de filosofía acerca del modo de leer en los libros de Dios, que son la Naturaleza, el Hombre y el Cristianismo. También escribió la Agonia del Tránsito de la Muerte, con los avisos y consuelos que cerca della son provechesos. Ticknor creyó que la primera edición de esta obra era la de Alcalá, 1574, en 8°; pero es, cuando menos, la quinta, porque en el Boletín de la Librería (Madrid, Noviembre de 1874) se anuncia de venta una hecha en Zaragoza por G. Coci, 1544» en 8%, que parece ser la primera: yo tengo la de Toledo, por Juan de Ayala, 1547, en 4° g6t., cuya dedicatoria y demás principios llevan la fecha de 1543; en el Catálogo del Marqués de Morante se cita otra de Alcalá, 1565, en 4°, y en un catálogo de la Librería de Sanchez (Madrid, 1876) se anuncia la de Alcalá, 1570, en 4° Después se volvió á imprimir en Valladolid, 1583,en 8 Lo más curioso de esta obra es la Breve Declaración de las Sentencias y Vocablos oscuros, que lleva añadida al fin, formando libro separado: la dedicatoria 4 D* Mencía de Avalos está fechada en Toledo, 4 31 de Octubre de 1543.
1554]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
General y sucesor del Arzobispo Fonseca en la presidencia del Consejo de Indias. Ocupaba todavía Cervantes ese puesto el 25 de Agosto de 1545, y parece probable que le dejó á consecuencia del fallecimiento del Cardenal, ocurrido el 22 de Abril del año siguiente. En 1550 era nuestro autor catedrático de retórica en la Universidad de Osuna, y hay quien diga que fué profesor en la de Alcalá. Es noticia de Beristain, que no he hallado en otra parte: téngola por incierta, porque haciendo Cervantes, en sus Diálogos, mención expresa de haber ensefiado retórica en una Universidad menor, cual era la de Osuna, no había de haber callado la circunstancia, más honrosa para él, de haber sido profesor en la insigne Complutense. Lo que puede creerse es que residió en esa ciudad, pues allí hizo imprimir sus obras castellanas. El viaje de Cervantes á México divide naturalmente su biografia en dos periodos. Antes de referir lo que se sabe del segundo, terminarémos lo tocante al primero con la noticia de lo que nuestro autor publicó en España. No es de grande extensión, ni le pertenece sino en parte. Redúcese todo á un tomo en 4? impreso en Alcala de Henares, por Juan de Brocar, hijo del célebre Arnaldo Guillen de Brocar, impresor de la Poliglota Complutense. Tuve una vez á la vista esa edición original; mas descuidé anotar su descripción. Me guio ahora por la reimpresión que hizo en 1772 D. Francisco Cerdá y Rico, en casa de D. Antonio de Sancha, igualmente en un tomo en 4° El título de la antigua edición, que Cerdá compendió en la nueva, es como sigue: ' 1 Hállase este título en la edición de Cerdá (Ad. vertencia, pág. II) y en las Adiciones 4 la Bibliotheca Americana Vetustissima (por Harrisse) n? 158. De paso hay que rectificar algunos errores de este autor, en el lugar citado. Dice ser tan rara la primera edición, que se iba á publicar una en México, tomando por original la de 1772: nadie pensó en tal edición, totalmente inútil : el autor la confundió con la de los Diálogos, que le había yo anunciado. Que
51
“Obras que Francisco Cervantes de Salazar ha hecho, glosado y traducido. La primera es un Diálogo de la Dignidad del Hombre, donde por manera de disputa se trata de las grandezas y maravillas que hay en el Hombre, y por el contrario de sus trabajos y miserias, comenzado por el Maestro Oliva, y acabado por Francisco Cervantes de Salazar. La segunda es el Apólogo de la Ociosidad y el Trabajo, intitulado Labricio Portundo, donde se trata con maravilloso estilo de los grandes males de la Ociosidad, y por el contrario de los provechos y bienes del Trabajo. Compuesto porel Protonotario Luis Mexía, glosado y moralizado por Francisco Cervantes de Salazar. La tercera es la Introducción y Camino para la Sabiduría, donde se declara qué cosa sea, y se ponen grandes avisos para la vida humana, compuesta en latín por el excelente varon Luis Vives, vuelta al castellano con muchas adiciones que al propósito hacían, por Francisco Cervantes de Salazar.” Cada obra tiene portada y foliatura particular. La primera está dedicada á Hernan Cortés, por medio de una Epistola llena de elogios al Mecenas, como era natural, pero que no presenta particularidad alguna por donde merezca que la traslademos aquí. La parte que aña-
dió Cervantes á la obra de Oliva es mucho mayor que ella; y tanto, que en la edición de Cerdá el Diálogo de Oliva ocupa 44 páginas, y la continuación 127. La segunda obra es el 4pólogo de la Ociosidad y el Trabajo, por el Protonotario Luis Mexía. Ticknor dice' que nada se sabe de este autor: que el 4pólogo está tomado, en gran parte, de la Visión deleitable del Br. Alfonso de la Torre, y Cervantes fué discipulo de Vives, y enseñó retórica en Alcalá: ni uno ni otro. Que escribió una especie de sermón (a kind of oration) en las exequias de Carlos V: no fué sino descripción de ellas. Pone como obras distintas la Crónica de las Indias, y las Memorias de que se valió Herrera, siendo una sola. 1 Historia de la Literatura Española, trad. de Gayangos y Vedia, 2* época, cap. 5.
52
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
que su estilo es castizo y bastante elevado: á mí me parece una cansada alegoría. Le cargó Cervantes de notas curiosas, henchidas de erudición greco—latina, y dedicó todo á D. Juan Martínez Siliceo, Arzobispo de Toledo. Tras de la dedicatoria viene un interesante prólogo de Venegas al benigno y pio lector, y no sé por qué está colocado en este lugar, siendo el suyo propio al principio del volumen, puesto que se refiere á las tres obras con-
tenidas en él. Sigue luego un 4rgumento y Moralidad de la obra, por Francisco Cervantes Salazar; á continuación el 4pólogo, y al fin una nota en que se expresa que aquella obra se imprimió en Alcalá de Henares, en casa de Juan de Brocar, en el mes de Mayo del año de 1546. La tercera y última parte del volumen es la célebre Introducción á la Sabiduría, escrita en latín por Luis Vives y traducida al castellano, con algunas notas, por nuestro Cervantes.' La traducción es algo parafrástica, mas no carece de mérito: las notas se reducen á unos breves comentarios para aclaración, ó más bien confirmación del texto. Una deellas, acaso la más larga, quiero Copiar aquí para honra de Cervantes Salazar, á quien D. Diego Clemencin, en su gran Comentario al Quijote, no contó entre los que condenaron y abominaron la perniciosa lectura de los Libros de Caballerías. Dice Vives que no deben leerse libros malos ni viciosos, y Cervantes agrega: ** En esto se había de cargar la mano, y es en lo que más nos descuidamos, porque tras el sabroso hablar de los Libros de Caballerías bebemos mil vicios como sabrosa ponzofia; porque de allí viene el aborrecer los libros santos y contemplativos, y el 1 También tradujo al castellano esta obra Diego de Astudillo; y lo que es más extraño, la tradujo e» verso, en 1791, el Dr. D. Pedro Pichó y Rius, á quien censuró duramente, y con sobrada justicia, por su insufrible prosaismo, el Sr. D. Leopoldo Augusto de Cueto, en su excelente Bosquejo Histórico— Critico de la Poesia Castellana en el Siglo XVIII, puesto al frente del tomo 61 de la Biblioteca de Autores Españoles, de Rivadeneyra.
[1554
desear verse en actos feos, cuales son los que aquellos libros tratan. Ansí que con el falso gusto de los mentirosos perdemos el que tendríamos, si no los oviese, en los verdaderos y santos: en los cuales, si estuviésemos destetados de la mala ponzoña de los otros, hallaríamos gran gusto para el entendimiento, y gran fruto para el ánima. Guarda el padre á su hija, como dicen, tras siete paredes, para que quitada la ocasión de hablar con los hombres, sea más buena, y déjanla un Amadís en las manos, donde deprende mil maldades y desea peores cosas, que quizá en toda la vida, aunque tratara con los hombres, pudiera saber ni desear; y vase tanto tras del gusto de aquello, que no quisiera hacer otra cosa; ocupando el tiempo que había de gastar en ser laboriosa y sierva de Dios, no se acuerda de rezar ni de otra virtud, deseando ser otra Oriana, como allí, y verse servida de otro Amadís. Tras este deseo viene luego procurarlo, de lo cual estuviera bien descuidada, si no tuviera donde lo deprendiera. En lo mesmo corren también lanzas parejas los mozos, los cuales, con los avisos de tan malos libros, encendidos con el deseo natural, no tratan sino cómo deshonraran la doncella y afrentarán la casada. De todo esto son causa estos libros, los cuales, plegue á Dios, por el bien de nuestras almas, vieden los que para ello tienen poder.” Estas justísimas observaciones son tan aplicables á los Libros de Caballerías, como á las novelas modernas. Dedicó Cervantes su traducción á la Serma. Sra. D? María, infanta de España, hija de Carlos V, después Empera-
triz de Alemania y reina de Hungría. Al fin de la primera edición consta que se acabó de imprimir á 18 de Julio de 1546. Cerdá añadió en la segunda el texto latino de Vives. Las obras mencionadas, con un prólogo del editor, y el Discurso de Ambrosio de Morales en favor de la lengua castellana, es lo que contiene la edición de 1772. Costeó la impresión de ella D. Manuel Negrete, marqués de
1554]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Torremanzanal, coronel del regimiento de voluntarios extranjeros.' Estas son las noticias que he podido recoger relativas al tiempo que Cervantes vivió en Europa: veamos ahora lo que hizo en México, adonde los literatos españoles ignoraron que hubiera pasado, perdiendole totalmente de vista desde que en 1546 publicó el volumen de sus obras. Duda Beristain si Cervantes vino a México convidado por Cortés, a quien había dedicado el Diálogo de la Dignidad del Hombre, ó llamado por su pariente el Dr. Rafael de Cervantes, tesorero de la Iglesia Metropolitana. Lo primero no parece ni probable, porque Cortés murió en España á fines del año siguiente de 1547, y el viaje de Cervantes no se. verificó sino hasta unos tres años después. Lo segundo no es imposible, aunque del parentesco entre los dos Cervantes no encuentro más dato que el muy débil contenido en el acta del Cabildo Eclesiástico del 18 de Noviembre de 1575. Consta en ella que se dió al racionero Muñoz la capellanía del hospital que vacó por muerte del Dr. Cervantes Salazar, la cual capellanía (se añade) “es la que instituyó el tesorero Rafael de Cervantes.” El hecho de ser éste el fundador de la capellania, y haberse dado después 1 D. Nicolás Antonio, al mencionar el libro de Cervantes, agrega quem vulgus terit: expresión que
Beristain creyó despreciativa, tomándola en el sentido de que el libro ** andaba entre los piés del vulgo;” pero en esto padeció error el erudito dean, porque tero, aplicado á libros, no significa ** traer entre los piés" 6 “ pisotear,” sino “andar en manos de muchos, tener muchos lectores,” lo cual, lejos de ser una calificación injuriosa, demuestra más bien estimación. Horacio (Ep. I, lib. I1) dijo:
POPE Quid nunc esset vetus? aut quid baberet
Quod legeret tereretque viritim publicus usus?
que Burgos tradujo: ¿Qué habría antiguo ahora? ¿Cuáles libros Leyera y releyera todo un pueblo? En Marcial vemos (Epig. 3, lib. VIII) Teritur moster ubique liber, y (Epig. 3, lib. XI) A rigido teritur centurione liber. Seguramente que Marcial no había de decir que su libro era pisoteado en todas partes,y hasta por los soldados. Lo único de D. Ni-
53
á otro eclesiástico del mismo apellido, es todo lo que puede indicar parentesco entre ambos. El motivo del viaje de Cervantes á México es desconocido. La conjetura más probable parece ser que como había estado al servicio del Cardenal Loaysa, presidente del Consejo de Indias, tuvo por eso ocasión de conocer á muchos de los que volvían de América á tratar negocios en el Consejo, de lo cual vendrían las relaciones con Cortés, y luego la resolución de visitar unos países de que ya tendría largas y favorables noticias. Tal vez la falta de nuevo protector y de empleo en que ganar la subsistencia le obligó á emigrar, como á tantos otros, para buscar fortuna en el Nuevo Mundo. Vino, pues, Cervantes á México por los años de 1550 ó 1551, todavía seglar, y sin empleo alguno que sepamos. De un pasaje de sus Diálogos se deduce que al principio se dedicó á enseñar gramática latina en una escuela particular. Po-
cos años después se erigia la Universidad de México, y se daba à Cervantes la cátedra de retórica, así como el honorifico encargo de inaugurar los estudios con una oración latina, ceremonia que se verificó el dia 3 de Junio de1553. Comenzó à servir su cátedra, con sueldo de ciento cincuenta pesos anuales, el dia 12 colás Antonio que pudiera interpretarse en mala parte es la circunstancia de decir que el libro andaba en manos del vu/go; pero vu/gus, en su primitiva acepción significa el püblico en general, y, no exclusivamente lo que nosotros entendemos por vulgo. Se acaba de aclarar el sentido, al ver que el artículo termina mencionando el elogio que Ambrosio de Morales hizo de las obras de Cervantes: tal vez sólo quiso decir D. Nicolás Antonio, que por estar aquelas obras en romance se habían vulgarizado. Pero sea favorable ó adversa la calificación, ¿qué motivo tuvo para hacerla? Si es un elogio, no parece muy fundado, porque el libro no se había impreso sino
una sola vez en más de un siglo, lo cual no es indicio de gran popularidad. Si es una frase de desprecio, no es justa, porque el libro no es despreciable, ni por su asunto, ni por su desempeño. “Tampoco puede suponerse parcialidad en el bibliotecario español, pues se trataba de un autor que tras de llevar tantos años de muerto, le era totalmente desconocido.
*-
54
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de Julio siguiente, y la conservó hasta
el 14 de Febrero de 1557. Los emolumentos de la cátedra, aunque no muy crecidos, eran a lo menos un recurso para subsistir, y le dejaban holgura para continuar su carrera litera-
ria. Era á un mismo tiempo profesor y discípulo en la Universidad, porque inmediatamente se aplicó á estudiar artes
y teología, teniendo por maestro en esta
última facultad al insigne Fr. Alonso de la Veracruz.
Poco después, a 4 de Octubre de 1553, se graduó de licenciado y maestro en artes, por suficiencia, lo cual quiere decir que no había seguido el curso en escuela pública, sino que acaso le había estudiado en España con su maestro Venegas, ó en México con otro. En 23 de Julio de 1554 se presentó á examen de bachiller en cánones: facultad que, como hemos visto, había estudiado en Salamanca. Resuelto á abrazar el estado eclesiástico, recibió las órdenes sagradas en 1555,aun
antes de concluir sus estudios teológi-
cos que continuó hasta obtener los grados de bachiller (1556), licenciado y doctor. Consta que por aquellos tiempos desempeñó la cátedra de Decreto, así como que en 1559 era cronista de la ciudad de México, con salario de doscientos pesos de tepuzque por año,' y que en 1562 1 No he hallado en los Libros de Cabildo el nombramiento del Dr. Cervantes; sólo hay los acuerdos siguientes: “Viernes 14 de Abril de 15.59.— Este dia, 4 pe-
dimento del Maestro Cervantes, se le mandó librar el salario que le está señalado por la historia general que desta tierra escribe, y por lo que en ello se ocupa hasta en fin deste mes de Abril.” * Lunes 15 de Enero de 1560.— Este dia pareció en este Cabildo el Maestro Cervantes, cronista desta ciudad, y dijo: que para mejor servirá esta dicha cibdad en el dicho cargo, y estar más desocupado para escribir,él quería ir fuera desta cibdad y para ello pidió licencia; y asimismo suplicó á esta cibdad se le mande librar lo corrido de su salario, y se le prorogue para adelante; y visto por los señores justicia y regidores, le dieron la licencia que pide, y le encargaron que con toda diligencia y cuidado se ocupe en la escritura de la Chrónica general deste reino, y cada mes envíe á esta cibdad un cuaderno de lo que oviere escrito, para que se vea por esta cibdad; y
[1554
hizo un viaje á las Minas de los Zacatecas, no sabemos con qué objeto." Por merced de S. M. obtuvo á poco una canongía en la Iglesia Metropolitana de México, y tomó posesión de ella el 16 de Marzo de 1563; mas no aparece que ascendiera á la dignidad de dean, aunque el cronista Herrera le da ese título. Podemos suponer que fué nombrado en España, y que su nombramiento llegó a México después de su muerte; mas esto no pasa de una conjetura encaminada á conciliar la respetable autoridad del cronista con el hecho de que en las actas del Cabildo Eclesiástico de México no hay indicio de que el Dr. Cer-
vantes tuviera nunca tal dignidad.* Lo que se sabe de cierto es que fué consultor del Santo Oficio.' La Universidad de México, por su parte, no fué omisa en premiar los méritos de uno de sus fundadores. En el mes siguiente al de su instalación daba ya á Cervantes el cargo de consiliario, y en Noviembre de 1567 le eligió rector por unanimidad. Un año desempeñó este cargo, y hallamos que volvió à tenerle desde Febrero de 1573 4 Julio de 1 574.* Poco tiempo le quedaba ya de vida, por-
que según las actas antes citadas, el álSeptiembre de 1 57 5, y en el de 18 de No-
timo cabildo á que asistió fué el de 9 de
viembre del mismo afio se habla ya de su muerte, la cual hay que fijar, por lo mismo, en el intermedio de esas dos fechas. mandaron se le libre lo corrido de su salario, que son doscientos pesos de tepuzque por un año; y por un año se le proroga el dicho salario, según y como lo tuvo el año pasado.” 1 Información contra el Dean Molina, antes citada. 2 Solamente se ve en ellas que el 8 de Enero de
1568 fué nombrado contador.
3 Exequias hechas á Felipe II por la Inquisición de México. 4 Chronica de la Real é Insigne Universidad de México de la Nueva España, en edades, desde el afte de 1553 basta el de 1687. Por el Br. D. Christoval Bernardo de la Plaza, Secretario y Maestro de Ceremonias de dicha Real Universidad. 1 tom. fol. MS. Conozco solamente unos extractos de la obra hechos por el P. Pichardo, que me franqueó el Sr. D. José M. de Agreda.
1554]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
En España recibió Cervantes elogios de los sabios, y en México le alabaron igualmente su discípulo Alonso Gómez y el impresor de sus Diálogos; pero tales elogios, obligados y públicos, no deben tomarse a la letra, ni sirven para darnos á conocer el carácter de nuestro autor. Testimonios de otra clase debemos buscar, y por desgracia, los pocos que se en-
cuentran distan mucho de serle favora-
bles. Así sucede con la calificación de un prelado como D. Pedro Moya de Contreras, expresada en un informe al rey: documento serio por su propia naturaleza y por la posición de su autor, de quien no es de suponerse que desfigurara intencionalmente la verdad ó se dejara llevar de pasión. Ya cinco años antes, su antecesor el Sr. Montúfar, en un informe enviado al visitador del Consejo
de Indias, había dicho que Cervantes era * hombre de poca experiencia en las cosas del coro é iglesia."' Esta breve indicación adquiere mayor gravedad cuando
oimos decir al Sr. Moya, que Cervantes no era “nada eclesiástico, ni hombre para encomendarle negocios." Juntando ambas opiniones, se viene en conocimiento de que los dos respetables prelados estaban acordes en considerar á Cervántes como eclesiástico que no se aplicaba á entender y practicar los deberes de su estado. El Sr. Montúfar no añadió otra cosa; pero su sucesor pasó mucho más adelante, acusándole de “liviano y mudable,” diciendo que **le agradaba la lisonja” y era ““ambicioso de honra,” reteandole hasta la cualidad de buen latino, tachándole de desarreglado en sus costumbres, y contando que había sido objeto de algunas burlas, por la persuasion en que estaba de que había de llegar à ser obispo. Todo el pasaje esta escrito en un tono que revela muy á las claras el mal concepto que el prelado tenía de su canónigo.” 1 Descripción del Arzobispado de México, ubi supra.
2 “El canónigo Francisco Ceruantes de Salazar, natural de tierra de Toledo, de hedad de más de se-
55
Pero analicemos un poco ese testimonio. El Sr. Moya era de carácter algo violento, como lo demuestran sus escritos, y en el presente trata con suma dureza, no sólo a Cervantes, sino a otros muchos de los clérigos de su diócesis. Al que no tacha de deshonesto (que es cosa frecuente), le califica de jugador, codicioso ó ignorante, cuando menos: pocos escapan de sus censuras. Con algún más tiento debió proceder en materia tan grave, absteniéndose de tales calificaciones, ya que carecía de fundamentos segu-
ros para hacerlas. Él mismo dice que
como llevaba tan poco tiempo de administrar el arzobispado, ““no tenía tanto conocimiento de sus clérigos cuanto andando el tiempo podría tener.” Procedió,
pues, por informes, que bien pudieron
ser apasionados, según vemos las envidias y rencillas que reinaban en la colonia." Aun juzgando por inferencias, no se hace creible que un letrado que en España tuvo amistad con los sabios, que fué secretario de un personaje tan eminente como el Cardenal Loaysa, habiéndose distinguido además como escritor, y que luego obtuvo aquí el cargo de cronista de la imperial ciudad de México, senta años, a veynte y cinco que está en esta tierra, á la qual vino lego, en opinion de gran latino, aunque con la hedad a perdido algo desto: leyó muchos años la cathedra de rethorica en esta Uniuersidad: graduóse de todos tres grados en artes por suficiencia: ordenóse avrá veynte años de todas órdenes, y oyó theología quatro años, al fin de los quales se graduó de bachiller, y despues de licenciado y doctor, auiendose graduado 4 los principios de bachiller en cánones por remision de cursos; es amigo de que le oygan y alaben, y agradale la lisonja; es liuiano y mudable, y no está bien acreditado de honesto y casto, y es ambicioso de honra, y persuádese que a de ser obispo, sobre lo qual le an hecho algunas burlas, A doze años ques canónigo ; no es nada ecle-
siástico, ni hombre para encomendarle negocios.” Carta relación del arzabispo de México D. Pedro de Moya y Contreras, &c., apud Cartas de Indias, número XXXVII, pág. 197. 1 No faltó quien 4 su vez se empleara en denigrar al Sr. Moya, echándole encima acusaciones semejantes á las que él soltaba contra sus clérigos. V éanse las notas á las Noticias Históricas de Nueva España (Madrid, 1878), pág. 348.
56
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ocupó un asiento en el coro de la Iglesia Metropolitana, fué escogido una y otra vez por la Real y Pontificia Universidad para regirla, y mereció del tribunal de la Inquisición un empleo que sólo se daba á sugetos graves, careciera de todo mérito y adoleciera de los defectos y aun vicios feos que le atribuye el Sr. Moya. ¿Cómo no era Cervantes persona para encomendarle negocios, y la Universidad le fiaba por dos veces el gobierno de los suyos? ; Un cuerpo tan respetable elegía para cabeza á un hombre de costumbres estragadas? Tampoco puede imputarse à delito que Cervantes fuera **ambicioso de honra," mientras no tengamos pruebas (que todavía no tenemos) de que esa ambición excedía de los límites debidos. El deseo de adelantar y distinguirse es propio del hombre de pensamientos elevados; y menos debe tomarse á mal que aspirara á una mitra, como término de la carrera eclesiástica que había abrazado. Aunque Cervantes no era ciertamente un hombre vulgar, podrían, con todo, ser sus méritos inferiores á sus aspiraciones, y esa desigualdad acarrearle las burlas de sus contemporáneos; mas tal vez aquellos que así le burlaban, adolecían de igual flaqueza, por no haber nada tan dificil como la práctica del precepto délfico Nosce te ipsum. Si era amigo de la lisonja y de que le alabasen, no es de extrañar que en eso siguiera á la mayoría de los hombres, y sobre todo en un siglo en que la modestia no era virtud comün entre los literatos. Digalo uno por todos: el célebre maestro Hernán Perez de Oliva, cuyo Razonamiento en la oposición á la
cátedra de filosofia moral contiene pasajes como estos: ** Vuestras mercedes han visto si sé hablar en romance, que no estimo yo por pequefia parte en el que ha
de hacer en el pueblo fruto de sus disciplinas; y también si sé hablar latín para las escuelas do las ciencias se discuten. De lo que supe en dialéctica, muchos son testigos. En matemáticas todos mis contrarios porfian que sé mucho, así co-
[1554
mo en geometría, cosmografia, arquitectura y prospectiva, que en aquesta Universidad he leido. También he mostrado aquí el largo estudio que yo tuve en filosofía natural.... Pues de la teología no digo más sino que vuestras mercedes me han visto en disputas públicas, unas veces responder y otras argúir en diversas materias y dificiles, y por allí me pueden juzgar, pues por los hechos públicos se conocen las personas, y no por las hablillas de rincones. Allende desto, señores, he leido muchos dias de los cuatro libros de Sentencias, siempre con grande auditorio; y si se perdieron los oyentes que me han oido, vuestras mercedes lo saben. Pero porque nuestra contienda es sobre la lición de filosofía moral de Aristóteles, diré de ella en especial. Vuestras mercedes saben cuántos tiempos han pasado que en esta cátedra ningún lector tuvo auditorio, sino sólo Maestro Gonzalo, do bien se ha mostrado que es cosa de gran dificultad leer bien la doctrina de Aristóteles en lo moral, que no lo puede hacér sino hombre de muchas partes y de especial suficiencia... Pues si yo he leido muchas veces esta lición extraordinaria, y no con menos oyentes que el Maestro Gonzalo tuvo cuando tenía más, verisímil cosa es que para esta lición tengo la suficiencia que es menester.... Y si en retórica y matemáticas, que ni oí de preceptor ni leí en escuelas..... dicen que sé tanto, ¿qué no sabré en las otras disciplinas que tantos años he ejercitado en escuelas?" ' Poreste 1 Si este Razonamiento desagrada es por la circunstancia de alabarse tanto 4 si propio el autor, pues por lo demás era cierto lo que decía. Perez de Oliva nació en Córdoba en 1492. Estudió en Salamanca, Alcalá, Roma y París. Viajó mucho, y nos dice que anduvo más de tres mil leguas fuera de España, Los papas Leon X y Adriano VI le hicieron proposiciones ventajosas para fijarle en Italia; pero él prefirió volver á su patria, donde fué catedrático, y luego rector en la Universidad de Salamanca. Murió en lo mejor de su edad el año de 1530. Sus obras fueron publicadas por su sobrino Ambrosio de Morales, en Córdoba, año de 1585, en 4°, y reimpresas en Madrid, 1787, 2 tomos en 8? Las principales son el Diálogo de la Dignidad del Hombre, que
1554]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
estilo va todo el Razonamiento, en un tono de vanidad insoportable, y sin embargo, el gran Ambrosio de Morales dice que todos celebraban mucho /a modestia con que estaba escrito! ¿Qué no estarían acostumbrados á leer y oir los que así juzgaban? A lo menos en sus escritos no mostró tanta vanidad el pobre de Cervantes. El peor cargo que le dirige su prelado es, sin duda, el de desarreglo en las costumbres. Ignoramos qué fundamento tendría para soltar tan grave acusación; pero valdría más que la hubiera omitido en un documento de esa naturaleza, en que deben pesarse hasta las menores palabras, ya que el acusado ignora el cargo, y no tiene medio alguno de defensa. Menos le tiene hoy Cervantes, después de dormir tres siglos en el sepulcro. En ninguna otra parte hallamos tal cosa, ni la creemos compatible con los empleos que desempeñó Cervantes, y que son una muestra de estimación por parte de personas graves y corporaciones respe-
tables. Pero si es que en efecto no siem-
57
pre tuvo virtud suficiente para resistir a sus pasiones, á lo menos no echó semillas de corrupción con sus escritos, como tantos otros que han perpetuado así el escándalo y daño de la sociedad. En las páginas de Cervantes nada hay que pueda ofender la moral más rígida, y antes bien están llenas de excelentes documentos. A ser cierta la acusación, sería Cervantes el reverso del sucio Marcial, que decía Lasciva est nobis pagina, vita proba est, y ofrecería un ejemplo más de la contradicción que con frecuencia se nota, como en Salustio, entre las palabras y los hechos de los escritores. Y después de todo, ¿quién es más reprensible? ¿El que cae de flaqueza y lo oculta, sin hacer alarde del vicio ni escandalizar a la posteridad, 6 el que se complace en ostentar la corrupción y comunicarla alos demás? Juzguemos caritativamente á Cervantes, sin dejarnos llevar de un testimonio aislado cuyo valor no podemos aquilatar; dejemos en paz su vida privada, considerémosle tan sólo como
continuó Cervantes, un Discurso de las Potencias del tud, y había visto la famosa de la Casa de la Contratación de Sevilla. Al fin esto fué cosa que nunca llegó Alma, otro sobre la Navegación del Guadalquivir, y el Razonamiento ya citado. Hay también traduccio- á efecto, ni creo tuvo él confianza que podría lle. gar.” Lástima que pues Morales supo de Oliva la nes en prosa castellana del Arftrión de Plauto, de la Venganza de Agamenón, y de la Hécuba triste forma que en obrar se habia de tener, no nos la comude Eurípides, que más bien son refundiciones. Con nicara. Sin duda que el pasaje citado no presta fundamento para atribuir 4 Oliva la primera idea del teléestas obras se publicaron otras de Morales. Escribió además Oliva otros tratados que quedaron magrafo electro- magnético ; pero es cosa bien singular, aunque hasta ahora no ha llamado la atención, ver que nuscritos 6 se perdieron, entre ellos uno de Magnete, en los primeros años del siglo XVI, cuando aun no del cual nos da Morales la siguiente curiosísima se conocía el nombre de electricidad, un sabio espanoticia: “Pudiera también poner aquí lo que el fiol buscase ya el modo de que por medio del imán se Maestro Oliva escribió en latín de la piedra imán, bablasen dos ausentes, es decir, lo que al cabo ha venien la cual halló, cierto, grandes secretos, Mas todo do á obtenerse en nuestros dias por la combinación era muy poco, y estaba todo ello imperfecto y poco más que apuntado, para proseguirlo después desdel magnetismo y la electricidad. Fuera de las obras pacio, y tan borrado, que no se entendía bien lo que mencionadas, consta que Oliva escribió en Sevilla, le agradaba, ó lo que reprobaba. Una cosa quiero hacia 1525, probablemente 4 la vista de D. Fernanadvertir aquí cerca desto. Creyóse muy de veras de do Colón, y con los documentos que éste mismo le él, que por la piedra imán halló cómo se pudiesen bacomunicó, una Historia en castellano de la Vida y beblar dos ausentes: es verdad que yo se lo oí platicar chos del Almirante D. Cristóbal Colón. Este precioso algunas veces, porque aunque yo era mochacho, tomanuscrito, que estuvo en la Biblioteca Colombina, davía gustaba mucho de oirle todo lo que en conha desaparecido, y se ignora su paradero. V éase Ferversación decía y enseñaba. Mas en esto del ponand Colomb, sa vie, ses ceuvres (par M. H. Harrisderse hablar así dos ausentes, proponía la forma que se), pág. 151. El autor cree que este manuscrito de en obrar se había de tener, y cierto era sutil; pero Oliva fué 4 poder de Alfonso de Ulloa, quien le trasiempre afirmaba que andaba imaginándolo, mas dujo al italiano, le afiadié capítulos, y dió todo como que nunca llegaba 4 satisfacerse ni ponerlo en perhistoria del Almirante, escrita por su hijo D. Ferfección, por faltar el fundamento principal de una nando. El hecho es que la que corre con tal nompiedra imán de tanta virtud, cual no parece se podria bre sólo se conoce por la traducción de Ulloa, sin hallar. Pues él dos tenía extrañas en su fuerza y vir- que haya aparecido jamás el original castellano. 8
58
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
escritor, agradeciéndole el provecho que saquemos de sus obras; y si en fin de cuentas tuvo, como hombre, defectos y flaquezas, aquel que esté sin pecado tirele la primera piedra. Al llegar Cervantes á México traía ya escrito el Comentario a los Diálogos de Vives, y los cuatro primeros de los siete originales que afiadió: los tres restantes fueron escritos aquí, y acabados, ó á lo menos retocados, en el mes de Agosto de 1554. Inmediatamente dió todo á la prensa, puesto que la impresión quedó concluida el 6 de Noviembre del mismo año. Con esa obra prestó Cervantes un servicio a las letras y a la historia, é hizo que México figure en ese género de literatura, tan extendido en aquel tiempo, como olvidado en el actual. El renacimiento de las letras á fines del siglo décimoquinto, trajo consigo la necesidad de purificar la lengua latina, bárbaramente corrompida durante la edad media. Los idiomas modernos, no bien fijados todavía, eran vistos con desprecio por los sabios, quienes consideraban el latin como el medio universal y exclusivo de comunicación entre ellos. Los profesores prohibian severamente que se hablase otra lengua en las escuelas; y de entre los mismos discípulos nombraban espías que denunciaran á los que se atreviesen a usar los idiomas vulgares, aun en el trato íntimo del hogar doméstico. De aquí la necesidad de acomodar el latin al lenguaje familiar, donde á cada paso se tropezaba con la falta de voces para expresar objetos nuevos y ocupaciones desconocidas á la antigúedad. Con el fin de suplir esa falta y evitar que los estudiantes, contagiados de los barbarismos ue afeaban los libros de enseñanza, continuasen empleando ó inventando frases intolerables, se discurrió redactar Diálogos, á manera de Manuales de la Conversación, en que los autores procuraban introducir locuciones clásicas, y á falta de ellas los completaban, como mejor podían, con otras ajustadas por lo menos á las reglas del idioma. Los más eruditos
[1554
echaban mano del griego, para ayudarse en esa tarea imposible de infundir vida a una lengua muerta, y acomodarla a nuevos tiempos y costumbres. Como los Dialogos, por su propia naturaleza, debian referirse a escenas de la vida real, han venido 4 ser preciosos documentos para darnos a conocer los métodos de ensefianza, la vida de aquellos colegiales y las costumbres de la época. En este nuevo género de literatura, inauguradoa lo que parece por Pedro Schade, llamado Mosellanus, se distinguió sobre todos el gran Luis Vives, cuyos cortesanos Diálogos eclipsaron los anteriores, y ganaron desde luego gran popularidad.' Dificiles como eran, no tan sólo para los discípulos, sino también para muchos profesores de gramática, hallaron pronto un comentador en Pedro de Mota, complutense; mas sin duda nuestro Cervantes no juzgó suficiente ese breve comentario, puesto que hallándose todavía en Espafia emprendió otro que trajo consigo al venir a México. Generalizados en las escuelas españolas los Diálogos de Vives, pasaron naturalmente á las de México y se introdujeron en la nueva Universidad. Cervantes aprovechó esa circunstancia para imprimirlos aquí, con el comentario de Mota y el suyo propio, en que se vanagloría de hallarse en mejor posición que otros
para interpretar el texto, por haber residido en los estados de Flandes, cuyas
costumbres describe con frecuencia Vi-
ves. Explicando un pasaje de éste, se expresa así: ““Id genus sunt alii multi loci, quos exponendos censui, intelligens nimirum nisi ab eo qui apud Flandros versatus fuerit, percipi non posse." Pero no contento con habercomentado la obra 1 Massebieau. Les Colloques Scolaires du Seizieme Siécle (Paris, 1878), passim. En este libro habla el autor largamente de Cervantes y de sus Diálogos, con referencia á la reimpresión que de éstos hice en 1875, y 4 una copia manuscrita de los cuatro diálogos no incluidos en la reimpresión, que le comuniqué. Excusado es decir que mis opiniones difieren de las del autor (protestante) en muchos puntos esenciales.
1654]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de Vives, se atrevió á continuarla, añadiéndole cuatro diálogos en que describe ciertos juegos que aquél omitió. Probablemente todo ese trabajo no habría sido parte á impedir que su libro cayese en el olvido, á no habérsele ocurrido la idea de añadir en México otros tres diálogos, Academia Mexicana, Civitas Mexicus interior, Mexicus Exterior, que han venido a ser inestimables documentos históricos, or contenerse en ellos la descripción de la Universidad recién fundada, la de
nuestra naciente capital española y la de una parte de sus alrededores, tal como se hallaba todo en 1554.* Si esas descripciones no son tan completas como las deseáramos, no debemos culpar al autor, sino á la brevedad que exigía una obra destinada á los estudiantes. Sin embargo, en lo que dijo cuidó de ser exacto: así lo atestigua su impresor: ““Internam externamque Mexicum docte adeo et facunde conscripsit, ut non dicere, sed rem ob oculos possuisse videatur.” No quita esto que en sus Diálogos se note cierta
propensión á ponderar el mérito de lo querealmente existía. Cervantes no daba, ó afectaba no dar gran importancia a esta su obra: nunca entró en la oficina tipográfica mientras el libro estuvo en prensa, según afirma uno de sus discipulos.
Éste habla de otras obras más impor-
tantes que á la sazón escribía Cervantes, quien hace igual indicación en la dedicatoria de los Diálogos. Atendido el carácter del autor, su profesión y estudios, es de creerse que se trata de obras teológicas ó filosóficas; pero ninguna ha llegado á nosotros, y muy bien puede ser que esas
indicaciones sólo se refieran á P obra
principal de Cervantes, que fué la Crónica ó Historia de las Indias, escrita en castellano, y que nunca se ha impreso, ni consta que exista hoy manuscrita en parte 1 Dijo en su Crónica de las Indias que había escrito esa parte de su obra por parecerle ser razón ““ que pues yo era morador desta insigne ciudad y
catedrático de su Universidad, supiesen de mí an-
tes que de otro la grandeza y majestad suya." Pi. NELO — Bancia, Epitome, col. 698.
59
alguna. Estuvo en la biblioteca del Conde Duque de Olivares: túvola Barcia en su rica librería," y en el mismo tiempo (1737) había una copia en la biblioteca particular del rey. Creyendo yo que de estas copias se habría conservado á lo menos la última, hice todas las diligencias posibles para averiguarlo; pero se estrellaron por entonces en las puertas de aquella biblioteca, cerradas á todo el mundo. Mucho tiempo después entré en correspondencia con el bibliotecario mismo de ella, el diligente y conocido literato D. M. R. Zarco del Valle, mi buen amigo, quien me aseguró, en carta 13 de Septiembre de 1869, haber buscado sin fruto la Crónica de Cervantes. Pero habiendo existido tres copias, cuando menos, no es improbable que el día menos pensado aparezca una en cualquiera de los depósitos literarios de España, tan poco explorados todavía. En el archivo del Ayuntamiento de México debió quedar también traslado, ó acaso el original, pues la obra se escribió por orden y á costa de la corporación; pero ó fué llevada a España 6 pereció en el incen-
dio de 1692: el caso es que no se halla. Según Barcia dice, faltaba el final en su copia, y estaba firmada por el Lic. Valderrama, que él cree era el inflexible visitador de la Audiencia de México, llamado el molestador de los indios. ¿Este visitador se llevaría 4 España el manuscrito del Ayuntamiento? Alguien intentó plagiar la Crónica, y al efecto enmendó los pasajes en que el autor habla en primera persona, poniéndolos en tercera; mas no sé qué fundamento tendría Barcia para decir, que el reo de ese conato de plagio fué el mismo Lic. Valderrama. De la Crónica sólo se sabe que era la Historia de la Nueva España y de su conquista, y que había en ella una 1 No solamente la menciona en la reimpresión del Epitome de Leon Pinelo (cols. 599, 698, 911), sino también en el prólogo del Ensayo Cronolégico para la Historia General de la Florida, que publicó bajo el seudónimo de Don Gabriel de Cárdenas Z. Cano (pág. 4° del pliego €[ 5), citando un pasaje del
60
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
descripción de la ciudad de México, en la cual el autor se refería á los Diálogos, obra que Barcia no conoció. Por los acuerdos del Cabildo, antes citados, y
aun por un pasaje del Támulo Imperial,
impreso en 1560, se ve que la Crónica se estaba escribiendo en ese año. El Lic. Valderrama regresó á España en 1566, y entonces se llevaría la copia que luego fué de Barcia. El cronista Herrera disfrutó la obra: la prefiere, como autoridad, nada menos que á los Padres Olmos, Sahagun y Mendieta, lo cual no parece llevar camino, y concede al autor la calificación de ““varón diligente y erudito.”* Escribió, por último, Cervantes otro libro, más importante que extenso. Hablo del T&mulo Imperial, 6 sea relación de las Exequias hechas en la capilla de S. José de Naturales al Emperador Carlos V, el año de 1559.* A juicio de Beristain, este libro es un ““papel raro y digno de libro III, en el capítulo del segundo reencuentro que Cortés tuvo con los tlaxcaltecas, y de la celada que le pusieron, &c. Dice asi: ““En nuestros dias se han engañado muchos flaires, creyendo que sin gente de guerra que les guardase las espaldas podrían convertir los indios, y háles acontecido al revés, porque después de haberles dado muchas voces y tratado con mucha blandura y amor, han recibido cruelmente la muerte de sus manos.” Este breve pasaje es de importancia, porque nos descubre el sentir del autor acerca de la cuestión, tan reñida entonces y mucho después, de si los misioneros habían de ejercer su ministerio solos, y únicamente por la persuasión, 6 debían ir acompañados de gente armada: es decir, si la conquista habia de preceder 6 no 4 la predicación. Además, puesto que Cervantes refería en el libro III acontecimientos de los principios de la entrada de Cortés, podemos inferir que en los dos libros anteriores se contenía algo de historia antigua de Nueva España, pues no parece posible llenarlos con los pocos sucesos ocurridos desde la llegada de Cortés hasta sus batallas con los tlaxcaltecas. En el fin de su tercer Diálogo trató Cervantes muy brevemente de las leyes y costumbres de los indios. 1 Déc. VI, lib. 3, cap. 19. 2 Según Betancurt (Teatro, pte. IV, trat. 2, capitulo 3, n? 65) los gastos de estas exequias ** corrieron por cuenta del oidor Zurita, y andan impresas con el sermón, de letra de tortis” (es decir, gótica). Según Cervantes, el encargado de disponer todo fué Bernardino de Albornoz, alcaide de las Atarazanas: en cuanto a] sermón, nunca le he visto, y el Tzmulo Imperial no está de letra de tortis sino de romana.
[1554
reimprimirse, por la grandiosa idea que da de la lealtad y riqueza mexicana.” Ambas calificaciones son exactas, y por ello he incluido en esta obra, bajo el número 39, una reimpresión de ese opúsculo, tan completa como lo permite el mal estado del único ejemplar que he logrado descubrir. Aun cuando concedamos que la descripción de Cervantes pueda estar exagerada en algunos pormenores, no hemos de admitir que toda sea un puro embuste lanzado a la faz de los contemporáneos, y hay en ella bechos ue demuestran el punto de grandeza á que había llegado México en treinta y ocho años, disipandose asi las dudas que acerca de ello pudieran haber quedado después de la lectura de los Diálogos. Gustaba Cervantes de elogiar á los escritores contemporáneos, tal vez (y per-
dónesenos el mal juicio) con el fin de que su nombre figurara hasta en obras ajenas
por medio de epistolas laudatorias. Cinco me son conocidas por entero, y una en parte solamente. Esta se encuentra en una obra desconocida (véase el n? 29), y las otras están: 1* En el Vergel de Sanidad 6 banquete de caballeros y orden de vivir, del Dr. Luis Lobera de Avila, que se imprimió en Alcalá de Henares, en casa de Juan Brocar, 1542, fol.: está la epístola en latín y en castellano. 2? En el Arte Tripbaria, de Fr. Juan Bermudo, impresa en Osuna, por Juan de Leon, 1550, en 4° got. 3* En la Dialectica Resolutio de Fr.Alonso de la Veracruz, impresa en Mexico, por Juan Pablos, 1554, fol. (Véase el n? 21). 4? En el Speculum Conjugiorum del mismo autor, impreso también en México, por Juan Pablos, 1556, 4? (Véase el n? 27). 5? En las Opera Medicinalia del Dr. Francisco Bravo, en México, por P. Ocharte, 1570, 8? (Véase el n? 57). Hallo además otra breve carta latina de Cervantes á Juan de Maldonado, en la Noticia Critica de varios libros curiosos impresos por D. Antonto de Sancba, que salió á luz en 1778, al fin
del tomo Í de las Obras Poéticas de D. Vicente García de la Huerta.
1555]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
|
61
I555
23
@ Aqui comienga vn vocabulario en la lengua Caftellana y Mexicana. Compuefto por el muy reuerendo padre fray Alonfo de Molina: Guardiá dl cóuéto d fant Antonio d Tetzcuco dla ordé de los frayles Menores.
Sigue un grabado de la impresión de las llagas de S. Francisco, con esta leyen-
da alrededor: Y Signatti domine feruum| tud JFrancitcum fig|| nís revem= ptionis nottre.:. | Abajo del grabado se leen estos cuatro versos: *| Indorum nimia te fecit prole parentem.
qui genuit moriens, quos pater alme foues. Confixus viuis, langues: cum mente reuoluis. vulnera, cum fpectas, ftigmata carne geris. La portada de este libro es sumamente parecida á la del Vocabulario en lengua de
Michoacán, de Fr. Maturino Gilberti, segunda parte, 1559, que puede verse en la segunda de las dos fotolitografías, correspondientes al n? 34.
La vuelta de la portada está llena con un grabado de que es reducción el siguiente:
En 42, letra romana, líneas enteras, títulos y encabezamientos de letra gótica. Prólogo al lector y trece avisos, 6 ff. sin numerar. El uno y los otros son, con
leves diferencias, los mismos que en la edición de 1571. -
62
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 555
A continuación una foja (y son $ las preliminares) con dos toscos grabados. El del frente representa á Nuestra Señora con el Niño en el brazo derecho, y sosteniendo con la mano izquierda un gran escudo de las cinco llagas: dos ángeles, uno á cada lado, ayudan á sostener el escudo. El otro grabado al reverso es el mismo que está a la vuelta de la portada del Tripartito de Gerson, 1544, de que hemos dado fotolitografía; pero sin los letreros. Fojas 1 á 248, el Vocabulario español- mexicano: las 7 últimas páginas contienen un suplemento con las voces recogidas durante la impresión. Fojas 249 4 259, la cuenta según la lengua mexicana. La vuelta de la foja 259 está numerada 260.
Acaba el libro con una foja sin numerar, en cuyo frente (vta. blanca) está el colofón:
@ A hourra & gloria de nueftro fefior Iefu xpo y de fu bédita madre ad fe aca ba la prefente obra: la jl fue compuefta por el muy reuerédo padre fray Alófo d molina. Imprimio fe é la muy gráde & infigne y muy leal ciudad de Mexico, en cafa de Iuá pablos, có licencia del Illuftriffi mo fefior Dó Luys de Velafco Viforrey y Gouernador díta . Nueua Efpaña, y de la Au diécia Real q € ella refi de. Y affimifmo có licencia del Reue rendiflimo Sefior dó fray Alófo de Mon tufar por la gracia de Dios Arcobifpo meritiffimo d la dicha ciudad de México. Fue vifta y examinada efta prefente obra por el reuerédo padre fray Francif co de Lintorne, Guardian del monefterio de fant Francifco de Mexico, y por el Reue rédo padre fray bernar dino d Sahagú, de la dicha ordé, a quié el examé della fue cometido. Acabo fe d imprimir a Gtro di as del mes de Mayo. de
1555.
eS
(El ejemplar descrito, completo, con portada de fotolitografía, está en mi poder. El de la biblioteca
Andrade [n? 4452 2], portada y última hoja mss., se vendió en $ 195.-— Fischer [n° 1150], portada de otra
-Mea
Ñ
29A
MIM iD
lil
Sy
et
N
«| Conftitucionesdelarcobifpado y prouincia dela muy
pnfigne y muylealciudad oc Tenurritlá
Derico vela mena Elpaña,
155 AN
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
edición (?), falto de 6 ff.,
63
£20.10—8 102.50. Allí se mencionan otros dos ejemplares defectuosos ven-
didos á $ 250, y otro con portada manuscrita, en cerca de $ 300.— Ramirez [n° 560], portada manuscrita
en parte, y falto de 6 ££, £ 25.10— 8127.50. Anunciado después por Quaritch en £55=8$ 275.— Leclerc, 1878 [n° 2327], falto de la portada, de las 7 fojas preliminares, de otras 3 y del colofón, 750 fr.
=
$150. Se cita alli otro vendido en París, 1868, sin portada, 1430 fr.—$ 286.)
1556
24. Constituciones del Arzobispado y Provincia de la muy insigne y muy leal ciudad de Tenuxtitlan México de la Nueva España. (Véase la fotolitografia.)
|
En fol., letra gótica, líneas enteras.
Foja 1? portada, vuelta blanca: f. {j, prólogo: ff. {ij á xIbj, texto de las Constituciones: ff. xIbij, xIbiij y rlíx fte. Tabla. A la vuelta de la f. xlíx está el colofón, en gruesos caracteres góticos:
Pe AX loot y fernicio de dios mávo el muy Fluttre p reuerévitimo tefor uà fray Alito Y mótutar acrobpito Vita vicha fetá paletia Y Mexico im primir eftas cóttituciones fignoda les. Las ¿les fueron acabavas
v pmprimivas por Sud Pablos lóbarvo, fmer imprel Tor en efta grade, infigne p mun leal ciudad 3 me xico a dies Dias Y he brero. Año dla en= carnació ve nto
°
fefior Jelu xpo de. FAD. 1 bj. Años.
eS VE DEA DEA VE DEA DEA DX DEA SS fA ava tu Reuerendviima Señoría d fe Ve p pague por efte libro enfdernado en pergamino, bn pelo p medio de tepusá p no mas.
64
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1556
(El ejemplar descrito, completo, está en mi poder.—Ramirez [n° 237], falto de portada y 5 ff., £ 18
Esta edición original es rarísima; pero las Constituciones fueron reimpresas por el Sr. Arzobispo Lorenzana en el tomo I de los Conciltos Mexicanos.
I556 25. C Sumario cóptpiofo ve las quétas||ue plata p oro d en los repnos
Vel Piru fon necetfavías a|| [os mercaderes: p todo genero de tratantes. CS
algunas || reglas tocantes al Arithmetica.|| JFecho por Yuan Dies freile. Este título está al pié de un gran escudo de armas: el mismo del Speculum Con-
jugiorum (n? 27). En 4°, letra gótica. Vuelta de la portada, dedicatoria al virey D. Luis de Velasco: allí mismo principia el privilegio por ocho años, fechado el 15 de Abril de 1556, y termina á la mitad del frente de la otra hoja. (Encontré inserto este privilegio en el tomo 4?
de Mercedes del Archivo General, fol. 329 vto.) Sigue inmediatamente el prólogo Al Letor: de él se deduce que el autor era joven aún. En la vuelta de esta 2° foja está el principio de la obra, así: “Y En el nombre de Dios y de su sacratisima Madre, Señora nuestra. Amén.
** Comienza la orden para que facil y verísimamente se pueda saber el valor de ** cualquier barra ó tejo de plata que ensayado sea de mill y quinientos de ley hasta
** dos mill y cuatrocientos: va puesto por marcos, onzas y cuartas por donde po**dreis hallar todos los marcos, onzas y cuartas que cualesquier barras 6 tejos pe-
““saren, por diferentes que sean; y asimesmo lo que líquidamente vienen a valer de «€ plata fina, de dos mill y doscientos é cincuenta maravedis el marco....."
Estas tablas de reducción ocupan desde la f. {ij hasta la xIbitj fte., y están en nümeros romanos, lo mismo que todas las demás.
En la vuelta de esta foja hay una advertencia del tenor siguiente: ** Ya que por extenso tengo puesto por donde sin ningün yerro ni pesadumbre
** de prolexidad se pueda saber lo que liquidamente vase cualquier barra ó tejo de ** plata que fuere ensayada, de aquí adelante pondré cómo se pueda saber el inte-
* rese que vale cualquier cantidad de plata 6 oro a tanto por ciento. Va puesto ** por la orden de lo pasado, y lo que viene á ser de interese, por pesos, tomines y
**granos, aunque no son perfetos, porque no vale cada uno más que cuatro ma““ravedís y medio, y así doce y medio valen un tomin; puédense nombrar perfec““tamente centavos, porque ciento valen un peso. Están puestos los intereses en la * cabeza de cada una coluna.” Hé aquí propuesto, desde 1556, el nombre de cen-
tavos, introducido hace poco en nuestra moneda.
Las tablas de interés, de 3 á 30 por ciento, van de la f. xlíx á la [bíj. En la vuelta de ésta hay una advertencia en que se anuncian otras tablas del valor del oro, segün
1556]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
65
su ley; y en efecto, siguen en las ff. [biij a la [xxxj fte. Otras tablas de la ““plata
corriente vuelta a ensayar,” llegan a la f. Ixxzib. La [xxxb comienza con esta advertencia: “Ya que, como habeis visto, tengo puesto lo necesario para en los reinos del ** Perú, de aqui adelante pondré todo lo más necesario de las cosas tocantes á esta
“Nueva España, y principalmente los derechos que se deben de cualquier plata **que se quintare 6 dezmare, por lo cual se podrán regir todos los que quisieren
““saber los derechos que les han de llevar de cualquier plata con el uno por ciento, ““y asimesmo van otras cosas, que no dejarán de ser buenas.... Y juntamente con ““esto van las diferencias que hay entre los pesos, ducados y coronas, á causa que * muchos en estas partes, y principalmente en el Perú, envían dineros á España, **y por no correr el riesgo que hasta allá hay, dan acá pesos porque allá les den
“ducados 6 coronas, sin saber la diferencia que de lo uno á lo otro hay; por lo ** cual acordé, como tengo dicho, a lo poner.”
Las tablas correspondientes a lo enunciado terminan en la f. x¢j fte. Sigue la
introducción a los problemas de aritmética, que el autor llama **quistiones," entre las cuales **van algunas del arte mayor, reservadas al álgebra.” Ocupan de la f. xeíj
a la citj fte. y en la vuelta está el colofón:
honrra y gloria de nto feitor Jefu
Chrifto p de la bédita p gloriota birgt tanta Maria fu madre p teñora nía. AG fe acaba el pfente tratado intitulado Su mario cópenvioto ve quétas ve plata p oro necetfavías en
los tepnos vel Piru. El qual fue impreflo en la mup grande prfigne p mup leal ciudad ve Mexico, en cata ve Yuan pablos Wrellano: con licencia vel mup Xilu(trífümo feitor Don 3Lups Ve We= latco, Diforrep p gouernavor delta Pucua e{patia. @ afi mifaro cd licécia vel mup Llluttre p reueróviflimo S. dvi frap Alito ve MaBtufar arpobíípo de mexico: por ¿to fue bífto p examinado, p te ballo fer puecho fo imprimirte. Acabote de impmir: a bepnte p nue ue dias Del mes Ve Sapo. Año 9I nat= cimiento de nto Señor Pelu Chrifto 9.1556 años Termina el libro con la f. cifíj, que contiene la tabla: la vuelta es blanca. 9
66
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1556
(El ejemplar descrito estaba en la librería del convento de la Merced; pasó después á poder del Sr. Ra-
mírez, y se vendió con sus otros libros [n° 277] en £24=8 120.)
RO tengo ninguna noticia biográfi-
NM ca de Diez Freile. De la licencia Rus] del virrey se deduce, que al tiem-
po de imprimirse la obra estaba en Mexico el autor. Tal vez sería algün comerciante del Perú, y como aun no se introducía la imprenta en aquel país, vino á imprimir su libro en México; si bien los
conocimientos que manifiesta parecen superiores á los de un simple mercader. Es probable que la mayor parte de la edición se llevase al Perú, y así se explica la falta de ejemplares en México: á lo menos, yo no conozco más que el descrito. Citan la obra Beristain y Ternaux-
Compans.
1556 26. Constitutiones Fratruum Heremitarum Sancti patris
nostri Augustini Hiponensis Episcopi et doctoris Ecclesiz. Falta la portada: este título, precedido de las palabras Inctpit prologus super....
está al frente del fol. 2. En 42, letra romana, títulos en gótica. Llega el texto al fol. 66 fte. A la vuelta empieza el Summarium capitulorum, a que sigue el Index re-
rum, y al fin las erratas: todo en 84 ff. No hay colofón. ORDINARIVM || facri ordinis hgremitarü || fanéti Auguftini epifco || pi & regularis obfer||uatig, nunc denuo ||correctú, ficcg|| nó fecüdum || moré an||tiquü || ce||remonie fiant, fed fe-||cüdü choros altos.||Mexici. anno. || dñi. 1 4 56.|| idibus || Iulij.
Este título, en letras rojas, romanas, está dentro de un marco negro historiado, con Adan á un lado y Eva al otro: es el mismo de la primera portada del Vocabulario tarasco del P. Gilberti. En la vuelta un gran S. Agustín, cobijando bajo su manto una multitud de frailes: es el que esta en la portada de la Physica Specula-
tio del P. Veracruz (1557). 40 ff. letra romana, títulos en gótica; mismos caracteres que las Constitutiones. Notas de canto llano, rojo y negro. No hay colofón.
PUT REGVLA BEATIS- || fimi patris noftris Augu||ftini epifcopi, ES docto || ris ecclefie, quam in|| Africa apud Hip || poné ciuitate || edidit, ES || ppalavit. Título en letras cursivas negras, dentro del mismo cuadro, y con el mismo S. Agustin a la vuelta.
Letra romana, 12 ff. Al fin se encuentra con este epígrafe: *
IOANNES PAV-
“LVS BRISSENSIS RELI [|giofo le&ori foelicitatem exoptat eternam," un aviso datado ““ex nfa calchographica officina Nonis Augufti. Anno D.556.” Por consiguiente estos tres opüsculos fueron impresos por Juan Pablos en 1556. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez: en su venta aparece otro con la portada de las
Constitutiones, que se describe ““impresa en letras rojas dentro de un marco grabado, y á la vuelta un
PECVLVM CONIVGIORVMEA Diz
VMPERR,P.F,ILLEPHONSVMAVERACRY CE INSTITVT?! HAEREMITARVM SANCTI
Au guStini,arti’ ac facre Theologiz doclor£, catbedreg primarias ininclyta Mexicana academia moderatorem, SES
meus
\
y
Ñ
ev 0 PAS
1
c is
.
Te
7
«a NA
ey
o
J
11
EXCVSSVMOPYS ME
Vf NNIS PAVLIBRISSEA
XICI IN AEDIBVS 10-
SISA,D,1$56,1D1, AVG,
—
@ Acceffit in fine compendium brene aliquorum
priuilegiorum, predi
pue concefforum ministrisfan&li euangelij buius noui orbis.
|
1556]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
|
67
S. Agustín rodeado de sus discípulos.” De las tres obras que comprende se hicieron dos lotes para la venta:
uno el Ordinarium [n° 614], vendido en £ 76 — 8 380; y otro la Regu/a con las Constitutiones [n° 724], vendido en £ 18.10 — 8$ 92.50.— Leclerc, 1878 [n° 1295], anuncia en 1500 fs.—
$ 300, un ejemplar de
los tres opúsculos, con la misma falta de la portada de las Constituciones.)
1556 27. Speculum Conjugiorum, editum per R. P. Fr. Illephonsum a Vera Cruce, Institut Eremitarum Sancti Augustini,
Artium ac Sacre Theologie Doctorem, Cathedrzque Prima-
riz in inclyta Mexicana Academia Moderatorem. Excussum opus Mexici, in edibus Ioannis Pauli Brissensis.
A. D. 1556. idibus Augusti.
Accessit in fine compendium breve privilegiorum precipue concessorum ministris Sancti Evangelii hujus Novi Orbis. (V €ase la fotolitografia.)
En 4°, caracteres cursivos. Los preliminares comprenden desde la vuelta de la portada, pág. 2, hasta la pág. 9,
y son: Epístola dedicatoria del autor al virey D. Luis de Velasco; no contiene más que elogios al Mecenas: Carta del Dr. Juan Negrete, maestro en Artes y Teología, arcediano de la Metropolitana y rector de la Universidad, á quien fué come-
tido el examen de la obra: Epístola de Francisco Cervantes Salazar, profesor de
Retórica en la Universidad; es un elogio de la grandeza y dignidad del matrimonio, y habla poco de la obra: Cujusdam ad lectorem Disticbon, ocho versos latinos: Prefacio del autor. Dice que hacía diez afios que había compuesto esta obra, y no había querido imprimirla hasta ver cómo era recibida; mas ahora, viendo que to-
dos los doctos la deseaban, no le era posible retardar más la publicación. Anuncia que el libro se divide en tres partes: en la primera se trata del matrimonio en general, y de todos sus impedimentos, dirimentes ó no; en la segunda se comprende
lo que especialmente toca á los infieles que se han de convertir, y en la tercera se habla del divorcio. Comienza el texto, todo en latín, lo mismo que los preliminares, en la pág. 10, y termina en la 657. Al fin hay esta nota: «| Compendium breue priuilegio-|| r& quod promifferamus ex iufta || caufa differimus: cit
vfura|| soluturi: fi dominus || dederit. Pags. 658, 659, Index Articulorum et Dubiorum.
Págs. 660-685, Emporium Generale totius Operis ordine Alpbabetico difpofitum, y al fin:
FINITVS LIBER AD LAVDEM DEI || Anno parte falutis, Millefimo quin-
68
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1556
gentiffimo|| quinggeffimo. 7. Calendis Ianua. apud || Ioannem Paulum. Briffenffem || calchograpbum.|| In infigni, C9fideliffma Mexicana ciuitate. Pág. 686, y última, la fe de erratas, que son ocho solamente. (El ejemplar descrito está en mi poder.—Vendido Fischer [n° 1728], £17.10=8 87.50.— Ramirez [n° 886], £ 25.10— 8 127.50.)
Existía en la biblioteca del Sr. D. José F. Ramírez, un Apéndice á esta obra, impreso en Madrid, con este título:
:
Appendix ad Speculum Cójugiorum per eundem Fratrem Alphonfum a Vera-
cruce, Ordinis /Eremitarü Sancti Auguftini, facre pagine Doctorem & Cathedra-
ticú Primariü, Vniverfitates Mexicane in nouo Orbe. Y Iuxta Diffinita in Sacro vniuerfali Concilio Tridentino, circa matrimonia clandestina. Nunc primo in lucem prodiens. Mantuz Carpetanorum. Excudebat Petrus Cofin. Anno 1571. En 4°, letra romana. Trae al fin tres bulas de Leon X, Adriano VI y Pio V en
favor de los indios, y una cédula real, fechada en Galapagar á 15 de Enero de 1568, para que en todas partes se publique esta última bula, en la cual se dispone que los religiosos de América continúen administrando los sacramentos, como lo hacian antes del Concilio Tridentino.
(Vendido [n° 887], en £1.2=8 5.50.) El Speculum se reimprimió en Salamanca, 1562, 4°, y en Alcalá,
1572,
4° La obra
y el Apéndice en Milán, 1599, 4?
1556 28. Catecismo y Doctrina Cristiana en idioma Utlateco,
. por el Illmo. Sr. D. Francisco Marroquín, Obispo de Guatemala. Impreso en México por Juan Pablos, 1556, en 4.” BznisTAIN, Bibl, tom. II, pág. 248.— Nic. Ant., Bibl. Hisp. Nova, tom. I, pá-
gina 444.—PineLO-—Barcia, Epit., col. 723.— TERNaux—Compans, Bibl. Amér., n? 98.— Los dos últimos dan al libro la fecha de 1566, y es error porque el autor
murió en 1563. Encontramos en Remesal (lib. III, cap. 7, n? 5) la de 1556. La palabra Catecismo, en el título, es sin duda una añadidura de Beristain. Nunca he visto ejemplar del libro, ni sé que exista en parte alguna. La edición se llevaría á Guatemala; pero tampoco allá se conoce, según informe de mi erudito amigo, el
Sr. Dr. Berendt, quien me envió la noticia de una reimpresión, en estos términos: **Doétrina Chriftiana en légua Guatemalteca: Ordenada por el Reuerédiffimo
“Señor Don Francifco Marroquin, primer Obifpo de Guatemala, y del Cófejo de “fu Magestad, &. Con parecer de los interpretes, de las Religiones del Señor San““to Domingo, y S. Francifco: Frai Juá de Torres y Frai Pedro de Betangos. (En““frente:) Chriftianoil tzitz pa Cakchiquel 4habal relegan chan Obifpo Don Fran-
““ciíco Marroquín: nabei Obifpo Cakchiquel, ru poponel Emperador. Qui hunam
1556]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
69
**vach eratz Cakchiquel chi Sito Domingo San Francifco, Padre Frai Juan de ** Torres, Frai Pedro de Betangos.— En Guatemala, Có licécia de los Superiores,
** por el B. Antonio Velafco, 1724. “En 4? menor, 32 ff. sin numerar: las primeras 30 ff. y 6 líneas de la 31, 4 2
“col. F*1 a 3, Prólogo en castellano y latin, cuyo primer párrafo corresponde, sal-
** vas pequeñas variantes, con la copia que pone Remesal en la pág. 116. F*4-31, * Doctrina Chriftiana en lengua Guatemalteca. Chriftianoil tzitz pa cakchiquel
*€ ^habal," en castellano y cakchiquel. F? 31, 32, Protestación de fe, Acto de con-
**trición y Alabado, sólo en cakchiquel y en una columna. “Vi el libro en poder de D. Cayetano (González de) Batres, hijo de D? Josefa “Diez del Castillo de Batres, magistrado de la Suprema Corte de Justicia. “No habiendo visto nunca, ni teniendo noticia de que otro haya visto, la Doc“trina del mismo Marroquín que se dice fué impresa en México, 1556, y que se“gún Remesal es en lengua utlateca que vulgarmente llaman quiché, y teniendo la pre-
““sente edición todas las señas de una reimpresión y no de una traducción del Kiché
‘al Cakchiquel (**la lengua de la tierra” es decir, alrededor de la Antigua Guate* mala, donde desde el principio vivió Marroquin), tengo por dudoso el título, que “parece formado con las noticias de Remesal."— (Marzo de 1878.)
WL Ittmo. Sr. D. Francisco Ma-
entonces Guatemala, para que se le confirmase, lo cual obtuvo, y además el nomtemala, fué natural del valle de bramiento de provisor y vicario general Toranzo, en las montañas de Santander. en aquellas partes. No tardó Guatemala en experimentar Siendo ya sacerdote, y graduado en Filos beneficios del nuevo cura, porque solosofia y Teología, conoció en la corte bre aplicarse con empeño á cumplir con Alde Pedro conquistador al de España varado, quien le trajo consigo 4 México, sus deberes parroquiales, agenció la funy le llevó después a Guatemala, adonde dación de una escuela de primeras letras llegaron por Abril de 1530. Era cura de para los hijos de los españoles. Informala nueva población el Br. Juan Godinez, do de su mérito el rey, le presentó en y le destituyó Alvarado, nombrando en 1633 para el obispado de la misma Guasu lugar al P. Marroquín, que fué reci- temala, que se dice habían renunciado bido por el Ayuntamiento. Se le seña- los padres Fr. Domingo de Betanzos, laron ciento cincuenta pesos de oro anua- dominico, y Fr. Francisco Jiménez, franles, para ayuda de costa; pero después ciscano, presentados antes; aunque so-
IM. RROQUIN, primer obispo de Gua-
resultó que no había con qué pagarlos, y el Ayuntamiento se declaró libre de la obligación que había contraido. Por no disgustar al conquistador y á su esposa, que le favorecian mucho, aceptó el padre aquel nombramiento; pero no quedó seguro de la legitimidad de su título, y ocurrió inmediatamente al obispo
bre esto hay variedad en los historiado-
res. Despacháronsele las bulas á 18 de Diciembre de 1534, y lo primero á que atendió, aun antes de consagrarse, fué á proveer de ministros su diócesis, pues era tan escaso aquel clero, que solamente se componía del padre Godínez, en la ciudad, y de otros tres ó cuatro sacerdo-
de México, en cuya jurisdicción entraba tes en el resto del obispado. A ese fin
70
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
hizo venir de Nicaragua, en 1535, varios
padres dominicos que alli se encontraban, y para cuya venida habia también el motivo de estar despoblado el convento de su orden en Guatemala. Llegaron, entre otros, los padres Fr. Bartolomé de las Casas, Fr. Luis Cancer (el martir de la Florida), y Fr. Pedro de Angulo. Con ellos confirió el Obispo su intento de elegir uno que fuera á España en busca de la misión, y recayó el nombramiento en Fr. Bartolomé, como que parecía tan versado en negocios. Aceptó el encargo; mas por tener que ocuparse en la conversión de la provincia de Tuzulutlan, que había ofrecido reducir única y exclusivamente por medio de la predicación, como lo consiguió, hubo de retardar su viaje, y no llegó á emprenderle sino hasta el año de 1539. Arreglado a satisfacción ‘del obispo aquel punto, determinó hacer él mismo viaje á España, para tratar alli negocios tocantes á su diócesis, pasando antes por México para consagrarse. Consagróle en efecto aquí el Sr. Zumárraga, por cuya cuenta corrieron los gastos de la ceremonia, la cual se verificó, con gran solemnidad, el 8 de Abril de 1537, y llamó mucho la atención, por ser la primera vez que se consagraba en Indias un obispo. No pudo, sin embargo, el Sr. Marroquín realizar su proyectado viaje á España, por hallarse el mar infestado de enemigos; ni se resolvió tampoco á regresar desde luego á su diócesis, por temor á la estación de aguas, que hacía muy peligrosa la jornada. Para suplir la falta de su presencia en España, dió poder á Juan Galvarro, residente en Sevilla, con encargo especial de que le enviase religiosos, costeándoles viaje y avio; y para aprovechar la forzosa detención en México, procedió a hacer la erección de su Iglesia y dictarle estatutos: instrumento que lleva la fecha de 20 de Octubre del mismo año de 1537. Vuelto á Guatemala, dió allí muestras de su celo pastoral, aliviando, hasta donde pudo, las repetidas calamidades que
[1556
sufrió la ciudad por aquellos tiempos; señaladamente la que le sobrevino en la noche del 10 al 11 de Septiembre de 1541, que arruinó la mayor parte de los edificios, y quitó la vida á muchas personas, entre ellas á la viuda del adelantado Alvarado, D? Beatriz de la Cueva. El buen obispo, en medio de la consternación que causó á todos aquella furiosa avenida de cieno, hizo grandes esfuerzos para disminuir el número de víctimas, y cuidó de dar decorosa sepultura á los cadáveres, principalmente al de D? Beatriz. Pocos meses antes, el 4 de Julio, había muerto trágicamente en Jalisco el adelantado, quien dejó por albacea al señor obispo. Mucho trabajo dió á éste el encargo, que desempeñó con la mayor escrupulosidad, pagando deudas, ahorrando esclavos, y procurando en todo descargar la conciencia del testador, para cuyos hijos y deudos pidió con instancia mercedes á la corte. Por el año de 1545 hizo una visita á la provincia de Tuzulutlan, para dar la última mano á la obra de los padres dominicos, y al regreso pasó por la ciudad de Gracias-a- Dios, donde residía laAudiencia llamada de los Confines. El obispo de Chiapa D. Fr. Bartolomé de las Casas, y el de Nicaragua D. Fr. Antonio de Valdivielso, habían acudido también allí, con pretexto de consagrar al obispo de Honduras; pero en realidad para pedir juntos á la Audiencia el cumplimiento de las Nuevas Leyes de 1 542, y la libertad de los indios. Aquel tribunal había sido instituido expresamente con ese objeto, á instancias de Fr. Bartolomé, quien hasta había escogido los individuos que debían formarle; pero el resultado fué muy otro del que buscaba. “Todos saben las graves desavenencias que se suscitaron entre la Audiencia y el P. Casas, así
como que el empeño de los obispos fué vano, y hubieron de separarse sin alcanzar cosa alguna en favor de los indios.
El fogoso Fr. Bartolomé de las Casas no quedó satisfecho de la conducta del Sr. Marroquín en aquella ocasión; y ol-
1556]
7
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
vidada la antigua amistad, desahogó su enfado escribiendo desde alli mismo a la corte, una tras otra, dos cartas,'en que sin miramiento alguno á la dignidad episcopal, injuria y aun calumnia al de Guatemala. Le trata de ignorante: acúsale de tener muchos indios esclavos y de repartimiento; de que acogía á los malhechores de otras partes; de haber predicado ““dañosa doctrina y palabras malsonan““tes y sospechosas;” de haber afrentado a los otros obispos, diciendo en un sermón, que el absolvería a los que el de
Chiapa no absolviese; y de que hacía ancho el camino del cielo, que Jesucristo dijo era estrecho. Asegura que no curaba de las injurias y afrentas hechas á la Santa Madre Iglesia; que era de los más nocivos hombres que allí se hallaban; que Dios había dado á aquellas gentes ' el profeta que necesitaban y merecían; y corona su acusación con la atroz injuria de decir: “Y como este hombre sea tenido «€ por de linaje sospechoso, tienen más sos““pecha sus palabras.” No fué justo en sus cargos el Sr. Casas. No era ignorante el Sr. Marroquín, pues se había graduado en Filosofía y eología: tampoco tenía indios ni favorecía la esclavitud, sino que por el contrario, había dado libertad á muchos esclavos del adelantado Alvarado, y al rey
escribía en estos términos: ““Es muy ne* cesario que no haya esclavos, ni de res* cate ni de guerra; digo, de rescate, como “hombre que tiene ciencia de la mucha " práctica y experiencia que con ellos he
“tenido, no los hay; y si ellos los tienen ““y tratan, son contra razón y ley divina y “humana; y de guerra mucho menos, “porque es imposible guardarse ni cumpe lo que las leyes determinan y * V. M. manda para que la guerra se pue-
“da llamar justa; ni los indios tienen esa 1 25 de Octubre y 9 de Noviembre de 1545. Hállanse en las Cartas de Indias, publicadas en Madrid, por el Ministerio de Fomento (1877), pags. 14 y 28. La primera está firmada también por el obispo de Nicaragua, que cinco años después pereció asesinado por Hernando de Contreras.
* capacidad para podello entender.”* Lo demás de la acusación ya se comprende que nace de la diversa manera de considerar aquel negocio. Ambos deseaban la corrección de los abusos y el bien de los indios, pero por caminos tan diversos, que no podían serlo más. El P. Casas, movido del celo que abrasa, quería todo con exageración y violencia, sin advertir que ni cuanto pedía era justo, ni podían cambiarse en un dia los fundamentos de aquella sociedad. Los frailes dominicos en general, seguían sus huellas, pero el Sr. Marroquín, con la mayoría de los
obispos y de los frailes franciscanos, procuraba los mismos bienes, por medios
más suaves y practicables. Yo siempre ““he sido, dice, enemigo de la hipocresía; ““y creo que me ha hecho daño para lo * del mundo: he procurado siempre la “paz y conformidad de esta república, y “algunas veces he disimulado algunas cosas, ““por no apretar tanto que reventase, es-
*perando buen fin, como conviene en “estas tierras nuevas, en cuyo principio “todo rigor fuera más dañoso que pro* vechoso; que como las plantas eran * «nuevas, con recia furia todas se arran**caran y se fueran, por no tener raices.” A los ojos del P. Casas, aquel disimulo era un gran crímen que en nadie podía tolerar. Su indignación, en tales casos, estallaba en violentas diatribas, sin que curara de averiguar cuál era la virtud ó la dignidad del que elegía para blanco de aquellas. Echóse asi a cuestas el odio de medio mundo, y él mismo amontonó nuevos obstáculos al logro de sus deseos.
Injusto y descomedido anduvo también el Sr. Marroquin en estas deplorables desavenencias: ellas demuestran hasta dónde puede ofuscar la pasión, aun a varones rectos y bien intencionados,
cuando la caridad no logra templarla.
Ignoraba por supuesto las graves acusaciones del Sr. Casas; pero es evidente que antes de juntarse en Gracias-áDios se 1 Cartas de Indias, pág. 416. Y
72
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
habían ya desavenido, y sin duda se agrió la enemistad allí y luego en México. Asi se descubre en las cartas que dirigió á la corte. Habla mal del Sr. Casas en varias de ellas; pero donde arreció más el enojo, fué en la de 17 de Agosto de 1545: “Yo sé (dice) que él ha de escribir in““venciones é imaginaciones, que ni él las * entiende, ni entenderá en mi concien“cia, porque todo su edificio y funda“mento va fabricado sobre hipocresía y “avaricia; y asi lo mostró luego que le “fué dada la mitra: rebosó la vanagloria, “como si nunca hubiera sido fraile, y co“mo si los negocios que ha tenido entre “las manos, no pidieran más humildad y “santidad, para confirmar el celo que ha““bía mostrado."' ¡Cuánto habían cambiado las cosas desde que el Sr. Marroquín, al salir para México, dejaba encargada su Iglesia al P. Casas, y escribía al rey, que era ““gran religioso,J de mucho celo!" Mejor fuera para la fama de ambos obispos, que estos escritos hubieran
[1556
México tan buena memoria, que la ciudad le pidió por arzobispo, luego que falleció el Sr. Zumárraga.* De paso por Chiapas, puso allí la primera piedra de la iglesia de los dominicos, el g de Enero de 1547, y consoló á los religiosos, que estaban muy afligidos, á consecuencia del mal trato que recibían de los vecinos, por
causa de la entereza con que guardaban las instrucciones del Sr. Casas respecto
a la absolución de los encomenderos. Honra al Sr. Marroquín, que sobreponiéndose á mezquinas pasiones favoreciera á la religión dominicana; y más en aquella ocasión, cuando era perseguida por llevar adelante disposiciones que él no aprobaba, y que dimanaban de un contrario, y aun enemigo suyo. La verdad es que si no aprobaba los medios del Sr. Casas, no discrepaba en los fines. La antigua amistad con el mismo Sr. Casas; '
el constante favor á los dominicos; el viaje a Gracias—a—Dhtos; la venida á la junta de México, y el tenor de sus carperecido. tas, demuestran bien cuáles eran sus opiMientras pasaban en Gracias-a- Dios niones en la gravísima y ruidosa cueslos sucesos referidos, andaba el visitador tión que entonces se ventilaba. Tello de Sandoval entendiendo aquí en Digamos ahora, en compendio, lo que el mismo negocio; y conforme á las ins- le debió su diócesis. Además de reparar trucciones que trajo, convocó en 1546 la parroquia, construyó la primera cateuna junta de prelados. A ella vino de su dral, y alcanzó para ella las mismas gralejana diócesis el Sr. Marroquín, y vol- cias é indulgencias de la de Santiago de vió á encontrarse en México con el padre Casas. Después de largas y reñidas hacía un preceptor de gramática, y logró discusiones, se aprobaron diversas con- que se estableciera esa cátedra, por céduclusiones muy avanzadas, y enteramente la de 16 de Junio de 1548. El año sifavorables á la libertad de los indios; pe- guiente de 1549 fundó el hospital real de ro aun cuando se publicaron con toda Santiago, cuyo patronato cedió al rey. solemnidad, nada se hizo para poner en La orden de S. Francisco no le mereció práctica las declaraciones, y fueron letra menos favor que la de Sto. Domingo: muerta.* Disuelta la junta regresó el obis- hizo venir á su costa religiosos del con_ po de Guatemala a su sede, dejando en vento de Salamanca: dió limosna para nueva misión en 1651; y á sus expensas pasaron igualmente los nueve que acom1 Apéndice 11% 4 la Vida de D. Fr. Bartolomé añaron en 1554 á Fr. Alonso de Escade las Casas, por D. Manuel José Quintana.— Re-
Galicia. Informó al rey de la falta que
mesal (lib. VII, cap. 4) trae la respuesta que el príncipe D. Felipe dió á esa carta, con fecha 26 de Junio de 1546; en la que se desentiende por completo de lo relativo al P. Casas, y ni le nombra. 2 Véase mi libro intitulado ** D. Fr.Juan de Zumárraga," cap. XVII.
lona. Al regresar de México en 1537,
llevó consigo cuatro religiosos de la orden de la Merced, á quienes ayudó para 1 Véase el cabildo de 23 de Julio de 1548.
1556]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
la fundación, y repartió pueblos, encomendandoles toda la nación de los mames,
cuya lengua redujeron á Arte, y corren impresosen México losquecompusieron los padres Fr. Gerónimo Larios (1607) y Fr. Diego de Reinoso (1643). Notoria fué la afición del Sr. Marroquín á los frailes de todas las órdenes, y lo acabamos de ver. “No hubo cosa en ““el mundo que el obispo D. Francisco “ Marroquín más quisiese, que á los re**]igiosos," escribe uno de ellos,’ y el obispo mismo solía decir **que no se via “harto de frailes.” Pero desgraciadamente comenzaron porentónces á levantarse en Guatemala, más que en otras partes, graves disensiones entre dominicos y franciscanos, habiendo llegado las cosas á tal punto, que mudó ánimo el obispo, y confió en muchos lugares la administración á clérigos, desfavoreciendo a los religiosos, ‘‘ porque le cansaban ““y molian con quejas, peticiones, infor**maciones, notificaciones, escritos, pa““labras, enfados y otros frutos de la dis* cordia que traían entre sí.” Todo fué á dar al rey, y motivó diversas cédulas, ya de reprensión, ya de favor, tocándole una de aquellas al obispo, á quien con bastante aspereza se decía, en 22 de Mayo de 1555, quelos religiosos habían hecho gran fruto en aquel obispado, **don* de le ayudaban a cumplir el deber que * tenía en la predicación y conversión de “aquellas gentes,” y era justo animarlos y favorecerlos; añadiendo ““que cuidara * de la buena vida y ejemplo de los clé““rigos, y evitara que se mezclasen en tra“tos de mercaderías y cosas fuera de ““su profesión.” Tales advertencias, que descubrian la mala opinión que el gobierno tenía de aquel clero, no debieron ser muy agradables á un obispo que á pesar de ser clérigo había protegido siempre á los frailes, y que al retirarles su afecto, no carecía de motivos para ello. Más que nunca le pesaría entonces de haber trabajado tanto para obtener al fin 1 Remesat, lib. X, cap. 2.
73
semejante recompensa, pues bien podía creer que la cédula se debía á los informes de los mismos religiosos.' No todos los benéficos proyectos del Sr. Marroquín tuvieron cumplido efecto. En unión de la Audiencia solicitó el
establecimiento de los jesuitas, y el rey contestó en g de Agosto de 1561, ““que “no convenía.” La fundación de un convento de monjas, que también procuró, no se llevó a cabo en sus dias, sino hasta 1577, en que el arzobispo de México D. Pedro Moya de Contreras envió cuatro religiosas para fundar el convento de la Concepción, y entraron en Guatemala el 20 de Enero de 1578. No logró tampoco establecer un colegio para niñas
huérfanas, de cuya utilidad informó al rey dos veces por lo menos, en 1537 y 1562; ni la Universidad, que pidió en 1559, de acuerdo con la ciudad; pero hizO por su parte lo posible para suplir la falta, con dejar doce mil pesos y unas tierras en el valle de Xocotenango para fundar un colegio donde se recibiesen doce alumnos, y se leyesen Artes, T'eologia y otras ciencias. Labró á su costa las casas reales, que después dió á la Audiencia y tesorería; y en suma, como dice un escritor de Guatemala, ““no sé que “haya cosa memorable en lustre y en““noblecimiento de la ciudad, en que no “tuviese parte 6 fuese el todo.” Impugnó la esclavitud de los indios, pasó á Gracias—a—Dios y 4 México por defenderlos, negoció la moderación de los tributos que pagaban, y procuró con empeño su conversión. Emprendió, en bien de sus ovejas, viajes largos y peligrosos; fuera de su obispado, visitó los de Chiapas y Honduras, escribiendo de todas partes á su Iglesia cartas ““que parecen ““ Epístolas de un S. Pablo, en el espi““ritu y doctrina santa.” Empleado en 1 En el tom. IV de los Documentos Inéditos del Archivo de Indias (psg. 130) está una instrucción que con fecha 12 de Enero de 1558 dió el Sr. Marroquín á los curas de Soconusco; y tal parece que para dictarla tuvo presente la cédula 4 que en el texto nos referimos. 10
74
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
apostólicas tareas, le halló la muerte el Viernes Santo, 9 de Abril de 1563.* Desde que el Sr. Marroquín llegó á Guatemala se dedicó a aprender la lengua principal de los indígenas, que era la quiché ó utlateca, y la supo con perfección. Cuando llegaron los primeros religiosos dominicos en 1535, el celoso obispo se puso á enseñarles esa lengua, y parece que hizo Arte 6 Gramática de ella, conforme á la lengua latina, aunque no se imprimió. Fué también el primero que escribió Doctrina en la misma lengua, que por falta de imprenta en Guatemala mandó imprimir á sus expensas en México, y es la que forma el objeto de este artículo. Hablando de ella Remesal, se expresa en estos términos: “Aun““ que en el título dice que la ordenó con “parecer de los intérpretes de las reli*tgiones de Sto. Domingo y S. Francis“co, Fr. Juan de Torres y Fr. Pedro de ** Santos," fué, tanto por la humildad del ** obispo, que muy sin estas ayudas pu** diera escribir, como porque se enten“diese que el lenguaje y términos fueron ** comunicados con personas de entram“bas religiones y aprobados por ellos; **que solían tener algunas diferencias en ** volver las voces de una lengua a otra." Y ““fueron de mucha pesadumbre” esas diferencias, añade en otro lugar. Versaban principalmente sobre si, hablando con los indios, debía conservarse el nombre de Dios en castellano, 6 usar el equivalente Cavobil: los franciscanos sostenían lo primero, y los dominicos lo segundo. La disputa no cesó “hasta que ““el tiempo se puso de por medio, y lo 1 Noestán acordes los autores en esta fecha. En la Série de los Sres. Obispos de Guatemala, que está en los Concilios mexicanos, se lee que el fallecimiento del Sr. Marroquín ocurrió el 19 de Junio. Remesal sólo dice que el Viernes Santo. Gil González Dávila, que el 18 de Abril. Juarros, juntando ambos datos, expresó que el Viernes Santo, 18 de Abril, sin advertir que el Viernes Santo del año de 1563 cayó á g de Abril. Ateniéndome al dato de Remesal, á quien juzgo mejor informado, no hago más que fijar la fecha de la fiesta movible. 2 Parece que debió decir Betanzos.
[1556
“hizo olvidar todo.” Refiere asimismo Remesal, que en 1612 el obispo D. Fr. Juan Cabezas, igualmente perito en aque-
lla lengua, viendo que había diferencias
entre los misioneros acerca de la manera de declarar á los indios la comunión de los santos, reunió una junta de hombres doctos, en que se declaró, que la interpretación del Sr. Marroquín era la más propia y legítima que podía darse; visto lo cual, mandó el obispo que la doctrina cristiana se enseñase por aquel libro, y no por otro.
A pesar de la autoridad de Remesal, caben dudas acerca de si el Sr. Marroquín escribió su Doctrina en quiché ó en cachiquel. Como nadie ha visto la primera edición, no puede saberse cuál es su verdadero título: la segunda, que parece reimpresión, está en cachiquel. Fuera de eso, Squier’ asegura que poseía copia de un vocabulario en cachiquel, con la firma del Sr. Marroquín. De todas maneras, si este señor fué el primero que escribió Doctrina en una de esas lenguas, no fué el primero que la imprimió. Antes de 1553 habian hecho imprimir en Mexico **los padres de S. Francisco” un “Catecismo 6 Doctrina Cristiana en la “lengua de Guatemala,” ordenada probablemente por Fr. Pedro de Betanzos;* esta Doctrina fué la que dió márgená las disputas sobre las palabras Dios y Cabovil, y hoy no se conoce ejemplar alguno de ella. En el Apéndice á los Concilios Primero y Segundo Mexicanos (opúsculo bien raro) está impresa la carta que el Sr. Marroquín, en unión de los Sres. Obispos de México y Oajaca, dirigió al Emperador desde México á fin de Noviembre de 1537, sobre la ida al Concilio general, y sobre varios negocios eclesiásticos. Es la misma de que habla Beristain, suponiéndola inédita. 1 Monograph of Authors who have sorittem on tbe Languages of Central America, pag. 37. 2 Remesat, lib. X, cap. 3. 3 La reimprimi en el Apéndice á la Biografía del Sr. Zumárraga.
1556]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
En las Cartas de Indias tenemos seis del Sr. Marroquín, cuyas fechas son: México, 10 de Mayo de 1537; Guatemala, 15 de Agosto de 1 539; Ciudad Real de Chiapa, 10 de Agosto de 1541; Guatemala, 25 de Noviembre de 1541; ibidem, 4 de Junio de 1545; ibidem, 20 de Septiembre de 1547. Aun hay otra de Guatemala, á 20 de Febrero de 1542, en el tomo XIII de los Documentos Inéditos del Archivo de Indias, pág. 268; y otra de la
misma ciudad, a 17 de Agosto de 1545, en el Apéndice 11° de la Vida de Fr.Bartolomé de las Casas, por D. Manuel José
Quintana. Debemos creer, por último, que escribió algo de relaciones históricas, porque Bernal Diaz, en las últimas líneas de su
obra, dice: ‘‘que entre los papeles y me-
75
““morias que dejó el buen obispo D. ** Francisco Marroquín, estaban escritos ““los temblores, cómo, cuándo, y de qué ““ manera pasó, según aquí va declarado.” Un breve extracto, hecho al parecer, por Muñoz, se encuentra en la Colección de Documentos del Archivo de Indias, tomo III, pág. 386. (Remesaz, lib. II, cap. 6, 7, 9; lib. III, capitulos 5, 7, 11, 12, 18, 19; lib. IV, caps. 1, 6-10; lib. VII, caps. 4, 5; lib. IX, caps. 6, 16, 21; lib. X, caps. 2, 3, 21.— Vazquez, lib. I, caps. 8, 18, 30.— GonzáLez DáviLa, tom. I, pág. 139.—Juarros, trat. II, caps. 3, 5, 6, 7, 9; trat. 111, cap. 2.— Concilios Mexicanos, tom. I. pág. 284, y Ap. pág. 1.— Atcepo, Dicc., tom. II, pág. 309.— DÁviLa Papr-7 LLA, lib. I, cap. 31.— Bernat Diaz, cap. ült.— MenbiETA, Hist. Ecl. Ind., lib. V, pte. I, cap. 25. — GONZAGA, pág. 1327.— QUINTANA, Vida de Fr. B. de las Casas, passim.— Squier, pág. 36.— Cartas de Indias.)
1555—1560 29. Edición desconocida. En un ejemplar de la Vida de S. Antonio de Padua, escrita en mexicano por Fr.
Juan Bautista (México, 1605, 8°), que me franqueó el Sr. D. José María de Agreda, había una hoja de otra edición, cuyo contenido es como sigue: Un escudo de armas, que parece ser el de Martín de Ircio, marido de D? Maria
de Mendoza (hermana del virrey D. Antonio) y suegro de D. Luis de Velasco, el segundo.
Abajo del escudo, en tres renglones y medio: 4 AL MVY MAGNIFICO SE-|| ior Martin dircio, el Maeftro Ceruantes de fa || lazar, Lector de decretos y de Rethorica en || la vniuerfidad de Mexico. S. (Signatura a ij.) A la vuelta:
“Si vemos, como parece por las hyftorias, conferuadoras de los buenos hechos, y maeftras de la vida humana, qd los d o con fus perfonas, o con fus haziédas fueron
puechofos, o dieron hórra a la republica dóde biuieron: fueron no folamente de los fuyos, pero de los eftraños, muy eftimados: tanto que aüd por la muerte, deuda forgoía, dexaron de parecer en fu republica Gdaró immortales: o por lo q dellos otros Ícriuieró, o por las eftatuas y otras hérofas memorias G les pufieró por las gles fe dio el duido honor a los muertos, gloria a fus dícédiétes y patria, y mayor animo a los varones generofos pa hazerfe femejates a ellos, mereciédo la immor-
talidad, que por ningun otro camino fe alcanga, fino por hazer bien. Hallo muy magnifico feñor, cotejádo las obras d muchos d los paffados, con las de vueffa mer-
76
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1555-60
ced, que las vnas fueron muertas, porg hechas por fola la gloria del mundo, y las otras biuas, porque encaminadas pa la vida fin muerte. Paffo vueffa merced a efte nueuo müdo, como parecera por la cronica que defta tierra efcriuo: empleo fu hedad y
fuergas en ayudar qd tan grandes reynos.....
Incluí este fragmento en la reimpresión que, con el título de México en 1554,
hice de los Diálogos de Cervantes Salazar el año de 1875; pero entonces no tuve a
la vista el original, sino un apunte del Sr. Ágreda. Después vi la hoja, y encuentro que está impresa con los caracteres de la primera edición de los Diálogos de Cervantes, hecha por Juan Pablos en 1554 (n? 22); y la S inicial se encuentra asimismo en la pág. 40 del Speculum Conjugiorum de Fr. Alonso de la Vera Cruz, impreso por el mismo Juan Pablos, en 1556 (n? 27). Todo me indica una edición de ese impresor. En cuantoá la fecha, puede deducirse aproximadamente de los siguientes datos. En fines de 1554, al publicar sus Diálogos, aun no comenzaba á escribir Cervantes su Crónica: á lo menos no habla allí palabra de ella. En el Támulo Impe-
rial, impreso en 1560, se expresa de este modo (fol. y vto.): **Como tengo dicho ** más largamente en la general historia de estas partes;” y por el acta de Cabildo
de 15 de Enero del mismo año se ve que trabajaba entonces en esa obra. Ignoro
cuándo la acabó, y para no exponerme más á errar, coloco la impresión de esta hoja entre 1555 y 1560.
Pero ¿se trata de una dedicatoria de obra del mismo Cervantes, 6 de una de aquellas epistolas laudatorias que gustaba de poner en obras ajenas? Imposible es
resolver la duda. Verdad es que no se tiene noticia de que Cervantes escribiera más libros que los Diálogos, el Támulo Imperial y la Crónica de Nueva España, iné-
dita y perdida; pero nadie se atreverá á afirmar que no exista otra producción de su laboriosa pluma.
1557 30. Physica Speculatio, edita per R. P. Fr. Alphonsum a Vera Cruce, Augustiniane familie Provincialem, artium et sacre Teologie Doctorem atque cathedre prime in Academia Mexicana in Nova Hispania moderatorem. (Un gran grabado de S. Agustin.)
«4| Accessit compendium Sphere Campani ad complementum tractatus de ccelo.
4] Excudebat Mexici Joannes Paulus Brissensis, Anno Dominice Incarnationis. 1557. (Véase la fotolitografía.)
Portada orlada: las dos primeras líneas Phisica Speculatio, Edita per R. no son
de caracteres movibles. En fol., letra cursiva, á 2 col., preliminares en romana; algunas figuritas geométricas en los márgenes.
HDREPARI EA
PHISICA,SPECV-
‘aes
ELario, AditaperR.,
iS OKO OK HD. 49 HB. y IR ED ep «9
A V» P. FA LPHONSVM A VERA CA,VC B, em ath
facre Theologus Dolor gu/hiviame famitice Pronintialé, arcv ti Hifpania moderatoré
pum prime inAcademia Mexicanain noua
I. y
XB B GM HD A
y
$
$
y $
;
j
*
E
E 7 $
$
€ em—eraapantvad comate traBatus de colo. YExcndebat Mextci lod. Pau.BrifJé.«
Anno Ditice incarnationis, 1557
AA
3
338.456 OH CH EH CHEB GEEK ES HEH ENED en
1557]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
77
Vuelta de la portada, dedicatoria del autor a Sto. Tomas de Villanueva, arzo-
bispo de Valencia.
Foja 2? fte., una carta del Dr. Rafael de Cervantes, tesorero de la Metropolitana, al autor. Vuelta de la misma, prólogo al lector. Fs. 33 y 4? con el índice. Texto, pp. 1 á 380: entre las pp. 369 y 370 estan re-
petidas 360, 361, 366, 367, 368, 369, lo que hace 6 pp. más. Siguen 11 ff., mar-
cadas 1 á 12 (porque se omitió la 8?), y contienen el ** Compendium Sphere Campani.” No hay nota alguna final. (El ejemplar descrito está en mi poder. El del Sr. D. José F. Ramirez [n° 888] fué vendido en
£75
== $ 375; y anunciado después por el librero Quaritch en £96 — $ 480.)
Según D. Nicolás Antonio, la Recognitio Summularum se reimprimió ‘Salman.
1593. folio.
1573. folio apud Terranovam;” la Dialectica Resolutio en ese mismo lu-
gar y año, y la Physica Speculatio también ‘‘Salamantice 1573. folio, apud Joannem
Baptistam Terranovam.”— No menciona las ediciones siguientes que existen en la Biblioteca Nacional: Recognitio Summularum cum textu Petri Hispani & Aristotelis, admodum
Reverendi Patris Fratris Alphonsi a Vera Cruce Sacri Ordinis Eremitarum Divi Augustini, bonarum artium & Sacre Theologie Magistri, Cathedrarii Primarij
olim in Academia Mexicana in partibus Indiarum Maris Oceani. Accesserunt Libri duo: Primus de Topicis dialecticis: Secundus de Elenchis.—Nunc tertio summo studio, fide, exactaq; cura reuisa ab Authore & à plurimis mendis correcta et
aucta in multis. Salmanticz, in edibus Dominici à Portonotariis, MDLXIX. fol. Resolutio Dialectica, cum textu Aristotelis, admodum &c.— Nunc tertio &c.—
Salamantice, Joannes Baptista à Terranova, 1569. fol. Physica Speculatio, admodum &c.— Nunc
tertio ab eodem auctore edita, & in
pluribus aucta.... maxime in libro de ccelo et mundo, ubi noui orbis descriptio per loca maritima omnia, ad austrum & aquilonem & alia que desiderabantur. Sal-
manticx, Joannes Baptista à Terranova, 1569. fol. Las licencias reales de las tres obras son de Noviembre y Diciembre de 1568, y en todas se habla de otra edición hecha ““há siete años poco más ó menos,” lo que corresponde próximamente á 1563. Leclerc (Maisonneuve) Bibliotheca Ame-
ricana, 1878 (n” 596, 597), ofrece en venta las ediciones de 1569. Probablemente D. Nicolás Antonio escribió 1573 por 1563. En este año se hallaba en España Fr. Alonso, y se volvió en 1573. No es creible que dejara para entonces la reimpresión.
padres, Francisco Gutierrez, y Leonor del mismo apellido, eran bastante ricos,
ER. ALONSO DE LA VERA CRUZ,' uno A de los hombres más notables que Ml pasaron a la Nueva España en los
y quisieron loriá su hijo una educación
natural de Caspueñas, en la diócesis de Toledo. Nació hácia el año de 1 504. Sus
là, donde aprendió gramática y retórica, pasando luego á estudiar artes y teolo-
s Esta biografia, asi como la de Cervantes Salazar, se publicó en el libro intitulado México en 1554, y
por la misma razón que aquella, se reproduce aquí, aumentada,
tiempos inmediatos á la conquista, era esmerada. Al efecto le enviaron á Alca-
78
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
gía en Salamanca, y allí tuvo por maestro al insigne dominicano Fr. Francisco de Victoria." Graduóse nuestro Fr. Alonso en teología, y se ordenó de misa. En seguida leyó un curso de artes en la misma Universidad; y habiendo enviado el duque del Infantado dos hijos suyos á estudiar en ella, los puso al cuidado del Maestro Alonso Gutiérrez, sefialandole un decente salario. En tal posición se hallaba cuando en 1535 fué por procuradorá España el P. Er. Francisco de la Cruz, tan estimado entresus compañeros, los primeros agustinos de la Nueva España, queno leconocian con otro nombre, que el de ** nuestro padre venerable.” Después de haber reclutado algunos frailes de su orden, para aumento de la misión, quiso traer además un clérigo letrado que enseñase artes y teología a los religiosos: determinación extraña, Xo faltando en su propia orden sugetos fnuy aptos para tal ministerio. Pusolo6 ojos en el Maestro Alonso Gutiérrez; y aunque parecía imposible que éstg consintiera en dejar su aventajada poSición para seguirá un hombre casi desconocido que le quería llevará un mundo nuevo, hizole, sin embargo, la proposición. Al principio se negó cor-
tesmente el Maestro á aceptarla; pero á poco mudó de parecer, y se resolvió á seguir al religioso. Embarcáronse, y durante la navegación quiso Fr. Francisco completar la obra, adquiriendo para su orden un sacerdote de tanto mérito. Le habló de ello, no encontró resistencia, 1 Este célebre teólogo español era natural de
Vitoria, en la provincia de Álava. Le llevaron niño
á Burgos, en cuya ciudad tomó el hábito de los dominicos. Estudió teología en París, y fué rector del colegio de S. Gregorio en Valladolid. Pasó á Salamanca, donde enseñó teología, y tuvo por discípulo al insigne Melchor Cano. Falleció allí el 12 de Agosto de 1546. Después de su muerte se imprimieron en Leon (de Francia) sus Relectiones Theologica XII, 1557, en 8°, reimpresas después varias veces, Entre ellas hay dos, intituladas, la una De Indis insulanis, y la otra De Indis, sive de jure belli Hispanorum in barbaros, en que defiende la opinión de que la circunstancia de ser infieles los indios, no era causa bastante para privarlos de su libertad y del dominio de sus tierras, &c.
[1557
pero tampoco decisión favorable por entonces. No tardó mucho en obtenerla, y llegados a Veracruz, recibió allí el hábito nuestro Alonso, quien por el nombre de la ciudad y por el apellido de su nuevo prelado, dejó el de Gutiérrez, y tomó el nombre de Fr. Alonso de la Vera Cruz con que le conocemos. Pasó luego a México, donde entró el 2 de Julio de 1536, y cumplido el tiempo de noviciado hizo su profesión solemne el dia 20 de Junio de 1 537, en manos del P. Fr. Gerónimo de S. Esteban, Prior del convento de Sta. María de Gracia de México, nombre que llevaba, antes de tener el de S. Agustin.’ Inmediatamente después mereció tan señalada distinción como la de ser nombrado maestro de novicios, cuando acababa de ser uno de ellos. A los tres años, el de 1540, se fundó la primera casa de estudios de la Provincia en Tiripitio (Michoacán),*y el P. Vera Cruz fué enviado á ella por lector de artes y teología, y también para que aprendiera la lengua tarasca; porque aquellos primeros padres creian que no ganaba legítimamente el sustento que recibía de los indios, el que no era su ministro y les hablaba en su lengua. A pesar de ser ya punto resuelto en favor de los indios por la Junta eclesiástica de 1539, había aun mucha oposición a que se les administrase el Sacramento de la Eucaristía. El P. Vera Cruz sostenía en Michoacán la decisión de la Junta, y el único que allí le apoyaba era el célebre franciscano dinamarqués Fr. Jacobo 1 Gryatva, Edad I, cap. 16. Libro 1? de Profesiones de los Religiosos Agustinos de la provincia del Smo. Nombre de Jesus de México, 1534-1657, MS., pag. 3. 2 BasaLENQuE, Historia de la Provincia de S. Nicolas de Tolentino de Michoacán (México, 1673, 4?), lib. I, cap. 5.—Lexarza, en su Estadistica de Michoacan (pág. 109), tomándolo, sin duda, del Theatro Americano de Villaseñor (tom. II, pág. 26), dice que Tiripitío se hizo famoso ** porque se estableció allí en 1540 la primera Universidad y casa de estudio de toda la Nueva España.” La equivocación es patente. No se trata de tanto, sino de la primera casa de estudios de los agustinos,
1557]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Daciano, misionero también en aquellas tierras. Los cronistas de ambas religiones reclaman respectivamente para su fraile la honra de haber sido el primero que administró el dicho sacramentoa los tarascos.’ Fuese el uno 6 el otro, la opinión conforme de dos varones tan sabios acarreó consigo la de los demas ministros. Ocurrió poco después, en 1 $42, que el Illmo. Sr. D. Vasco de Quirega, obispo
de Michoacán, resolviera partir para Europa, à asistir al Concilio Tridentino, y con tal motivo dejó a nuestro Fr. Alonso por gobernador del obispado. Aunque el Sr. Quiroga llegó a embarcarse, no tuvo efecto por entonces su viaje, porque el navío empezó á hacer agua de tal manera, que hubo de volverse al puerto, desde donde, por no presentarse otra ocasión de emprender la jornada, regresó el Sr. Obispo á su diócesis, después de nueve meses de ausencia. Mientras gobernaba Fr. Alonso aquel obispado, le fué ofrecido el de Leon de Nicaragua, que renuncio. Al año siguiente de 1543 salió electo
provincial el P. Fr. Juan de San Román, y definidor nuestro Fr. Alonso. Esto era al tiempo que llegaban a México las Nuevas Leyes de 1542, que tantas restricciones ponían á las encomiendas, por lo cual los españoles resistieron la ejecución, y el virrey D. Antonio de Mendoza, de acuerdo con el visitador Tello de Sandoval, la suspendió, permitiendo á los quejosos que enviasen á España sus rocuradores, para pedir la revocación.
79
leer allí un curso de artes; mas á petición suya se trasladó la casa de estudios a Atotonilco, como lugar más acomodado, donde prosiguió su curso de artes y teología que duró dos años. Al terminar el segundo fué electo provincial en 1 548, y como su larga residencia y empleos en Michoacán le habían hecho cobrar afición á aquel reino, procuró dilatar en él su religión, para lo cual contaba también con el favor del venerable Obispo Quiroga. Fundó allá, en efecto, muchos conventos, entre ellos los de Cuitzeo, Y u-
rirapundarp, Cupandaro, Charo y Guayangareo (Morelia). Acabo su oficio en 1551: no sabemos en qué empleo los dos años siguientes, y en el de 1553 le hallamos nombrado catedrático de Prima de Teología Escolástica en la nueva Universidad de México. Según antiguos documentos, tuvo también la cátedra de
Escritura;' pero no usa de ese titulo al frente de sus obras.
/Ymportante, al par que curioso, sería
conocer cuál fué el sistema de enseñanza establecido al fundarse nuestra Universidad, y qué libros servian para las lecciones. Por desgracia, es casi completo el silencio de los autores acerca de este punto; pero podemos formar conjeturas que no parezcan alejarse de la verdad. La Escuela se fundó á imitación y con los privilegios de la de Salamanca, la cual, dice un autor, **se preciaba y honraba en tener a la de México por hija:”* de los catedráticos de ésta, alguno habia estu-
diado en aquella, y todos los indicios son
Nombrados que fueron, se agregaron á de que el espíritu y el sistema de ense-
ellos los tres provinciales de las órdenes de S. Francisco, Sto. Domingo y S. Agustin, quedando con este motivo Fr.Alonso como vicario provincial, lo cual se le cuenta por primer provincialato. En el capítulo del año de 1 545 le dieron el priorato de Tacámbaro, con el encargo de s Gayarva, Edad IV, cap. 11.—MEnNDIETA, Hisseria Eclesiástica Indiana, lib. IV, cap. 5.—La Rea, Crónica de la Orden de S. Francisco en Michoacan,
lib. I, cap. 31.
2 Morsno, Vida del Sr. Quiroga, lib. I, cap. 13.
fianza eran identicos; aunque las materias no habian de tener la misma exten1 Prólogo de los Estatutos de la Universidad, 1] 6, 3° fol. —GrijaLva, Edad II, cap. 13.— Según este
mismo autor (Edad IH, cap. 19), al principio se crió la cátedra de Escritura y se dió al P. Vera Cruz, ero dentro de poco tiempo “se convirtió en Teo-
logía Escolástica.” Muy poco debió durar la prime-
ra, porque Cervantes Salazar,du escribía un afio después de la fundación de la Universidad, ya no la menciona. Más adclante se restableció á expensas + de Alonso de Villaseca. 2 Grijalva, Edad I, cap. 12.
80
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
sión, sino la que convenía á una escuela nueva, que no podía alcanzar desde sus principios, ni necesitaba, el ensanche y autoridad de una institución afirmada por los siglos, y acreditada por los grandes ingenios que en ella florecian. La Universidad de México limitaba por el pronto sus aspiraciones á llenar una necesidad urgente: la de abrir aquí las fuentes del saber y la carrera literaria, á los
hijos de la raza española nacidos en remotas regiones, y a los nuevos vasallos, allanándoles la grave dificultad de la distancia, que les impedía acudir á aquellas ilustres escuelas. Por eso hallamos aqui solamente las cátedras necesarias para la enseñanza de las ciencias más útiles y más honradas entonces: la Teología, la Jurisprudencia Civil y Eclesiástica. Como auxiliares de ellas habia la del idioma latino, que no podía faltar, ya que era puerta á todas las facultades, y la de Retórica, que servía para dar forma al discurso. En ésta habria ciertamente explicación de clásicos, aunque sólo fuera para tomar ejemplos; pero ignoramos hasta qué punto llegaban, y qué autores se elegían. De humanidades no hallamos con claridad otra cosa, y fué preciso que los jesuitas, tan dados4 ellas, viniesen, años adelante, a fundar sus grandes colegios, para que la juventud mexicana recibiese en toda su extensión esa enseñanza, que tan copiosos frutos produjo. En cambio la Universidad, acomodándose á una ne-
cesidad local, estableció cátedras de lenguas indígenas, que hoy buscamos en vano. De la suficiencia de los catedráticos fundadores de la Universidad no puede dudarse, con sólo ver entre ellos maestros como Fr. Alonso de la Vera Cruz. Dados, pues, los antecedentes, claro se ve que la enseñanza de la Universidad
debía ser esencialmente escolástica: tenemos además prueba de ello en el nombramiento de Fr. Alonso para una cátedra de Santo Tomás. Personas hay, y no pocas, a quienes el nombre de escolasticismo sólo inspira aversión ó desprecio, aunque no se hayan tomado el trabajo
[1557
de saber qué es lo que desprecian. Olvidan ““que el reirse con demasiada facilidad suele seruna prueba de ignorancia.”* La filosofía escolástica, solemnemente rehabilitada hoy en la persona de uno de sus más ilustres maestros, ha contri-
buido quizá más que ninguna otra disciplina humana al desarrollo de la inteligencia, y en su largo reinado de siglos ostenta nombres que ninguna otra escuela ha logrado igualar con los suyos. Provista siempre de una luz superior, puede evitar los lamentables extravios de la razón humana, que tan aflictivos espectáculos nos presentan. Mas como todo se extravía y corrompe en manos de los hombres, la poderosa dialéctica del escolasticismo vino á convertirse en un necio afán de disputas sostenidas con pueriles y vacías argumentaciones, que causaron su descrédito, no poco aumentado por el ciego empeño de sostener el principio de autoridad en materias de suyo opinables y sujetas al examen de los sentidos. La dificultad de aquellas intrincadas doctrinas llegó á ser tanta, que raro entendimiento había bastante vigoroso para encontrar salida al laberinto; por una reacción forzosa se llegó á sacudir del todo el saludable freno de la autoridad, hasta en donde más necesario era, y dejados a sí mismos los juicios de los hombres, vienen dándonos los tristes resultados del más alto orgullo, aliado 4 menudo con la instrucción más
superficial.
!
Al desarrollarse el movimiento contra el escolasticismo, bien conocieron muchos de sus sostenedores el lado vulnerable del sistema, y preveían que una. vez abierta la brecha y apoderado de la plaza el enemigo, no se limitaría á corregir lo malo, sino que arrasaría todo. La generalidad de los escolásticos adoptó el partido de la defensa á todo trance; pero algunos hubo que sin abandonar, ni con mucho, el campo, conocieron que la reforma era indispensable; si bien la auto1 BALMES.
1557)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ridad de la doctrina, su inmediata conexión con las verdades religiosas, las profundas raices que había echado, y el temor de extraviarse, ó de exponerse cuando menos á la nota y censura de los suyos, los hizo obrar con demasiada timidez. No nos toca hablar de lo que en otras partes se hizo en ese sentido: nos basta con señalar el hecho de que en la Universidad de México hubo una de esas tentativas de reforma, muy débil, es verdad, y circunscrita á estrecho campo, pero no por eso menos interesante, aunque
casi desconocida. Al entrar en la Universidad el Maestro Vera Cruz no se carecía, por cierto, de libros de texto para las clases, pero él hizo imprimir otros, no poco voluminosos, que tenía ya preparados. Llamábase
entonces Curso de Artes al de Filosofia,
y él le había dado en las casas de estudios de su orden: en aquella época compuso los tratados que dió á luz tan pronto como se fundó la Universidad. Su objeto
está bien declarado al frente de uno de ellos. Quería disminuir en algo la oscuridad donde era mayor, movido á comasión del trabajo que los pobres estudiantes pasaban para meterse en la cabeza las sutilezas de aquellos terribles corruptores del escolasticismo. De la Dedicatoria de su Recognitio Summularum traduzco este párrafo: ““Dedicado hace años en esta Nueva España á enseñar la Dialéctica desde sus primeros rudimentos, cuidé siempre con esmero de guiar á los discípulos como por la mano en el camino de la sagrada Teología, de suerte que no envejeciesen en aquellos laberintos, ni retrocediesen por la magnitud de las dificultades. Pensaba yo y consideraba á menudo cuántas vigilias y cuántas fatigas había empleado en otro tiempo, ó mejor dicho perdido, en aprender aquellos silogismos caudatos, aquellas oposiciones impenetrables y otras mil cosas de ese jaez, que antes ocupan y agobian el entendimiento, que le pulen, aguzan
y adornan; más perjudican ciertamente, que ayudan y guian: en suma, allí sólo
81
se aprende lo que bien podríamos olvidar. Plenamente experimentado y convencido de ello, me propuse enseñar de tal modo cuanto pertenece á la Dialéctica, que quitado todo lo superfluo, nada echara de menos el estudioso. No trato de poner nada nuevo, sino de dará lo antiguo tal orden, queen brevísimo tiempo puedan los jóvenes alcanzar el fruto.” Igual propósito manifestó en los prólogos de sus otras dos obras Dialectica Resolutioy Physica Speculatio. Cuando años adelante fué á España, hizo reimprimir allí las tres, acaso con el designio de introducir también por allá esos textos reformados. Preciso es confesar, sin embargo, que el P. Vera Cruz procedió con suma timidez, y que si algo quitó de aquellas enmarañadas doctrinas, no ganaron mucho en claridad. Sobre todo, en la que llama Fisica es tan oscuro é inútil como puede serlo cualquier otro de su escuela: llena sus paginas con la máquina metafísica que ocupaba entonces el lugar de la verdadera física experimental. Cercenó algunas ramas superfluas; pero no se atrevió a meter la hoz en la maleza. Era hombre de su siglo, y en justicia no podemos exigirle que se adelantara á él: esto á muy pocos es dado, por singular privilegio. Pero aun cuando sus libros no produjeran gran
mejora en la enseñanza, son notables por su intento, y porque demuestran un esíritu menos servil, que el de la genera-
lidad de los profesores de su época, quie-
nes miraban con supersticiosa reverencia el vetusto edificio y no permitían que se le tocase ni en un ápice. No trascendían á la Universidad de México el movimiento y alarma que pro-
ducían en las de España las nuevas herejías, ni éstas hicieron prosélitos entre nosotros, á pesar de que aun no se organizaba aquí el tribunal de la Inquisi-
ción. Dos hechos tan sólo hallamos por aquellos días, que pudieran tomarse, no
ciertamente como señales de inclinación á las nuevas doctrinas, porque el acendrado catolicismo de sus autores aleja 11
82
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1557
trimonio de los indios. El padre Vera Cruz ahorraba á sus atareados compañeros el tiempo y el trabajo de registrar y avalorar las opiniones de infinitos autores, y les ofrecía un compendio en que podían confiar, con sólo ver el nombre del autor. Cuando la provincia se hallaba más satisfecha de los buenos servicios del padre Vera Cruz, se vió privada de ellos por las circunstancias que vamos á referir. De tiempo atrás venía defendiendo el padre la opinión de que los indios no debían pagar diezmos á las catedrales, porque sustentando, como sustentaban, las iglesias de los religiosos, cumplian con la obligación en que se funda el pago de diezmos. Tal opinión no era del agrado de los obispos, y habiendo llegado el caso á noticia del rey, despachó una cédula con fecha 4 de Agosto de 1561, en que prevenía al virrey que diera orden a Fr. Alonso para que fuese a España en los primeros navios. La cédula no mostraba disfavor, pues sólo expresaba que el rey quería ser informado de cosas tocanvez. Nada notable sabemos de su go- tes á su servicio. El viaje de Fr. Alonso bierno en esta ocasión: debió ser á satis- se verificó; pero con otro motivo. facción de todos, porque más adelante Desde los primeros años de la convolvieron todavía á elegirle. quista habían gozado en México las órUnafioantes había dado á luz su Specu- denes religiosas grandes privilegios conlum Conjugiorum, que tenía hacía dias dis- cedidos por diversas disposiciones de los puesto para la prensa, y que también hi- Pontifices, y ejercían la administración zo reimprimir en España con sus otras espiritual de los indios con casi total inobras, añadiéndole después un Apéndice dependencia de los obispos. Aquellos para conformarsus doctrinas con las nue- privilegios habían sido muy necesarios vas decisiones del Concilio Tridentino. en su época, no sólo por la falta de clero Aquella obra fué de suma utilidad prác- secular, sino también porque mientras tica á todos los religiosos, que tropeza- se entendía en la conversión de los inban con graves dificultades para resolver dios eran considerados éstos como neólos intrincados casos que á cada paso se fitos, y no convenía mudarles gobierno ofrecían en las cuestiones relativas al ma- y administración;* pero andando el tiempo y afirmados muchos en la fe, los obispos llevaban pesadamente tan amplias 1 Massebieau (Les Colloques Scolaires du XVT exenciones que á la verdad eran un gran Siecle, pág. 199) dice que **sous le contróle de l'inquisition aucune liberté n'était laissée à la pensée, estorbo para el buen regimiento de sus et les plus orthodoxes eux mémes tremblaient à diócesis. De ahí nacían continuas com-
toda sospecha de esa clase, sino como pruebas de que no se carecía de libertad para expresar opiniones que después fueron aceptadas, pero que en aquellos dias pudieron pasar poratrevidas. El Sr. obispo Zumárraga exhortaba con calor a la lección de las Sagradas Escrituras en lenguas vulgares, y el P. Vera Cruz, después de haber intentado un principio de reforma en los estudios, aprobaba sin reserva las opiniones del ilustre Fr. Luis de Leon, precisamente cuando á causa de ellas padecía prisión y proceso en el T'ribunal dela Fe. Ninguno de aquellos dos venerables padres fué inquietado: ni siquiera fueron sus opiniones obstáculo para que el primero subiera á la dignidad arzobispal, y el segundo continuara mereciendo la confianza de su religión.' En efecto, la provincia augustiniana había quedado tan satisfecha del buen gobierno del P. Vera Cruz, que para reelegirle sólo aguardó el trascurso de los seis afios que debían pasar de una elección á otra en un mismo sujeto. Asi es queen 1557 le nombró provincial por tercera
tout instant;” y añade que el P. Vera Cruz “fut un
moment suspect.” En los años á que se refiere, aun
no había Inquisición, y si no fué de su cabeza, no
sé de dónde sacó lo que dice del P. Vera Cruz.
I Parra, Gobierno de los Regulares de Indias,
n? 528.
1557]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
petencias de jurisdicción que agriaban los ánimos; y temiendo los regulares que las diligencias de los obispos en la corte
83
4
po á Quito, y el agustino con igual dignidad á Popayan. Aquel nombramiento llegó pronto á noticia del Cabildo y le alarmó, pues
importancia de la comisión que llevaban puede colegirse leyendo la carta que el franciscano Fr. Gerónimo de Mendieta escribió á su provincial en vísperas de emprender éste su viaje. Traza un negro cuadro de la situación del país, y la resume en estos términos: ‘‘Ha urdido (el demonio) tal trama de muchos estambres, y fabricado tal quimera de diversas partes (como son la desordenada y vieja codicia de los españoles; la desconformidad entre obispos y religiosos: la diversidad y multiplicidad de pareceres entre los mismos: los excesos y desatinos particulares de algunos dellos; las relaciones siniestras llenas de envidia y pasión; la venida de oidores nuevos sin
1 Actas del Cabildo Eclesiástico de México, MS. 2 Los acuerdos del Cabildo Eclesiástico nos fijan esta fecha, que sin ellos quedaría dudosa, por las contradicciones en que incurren los documentos impresos. Fr. Gerónimo de Mendieta en su Historia Eclesiástica Indiana (Lib. V, pte. 1, cap. 52) dice que el P. Bustamante ** partió de acá el año de 1561, y murió en el siguiente de 1562.” Pero la carta que á última hora dirigió al P. Bustamante tiene la fecha de 1° de Enero de 1562 (Col. de Doc. para la Hist. de México,tom. II, pag. 544. Véase también la página LXI del mismo tomo). Grijalva (Edad II,
cap. 18) precisa más la fecha del viaje, diciendo que los provinciales salieron ** por Mayo de 1561.” Po. co antes había dicho que el de S. Francisco ** murió dentro de seis meses después de llegado á la corte.” Sabemos por Mendieta que el dicho padre murió en 1562, y lo confirma Bentancurt (Menologio) fijando la fecha al 1? de Noviembre. Ahora bien: si el padre que murió ese dia llevaba seis meses de residir en la corte, había llegado á ella hacia el 1? de Mayo de 1562, lo cual conviene con la fecha de la carta del padre Mendieta, y con los acuerdos del Cabildo. Y lo mejor es que también conviene con otro
dieran por resultado la diminución de los privilegios, determinaron enviar procuradores, y fueron nada menos que los tres provinciales: Fr. Francisco de Bustamante, de los franciscanos, Fr. Pedro de Peña, de los dominicos, y Fr. Agustín de Coruña, de los agustinos. Es de notar que ninguno de los tres volvió a su provincia, porque el franciscano murió en Madrid, el dominico fué por obis-
aun cuando se ignoraba el objeto, bien experiencia, y otras cosas semejantes á se presumía, por las ““grandes discordias estas), que con este caos y confusa comque había entre religiosos, prelados y clé- posición, ha puesto en confusión y Babirigos.” Reunido el 14 de Noviembre de lonia el gobierno de la Nueva España.” 1561, y presidido por el Sr. Arzobispo A juzgar por esta carta, no se trataba Montüfar, acordó que éste fuera en per- tan sólo de defender los privilegios de sona á la corte para oponerse á las pre- los religiosos, sino de sostener la influentensiones de los religiosos: tan grave así cia de éstos en los indios, que juzgaban se consideraba el negocio. El Sr. Mon- menoscabada, con perjuicio de la religión tüfar, sin aceptar ni rehusar el nombra- y buen gobierno, por la conducta de la miento, dijo à los capitulares que pensa- Audiencia. Como tenían al virrey de su sen más lo que convenía, y dieran lugar parte, querían también que se le devolá la llegada del obispo de Michoacán, que viese la plenitud de su autoridad, exiestaba próxima. Vueltos á reunir el 12 miéndole de la intervención que en todo de Diciembre, resolvieron que en nom- se había dado á los oidores. Sea que nuestro Fr. Alonso hubiera bre de las Iglesias fuese á España el canónigo de la de México Alonso Bravo de recibido ya la cédula en que se le manLagunas, á quien se entregaron los co- daba ir a España, sea, como parece merrespondientes poderes el dia 9 de Enero jor fundado, que sin ese motivo los tres padres quisieron llevar consigo un auxide 1562." tar tan importante, es lo cierto que Fr. Por esos mismos dias partieron de la Alonso partió con ellos, y que á no haNueva España los tres provinciales.* La
84
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL: SIGLO XVI. à
ber sido por esta compañía, la empresa habría fracasado completamente. Porque, llegados á España, no tardó Fr. Alonso en encontrarse sólo, porla muerte de uno de los padres y presentación de los otros dos à sillas episcopales; y eso cuando el negocio que se le había encomendado tomaba carácter nuevo y mucho más difícil, con la publicación, á principios de 1564, de los decretos del Concilio Tridentino querestringían mucho los privilegios de los regulares, y señaladamente disponían que estuvieran sujetos al Ordinario cuando ejercieran ministerio de curas. No se arredró Fr. Alonso por tamaña dificultad, antes continuando acertada y enérgicamente la negociación, logró persuadir al rey que pidiese al Pontifice S. Pio V la revocación de esta parte del Concilio, en lo tocante á Indias, como lo ejecutó por su Breve de 24 de Marzo de 1567,' que dejó las cosas en el estado que tenían antes de la publicación de esos decretos del Concilugar del propio Grijalva, quien asienta (Edad III, cap. 26) que el P. Vera Cruz, compañero de los provinciales, **salió de la Nueva España el año de 1562." Otro embrollo de fechas hay en Grijalva. A] decir que los provinciales salieron por Mayo de 61, agrega que **luego por Agosto del mismo afio” llegó la flota en que venía la cédula con la orden de que el P. Vera Cruz marchase á España. La cédula tiene, en la obra misma de Grijalva, la fecha de 4 de Agosto de 1561, y dicho se está que no pudo llegar dentro del mismo mes en que fué expedida. Constando que el viaje de los provinciales se verificó en Enero de 1562, para conciliar esas contradicciones es preciso admitir que Mendieta, residente entonces en Toluca, al hablar del suceso en su Historia, escrita mucho después, se acordó más del año que acababa de pasar, que del que apenas comenzaba; que en la primera fecha de Grijalva hay un error de pluma 6 imprenta, y debe leerse ** Mayo de 1562;” y en fin que esta no es la de la salida de los provinciales, sino la de su llegada á la corte. La averiguación no es ociosa, porque de ella depende saber si el P. Vera Cruz marchó 4 España obligado por la cédula real, que ya había recibido, como parece indicarlo el P. Basalenque (lib. 1, cap. 8) 6 si la partida fué voluntaria, como dice Grijalva, y con razón. 1 Traele 4 la letra Mendieta, con las cédulas reales, en el lib. IV, cap. 30 de su Historia Eclesiástica Indiana. —Todo se reimprimió aquí, en 1568. Véase el n? 54.
[1557
lio. El P. Vera Cruz hizo imprimir, autorizar y despachar á toda la América miles de ejemplares del Breve y de una real cédula que ordenaba su publicación para que viniera á conocimiento de los indios. Puesto feliz término á tan grande empresa, aun obtuvo para los religiosos otras concesiones de menor importancia. Durante su larga permanencia en la corte fué conocido y apreciado su mérito por los principales personajes de ella. El Lic. Juan de Ovando, presidente del consejo de Indias, le escogió por confesor, y le ofreció el obispado de Michoacán, vacante por promoción del Sr. Morales y Molina al de la Puebla de los Angeles. Rehusóle el padre, y creyendo el presidente que la renuncia provenía de sentimiento de habérsele preferido el obispo de Michoacán en la promoción á la silla de Puebla, le ofreció ésta. Menos quiso aceptarla, y como el presidente le encargase la conciencia, diciéndole que el rey necesitaba de personas tales para regir los obispados, le contestó que no faltaban, y que ahí tenía al P. Fr. Diego de Chaves, quien fué en efecto nombrado obispo de Michoacán, aunque murió antes de recibir las bulas.' Queriendo entonces el presidente retener á Fr.Alonso en la corte, le propuso darle en ella el empleo de comisario general de su orden en Nueva España, Perú y Filipinas, con salario del rey; mas tampoco quiso aceptar, diciendo que no convenía que hubiese tal empleo. No hizo menos aprecio de él su propia orden, y lo demostró nombrándole prior del convento de Madrid y visitador de Castilla la Nueva. Por último, próximo ya su regreso á la Nueva España, le nombraron visitador de las provincias de América, en el capítulo celebrado en 1572, nombramiento que aprobó el Maestro general de la orden, añadien1 GrijaLVa, Edad III, cap. 24.— González Dé. vila (Teatro Ecles. de Indias, tom. I, pág. 120) dice que no aceptó.
1557]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
do el de vicario general en las mismas
provincias. Creia el P. Vera Cruz que
no convenian aquellos envios de visitadores, y nunca uso de sus poderes, asegurando haberlos aceptado solamente para que no se dieran a otro que viniera a perturbar la provincia. Despachado ya de todo, y deseoso de continuar sus tareas de ensefianza y predicacion en la Nueva España, se volvió á ella en 1573, trayendo consigo diez y siete religiosos y varias reliquias, entre ellas una del Lignum Crucis, de que dió una parteá la Iglesia Catedral, donde hoy se venera. La orden aprovechó la primera oportunidad, que fué la del capitulo de 1575, para elegirle provincial por cuarta vez, € inmediatamente, por el mes de Agosto del mismo año, fundó el colegio de S. Pablo, en virtud de una cédula en que el rey hacía merced de esa iglesia y de la doctrina de los indios de aquel barrio á los agustinos, siempre que así pareciese al virrey, al arzobispo y al provincial. Aunque por parte del segundo hubo alguna contradicción, al fin fué confirmada por el rey la posesión en favor de los agustinos. El P. Vera Cruz, sin más auxilio que las limosnas, levantó pronto un edificio para veinte colegiales, y dejó compradas casas y solares para ampliar el establecimiento, como se verificó más adelante: nombró rector al P. Fr. Pedro de Agurto (de quien darémos noticia en otro lugar), formó las constituciones del colegio, y le enriqueció con una selecta librería, poniendo por principio de ella sesenta cajones de libros que trajo de España, á los cuales fué añadiendo todos los que después venían á su noticia, y no se hallaban en la biblioteca. Puso además en ella una colección de globos, mapas é instrumentos científicos. Se le deben también las bibliotecas de los conventos de México, Tiripi-
tío y Tacámbaro; siendo de notar que las
cuatro bibliotecas daban testimonio del profundo estudio de su fundador, pues apenas habia en ellas libro que no estuviese rayado y anotado de su puño en
85
todas las hojas.' Tenia por costumbre examinar todos los libros nuevos que llegaban, y de su contenido tomaba materia para dar una lección extraordinaria á sus discipulos, ya después de comer, ya en otra ocasión quese presentara, exponiéndoles los puntos más notables que había encontrado, especialmente los que podían ofrecer dificultad, y las doctrinas que había en contrario. Una vez sola dicen que faltó á esa costumbre, y fué tan notable el motivo, que quiero referir el caso con las palabras mismas del cronista.* ** Cuando el tribunal de la Santa Inquisición prendió al P. Mtro. Fr. Luisde Leon, poraquellas proposiciones que tan mal sonaron en España, llegó acá la nueva con toda aquella ponderación y sentimiento que el caso pedía: escribieron que habían condenado las proposiciones todos los grandes hombres y todas las universidades, no solo de Espafia, sino de Italia y de Francia, y que el P. Mtro. Fr. Luis de Leon estaba tan pertinaz, que todavía quería defenderlas, de que nuestra religión estaba cuidadosisima y muy lastimada. Y llegando á leer las proposiciones, dijo el P. Mtro. (Vera Cruz) sin alterarse: Pues á la buena verdad, que me pueden quemar á mi, si á él lo queman, porque de la manera que él lo dice lo siento yo. Con todo eso no quiso hacer en esta ocasión lo que hacía en todas las demás, porque no habló más en la materia, por el respeto que se debe á aquel tribunal santo, hasta que últimamente dió la sentencia tan honrosa para el Mtro. Leon, y tan alegre para nuestra religión.” De 1 Fr. Gerónimo Roman en sus Repúblicas del Mundo (República Cristiana, lib. XV cap. 15, marcado por error 17) cuenta á Fr. Alonso entre los que habían formado copiosas librerías, y dice: ** Otro es el Mtro. Fr.Alonso de la Vera Cruz, fraile agustino, varón de vida muy religiosa y adornado de doctrina. Este también ha llegado á tener siete mil ducados de libros, y aun más, si supiera guardarlos. Esta librería está hoy en S. Agustín de México, porque gobernó en aquel reino muchos años los monasterios desta orden.”
2 GrijaLva, Edad IV, cap. 11.
86
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
este notable testimonio en favor de Fr. Luis de Leon no sé que hayá hecho men-
ción ninguno de sus biógrafos, tal vez por no haber tenido á la vista la rarísima crónica en que se encuentra.
Acabado el trienio de aquel provincialato, convocó capitulo en el convento de Atocpan, y hecha la nueva elección, mostró una concesión que tenía del general de la orden, confirmada por el Papa Gregorio XIII, para que los provinciales durasen cuatro años en su cargo. Pudo ser el primero que aprovechara la próroga; pero lejos de eso, no la quiso para sí ni para sus sucesores, y con las razones que expuso en el mismo capítulo, consiguió que la provincia renunciase la concesión. El deseo de conservar el mando, que tan general es y tantos males produce, nunca tuvo cabida en su ánimo, como lo mostró en varias circunstancias de su vida; y es la prueba mejor
de que merecía los cargos que se le con-
fiaron. La influencia que justamente había adquirido por su virtud y saber no se limitaba á su provincia. Los agustinos
de Filipinas, abrumados con el peso de
aquella conversión, deseaban que ministros de otras órdenes fuesená ayudarles. No sabiendo cómo conseguirlo, acudieron á nuestro Fr. Alonso, quien ocurrió al virrey, y por su mediación se logró que en 1577 pasasen á aquellas islas diez y siete religiosos de S. Francisco. Y poco más adelante, con motivo de las competencias de jurisdicción que, como en México, se habían suscitado allá entre los agustinos y el obispo de Manila D. Fr. Domingo de Salazar, dominicano, el obispo consultó a Fr. Alonso, ‘‘como oráculo que era de toda Nueva Espafia," y recibió en respuesta una carta tan docta, que bastó para templarle.' Los religiosos tuvieron en adelanteaquella carta como regla de su conducta, y como texto para resolver dificultades. La enseñanza de sus discípulos, la com1 Martinez, Historia de Filipinas, cap. 9.
[1557
posición de las obras de que después hablarémos, las respuestas 4 las continuas
consultas que se le hacían de todas par-
tes, las atenciones del gobierno, aquella inmensa lectura, forman tal cúmulo de ocupaciones que no se comprende cómo tenía tiempo para todo. Pero sólo dormía cuatro horas, era enemigo mortal de la ociosidad y de las pláticas vanas, y no
desperdiciaba jamás un momento. Con-
tinuamente repetía: Habete rationem temporis, tened cuenta con el tiempo. Por cierto que podía repetir con autoridad el precepto, quien sabía tan bien ponerle en práctica. A tanta doctrina juntaba Fr. Alonso una sólida virtud, una profunda humil-
dad, una extremada pobreza, y lo que es más extraño en hombre tan sabio y tan
versado en negocios arduos, un candor
y sencillez admirables en las cosas del trato común. ** No es tan fácil engañar á una criatura de cinco años, como lo era engañar al P. Maestro,” dice su principal cronista: indicio deánimo limpio y corazón sano. Dos años antes de su muerte enfermó de la orina, y llevó con invencible paciencia los atroces dolores consiguientes á su mal. En fin, á la edad de ochenta años, cargado de merecimientos
reposó en el Señor, á principios del mes
de Junio de 1584. Poco antes de morir escribió una carta á cada uno de los frailes de su provincia, rogándole que le encomendase á Dios, y empeñándole á ello con el recuerdo de algún obsequio ó beneficio que le había hecho. Fue su muerte en el colegio de S. Pablo, y le enterraron con gran solemnidad en la capilla mayor.
Tenemos impreso de él lo siguiente: I. Recognitio Summularum. 1554 (Véase el n? 20). II. Dialectica Resolutio. 1554 (Véase el n? 21). III. Speculum Conjugiorum. 1556 (Véase el n° 27). IV. Physica Speculatio. 1557 (Véase el n? 30). V. Constitutiones. Religiosissimi Collegii
1557]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Divi Apostoli Pauli ex Ordine Sancti Patris Nostri Augustini, apud GRiJaLva, edad
III, cap. 32. | VI. Avisos á los estudiantes de Teología, 1d., cap. 33. VII. Carta al principe Maximiliano, 1*
de Octubre de 1 549, rogándole que dé el
virreinato de México á D. Francisco de Mendoza, hijo del primer virrey D. Antonio. En las Cartas de Indias, pag. 88. En la misma colección (págs. 141, 144)
hay otras dos cartas (1? de Mayo de 1559 y 7 de Marzo de 1560) suscritas por Fr. Alonso y otros padres. VIII. Carta al Illmo. Sr. D. Fr. Domingo de Salazar, obispo de Manila, fechada en México á 12 de Febrero de 1583.— Chronicas de la Apostolica Provincia de S. Gregorio de Religiosos Descalzos de N.S. P. S. Francisco en las Islas Filipinas &c., por Fr. Juan Francisco DE S. ANTONIO (Manila, 1738-44, 3 ts. fol.), Pte. I, libro 3, cap. 8.— Crónica de la Provincia de los Santos Apóstoles S. Pedro y S. Pablo de Michoacán, por Fr. Panto BEAUMONT (México, 1874, 5 ts. 4°) lib. II, cap. 27 (tom. V, pág. 410). Hay noticia de los siguientes manuscritos:
I. Compendium Privilegiorum Regularium. MS. de 100 fs. Es el que Grijalva (fol. 188 vto.) dice que no se imprimió “por la forzosa contradicción que habia de tener;”’ pero eran pocos los religiosos que no le tenían manuscrito. II. Expositio Privilegii Leonis X in favorem Religiosorum in Indiis existentium.
En 4?
87
III. Declaratio Clementine, Religiost de Privilegiis. En 4° IV. Commentarium in secundum Magistri Sententiarum. librum. En 4° mayor. Le vió Eguiara manuscrito en la biblioteca del colegio de S. Pablo. V. Commentaria in Epistolas Sancti Pauli in Universitate Mexicea e Cathedra dictata (Eguiara). VI. Relectio de Libris Canonicis super illud Pauli II ad ditum: Omnis Scriptura divinitus inspirata utilis est ad docendum, &c. (Id.) VII. Relectio de dominio infidehum et justo bello, de que habla el autor mismo en su Speculum Conjugiorum, art. 32, al márgen (Pag. 160 de la edición de México). VIII. Apologia pro Religiosis commoranlibus et evangelizantibus Verbum Det in partibus Maris Occeani (Eguiara). IX. Respuesta al Sr. D. Fuan de Salcedo, canónigo de México, sobre si los provinciales de Indias pueden dispensar la edad en sus frailes para ser ordenados presbiteros.
En Tiripitio a 6 de Abril de 1574 (Beristain). La preguntay larespuesta (muy breve y ambigua) están en un Códice del
Sr. Ágreda. Según Grijalva, hizo impri-
mir también los Sermones de Sto. Tomas de Villanueva (México, viuda de Bernardo Calderón, 1657, 4*) Parece, por el mismo Grijalva, que Fr.Alonso escribió algo en castellano, acerca de historia de su provincia ó vidas de religiosos, porque cita textualmentevarios pasajes de un escrito de este género, como puede verse en las fojas 108 vta., 141 vta. y alguna otra.
1558 31. Gilberti (Fr.Maturino). Arte en Lengua de Michoacán. 1 tomo en 8°, letra cursiva, al cual falta todo el pliego A, y otras muchas hojas
en diversos lugares.
Al fin tiene este colofón:
1 A HONRA Y GLORIA DE | nueftro Señor Iefu Chrifto, y de fu bendita || madre: aqui fe acaba el arte en la lengua Ca- || ftellana, y en la lengua de Mechua-
88
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1558
can: hecha || por el muy R. padre Fr. Maturino Gyl- || berti de la ordé del Seraphico
padre fant Frá||cifco: con la qual fe podran aprouechar della || todos los que pretendieren aprender la || lengua de Mechuacan: y tambien || podra feruir para los In-
dios de ||
Mechuacan para apren-|| der la lengua Caftella-|| na. acabo fe de impri || mir
a ocho de|| Octubre de || 1 558.]| Años.
A la vta. de esta foja (que debe ser 172) empieza la Tabla, que ocupa otra foja más, y falta el fin. Los caracteres son los del Speculum Conjugiorum, de Fr. Alonso de la Vera Cruz, impreso por Juan Pablos en 1556. Es indudablemente edición de este impresor. (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. D. José F. Ramírez.— Vendido [n° 834] en £3.15=8 18.75. Anunciado por Quaritch en £ 5 = $ 25.)
1558 32. Tesoro Espiritual en Lengua de Mechuacan, en el cual
se contiene la Doctrina Cristiana, y oraciones para cada dia, y el examen de la conciencia, y declaración de la Misa. Com-
puesto por el R. P. Fr. Maturino Gilberti, de la orden del Seráfico Padre S. Francisco. Año de 1558. Este título está debajo del escudo episcopal del Sr. Montúfar, con el lema: PRO XPO LEGATIONE FVNGIMVR.: (V éase el facsimile.)
Vuelta de la portada, una advertencia en tarasco, con este título: **T TH ESAVRO SPIRITVAL]|é lengua de Mechuacan.”
Fs. 2? y 3?, dedicatoria en latín al Sr. Montüfar. México, 18 de Agosto de 1558. Foja 4?, licencia dada por el Sr. Montúfar en México, á 10 de Agosto de 1558, para imprimir ““una Arte y Vocabulario, y Devocionario, escrito en lengua tarasca **de Michuacán.” Dice, que por cuanto él no sabía la lengua, ni había en su arzobispado quien la supiera, confía en las letras, rectitud, buen celo y cristiandad de los censores que habían examinado la obra por comisión del Sr. Quiroga, obispo
de Michoacán, y eran los padres Fr.Alonso de la Vera Cruz, de la orden de S. Agustin, y Fr. Jacobo Daciano, de la de S. Francisco; Diego Pérez Gordillo, cura de Michoacán, y Francisco de la Cerda, cura de Sirosto. Foja 5°, licencia del virrey D. Luis de Velasco 4 Juan Pablos, para que pueda imprimir ““el Arte, Vocabulario, y Devocionario contenido en la facultad desta
“otra patte.... con tanto que el dicho impresor trate y concierte con el dicho padre **
Fr. Maturino Gilberti.... el tiempo por que se ha de imprimir, y precio como
““se ha de vender.” Fecha en México a 12 de Agosto de 1558.
Licencia del provincial de S. Francisco, Fr. Francisco de Toral, para imprimir
Áeuerd
x
oxydes ouped
A orowie[op Avy ouLmey pej ej rur “eqD
1uej *osji2ue14
ed squoyo
“e10219 "dy
[b3j *(2UIUOI
g$ tapouy
VuULI0p
VADN3T7
oyando) jap 3p410
NA
[2 Aerp epe»
IVALIVIdS ja1od [3p 9)
02 e[paurexe
9p [ous*t»enu2 w
0pnos7
NISALVIAD
Jb OVOSAHA
yop 40s2udun
HLVI NWIAJNI
y
PERFICITVR.
1558]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
89
esas obras del P. Gilberti, porque le constaba ““ser católicas, necesarias y primas, **precipue el Diálogo, Vocabulario y Arte, con el Devocionario que agora tiene com“puesto,” según relación de los padres Fr. Alonso de la Vera Cruz, y Fr. Jacobo Daciano, guardian de Tzintzuntzan; del P. Diego Perez Gordillo, cura de Pázcuaro, y de Fr. Miguel de Alvarado, cura de Tiripitio. Fecha en Tacuba á 10 de Agosto de 1558.
Foja 6 fte., aprobaciones del P. Daciano (en latín), y del cura Perez Gordillo. Foja 6 vta., 7 á 13 fte., el Calendario. Foja 13 vta., comienza el texto, en puro tarasco, con el epígrafe: ** Doctrina
“Chriftiana ||En lengua de Mechuacan,” en la cabeza de las páginas. Al principio
del texto se ve el escudito con la leyenda en tarasco, de que hemos hablado en el n? 14: otros muchos hay repartidos por toda la obra. Hasta la foja 40 no hay foliatura: comienza en la 41.
Termina la Doctrina en la 48 vta: la 49 tiene este titulo: “f EXAMINATO-
“RIO MAYOR ||d la cófciécia, € d cada vno por fi mefmo pue||de examinar fu ** cófciécia quando fe de|| ra a confeffar, es cofa muy vtil pa-||ra los naturales y para “los nue||uos difcipulos en la légua,||otro mas breue fe po||ne al cabo defte|| mayor." Llega á la foja 116 (la 62 duplicada, y no hay 104). De la 117 á la 124 está el
** Examé pegño de la conf." y acaba * FINIS. Laus Deo." Principia la 125 sin folio ni título: á la vuelta: **f]DECLARACION DE LOS « MIS||zerios de la miffa y de los prouecbos de oyr la con||devocion." La 126 no está numerada, y si la 127. Siguen 20 sin numerar, con las cuales concluye el libro. En la vuelta de la ültima hay un largo colofón en tarasco: sólo puedo leer de
él estas palabras: **Iefu Chrifto.... fancta Maria.... Deuocionario.... Fr. Maturio * Gilberti fat Francifco.... Iuan Pablos.... 20.... Octubre....1558." Por remate, cinco líneas en tarasco. En 8?, letra romana. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M* de Ágreda.)
De este Tesoro Espiritual, diez y siete años anterior al Tesoro Espiritual de Pobres
(1575, n? 65), y enteramente diverso de él, no sé que nadie haya hecho mención: yo tampoco he visto otro ejemplar que el descrito, muy maltratado, por cierto.
1559 33. Diálogo de Doctrina Cristiana, en la lengua de Me-
chuacán. Hecho y copilado de muchos libros de sana doc-
trina, por el M. R. P. Fr. Maturino Gilberti, de la orden del Seráfico Padre S. Francisco. Trata de lo que ha de saber, creer, hacer, desear, y aborrecer el cristiano. Va preguntando
el discípulo al maestro.
go
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1559
Y yeti siranda y qui aringahaca Diálogo aringani, ychuhca himbo chupengahaqui Cristianoengani, yngui vca tata chen casirequa Fr. Maturino Gilberti sant Francisco tata. Tepari-
mento ambaqueti. Ma hurenguareri curamarihati tepari hurendaperini. Ca hurendahperi mayocucupanstahati hurenda equaembani. Año de 1559. (Véase la fotolitografía.)
En fol., letra gótica pequeña, á 2 col., £6 líneas en cada una. La portada y preliminares de letra romana, líneas enteras. A la cabeza de cada página hay un listón
grabado que sobresale algo por ambos lados: se encuentran de cuatro formas diversas, pero dos son las más frecuentes. Dentro de esos listones está la indicación
del contenido de la página, y los folios en las impares: todo de gruesa letra gótica. En la vuelta de la portada y frente de la f. ij está el Proemio y Epístola al virrey Velasco, sin fecha. Allí suma el autor lo que la obra contiene, en estos términos:
“ Primera y capitalméte vn Dialogo en g fe incluyen las tres virtudes Theologales,
conuienea faber, fee, efperáca y charidad: en la fe, fe declaran fus doze articulos. En la efperága, fe declaran la (sic) fiete peticiones del Pater nofter. Y en la charidad, los diez
mandamiétos de la ley de Dios, y los dos euangelicos y los cico dla nueftra fancta madre yglefia: affi mefmo trata d los fiete facramétos, con fus declaraciones. E los fiete pecados mortales, y las fiete virtudes contrarias a ellos. Y la muerte de los bue-
nos y de los malos en fu porcion. Y de la venida del antechrifto, y juyzio general, de las penas del purgatorio y perpetua damnacion del infierno y gozos del cielo. Contiene affi mefmo el dialogo, la matheria de predicar todos los domingos del año, facada de la verdad de la facra diuina efcriptura va todo por tal modo expuefto
y declarado, que facilmente qualquiera hallara auifo para fu cófciencia, confolació para fus trabajos, y defpertador que le defpierte, acordarfe de Dios que le crio, y de quien tátos beneficios tiene recebidos, y manera como le deua feguir, y lo que
confeguira dello. A cuya compoficion, fui muy incitado, y facilmente convencido, entendida la notoria y eftrema neceffidad, en que efta puefta, efta nueua planta y viña dl fefior.”
|
Vuelta de la f. tj y fte. de la (ij, las licencias del Arzobispo, del virrey y del provincial. Son las mismas del nümero anterior. De las aprobaciones sólo hay dos
en el libro: las de Fr. Alonso de la Vera Cruz y de Fr. Jacobo Daciano. Fr. Alonso dice: ** Doy este parecer porque há veinte afios, poco más ó menos,
que entiendo la lengua de Mechuacán y he tratado con los indios, predicando y confesando y administrando los demas sacramentos." Fr. Jacobo da la razon de su parecer, diciendo: “Y entiéndolo, porque há más de diez y seis años que los predico y confieso (a los indios) y ad ministro los otros
sacramentos.” Asegura que había leido el Arte, Vocabulario, Diálogo y Devocionario, ““sin dejar palabra ninguna.” No fué mala tarea. A la vuelta de esta misma f. {ij comienza el texto en puro tarasco, y sigue hasta
Bf)
;hriftiana,enla lengua Y Mechvacá, Hecho
y copilado de muchos libros de fana doétri-
|N
r Reuerendo padre Fray Ma- |j el muy na,po turino Gylbera dela orden del leraphico Pa |; dre fant Frácilco. Trata delo que ha de faber creer,hazer,deflear,yaborrecer, el Chriftia-
Va preguntandoel difcipulo al Macflro. uo, UYYETI SIRANDA Y QYI Aringabaca Dialogo aringani,ycbubca bibo cbupengabaqui Cbriftianoengani, ymgui vca tata ché cafireg Fray Maturino Gilberti [ant Fracifcotata, Teparimento am baqueti,Ma burengua reri curamaribati
tepari burendabperini,Ca burendabperi mayo«ucupanstabatiburendaegembani, Bho ve.15 596
1559]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
gi
la ttxtb vta. Faltan, en la numeración, las ff. c[-clíx; la ccbj está duplicada, y luego las ecb à cexiij. A la vuelta de la eexltiij hay una larga nota en tarasco, en forma de pifia.— El fol. eexlb comienza asi:
Aquí comiensá las ||Epittolas p euangelíos ve to=||dos los Domingos Del año||con fus Termones. Acaban en el fol. cexceb con otra nota en tarasco, semejante a la del fol. cexltiij. Entra nueva foliatura de números arábigos, que va de 1425. El título de esta parte es:
«| Síguete ve las tribulaciones p Y fus puechos || exemplo de nueltro feitor Xetfu Chrifto, p ve los gloríotos fanctos: es a fa-||ber fant Cuttachio p fant Alexo: facofe vel fanctoral que con el dialo=||go fe auia de imprimir, p por faltar potlidilivad no te ba imprimilivo, p ti efto quevara por imprimir, mup coxa quevara elta o=-||bra vel dialogo, porque acota muchas betes con ello. Un grabado de S. Eustaquio, con el ciervo.—A la vuelta de la f. 13:
Del glorioto principe fat Miquel p de fu exce || lencia p oficios. En la vuelta del fol. 22 no hay más que el colofón:
CA hórray gloriad nueftro Señor Jefu Apo p de fu bendita madre la birgen Maria, aquí fe acaba el libro llamavo vía logo de doctrina chriftiana en lengua de flechuacan: hecho p copilaYo de muchos libros ve {ana doctrina por el muy. KR. 33. Fran fa= turino Gplbertí ve la orden vel Seraphico paure Sant JFrancit co: el qual fue bífto p examinado por el muy Keuerendo padre JFrayp Alonto ve la fiera crus, maeftro en (ancta
Theología p provincial ve la orven vel Señor Sant Auguftin. sue impretlo en cafa de Xuan 33ablos Breflano, con licencia vel Flluttriftimo Señor Don Lups de Vielafco Ai Torrey p Capitan general en efta nu tua Gf{patia por fu Mageltad. 3 afi me(mo con licencia bel muy Xiluftre y Re uerendiflimo Se for von Als fo de FAS tufar.
Arrobi{po delta grande putigne p muy leal ciudad de Mexico. A cabofe de imprimir a xb. ví as del mes ve Funio ve 1559 Años.
(9)
92
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI. .
[1559
Las seis paginas siguientes estan ocupadas con la Tabla ve las principales materias, y concluye con dos notas en tarasco, que al parecer contienen la tasa. (El ejemplar descrito es del Sr. D. José M* de Ágreda.— E] del Sr. Ramirez [n° 835], muy apolillado, se vendió en £91 —$ 455; y le anunció después Quaritch en £ 105 =8 525.)
El Diálogo de la Doctrina Cristiana es la obra más voluminosa que conocemos de las prensas de Juan Pablos, y debió costar inmenso trabajo al autor, no menos que al impresor, quien desempeñó con brevedad su grave tarea, puesto que en la
portada tenemos la fecha de 1559, lo cual nos dice que la impresión se comenzó dentro de ese año, y quedó acabada á 15 de Junio. Se trata de un volumen de cerca
de 600 págs. en fol., á 2 col. de letra gótica pequeña, y en lengua ignorada por los cajistas. A pesar de las muchas aprobaciones que la obra lleva al frente, el Consejo de
Indias mandó recogerla. Así lo dice Leon Pinelo, que debía saberlo bien. Tanto por referirse al presente libro, como para conservar una curiosa pieza inédita, in-
serto a continuación una real cédula que se halla en una biblioteca de Puebla.’ EL Rzv.— Muy Reverendo in Christo Padre Arzobispo de la ciudad de México de la Nueva España, del nuestro Consejo. Juan Velazquez de Salazar, pro-
curador general della, en nombre de Fr. Cristóbal de Birviesca, procurador general de la orden de S. Francisco, de la provincia de Mechoacán y Nueva Galicia, y Fr. Joan de Ayora, y Fr. Joan Baptista de Lagunas, difinidores, me ha hecho relación, que en la dicha provincia de Mechoacán há muchos años que reside Fr. Ma-
turino Gilberti, religioso de la dicha orden, hombre de buena vida y ejemplo y
doctrina, y gran lengua tarasca, el cual ha hecho y traducido en la dicha lengua un Dialago (sic) de doctrina cristiana, muy provechosa para los indios de la dicha provincia, y que habiéndolo presentado ante el visorrey D. Luis de Velasco, y al arzobispo vuestro antecesor, le mandaron examinar á teólogos y religiosos pláticos en
la dicha lengua, y hallaron ser obra muy católica y necesaria de imprimirse, y le mandaron imprimir, de que se hicieron muchos cuerpos; y que por contradicción del
obispo y religiosos de la dicha provincia se mandó que no se vendiesen ni divulgasen, y por cédula nuestra se ordenó que se corrigiesen los cuerpos del dicho libro, y habiéndose tornado á ver, con la relación y claridad que dió el dicho Fr. Ma-
turino, no se halló cosa que se debiese corregir, suplicándome que atento el fruto
que se seguiría á los indios de la dicha provincia de Mechoacán con la lectura del dicho libro le mandásemos divulgar, y que se hiciesen muchos cuerpos dél, come-
tiendo os este negocio para que lo hiciésedes ver y examinar de nuevo, siendo necesario; y habiéndose visto lo susodicho por los del nuestro Consejo de las Indias, . fué acordado que debía mandar dar esta mi cédula, por la cual os ruego y encargo
que veais el dicho libro que ansí hizo el dicho Fr. Maturino Gilberti, y le exami-
neis y hagais traducir, y ansí traducido nos le envieis al dicho nuestro Consejo, juntamente con vuestro parecer, para que en él visto se provea lo que convenga. Fecha en S. Lorenzo el Real á 15 de Mayo de mill y quinientos y setenta y cinco 1 Me la comunicó el Sr. D. Francisco de P. Troncoso.
94
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1559
Signasti, Domine, servum tuum Franciscum signis redemptionis nostre. Indorum nimia te fecit prole parentem, Qui genuit moriens, quos, Pater alme, foves; Confixus vivis, langues, cum mente revolvis, Vulnera, cum spectas, stigmata carne geris.
(Véase la fotolitografía.)
A la espalda, el mismo grabado que está á la vuelta de la portada del Tripartito (n? 5), sin las palabras 4ve Maria &c.— F's. 2 4 180, el Vocabulario espafiol—tarasco.
Hay, por último, otra foja sin numerar, que tiene al frente el colofón:
UA honrra y gloria de nueftro Sefior Iefu Chrifto, y de fu bendita Madre la virgen Maria, aqui fe acaba el Vocabulario en lengua de Mechuacan y Caftellano: hecho y copilado por el muy. R. Pa-
dre Fray Maturino Gylberti, de la orden del Seraphico padre Sant Francifco. Fue impreflo €
caía de luan Pablos Breffano, con licencia del Illuftrifimo Señor don Luys de Ve lafco, Viforrey y Capitan general en efta nueua Efpaña por fu Mage-
ftad. Y affi mefmo con licécia del muy yllustre y Reuerendiffimo Sefior dó
Alonfo de Mon-
tufar Arcobif po defta grande ynfigne y muy leal ciudad d Mexico. Acabo fe d imprimir a fiete dias del mes de Setiembre de
1559
Años.
>
A la vuelta, unos versos latinos: ““f] Frater Hieronimus Vanegas Minorita in
“laudem Authoris," y esta nota, en gruesos caracteres góticos: ‘““{ 39 bocabulario
^ buramuquet'rt pt-|| quihuca parauaca tanichan pefos." (El ejemplar descrito está en mi poder: es el único que he visto con la segunda portada. El que poseía el Sr. Ramírez, no apareció en la venta de sus libros.)
1559 35. Gilberti (Fr. Maturino). “Cartilla para los niños, en lengua tarasca. Imp. en México, 1559, y corregida
““se reimprimió en 1575.” Comienza así: ““Chemendo casirequa acha hurendahperi
Graocabularío en lenguade Mechua can
COMPVESTOPOR EL reverendo padre Fray
Maturino Gilberti
dela ordé del fera
phico Padre fant Fran cifco, 4 Fue viítoy examinado
oa licencia impreffo,
DIRIGIDO AL MVY Illuftre y reverédifTimo Se
ñorDó Vaíco de Quiro-
o Mechua ga Obispde can, Año.de,1 $59,
«i coricnea cl
bula
LENGVA CAST LLANA Y,
Medhuacana,Compuello pot d muy
Reucrendo
sisino Gln rent
qd ignathidomineferu m
* tuum
QNDORYV Mnimia te fecft prole parentem Lan moriens,quos pater alme fours, Confixus viuisJangues:cum mente reuoluis,
Vulnera,chm (peGas,ftigmats came gerig
= 559]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
95
< “care nozan andihmapirini, ysquire nangate zan cuiripeni aripiringa hurendani * “Cartilla, hinguix yamendo Christianoecha himbo undahaca hurenguareni....” Así Beristain. No he visto la edición de 1559. La reimpresión de 1575 debe ser la que está inclusa en el Tesoro Espiritual de Pobres, impreso en dicho año (n? 65); á lo menos comienza allí la Cartilla con las mismas palabras citadas por Beristain.
1559 36. GRAMMA || tica Maturini || TRACTATVS OMNIVM FE-|| re
que Grammatices ftudiofis tradi folét|à fratre Maturino Gilberto mino-||rita ex doctiffimis collectus | autoribus. Una cruz con las llagas de S. Francisco, y al rededor: **Gloriari nos oportet in
“Cruce Domini || noftri
IESV CHRISTI in quo||eft Salus Vita & Refurrectio
(€ noftra."
MEXICI|| Excudebat Antonius Efpinofa.| MDLIX. En 8°, letra romana buena, muy bien impreso.
Portada y preliminares, I-IV. Gramática,
V-CLXVIII. Concluye con la pa-
Iabra FINIS.
Sigue en el mismo volumen otra obra, á la que faltan las 6 primeras fojas. Tal CO mo está, empieza con 2
ff. sin numerar, y luego van numeradas de 9 a 130, fal-
tza ndo también las ültimas. Por el aviso puesto al frente, se vienen conocimiento
A = que es un compendio de la Gramática. Dice así: * Auctor Lectori. Libros de Grammatica Institutione quos nuper explanatio** mibus illustratos edideram, compulsus sum, lector humanissime, nudos fere ac ** luce privatos, diligentius tamen correctos, denuo foras dare: tum ne scholiorum
** wnultitudine impedirentur tyrones, tum ut eis non solum ad divites, sed etiam ad “E tenuiores (quorum multo major semper fuit copia) aditus patere. Quare te etiam “E zatque etiam rogo, uteorum tenuitatem vel nuditatem potius boni consulas. Vale.” Segün Betancurt, en su Menologio (Octubre 3), el Arte latino del P. Gilberti fué “aurito para los colegiales indios de Tlatelolco, y le tenía y estimaba D. Carlos de
$3 gzüenza y Góngora.— Este es el primer libro impreso por Antonio de Espinosa.
(El ejemplar descrito fué del Sr. D. José F. Ramírez. Se vendió [n° 366] en £ 31— $ 155; y le anun-
Ct <> Quaritch en £ 40 —$ 200.—En el Catálogo no se hace mención del segundo tratado aquí descrito: wedactor asentó el error de que probablemente este es el primer libro impreso en México con letra
TC» mmana : otros dejamos ya descritos.)
1559 37.
¢ FRATER ALPHONSVS A VERA CRYV:-| ce or-
Qnis Heremitarum Sancti Auguftini Magifter facre pagi-| nz
96
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1559
prouintialis huius nouz Hyípaniz indignus, venerabilibus | prioribus localibus eiufdem prouintiz, & patri-| bus eiufdem ordinis, & voti, falutemin [domino fempiternam. En 4°, letra romana, 14 ff. No hay portada: el título está en la cabeza del fol. 1, y sigue inmediatamente asi:
“Cum his diebus venirent ad manus conftitutiones noue Rome edite, atd in
duobus capitulis generalibus pximis Romano & Recanatenfi.... cófirmate.... vt ille reciperentur & pro conftitutionibus haberentur & non alig....” &c. Prosigue
diciendo que para utilizar la edición de las Constituciones, hecha cuatro afios an-
tes (n? 26), las había cotejado con las nuevamente acordadas, anotando todas las diferencias, las cuales había mandado imprimir, y son las que forman el presente opüsculo. No tiene nombre de impresor ni afio; pero la epístola ó introducción
del P. Vera Cruz está fechada en México á 1? de Noviembre de 1559. La edición
está hecha con los caracteres de Juan Pablos, y la C inicial se encuentra en otras producciones de sus prensas, especialmente en la Recognitio Summularum del mismo
P. Vera Cruz, á fs. 71 y 78. (El ejemplar descrito era del Sr. D. J. F. Ramírez. Vendido [n° 889] en
21.10— $107. 50.—Anun-
ciado por Quaritch en £25 —8 125.)
1560 38. El escudo episcopal del Sr. Montúfar, con el lema PRO XPO || LEGATIO|| NE FVGIMV || R, y abajo en letras góticas, impresas en rojo:
| sManuale Sacramentorum fecunz|| dum bfum ecclefie füüexicane. Po= uiter||imprefum, cum quibufdam additioni=|| bus btilifimis: que omnia in fequéte pa || gella reperies. A pesar de lo que anuncia el título, no se halla el índice del contenido de la obra
á la vuelta de la portada, sino que es blanca.
Sigue, sig. d ij una epístola latina de Cristóbal de San Martin al Sr. Montifar, y luego ‘‘{] Ad Sacrorum Ministros Archiepiscopus Mexicanus.” En la epistola dice Cristóbal de San Martin, que él ordenó el Manual por orden del Arzobispo, extractándolo de los Romano, T'oledano, Salmantino, Sevillano, Granadino, Placentino, y otros.— El Arzobispo ordena que se use este Manual y no otro, bajo
pena á su arbitrio.
Foja a fi) comienza el calendario, que acaba en b. Al principio de cada mes hay un grabadito con el nombre del mes en francés: el de Julio está en Febrero, y vice
versa. En laf. 10, sig. b tj (las g anteriores estan sin numerar), comienza el Manual, A la vuelta del fol. 50 un Calvario (el de la portada de la Psalmodia Cbristia-
na, n? 92) y enfrente cuatro grabaditos, que representan escenas de la Pasión.—
Llega la numeración á 173, y concluye con tres sin numerar. En el frente de la
que debía llevar el fol. 175 se encuentra el colofón:
TVMVLO TMPE RIAL dela gran ciudad de Me xico,
X 3
CE
Q|u S
==
QU
EN MEXICO.
PorAntonio deEfpinofa
iprrrarrsrz E P7
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
97
T Deo gracias TY Explicit Manuale fecundum btus alme Gcclelie Merxicane: fumma dill gentía nouiflime recognitum in multit ‘gs locupletatum. Emprelum in precla ra brbe Mexicana, in edibus Lo=hinis Pauli imprefloris. An= no Domini. 1560. Bridie Kalenvas Augu= {ti.
A la vuelta:
H4 ELL H4
Licencia del Sr. Arzobispo Montüfar á Gaspar Denciso, su secretario, para que haga imprimir este Manual. Frente de la siguiente:
Licencia del virrey D. Luis de Velasco, á favor del mismo Gaspar Denciso, para que pueda imprimir el Manual, con privilegio por seis años.
Vuelta de la misma:
Tasación del Sr. Arzobispo Montüfar (16 de Julio de 1560) en que dispone que Gaspar Denciso, su secretario, á cuya costa se había impreso el Manual, no pueda llevar por cada ejemplar de él, encuadernado en papelones, más de tres pesos de oro común.
En 4°, impreso con bien cortados caracteres gOtiros gruesos, y hacia el fin con romanos. La impresión es bella, toda de rojo y negro, muy exacta de registro, y
con notas de canto llano, cuando el caso lo pide. (El ejemplar descrito está en mi poder. El del Sr. D. José F. Ramírez tenía además una adición relativa al Oficio de Difuntos y álos Matrimonios por poder; pero le faltaban las ocho primeras fojas. Ven-
dido así [n° 473] en £21.10=8 107.50, y anunciado por el librero Quaritch en £25=8 125.)
1560 39. Túmulo Imperial de la gran Ciudad de México.—En México. Por Antonio de Espinosa. 1560. En 4°, letra romana. (Véanse las dos fotolitografias.)
Este libro, escrito por el Dr. Francisco Cervantes Salazar, es tan raro, que por
muchos años fueron infructuosas todas mis diligencias para hallarle. Al cabo, en Marzo de 1875, tuve la satisfacción de ver un ejemplar en la rica colección del
Sr. D. José M* de Ágreda. Desgraciadamente le faltan las ff. 4 y 5, así como la 13
98
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1560
parte superior del dibujo del Túmulo. Este grabado fué, sin duda alguna, ejecutado en México, porque lo corto del tiempo trascurrido entre la celebración de las exequias y la impresión del libro no permite admitir que el grabado se pidiera á España. La suma rareza de la obra, su corta extensión, y su notoria importancia como monumento de la grandeza á que había llegado México en pocos años, me hacen reproducirla aquí por entero, no sea que desaparezca este ejemplar, hasta
ahora único, y con él la memoria de tan notable solemnidad. Se acompañan un grabado de la planta del Túmulo, y dos fotolitografías exactisimas de la portada y de la parte existente de la vista del mismo Tümulo. Quizá algun día aparezca otro
ejemplar que proporcione el medio de llenar los vacios que me he visto obligado á dejar en esta reimpresión.
TUMULO IMPERIAL DE LA GRAN CIUDAD DE MEXICO. Licencra DEL ILustrrisimo VISORREY DESTA Nueva EsPARA AL IMPRESOR. YO DON LUIS DE VELASCO, VISORREY Gobernador y Capitan General por §. M. en esta Nueva España, y Presidente del Audiencia Real della. Por cuanto en esta ciudad de México, en el monesterio del Seftor Sant Francisco, en la capilla del Señor Sant losepb, que está en él, se bicieron las bonras del invictisimo Cesar Emperador Don Carlos rey nuestro señor, que sancta gloria baya. Para las cuales se bizo Tumulo, y otras cosas notables. Y por mi mandado se ba recopilado las cosas que en las dichas bonras se bicieron: y porque es justo que quede memoria dellas, be mandado se imprima en molde. Atento & lo cual, doy licencia y facultad á vos Antonio de Espinosa, Impresor, para que podais imprimir la relación de las dicbas bonras, con los versos y epitafios, prosas, letreros, ast en Latin como en Romance, como en el dicho Túmulo estaba, con el debujo dél. Sin que por razón dello incurrais en pena alguna. Fecho en México & primero de Marzo de 1560. DON LUIS DE VELASCO.
Por mandado de su Señoría, ANTONIO DE TURCIOS.
El Doctor ALONSO DE CORIA, Oidor de la Audiencia Real que reside en México, al prudente lector. EU OSTUMBRE ha sido y es, prudente 1 3, £3 lector, no menos antigua que usa-
NES da entre las naciones del univer-
so, dar á los difunctos sepultura, y hacer a cada uno las obsequias conforme 4 su dignidad y méritos, en muestra y señal del amor que les tenían. Y porque los vivos, viendo la honra que á los virtuosos aun en la muerte se hacía, se incita-
sen á virtud, se ponían imágines, letras
y figuras en los sepulcros, para mejor comoverlos á hacer obras dignas de seme-
jantes honras, y para que se acordasen que eran mortales. Á cuya causa los latinos á los sepulcros llamaron Monumentos. Y aunque algunos filósofos gen-
tiles burlaron deste cuidado, otros varo-
nes sabios y señalados hubo que no sólo dieron sepultura á los hombres, pero aun á algunos brutos animales, ciegos con el afición que les tenían, pensando por esta vía mostrarla, en recompensa del servicio que dellos habían rescebido. Y así no nos maravillarémos de aquella noble reina de Caria, que para muestra del gran
amor que en la vida tuvo á su hermano
y marido, y porque la memoria dél fuese durable, le hizo aquel sumptuoso y loable monumento, que es contado entre los siete milagros del mundo, usurpando para él el nombre de su mismo marido. Por cuya excelencia á todos los sepulcros famosos llaman Mausoleos. Muchos otros pudiera referir, que dejo por no hacer á nuestro propósito, ni las cerimonias que en esto se han usado, y porque todos pueden justamente dar la ventaja al T'ümuloó Monumento, y a lo demás que en este oficio funerario de la Majestad del Emperador nuestro señor, el Ilustrísimo Visorrey desta Nueva España, y esta insigne y muy leal ciudad de México hi-
cieron, que cierto fué de tanta pompa y
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
majestad, que podemos muy bien decir que, Omnis Cesareo cedat labor Ampbitea-
tro. Y que, Unum pro cunctis fama loquatur opus. Pues verdaderamente en todo ello mostraron el amor y lealtad con que siempre han servido y amado á su rey y señor, y que á ninguno otro con más ra-
zón se debía. Por manera que ellos hicieron lo que eran obligados, y los naturales lo mismo á su imitación y ejemplo: demás que con tan claras muestras entendieron la lealtad que á tan gran señor y monarca se debía, así en Ja muerte como en la vida, y que la distancia tan grande que hay destas partes 4 España, no es causa para que menos que aquellos reinos sintiesen tan gran pérdida. Y porque el maestro Cervantes de Salazar lo escribe con la prudencia é ingenio que suele hacer lo demás (como por la obra parece), ruego al que esto leyere, no deje de verlo hasta el cabo, porque le hago cierto que no le desagradará. Al Ilustrísimo Señor Don Luis de Velasco, Visorrey de la Nueva España y Capitan General della, Presidente del Audiencia Real que reside en México. El maestro Cervantes de Salazar. S.
a más cierto argumento, Ilustrí-
,
PLE simo Señor, y la más clara muesn
ate tra que el buen criado suele dar de haber con amor, diligencia y fidelidad servido á su sefior, es cuando alcanzándolo por dias, en su muerte y después della, hecho el sentimiento debido, no se descuida (como acontece en los más) en las cosas que le tocan de honor y autoridad. Esta virtud (digolo sin ningün encarecimiento), apartado de la persona Cesárea por tantos millares de leguas (que no poco se ha de estimar), ha tenido V.S. tan aventajada de otros criados de S. M., que haria yo grande agravio a la verdad e mi escriptura, si ya que en el todo no puedo, a Jo menos lo que en mí es, no dijese lo que por mis ojos he visto. El cuidado y solicitud con que V. S. en este Nuevo Mundo procuró, según la posibilidad de la tierra, se hiciesen las Ob-
99
sequias Imperiales, para dar á entender con señales palpables á los antiguos moradores dél, lo mucho que pudo, y lo más que debía al invictísimo Carlos quinto, que Dios tiene, y la reverencia y amor ue deben tener a su felicisimo subcesor el rey don Phelipe nuestro señor. Esto se hizo mediante la industria y consejo de V.S. tan aventajadamente, que conocido lo que acá se puede (como parecerá
por este libro), hizo mucha ventaja á to-
do lo que se hizo en el Antiguo Mundo, porque para esto halló V. S. las entrañas y corazones, así de españoles como de
naturales, tan aparejadas, que cada uno
según su talento, con gran voluntad se empleó en lo que le mandaron, é hizo el sentimiento que al fallecimiento de tan gran monarca se debía, como si de cada uno fuera padre natural indulgentísimo. Y porque acto tan célebre, manifestador de la fidelidad y amor queasu rey y señor este Nuevo Mundo tiene, era razón que en el Antiguo no estuviese encubierto, y que la Majestad del rey don Phelipe nuestro rey y señor supiese cuán lealmente es servido, determiné escrebir este libro y dirigirle 4 V. S., así por haber sido la principal causa dél, como porque la Justicia y Regimiento desta insigne ciudad, cuyo coronista soy, llamándome á su cabildo, me mandó que escriptas estas Obsequias Imperiales, las publicase debajo del nombre de V.S., á quien suplico tenga en más el celo y voluntad con que sirvo, que el trabajo, pues con mucho no llega adonde debía y yo quisiera. Con tanto Nuestro Señor la Illustrísima persona de V. S. con muy mayor estado por muchos afios prospere y guarde.
TÚMULO IMPERIAL, á las Obse-
quias del invictisimo César Carlos quinto. Hecbo en la insigne y muy leal cibdad de México, por mandado del Ilustrísimo Visorrey de la Nueva España.
JABIENDO el invictísimo y religio-
M Ui sísimo César Carlos quinto deste Exa nombre por todo el discurso de su vida hecho cosas memorables en am-
100
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
pliación de nuestra sancta fe, y aumento de sus reinos y señoríos, entendiendo que antes de la muerte, por las variedades que hay en la vida ninguno debe ser alabado, porque el perseverar en virtud ha de ser hasta la muerte, que es el fin y remate desta vida: desnudándose en sus dias (lo que con mucha dificultad y rarisimamente se hace) del imperio y monarquía del mundo, que para bien esperar la muerte es carga muy pesada; recogido por casi dos años como un particular caallero en el monesterio de Yuste, que es en España, cerca de la ciudad de Plasencia, puso la proa con asídua contemplación y oración en conquistar y ganar el imperio y señorío eterno del cielo, para que fué criado y desde los primeros años de su discreción pretendía, ocupado en esta obra, de la cual pendia su eterno vivir; ordenada sanctísima y sapientisimamente su conciencia, llegado el tiempo en que había de pasar desta vida, encomendando el alma en manos del que la crió y redimió, falleció á los cincuenta y ocho años de su edad. Cuya muerte, después de haber sido sentida y llorada con aquel afecto que su vida fué amada por todo el antiguo mundo, luego que en este nuevo se supo, por D. Luis de Velasco, su antiguo criado, Visorrey y Gobernador de la Nueva España, hecho el sentimiento que era obligado, entró en acuerdo con el Audiencia Real, y después con el Arzobispo, Justicia y Regimiento de la ciudad de México, cabeza de este Nuevo Mundo, tratando dónde y cómo se celebrarían las Obsequias Imperiales. Y así después de varios y diversos pareceres que hubo, porque la Iglesia catedral de México era pequeña y baja, y no había lugar donde el Túmulo Imperial en aquella altura y grandeza que convenía se plantase, y la casa real de donde había de salir en procesión el Virrey y Audiencia con toda la ciudad estaba muy cerca de la iglesia mayor,para que pudiese ser vista y hubiese lugar por donde anduviese, y porque para este efecto había todas comodidades que
[1560
convenían en la capilla de Sant Ioseph y patio del monesterio de sant Francisco, se determinó se hiciese alli. Esto así ordenado, mandó el Virrey á Claudio de Arciniega, arquitecto excelente, maestro mayor de las obras de México, que trazase y ordenase el Túmulo, y hecho el modelo dél se lo trajese, para que por él se viese lo que se debía hacer. El cual, como diré luego en la descripción del Tümulo, fué diferente de las trazas que en Espafia y en otras partes se hicieron, y procuróse en esto y en otras muchas cosas, no concurrir con los otros túmulos, porque la pompa fúnebre con esta diferencia y novedad, fuera de la majestad que en ella hubo, fuese más grata a los que la viesen y oyesen. Y porque para entender en esto y proveer lo necesario, convenía se encargase dello alguna persona de calidad y confianza, mandó el Visorrey á Bernaldino de Albornoz, alcaide de las Tarazanas y regidor de México, lo tomase á su cargo. El cual con todo cuidado y diligencia proveyó las cosas necesarias que le pareció conveniente, como adelante parecerá, á la gran-
deza y majestad del Túmulo, entendiendo por su persona cotedianamente hasta que se acabó. Tardó en acabar el Túmulo tres meses. Y porque había una danza de catorce arcos de cantería muy bien labrada que estorbaba la vista al Túmulo, los mandó quitar y pasó adelante: lo cual agració en gran manera el edificio, y dió mucha majestad al Tümulo. Al cual en el entretanto que se acababa, era de ver la gente que concurría, así de los españoles como de los naturales, para ver los soberbios y sumptuosos principios que llevaba. Hubo muchos curiosos que aficionados á la grandeza y majestad de su principio, cada día iban a verle hasta que se acabó. Y cierto tuvieron razón, porque como parecerá por lo que luego diré, fué obra extraña y de gran variedad para todos los que la vieron. Entretanto que la arquitetura del Túmulo se proseguía, porque las figuras y escudos de armas imperiales y reales, y otras
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
102
B
C
[1560
A
K
car
mA
E repartidos en esta manera. La basa tenía de alto la mitad del grueso de la coluna por la parte de abajo, y el capitel otro tanto, y el tronco de la coluna vein-
tiun piés; de manera que estas primeras
colunas tenían veinticuatro piés y ocho los pedestales, que venían á tener estas capillas y cuerpo primero, treinta y dos iés de alto, hasta llegar a los arquitra-
bes: tenía cada coluna de diámetro tres
piés, de manera que venían á ser de ocho gruesos cada coluna con basa ycapitel, y para dórica venía á ser más estirada un grueso de lo que requiere: y esto se hizo consideradamente, porque como las colunas desta primera orden y cuerpo rimero eran muchas y estaban cerca de
F muy gran ser á la obra. Las cuatro colunas I, K, L, M que estaban en la capilla del medio no daban muestra de los edestales, porque la cama del Túmulo
les hacía á todas cuatro un pedestal don-
de cargaban las basas al peso de los otros ocho de fuera, y por esta razón venían á ser todas las colunas iguales, lo cual todo guardó bien el arquiteto, y tuvo gran consideración y aviso en todo, porque si las unas vinieran más altas que las otras, habían de ser necesariamente unas más gruesas que otras y causaran disproporción: y haber esta variedad en un mismo cuerpo es cosa reprobada en buena arquitetura.
Con esto se da la razón deste primero
ha vista, no se ocupasen las unas á las cuerpo, hasta los capiteles de las colunas otras.
Las salidas de las basas y capiteles destas colunas eran la cuarta parte de lo grueso dellos, y ansímismo las molduras que guarnecían los pedestales eran dóricos, con aquellas salidas y razón que el arte lo requiere. Fueron las dichas colunas desminuidas y estriadas lo que su género demanda; de manera que daban
dichas, sobre las cuales venía el arquitra-
be, friso y cornija que guarnecía toda la obra por arriba: lo cual todo tenía cinco piés y medio de alto, en esta manera: pié y medio el arquitrabe de alto, y de grueso lo que tenía la coluna por la parte de arriba, en el cual grueso iban labrados unos florones. Y la cornija tenía de alto un pié y tres cuartos de pié, y lo restante
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
al friso, el cual aunque llevaba su alto no llevaba en él los triglifos y metopas que se suelen poner, sino muchos despojos de guerra y trofeos de la Muerte
muy bien labrados, y no menos agradables á los ojos que lo miraban. Sobre la cornija deste primer cuerpo, venía un frontispicio por remate de cada capilla colateral, que tenía de largo cada frontispicio lo que tenía la capilla de ancho de coluna á coluna, dándole la altura conforme á su razón. Y este remate de frontispicio también lo hacía en
103
César, aventajándole y dándole lo más digno, por lo cual decía la letra: Digniori dignissima.
Al otro lado del cuadro del pedestal, estaban muchos indios enlutados, con candelas encendidas en las manos, mostrando con los rostros tristes gran sentimiento por la muerte de César; decía la letra, preguntando y respondiendo: Quo properant Indi pullatis vestibus omnes? Caesaris ad Tumulum, justaque sacra petunt.
los lados de las capillas, adonde se jun- procurando con ambas manos acorvar taban para remates dellas dos medios frontispicios, desta manera: de la coluna A hasta la coluna I, medio; y de la coluna I hasta la coluna H, otro medio, que hacía un frontispicio entero, y desta manera quedaban las capillas por los lados con sus remates, ni más ni menos ue por delante, Tenían los cuatro frontispicios delanteros en las puntas dellos sus acrotereas muy bien labradas, conforme á su razón, encima de las cuales y de cada una dellas estaban puestas cuatro muertes de bulto muy al natural, que tenía cada una de alto ocho piés, y cada una dellas tenía sus insignias de la muerte, diferentes las unas de las otras, las cuales no se ponen en la montea porque no ofusquen á las armas imperiales que estaban dentro. Y á los lados destos frontispicios, sobre las ocho colunas que tenían pedestales, venían por remate dellas unos obeliscos á manera de agujas piramidales, que tenía cada una de alto treinta piés, las cuales parecían muy bien, y con estos obeliscos y frontispicios hacían fin y remate por de fuera las cuatro capillas colaterales, y por de dentro dellas pasaba el mismo ornato de arquitrabe, friso y cornija en cuadro. Como por de
fuera y sobre la cornija se cerraban es[Faltan las hojas 4 y 5.]
oro derramados por ella: que significa-
ban los muchos oficios de la Prudencia. Quitaba esta diosa una guirnalda a Ulises de la cabeza, y poníala sobre la de
A la vuelta estaba unvillano robusto,
una palma. Significaba esta figura la constancia y firmeza de César en los trabajos bellicosos, hallándolela Fortunacon más vigor y fuerzas cuando pensaba tenerle rendido con sus acontecimientos. Declarando esto la letra decía: Tamen usque recurret.
Estaba al otro lado el Emperador, teniéndole la Muerte de la mano, y junto à él la Fe con una cruz en la mano, con que le aseguraba la partida, pues aunque moría, no había vivido para sí sino para el augmento y ampliación de la Fe. Decía la letra: Non sibi, sed Fidei vivebat Carolus ille, Invida quem nobis jam Libitina tulit.
En la coluna siguiente, en la frontera
de su pedestal, había un castillo roquero con un leon á la puerta tendido y en lo alto estaba un gallo: daba á entender es-
ta figura el esfuerzo y cuidado con que
César ganó y conservó muchos reinos y señoríos. Decía la letra: Cura et fortitudine.
A la vuelta en el otro cuadro estaba el labirinto de Dédalo con un clavo en la puerta y un ovillo colgado del clavo: denotaba esta figura haber César, con singular prudencia y sagacidad, salido dichosamente con muchas cosas que con fuerzas humanas no se podian acabar: correspondía esta figura á la fábula de Theseo. Decía la letra: Difficillima sagacitate vicit.
104
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
En el otro cuadro estaba el Emperador y D. Hernando Cortés delante dél, armado con la espada desnuda en la mano, y á par dél muchos indios: daba á entender esta figura haber Hernando Cortés, en ventura del César y con su favor, conquistado el Nuevo Mundoy llamado al sancto Evangelio innumerables gentes. Decía la letra: Quid Cortesius ille potens, quid Martia virtus rodessent armis Caesarea sine ope? Carolus ille suis perfregit pectora fatis Nastraque dejecit numina vana Deum.
En la coluna de la mano derecha que hacia la capilla colateral, en el cuadro frontero de su pedestal, estaba la Muerte levantado el un brazo hacia el cielo, y el Emperador dandole la mano, contando sus triunfos, rindiéndose con ellos ala Muerte; lo cual daban a entender los versos siguientes: Flandria nutrivit claris me Regibus ortum, Hispanos rexi, sceeptraque Sacra tuli, Gallorum vici regem, Turcasque repressi, Et Mauros fregi, captaque Roma tremit, Tunetum bello cepi, fudique Sicambros; Germanos domui, Thuscia fracta fuit. Indos subjeci, stravi simulachra Deorum. Nunc Libitina potens, linquere cuncta facit.
Al otro lado, hácia dentro, estaba el Buen Celo vestido de blanco, con dos rostros: con el uno miraba al cielo alzando hácia él el un brazo; con el otro miraba al suelo, bajando el otro brazo, sefialandole con el un dedo: significaba esta figura haber César guiado y encaminado todas las cosas temporales para el cielo, y por eso decía la letra: Sic inferna, ut contingant superna.
En el cuadrado, hácia afuera, estaba el Emperador sentado en silla imperial en campo claro, y los nueve de la Fama, en pié, en campo escuro; la Fama volando sobre la cabeza del Emperador, descogiendo con las manos un envoltorio de papel lleno de trofeos, dando á entender que solo César la habia ocupado tanto en publicar sus hazañas, que ponía á los de la Fama en olvido. Decía la letra: Unus mihi pro multis.
[1560
Y á la misma figura se aplicaban estos Versos:
Hic inter primos numeratus Casares omnes, Carolus heu, Christi functus amore jacet. Sponte sua gessit pro Christi dogmate bella Claudet et hzc cineres ocius urna suos.
Hacia dentro del otro lado estaba la Muerte con una culebra enroscada en el brazo derecho y en la mano una saeta; decía la letra, avisando la necesidad del morir y la prudencia con que se había de esperar: Statutum est hominibus semel mori.
En la coluna siguiente, en el cuadro hácia la escalera, estaba el Emperador
abiertos los brazos, esperando la Muerte
con rostro alegre. Decía la letra:
Letatus sum in his que dicta sunt mihi.
En el otro cuadro que salía hácia fuera había un círculo con dos rostros, el uno de muerto y el otro de vivo. Significaba esta figura la buena muerte de César haber sido principio de su eterna vida, porque la propiedad del círculo (según los matemáticos) es que puede comenzar donde acaba, y acabar donde comienza, y por esto decía la letra: Vite principium mors optima.
Al otro lado, hácia la capilla mayor,
estaba la ciudad de México sobre una laguna con muchos ídolos quemados y quebrados arrojados del templo, y al otro
lado muchos indios hincados de rodillas, adorando una cruz rodeada de rayos de sol, dando gracias á Dios porque en el tiempo de César, y con industria de Hernando Cortés, fueron alumbrados de la ceguera en que estaban. Decía la letra: Nomine regali mundum Cortesius amplat,
Vincens indomitos, vivit in orbe fides. Si rex non humeris Indos portaret opimis Insignes patria, dic quid uterque foret?
En el cuadro del pedestal de la otra coluna de la capilla mayor, estaba el Emperadorsentado, armado de todas armas, en silla imperial, y aquellos afamados capitanes, Alejandro, Aníbal, Pirro, Cipion Africano, las cabezas descubiertas,
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
armados, cogendo yerba del campo en sefial de vencidos. Aludia esta figura a la costumbre de los antiguos, que dando la ventaja á su contrario, cogendo yerba del suelo se la daban en reconoscimiento que le hacían señor del suelo. Decían, pues, estos capitanes en la letra: Jure porrigimus herbam.
Estaban unos disticos que declaraban lo mismo: Carlo felici merito porrigimus herbam
Si causam quzris, per mare queris aquam. Mores, justitiam, leges, Martemque potentem, Vis uno dicam nomine, Carolus hic.
A la vuelta del pedestal, hácia la capilla de Sant Joseph, estaba el Emperador
sentado con el cetro tendido, y Monte-
zuma y Atabaliba, emperadores en este Nuevo Mundo, hincados de rodillas, tendidas las manos tocando en el cetro con rostros alegres, manifestaban que
habían sido vencidos, para vencer al demonio que los tenía vencidos. Decía la letra: Cedimus victuri.
En el cuadro del pedestal de la coluna postrera, hácia la capilla de Sant Jo-
seph, estaba la Justicia con un peso en la mano y una espada desnuda en la otra, el Emperador frontero en pié con corona y cetro. Decía la letra: Nil Astrza potens juvit, nil candida virtus, Si tandem morior, Sarcophagoque premor.
En el cuadro de la mano derecha estaba el dios Jüpiter vestido á la antigua, metido en la mar, las espaldas vueltas á Espafia y el rostro á Occidente, con las dos colunas de Plus Ultra debajo de los brazos, denotando que para la gran ven-
tura de César no había término. Aludía á lo de Virgilio en el primero de la Eneida, por lo cual decía la letra: Imperium sine fine dedi.
A la vuelta del cuadro, frontero al altar mayor de la capilla de Sant Joseph, estaba el Papa Alejandro sexto sentado
en la silla pontifical, frontero el rey Don
Fernando de Castilla hincado de rodi-
105
llas, recibiendo con ambas manos un Nuevo Mundo que el Papa como general pastor le entregaba a el y a sus descendientes, para que trajesen al verdadero conocimiento de un solo Dios tantas naciones infieles como en él había. Contenía esta figura el derecho que desde entonces los reyes de Castilla tienen á este Nuevo Mundo. Hablando el Papa,
decía la letra. Tibi et posteris.
En el cuadro hácia dentro del pedestal de la coluna primera, a la mano 1zquierda de la capilla mayor, estaba la Justicia con una guirnalda de diversas flores en la una mano y una espada desnuda en la otra, mirando con muy grande atención al fiel de un peso, que no fuese más á la una parte que á la otra. Denotaba esta figura la gran rectitud de César y la
acrisolada justicia que á los suyos guardó; la cual virtud, por contener en sí todas las demás, porque dicen los filósofos y teólogos que Justitia est omnis virtus, decía la letra: Integritati Cesaris tota consecror.
En el cuadro de afuera estaban las tres furias infernales con su título que decía: Euménides. Abajo estaba aquella señalada batalla naval que los españoles tuvieron con los indios en la laguna, cuando prendiendoa Guauhtimutzi, subcesor de Moteczuma, acabaron de tomar la ciudad de México. Significaba esta figura cómo los demonios, figurados por las furias, incitaban á los indios á que no quisiesen paz con los nuestros. Por lo cual duró más de ochenta dias la batalla; la cual cuanto fué más larga y más reñida, tanto después de vencida fué más gloriosa. Y por esto, decía la letra: Ex difficultate gloria.
Estaba un dístico que decía desta manera:
Exitus in cunctis successit prospere rebus, ZEquore in extremo quem simul unda vehit.
A la vuelta del mesmo pedestal estaba una doncella sentada en un campo raso, 14
106
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
y un unicornio tendido en su regazo. Significaba esta figura la clemencia y benignidad con que César atrajo á su servicio 4 muchos, á los cuales la fuerza y castigo indignara. Decía la letra: Clementia allexit quos robur irritabat.
En el cuadro que cae hácia la capilla de Sant Joseph, en el mesmo pedestal, estaba Don Hernando Cortés á caballo con la bandera real en las manos con otros algunos, y los demás a pié marchando la tierra adentro. Los navíos en que pasó, quemados y echados al través.
Daba á entender esta figura, cómo Don
Hernando Cortés acometiendo en los dichosos dias de César el más grande hecho que capitán en el mundo emprendió por principio maravilloso en tierra tan larga, tan poblada de gente no conocida, dió con los navíos al través, poniendo ánimo á los suyos con quitarles la esperanza de la vuelta. Decía la letra, hablando Cortés: Duce Cesare, refugium in fortitudine.
En el pedestal de la coluna de la capilla mayor, en el cuadro, estaba Phaeton, como por mal gobernar, él y el carro caian abrasados. El Emperador sentado en otro derecho, guiando los caballos con una vara. Significaba, cómo por regirse así César primero, rigid y gobernó prudentisimamente sus reinos y señoríos. Decía la letra: Se regens rexit.
En el pedestal de la mesma coluna, que es en el postrer cuadro, estaban sentados el Gran Turco, el rey de Francia y el de Inglaterra; Harpócrates en pié con el dedo en la boca haciéndoles que callen, mostrándoles con la otra mano un águila real que iba volando: dándoles á entender cuanto César se les iba de vuelo, y que debían callar cuando en grandeza y valor se hablase, estando César presente. Decía la letra: Prestantia silentium indicit.
En el pedestal de la coluna de la postrera capilla, en el mesmo cuadro, estaba
[1560
la Invidia muy flaca y triste, envueltas víboras en la cabeza, mirando ciertos trofeos que pendian de un árbol. Y porque es proprio de la Invidia enflaquecerse con el bien ajeno, y tanto más cuanto el bien es mayor, decía la letra: Nunquam tam juste macra.
A la vuelta del mesmo pedestal, en su cuadro que cae á la parte de afuera, estaba Don Hernando Cortés armado en lo alto del templo del demonio mayor, que llamaban Uchilobos, derrocándole de su lugar y haciéndole pedazos. Había por las gradas cuerpos de indios sacrificados. Significaba esta figura, como tengo dicho más largamente en la general historia destas partes, el ánimo invencible con que Cortés, mirándole todo el poder de Montezuma, sin tener miedo alguno, confiado del favor divino, daba por tierra con el principe de las tinieblas, y por esto decía la letra: Princeps mundi hujus ejicietur foras.
A la vuelta del mesmo pedestal, frontero del altar mayor, estaba un leon abrazado con una sierpe. Denotaban que en ningún otro principe como César, prudencia y fortaleza habían sido tan iguales. Por esto decía la letra: In nullo alio ita pares.
Figuras y letras de los frontispicios. Estas eran las figuras que estaban en los pedestales de las colunas del primer
cuerpo del Tumulo. Los frontispicios y medios frontispicios con que este primer cuerpo se remataba, tenían en sus espacios varias figuras con sus letras, las cuales iré por su orden declarando en esta manera:
En el frontispicio entero que está á la entrada del Túmulo, estaba la Fama con alas en los brazos y piés, llena de ojos y lenguas; salía de un mundo abierto, tocando una trompeta, de la cual pendía este epitafio: Gestis Cesaris longe inferior qui mirabundus Tumulum spectas, quem Mexicani cives pro facultate
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
superbum, ex gratitudine et pietate ei posuere, si
non molestum est, que de ipso (ut melius audias) resonem, ausculta. Edisces enim, quod improbus nunquam intelligit virtute cuncta inferiora esse. Iacet hic ergo Carolus quintus Imperator, Casar Augustus, Maximus, Indicus, Turcicus, Africanus, Germanicus qui post in orbe veteri ingenti illata clade Turcam, potentissimum et acerrimum Christianz Reip. hostem profligatum, arcem Guletam et 'Tunetum urbem captas, domitos ac subactos in Germania Federicum Saxonem et Philippum Hesum, aliosque principes imperii rebelles, ne quid detrimenti (uti cceperat) divinus cultus pateretur ; superatos in ea re labores multos, incredibili prope facta expensa, Dorgutem T'urcum, christianis omnibus infestissimum, repressum et fugatum, Franciscum Gallorum regem devictum et in Hispaniam ductum, servatas Parmam et Plasentiam, Gallis ab Insubria pulsis, Guillermum Clevensem Gallicarum partium sectatorem sub jugum missum et humaniter habitum. In orbe autem novo, post per ejus legatos inventas insulas illustratas, Novam Hispaniam et Piru, regiones tam longe lateque patentes (ut merito novus orbis nuncupentur) promulgatam et longissime protensam legem Evangelicam, T'abalibam et Monteccumam, hunc Nove Hispaniz, illum Piru reges, plusquam dici queat, tum argenti aurique vi, tum subditorum multitudine potentes in ditionem, non sine maximo ipsorum commodo redactos, eversam idolatriam, inductum civilem cultum, preposteram Venerem, carnis humanz esum, innocentium interitum, durissimam tyrannidem, et nefanda id genus alia scelera e medio sublata. Post denique in utroque orbe omnium virtutum plurima et maxima documenta edita, et quod ante ipsum princeps nullus fecerat, e Flandria in Hispaniam reversus, Philippo haredi filio omne suum imperium traditum, privatus in coenobio Hieronymitarum, tranquillissime per fere biennium, ad id religione suadente, vitam traducens, sanctissime ultimum diem clausit. Habes qua sum pollicita; jam
abi, ac quod debebas vivo, modo Carolo persolve mortuo.
En el medio frontispicio quecaeámanderecha á la entrada del Túmulo estaba el Emperador incensando á la Fe que estaba sobre un altar, en cuya plana estaban tendidos el duque de Sajonia y Lansve, con esposas en las manos y grillos a los piés, vendados los ojos. Significaba esta figura el servicio grande que el Emperador hizo á Dios en rendir dos tan poderosos principes, y reducirlos al verdadero conocimiento de nuestra sancta Fe. Por esto decía la letra: Acceptissimum Deo sacrificium.
En el otro medio frontispicio estaba un niño en una cuna con una corona im-
107
perial a la cabeza, y en el cielo de ella siete estrellas, que eran los siete planetas, concurriendo con las mejores influencias en el nacimiento de César, inclinándole a toda virtud en nombre de los planetas. Decía la letra: Meliora dedimus.
En el frontispicio entero que cae á la mano derecha del Tumulo estaba la Gloria en figura de doncella, vestida de blanco, y por la ropa derramados muchos soles, puesta entre dos árboles verdes, de los cuales pendían trofeos, y ella coronada con laurel. Significaba esta figura que la gloria y renombre que en los dos mundos siempre vivirán, adquirió César por cosas altamente hechas. Decía la letra: Ex preclare gestis gloria vivax.
En el medio frontispicio que cae á la mano derecha, hácia el altar de Sant Joseph, estaba un leon levantado entre muchas abejas que le cercaban. Significaba esta figura, que en el fuerte, como lo fué César, debe haber discrición y sabor. Decía la letra: In forti judicium et dulcedo.
En el otro medio frontispicio estaba una pirámide de la cual pendían dos cadenas, y en los remates dos mundos, y sobre la pirámide una urna como en la que se ponían las cenizas de los emperadores. Daba á entender esta figura convenir tan encumbrado Túmulo al que señoreó dos mundos, y que en pequeño lugar cabía muerto al que vivo no hartó el señorío de toda la tierra. Decía la letra: Urna satis mortuo cui non satis fuerat orbis uterque.
En el frontispicio entero, que caía hácia la capilla de Sant Joseph, estaba la Muerte y la Fama contendiendo cuál era más poderosa. Lo que decía es lo que sigue:
Muerte. Quid tu resonas? Fama. Quz nec ego satis referre, nec tu celare unquam poteris. Mu.
Nonne cuncta mecum concidunt? Fa. Quz ea lege sunt nata ut intereant. Mu. Quz tu ergo predicas? Fa. Invictissimum Carolum. Mau. At is victus, meo
108
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
occubuit telo. Fa. Occubuit, nequis relinqueres in terris maximum: verum vivet semper immortalis. Mu. Enigma dicis. Fa. Solvam facile. Mu. Expecto quid velis. Fa. Vixit Cesar (si admirandam ejus virtutem spectes) sibi et suis. Sed quoniam induerat corruptionem, mortuus est: nunquam
in
am-
plius moriturus. Mu. Obtinuisti: jam perge, nam meum
in virtutem et animum imperium non ex-
[1560
resplandecía en una escuridad. Daba á entender esta figura haber César por sus ministros alumbrado las tinieblas de la ignorancia y falsa religión en que todo este Nuevo Mundo vivía. Decía la letra,
aludiendo á lo de Sant Juan: Lux in tenebris lucet.
tenditur.
En el medio frontispicio que cae á la mano siniestra del Túmulo estaba la Temeridad en figura de una loca doncella, los piés y brazos desnudos, los ojos algo ciegos, acometiendo á un leon con una caña. Significaba esta figura nunca César haber emprendido cosa sin que en ella precediese maduro consejo, y por eso decía la letra: A Cesare procul ego.
Estaba una coluna llena de letras metida en el rio Leteo: daba á entender esta figura que contra la fuerza del olvido permanecerá entera la memoria de la singular virtud de César. Decía la letra: Contra oblivionem antidotum virtus.
En el espacio del aguja que está encima de la capilla, entrando al Túmulo, estaba el Emperador poniendo con la una mano la corona imperial en el suelo, y con la otra levantada en alto procurando tomar una guirnalda de flores puesta entre unas estrellas. Daba á entender haber César en sus dias con tiempo dejado el Imperio para conseguir sin estorbo el eterno: hablando él, decía la letra: Immarcessibilem ne impediat peritura.
A la vuelta, en el otro espacio frontero del patio, estaba una culebra que salía de la estrechura de unas piedras, dejando el hollejo viejo atrás: significaba, aludiendo á la de Sant Pablo, haber César desnudadose del viejo hombre y vestidose del nuevo, por los trabajos que padeció en la defensa de la fe cristiana y en la penitencia que hizo. Decía la letra: Exuit veterem, ut novum hominem indueret.
En el espacio del aguja que estaba entrando al Tumulo, a la mano derecha, había un blandón encendido, cuya llama
En el espacio á la vuelta de la mesma aguja estaba un círculo hecho de cadena, y en el medio un ceptro imperial, dando a entender que todas las virtudes que entre sí, como dicen los filósofos, están encadenadas, acompañaron siempreal dichoso imperar de César. Decía la letra: Felix imperium omnis virtus ambit.
En el espacio del aguja de la segunda capilla, entrando al Túmulo á la mano derecha, estaba la ciudad de México, y sobre los muros el dios Apollo coronado de laurel, con un libro en la mano, dando a entender que para doctrina y lumbre destos naturales erigió César Universidad en México: decía la letra: Beneficio Czsaris novam incolimus urbem.
A la vuelta del espacio de la mesma aguja estaba el Emperador desnudándose una ropa imperial, puesta la corona en el suelo, significando lo que había hecho ser tan raro y tan pocas veces visto, que porsu raridad merece perpetuo nombre y gloria. Decía la letra: Ex raritate pretium.
En el espacio del aguja que cae hácia el altar mayor de la capilla de Sant Joseph, estaba un lebrel sobre una puente levadiza atado de trailla á una coluna, dando á entender la fidelidad y cuidado con que César trató los negocios, así de guerra como de paz, que tocaban á sus reinos. Decía la letra. Fide et vigilia.
En el espacio del aguja que cae sobre la postrera capilla del Tümulo frontero del altar mayor, estaba un ave Fénix haciendo fuego con las alas para quemarse sobre su nido. Figuraba á César, que habiendo vivido sin segundo, muriendo al
1560]
BIBLICGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mundo dejó en su vida a otro él, reviviendo en Philipo su hijo. Decía la letra: Moriens revivisco.
A la vuelta en el otro espacio había una colmena con su enjambre de abejas, y muchas que seguían á una mayor, que llaman el rey. Significaba esta figura que la grandeza y aumento de la república consiste en el rey justo y piadoso, porque el rey de las abejas, según los naturales, tiene aguijón con que pique, y piedad con que concilia: y porque en César hovo justicia y clemencia, con las cuales engrandeció sus reinos y señorios, decía la letra: Reipublice amplitudo in Rege justo et clemente.
Las figuras de Muertes de bulto que babía sobre los frontispicios mayores, y los versos que tenían.
Agraciaban, como dije, por extremo el Túmulo los obeliscos y agujas piramidales, y porque los espacios bajos dellos cubiertos en los lados que podían ser vistos de las figuras y letras que se pusieron detenían los ojos de los que miraban, será bien, prosiguiendo lo que demás había, reparar en cuatro Muertes de bulto, cada una con diversa postura, que estaban sobre ciertos remates á manera de basas que hacían los frontispicios, que no menos ocupaban y detenían á los que miraban. Estaba una Muerte sobre el frontispicio entero al un lado del Túmulo, los brazos sobre la cabeza, como afligiéndose de haber muerto á César. Decían esto los versos siguientes: Penitet, Hispanos tantum cepisse dolorem. Peenitet, officium prevaluisse meum.
Otra Muerte estaba sobre otro frontispicio, levantando el dedo hácia arriba, denotando que ya César por la muerte natural subió al cielo. Decía: — ' Carolus zternz donatus munere vitz: Pro fidei cultu, celica regna petit.
Había otra Muerte sobre el frontispicio que estaba á la entrada del Tümulo,
109
con un arco en la mano, y una flecha quebrada, pesándole de haber muerto a César, por la gloria que con ella había ganado, y decía: O utinam telis cedendi nulla potestas Ante foret quorum vulnere vita fui. Nam dum facta meis curo delere sagittis Cesaris: ipsius gloria major erit.
La cuarta Muerte, con que se acababan de rematar los cuatro frontispicios del primer cuerpo, tenía un ataúd sobre los hombros, y decía: Mors non cuncta vehit, famam superesse potentum Pertulit, et magnos tollere ad astra viros.
Y aunque hasta lo postrero del Túmulo había otras figuras, de las cuales diré luego, porque traté destas cuatro Muertes es de saber que con gran aviso en el remate de todo el Túmulo se puso otra Muerte también de bulto, de tanta grandeza que de abajo podía muy bien verse: poníase una corona imperial en la cabeza, dando á entender que es poderosa sobre todos los príncipes y monarcas, y con ella se remata y acaba todo lo que hay en el mundo. Decía la letra: Imperium sine fine, mihi sine fine tiaras Convenit et Reges cedere jure decet.
Figuras y letras que el segundo cuerpo del Támulo tenía.
El primer cuerpo del Tümulo, de cuyos pedestales, frontispicios y agujas he dicho, se cubría por de dentro en la capilla mayor con media naranja, por toda la cual iban los siete planetas con muchas y diversas figuras con sus letras castellanas, las cuales por hacer mayor número con las dichas del que la brevedad deste pequefio libro pide, no las pongo. Las cuatro capillas colaterales tenian la cobertura artesonada de unos florones y trofeos de la Muerte muy bien labrados, y las colunas eran negras, que imitaban, cuanto la pintura pudo alcanzar, á piedra de aquella color. Sobre este primero cuerpo venia otro en manera de capilla diminuyendo del primero; acompafiábanle las agujas pi-
110
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ramidales que subían hasta igualar con el arquitrabe, friso y cornija del segundo cuerpo, en el medio del cual iban las armas imperiales, con la majestad y grandeza que ya se dijo en la descripción deste Túmulo: y con tal artificio esculpidas, que daban muy bien á entender ser insignias de tan alto príncipe: y con estar en alto y apartado de la vista, era lo que mejor se vía y más adornaba el Túmulo: tenía el águila cabezas, alas y piés dorados, y todo lo demás del cuerpo del color de las águilas reales. A las colunas se pusieron estos versos: Plus ultra mundum superans, Maurosque fugaces Carolus invictus nomen in astra vehit. Plus ultra Cesar terraque marique fluenti, Inter non notos, notus ubique manet.
, Hacía esta capilla por lo alto cuatro espacios, en los cuales se pusieron las figuras y letras siguientes: en el espacio que es frontero de la entrada al Túmulo, y sobre el cual estaba un Crucifijo muy devoto, estaban unas grullas durmiendo y una en pié haciendo vela, denotando que como esta ave vela para asegurar las otras del peligro del cazador, así César se desveló siempre cómo aseguraría á sus vasallos de todo peligro y daño. Decía la letra: Distichon ad Cesarem. Non tibi, sed cunctis vixisti, Carole, cujus Hic corpus tegitur, spiritus astra colit.
En el espacio que caía al altar mayor y de Sant Joseph, estaba Arquímedes sobre los muros de la ciudad de Siracusa en hábito de filósofo, con un compás en la mano y una regla en la otra, significan-
do cómo unas veces con fuerza y otras con arte, el gran César subjetó y ganó muchas provincias y señorios, no contentándose con sábia y fuertemente defender los suyos. Decía la letra:
Arte non minus quam vi, aliena invasit et sua defendit.
En el otro espacio que era á la mano izquierda estaba aquel famoso pintor T1mantes arrojando el pincel y tendiendo un velo, dando á entender pues que no se podían pintar ni escrebir las hazañas
[1560
de César, que era bien dejallas debajo de aquel velo para que cada uno las considere como mejor pudiere. Decía la letra: Quod exprimere penicillo non possum, velo contegam.
Estaba cubierto el Tumulo a dos aguas, y la cubierta que era muy grande y muy espaciosa como el altura del Túmulo lo pedía, se sustentaba sobre altas colunas, que como dije hacía siete naves respondientes á las de la capilla de Sant Joseph. Estaba por el cóncavo esta cobertura toda negra, llena por sus espacios de escudos reales é imperiales, entretejidas muchas Muertes con diversas insignias, muchas estrellas derramadas, y á una parte el sol y la luna eclipsados, tan grandes que de abajo parecían mayores que los naturales. Tenían estos versos:
De Solis eclipsi.
Abscondens subito fulgentia lumina Phoebe, Contristas cunctos funere Caesareo. De Lune eclipsi.
Caroleum funus portendens Luna futurum, Eclipsim patiens, horrida signa dedit.
Figuras y letras que babía en los espacios de los arcos que cubrían el Támulo. En el espacio que por lo alto hacía el arco de en medio que abrazaba la capilla mayor del Túmulo, en lo más alto dél estaban las armas imperiales, con dos Muertes á cada lado, y debajo de cada un escudo otra con las armas reales. En el arco siguiente á la mano derecha estaba la Memoria, pintada, según sus propiedades, en figura de mujer, coronada con corona de laurel, la frente ancha, el colodrillo salido, metidos los piés hasta las pantorrillas en una alta peña, abrazada con dos gruesas colunas, la ropa llena de carateres griegos, latinos, hebreos y caldeos, estaba frontero la Antigúedad, en figura de vieja muy arrugada pretendiendo borrar con una esponja las letras con que contra toda antigúedad se conservan las hazañas de los principes, y porque de las de César había de
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
haber memoria inmortal, decía la letra: Nulla oblitterabit vetustas.
En el segundo arco estaba la Iglesia Militante en figura de doncella, armada á la antigua, ofreciendo al Emperador, al cual tenía de la mano coronado, a la Iglesia Triunfante, que también estaba vestida en hábito de doncella, vestida de blanco. Decía la Iglesia Militante: Propugnatorem meum tibi trado.
Respondía la Iglesia Triunfante: Inter ubera mea commorabitur.
En el primero arco de la otra mano, en lo ancho dél, estaba Hércules peleando con la serpiente Hidra, a la cual nacian muchas cabezas. Significaba esta figura haber sido César dañador y vencedor de la heregía luterana, la cual producía diversos errores. Decía la letra: Maximum, invictissimum, religiosissimum Carolum quintum, capitibus pullulantium unicum percussorem domitoremque, hoc monumento atque labore meo in ventura szcula vaticinor.
Tras esta figura se seguía un mundo escurecido, daba á entender esta figura estar el mundo así por la muerte de César. Decía la letra:
Orbis orbus.
Luego adelante iba por el mar un navío y el pescado Echeneida ó Rémora ue le detenía: significaba la virtud de ésar haber sido contra cosas muy po-
derosas, fuerte y eficaz. Decía la letra: In potentissima quzque virtus efficacissima.
El aderezo de las paredes de la capilla de Sant Foseph, y del patio y los altares que se bicieron para decir misa el dia de las Obsequias. Cubrióse la capilla y todo lo demás del patio que llegaba hasta la danza de arcos, de paños negros y sobre ellos por su concierto y por trechos se pusieron muchos escudos imperiales y reales, insertas diversas figuras de Muertes, de manera que el que miraba al Túmulo, especialmente cuando la cera se encen-
111
dió, y daba vuelta con los ojos al ornato de las paredes, levantándolos á la cobertura del Túmulo, volvía sobre sí por olvidado que estuviese de la muerte, ofreciéndosele a cualquiera parte que volviese el rostro la necesidad del morir y el poder grande de la Muerte que á monarca tan invencible venció. Hiciéronse de madera cuarenta altares para cuatrocientos sacerdotes que habían de decir misa el día de las Obsequias: dijo cada orden por si misa en sus diez altares, y así lo hizo en los suyos la clerecía: fué cosa de ver que para tantos altares y tantos sacerdotes que en ellos habían de decir misa, hoviese tan buenos aderezos y tantos ministros que ayudasen, que parecía cada altar ser de una particular iglesia rica: es-tuvieron los altares puestos de diez en diez al rededor de la capilla y otros fuera, de manera que los unos no impedían á los otros, y porque el servicio fuese más acertado y con más devoción, mandó el Arzobispo á todos los nifios del colegio de los huérfanos viniesen con sus lobas á ayudar á misa. Las diferencias de asientos que se pusieron en la capilla, y el aderezo de la tumba y orden de la cera.
Y porque habían de concurrir asi á oficiar las Obsequias como á verlas, gentes diversas de diverses calidades y estados, para que los unos no se confundiesen con los otros, y cada uno estuviese en su lugar, pusiéronse los asientos en la manera sigulente: desde aquella parte del Túmulo que estaba frontero del altar mayor de la capilla de Sant Joseph, por la una parte y por la otra á par de las colunas que hacen la nave de en medio, iba una hilera de bancos, casi hasta llegar al altar mayor; á la mano izquierda como entramos al Tümulo, á par de una coluna estaba un escabelo pequefio cubierto
de luto, con una almohada de luto en el
suelo; este era el asiento del Visorrey, frontero del cual, á par de la otra colu-
na, estaba otro escabelo cubierto asimis-
112
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mo de luto y sin cojín, donde después se asentaron D. Vasco de Quiroga, obispo de Mechuacán, y D. Diego de Ayala, obispo de Jalisco. Entre el asiento del Visorrey y los bancos que iban adelante por aquella acera había cierto espacio, y luego por su orden y antigúedad comenzaba el asiento de los Oidores, Fiscal y Alguacil mayor de Corte, Alcaldes y Regidores de la ciudad de México y de la de los Angeles: al otro lado, cerca del de los Obispos de Mechuacán y Jalisco, estaba el asiento de los Oficiales del rey, y después dellos la Universidad, y delante della, en el mismo paraje, comenzaba
desde los Oficiales de su Majestad el asiento de lo principal de la caballeria.
Después destos asientos á la una parte y á la otra había muchos bancos donde se sentaron gran cantidad de gente noble y ciudadana, con grandes lutos como después diremos: en el espacio que hacían
estos asientos principales, más cerca del altar mayor que del Túmulo, se puso la cátedra en que el Arzobispo suele predicar en su iglesia mayor, y para que de todos más bien fuese oido y ella estuviese más alta, se encajó en un pedestal que se hizo de madera. Las religiones y clerecía ocuparon las dos naves colaterales de la de en medio de la parte de la iglesia de Sant Francisco. Aquí hubo cantidad de bancas, porque se asentaron cuatrocientos sacerdotes clérigos y frailes. Desde este lugar se oficiaron las Obsequias, y estuvo la capilla y música de la iglesia mayor, al lado de la cual, en unos corredores altos que caen á la capilla de Sant Joseph, se sentaron todos los
indios, así Señores como Gobernadores, Alcaldes y Regidores de las cuatro cabeceras y de los demás pueblos comarcanos á esta ciudad: y á la otra parte, en las otras dos naves colaterales, estaba el asiento de todas las señoras y mujeres principales desta ciudad, y otras señoras que vinieron de fuera: y porque la procesión que había de salir de la iglesia mayor y casa real había de entrar por la puerta del patio que mira al Occidente,
[1560
estaba desde ella hasta la entrada del Túmulo una vala de madera que corriendo por un lado y por otro hácia la calle, por donde pasase la procesión, y los indios, de que el patio estaba lleno, y otra gente española no estorbasen el hilo y orden de la procesión; para la cual ir sin polvo, por el mucho luto que había de arrastrar, se proveyó dos dias antes, que se cerrasen para los de á caballo la entrada de la calle de Sant Francisco: para que estuviese más limpia barrióse y regóse en estos dos dias muchas veces. »
El aderezo de la tumba, y los epitafios que al derredor de ella se pusieron. Aunque las gradas que por cuatro partes subían al asiento donde la tumba se puso eran negras, como las colunas del úmulo, para mayor ornato y autoridad se cubrieron de paños de luto, y sobre la tumba, que también era negra, un muy
rico paño de brocado, y encima una cruz
de cristal guarnecida de oro, tan rica y tan artificiosamente labrada, que era la mejor pieza que había en estas partes. Y al un lado de la tumba, á la parte de Sant Francisco, por donde entró la procesión, estaba una cruz con su manga, del monesterio de Sant Agustín, tan rica cuanto la podía haber en Toledo. En las fronteras de la tumba se pusieron dos escudos de las armas reales, y debajo del escudo que estaba frontero de la entrada se puso este epitafio: Hic situs est Caesar, Castellae gloria, quintus Carolus, huic ztas non tulit ulla parem, Qui imperium tendens ultra Garamantas et Indos, Turcarum fuso sanguine tinxit humum. Quem post terga manus tantus Rex ille revinctus Francorum vidit Marte valere nimis: Roma potens armis, multisque elata triumphis, Hujus capta manu, nocte dieque fremit. Quam fuerit fortis, testis Germanus et Ister: Quam fuerit clemens, novit uterque polus. Virtutes cujus siquis percenseat omnes, Hic stellas cceli dinumerare potest. Tam propere raptum pueri, juvenesque senesque Et matres plorent, totaque terra gemat.
Vos, Christi proceres, decorat quos infula sacra Inferias tanto concelebrate Regi: Et tandem cuncti plangentes pectora palmis Cesaris ad Tumulum fundite (quaeso) preces.
1 £60]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
En la danza de arcos, á la parte de afuera á la entrada, se pusieron otros versos que decían: In mordacem. Comprime livorem rugosam, comprime sanam : Rodere quod possis, fabrica nostra caret.
Los epitafios y versos latinos y castellanos que en algunas colunas de la capilla de Sant Foseph, que más cercanas al Tamulo estaban, se pusieron,
En las primeras cuatro se pusieron estos sonetos: en la primera coluna se fijó uno que era un diálogo entre España y la Muerte. Decía:
SONETO.
España. ¡Op Muerte! ¿De qué tienes alegría
En tiempo de tan grande desconsuelo?
Muerte. De ver que ya he quitado deste suelo El bien que indignamente poseía. Esp. ¿Pues qué te movió 4 ti, que tal porfia
Tuviste de llevar nuestro consuelo? | Movióme haber estado con recelo , Que vuestro Cárlos inmortal sería. ¿Noves que es vano cuanto has presumido, Pues con lo que pensaste deshacelle
Mw. Esp.
Con eso queda más engrandecido?
Mu.
— Verdad es que inmortal vine á hacelle; Mas quise yo triunfar del no vencido, Y fué triunfar en gloria engrandecelle.
En la segunda coluna estaba este soneto:
No son honras aquestas que hacemos A nuestro invicto César que lloramos; Ántes con su memoria nos honramos, Pues por sus altos hechos merecemos.
Estas muestras de muerte y los extremos De dolor y tristeza que mostramos,
Son por nosotros mesmos, que quedamos Muertos, perdido el bien que en él perdemos.
El gundo sin su amparo triste queda, Deshecho el firme escudo que tenía
Y sin otro que igual suyo ser pueda; Qué dije? ¿Dónde estoy que no entendía, Con el dolor que ya el sentido veda, Que un Fénix de otro Fénix procedía?
En la tercera coluna estaba este soneto:
¿Por qué dejastes, César no vencido, Un reino que en el mundo es extremado ? Dejélo por ser peso muy pesado
Para subir con él donde he subido.
Decidnos, pues su amparo habeis tenido, ¿Por qué ansí lo dejais desamparado ?
113
No dejo, porque el hijo que os he dado Aquel mesmo será que yo os he sido. Viviérades al menos acá fuera Adonde el mundo en veros se alegrara En tanto que Dios vida os concediera. No quise, porque el mundo me dejara, Pues no muriendo, vida no tuviera,
Ni sin perderme al mundo me ganara.
En la cuarta coluna estaba este soneto diálogo: ¿Por quién es el extremo lamentable Y el luto de que el mundo está cubierto? Por Cárlos quinto máximo, que es muerto,
Dignísimo de vida perdurable.
¿Pues quién le ha hecho agravio tan notable, Dejando al mundo de su bien desierto ? La Muerte es la que hizo el desconcierto, Pensando de ganar fama loable. Ese no fué morir, sino llevalle
Donde el debido pago se le diese,
Ni sin morir convino Dios pagalle. Pues vemos que convino que él muriese Para entrar en su reino, y fué el matalle Hacer que el ir el cuerpo no impidiese.
En las mismas colunas estaban repar-
tidas estas octavas rimas:
Andaba la Ventura variando En Siria, Persia, Media, Troya y Grecia, Cartago, Italia, Francia, y no se precia De todas, porque á todas va dejando. Retrújose y guardóse para cuando El venturoso Cárlos nacería; Entregósele toda en aquel día, Contino de ser suya se preciando. Su gloria y alegría fué tamaña, Que competió con Fama y la venció,
Pues do Roma por fama no alcanzó, Extendió y aumentó el nombre de España.
Querer hablar de cosa tan extraña
Sería extraña cosa y nunca vista;
Lo menos diré yo de tal hazaña, Lo más podrá sacarse por la lista.
Que si tan alto yo fuese á subir,
Subirme hia 4 abrasar en vivas llamas, Por eso quiero andarme por las ramas, Por lo menos lo más daré á sentir. Más digno es de espantar que de escrebir Ver con cuán gran ventura dió Cortés Con todos sus navíos al través Buscando vida en muerte y no huir. La Ventura le exhorta se aventure, Pues Carlos era quien se la enviaba, Predicate omni creature, le mandaba En ese Nuevo Mundo emai creature; Luego hace que un mundo no le dure, La imposibilidad se le antepone Tan gran dificultad, mas se dispone Que en nombre de tal rey vencer procure. 15
114
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI. En poco estima ya Cortés vencer En nombre del gran Carlos gente humana; Con una fortaleza soberana Dice que con los dioses lo ha de haber. : Oh cosa rara y dura de creer, er que á pesar de un mundo va destrozando Sus dioses, y muy claro les mostrando Que en sólo un solo Dios es el poder! ¡ Oh ventura perdida en el primero César que fué Emperador romano, Hallada en Carlos quinto el castellano, De Césares el César postrimero! ¡Oh magnánimo César, gran guerrero! ¡Oh ínclito animoso más que hombre! ues sólo con oir su solo nombre, Temblaba acá este mundo todo entero. Hoy Fortuna la triste se ensañaba, Gozábase Ventura por mostrar Por obra su deseo singular, Y en los fines del mundo lo mostraba: Solícita en la guerra y paz andaba, Razón me da licencia á osar decir Que nunca de tal arte fué 4 servir
A algún hombre tan lejos de do estaba. Queriendo pues Ventura en alto grado Subir estos favores más en ley, Sacó de los Velascos un Virrey Que es de gobernadores gran dechado.
Que más es gobernar lo ya ganado En paz, amor, justicia y en sosiego, Que no ganar de nuevo, si se ha luego De tornar á perder, que es mal doblado. Pues viendo la Fortuna cautelosa Que Carlos contra ella es siempre fuerte, Da desto sus querellas á la Muerte
Que siempre fué del bien más envidiosa. Con mano muy cruel, triste y rabiosa, Desasió y arrancó de las entrañas La gloria y todo el bien de las Españas: ¡Oh cosa miserable y dolorosa!
En otra coluna estaba esta octava rima: Agora muere aquel que fué, viviendo, Causa de nueva vida al Nuevo Mundo; Agora sube al cielo el que subiendo La fe, quiso mostrarse sin segundo : Con Dios reinará el rey que á Dios sirviendo Por él libró su pueblo de profundo, Y así con gran razón triunfa en la gloria Y gana muerto del morir victoria.
En estas y otras colunas se pusieron los versos y epitafios que aqui van: In Cesarisfunus decastichum. Primus eras toto heros gentis in orbe monarcha, Luce fruens cceli, o Carole, quantus eris. Virtute imperium qui pro Iove, Casar, agebas, Sidereas sedes munere functus habes. Virtus fida comes, te non diadema beavit: Leesit et hoc multos, profuit illa tibi.
[1560
Terra tua ossa tegit, revocanda ad premia vite: Regis, et imperii fama perennis erit. At vos interea o mortales dicite, Vivit: Plus ultra vivit, non obiturus obiit.
En otra coluna estaban estos versos: Ponderis imperii tua jam mens mole relicta, Letheis curis exonerata, viget. Virtutum, o Cesar, speciosa caterva tuarum Sublimem te humeris duxit ad alta suis. Viva fides, spes, Plus ultra aiunt morte migrandum, Luce sua est melior vita reperta procul. Te his charitas major cum factis sola sequuta est: Restituit regna hzc uberiora tibi. /Equoreas nunquam te non commitata per undas, Hinc scandens ccelum, te supera arce locat. Hac duce vixisti, cecidisti, nunc quoque vivis: Tu belli victor, sed fuit ista tui. Hic dedit imperium, isthic dat te accumbere divis: Hic dedit ad tempus: iam sine fine datur. Te semel amplexa, hzc vigilans non defuit unquam: T'e colit usque comes, te comes usque colit.
Estaba en otra coluna escripto de letras grandes este epitafio que recuenta los triunfos y muerte de César: DIV. CAR. V. CJES. ROMANOR. IMPER. HISPA. AC. INDIAR.
REG. Hoc brevi Tumulo reconditur memoria, qui post insignes, totoque orbe memorandas, tam suo ductu quam per suos legatos, ab Italis, Gallis, Germanis, "Turcis, Africe atque Novi Orbis incolis partas victorias: quique ultimo ab eo confecto bello Hesdino, atque T'erovana fortissimis (ac nisi ab ipso Caesare inexpugnabilibus), Morinorum arcibus expugnatis, atque dirutis, Enricoque Gallorum rege extra regni sui limites temere egresso, intra regredi compulso,
induciasque postulare coacto, eisque libenter concessis: aetatis suae undecim peractis lustris, ne ad extremum ilia duceret: Regni fascibus, ac diademate Philippo (non magnz expectationis, sed admirandsz virtutis, ex multisque magna omnium admiratione, tam toga quam sago approbata) charissimo filio re-
lictis: quo facilius Deo vacaret (quod semper ei fuerat in votis) jam valetudinarius, intraque senii portas constitutus, se in Hispaniam contulit, inque justo Hieronimytarum coenobio, nedum exacto biennio, felicissime magno totius Christiane Reip. merore, diem clausit extremum. Regius senatus, ac Mexicani proceres justissimo dolore affecti, ne ab illorum animis tanti Regis unquam labasceret indelebilis memoria, in ejus gratiam ccenotaphium hoc erexere. Obiit ztatis sue Anno quinquagessimo octavo. XI. Cal. Octobris. Anno a Christo nato. M.D.LVIII.
En otra coluna estaban estos versos: Encomion Cesaris.
Dicite, quis tantum poterit perferre dolorem? Aut quis jam vivens lachrimas hic temperet ortas?
116
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1560
de cualquier estado y condición que fue- muchas personas principales. El Arzosen, trujesen luto en muestra del falleci- bispo también por su parte con todo cuimiento de tan gran monarca: lo cual se dado escribió al obispo de Mechuacán yá cumplió con gran voluntad, porque cier- todas las iglesias catedrales sufragáneas to los moradores desta Nueva España, ala Metropolitana, para que dellas vinieentre los demás vasallos de su Majestad, sen las personas de más cuenta; escribió aunque están muy distantes de la persona asimesmo para este efecto á todos los vireal, tienen tanta fidelidad a su rey como carios y curas de su Arzobispado, los si cada uno dellos fuese su particular cria- cuales vinieron de gran voluntad. Mando; y así otro día, y más el tercero des- dó por consiguiente veinte dias antes pués que este pregón se dió, fué cosa de de las honras, que en la iglesia catedral ver el luto que en los hombres y muje- y monesterios desta ciudad se clamase res había, especialmente en los caballe- tres veces al día, la una por la mañana, ros, y ciudadanos, y en las señoras y mu- la otra a medio día y la otra a la oración, jeres de suerte, que parecía imposible y que esto se hiciese en todas las iglehaber tantos sastres en la ciudad, que en sias y monesterios, lo cual sehizo con tantan breve tiempo pudiesen hacer tantos ta solenidad, que verdaderamente tanta y tan sumptuosos lutos: porque hubo multitud de campanas tocadas todas á caballero que en ellos gastó más de mil un tiempo movían á tristeza y memoria pesos. Hecho esto despachó el Virrey de la muerte al que como era razón pacartas á los Cabildos de las ciudades, al- raba en ello. La víspera de Sant Andrés caldes mayores, y corregidores, y a los por la mañana mandó ayuntar á todos monasterios, haciéndoles saber cómo pa- los deanes y dignidades que de las iglera el día de Sant Andrés que pasó, del sias sufragáneas habían venido, y á todos los curas y vicarios y los demás clérisu Majestad; que se hallasen en ellas pa- gos de su Arzobispado en su casa, donde ra este tiempo: muchos de los cuales vi- sentados todos por su dignidad y antinieron de mas de veinte leguas, y algunos guedad de sacerdocio, les hizo 4 manera de ochenta, á se hallar en ellas. También de sermón una plática, y en lo último se dió noticia á los caciques y goberna- della les dijo, cómo ya sabían á lo que dores. Finalmente, como a honras de habían venido y lo mucho que esta Igleun tan gran monarca señor y rey natural sia plantada en este Nuevo Mundo desuyo, concurrieron de los españoles y na- bia al invictisimo Carlos quinto Empeturales, tantos que la ciudad de México rador y rey nuestro, que Dios tiene; que nunca estuvo tan de ver como estuvo en- les rogaba viniesen con sus sobrepellitonces, porque por las plazas y calles se ces, sin faltar ninguno, á las Vísperas del veian por horas gente de fuera, y con ser día siguiente, y otro día por la mañana tanta la copia estuvo tan proveida la ciu- a la misa, y que todos hiciesen oración dad, que á todos sobró lo necesario. Se- y dijesen misa en los altares que para ñalóse en la venida especialmente la ciu- ello estaban señalados, por la Majestad dad de los Angeles, la cual después que Imperial, y que cada uno, dicha la misa, supo que el Túmulo se hacía, escrebió fuese al Túmulo y allí dijese un responal Visorrey, diciendo que aquella ciudad so, lo cual como diré hicieron con toda estaba esperando lo que su Señoría le voluntad y amor. mandase para hallarse en las Obsequias Imperiales; el Visorrey se holgó con su El orden de las lumbres del Tümulo. comedimiento y se lo agradeció por carta, avisándoles que para el día de Sant Ya que era tiempo que la cera se puAndrés se hallasen en esta ciudad, y así siese y encendiese, púsose muy gran canvino la mayor parte del Cabildo, y otras tidad de velas gruesas blancas por todos
año de 1559, se celebrarian fas honras de
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
los frontispicios, que como hacían pun-
117
Llegado el día de Sant Andrés, el Virrey en la casa Real donde estaba con los Oidores, y con toda la caballería y nobleza de la ciudad, que desde la una se había juntado allí, mandó que conforme á las memorias que se habían dado á los que habían de regir la procesión de la ciudad, pusiesen á cada uno en su lugar. Y porque en acto tan sumptuoso era razón que hubiese todo concierto y los que rigiesen fuesen respetados, de su mano dió varas a ciertos caballeros, personas de suerte y calidad, los cuales ordenaron la procesión conforme á las instrucciones que tenían, man-
de la primera sala, y a la puerta de otra los maceros, y el Alcaide con la Justicia y Regimiento entró á la otra donde estaba una mesa cubierta de terciopelo negro sobre un sumptuoso estrado debajo de un rico dosel de terciopelo y oro: estaban sobre una mesa las insignias imperiales y al un lado el estandarte real: el Alcaide inclinóse con el pendóná las insignias y estandarte reales en señal de reverencia. Hecha esta cerimonia, salió el Virrey y Oidores de una cuadra mas adentro, con otros maceros delante, los cuales solamente fueron después delante el estandarte real. Mandó luego el Virrey á los caballeros que estaban señalados para llevarlas insignias y estandarte, que las tomasen: lo cual hicieron con gran reverencia y acatamiento, yendo delante el pendón de la ciudad con la Justicia y Regimiento, siguiendo el estandarte, insignias, Virrey y Oidores: llegaron a un corredor de cantería que cae sobre la plaza, donde estaba toda la ciudad por ir en orden como estaba determinado. En el entretanto que en la casa Real se ponía este orden para salir, el Arzobispo estaba en la iglesia mayor con los Obispos de Mechuacán y Nueva Galicia, con los provinciales y demás religiosos, y con toda la clerecia, dando orden cómo conforme á las memorias que para ello se habian hecho, cada uno tuviese su lugar: llevaron varas para regir la procesión clérigos ancianos y de dignidad, con quien se tuviese miramiento. Ordenada la procesión de la ciudad y de la iglesia, co-
la casa del Ayuntamiento della; acompañóle con mucha autoridad y solenidad la Justicia y Regimiento, y otros muchos caballeros y vecinos desta ciudad. Iban delante dél los maceros de la ciudad, entrando desta manera en la casa Real, yendo por el orden que salieron de las casas del Ayuntamiento: subiendo á lo alto se quedó mucha gente á la puerta
Real, y la de la iglesia por la puerta del Perdón. Tuvo toda la procesión cuatro partes: en la primera iban los naturales, los cuales al entrar de la calle de Sant Francisco con altos sospiros y sollozos hizieron tan gran sentimiento, que demás de la tristeza que los nuestros tenian les provocarona lágrimas; en la delantera llevaban una cruz con su man negra con dos ciriales, tras la cual iban en una hilera las tres cabeceras de la gobernación de México, que eran la de Mé-
ta y la cera estaba puesta por orden, en-
cendida, parecía muy bien y provocaba á tristeza. Hubo lumbres sobre el primero y segundo cuerpo del Túmulo, de tal manera, que aunque eran muy mu-
chas, por ser tan espaciosa y tan alta la capilla debajo de la cual estaba el Tumulo, no solamente no daban pesadumbre ni calor á los que estaban en las Obsequias, pero casi no se olía la cera: en lo bajo del Túmulo y por los lados de todas las gradas también hubo mucha hachería: había en todo más de doscientas arrobas de cera.
El orden que se tuvo en la Procesión el día de Sant Andrés en la tarde, cuando se llevaron las insignias imperiales á la iglesia de Sant Francisco, donde estaba el T&mulo.
dando á los alguaciles lo que debían hacer. En este comedio el alcaide de las Atarazanas, Bernardino de Albornoz, sacó el pendón de esta ciudad y reinos, de
menzó la de la ciudad á salir de la casa
118
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
xico, Tlacuba y Tezcuco, y el gobernador de la provincia de Tlaxcala, á la cual se le dió este honor por su fidelidad. Por la de México iba D. Cristóbal de Guzmán, y por la de Tlacuba D. Antonio Cortés, por la de Tezcuco D. Hernando
Pimentel, y por Tlaxcala D. Domingo de Angulo, indios gobernadores dellas, con lobas y capirotes de luto con faldas largas tendidas; llevaba cada uno destos señores el estandarte de su cabecera con las armas della, y con las añadidas por merced de su Majestad, doradas y pla-
teadas en campo negro. A la ida fueron
en medio México y Tlacuba, y á los lados Tezcuco y Tlaxcala, los cuales otro día cuando volvieron los estandartes se trocaron, porque miraron mucho en este punto, y se les dió este medio por el Virrey. Y luego de cuatro en cuatro, cada uno según su preeminencia, iban más de doscientos señores de los pueblos subjetos á estas cabeceras, muy enlutados, con silencio y muestra de tristeza; y or la mesma orden, también enlutados, iban hasta dos mil, que todos eran principales y gente noble: porque la plebeya que serían más de cuarenta mil, con mantas negras, estaban fuera de procesión en la plaza, calles y patio de Sant Francisco. Regían esta procesión con varas los intérpretes:de la Audiencia Real y algunos alguacil&s de la ciudad. Llegados a Sant Francisco, las cuatro cabeceras pusieron los estandartes á las cuatro esquinas del Tumulo, en lo alto del primer cuerpo. Y hecho esto, que pareció muy bien, se fueron á sentar en el lugar que les estaba señalado. Luego comenzó á seguirse en la segunda parte la clerecía
y religiones de Sancto Domingo, Sant Francisco y Sancto Augustin, en esta manera: 1ba delante una cruz rica con mannegra, con sus ciriales, y tras ella á los lados dos clérigos ancianos, que para mayor autoridad llevaban las puntas de la procesión, y por su orden toda la demás clerecía y religiosos, mezclados los unos con los otros hasta cuatrocientos sacerdotes, y al fin dellos iba el Arzobis-
[1560
po vestido de pontifical, con dos canónigos por ministros, y otros dos por asis-
tentes; iban por caperos dos canónigos y dos frailes de cada orden, que todos eran ocho: lleyaban ocho muchachos con sus cetros; iban con estos cuatro clérigos de Evangelio para incensar. A par del Arzobispo, en el coro de la mano derecha, iba el Obispo de Mechuacán, y de la otra parte el Obispo de la Nueva Galicia, y luego el presidente de la Iglesia, provinciales, priores y guardianes, insertos con las dignidades. Iba delante del Arzobispo su cruz y báculo arzobispal, y más adelante la cruz mayor de la Iglesia con cuatro acólitos vestidos de negro: salieron por la puerta del Perdón. Acabada de pasar la clerecía y religiones, luego después del Arzobispo, tres 6 cuatro pasos más atrás, comenzó la tercera parte que traía el Virrey, en esta manera: en el principio, luego después del Arzobispo, iba Bernaldino de Albornoz con el pendón de la ciudad, solo, muy enlutado arrastrando la falda, demostrando en nombre destos reinos el sentimiento que convenía. Después del pendón, dos ó tres pasos más atrás, iban dos maceros ó reyes de armas, con cotas de damasco negro, y en ellas las armas reales de oro y plata. Subcesive iban los oficiales de la Hacienda Real, y D. Luis de Castilla, los cuales y él llevaban las insignias imperiales, en esta manera: D. Fernando de Portugal, tesorero de su Majestad, llevaba la corona imperial so-
bre una almohada de brocado: Fortune
de Ibarra, contador, llevaba el estoque desnudo en la mano; y á los lados D. García de Albornoz, factor y veedor, llevaba la celada con una corona imperial
por cimera: D. Luis de Castilla, regidor de México, caballero de la orden de Santiago, llevaba la cota sobre una almohada de brocado. Iban estos caballeros con mucho luto y con gran autoridad. Seguía luego D. Francisco de Velasco, hermano del Virrey, con el estandarte real: iba solo, la falda tendida. Luego iba el Visorrey, y solo, la cabeza cubierta, re-
120
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1560
íritus. Acabado el invitatorio, dijeron
lo con todos los ministros, y puesto cer-
llano, y el primer salmo Verba mea auribus percipe, Domine; comenzó el sochantre del coro con los mismos ocho caperos la primera antifona de canto llano, pro-
diéndole los cantores con toda solemnidad, se acabó la Vigilia y oficio deste día, y dejando los estandartes é insignias en el Túmulo, se volvió la procesión por el
los caperos la antifona primera de canto ca de la tumba dijo la oración, y respon-
siguiendo á coros los frailes y clérigos el
orden que había venido.
salmo con toda solemnidad, el cual aca-
bado, dijeron los cantores la antífona de canto de órgano, diciendo los caperos la segunda antífona en canto llano, y luego el sochantre entonó el antífona y psalmo de canto llano hasta la mediación del verso, y el otro medio verso respondió el maestro decapillacon seis muchachos, á cuatro voces, compuesto de su mano,
y ansí prosiguieron el psalmo cantando el un verso de canto llano todo el coro, y el otro de canto de órgano el maestro de capilla, con seis muchachos; respondió el sochantre con los caperos de canto llano solamente. Acabado este psalmo, se dijo el antífona de canto de órgano, y luego la otra de canto llano, con el psalmo de canto llano porsus coros; acabado
el psalmo, el antifona se dijo de canto
de órgano; a la mitad deste postrer psalmo fueron los caperos al altar mayor á encomendar al Arzobispo el Pater noster, el cual acabado se dijo el Parce mibi, Domine, de canto de órgano, compuesto de Morales, que dió gran contento oirle; dijo luego el responso en canto llano, el verso del cual dijeron los caperos junto al altar mayor, donde se habían quedado: los cuales, por su orden, fueron adonde estaba el Obispo de Mechoacán, á encomendar la segunda lección: la cual acabada se cantó Qui Lazarum resucitasti, en canto de órgano, y en medio dél fueron los caperos á encomendar al Arzobispo la postrera leción, y su Señoría bajó junto al Tumulo a decilla acompañado de canónigos y dignidades. Acabada esta lición comenzaron los caperos el psalmo De profundis, hasta que se pusieron los clérigos y frailes en procesión: dijose luego el responso Libera me, Domine, que fué cosa de gran devoción. Dicho este responso, subió el Arzobispo al Túmu-
Lo que el siguiente día se bizo.
El día siguiente, á las siete de la mafiana, comenzó á salir la procesión por el orden y concierto del día pasado, y porque el Arzobispo había de predicar este día, se vistió de pontifical para decir la misa el Obispo de Mechuacan: vistiéronse con él por ministros el Dean y Arcediano de su Iglesia, y por asistentes el Dean de Tlaxcala y el de Jalisco. Los caperos fueron los mismos de la Vigilia, con los cuatro para incensar: iba el Arzobispo con una capa de coro, de las que se suele poner en Adviento y Cuaresma por luto; llevábale la falda su camarero: salieron por la misma puerta que el día de la Vigilia, y junta toda la procesión or el orden y concierto que antes, una
hora primero que llegase á Sant Fran-
cisco, se adelantaron los tres provinciales de las órdenes con cada treinta frailes: los cuales, cada orden en su lugar, dijeron misa cantada con gran solenidad y devoción, que cierto provocaban á lágrimas á los que presentes se hallaron: y fué cosa de ver que al tiempo que el Visorrey y Audiencia y la demás caballería llegó, comenzó el provincial de Sant Francisco á decir sobre el asiento de la tumba el responso, y luego el de Sancto Domingo, y por consiguiente el de Sant Augustín. Reparó la procesión y estuvieron todos en pié dentro de los arcos de cantería, hasta que acabados los responsos, que enternecían los pechos de los oyentes, se sentaron como el día de antes en sus lugares. Comenzóse la misa, y prosiguióse toda en canto de órgano á cinco voces, y acabada la ofrenda, el Arzobispo se subió á su cátedra á predicar con una sobrepelliz y estola, la
1560]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
cátedra cubierta con un paño de seda negra: el sermón que predicó, el cual fué oido con gran atención, y del mayor y más célebre auditorio que en estas partes se ha visto, dió gran contento, porque predicó, como suele, alta y subidamente. Acabado el sermón se dijo un motete al alzar, cuya letra decía:
121
despidieron del Virrey y Audiencia, y hasta la puerta de la casa Real acompafiaron al Virrey y Audiencia muchos religiosos y clérigos, personas de dignidad,
con toda la ciudad, que entró con él acom-
pañando las insigntas. Esto mismo hizo el pendón de la ciudad, hasta que después de puestas las insignias sobre la Nunc enim si centum linguz sint, Carole Cesar, mesa donde las habían tomado, quedánLaudes non possem promere rite tuas: dose el Visorrey y oidores con algunos Qui reges magnos multos valdeque potentes, otros caballeros en la cuadra de donde Fudisti summo et auxiliante Deo. habían salido, la Justicia y Regimiento Acabada la misa salieron con un psal- con gran parte de la ciudad, acompañamo hasta ponerse todos los sacerdotes ron al pendón della, recibiéndole los maen orden: el Obispo de Mechuacán su- ceros a la puerta de la sala que le habían bio al Túmulo y junto con él el Arzo- dejado. Y desta manera con la pompa y bispo con mitra en la cabeza, acompa- solenidad que salió le dejaron en las cafiados de los ministros, é incensó a la sas de Ayuntamiento, que era ya la una: tumba el Obispo; y acabado el respon- los Oidores en el entretanto, se despidieso se bajaron, y luego tornando á tomar ron del Visorrey, y así se acabaron las los estandartes é insignias los que las ha- Obsequias Imperiales, que con la majesbian llevado, volvió la procesión por el tad y grandeza que esta tierra pudo se cemismo orden que en la Vigilia a la igle- lebraron. Año del nacimiento de Nuessia mayor, que era más de medio dia. El tro Señor de 1559. Arzobispo, obispos y religiosos, entran-
do por la puerta que habían salido, se
LAUS DEO.
1560 40. Artes de los idiomas Chiapaneco, Zoque, Tzendal y Chinanteco, por Fr. Francisco de Cepeda. En 4°
No sé que se conozca ejemplar de este libro, ni que alguien le haya descrito de
visu. La primera noticia de él se debe 4 Remesal (lib. X, cap. 16), y su título ha ido variando al pasar por las manos de los bibliógrafos, como vamos á ver. Remesal dice que el P. Zepeda imprimió Artes de las lenguas de Chiapa, Zoques, Celdales y Cinacantecas. No da fecha. Antonio de Leon Pinelo le intitula Arte de las lenguas Chiapa, Zoque, Celdales y Cimacanteca, y le pone la fecha de 1560.
D. Nicolás Antonio le menciona con este titulo: Arte de las lenguas Chiapa, Toque, Celdales y Cinacanteca. 1560.
Los bibliotecarios dominicanos Quetif y Echard copiaron el titulo de Remesal, suprimiendo la preposición de antes de los nombres de las lenguas, y ponen
en duda la fecha: ““Mexici, circa 1566.” 16
122
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XV1.
[1560
Barcia, en su reimpresión de Leon Pinelo, copió en un lugar (col. 729) el artículo de aquél; y en otro (col. 721) nos dió esto: ““
Fr. Antonio de Cepeda, domi-
““nico, Artes de las Lenguas de Chiapa, Loques, Celdales y Chinatlecas, imp. Mé-
“xico,
1530.” A ser cierta esta indicación errada, haría adelantar algunos años la
introducción de la imprenta en México.
Pero si mal lo hizo Barcia, no le fué en zaga nuestro Beristain, quien bautizó la obra con este título: rte de los idiomas Chiapense, Zoquense, Caldulense y Cina-
contlano. México, 1560. Ternaux—Compans copió a D. Nicolas Antonio.
Brunet siguió á Pinelo, y cita 4 Mr. Marsden en su catálogo de Diccionarios. Squier formó un título especial, asi: Artes de los idiomas Chiapense, Zoquense, Celdal y Cinacanteca, México 1560. Ludewig sigue a D. Nicolas Antonio.
Por último, en el Catálogo anexo al libro intitulado La Imprenta en América,
hallamos citada la obra de Cepeda con el título de Arte de la lengua Chiapa, Zoque, Celdales y Cinacanteca, como si los cuatro fueran nombres diversos de una misma.
En medio de tal confusión, he preferido el título que da el Sr. Pimentel en su Cuadro Descriptivo y Comparativo de las Lenguas Indigenas de México, 1* edición, tomo II, pág. 232.
Wn.
FRANCISCO DE ZEPEDA 6 CE-
Hl PEDA fué natural de la Mancha,
was) y tomó el hábito de Sto. Domin-
o en el convento de Ocaña. De allí pasó a la provincia de S. Vicente de Chiapa, en la cual ayudó mucho á la conversión de los indios, porque aprendió varios de sus idiomas. Gobernó como prior algunos conventos, y por último fué electo provincial en 16 de Mayo de 1593. Desempeñó también el oficio de Comisario de la Inquisición en Guatemala. Fué religioso de excelentes prendas é invencible paciencia. Entendía bien la música, y se aprovechó de ella para su ministerio, que ejerció mucho tiempo entre los indios, con grande ejemplo. Notábanse graves inconvenientes en la diversidad con que los religiosos enseñaban las lenguas de la provincia, porque cada uno tomaba lo que le parecía de las gramáticas que andaban manuscritas; y para poner remedio, se ordenó que Fr. Francisco pasase 4 México con
encargo de imprimir allí Artes de los idiomas más usuales, como lo verificó, llevándose consigo al regreso la edición, de la cual, como dije, no conocemos aqui ningún ejemplar. Probablemente esas Artes que imprimió el P. Cepeda no fueron obra suya; 6 a lo menos no todas. Con eso recibieron alivio los religiosos y notable placer los indios, ““cuando vieron sus palabras naturales de molde, y que no sólo el latín y el romance se comunicaba de aquella forma.” Ya anciano, enfermó nuestro misionero de un cirro en el carrillo, que, desatendido, le ocasionó la muerte a la edad de setenta años, en el de 1602. (RemesaL, lib. IX, cap. 18; lib. XI, caps. 14, 18. — Leon PINELO, Epitome, pág. 109.— Nic. ANToN10, Bib/. Hisp. Nova, tom. I, pág. 414.— Quetir y Ecuarp, tom. II, pág. 350.— PiNELo - Barcia, Epétome, col.721,729.—EGuiara, Borradores MSS.— Beristain, tom. III, pág. 354.— TErRNAUX — COmMpans, Bibl. Amér., n? 85.— Brunet, Mansel, tomo I, col. 1739.— Squier, Monograph, pág. 52.— La Imprenta en América, pág. 34.—PIMENTEL, Cuadro, ubi supra.
_huper adoptatum cómodü quoziicñdz facerdotü fumma diligentiadiftine ctizato er nouo g1 oidíne ta vígefl vtü appo ‘fitz introitibs, gradualíb9,offertozíje« c "muníonibus oce míffe (intín fuis locz
o t quo etia adínncte funr multe míffe uou; aha pluríma fupaddita,q in mífTalib? hace ten? ipfsis Sfiderabátur.
SIN ME 1561
1561]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
123
1561 41. fitale Romanum Ordinarium.
IHS füifale Romanum nuper adoptatum cimodt quoriició Cacerdotti funt
ma diligentia dittinctii: atgs ita ex nouo orvine digeltii bt appotitt introitibs, gravualib? offertoriis v cOmunionibus o£s mítg tit in fuis loc; integre. din quo etíá adiuncte funt multe mitle uoue (sic) v alía plurima fupaddita, d in miffalibo hacteno ipttis Ditverabatur. 156r. En fol., todo en letra gótica, rúbricas encarnadas, á 2 col., notas de canto llano, rojo y negro.
Guarda, poco más ó menos, el mismo orden que los misales de hoy. Comienza
por el Calendario y la Tabula Dominicarum, en 7 ff., que con la de Portada son 8
preliminares, y siguen las Misas de Tempore. En la foja 10 fte. está el principio de la Misa In Nativitate Domini, prima Missa, dentro de un marco historiado. En la parte de arriba está el Eterno Padre, rodeado de ángeles; á un lado los tres profetas Isaías, Jeremías y Miqueas: al otro Habacuc, Amós y Ageo: en la parte baja, los cuatro doctores de la Iglesia. El texto en una sola columna.
En la foja 135 empieza el Canon Misse, con su Calvario al frente, grabado en madera. El Canon, hasta el fin del Nobis quoque pecatoribus está en gruesos carac-
teres góticos (8 milím. las minúsculas) y en una columna. Foja 142, Misa de la Dominica de Resurrección, en el mismo marco historiado de'la foja 1o. Foja 195 vta., empiezan las Misas Propias, y se repite el marco historiado. En
la foja 268 (numerada 198) dan principio las Comunes. Siguen algunas fórmulas de Bendiciones, y todo termina en la foja 330 vta. con el colofón:
« Miffale fecundi romane cu tie vitum: optime v recenter correctum: felici fine claubitur. Solerti cura ingento v diligentia magiftri An toníj ve E{pinofa in preclara ciuitate Mexica na imprefum Anno humane reparationis 1561. fente Septébri. Ad eius [au
Dem c gloriam quí omnit eft Gnis 7 principium.
Reagiltrum. ... Sc.
Baus veo.
124
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1561
Sería operación larga comparar este Misal con los actuales, y sólo de paso he
notado algunas diferencias; por ejemplo, que hay prefacios de S. Juan Bautista, de S. Francisco y de S. Agustín, que ya no se usan; y que en las Misas de Difuntos se daba la bendición final al pueblo, en estos términos: ‘‘ Deus, vita vivorum * et resurrectio mortuorum, benedicat vos in secula seculorum. Amen." La impresión puede llamarse hermosa: el registro casi siempre es exacto: la tinta
roja excelente al principio; pero á poco más de medio libro desmerece ya de un modo notable. ; No sería que en obra tan larga se le acabó al impresor la provi-
sión de esta tinta, y se vió precisado á fabricarla él mismo como pudo? Parece increible que obra de tal consideración y costo se ejecutara en nuestras imprentas, á poco más de mediado el siglo XVI, y yo mismo dudaria del hecho, á no haber tenido el libro delante. Hoy no se imprime ya aquí un solo libro de rezo eclesiástico: todos nos vienen de fuera, y después de tres siglos, no habria quien tuviera ánimo para costear un Misal como el de Antonio de Espinosa; aun
sería dificil ejecutarle, si no era con gran dispendio, y haciendo venir expresamente gran parte de los tipos necesarios.— Estas observaciones son igualmente aplicables alos n“ 95 y 100. (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. D. José F. Ramírez. Se vendió [n° 555] en £155=8 775.
El comprador fué el librero Quaritch, quien le anunció después en £ 250 — 8 1250.— Bien quisiera dar aquí fotolitografías de la portada y páginas más notables de este precioso libro; pero desgraciadamente no las hice sacar mientras estuvo en mis manos, y cuando, con todos los del Sr. Ramírez, salió de poder del Sr. Chavero, no pude obtener que el nuevo poseedor permitiese tomar en París las negativas. Lo mismo me aconteció con otros libros de aquella desgraciada colección.)
1565 42. Filippus Hispaniarum et Indiarum Rex. Provisionés,
Cédulas, Instrucciones de S. M., Ordenanzas de Difuntos y Audiencia, para la buena expedición de los negocios y administración de justicia y gobernación de esta Nueva España,
y para el buen tratamiento y conservación de los indios, den-
de el año de 1525, hasta este presente de 63. México. En casa de Pedro Ocharte. 1563. (V éase la fotolitografia.)
Tal es el frontispicio de este rarísimo libro, conocido generalmente con el nombre de Cedulario de Puga, pues aunque en el título no aparece quién fué el recopi-
lador, en la foja 2*, que sigue inmediatamente á la portada (la vuelta de ésta es blanca), se ve la orden expedida por el rey, en Toledo, á 4 de Septiembre de 1 560, para que se recojan é impriman las cédulas; y á la vuelta de la misma foja está la
comisión dada por el virrey D. Luis de Velasco al oidor Vasco de Puga para que
| PHILIPPVS HISPANIA} RVM
ET INDIARVM
ME Trpromidescedulas DH
M/S 3nftrucionesocfu ABageftad:o2de
|
= naerpedicióvelos negocios,y admis | E. niltracid d juftícia:y gouernacioofta ss A nueva Efpaña:y pa clbué crotamicEsss ES to y oferuaciódlos yndíos,oendeel
= nágaso difiitos y audiécia,pala bue 3
Jj
Nem año 1 $2 5. bafta efte pzefente oc, 6 3. aan TRU
1)\
fea
1563]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
125
se encargue de la formación é impresión del Cedulario; su fecha á 3 de Mayo de 1563. La foja 3 está ocupada con la Dedicatoria latina del oidor al virrey: en las ff. 4 y 5 fte. se contienen la Bula de donación de Alejandro VI, y la cláusula en favor de los indios, del testamento: de la reina D* Isabel. A la vuelta sólo hay
un escudo de armas: el mismo del centro de la portada. En la foja 6 comienza el
texto, que concluye en la 213 vta. con estas palabras: | Soli Meo honor v Glo-
via in fe||cula feculocum. Amen.
Siguense 5 ff. sin numerar, para una Tabla alfabética muy diminuta, y en el fren-
te de la 5? foja concluye el libro así:
TA hórra p gloria de nuettro Señor Jesu Chritto acabote efte pretente librollen PMexico en cata ve Pedro echarte, a bepnte p tres del mes ve HPoui=||embre de mill z quinientos z fefenta p tres años. «| Cita tatfano por el Elluttriflimo tefior VÓ Hul|ys ve Gelatco Girrey a teal el pliego. Bor mávado ||ve tu Señoría Antonio de turcios || Secretario. La vuelta de esta última foja es blanca.
Comprende, pues, el libro 218 fojas en folio, caracteres góticos (excepto los de la Dedicatoria, que son romanos, y los de la Bula de Alejandro VI y Testamento de la Reina, cursivos), líneas enteras, á 47 por página. Hay en la foliatura
varios números errados, á saber: 145 por 13; 29 por 19; 20 por 28; 37 por 36; 120 por 112; 150 por 137; 173 por 172; 181 por 180; 188 por 196, y 110 por 210. (El ejemplar descrito está en mi poder. La fotolitografía de la portada se tomó de otro perteneciente
al Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. El del Sr. Ramirez [n° 697], portada manuscrita, se vendió en £ 22 =
$ 110.— Anunciado por Quaritch en £ 30—$ 150.)
| BUM
L Dn. Vasco DE Puca vino a Mé-
xico
hacia el año de 1555, según
de después fué convento de Jesús Ma-
ría; casas que vendió por 18, 500 pesos a
al dice Beristain. Lo que yo on Lorenzo Porcallo de la Cerda en 30 de
cuentro es que con fecha 10 de Mayo de 1558 decía ““La Princesa” a la Audiencia, que acababa de nombrar oidor al licenciado Vasco de Puga.' El visitador Valderrama le depuso de su empleo de oidor, y le envió 4 España, de donde volvió en 1568 con el oidor Villanueva, deuesto, como él, por Valderrama.* Amos traían porel rey la espinosa comisión
de destituir y prender al visitador Mu-
fioz, como lo ejecutaron. Nuestro D. Vasco fué doctor de esta Universidad, y gozaba fama de gran letrado. Labró unas “ magníficas y suntuosisimas casas” don1 Cedslarie, fol. 199. 2 En la Pintura del Gobernador, Alcaldes y Regideres de México ( Madrid, 1878, fol.), se ven escritas y pintadas las quejas que dieron los indios en esa visita contra el oidor Puga y su mujer.
Mayo de 1574."
La Recopilación de Puga no comprende todas las cédulas recibidas en el pe-
riodo que abraza, pues faltan muchas
que se encuentran en otros libros. Tampoco están colocadas en rigoroso orden cronológico, y no carecen de erratas, á veces graves, como lo son las de fechas y nombres. Pero de todas maneras el Cedulario de Puga es de alta importancia para la historia primitiva de la dominación española en México. Aunque la mayor parte de las disposiciones que encierra fueron incorporadas en la Recopilación de Indias, no se encuentra en ese gran código el texto de ellas, que por lo común es lo más interesante bajo el as1 Sictenza, Paraiso Occidental, lib. I, cap. 4.
126
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1563
be leerse 1543 en vez de 1534, porque nadie habla de leyes publicadas en esta última fecha, mientras que las de 1542 y 1543 son bien conocidas. Ternaux—Compans había incurrido desde antes en el error de considerar el libro de 1543 como una recopilación. ** Ce recueil, dice, des lois des Indes, de 26 ““ pages seulement, est le premier qui ait **été publié. Il est de la plus grande radirigir la reimpresión, tanto del Cedula- ““reté.”* Ese libro al cual se quiere dar rio como de las Ordenanzas de D. Anto- el nombre de Colección, no contiene más nio de Mendoza, impresas en 1548, y que las Nuevas Leyes, dadas en Barcelomás raras todavía. Aceptada la comisión, na, 4 20 de Noviembre de 1542, y adiy dadas por el Ministerio de Justicia las cionadas en Valladolid, á 4 de Julio de órdenes necesarias para el pago de los gas- 1543. En ellas mismas se mandó que tos de imprenta, el Sr. D. Juan E. Her- fueran ““imprimidas en molde,” y distrinandez y Dávalos sacó en breve tiempo buidas por todas las Indias. Después una copia de ambos libros, ordenando de la edición original, Alcalá, Juan de cronológicamente las cédulas y corrigien- Brocar, 1543, fol., se hicieron otras dos: do las erratas que saltaban á la vista. Co- Madrid, Francisco Sanchez, 1585, fol., menzóse luego la composición tipográ- y Valladolid, Varez de Castro, 1603, fol. fica, y aun se corrigieron las pruebas de También las inclui yo en el tomo II de los primeros pliegos; pero con la muerte mi Colección de Documentos para la Histodel Presidente Juarez, ocurrida á poco, ria de México, entre cuyos preliminares quedaron sin efecto las órdenes de pago, puede verse una nota relativa al origen que no quiso revalidar su sucesor, de y resultados de estas ruidosas disposimodo que no pasó adelante el proyecto. ciones. Y con más extensión en la bioDespués, merced á los esfuerzos del mis- grafía del Illmo. Sr. Arzobispo Zumámo Sr. Hernandez y Dávalos, se hizo al rraga, que publiqué en 1881. fin la edición, en 2 tomos en 8°, MéxiClaro es que dos leyes, impresas en un cuaderno, no merecen el nombre de Coco, 1878-79. Dije antes que el Cedulario de Puga lección ó Recopilación. La necesidad de fué la primera recopilación de Leyes de reunir en un cuerpo las leyes dictadas América. Como esto es contrario á las para los nuevos dominios, se sintió bien noticias que se encuentran en algunas bi- pronto, por la confusión, cada día mabliografías, será conveniente esclarecer yor, que se originaba de tantas disposiel punto, diciendo al mismo tiempo al- ciones, á veces contradictorias, para cuyo go acerca de la famosa Recopilación de In- conocimiento no bastaba ya la vida de un hombre. Sucedía también que mudias. Rich dice que la más rara de todas las chas no llegaban á noticia de los jueces, colecciones de Leyes de Indias (collections porque se expedían á favor de particuof laws relating to the Indies), son las lares, que por cualquier motivo no usaleyes de 1534, que fueron después anu- ban de ellas; **quedando, como dice un ladas y recogidas. Afiade que un ejem- **jurisconsulto de aquellos tiempos, en lar ánico, en vitela, que él adquirió en ““sólo los oficiales de papeles el dar 6 ** quitar el derecho á las partes, resucitanGrenville.' Es indudable que hay aqui ** do la cédula que es en favor del amiuna trasposición de nümeros, y que de- “go,y escondiendo 6 negando la que no
pecto histórico. El Cedulario tiene además el mérito de ser la primera recopilación de leyes de América. Poresto, por la suma rareza de los ejemplares, y por el interés historico que todavía conserva, se echaba menos su reimpresión. En Junio de 1872, el Sr. D. José M? Lafragua, Ministro de Relaciones Exteriores, prouso oficialmente al que esto escribe, que
facilitara su ejemplar, y se encargara de
Madrid, pasó á la rica biblioteca de Lord 1 Bibliotheca Americana Nova, tom. II, pág. 355.
1 Bibliotheque Américaine, n? 49.
1563]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
“lo es.” Por último, la orden que se daba á una provincia, aunque fuera general, no era conocida ni observada en otra;
y los jueces que entraban de nuevo al oficio, caminaban á ciegas en aquel laberinto. El Lic. Alonso Maldonado, fis-
cal de México, fué el primero que comenzó á estudiar el derecho de Indias, y
desde 1556 se le despachó cédula real en favor de la obra; mas no aparece hasta qué punto la llevó. Siguió luego nuestro oidor Vasco de Puga, y aunque logró ver impreso su libro, éste no comrendía más que las órdenes recibidas en
Nueva Espafia, y no todas, quedando
un gran vacío que llenar, por lo tocante á las demás posesiones americanas. Verdad es que igual orden de recoger las cédulas se dió a D. Francisco de Toledo, virrey del Perú; pero quedó sin efecto, por haber parecido mejor que en Espafia se hiciese la recopilación general. Felipe II ordenó al fin en 1570 la ejecución de ella. Un letrado cuyo nombre ignoró Leon Pinelo, y que por lo mismo no nos empeñarémos en averiguar, fué el primero que acometió la ardua empresa; massólo concluyó el título que trataba del Consejo de Indias y su ornización interior; título que fué apro-
Fado en 1572,éimpreso en 1593. Asi lo
dice Leon Pinelo, y nadie mas menciona tal edición, cuya fecha está acaso errada. . Viendo el Consejo que la Recopila-
ción no llevaba trazas de acabarse nun-
ca, por no haberse proseguido, ni hallarse persona que quisiera encargarse de ella, comisionó á Diego de Encinas, ofi-
cial de su Escribanía de Cámara, para que recogiese é imprimiese algunas céulas. Hizo lo primero, juntándolas y distribuyéndolas á su modo; pareció, sin embargo al Consejo, que no estaban en la forma requerida, y no permitió que se
imprimiesen para el público, sino únicamente en el número de ejemplares necesario para repartir á los consejeros y á algunas personas particulares. De aquí la suma rareza de esta edición, hecha en 1596 en 4 tomos en folio.
127
Los Lics. Alvar Gómez de Abaunza, oidor de Guatemala, y Diego de Zorrilla, después oidor de Quito, prosiguieron el intento de recopilar las leyes; pero sus trabajos quedaron manuscritos y sin acabar. Hasta entonces sólo se había tratado de reunir las cédulas, ordenanzas, capitulos de cartas &c., que andaban sueltas, para copiarlas íntegras por orden cronológico. Tal es el sistema de Puga. Pero muy pronto se echaron de ver sus inconvenientes. El número de leyes crecía á gran prisa, y habrían formado una indigesta mole, si se hubieran copiado todas. Se pensó, pues, en sacar de la sustancia de ellas un Código, suprimiendo las fórmulas, omitiendo las leyes derogadas, y reduciendo á breves palabras las disposiciones vigentes: método que al fin se adoptó en la Recopilación de Indias. Desde 1608 tomaron nuevo rumbo los trabajos. En vez de dejar á individuos aislados y aun desprovistos de la autorización competente, el cuidado de ordenar ese enorme acervo de papeles, se nombró a los consejeros D. Hernando de Villagómez y D. Rodrigo de Aguiar y Acuña, no solamente para trabajar en el arreglo de la obra, sino también para que procurasen conciliar las disposiciones contradictorias, que como es de su-
ponerse, no faltaban en el caos de tan voluminosa legislación. Ocupados esos consejeros en el trabajo diario del despacho, nada hicieron. Viendo aquello, se dió comisión especial en 1622 al consejero Aguiar y Acuña para entender en la Recopilación, con ayuda del Lic. Antonio de Leon (Pinelo). Entre ambos redactaron el primer volúmen; y antes de terminar el segundo y último, juzgaron conveniente publicar desde luego un Sumario para uso del Consejo, que se imprimió en 1628. Por la muerte del Lic. Aguiar, acaecida el año siguiente, quedó solo el Lic. Leon. Este incansable letrado, tan conocido por su Biblioteca y otros muchos escritos, impresos ó inéditos, examinó más de cuatrocientas mil cédulas, y
128
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
presentó al Consejo la obra, adelantada hasta 1634. El célebre autor de la Política Indiana, D. Juan de Solórzano, tan versado en la materia, fué elegido luego para continuar el trabajo; pero no hizo más que revisar el de Leon Pinelo. Así continuaron las cosas, trabajando siempre algunos miembros del Consejo, hasta el año de 1660 en que se formó una Junta de la Nueva Recopilación de Indias. Finalmente, en 1680, después de ciento cincuenta años de trabajo, se dió la última mano á la obra. Aprobado por el rey Carlos II, se promulgó solemnemente el nuevo Código, y se mandó guardar, por cédula de 18 de Marzo del mismo año. La primera edición se publicó en el siguiente de 1681 (4 tomos en fol.); la segunda en 1756 (id.); la tercera en 1774 (id.); la cuarta en 1791 (3 tomos en fol.); la quinta y última en 1841 (4 tomos en fol.). Brunet menciona una edición de 1754, que no existe, y tal vez quiso hablar de la de 1756. Las Leyes de Indias se dividen en g libros con 218 títulos ó capítulos, y en ellos 6,336 párrafos ó leyes, siendo muy desigual el número de éstas en cada titulo (desde 1 á 183). Cada ley 6 párrafo lleva apuntado al márgen su orígen: es
decir, el nombre del soberano que dió aquella disposición, dónde y cuándo. El Cedularto de Puga no fué el único trabajo ejecutado en México para recopilar leyes. El Arzobispo -virrey D. Fr. Payo Enriquez de Rivera comisionó al . oidor D. Juan Francisco de Montemayor para que hiciera una reimpresión del Sumario de 1628, como en efecto la hizo en casa de Francisco Rodriguez Lupercio, el año de 1677, en un grueso tomo en folio; y en el siguiente año de 1678 publicó, de orden del mismo Arzobispo, otro volumen igual, con este título: “Sumarios de las Cédulas, Ordenes y “Provisiones Reales, que se han despa““chado por S. M. para la Nueva Espa-
[1563
““ña y otras partes: especialmente desde ““el año de 1628 en que se imprimieron “los cuatro libros del primer tomo de *]a Recopilación de Leyes de las Indias, ** hasta el año de 1677. Con algunos tí**tulos de las materias que nuevamente ““se añaden. Y de los Autos acordados ““de su Real Audiencia. Y algunas Orde““nanzas del Gobierno. Que juntó y dis““puso el Dr. D. Juan Francisco de Mon““temayor y Córdova de Cuenca.... Con “licencia, en México. En la imprenta de “la Viuda de Bernardo Calderón. Afio “de 1678.” En fol. Consta el Sumario de 10 y 276 ff. Sigue la Recopilación Sumaria de los Autos de la Audiencia, de 152841677, por orden alfabético de materias, en 62 ff., y al ultimo las Ordenanzas de Gobierno, en 61 ff., también poralfabeto. Dice el autoren el Prólogo que empleó cuatro meses en este trabajo: cosa apenas creible, consi-
derando la extensión de él: tal vez habló del tiempo gastado en darle la última mano.
D. Eusebio Ventura Beleña, oidor de México, reimprimió en 1787 los Autos acordados de Montemayor, añadiéndoles
otros posteriores, con lo que formó dos
tomos en folio. La gran Recopilación de Indias es el Código donde se encierra la legislación que rigió en la América Española durante tres siglos, aunque con diversas formas. Nunca fué derogada expresamente; pero con el trascurso del tiempo, y sobre to-
do con los cambios políticos, fueron caducando todas sus disposiciones. Los
juicios acerca del mérito de este Código son muy diversos, y rara vez justos, Debe juzgarsele conforme al espíritu de su época, y nO según nuestras ideas modernas. De todos mados es un monumento venerable, que da honor á España, y que de seguro han de consultar siempre cuantos se dediquen á los estudios históricos americanos.
bieueen lengua eM Se £-onfefsionario uerédo el ; [e peccats
caía rico En ibe en eS vpto
t
9$
.K (38
De Eo Afmpffo:.
Es
E=
t Lal b ta
de Efpinofa.
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
129
1565 43. Confesionario breve en Lengua Mexicana y Castellana: compuesto por el muy R. P. Fr. Alonso de Molina, de la
orden del Seraphico P. S. Francisco. Sigue un escudo de las cinco llagas, con esta leyenda: ** Accipite Spiritum San““ctum, quorum remiseritis peccata, remittuntur eis. Et quorum retinueritis, te““tenta sunt. Joann. 20.”
En México, en casa de Antonio de Espinosa, Impresor. 1 565. (V éase la fotolitografia.)
En 4°, letra gótica, á 2 col., mexicano y castellano, grabados en madera. A la vuelta de la portada, licencia de la Audiencia, 24 de Noviembre de 1554. Fs. 2 a 20 el Confesonario. En la vuelta de la última se lee al pié de las respec-
tivas columnas:
Manin nepolmelaualoni pn= | hAcabote ve imprimir efte tepustica omícuilo ottóquis | conteflonarío en xxbj. ppan pnír xxbí. mestll Ae= | Ve enero Año ve nero 1565 1565 (El ejemplar descrito fué del Sr. D. J. F. Ramírez. Vendido, con el siguiente [n° 561], en £ 33.10 =$ 167.50.-—Fischer [n° 1,151], incompleto, también con el Confesenario Mayor, £ 26.10 = 8132.50.)
1565 44. Confesionario mayor en Lengua Mexicanay Castellana. Un grabado del Calvario, y al rededor: ** Penitentiam agite, appropinquabit enim * regnum coelorum. Matth. cap. 3.”
México, por Antonio de Espinosa. 1565. (Véase la fotolitografia.)
En 4? A la vuelta de la Portada, licencia de la Audiencia para la impresión, 11 de Enero de 1565 (letra gótica). Foja 2, Epístola nuncupatoria al Sr. Arzobispo Montúfar, 6 de Noviembre de 1554 (letra romana). Comprende ambos Confesonarios, el mayor y el menor. La foja 3 empieza con este título:
T Contefiionario mall por, Inftruction p Doctrina, para el que|| (e quiere bien conteffar: compuetto por el renerendo pa || ote fray AldTo ve Molina
ve la orum ve teitor fant || jf cancitco: travuzivo y buelto en la lengua dell los nauas, por el mifmo autor.
37
130
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1565
iLetra gótica, á 2 col., mexicano y castellano, con grabados en madera. Con-
— cluye en la foja 121 fte. Fs. 121 vta. á 124 id. (sin numerar las tres últimas), Tabla alfabética de materias, en letra gótica. Al fin:
«| Acabofe de impri=|| mir ette Conteflionario, en la muy in|| ligne p gran ciudad ve Mexico: en cata ve An=|| tonio ve Cipinota impreflor ve Libros, jun || to a la pgletía ve feitor Sant Augu=||{tin: a quinge ve Mayo.||AñO de. 1565. || Laus Deo.
El Confesonario es muy copioso, y comprende, además, el modo de administrar el sacramento del Matrimonio, instrucciones doctrinales y sobre el jubileo, una práctica de testamentos &c. (El ejemplar descrito estaba hace muchos años en la Biblioteca de la Universidad, é ignoro su para-
dero. Después no he vuelto á encontrar otro con portada de que sacar fotolitografía. Por favor del Sr.
J. Russell Barttlet, obtuve al fin una, tomada del ejemplar de la rica biblioteca del finado Sr. Carter Brown
[Providence, R. I., Estados Unidos], y sirvió de original para la que ‘aqui se acompaña.)
1565
E
4.5. Y Boctrina X piana breue p cópevio=|| ta por bia ve vialogo entre bn
maettro p bn difci=|| pulo, facava en légua cattellana p mexicana p || cópuetta pot el muy reuerendo padre {rap || Domingo ve la anunciacion, bicario ll
al prefente es de cupoacan, de || la orden vel bienabenturado padre Setó ||
Domingo. Un grabado de Sto. Domingo.
En Mexico, en cafa de pedro ocharte || 1565. En 4°, letra gótica. A la vuelta de la portada las armas del Sr. Arzobispo Mon-
túfar á quien está dedicado el libro. Sigue la dedicatoria en 2 ff., letra romana. El texto, en gótica, á 2 col., ocupa las ff. 3 4 83. En la vuelta de la última hay un grabado grande, y abajo el colofón:
** A gloria y alabanza de nuestro Redentor Jesucristo y de su bendita Madre, y para utilidad y provecho de las ánimas, aquí se acaba la declaración breve y com-
pendiosa de la doctrina cristiana, en lengua española y mexicana, sentencia por sen-
tencia. Fué impresa en esta muy leal ciudad de México, en casa de Pedro Ocharte, por mandado del Illmo. y Rmo. Sr. D.Fr. Alonso de Montúfar, Arzobispo de la dicha ciudad meritísimo. Acabóse á 15 dias del mes de Marzo, 1565 años.” (V éase la fotolitografia.)
En la foja que sigue (frente), licencia y privilegio de la Audiencia, México, 25
de Octubre de 1564, firmado por los oidores Ceynos, Villalobos, Orozco y Puga,
y refrendado por Antonio de Turcios. Consta alli que fueron aprobantes de la obra los padres Fr. Bartolomé de Ledesma y Fr. Alonso de Molina; pero no es-
MrSPRISEHE A SLSHLE e nu 3 WA
i
>
qe =
e:
"-
»
“ty be 1
No 2.22: EA
:
«U glosiay alabagave nforedeptozjefi rpoy ve fu bene | cita madre y pa vtilidad y pzouecbooelas aias, adfe aca bala declaracion bzeue y copediofa dela Doctrina cpiana €ltguaefpafiola y merícana, lentencia poz fentccia, Fue ympzeffaenefta muy leal ciudad 3 merico en cafa? pedro
ocbarte poz madadodl plluftrifgimo y reuerédifeimo fee
fio206 fray alófod mótufar,Aircobifpo ólaoícba ciudad
merísifoimo acabofe ars .vlasdlmesdmargo.ts 6560
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
131
tan las aprobaciones. Ocupa la vuelta de esta hoja un gran escudo de las armas
reales, y debajo: ** Philipus dei gra hyfpaniarum et indiarum Rex.” (Descripción comunicada por el Sr. H. Harrisse [París, 5 de Marzo de 1867], y corregida con vista
de dos ejemplares incompletos, uno del Sr. Ágreda y otro mio. El descrito por el Sr. Harrisse es el mismo que figura con el n? 467 en la Bibliotheca Americana de Maisonneuve y C*, 6 sea el Catálogo de la
venta de una Colección de Libros relativos 4 América, hecha en Paris por dichos libreros, del 15 al 25
de Enero de 1868. La Doctrina aparece vendida en 1,500 fr.— $ 300; pero en otro catálogo de los mismos libreros [Leclerc, 1878] vuelve á encontrarse anunciado [n° 2,317] con el precio de 2,500 fr.= $ 500.)
ar. DOMINGO DE LA ANUNCIACIÓN A fué hijo de Hernando de
Ecija,
EM vecino de Fuenteovejuna, y nació en ese lugar el año de 1510. En el bautismo recibió el nombre de Juan. Sus padres eran piadosos, y él desde niño se mostró inclinado á la virtud. Tenía solamente trece años cuando comenzó a pedir el hábito de S. Francisco en el convento de su pueblo, y no se le concedieron por su corta edad. Para entonces había perdido ya á su padre, quien al tiempo de morir le hizo especial encargo de cuidar de la madre viuda, así como á ésta el de atender en particular al niño Juan. Pocos años después, su hermano mayor Alonso de Paz resolvió pasar á la Nueva España, y quiso traer consigo á Juan para que le ayudase en sus negocios. Resistíalo la madre, recordando el encargo de su difunto marido; pero al cabo consintió en dejarle partir. Ve-
" rificóse el viaje de los dos hermanos el
año de 1528, en compañía de los oidores de la primera Audiencia. Los negocios de Alonso caminaron al principio favorablemente: allegó caudal, y obtuvo el oficio de la secretaría de la Audiencia. Mas no tardó en experimentar el funesto influjo de las riquezas y de los desórdenes de la nueva tierra. Olvidó las buenas costumbres que en su casa había aprendido, y se dió al vicio del juego, que le arrebató bienes y reputación. Llegó á verse -pobre, y tan necesitado, que por haberle faltado las raíces, no le cubría el pelo que antes, ni él osaba parecer en público. El buen joven Juan supo
sacar lección saludable de esos reveses de la fortuna, y lejos de dejarse arrastrar por el mal ejemplo de su hermano, se afirmó en su resolución de renunciará las vanidades del mundo, que prometiendo tanto, nada saben cumplir. Pidió el hábito en el convento de Sto. Domingo de México: diéronsele, y profesó el 8 de Mayo de 1532, aunque otros dicen que en 1531. Entonces dejó el nombre de Juan, y tomó el de Domingo, con que es conocido. En el estudio de la gramática á que luego se aplicó, tuvo por maestro al Br. Blas de Bustamante, quien, por ser escaso el número dé los religiosos dominicos, se prestaba de buena voluntad a ayudarles en la enseñanza de los novicios, y años después obtuvo cátedra de la misma materia en la Universidad de
México, ál tiempo de su fundación. Lle-
gado Fr. Domingoá la edad de recibir las órdenes se las confirieron, y a los veinticuatro años le mandaron que se ordenase de sacerdote. No residía entónces en la Nueva España otro obispo que el de Tlaxcala, Fr. Julian Garcés, y se encontraba á la sazón en Veracruz. Allá fué a buscarle Fr. Domingo, caminando a pié, y recibió de mano de tan venerable varón, de su mismo hábito, el último grado del sacerdocio. De Veracruz pasó a Tepetlaoztoc, donde cantó su primera misa, teniendo por padrino al Venerable Padre Fr. Vicente de las Casas, uno de los fundadores de la provincia, y compañero del célebre Fr. Domingo de Betanzos. Luego que nuestro joven estuvo ordenado de sacerdote, le dieron
132
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
sus superiores cargo de indios mexicanos; con tal motivo se dedicó á apren-
der la lengua y salió en ella muy aventajado. Al principio formaba sus pláticas en castellano, y las daba á un intérprete para que se las volviera literalmente al mexicano; en este idioma las tomaba de memoria, por largas que fuesen, y las redicaba al pueblo. Mas habiendo sa-
bido que su intérpete, como Ghiezi el
criado de Eliseo, abusaba de su oficio, le despidió, y logró pasarse sin aquel auxilio. Más de cincuenta años empleó en el ministerio de la predicación de los indios, y fueron innumerables los que bautizó: dícese que pasaron de cien mil. En la peste de 1 54.5, que tantos estragos causó en los naturales, hizo Fr. Domingo con ellos oficios de padre, consolándolos, socorriéndolos, y administrando los sacramentos por todos los pueblos, desde México hasta Oajaca. Por aquel mismo tiempo tuvo el consuelo de apartar de los peligros del mundo á otro hermano suyo llamado Hernando de Paz, que vino de España á comerciar y andaba algo distraido con
malas compañías. Era à la sazón Fr.Domingo maestro de novicios, pasó á verle al convento su hermano menor,y el resultado de la visita fué que no solamente vino él á pedir el hábito, sino que hizo tomar la misma resolución á dos jóvenes amigossuyos. Fué Fr. Hernando de Paz varon ejemplar que dió lustre a su orden, en la cual desempeñó cargos importantes. Por último le nombraron en 1 570 definidoral capítulo general de Roma. Alliobtuvo señaladas mercedes del Papa S. Pio V, quien le regaló muchas reliquias, entre ellas dos del Lignum Crucis. Volviendo de Roma a España padeció naufragio en que perecieron aquellas reliquias, a excepción de los dos fragmentos del Lignum Crucis, que traía al cuello en dos relicarios; uno de los cuales envió al convento de Sto. Domingo de México, y el otro á su hermano. Quebrantado
de tantas fatigas no pudo Fr. Hernando
[1565
volver á la Nueva España, por haber fallecido en Madrid. Demos punto á esta digresión, y venmos á narrar el período más trabajoso de la vida de Fr. Domingo. El mal éxito de las expediciones encaminadas desde 15104 la Florida, donde murieron a manos de los indios Fr.Luis Cáncer y otros padres dominicos en 1549, no había desanimado á los españoles. En 1558 ordenó Felipe II al virrey D. Luis de Velasco, que aprestase nueva expedición. Así lo ejecutó el virrey, despachando desde Veracruz el 11 de Junio del año siguiente trece bajeles al mando de D. Tristán de Luna y Arellano, con quien fueron nuestro Fr. Domingo, otros tres religiosos y un lego, todos de la orden de Predicadores. Navegaron con viento favorable, y después de tocar en varios puntos,
fondearon al fin el 14 de Agosto en un puerto á que pusieron por nombre Santa María. El tiempo estaba hermoso; el puerto parecía muy bueno, y desaguaba en él un gran rio: ventajas que llenaron de regocijo á la gente, y le hicieron concebir esperanzas de mejor éxito que en las precedentes expediciones. Dióse luego orden de entrará reconocer la tierra, y de enviar antes á España dos navíos: en el uno debían de ir varias personas que dieran noticia de la hermosura de aquel puerto, y procurasen atraer nuevos pobladores: en el otro se embarcó uno de los religiosos, Fr. Bartolomé Mateos, lego, con encargo de solicitar aumento de operarios para la miés, que se esperaba muy copiosa. Se alistaron en seguida dos capitanías para descubrir el interior: la una por tierra y la otra por el rio arriba. Con esta última fué Fr. Domingo, y la instrucción era volver dentro de tres ó cuatro dias, por lo cual sólo se proveyeron de víveres para este corto tiempo, 6 poco más. Trascurrió, empero, sin que diesen con gente alguna, y deseosos de encontrar la población que buscaban, fuéronse metiendo la tierra adentro, de manera que consumidos los mantenimientos llegó la necesidad al extremo de
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
que un pedazo de cuero crudo de vaca se consideraba un gran regalo. Querían volverse al puerto, y consideraban, por lo que conocían de la tierra andada, que era seguro perecer de hambre al regreso, mientras que yendo adelante, podría ser que hallasen más cerca lugar poblado donde remediarse. Daban vista á cerros desnudos, y se esforzaban á atravesarlos, con esperanza de encontrar gente al otro lado; pero lo que encontraban eran ciénagas, que pasadas con gran trabajo, los conducían á otros montes, y así sucesivamente. En fin, después de quince dias tados en jornadas tan penosas como inútiles, determinaron volver á la costa, y en el camino pasaron iguales necesidades. El hambre fué uno de los mayores enemigos de los españoles en la conquista del Nuevo Mundo, y hoy que los ejércitos no marchan sino provistos de cuanto han menester, nos asombra la indiferencia con que aquellos hombres se internaban en regiones desconocidas, omitiendo tomar precauciones contra un enemigo invisible, que sin combatir podía destruirlos, después de atormentarlos desapiadadamente. Mas todas aquellas lastimas eran poca cosa en comparación de las que habían sucedido en el puerto. El 20 de Agosto se desató una horrible tormenta que, á excepción de una carabela y dos barcas, dió con todos los buques al través, perdiéndose en ellos las provisiones para un año, que el gobernador no había querido desembarcar por falta de abrigo en tierra, y por creerlas más seguras á bordo. Todos perdieron allí sus haciendas, y se perdieron también las mercaderías de rescate, menos lo que estaba en una carabela que el furor de las olas trasladó entera á tierra, y vinieron á encontrar después en medio de un bosque. Ahoaronse muchos, entre ellos Fr. Bartomé Mateos. En tan triste situación encontraron á sus compañeros del puerto los que venian del interior extenuados de hambre y de cansancio. Los pocos víveres de la
133
carabela salvada acabaron pronto, y el gobernador dispuso que la mayor parte de la gente, dividida en cuatro capitanias, entrase otra vez por la tierra en busca de socorros, yendo con ellas los padres Er. Domingo de Salazar, después obispo de Manila, y Fr. Domingo de la Anunciación. Caminadas cuarenta leguas en despoblado, llegaron á un lugar de ochenta casas, llamado Nanipacna, donde algo se remediaron. Desde allí hicieron muchas entradas en busca de cosa mejor; pero viendo que habían gastado en ellas cuatro meses, sin encontrar nada, enviaron diez soldados al gobernador con la relación de lo que pasaba. Su llegada causó grande alegría en el puerto, porque tenían por muertos á todos los de la expedición. El gobernador y oficiales acordaron entonces, que pues donde estaban era segura la muerte, por la falta de víveres, se fuesen todos al lugar nuevamente descubierto, ya que á lo
menos había allí algo que comer. Pusiéronlo en ejecución, unos por tierra y otros por agua, pasando todos grandes miserias en tan trabajosos caminos. El refrigerio que hallaron en Nanipacna les duró bien poco, porque la reunión de más de mil personas en un pueblo pequeño y pobre dió por resultado preciso que pronto se acabaran los mantenimientos. Casi no les quedó otra cosa, que unas bellotas muy amargas, y aun de esas no se hallaba lo bastante para todos: unos comían las hojas de los árboles; otros echaban mano de cualquier raíz, y lo peor era, que por ser algunas de ellas venenosas, muchos encontraban la muerte donde buscaban el sustento de la vida. La fuerza de la necesidad obligó al gobernador á enviar una expedición á la provincia de Coza, de quese tenían informes magníficos, dados por los que antes habían entrado en aquellas tierras. Doscientos hombres marcharon para alla, acompafiandolos asimismo los dos padres Salazar y de la Anunciación. Caminaron hácia el norte, y como no pudieron sacar mantenimientos de donde no los
134
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
había, ni en el camino los encontraron, llegó el hambre al extremo de hacer gui-
sados con las correas de las armaduras,
con el calzado, y aun con los forros de las rodelas. Los religiosos procuraban alentar el ánimo abatido de los soldados, exhortándolos á la resignación, y pedían a Dios el remedio. Dióles alguno en una multitud de castaños y nogales que encontraron, cuyos frutos les sirvieron de grande alivio. A los cincuenta dias de viaje llegaron al pueblo de Olibahali: los indios, aunque pocos, recibieron de paz a los españoles y les dieron de comer. Pero si bien los recién llegados se guardaron de cometer desmán alguno, por temor de perder la comida, los indios se cansaron de tales huéspedes, y no atreviéndose á expelerlos per la fuerza, fingieron una embajada del señor de la provincia de Coza, en que les suplicaba que fuesen á verle. Cayeron en el lazo los españoles, y emprendieron el camino: á poco andar descubrieron el engaño, mas no por eso dejaron de seguir adelante. Cuando por fin llegaron á la famosa provincia de Coza, quedaron desconsolados al ver cuánto distaba de las ponderaciones que de ella les habian hecho. Era que aquellos informes se referían al tiempo de la primera entrada de los españoles, y después había sido completamente asolada por cierto capitán que anduvo en ella. Así redundaban en daño de la misma nación española los desmanes que se cometían en aquellas conquistas, Ó más bien invasiones devastadoras. No les faltó, con todo, lo necesario para el sustento. Algo restablecidos, comenzaron a correr la tierra, sin otro fruto, que adquirir noticia de un pueblo, llamado de los Napochies, que estaba más adelante. Estos eran enemigos de los de Coza, y solían tener entre sí reñidas guerras. Agradecidos los españoles á la buena acogida de los cocenses, les ofrecieron su ayuda contra aquellos enemigos; y habiendo sido aceptada, salió la expedición mixta, compuesta de cincuenta españoles y unos trescientos indios. Otra
[1565
vez tocó á nuestro Fr. Domingo el penoso trabajo de ir á estas entradas, y le aceptó gustoso, esperando encontrar ocasiones de ejercer su piadoso ministerio. Lo más singular fué que á pesar de las severas lecciones pasadas, aquella expedición llevó tan mal concierto, que al rendir la primera jornada se hallaron todos sin tener que comer; porque los indios habían creido que los españoles llevaban provisiones para todos, y los españoles pensaban lo mismo de los indios. Ni unos ni otros las habían llevado, y todos pagaron la pena de su inconcebible descuido. Dando vista al primer pueblo de los enemigos, determinaron hacer alto para caer sobre él de sorpresa en el peso de la noche y matar á todos los habitantes, que era el propósito de los de Coza. Súpolo el buen Fr. Domingo, y condolido del estrago que iba a hacerse en aquellos infieles sin luz de verdad ni predicación, habló por medio de intérpretes á los de Coza, rogándoles encarecidamente que no matasen á sus enemigos, sino que los dejasen a vida para llevarlos por esclavosásu tierra. No pudiendo excusarles todo daño, trataba á lo menos de disminuírsele. Poco caso hicieron los indios
de aquel piadoso razonamiento; pero Dios había dispuesto las cosas de manera que se lograran y aun mejoraran los
deseos de nuestro misionero. Al caer de guerra, españoles é indios, sobre el pueblo de los Napochies, se encontraron con que todos los vecinos de él se habían ausentado, sin quedar uno solo, de suerte que la entrada no produjo otro resultado que un buen despojo. Irritados los de Coza por la huida de los enemigos, pusieron fuego al pueblo, visto lo cual por Fr. Domingo, que siempre andaba mitigando los males de la guerra, acudió al capitán indio con la súplica de que mandase apagar el fuego; y como no le
atendiera, faése al capitan espafiol, quien
dijo a los indios que si quemaban el pueblo se retiraría con sus soldados. La amenaza produjo buen efecto, y el pue-
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
blo se salvó de las llamas merced al compasivo misionero. Después de varios incidentes, hicieron los de Coza las paces con los Napochiíes, y los españoles trataron de ir a juntarse con sus compañeros en Nanipacna. Temerosos de que se les acusara de que no habían encontrado buenas tierras, porque no habían sabido buscarlas, resolvieron enviar antes un capitán con doce soldados pára dar cuenta al gobernador de lo ocurrido y pedirle órdenes. Cuando estos enviados llegaron á Nani-
pacna hallaron el pueblo abandonado, y pañeros habian perecido, hasta que regisal principio creyeron que todos los com-
trando con más atención dieron con una carta que aquellos habían dejado enterrada al pié de un árbol para que si volvian los de la expedición a Coza supieran que ellos se habían retirado otra vez al puerto.
En efecto, el gobernador hubo de to-
mar esa resolución acosado por el hambre y cansado de aguardar á los otros,
á quienes creía muertos, después de carecer de sus noticias hacía siete meses.
Allí no había ya con qué sustentarse, y en la costa podían contar siquiera con pescado y mariscos. Tan crueles eran sus padecimientos, que ahora miraban como ventajoso lo du antes consideraban insoportable. Una vez en el puerto, areciéndole al provincial Fr. Pedro de eria, que su presencia allí no era de provecho, y dando por perdidos à los dos religiosos de la expedición, propuso al gobernador que el iría a la Habana y de allí á la Nueva Espafia en busca de
socorro. Aceptó la oferta el gobernador, y en dos buquecillos que se salvaron de la tormenta pasada y que mandó ade-
rezar, se embarcaron el provincial, los
otros dos religiosos, y ciertas personas principales que por gran favoralcanzaron icencia para ello. La relación que esos enviados hicieron cuando llegaron a la Nueva España causó gran sorpresa, pues como el gobernador, al desembarcar en Santa María había escrito al virrey dán-
135
dole lisonjeras noticias de la tierra, se esperaba muy otro el suceso de la expedición. Dispuso luego el virrey, que Angel de Villafaña, hombre entendido y práctico en la mar, pasara inmediatamente á la Florida con socorros de toda especie. Aquellos doce soldados despachados de Coza, como leyeron la carta encontrada en Nanipacna, siguieron su viaje al puerto, donde fué recibida con gran gozo la nueva de que vivían los presuntos muertos; aunque mucho se templó al escuchar la triste relación de los trabajos padecidos y pobreza de la tierra, con lo que venían á desvanecerse las esperanzas de remedio. Pero lo que puso el colmo á la desgracia de los españoles fué la discordia que surgió entre ellos mismos. Tomaba a pechos el gobernador la defensa de la tierra, y decia que él en persona habia de ir a Coza, atribuyendo á flojedad, descuido, y ansia de volver al regalo de la Nueva España
los malos informes que los mensajeros
traían. El capitán recien llegado de allá le hacía prudentes reflexiones, como testigo ocular que era, sin lograr apartarle de su parecer, al cual se oponían el maestre de campo Juan Cerón y la mayor parte de los oficiales. Estos, á excusas del gobernador, despacharon doce soldados para que llamasen á toda la gente española que había en Coza, la cual emprendió al punto la jornada. Quisieran aquellos religiosos, antes de partir, administrar el sacramento del Bautismo á unos indios que tan dóciles se mostraban; pero no se determinaron á ello, considerando que no podían dejarles ministros que los mantuvieran en la fe, y que aun cuando ellos mismos se quedaran allí, como deseaban, podían morir resto y volver los indios á su antigua idolatría. Dejaron, pues, a Dios el cuidado de convertir aquellas gentes en el tiempo que tuviera señalado, y sólo una india vieja recibió el bautismo de mano
de nuestro Fr. Domingo: único fruto espiritual que produjo esa desastrosa ex-
pedición á la E lori
136
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
A principios de Noviembre llegaron al puerto los religiosos y soldados de Coza. Celebraron todos la venida de aquellos,
esperando que merced á su influencia
tendrían término las discordias que los afligían. Vana salió la esperanza, porque aferrados cada dia más, el gobernador a su dictamen y los oficiales al suyo, nada valía para restablecer el buen acuerdo, tan necesario en aquellas circunstancias. El gobernador ordenó que dentro de cierto término se alistasen todos para la expedición á Coza, so pena de ser tenidos por traidores y rebeldes al rey los queno obedeciesen. Notificados el maestre de campo y los oficiales, respondieron desabridamente, tratando de loco al gobernador, y diciendo que no estaban obligados á obedecerle en aquello. Recibió muy mal la respuesta, como era de esperarse, y fulminó una sentencia, en que declarando traidores al maestre de
campo y sus parciales, imponía á unos
pena de muerte, y á otros de perdimiento de bienes: esto último no era una amenaza vana, porque muchos de los incursos en la sentencia poseían repartimientos de indios en la Nueva España. Causó irritación general tanto rigor, y más cuando todos, lejos de pensar en internarse, ansiaban por dejar cuanto antes aquella tierra inhospitalaria. Mas aunque estaban dispuestos á rebelarse abiertamente, no se atrevían a ello, y se contentaban con favorecer en secreto al maestre de campo. Bien quisiera el gobernador emplear la fuerza, y lo habría hecho á no ser porque conocía que eran parciales del maestre casi todos los del ejército. En tan deplorable estado se ha-
[1565
niones, y que todos se resignaran á sufrir tan grandes miserias. Acercabase la cuaresma, y creian los religiosos que aquel tiempo de penitencia ablandaria al fin los animos obstinados del gobernador y de sus contrarios; pero no sucedió asi. Llegó la cuaresma, pasó, y vino la Semana Santa, sin que nadie diera muestras de deponer su odio y prepararse al
cumplimiento del precepto Pascual. En-
tonces el P. Fr. Domingo de la Anunciación, lleno de celo por el bien de las almas, se resolvió á dar un paso decisivo. Cantaba la misa mayor el Domingo de Ramos, y después de haber dicho muy devotamente las palabras de la Pasión, hizo una breve plática al auditorio, exhortándole á agradecer los grandes é imponderables beneficios recibidos del Salvador del mundo, que por nosotros quiso humillarse hasta la muerte de cruz. Prosiguió la misa, y estando ya para consumir, se volvió al pueblo con la da Hostia en las manos, puesta de frente sobre la patena. Maravilláronse todos, esperando en qué vendría á parar esa desusada ceremonia. Hecha una breve pausa, y derramando abundantes lágrimas, llamó el sacerdote con voz firme y por su propio nombre al gobernador, que estaba arrodillado en su sitial. Levantóse al punto, y fué á ponerse de rodillas delante del altar para saber qué le quería decir el celebrante. Tras otra pausa habló Fr. Domingo, y dijo al gobernador: ** ¿Creeis que este que tengo en mis
““indignas manos es el Cuerpo de Nues““tro Señor Jesucristo, Hijo de Dios vi** vo, que vino del cielo á la tierra ““redimirnos a todos? Respondió e
llaban las cosas cuando llegaron al puer- ““bernador: Sí creo, señor. Tornó a deto los dos religiosos, y desde luego trabajaron ahincadamente para ajustar una concordia; pero viendo que todo era inútil, encomendaron el negocio a Dios por medio de continuas oraciones y penitentias.
Cinco meses hacia que duraba tal situación, haciéndosenos increible que en tan largo tiempo nadie cediera desus opi-
““cirel religioso: ¿Creeis que este mismo
“Señor ha de venir a juzgar á los vivos y **á los muertos, y que á los buenos ha de * dar la gloria, y a los malos pena eterna ““en los infiernos? Respondió también: ** Sí, señor. A esta segunda respuesta co““menzó a temer el gobernador grande** mente, y se le arrasaron los ojos en lá-
““grimas, porque le había Dios tocado
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
* muy de veras el corazón. Dijole en““tonces el bendito padre: Pues si vos
“creeis esto, como todo fiel cristiano es““tá obligado á creerlo, ¿cómo sois causa ““de tantos males y pecados como há * cinco meses que sentimos, por no que-
““reros reconciliar con vuestros capita* nes, para tratar del remedio de toda ““esta gente, que por vuestra causa ha pe““recido y perece, con habérseos varias * veces amonestado y rogado? Si hasta “aqui no habeis oido a los hombres, oid ““agora al Hijo de la Virgen, que os ha““bla, y temed al Hijo de Dios Eterno ““queos ha de juzgar. Poreste Señor que *aquí tengo en mis manos, os amonesto, ““ruego y mando que hagais luego lo que
“hasta aqui no habeis
““hiciéredes, de parte del
querido; y si lo
mismo Señor
““os ofrezco el socorro para todos, antes “que pasen tres dias, y si no lo hiciére** des, el castigo como de su mano.— Di* cho esto se volvió al altar, y acabó su ““ misa, y se entró a dejar las vestiduras “sagradas. Levantóse el gobernador del *« puesto que había tomado al pié del al““tar cuando el bendito padre le llamó, ““porque allí se había quedado de rodi-
ec las hasta aquel punto, y volviéndose
**a] pueblo, dijo á todos con sentimien**to y ternura: Sefiores, ya habeis visto **]o que el P. Fr. Domingo ha hecho, y “habeis oido las extrañas palabras que * me ha dicho. Yo digo que si de mi par**te está la culpa, nunca quiera Dios que **yo la prosiga, ni sea causa de tantos ma**]es, Para aquí y para delante de Dios, “os perdono, señores, a todos muy de * corazón, y os ruego por amor de Dios ‘que me perdoneis a mí los enojos que
** os he dado, y los males que por mi cau-
“sa habeis padecido. Yo conozco que “por mis pecados os ha castigado Dios ‘Sa todos, y así os demando perdón co““mo agresor y culpado.— Cuando llegó
137
**dón con muchas lágrimas. Las mismas * derramaba el gobernador, conocién““dose por el culpado.” Llegaron luego los demás oficiales, é hicieron lo mismo. Desde aquel instante trataron todos de poner el remedio, y no tardó mucho en verificarse la promesa del buen religioso, que había anunciado para dentro de tres días el socorro, si se restablecia la paz. Domingo de Ramos fué hecha la promesa,y el Martes Santo entró en el puerto el navío de Angel de Villafaña, cargado de víveres y refrescos, después de haber batallado durante cuatro meses con vientos contrarios. Suceso fué éste que acrecentó la veneración con que todos miraban al santo misionero, á quien desde entonces tuvieron por profeta. Aquella gente se salvó por la entereza de Fr. Domingo, y sobre todo, merced á la eficacia del sentimiento religioso, siempre vivo en el corazón de los conquistadores, por más que sus hechos no fueran siempre loables ni ajustados á sus creencias. Se resolvió en seguida abandonar aquella tierra funesta, y Fr. Domingo de la Anunciación pasó á la Habana, de donde se trasladó luego a la Nueva España, llamado por el virrey. Quedaron allá los otros padres y algunos soldados con el gobernador, que por pundonor no quería abandonar la tierra sino continuar el descubrimiento, sobre lo cual escribió al virrey; pero informado éste de las dificultades que por entonces ofrecía la empresa, mandó que todos se retirasen, con lo cual hubieron de volver á México, quedando perdidos tantos gastos, trabajos y peligros. Despues de la expedición á la Florida continuó ejerciendo Fr. Domingo su ministerio apostólico, casi siempre entre los indios. Desempeñó, sin embargo, varios cargos en su orden, habiendo sido
cuatro veces maestro de novicios, dos
“a estas palabras, no pudo contener las prior de México, una prior de Puebla,
“lágrimas, sino que brotaron con la fuer“za del sentimiento. Vinose luego el ““ maese de campo á los piés del gober**nador, y postrósele, pidiéndole per-
y varias definidor en capítulos provinciales. La puntualidad ¿on que observaba su regla, sin que su avanzada edad le hiciera dispensarse de ninguna parte de 18
138
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ella; las rigurosas penitencias con que afligia su cuerpo; su dulzura, su paciencia, sus largos servicios y su buen ejemplo en todo le granjearon la estimación general. Era tan alto el concepto que se tenía de su virtud, que se le atribuían milagros. Hacia el año de 1585 perdió la vista, y se retiró al convento de Mexico, donde sirviendo á todos de edificación pasó los últimos seis años de su vida. Durante la cuaresma de 1591 enfermó de calentura, y en pocos dias murió tan santamente como había vivido. El cronista de los dominicanos, Dávila Padilla, lustre de su patria México y de su religion, dice que nuestro Fr. Domingo escribió “Doctrina mexicana y ** otras materias predicables en mexica**no, que se imprimieron en México el ““año de 1545.” Pinelo Barcia, Eguiara (en sus borradores MSS.) y Beristain, repitieron esa fecha. Yo no he encontrado otra noticia original de tal edición, y entiendo que es errata de imprenta en Dávila Padilla, quien quiso hablar de la
[1565
edición de 1565, objeto de este artículo. En ella no se encuentra indicación de otra anterior. El mismo cronista dice que para su Historia se aprovechó mucho de los trabajos de nuestro padre y de Er. Vicente de las Casas, quienes corrigieron y continuaron la historia de la Provincia, empezada por Fr. Andrés de Moguer. Los bibliotecarios de la orden, Quetif y Echard, expresan el título de la obra de Fr. Domingo en estos términos: Relaciones y particularidades de algunos religiosos antiguos desde la fundación de la Provincia de México basta el año de ochenta.
Hallamos, por último, que tradujo al latin un tratado de Fr. Bartolomé de las Casas en defensa de los indios. (DáviLa PapiLLa, lib. I, caps. 53, 58, 59, 61—64, 66-71; lib. II, caps. 42, 44, 74-83, y ült.— MenDIETA, Hist. Ec/. Ind., lib. IV, cap. 1.— CÁRDENAS, Ensayo Cron. para la Hist. de la Florida, años 15 581561.—Quetir y Echaro, tom. Jl, pág. 302.— FERNANDEZ, Hist. Ecl. de nuestros tiempos, lib. I, cap. 27.— Pinsto—Barcia, cols. 570, 727, 758. BerisTAlN, tom. I, pág. 87.— Colec. de Doc. para la Hist. de la Florida (B. SmrrH), tom. I, pág. 10.— Doc. inéd. del Archivo de Indias, tom. XIII, p. 280.)
circa I 565 46. BVLLA.||BVLLA S. D.
N. D. PII DIVINA PROVI-
DEN||tia Pape Quarti, fuper Confirmatione ccumeni |ic( sic
generalis Concilij Tridentini. 2 fojas.
BVLLA.|| BVLLA S.D.N.D.PII DIVINA PROVIDEN || tia Pape Quar-
ti, fuper declaratione temporis obfer-|| uádi decreta facri cecumenici, & generalis|| Concilij Tridentini. 1 foja. CATALOGVS PATRVM, ORATORVM|| DOCTORUM TEOLOGORVM,
ET ALIO|| RVM 9VI SVB B. PP. PIO QUARTO,||INTERFVERVNT SACRO||$4NCTO ET CELEBE|| RRIMO GENE- ||rali concilio Tridentino.
Son en todo ro ff. en 4? sin numerar, impresas en caracteres romanos muy des iguales. Al fin se lee:
“Fue impreffa € la Ciudad de Mexico é caía de pedro ochar||te por mádado
Q(REVERENDI PATRIS
FRATRIS
BARTHO-
lom. àLede fma ordinis Predicatorum etfacre Theologie profef feris de feptemnoue legis facramentis Summarium, . -
Cam indice locupletiffimo,
1d a ASE SILI AA DZS p
i
NES
PAIS 3
7
S
<
$
Mexici excudebat Antonius de Efpinofa .
1566
7
1565]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
del ylluftriffimo feñor don ||
139
Fray Alonso de Montufar, Arcobifpo de la dicha Ciu-
dad.|| Meritiffimo.” (Vi estas hojas en poder del Sr. D. J. F. Ramírez, y estaban encuadernadas al fin de un ejemplar de la edición latina del Concilio de Trento, hecha en Salamanca, en casa de Juan de Canova, 1564, en 4°
[vendido, n? 169, £ 16—$ 80]. La impresión de ellas debe ser del año de 1565, pues como en ese año se celebró el que se conoce con el nombre de Segundo Concilio Mexicano, para recibir los decretos del general de Trento, es bastante probable que el Sr. Arzobispo mandase imprimir estas bulas y catálogos,
con motivo del Concilio que celebraba.)
1566 47. Reverendi Patris Fratris Bartholomzi à Ledesma, Or-
dinis Predicatorum et Sacre Theologiz Professoris, de Septem Novz Legis Sacramentis Summarium. Cum indice locupletissimo. El escudo del Sr. Arzobispo Montúfar. Mexici. Excudebat Antonius de Espinosa. Cum privilegio. 1566. (V éase la fotolitografia.)
En 4? letra romana.—4 ff. preliminares, que contienen: Portada: ála vuelta un privilegio real, fechado en Madrid, a 27 de Junio de 1563.— Licencia del Arzo-
bispo de México para la impresión, 22 de Diciembre de 1 560.— Licencia del provincial de los Dominicos, Fr. Domingo de Santa María: T'epetlaoztoc, sábado 10
de Junio de 1559.— Petición del autor, á la Audiencia, para que en el original de la obra, aprobado para la impresión, se le permita intercalar algunas cosas acerca de los Sacramentos, dispuestas recientemente por el Concilio Tridentino.— Auto de la Audiencia para que ocurra al Árzobispo, y con licencia de éste pueda proceder
á la impresión de las adiciones.— Licencia del Arzobispo para ello, 8 de Octubre
de 1565.— Dedicatoria del autor al Sr. Arzobispo Montufar (en latin).— A probación ó recomendación de la obra, por el Dr. Luis de Anguis, catedrático propietario de Decreto en la Universidad (en latín).— Otra recomendación de la obra, por el Lic. Esteban del Portillo, Vicario General (en latín).— Prólogo (en latín). En estos preliminares consta que la obra fué escrita de orden del Sr. Arzobispo Montúfar. | | Texto, en latín, ff. 1 á 404. En la vuelta de la última el escudo del impresor y : el colofón
q AD LAUDEM DEI ET GLORIOSISSIME || matris eius, nec non
omnium Sanctorum, & ad profectum & || vtilitatem fidelium, fub fedis Apoftolice, ac piorum omni-|| um benigna correctione, Summariü omniü Sacramen || torum à
Reuerendo Patre Fratre BARTHO|| LOMEOà Ledefma predicatorig fami || lie ac facre "Theologie Magi || tro editum, foeliciter fi||nem habet. (El escudo del impresor.)
140
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1566
Y Excuffum Mexici, apud Antonium de Efpinofa|| Anno Domini, 1566. Die. 25.||méfis Februarij. Siguen 16 ff. sin numerar, con dos diplomas de Pio IV, concediendo ciertas fa-
cultades a los sacerdotes de Indias; el Index copiosissimus rerum, y la fe de erratas. La obra se reimprimió, corregida y aumentada, en Salamanca, apud Heredes Matthie Gastii, 1585, fol. (El ejemplar descrito está en mi poder. El de la biblioteca del Sr. D. José F. Ramirez se vendió
[n° 441] en £22=8 110.)
Nr. BARTOLOMÉ DE LEDESMA era BE natural de Nieva, cerca de Lem desma, en el obispado de Salaé hijo de Bernardo de Ledes-
ma y Juana Martín. En el famoso convento de S. Esteban de aquella ciudad episcopal tomó el hábito de Santo Domingo, el 19 de Marzo de 1543. Cuando el Illmo. Sr. Montüfar, de la misma orden, vino á ocupar el arzobispado de México, pidió y trajo consigo dos de sus religiosos para que le ayudasen, y uno de ellos fué nuestro Fr. Bartolomé, quien gobernó el arzobispado doce años de los diez y siete ó diez y ocho que el Sr. Montúfar tuvo la mitra. En 15 de Abril de 1 567 recibió en esta Universidad la borla de doctor y obtuvo la cátedra de Prima de Teología. La estaba desempeñando al llegar a México en 1572 los primeros jesuitas, y los padres Pedro Sanchez y Pedro Diaz arguyeron aquí por primera vez en un acto público que presidió
nuestro Ledesma. Fué también Cance-
lario de la Universidad, por viaje á España del Maestrescuelas D. Sancho Sanchez de Muñón. Muerto el Sr. Montúfar en 1572, y trasladado en 1580 al virreinato del Perú D. Martín Enríquez, acompañóá éste el P. Ledesma, en clase
de confesor. Allá le nombraron regente del convento de Lima, y catedrático de Prima de Teología en la Universidad de S. Marcos. Renunció la mitra de Panama; pero aceptó la de Oajaca, y se consagró en 1583. Fundo en la capital de su diócesis el colegio de S. Bartolomé, con principal de veintiocho mil pesos, para doce estudiantes nativos de la mis-
ma ciudad, que por pobreza no pudieran pasar a estudiar en México. Estableció en su iglesia una cátedra de Teología Moral, con dote de cuatrocientos pesos, y fué la primera que obispo de la orden de Sto. Domingo fundó en las Indias, y que se leyó en iglesia catedral, por lo cual era patrono de ella el obispo, y elegía catedrático de entre dos religiosos que la orden le presentaba. Debiósele también la fundación del convento de religiosas de la Concepción, para lo cual trajo fundadoras del de Regina Ceeli de México: fincó además dos mil pesos para que diariamente se repartiera pan á os pobres en la portería del convento de dominicos de Oajaca. En su patria fundó dos capellanías para clérigos pobres; y á su convento de S. Esteban de Salamanca socorría con mil pesos cada año, además de haberle cedido el privilegio de las dos ediciones de su obra. En 158 5 asistió al tercer Concilio Mexicano, y lleno de méritos falleció en su obispado a fines de Febrero de 1604. Duró largo tiempo la fama de su tratado de Fustitia et fure, que acudían á oir y copiar los estudiantes de Leyes de la Universidad, y escribió otras obras que perdió en el mar, viniendo del Perú á su diócesis. (DáviLa PapiLLA, lib. II, cap. 47.— REMESAL, lib. XI, cap. 17.— Quetir y Echaro, tom. II, página 352.— GonzÁLez DáviLa, Teatro Ecles. de Indias,tom. I, pág. 227.—MeLéÉnDez, Tesoros verd. de las Indias, tom. I, pág. 527.— Nic. Awr., Bibl. Hisp. Nova, tom. I, pág. 195.— Burcoa, Geogr. Descrip., fol. 410 vto.— FLorENCIA, Hist. de la Comp. de Fesus, pág. 157.— Ecuiara, pág. 395.— Arcrpo, Dicc. de Amér., tom. III, pág. 353.— BrRISTAIN, tom. II, pág. 171.)
1567]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
141
1567 48. Fr. Pepro DE Feria. Doctrina Cristiana en Lengua Zapoteca.
No he visto este libro. El Sr. Dr. D. C. H. Berendt me comunicó, por carta
fechada en Mérida de Yucatán á 23 de Marzo de 1871, la descripción de su ejemplar; y en la Bibliotbeca Browniana se encuentra la de otro. Difieren en cuanto al título. El Dr. Berendt me dió éste: * Aqui comienga vna doctrina xpiana que trata de las cofas que todo fiel xfiano es obligado a creer y obrar para fe faluar.” El de la Bibl. Browniana dice asi: “Doctrina Christiana en lengua castellana y gapoteca: compuesta por el Rev.
Padre Fr. Pedro de Feria, provincial de la orden de Sancto Domingo, en la provincia de Sanctiago de la Nueva Hespaña. En Mexico, en casa de Pedro Ocharte, 1567.”
El redactor del Catálogo añade que estando incompletas en el ejemplar la por-
tada y las fojas preliminares, puede no ser enteramente exacto ese título, y así lo creo.
En 4°, 8 ff. preliminares: ff. 1 á 116 de texto: el castellano en letra gótica, y el
zapoteco en romana: grabados en madera.
|
El Dr. Berendt no habla de ff. preliminares, lo cual me hace creer que faltaban en su ejemplar, y que el título que me comunicó es el que solía ponerse en la cabeza del texto, pues alli se usaba de las palabras 4quí comienza, y no en la portada. Ambas descripciones concuerdan en el colofón, que es como sigue:
TA gloría p alabanra ve nto Rediptor Sefu Xo, p vel Cu benvititima mayre nía feitora p ve nto gloriofo p tan || ctíflimo pauvre tancto Domingo: p pa btilivad p prouc-|| cho ve las aias, aquí fe acaba la veclaració breue p cópé||viota Y la voctría xpíana en legua Etpañola p capoteca,||{entécia por fentécia: cópuetta por el muy 38. 39. JFran || Pedro Y Feria, prior prouitial de la orvé ve los JFraples || Previcavores ve faucto Domigo efifta nueua Ctpaña.]| fue impila eitfta muy leal p infigne ciudad ve Mexico || en cata de Pedro Geharte, ipretior ve Libros, có licécia || BI Mwuttritimo p reue= tépiflimo Señor vb JFray Alito de|| Mótutar, argobitpo meritilimo Y la dicha ciudad: aca|| bote a Dies p ocho Dias BI mes Y Marco de 1567. años. FER. Pepro DE Feria, llamado asi . .
I Y por el lugar de su nacimiento en LEE
xtremadura, pues su verdadero apellido era González, nació hácia el año de 1524. Enviáronle sus padres á estudiar en la Universidad de Salaman»
|
ca, y en el convento de S. Esteban de la misma ciudad tomóel hábito de Sto. Domingo, habiendo profesado a 5 de Febrero de 1545, en manos del célebre teólogo Fr. Domingo de Soto. Paso a la Nueva España en 1551, traido, según pa-
142
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
rece, por Fr.Vicente de las Casas cuando regresó de España, después de la muerte del fundador Fr. Domingo de Betanzos, á quien había acompañado.' Destináronle los superiores á Oajaca, y fué prior de Teticpac; en aquel convento compuso la Doctrina Zapoteca. En 1558 era definidor, y estaba en Yanhuitlan. Fué también prior del convento de México, cargo que desempeñaba cuando el provincial le mandó que fuera por vicario provinciál, con otros cinco religiosos, á la expedición que en 1559 envió el virrey D. Luis de Velasco á la Flori-
da, al mando de D. Tristán de Arellano, y de la cual ya hemos hablado en la vida de Fr. Domingo de la Anunciación. Participó allá Fr. Pedro de los rudos trabajos de sus compañeros, y enfermó de una asma que le duró todo el resto de su vida. Viendo el mal éxito de la expedición, y que todos iban á perecer en aquellas soledades, pidió y obtuvo del general, que le permitiese volver a México, por la Habana, en solicitud de socorros: así lo hizo, y consiguió que se despachase un buque con provisiones. No volvió ya Fr. Pedro á la Florida, sino que en 22 de Septiembre de 1565 fué electo provincial de la provincia de Santiago de Predicadores de la Nueva España. Concluido el tiempo de su gobierno, le enviaron en 1570 à España y Roma, con el cargo de procurador. A consecuencia de la ruidosa destitución de su sucesor en el provincialato, Fr. Juan de
Córdoba (V. n? 78), hecha en el capítulo intermedio del mismo año de 70, el general de la orden nombró á Fr. Pedro vicario general y visitador de Indias; pero éste le hizo presente que aquella comisión de visitador sólo serviría para desasosegar los ánimos, porque habiendo pasado el tiempo que faltaba para que 1 Mendieta (lib. IV, cap. 1) dice que vino en 1533 con Fr. Domingo de la Cruz; pero según Burgoa (Geogr. Descr., fol. 235) era vicario del convento de S. Estéban, cuando se celebró allí capítulo
en 1550, y tenía veintiseis años de edad; luego en
1533, sólo tenía »ueve.
[1567
cumpliera Fr. Juan de Córdoba su provincialato, no era ya posible reponerle en él; y esas razones hicieron desistir de su intento al general. Terminada la comisión de procurador, se retiró Fr. Pedro á su antiguo convento de S. Esteban de Salamanca, donde le nombraron maestro de novicios; cargo muy inferior a los que ya había tenido en la orden, pero que aceptó con humildad y desempeñó con acierto. No le duró mucho aquel sosegado retiro, porque el rey le presentó para el obispado de Chiapa, y á pesar de su repugnancia hubo de admitirle, obligado por sus superiores. Volvió, pues, a América en 1575, y gobernó con aplauso su diócesis durante trece 6 catorce años. Llamado á México para asistir al Concilio provincial celebrado en 1585, se puso en camino; pero en un mal paso tropezó la mula que montaba; cayó y tomó debajo al anciano obispo, fracturándole una pierna en dos partes: accidente que obligó a trasportarle al convento de Oajaca, para atender á su curación, que duró casi un año. Viéndose privado de asistir al Concilio, le diri1Ó ““una copiosa carta 6 tratado” sobre
fa conveniencia de encomendar los cura-
tos de los indios á los frailes, con preferencia á los clérigos. | Curado, por fin, de su enfermedad, regresó a su diócesis, donde le aguardaban graves disgustos con los religiosos dominicos. Imbuidos éstos en las doctrinas de Fr. Bartolomé de las Casas, y viéndose únicos dueños de la administración espiritual, porque no había religiosos de otra orden, y los clérigos eran poquisimos, en nadase detenían, y no respetaban ni aunásu propio obispo y compañero de hábito. El Lic. Azcueta, oidor de Guatemala, había hecho en Chiapas la tasación de los indios, y quedó establecida sin contradicción; tanto, que los dominicos no hallaron inconveniente en confesar y absolver á los encomenderos que cobraban los tributos conforme á lo señalado. Mas repentinamente mudaron de parecer, y declararon unáni-
1567]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mes que la tasación era excesiva, y que los encomenderos no podían ser absueltos si no la moderaban en ciertos puntos. Así lo proclamaron en el púlpito, á presencia del obispo, al acercarse la cuaresma de 1 577, y así lo pusieron por obra. No pareció bien aquella determinación al prudente prelado, y mandó á sus clérigos que continuaran absolviendo como antes á los encomenderos. Repetidas veces rogó á los dominicos que depusiesen tales escrúpulos y no inquietasen las conciencias, añadiendo que si los indios se consideraban agraviados por la tasación, acudieran á la Audiencia para que la moderara, y el mismo les ayudaría con todas sus fuerzas; pero que estando hecha aquella tasación por juez competente, y consentida porambas partes, nadie tenía derecho para alterarla de propia autoridad. Las razones del obispo no tenían réplica; pero no hicieron mella en los dominicos: antes impulsados por el espíritu indómito y rencilloso de que tan tristes muestras dieron en Chiapas y Guatemala, osaron declarar públicamente que el
obispo era inabsoluble, y se negaron a con-
fesarle á él mismo, y 4 quien confesase a él 6 a los encomenderos: ‘‘del cual pe* cado, dice el obispo, yo nunca me he **confesado ni pienso confesar.” A pesar de tales ofensas, siguió tratando con igual amor á los religiosos, y dándoles todo el favor que podia. Los vecinos, por su parte, llevaron muy á mal la mudanza de los dominicos, que renovaba las alteraciones pasadas; y para hacer algün contrapeso á su poder, asi como para tener quien los absolviese, resolvieron llamar á los franciscanos. Vinieron efectivamente, y fundaron un monasterio. Mas, en verdad sea dicho, el obispo no olvidaba que vestía el hábito de Sto. Domingo, y no recibió con agrado la nueva fundación. Dió pocas doctrinas á los franciscanos, y aun se quejó de ellos al rey, escribiéndole que **para el poco recado que han ““tenido y tienen para descargar vuestra
143
““real conciencia y la:mia con los pue““blos que les he encomendado, más es““crúpulo hay en lo que se les ha dado, ““ que no en no haberles dado más.” Con todo y haber sido tan corto el favor, todavía los dominicos, que no admitían competidores, sacaron de allí un nuevo cargo contra el obispo, y velvieron 4 declararle por eso inabsoluble. Hasta le escribió el provincial una carta, que no tenemos, pero que á juzgar por ciertas palabras del obispo, no debió de ser muy respetuosa. El caso fué hasta la corte, y no he averiguado su término. Acaso aquellas contradicciones le aumentaron el deseo de renunciar la mitra. Dos años después decía al rey: ** V. M. ““sea servido de hacerme merced de que ““esta carga se me quite á mí y se dé á persona que tenga salud y fuerzas y **las demás partes requisitas para poder ** trabajar y cumplir con la obligación del ““oficio; y no suplico se me haga esta ** merced por no trabajar ni servir a V. **M., sino por entender (por las causas ** dichas) que estoy obligado á ello, y que ““este es el mayor servicio que de pre““sente puedo hacerá V. M." Larenuncia no fué admitida, y el obispo permaneció otros nueve afios en su silla, hasta ue falleció en 1588, dejando fama de religioso docto y observante, prelado prudente y benigno, obispo justo, amable, humilde y caritativo. Fué también gran cantor y rubriquista. Davila Padilla dice, en la vida de nuestro autor, que ““escribió una Doctrina en ** Jengua zapoteca, y seimprimió en Mé** xico;" luego, en el catálogo de los escritores de la Provincia, ya no le atribuye la Doctrina, sino un Confesonario en la misma lengua. Burgoa habla solamente de una Doctrina impresa ““con
“título de Cartilla que le dió su humil““de autor.” Remesal asegura que hizo Arte y Vocabulario de dicha lengua, **el * mejor y más copioso que hay.” Gonzalez Dávila menciona únicamente el Vocabulario, y lo mismo D. Nicolás Antonio. Los bibliotecarios Quetif y Echard
144
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1567
dudan si la Doctrina y el Confesonario y de Confesonario á una misma obra, lo son una misma obra. Pinelo-Barcia enu- cual no es extraño, porque suelen andar mera: ““1? Confesonario en lengua Za- en un cuerpo ambas cosas; que no debe capula ó Zapoteca, imp. según Remesal - quedar duda de la existencia del Arte y
(si este cronista lo dice, yo no he logra- Vocabulario, supuesta la calificación que do encontrar la cita). 2% Vocabulario hace de ellos Remesal; y que los dos esmás copioso de la misma lengua, MS. critos dirigidos al Concilio, de que ha3? Doctrina cristiana en ella, imp. en bla Beristain, son probablemente uno México, Dávila en la Historia de México, fol. 672” (la cita está errada: el pasaje se mos, se presta á los dos títulos que pohalla en la pág. 594, edición de 1596; y ne aquel bibliotecario. De todas maneen la 479, edición de 1625). Beristain, ras, no quedan ya del padre Feria otros además de la Doctrina, que dice expresa- escritos, que su rarísima Doctrina Zapomente haber visto en la librería del Co- teca, de que no conocemos ejemplar en legio de S. Gregorio (yo no la encontré México; una Carta al rey, que en comya allí), lo cual no fué parte para que nos pañía de otros religiosos firmó como dediera la fecha de la edición, atribuye al finidor en Yanhuitlan á 24 de Enero de P. Feria el Confesonario, impreso, según Re- 1558, y un Memorial de las cosas de Chiamesal (noticia que al parecer tomó de Pi- pas, fecha 26 de Enero de 1579. nelo—Barcia), el Vocabulario (sin decir si (Documentos del Archivo de Indias, tom. V, paestá impreso ó manuscrito), y por últi- gina 473.— DÁviLaA PabiLLa, lib. I, cap. 58; libro mo, un Tratado Canónico remitido desde II, cap. 35.— MenDIETA, Hist. Ecl. Ind., lib. IV, cap. 1°—RemesaL, lib. XI, cap. 1.—Burcoa, Geog. Oajaca al Concilio Provincial de México, y Deser., fol. 233 et seq.— Nic. Anronio, Bib/. Hisp. una carta dirigida al mismo Concilio, Nova, tom. II, pág. 191.—GonzáLez DÁviLa, tomo PiNELO Barcia, col. 736.— Querir De la preferencia de los Regulares para las I, pág. 195.— y Ecuarp, tom. II, pág. 493.— Ternaux—Comdoctrinas 6 curatos de los indios. pans, Bib/, Amér.,n° 104.— Bruner, tom. II, col. De todo esto parece resultar, que Dá- 1223.— Bil. Browniana, n? 266.— Cartas de Invila Padilla dió los nombres de Doctrina dias, págs. 131, 451, 757-)
solo, cuyo contenido, según arriba vi-
1567 40. telus Maria JFrácitos, Sigue un gran escudo, que es el mismo de la portada del Confesonario breve del
P, Molina, edición de 1565, impreso igualmente de rojo y negro, con dos moldes. Al lado izquierdo (del lector) tiene estas palabras, de letras rojas: Signig ve-
demptionis noftre. Y al otro lado: Alma militig noftrg. Abajo: Tnitituta ordinis beati|| Francifei.||n Mexico en cata ve Antonio ve Gfpinota. 1567. A la vuelta de la portada: Felus fAaria jFranciteo, Un grabado de la Virgen con el Niño, y en las esquinas cuatro grabaditos de los Evangelistas. Abajo
un mascarón, y repartidos por todo el rededor unos adornos tipográficos.
En 4°, algo mayor que el común, todo en letra gótica de diversos grados: mul-
titud de letras iniciales adornadas. A la vuelta de la foja xip un gran Calvario:
otro pequeño en la xxix, En la xxxbííj un S. la portada.
Francisco. En todo 69 ff., inclusa
1567]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
145
A la vuelta de la última, el colofón:
Acabate la copilacion ve la regla y te{tamé= to, Vel dbienauéturado fant JFrácitco, y vecla= taciones appottolicas ve ela metma regla. 122 ati metmo los eftatutos generales, p el ordinario vel officio vibino, p manera Ve Var el habíto, y la proffeflion a los nouicios. Pue vamente corregívo vc impretto en la infigne p gran ciudad ve Mexico en cafa ve Antonio ve Spinola frontero del monetterío ve fant Auguitin. Aio ve mill p quinientos p Tes tenta y flete. Afios. Termina con el escudo del impresor. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez. Vendido [n? 406] en £37=8$ 185, y anunciado por Quaritch en £ 50=8 250.)
1567 50. Constituciones de la Cofradia de los Juramentos. Son dos pliegos de papel extendidos y pegados, que forman una hoja a manera
de cartel, en que la parte impresa, letra romana, lineas enteras, tiene 41 centimetros por 29.
Al lado izquierdo esta un grabado de Sto. Domingo, y el titulo es como sigue: LAS REGLAS Y CONSTITUCIONES DE LA SANCTA COFRADIA DE LOS IURAMENTOS||ynftituida por la orden de fancto Domingo,
y cófirmada por nueftro muy fan&o Padre Pio papa quarto: a peticion de la dicha ordé, fon||las figuients (sic). Al pié de la plana:
Empremieronte eftas orvenanras p perdones ve la Cofradia ve los Xutamentos, en Mexico, £ cafa Y Pedro ocharte impretlor 3 líbros.]| Con li cencía ve tu Señoría Meuerendiflima. Año. 1567. En la vuelta, que es blanca, hay esta nota MS.:
“Año de 1567. Se publicaron las gracias
¿indulgencias que la Santidad de Pio 4.
confirmó por el año de 1565 á la Cofradía llamada de los Juramentos, que para extirparlos promovió la Religión de N. P.Sto. Domingo en esta ciudad de México.” (El único ejemplar de esta rarísima hoja, que he visto, estaba en poder del Sr. D. José F. Ramírez.
Vendido [n° 719] en £ 4.4=8 21.)
De la deplorable frecuencia de las blasfemias y juramentos en aquella época
hay bastantes testimonios; y si bien hoy, á lo menos entre nosotros, no se observa tan extendido ese detestable vicio, le hemos reemplazado con el de proferir palabras obscenas, aun en lugares públicos, sin consideración á la edad y sexo de las 19
146
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1567
personas que las oyen. Un hábito tan sucio y repugnante merecía una severa represión por parte de la autoridad, y también la fundación, no ya de una cofradía, porque la s/ustractén del siglo no las tolera, sino á lo ménos de una sociedad de personas decentes, que además de abstenerse de cometer tan grave falta de cristian-
dad y educación, se esforzaran á evitarla en otros, y especialmente en la juventud.
Las reglas de la Cofradía de los Juramentos serían en gran parte aplicables á la sociedad contra las palabras obscenas. Por eso, y por la suma rareza de esta hoja, daré algunos extractos de ella.
“ Muchos varones virtuosos y cristianos, así en estos tiempos como en los pasados, viendo el mal uso de los juramentos, y el vicio tan desenfrenado y blasfemias que entre los cristianos pasaban, y cada día esta maldad crecía, sin miramien-
to ni respeto á la ley de Dios y su profesión cristiana, movidos con celo santo, viendo su santo Nombre, que tanto se nos encomienda por la Escritura divina le tengamos en suma reverencia, tan menospreciado y abatido de los fieles cristianos;
y conociendo que aunque se había muchos años contra el tal abuso voceado por predicadores doctos y religiosos, así de la dicha orden como de las demás, y era
poca la enmienda que se había puesto, antes por muchas partes de España iba en crecimiento, sin lo poder remediar, determinaron de instituir una Cofradía, la cual se llama de los Juramentos ó del Nombre de Dios; por la cual, como por principal, ir á la mano al tal abuso y vicio....”
Las reglas son las siguientes: “Primeramente: cualquier persona que se escribiere en esta sancta Cofradía debe poner gran diligencia y cuidado que no tome el Nombre de Dios ó de sus Santos vanamente en su boca; y para que esto mejor se consiga, debe tener atención
que en ninguna manera jure, si no fuere por justa necesidad, 6 pidiéndolo la fraterna caridad, ó la autoridad de su superior, conformándose con aquel dicho de Cristo nuestro Señor: Nolite jurare omnino; et iterum: Sit sermo vester, est, est, non, non. Y si por ventura sin estas causas aconteciere jurar, él mismo se ponga alguna penitencia, dando alguna limosna ó rezando alguna oración, ó haciendo otro algún acto virtuoso, tomando esto por fin, ó para guardarse en el suceso de su vida
de los tales juramentos. Y si por ventura (lo cual Dios no quiera) alguno de los cofrades blasfemare el Nombre santo de Dios, ó el de la gloriosa Virgen María ó alguno de los santos, es costumbre y mandato de la tal Cofradía, que el tal hermano vaya aquel día á la iglesia, y hincado de rodillas y postrado pida perdón á
Dios, diciendo tres veces el Pater noster con el Ave María, echando alguna limos-
na en el lugar para esto diputado....” La segunda regla es que los cofrades que tuvieren familia eviten que sus hijos
y criados blasfemen, castigándolos si lo hicieren. La tercera es, que el cofrade que oyere jurar á otra persona, sea cofrade ó no,
le amoneste y corrija con caridad, si viere que podrá ser útil su corrección. La cuarta dispone que los cofrades se confiesen y comulguen el día de año nuevo; y oigan misa juntos el primer domingo de cada mes, en la iglesia en que esté
fundada la Cofradía.
1567]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
147
La quinta, que se nombren dos diputados y varios consiliarios para que la rijan. Se advierte, por último, que ninguna de estas reglas obliga bajo pecado, ni han
de prometer cosa alguna los cofrades. Sigue la relación de las indulgencias de que estos gozaban.
1567 51. € HAC SVNT ACTA CAPITVLI GENE | ralis
Bononiz, celebrati in Conuentu Sanéi Dominici in | fefto
Sanctiís. Pentecoftes Anno Domini: milefimo || quingentefimo fexagefimo quarto: Die||vigefimo Maij. Un grabado de Santo Domingo.
SVB REVERENDISSIMO PATRE ||Fratre Vincentio Iuftiniano Chienfe
Sacre || T'heologie Profeffore Magiftro Ge||nerali Ordinis Predicatorú Dif || finientibus Reuerendis Dif|| finitoribus: videlicet.:. A la vuelta la lista de los definidores.
Foja 2, fte., un bonito escudo episcopal, con el lema: PRO XPO LEGATIO-
NE FVGIMVR, y abajo la licencia del Sr. Arzobispo Montúfar. En la vuelta comienzan las actas. Por todo 12 ff. en 4?, letra romana.
En la vuelta de la ültima se lee:
Y Impreffa funt hzc Acta, Mexici apud Petrum ||Ocharte Typographum, Anno Domini||1567. Die quinta decima men-||fis Aprilis. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José María Andrade.)
En el mismo tomo (que es enorme) hay otras muchas actas de Capítulos Generales de los dominicos, entre ellas varias impresas en México, Juan Ruyz,
1615, 1646; Juan de Alcázar, 1617, 1619; Bernardo Calderón, 1631; y algunas en Manila. (El Catálogo Puttick & Simpson [P. Fischer], 1869, anuncia con el n? 528, otro ejemplar [junto con
las actas del Capítulo de Roma, 1580, imp. allí], vendido en £ 5.2.6 = 8 25.62, y pone esta nota: * La primera pieza de esta colección es sumamente rara, y probablemente úsica, pues no nos ha sido
posible encontrar mención de ella en ningün bibliógrafo. Ofrece particular interés como muestra de tipografía y grabado en madera en la infancia de la imprenta del Nuevo Mundo, y también por los da-
tos biográficos que contiene, de los frailes dominicos que vivían entonces en México.")
1567 52. Fernández (Fr. Benito). Doctrina mixteca. En 4? Ejemplar muy maltratado, sin principio ni fin, que vi en la Biblioteca
de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
148
[1567
Comienza con el fol. bj, y sigue hasta el clxxrix, en cuyo frente, col. 2?, se encuentra este colofón:
TA gloría p ala|| banca ve nueftro Redéep||tor Xetu Chritto, y ve tu || ben= vita Favre Sancta] Maria, p prouecho del|los proximos. AG fe aca]] ba la Doctrina en lengua || mílteca: compuetta por el || muy Reuerendo Padre tray Benito Mernandes || Vicario provincial ve la || Mifteca ve la orden del los Previcavores en efta|| nueua Ctpaiia. JFue im=|| prela en Mexico en cata! ve Pedro Brharte||impretor ve libros.||acabole a. 22. ve Pouiemdre|| de. 1567. aftos.||] Haus 39eco.||PT« Falta el fin, como se dijo. Todo el libro en lengua misteca, letra gótica, á 2 col., con grabados en madera.
1568 53. Fernández (Fr. Benito). Doctrina Cristiana en lengua Misteca. Un tomo en 47, falto de la portada, en cuya vuelta comenzaba el texto. Comprende hoy el ejemplar las ff. ij 4 cc, A la vuelta de esta última se ve el colofón:
TA gloria p alabanga de nueftro Rel véptor Fetu Xo. Aquí Te acaba la Wortria Xpía|| na en lengua Mlitteca: cópuefta por el mun 38.|| padre frap Benito Mernddey. JFue imprel| Ta en Mexico en cata ve Pedro @=|| charte, impretfor ve libros. A=||cabote a bepnte p quatro||dias DI mes Y nero | Y 1568. Años.
Sigue una hoja sin folio, signatura 1895, á líneas enteras, toda en misteco, y faltan las que seguían, sin que pueda saberse cuántas eran.
En 4°, letra gótica, á 2 col., sólo en misteco, con muchos grabados en madera,
y algunas notas de canto llano, rojo y negro.
(Biblioteca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.)
"EU P. Burgoa, escritor tan pródigo
Mesum
d| de digresiones inútiles como ava-
ro de fechas, no nos da la del na-
cimiento de Fr. Beniro FERNANDEZ, nl la de su venida á la Nueva España, ni la de su muerte. Era ya buen latino cuando entró en la orden de Predicadores, cuyo hábito recibió en el convento de S. Esteban, de Salamanca, que tantos varones ilustres dió á la provincia de México. Continuó en aquel convento sus estudios, y llegó á alcanzar fama de buen predicador. Allí se encontraba cuando llegó
el venerable Fr.Vicente de las Casas, que iba de México en busca de religiosos, y Fr. Benito se determinó á seguirle, aunque por no perder su compañía, le ofrecian los religiosos de S. Esteban la cátedra de Artes. Venido á México, le destinaron los superiores á la Misteca, cuyo idioma aprendió conperfección en breve tiempo. En 1548 pidió el obispo de Oajaca al provincial de los dominicos que enviara ministros de su orden al pueblo de Tlaxiaco, porque el cura clérigo no entendía la lengua de los indios, ni po-
1568]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
día sacar fruto de ellos; y el provincial, accediendo á la petición del obispo, envió á los padres Fr. Gonzalo Lucero y Fr. Benito Fernández. Estando en Tlaxiaco recibió orden de su provincial para ir a doctrinar los indios de Achiutla. Era este un pueblo famoso en la antigúedad, y su administración presentaba graves dificultades, por la aspereza de la tierra y ferocidad de sus moradores. Había estado aquella feligresia á cargo de un cura clérigo, que por no saber la lengua, y vivir en continuo temor de que los indios le matasen, no hacía cosa de provecho. Rogaba al obispo con instancia que le sacase de allí; mas no se encontraba otro ministro que fuera en lugar suyo, hasta que habiendo llegado el pobre cura á términos de muerte, el obispo ocurrió al virrey para que en nombre de S. M. pidiera al provincial de Sto. Domingo un ministro entendido en la lengua, y Fr. Benito fué el escogido. Al principio le recibieron muy mal los indios de Achiutla, y aun determinaron hacerle morir de hambre, para lo cual cercaron durante muchos dias la pequeña ermita en que moraba € impidieron la entrada dealimentos. Habría perecido, sin duda, el buen misionero, á no ser porque unos pobres indios compasivos hallaron modo de arrojarle algunas tortillas por encima de la barda. Al cabo, los principales del pueblo, vien-
do que el padre no moría, mudaron de
parecer y
le dejaron en libertad. Salió
de su encierro con nuevos brios para la redicación, y dejaba asombrados á los indios, por el gran conocimiento que mostraba, no solamente en el lenguaje común del pueblo, sino también en el que usaban los sacerdotes y señores. Porque es de saber, que en la lengua misteca hay un vocabulario especial de términos reverenciales para hablar de todo lo
perteneciente á los señores, como puede verse en el Arte del P. Reyes. Tenía Fr. Benito empeño especial en borrar todos los vestigios de la antigua idolatría. Estando todavía en Tlaxiaco
149
destruyó el famoso panteon de Chacaltongo, donde los indios guardaban los restos de sus señores, situado en uno de los cerros más altos de la Misteca. Subió á él acompañado de muchos indios, quienes se detuvieron al llegar á la boca de una cueva, temerosos del castigo que
no dudaban harían los dioses en el atrevido profanador de aquel recinto, para
ellos sagrado; pero el padre pasó adelante, solo, sin temor alguno. Penetró en la cueva, donde halló **una dilatadi**sima cuadra con la luz de unas trone““ras que le habían abierto por encima, **y por los lados puestos poyos como ““urnas de piedras, y sobre ellos inmen““sidad de cuerpos, por orden en hileras,
““amortajados con ricas vestiduras de su ““traje, y variedad de joyas de piedras ““de estima, sartales y medallas de oro.” Vió más adentro una como recámara, y entrando en ella, la halló **con altarcillos ““4 modo de nichos en que tenían inmen““sidad de ídolos de diversidad de figu““ ras, y variedad de materias, de oro, me““tales, piedras, madera y lienzos de pin““turas.” Tanto en uno como en otro aposento hizo el padre grandes exclamaciones de horror, y derribó cuanto pudo. Oyendo el ruido y los clamores, creyeron los indios que eran producidos por los tormentos con que sus dioses afligian al padre; y como tardaba en salir, tuviéronle por muerto. Al fin apareció, trayendo en la falda del hábito los idolos de mayor veneración, que arrojó al suelo y pisoteó delante de todos. Acompafid esta acción con una fervorosa platica, en que demostrando á los indios sus errores, y ponderándoles la impotencia de sus falsos dioses, vencidos y derrocados por un solo hombre, sin otra arma que la señal de la cruz, no paró hasta conseguir que los indios mismos encendieran una gran hoguera en que fueron consumidos idolos y cadáveres. Después de trasladado á Achiutla, tuvo noticia el P. Fernández de que en otro cerro alto, inmediato al pueblo, existía un famoso templo de los indios, donde
150
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
éstos celebraban todavía sus antiguas ceremonias. No descansó hasta averiguar con gran trabajo el lugar del adoratorio, y se encaminó á él, venciendo las asperezas de la sierra. Halló multitud de ídolos en unos como nichos, sobre piedras manchadas todavía con sangre humana. Inflamado su celo con aquel espectáculo, comenzó á derribar y pisotear os ídolos, lanzando imprecaciones contra ellos en lengua de los indios, para que éstos las entendiesen. Al fin descubrió el ídolo principal, llamado ““corazón del pueblo," que era ** una esmeralda tan **grande como un grueso pimiento de “esta tierra: tenía labrado encima una ““avecita ó pajarillo, con grandísimo pri** mor, y de arriba abajo una culebrilla “con el mismo arte: la piedra era tan ““ trasparente, que brillaba desde el fon-
* do, donde parecía como la llama de ““una vela ardiendo.” Hubo persona que ofreciera tres mil ducados por aquella alhaja; pero el misionero prefirió destruirla, como lo ejecutó, quebrantándola con gran dificultad, por su dureza, y luego hizo esparcir el polvo por el suelo. ** No me atrevo a reprobar esta conduc“ta, dice Beristain; mas yo, en igual ca“so, habría hecho servir aquella piedra ** preciosa de pedestal á una custodia del “Santísimo Sacramento en una iglesia ** de Espafiaó de Roma, para apartarla le**jos de los idólatras.” Aunque lo que el cronista llama esmeralda sería alguna otra piedra, probablemente un chalchibuitl, orque esmeraldas no las había aquí, ha-
Bria sido, sin duda, preferible conservar
alhaja tan curiosa; pero tengamos en cuenta que el fervoroso misionero debia hacer ver a los idólatras, con la destrucción del ídolo, que le despreciaba, y que no había ido 4 apoderarse de él por codicia, sino por apartarlos á ellos del falso culto que le tributaban. | Supo en otra ocasión, que los indio se disponían á celebrar un solemne sacrificio en las cercanías de Chicahuastla, lugar situado entre las sierras, y determino estorbarlo. Llegó a la sazón otro
[1568
religioso, llamado Fr. Diego de Ontive-
ros, y nuestro Fr. Benito le llevó consi-
go á la expedición. El día señalado para ella amaneció muy lluvioso, mas no por eso se desanimaron los padres, y emprendieron la marcha por aquellas asperezas, con grandísima incomodidad, hasta llegar a un torrente que por las grandes lluvias venía muy crecido. No quiso detenerse por ello el P. Fernández, sino que subiendo en un caballejo de un indio, se arrojó á pasar por donde creyó que era vado, y como no lo era, fué arrebatado por la corriente, que le llevó muy lejos, hasta que pudo asirse a un árbol y volver a la misma orilla, con ayuda del compañero, y de un indio que llevaban. No pudieron atravesar el torrente, sino hasta que cesó de llover y bajó la avenida. Continuaron entonces su camino, y subieron al pueblo de Chicahuastla, en lo alto de la montaña, donde pasaron la noche muertos de frio y de hambre, lo cual no impidió que Fr. Benito se levantara á rezar maitines y tomara una recia disciplina. Al día siguiente, dicha misa y confesados algunos enfermos, dejó alli al compañero, exhausto de fuerzas, y él solo prosiguió en busca de los idólatras, á quienes efectivamente encontró sacrificando en una cueva muy retirada y oculta. Derribó los altares, quebró los idolos, y trajo consigo á los principales de la congregación, quienes le siguieron sumisos, como si aquel pobre fraile viniera acompañado de un ejército. Procuró luego catequizarlos con bondad, y logró convertir 4 muchos de ellos. Infatigable el P. Fernández en su ministerio apostólico, hacía frecuentes entradas á los pueblos de la costa del Mar del Sur, predicando, enseñando la doc-
trina y alcanzando muchas conversiones con sus palabras y ejemplos, aun entre indios que no estaban a su cargo, porque casi todos los curas clérigos ignoraban el idioma, y los indios, como era natural, acudían de preferencia al religioso á quien entendían, y cuya bondad y pobreza los admiraba, porque jamás les pe-
1568]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
151
día nada, y se mantenía con lo que ellos querían darle, y cuando querían. Tantas atigas, á que añadía rigurosas penitenclas, junto con su avanzada edad, rindieron al fin sus fuerzas, y le sobrevino un grave accidente que le privó del uso de la palabra. Tuvo la fortuna de recobrarle, sólo para recibir los sacramentos, y poco después terminó su carrera en este mundo, para ir á recibir el premio de sus trabajos en otro mejor. Gran sentimiento hicieron los indios por su muerte. Enterráronle en el convento de Achiutla, y cuando se fabricó la nueva iglesia, colocaron el sepulcro delante del sagrario. Pero notando los indios que cuando
mismo con la de 1550, que tiene autoridades respetables á su favor. El historiador más antiguo que menciona la Doctrina del P. Fernández, es Dávila Padilla. En la vida de nuestro autor (lib. 11, cap. 37) dice que fué enviado a la Misteca, ‘‘donde estudió con *tanto aprovechamiento de discípulo, “que fué de presto maestro, y compu“so un tratado de doctrina cristiana, con
pisaban la losa, no pudieron sufrirlo, y acudieron al cronista Burgoa, provincial entonces, rogándole que colocara los restos del siervo de Dios en una urna elevada, que ofrecían hacer ellos á su costa; tal era el respeto que aun guardaban á la memoria de su apóstol, después del trascurso de un siglo. El provincial les hizo ver que la Iglesia no permite ese principio de culto sino para los que ha declarado dignos de él, y por lo mismo se contentaron con retirar el altar y la lámpara, poniendo además una verja al rededor del sepulcro. En los cronistas de la orden no hay noticia de que el P. Fernández escribiera otra obra que la Doctrina misteca. Fuera de las dos ediciones descritas en este número y el precedente, hallo mencionadas otras dos anteriores: las de 1550 y 1564. Pero es muy de notar que en ninguna de las dos que he visto se aluda á otra más antigua, siendo entonces uso común, en tales casos, añadir las palabras
su Historia, que concluyó en 1592, se sirvió de los apuntes y relaciones de los frailes más antiguos, como lo dice en su prólogo. Por lo mismo hay que hacer gran caso de su testimonio; á no ser que por estar expresada la fecha en múmeros, nos atrevamos á sospechar una errata; sospecha que á la verdad no tendría gran fundamento. Otro religioso dominicano, Fr.Alonso Fernandez, dice (pág. 120): ‘‘ Uno de “los que en aquellas naciones más fruto **hizo fué el siervo de Dios Fr. Benito ** Fernández.... Varón verdaderamente *apostólico, y de excelentes virtudes. “Estudió la lengua misteca con tanto *taprovechamiento, que compuso un tra“tado de doctrina cristiana con la ma““yor propiedad y elegancia de lenguaje **que hasta ahora se conoce. Imprimió“se en México, año de mil quinientos **y cincuenta." Claro se advierte que este autor (que nunca estuvo en México) no hizo más que copiar á Dávila Padilla, cuya obra cuenta entre las que le sirvieron para componer la suya. Tenemos mejor autoridad en el cronista de Oajaca, P. Burgoa, cuya Geográfica Descripción (fol. 156 vto.) nos da el siguiente pasaje: “Compuso (Fr. Beni* to) un libro de Doctrina Cristiana, de “los principales misterios de nuestra ““santa fe, empezando desde la creación
“la mayor propiedad y elegancia de len-
““guaje que hasta agora se
ha hecho. Su
«fibro se imprimió en México el año de
“1550.” Dávila Padilla, nacido en México en 1562, muerto en 1604, pertenecía á la
los acólitos iban á encender la lámpara misma orden religiosa, y para componer
agora nuevamente impresa, ú otras equi-
valentes. Tampoco se sabe que exista hoy ejemplar de aquellas ediciones en alguna biblioteca de Europa ó América. Respecto á la de 1564, no tendría yo gran dificultad en negarla, puesto que su existencia sólo descansa, hasta ahora, en el testimonio de Barcia, cuya Biblioteca está llena de erratas. Mas no sucede lo
152
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
“del mundo, Encarnación del Verbo Di* vino, su vida, muerte, pasión y resu*rrección, explicación de las oraciones ** principales que usa la Iglesia, fuerza y * eficacia de los santos sacramentos y uso **de ellos, muy dilatados, y oraciones p *culatorias á Dios y a la Reina de los
** Angeles, con tan levantado estilo, tan-
**ta propiedad en los términos, y tal fuer“za en los discursos, que después de “ciento y veinte años que ha que se impri“mió..... no se ha hallado palabra que “enmendar.” El libro del P. Burgoa se imprimió en 1674; pero el prólogo está fechado en el convento de Oajaca el 20 de Enero de 1671. Por consiguiente, la obra fué escrita, cuando más tarde, en 1670; y si de esta fecha rebajamos ciento veinte años, venimos á dar justamente al de 1550. Aunque el P. Burgoa disfrutó la obra de Davila Padilla, no cabe decir que fuera su única fuente, pues nos da acerca del P. Fernández, pormenores que no se encuentran en aquel autor. Nació el P. Burgoa en Oajaca á fines del siglo XVI ó principios del XVII, tomó el hábito en 1620, y vivió mucho tiempo entre los indios mistecos, cuyo idioma poseyócon perfección. Es muy probable, por no decir seguro, que vió y usó los libros compuestos por Fr. Benito. Antonio de Leon (Pinelo) [pag. 108], trae únicamente esta breve noticia: ** Fr. “Benito Fernández, dominico. Doctri“na, Epístolas y Evangelios en lengua ** misteca, imp." No da fecha alguna; pero en estas pocas líneas encontramos la rimera (y única) mención de las Epísto-
as y Evangelios. En la reimpresión del
Epitome fué donde Barcia introdujo las fechas, asi: “‘imp. 1550, 4°; 1564, 4°5 1568, 4”, sin expresar mas. D. Nicolás Antonio (tom. I, pág. 211) sólo menciona la edición de 1 568, en 4? Los padres Quetif y Echard (tom. II, pág. 136) consagran á nuestro autor el siguiente artículo: ** Fr. Benedictus Fer*nandez, Hispanus, professione Sal“ manticensis, exactis ibidem studiis, in
[1568
* novum orbem missus, Indorum saluti ““curande totum se dedit medio szculo * XVI. Plura in vastis illis provinciis *tgessit ordinis munia, in quibus arden*ttissimam conversionis indigenarum si*tim in pectore ferventem propalavit. «Linguam mistecam ita comparaverat, ** ut elegantissime loqueretur, et ut mis““sionariis viam in Evangelii preedicatio** ne faceret planiorem, scripsit ac edidit ** Catecbismum seu de Doctrina Cbristia“na opus absolutissimum lingua misteca, * Mexici, 1550, in4? Hsec de eo F. Au-
Rustinus Davila Padilla, Hist. Prov.
** Mex., lib. 11, cap. 57, ubi de eo fuse. * Antonius in Bibl. Hisp. refert alteram *t editionem, anni 1568, in 49— Epistola**rum et Evangeliorum totius ammi in camdem “<linguam mistecam versio, ei tribuitur ab * Antonio Leonio in Bibl. Ind. quem **excipiunt Antonius citatus et Altamu““ra ad 1568." Se ve que estos bibliotecarios no hicieron más quecopiará Dávila Padilla (aunque especifican el tamaño del libro, cosa que aquél no hace), y añadir la mención de las Epistolas y Evangelios, tomada de Leon Pinelo. Eguiara (tom. I, pág. 414) pone por título de la obra el resumen de su contenido que trae Burgoa, traduciéndole al latín, y en seguida añade: ** Mexici, ““ex typographia Petri de Ocharte, 1568, “in quarto. Alteram Mexiceam itidem ““editionem de 1550 in quarto memo*rant Scriptores Ord. Pred., tom. 2, **pág. 136, quam videre nobis mom luit, * sicut nec aliam de 1564, etiam in quarto, **cujus meminit Pinelus in Epit. Bibl. **Occident., col. 726." Eguiara vió únicamente la edición de 1568. D. Antonio de Alcedo (Bibl. Amer., MS.) cita una de 1586, 4? Es de presumirse que hubo aquí una trasposición de números en la copia que tuve á la vista, y que se trata de la edición de 1 568, pues nadie más cita la de 1586. Beristain dice de Fr. Benito Fernán-
dez: ** Escribió en lengua misteca: Doc““trina en que se explican la creación * del mundo, la Encarnación del Verbo
1568]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
** Divino, la vida, pasión y muerte de Je““Sucristo, con otros misterios, y los sa““cramentos y oraciones. Imp.en Méxi“co, por Pedro Ocharte, 1568, y antes *en 1550, y 1564, en 4?" Aunque por carecer de portada el único ejemplar de la edición de 1568 que he visto, no pueda yo dar su verdadero titulo, juzgo que el de Beristain está desfigurado, como todos los de su Biblioteca. Esa redacción no parece la de un título del siglo XVI, y tiene todas las apariencias de ser un extracto de lo que dice Burgoa. Pudiera creerse, cuando mucho, que Beristain vió la edición de 1568, porque expresa el nombre del impresor (bien que pudo tomarle de Eguiara); pero las otras dos fechas están copiadas evidentemente de Pinelo-— Barcia, y aun por eso las relega á lo último, cuando lo natural era colocarlas por orden cronológico. Tengo para mí que Beristain no vió ninguna de esas tres ediciones. Ternaux menciona dos: las de 1550 y 1568.
Resulta, pues, que ningún bibliógrafo, desde Leon Pinelo inclusive, dice haber visto las ediciones de 1550 y 1564, ni hay expresión de donde pueda inferirse que las vieron; que no se conoce hoy ejemplar de ellas en parte alguna; que en la de 1568 no se encuentra indicación de haberse impreso antes la obra; que la edición de 1564 sólo descansa en el testimonio de Pinelo—Barcia, poco digno de crédito; y que hay dos en favor de la primera de 1550: uno directo, que es el de Dávila Padilla, y otro indirecto, el de Burgoa.
Este último está sujeto á graves objeciones. No nos da la fecha, sino que se deduce de otros datos, como antes vi-
mos, y hay ejemplo de que no era muy exacto en tales computaciones. Vaya uno. Hablando del 4rte y Vocabulario Zapotecos de Fr. Juan de Córdoba, dice igualmente que “después de ciento y veinte años” estudiaban por él los ministros de la Zapoteca (fol. 102 vto.), es decir, desde 1550. Ahora bien: el Voca-
153
bularso no se imprimió sino hasta 1571, según Beristain, aunque yo creo que la edición es de 1578, como la del Arte que tengo a la vista (n? 78). De todas maneras, lo más que habia trascurrido desde la impresión del Vocabulario, suponiéndola de 1571, hasta el de 1670 en que Burgoa escribió, eran noventa y nueve años, y no los ciento veinte que señala. Y no cabe suponer edición anterior, ó decir que los ministros tenían esos libros en manuscrito, antes de que se imprimieran, porque el propio padre Burgoa asegura que el P. Córdoba acabó las obras citadas, después que fué depuesto
del cargo de provincial (fol. 255 vto.), lo
cual se verificó en el capítulo intermedio de 7 de Octubre de 1570. Además, como el P. Córdoba fué enviado á la Zapoteca en 1548, no parece tampoco bastante el término de dos años para aprender la lengua hasta el grado de poder escribir Arte y Vocabulario de ella, y ejecutar después trabajos de tanta consideración. Dedúcese de todo, que el P. Burgoa hablaba
de memoria, y sin cuidarse mucho de la exactitud de sus cómputos. Si de libros impresos en 1571 6 1578 decía que se usaban hacía ciento veinte años, con menor equivocación pudo decir lo mismo de otros impresos en 1567 y 1568, como los del P. Fernández. Debilitado asi el testimonio de Bura, viene á quedar aislado el de Dávila
Badilla, para apoyar la existencia de una
edición princeps de 1550. El lector le dará el valor que guste; por mi parte digo que todos los argumentos aducidos no son bastantes para negar aquella edición, porque la de 1567, que realmente existe y he tenido en mis manos, reune contra sí mayores pruebas. Lejos de dectr los bibliógrafos haberla visto, ni siquiera la citan: en tres siglos no se había hallado ejemplar de ella; la edición de 1568, he-
cha dos meses después, ó mejor dicho al
mismo tiempo, ninguna alusión hace á la otra. Ya r de tan fuertes argumentos negativos, he tenido en mis manos la edición de 1567. Prueba de la pre20
154
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
caución con que debe procederse antes de negar la existencia de un libro, cuando no haya testimonio positivo ó prueba directa, como lo sería, por ejemplo un
anacronismo palpable. El primero que dió noticia de la Doc-
[1568
que la edición de 1567: luego que hubo visto las dos halló que la primera está efectivamente en dialecto de Tlaxiaco y Achiutla, y la segunda en el de Tepuz-
culula: todo conforme á las noticias del P. Reyes. Sin estar versado en la lengua,
trina de 1567 fué D. Francisco Pimen- á primera vista se advierte que los tex-
tel, en la primera edición de su Cuadro Descriptivo y Comparativo de las Lenguas Indigenas de México (tom. 1, pag. 40), por haberla encontrado en la biblioteca de la Sociedad de Geografia y Estadística. Como esta edición se acabó el 22 de Noviembre, y la de 1568 el 22 de Enero, resulta que estuvieron en prensa á un mismo tiempo, pues los medios con que contaba entonces nuestra tipografía, no debían ser bastantes para concluir en dos meses un tomo en 4? de 400 páginas, y en lengua tan extraña. Mas esto se explica facilmente, sabiendo que no se trata de dos ediciones de una misma obra, sino de dos obras diversas. Ya el dominico Fr. Antonio de los Reyes dijo en su Arte en Lengua Misteca, que el P. Fernandez había impreso su Doctrina en dos dialectos diferentes. “ Aunque después de la impresión de la “ Doctrina del P. Fr. Benito Hernández, ** por haberse hecho en lengua de Tlachia**co y Achiutla, después, en la que se tras““ladó en lengua de Tepuzculula, se po“nen algunos vocablos que no tenian ““antiguamente.” 8zc. Este pasaje del P. Reyes debe hacernos creer en la existencia de una edición anterior á la de 1567, porque si después de impresa la del dialecto de Tlaxiaco y Achiutla (la de 1567) se trasladó ó tradujo al de Tepuzculula (la de 1568), claro es que trascurrió entre la publicación de ambas, más tiempo ue el de dos meses. Que la primera uera en dialecto de Tlaxiaco y Achiutla, es muy natural, por ser el P. Fernán-
dez vicario de aquellos pueblos.
El libro del P. Reyes es demasiado raro para que los bibliógrafos hubieran podido aprovechar el pasaje citado. El mismo Sr. Pimentel no mencionó más
tos son diferentes. Como el P. Fernán-
dez era consumado en las lenguas de aquella provincia, quiso, sin duda, ser más ütil á sus hermanos, dándoles la Doctrina en dos dialectos diferentes. El P. Burgoa, que tan por extenso relató los hechos del P. Fernández, ignoró 6 pasó en silencio esta circunstancia.
En la misma biblioteca de la Sociedad de Geografia y Estadistica se halla un tomo, MS., en 4°, de 220 ff., con este título: *Aquí comienzan algunos mo-
** dos de bien hablar en lengua Chuchona
* de Cuextlahuaca" (dialecto del misteco). Al frente de la tabla están tres líneas en latín: **Index seu tabula oim ““contentox in hac salubri doctrina f. Be*nedicti fernandi mem! viri apl' ici." Puédese creer por esto, que se trata de una obra del P. Fernández. Existe, por ültimo, en dicha biblioteca, otro tomo en 4°, MS., que contiene, segün el Sr. Pimentel, ** Doctrina, y ora**ciones y moral cristiana, en lengua de “Tepuzculula.” En el márgen vi unos cuantos renglones en misteco, donde pude leer el nombre de ** Fr. Benito." ¿Será otra obra de nuestro infatigable misionero? Clavigero le cuenta entre los escritores en lengua mexicana, y no encuentro otra autoridad que lo confirme. (DáviLa PapniLLA, lib. II, caps. 37, y ült.— Rzvss, Arte Misteco, pról.— Leon PinegLo, Epitome, pág. 108.— PinsLO- Barcia, col. 726.— FErNÁnNDEZ, Hist. Ecles. de nuestros tiempos, lib. I, cap. 31. —Burcoa, Geogr. Descrip., fol. 102 vto., 143, 152— 164, 255 vto.— Nic. Aur., Bib/. Hisp. Nova, t. I, pág. 211.— Querir y EcHAR», tom. 1, pág. 136.— EcviaRA, pág. 414.— ÁLcEDO, Bil. Amer., MS. —CLAVIGERO, Stor. Ant. del Messico, dis. VI.—BzRISTAIN, tom. I, págs. 383,496.— T'ERNAUx — ConPANS, Bibl. Amér., págs. 12, 25.— PIMENTEL, Cyadro [1* ed.], tom. I, pág. 40.)
1568]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
155
1568 54. BVLLA || CONFIRMATIONIS ET NOVAE CON-|| ceffonis
priuilegiorum omnium ordinum Mendicantium.||CVM CERTIS DECLARATIONIBVS DE || cretis & Inhibitidibus. S. D. N. D. Pij Pape V. Motu pprio. Un Calvario. MEXICI.|| Apud Antonio de Spinofa.|| Anno. 1568. A la vuelta de la portada, un grabado de S. Agustín.
En 4°, letra romana. Comienza en la foja a ij con una cédula, fecha en el Escorial, á 21 de Septiem-
bre de 1567, que remite y manda observar un Breve en que se da facultad á los religiosos de Sto. Domingo, S. Francisco y S. Agustín, para que administren en
los pueblos de indios los sacramentos, como lo solían hacer antes del Concilio Tridentino.
Sigue la Bula 6 Breve de S. Pio V, fecha 24 de Marzo de 1567, y un motu—proprio del mismo, dado a 15 de Junio del dicho año. Luego la legalización de la copia. A la vuelta el colofón:
{| Impreffo en Mexico, con licencia de los feñores Prefidente y || Oydores de la Audiencia
Real de la dicha ciudad y del muy yl-|| luftre y reuerendifimo feñor Arcobifpo della en cafa de || Antonio de Spinofa impreffor a 4 dias del || mes de Iunio de 1568. Son en todo 14 ff.: la última contiene solamente el conocido escudo del impresor. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez. Vendido [n° 133], en £6.5
= $ 31.25.—
Fischer [n° 258], £8.10 — $ 42.50.)
El Sr. Ramirez tenía entre sus ediciones mexicanas del Siglo XVI (que se dis-
tinguían por su encuadernación uniforme) una que dudo mucho fuera hecha en México. Por respeto á la opinión de escritor tan distinguido é inteligente en la materia doy aquí la descripción del libro.
«4 PIVS EPISCOPVS SERVVS SER || uorum Dei ad perpetuam Rei memoriam. A] fin:
Y Exemplar auctenticü miffum à Roma exhibuit R. P.|| Magifter Alfonfus à ueracruce, ordi. heremi. S. Augu.
9 ff. en 4?, letra romana, y parece faltar la portada, porque la 1? foja lleva la sig-
natura A ij.— (Vendido [n° 134], £4.5=$21.25.) Es el Motu—proprio, Etsi Mendicantium Ordines, de S. Pio V, fecha 15 de Junio de 1567, de que arriba se hizo mención. El aspecto de la edición dice desde luego que no es mexicana, lo cual confirma
la nota final. El P. Vera Cruz que presentó el ejemplar auténtico para la impresión se encontraba en Espafia cuando se expidieron el Breve de 24 de Marzo y
156
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1568
este motu—proprio, obtenidos por sus esfuerzos; y consta que hizo imprimir, autorizar y despachar á la América miles de ejemplares. Este debe ser uno de ellos. El P. Vera Cruz no podía presentar en México el ejemplar auténtico, porque no estaba aquí. Regresó en 1573, y aunque bien pudo hacer reimprimir entonces los documentos, no se ve razón para ello, cuando ya había pasado la oportunidad, estaban distribuidos los ejemplares que envió de España, y aun existía otra edición hecha en México, que es la descrita en este número.
1568 55. Y Tabula priuilegiorum, que fanctifimus Papa pius quintus,|| concefitfratribus mendicantibus: in bulla confirmationis, Y noue, conceffionis priuilegiorum, ordinum || medicantium. Anno. 1567. No hay portada: el titulo en la cabeza de la primera página. Son 4 ff. en 4°, y al fin:
MEXICI. 4| In edibus Antoni de Spinofa.|| 1568. 1 foja más con el escudo del impresor. Este número se relaciona con el anterior. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez.— Vendido [n? 135] en £ 2.2— $ 10.50.)
1568 56. Manuale secundum usum Almz Ecclesie Mexicane. La portada está tan podrida, que no puede leerse el título colocado en la parte de arriba, y del cual quedan solamente algunas letras. Sigue un escudo episcopal, y abajo:
MEXICI || Excudebat Petrus Ocharte|| ANNO. 1568. En 4°, letra gótica (las hojas del fin en romana) rojo y negro, notas de canto llano.
Vuelta de la portada, comisión del Arzobispo al P. Fr. Juan de Bustamante, dominico, y al Br. Juan de Salcedo, para que corrijan el Manual, conforme á los
decretos del Concilio Tridentino.—Foja 2, fte., certificación que los comisionados dan de haber verificado la corrección.— Id. vta., licencia 4 Pedro Ocharte para
la impresión. — Foja 3, fte., tasación del Arzobispo para que Diego de Sansores, á cuya costa se había impreso el libro, no pueda vender cada ejemplar, encuaderna-
do en papelones, á más de cuatro pesos de oro común. Manda asimismo Su Señoría, que todos los ministros á cuyo cargo está la administración de los sacramentos, así de indios como de españoles, usen en todo el arzobispado este Manual, y no
1568]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
157
otro alguno.— Vuelta de la foja 3, una advertencia en latín, cuyo epígrafe ha desaparecido, y en que el Arzobispo explica los cambios hechos en el Manual, previniendo de nuevo que se use exclusivamente en su diócesis. — Foja 4, una Epistola
latina del Br. Salcedo, en que da también razon de la obra.— Fojas 5 á 12, el Ca-
lendario. Al frente de cada mes un grabadito que representa el trabajo de campo correspondiente a aquel mes, y con el nombre de éste en francés. Estas 12 ff. preliminares no están numeradas. En la vuelta de la última otro grabado con el cáliz, la hostia y dos angeles a los lados: al rededor la antifona O sacrum convivium, &c. Foja 1, comienza el texto del Manual, que va hasta la 171. En la vta. de la ct
y fte. de la 52 hay veintitres grabados de diversos tamaños. Sigue un tratado de defectibus Misse, en letra romana, que acaba a la mitad del
fte. de la foja 179. Luego un tratado del bisiesto, y otras reglas de cronología, hasta el fte. de la 181. Después unas bulas y el índice, con que se ocupan la vta. de la
181, las 182 y 183, y cinco ff. mas sin numerar. Termina todo con este colofón:
«| Explicit Planuale Tecunvá blum || Alme Ecclefie Mexicanz, fumma di-
ligentia nouiffimé re|| cognitum, & in fuis locis adaptatis fanctionibue Sacri Tri l
dentini Concilij locupletatum. Impreffumin preclara vrbe||Mexicana,in officina Petri Ocharte Imprefloris. Expenfis|| Didaci de Sanfores typis excuffum. Anno Dñi. 1568. Decima die menfis O&obris. La impresión de este Manual está hecha con los mismos caracteres del n? 38 y
es en todo muy semejante, aunque sumamente inferior bajo el aspecto tipográfico. (El ejemplar descrito estaba en la librería del convento de S. Francisco: pasó después 4 poder del
Sr.Ramírez, y se vendió [n° 474], en £ 35.10 — 8 177.50.— Anunciado por Quaritch en £ 42 = 8 210.)
1570
57. (OPERA MEldicinalia in qbus||@ plurima extant||Ícitu medico ne-||ceflaria in. 4. li. digefta, que pagina||vería cótinentur. [| Authore Francif|co Brauo Orfuné || fi doctore ac Me||xicano medico. Este título está colocado dentro de un pórtico. Abajo del grabado, y fuera de él: : Y Mexici, spud Petrum Ocharte.|| Cum priuilegio. 1570. En 8°, letra gótica, portada en romana.
El pórtico del frontis es el mismo que tienen los Diálogos de Cervantes Salazar
(n? 22), cuya fotolitografía puede verse.. Como está en él, grabada en la misma pieza,
la fecha de 1549, no faltó quien creyera ser la del libro, por lo cual le incluyó Mr. Harrisse en su Bibliotheca Americana Vetustissima, que comprende los libros relativos á América publicados de 1493 á 1550. Pero allí mismo expresó, como era na-
tera, graves dudas acerca de la legitimidad de ia fecha, puesto quel libro está dedicado al virrey Enríquez, cuyo gobierno fué muy posterior (1568-1580). La
160
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
los señores de su corte. La gente común ocurría rara vez á los médicos, por excusarse de pagarles, y porque era general el conocimiento de varios remedios, con los cuales se curaban, como podían, de
sus enfermedades.' Para el pronóstico ocurrían á un medio supersticioso que nos refiere el P. Motolinia.* ““Pomaban, dice, un puño de maíz, del más grueso que podían haber, y echábanlo como quien echa unos dados; y sí algún grano quedaba enhiesto, tenían por cierta la muerte del enfermo.” Añade que ““si alguna persona enfermaba de calenturas recias, tomaban por remedio hacer un perrillo de masa de maíz, y poníanle sobre una penca de maguey, y luego de mafiana sacanle a un camino, y dicen que el primero que pasa, lleva el mal apega-
[1570
imponer á los enfermos una extraña con-
dición para alcanzar la salud. **El médico que era llamado para curar el enfermo, si la enfermedad era liviana, poníale algunas yerbas ó cosas que usaban por remedios; pero si la enfermedad era aguda y peligrosa, deciale: tú algún pecado has cometido. Y tanto le importunaba y angustiaba con repetirselo, que le hacía confesar lo que por ventura muchos
años antes había hecho. Y esto era tenido por principal medicina: echar el pecado de su ánima para la salud del cuerpo.” El P. Sahagün' nos ha conservado una buena colección de recetas, que pueden dar idea de lo que era aquella medicina, y que le fueron comunicadas por los médicos de Tlatelolco, viejos y muy experimentados en las cosas de la medicina.
do en los zancajos, y con esto quedaba el paciente muy consolado.” El mismo padre, Llamábanse Gaspar Matias, Pedro Desen otra obra suya, hasta ahora inédita,! trago, Francisco Simón, Miguel Danos da la noticia de que ““á las mujeres mián, Felipe Hernández, Pedro de Resiempre las curaban otras mujeres, y á los quena, Miguel García y Miguel Mohombres otros hombres.” Parece, pues, tolinia. Aunque estos señores curaban que entre los aztecas era cosa corriente públicamente, no sabían leer, en lo cual lo que ahora comienza á admitirse en al- quedaban inferioresá otros muchos desu gunas partes, es á saber, que las mujeres raza que, sin pretender el título de homsean las que ejerzan la medicina general bres científicos, estaban bien instruidos en las personas de su sexo, sin limitarse en lectura y escritura. Aquella ignoraná aquellos casos en que su intervención cia de las primeras letras hace creer que ha sido considerada siempre como in- los dichos médicos eran de los antiguos, y no de los enseñados en la escuela de dispensable, por razones de decencia. Según el P. Mendieta‘ los médicos, 6 medicina que hubo para los naturales en más bien sortílegos mexicanos, solían el colegio de Tlatelolco.* Al acabar el siglo aun había médicos indios examinados. Compruébase con un pasaje del 1 TorquemaDa, Monarg. Ind., lib. XIV, cap. 14. —'* Hay en todo el reino muchas yerbas mediciConfesonario de Fr.Juan Bautista, imprenales,y los indios son grandes herbolarios, y curan so en 1599 (n? 114). Allí, en el fol. 62 fermedad para la cual no sepan remedio y le den; vto., entre las preguntas que el confesor
siempre con ellas, de manera que casi no hay en-
y & esta causa viven muy sanos, y casi por maravilla mueren, que no sea cuando el húmido radi-
cal se consume." Fr. Martin Icnacio, ltinerario del Nuevo Mundo (apud GonzÁLeEz DE MENDOZA, Hist. del Gran Reino de la China, Anvers, 1596)
E Hist. de los Indios de Nueva España, trat. II, cap. 8. 5 Manascrite, pág. 387 de mi copia.— Sahagún
cap.
5.
menciona varias veces las médicas. Hist. Gen. de las cosas de Nueva España, lib. II, caps. 11, 30, &c. 4 Hist. Ecles, Ind, lib. III, cap. 41.
debía hacer á los penitentes, según su estado y profesión, se hallan varias **pa-
ra los médicos,” y la primera es esta: **; Fingistete médico, no siéndolo, six ser
examinado?”” Luego había médicos indios examinados, y otros que sin serlo se ent Hist. Gen. de las cosas de Nueva España, lib. X, cap. 28; lib. XI, cap. 7,$ 5. 2 Menoieta, Hist. Eel. Ind., lib. IV, cap. 153 lib. V, pte. 1°, cap. 41.
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
trometían á curar, lo cual no estaba exento de culpa á los ojos del buen padre, y con razón.
Además de gran número de vegetales, que empleaban en infusiones, cocimientos y cataplasmas, asi como en forma de unguentos y aceites, usaban los indios las sangrías,' practicándolas con lancetas deiztiu obsidiana, de las cuales se sirven hasta hoy los curanderos para el mis-
mo efecto en algunos lugares del campo. Los pobres se sangraban con puas de maguey: operación en que tenían moti-
vo para estar muy diestros, por la asombrosa frecuencia con que se sacaban sangre de todas las partes del cuerpo para
ofrecerla en sacrificio á sus dioses. El bafio era también medicina favorita de los aztecas, especialmente el de vapor en el horno llamado temazcalli: consérvase hasta hoy entre los indígenas el uso de ese bafio, y aun el nombre del horno. Parece que aquellos médicos adelantaron bastanteen su profesión. El cronista Herrera* asegura que tenían. maravillo80 conocimiento de las cosas simples, y habían hecho y hacían curas muy señaladas en los castellanos. El P. Motolinia refiere que ““hay algunos de ellos de tanta experiencia, que muchas enfermedades viejas y graves que han padecido
espafioles largos días sin hallar remedio, estos indios los han sanado."
No era tampoco desconocida entre los aztecas la práctica de la cirugía, antes, ün se dice, curaban las heridas pronto y bien. Ellos curaron en Tlaxcala a Cortés y sus compañeros de las heridas que recibieron en la desastrosa salida de México, llamada la Noche triste. Acompafiaban también á los ejércitos en las guerras, á manera de cuerpo médico- militar, y & este propósito se expresa así el P. 1 **Usan poco de sangrías,y ménos de purgas compuestas, por tener entre ellos otras simples con ue evacuan los humores, trayéndolas del campo, y aplicándolas luego al enfermo.” Itinerario del Nuevo Muxde, ubi supra. 2 Hist. Gen. de los Hechos de los Castellanos, Déc. II, lib. 7, cap. 16.
161
Motolinia:* ** Tenían gente suelta para tomar desde luego los heridos y llevarlos á cuestas, y estaban aparejados los zurujanos con sus melecinas, los cuales con más brevedad sanaban á los heridos, que no nuestros maestros zurujanos, por-
que no saben alargar la cura porque les paguen más de lo que merece, como acontece entre nuestros naturales.”
La fama de los médicos y cirujanos indios no debía de ser del todo infundada, pues apenas hecha la conquista pedía Cortés al Emperador, en 1522, que no permitiera pasar médicos á la Nueva Espafia,*lo cual da a entender que tenía por suficientes á los del pais. Mas el Emperador no hubo de acceder á la petición, porque según el Mtro. González Davila,’ ““el primer médico que tuvo México fué el Dr. Olivares, que pasó con licencia del Emperador, dada en Burgos à 8 de Julio de 1524.” Este autor, como croñista mayor de Indias, tenía motivo para estar bien informado de tales cosas, y las señas son puntuales; pero sea que el Dr. Olivares no llegara á pasar, sea que no ejerciese su profesión, lo cierto es que aquí no se encuentra rastro de él,
y que en los libros de Cabildo no aparece su nombre, ni Bernal Diaz, que nada
se dejaba en el tintero, le menciona en
su Historia, con hablar, como habla, de otros médicos. Sospecho que el Dr. Olivares alcanzaría merced de protomédico, Ó cosa semejante, en estas partes, y no la usó personalmente, por ser común entonces procurarse mercedes en las Indias, sin más fin que el de sacarles provecho al cederlas á otros. De todos modos, antes que el Dr. Olivares, había ya venido el Dr. Cristóbal de Ojeda, pues declarando en la Residencia de Cortés,*el 27 de Enero de 1529, dijo que era poblador y conquistador; que vió la guerra, y que conocía a Cortés de
1 Manuscrito, pág. 376.
2 Herrera, Déc. III, lib. 3, cap. 1. 3 Teatro Ecles. de las Iglesias de Indias, tom. I, pág. 7.
4 Tom. I, págs. 107, 108, 116, 126, 134.
162
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
diez años á esta parte; lo que nos hace retroceder á 1519, en que salió la expedición para la Nueva España. Pero por otra parte, parece natural que si venía con el ejército, hubiera curado á Cortés en Tlaxcala, y no dejara ese cuidado á los ciru-
janos indios. El doctor, en su declaración, bien contraria á Cortés por cierto, dice también que curó muchas veces á Cuauthemotzin, añadiendo una circunstancia que los historiadores omiten, y es que Cortés dió tormento á Cuauhtemotzin, quemándole los piés é las manos. Hasta ahora se tenía entendido que el fuego se le había aplicado á los piés solamente. El Dr. Ojeda fué regidor perpetuo de México, y tomó posesión en 3 de Agosto de 1526, lo cual no impidió que por haber mostrado regocijo al saber la venida de la primera Audiencia, el tesorero Alonso de Estrada, que gobernaba, metiese de cabeza en el cepo al señor doctor, conquistador y regidor perpetuo, teniéndole en tan triste posición un día con su noche; y luego otro día más, de piés, con un grueso par de grillos. El paciente mismo nos cuenta en su declaración ese
percance.
Con el ejército de Cortés andaba un cirujano que se decía Murcia, ““boticario y barbero,” que no sabemos cuándo vino, y que pensando piadosamente no sería sino un curandero. Otro cirujano había, llamado Maestre Juan, que ““curaba
algunas malas heridas, y se igualaba por
la cura á excesivos precios.” Este había venido con Narváez, y le curó el ojo que
le quebraron la noche de su prisión.' Ha-
llamos también mencionados un Br. Escobar, soldado, médico y cirujano, que acabó por volverse loco; y un soldado, Juan Catalán, que si no curaba las heridas por medios naturales, a lo menos /as santiguaba y ensalmaba. Las pocas mujeres que venían con los españoles ayudaban también a las curas. A pesar detodo, el servicio médico del ejército dejaba mucho que desear; por lo comün la üni1 BrERNAL Diaz, caps. 122, 157.
[1570
ca medicina que se aplicaba á las heridas era apretarlas con paños, y echarles aceite y sal. Aun este triste recurso faltaba muchas veces, y había que suplirle con unto de indios muertos; de modo que el buen Bernal Díaz, hablando de las crudas batallas con los tlaxcaltecas, no puede ménos de exclamar: **; Oh qué mal refrigerio teníamos, que aun aceite para curar heridas, ni sal no había!”* A los principios de la población, la falta 6 suma escasez de médicos examinados debía producir funestos efectos en la salud de los vecinos, entregándolos en manos de charlatanes que acababan presto con los infelices enfermos. Si nos quedara duda de ello, bastaría para disiparla una noticia que nos ha dejado el P. Fr. Antonio de Remesal.* Después
de referir las calamidades que por los años de 1532 á 40 sufrieron los vecinos de la ciudad de Santiago de Guatemala, como la destrucción de los ganados por las fieras y perros bravos, un grande incendio, una invasión de estafadores que lograron robar á todos los vecinos, el exceso en los juegos, &c., concluye diciendo: “Todos los daños que éste y los años pasados padecieron los vecinos de la ciudad de Santiago, parece que les caían de fuera, y no les tocaban inmediatamente á las personas y vidas, y que ya que les faltaba la paz, el gusto, la hacienda, el ganado, el oro y la plata que les robaban los forasteros, tenían salud en sus personas y seguras las vidas con que re-
mediar tantos dafios. Pues aun este consuelo les faltó en aquellos días. Porque acabada la guerra, y sujetadas las provincias de la comarca, seguras las personas y vidas de las macanas y flechas de los enemigos, entró un hombre en la ciudad, que se las puso en mayor peligro que todos ellos. Dijo que era médico, cirujano, boticario y herbolario famoso. Puso tienda de medicinas, y para'aplicarlas, t Ip., caps. 65, 151, 204. 2 Historia de la Provincia de 8. Vicente de Chia-
pa y Guatemala, de la Orden de Sto. Domingo, libro IV, cap. 5.
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
visitaba los enfermos, tomaba pulsos, recetaba para su casa, y hacía todas las demostraciones de un protomédico de la corte. Pero como el arte de curar la debía de ejercitar más por inclinación que por ciencia, y faltando el saber por sus principios, era forzoso acudir á la experiencia, y ésta, siendo tan dificultosa y peligrosa, había de ser á costa de los vecinos, pagaron tan bien la entrada de su buen médico, que enterró él solo en la ciudad más españoles en un año, que ha- bían acabado en diez las guerras de Nueva España. Y este año de cuarenta y uno, en particular, se encarnizó de suerte que no escapaba hombre que visitase. Y asi a los 5 de Agosto (demás de otras muchas veces que en diferentes tiempos le habían requerido que no curase ni recetase para su botica, y no aprovechaba, por el impetu con que seguía una arte tan dichosa como la medicina, cuyas faltas cubre la tierra) le mandaron, so graves penas, que no visitase enfermos ni ejercitase la medicina, añadiendo á las pasadas el destierro de la ciudad. Porque se había experimentado que no escapaba persona en quien pusiese sus manos. Aunque dentro de un año se vió la ciudad tan necesitada, que á los 14 de Marzo de 1542 los alcaldes y regidores en su cabildo dijeron é mandaron (dice el secretario), que atento que al presente en esta ciudad no bay médico que sea letrado para que cure de medicina, que el dicho N. mire á su conciencia, € haga, como buen cristiano, á su leal saber y entender; y que si alguno lo llamare para curar, si algún daño le viniere por intervenir en la tal curación, sea
163
ejercer la medicina, y en sus actas hay repetidas pruebas de que cuidaba de la salud de los vecinos. En cabildo de 1 ; de Marzo de 1524 se dió un solar á Maestre Diego, cirujano; y en 13 de Enero de 1525 se señalaron cincuenta pesos anuales de salario a Francisco de Soto ““barbero é cirujano, para que resida en esta ciudad, é sirva en ella los dichos oficios.” A principios de 1 527 comenzó ya á organizarse la facultad, porque en 11 de Enero presentó el Dr. Pedro López **ciertas cédulas é poderes de los protomédicos de S. M., con una sustitución del Lic. Barreda, por la cual parece que le nombra é sustituye para usar el dicho oficio de protomédico en estas partes:” El Cabildo le recibió juramento de usar fielmente su oficio “sin amor ni desamor,” y lefacultó para imponer penas al quecurase sin título. A pesar de eso no faltaba, como nunca falta, quien se atreviese á
ejercer ilegalmente la medicina, sobre todo en los casos de enfermedad frecuente, cual lo era entonces la de las bubas, ó mal venéreo. Así es que, sin salir del mismo año de 1527, hallamos un acuerdo del
Ayuntamiento contra los curanderos. En 23 de Diciembre ““ordenaron é mandaron que ninguna persona sea osado de
untar á ninguna persona que esté enfermo de bubas é de otras llagas ó dolores,
sin que primeramente venga ádar razóná la ciudad de ello, para quesea visto y examinado, so pena de sesenta pesos de oro por cada vez que hiciese lo contrario.” Poco después, el 22 de Enero de 1 528, se repitió la prohibición en términos más generales: ** Este día los dichos señores
á culpa de la persona que asi lo llamare. E dijeron, que por cuanto á su noticia es
que de boy en adelante se le alza é repone la .. Nada pinta como este último rasgo, la falta de profesores en aquellos tiempos, y la propensión general á acudir al médico, aunque conste su ignorancia. Curioso sería saber si los vecinos se prestaron á seguir pereciendo á manos de aquel endemoniado curandero. En México no era tan indulgente el
Cabildo con los que se entrometían á
venido que muchas personas, sin ser médicos ni cirujanos examinados, curan á algunas personas, é por no saber lo que hacen, demás de les llevar sus haciendas, los matan ó dejan con muchas ocasiones
de venirles muchos males y enfermedades, de que viene mucho daño y perjuicio, é conviene que se provea é remedie; é proveyéndolo dijeron, que ordenaban é mandaban, é ordenaron é mandaron, que
164
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ninguna persona que no sea médico ó cirujano examinado, é tenga titulo, no sea osado de curar de medicina ni cirugía, so pena de sesenta pesos de oro.... é dentro de tercero día, primero siguiente, todos los que ansí curan de medicina é cirugía parezcan ante Luis de la Torre, alcalde, éante el Dr. Hojeda é el Lic. Pedro López, médicos, á mostrar sus títulos é dar razón por qué curan, porque visto por ellos, provean é manden cerca dello lo que convenga: é si curan con justo título é causa, se les dé licencia: lo cual pase ante el escribano del Cabildo.” A 12 de Noviembre de 1529 comisionó el Ayuntamiento á los mismos doctores Hojeda y Lopez para que visitasen las ** tiendas de los boticarios;” disposición que se repitió después muchas veces; y a 24 de Enero de 1530 mandaron que un Bartolomé Catalán, que sin tener título ni facultad para ello ‘‘andaba curando de bubas y otras enfermedades,” se resentase a examen. El 21 de Noviem-
[1570
capitulo de la obra, en que el autor ventila esta cuestión: ““Si las mujeres hilando hacen ejercicio.” Viene la cita á propósito de referir, tomándolo de ese capitulo, que habiendo sabido la Emperatriz que las señoras nobles de México pasaban la vida en la ociosidad, les hizo saber, por medio del Arzobispo, que les mandaba y rogaba que se ocuparan en ejercicios dignos de sus personas, y si era menester, enviaría hilo y todo aparejo de hilar. Añade el cronista, que el Arzobispo les intimó la orden, haciéndoles un razonamiento muy grave, y que mientras unas señoras se dieron por sentidas, otras lo recibieron como señalada merced.' Aun cuando había protomédicos, no dejaba por eso el Ayuntamiento de intervenir en el ejercicio de la profesión, como se ve en varios acuerdos. El 3 de Febrero de 1531 nombraba fiscal de los médicos, cirujanos y ensalmadores, y en general de todos “‘los que curan y uatan
de enfermedades,” a Maestre Diego de
bre de ese mismo año de 1550 se recibió Pedraza. Aun se atrevía a contrariar las por vecino al Lic. Suárez, médico, de disposiciones del protomédico, porque quien no sé otra cosa. Y en el de 1533 (8 dió licencia á Pedro Hernández, barbede Agosto) aparecen señalados los licenciados Barrera y Alcázar para examinar a un boticario, “porque en esta Nueva España no hay protomédicos de S. M.;” aseveración extraña, pues hemos visto que desde 1527 fué recibido á ese oficio el Dr. López; y en 4 de Agosto de 1536 vuelve a figurar con el mismo título en unión del Dr. Cristóbal Méndez. Parece que este último habia venido a la Nueva España poco tiempo antes, y estaba todavia aqui á fines de 1538, porque el 3 de Diciembre fué nombrado, con el Dr. Jiménez, visitador de boticas y parteras. Regresó después á su patria, Jaen, y allí imprimió en 1553 un libro intitulado: ‘‘ Del ejercicio y de su
ro, para que curase de bubas **no embargante que el Lic. Pedro López, protomédico, le ha mandado que no cure" (1? de Febrero de 1527). Afios después (13
ció en México una operación de talla, ““y extracción de una piedra del tamaño de un huevo.”* González Dávila cita un
ron al Consejo de Indias en 27 de Marzo de 1531
provecho,” en el cual refiere que presen| HernÁnDez Morejón, Hist. Bibliogr. de la Medicina Española, tom. III, pág. 12.
de Octubre de 1536) tasaba los honorarios de los médicos, fijando el de un toston (6 sea medio peso) por cada visita, porque cobraban honorarios excesivos, y como había ya mucha gente en la ciudad, ganaban más. Tal providencia resultó ineficaz, como todas las de su cla1 Todo esto lo refiere Gil González Dávila como ocurrido en 1530; pero entonces no había Arzobispo en México; y así es que dió por anticipación al prelado el título que no tuvo sino hasta mucho después (Teatro Ecl. de las Igl. de Ind., tomo I, pág. 24). La fecha no está errada (como lo están muchas del Teatro Eclesiástico), porque en la carta que el Sr. Zumárraga y otros escribiedicen: **Y no va esto fuera de lo que nuestra señora la Emperatriz ha mandado: que las mujeres de esta tierra hilen: ojalá así fuese.”-— Véase mi biografía del Sr. Zumárrega, Apénd., pág. 53.
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
se, y pasados cuatro años, se quejaba de los médicos y boticarios Fr. Toribio de Motolinia, en estos términos: ““En México, cuando algún vecino adolece y muere, habiendo estado veinte dias en cama, para pagar la botica y el médico ha menester cuanta hacienda tiene, que apenas le queda para el entierro.... Oi decir á un casado, hombre sabio, que cuando enfermase alguno de los dos, teniendo cierta la muerte, luego el marido había de matar á la mujer, y la mujer al marido, y trabajar de enterrar el uno al otro en cualquier cementerio, por no quedar pobres, solos y adeudados.”* Y el mal que el buen misionero deploraba hace tres siglos, aun no se destierra en nuestros días. En las expediciones emprendidas después de la conquista, era ya uso llevar quien curase á enfermos y heridos. Cuando Cortés fué 4 las Hibueras tomó consigo al Dr. Pedro López, médico, y á aese Diego de Pedraza, cirujano; este último vino á poco de ganada la ciudad: fué poblador antiguo: casó aquí: mantuvo armas y caballo: no sólo fué á esa ex-
pedición, sino á cuantas se hicieron á Pánuco, y en todas sirvió sin interés.* También acompañaron facultativos á Cortés
en la expedición a Californias.’ Nuño de Guzmán tenía en su ejército al Lic. Diego Núñez, que ejercía entrambas profesiones, y que sin duda daba también la manoá la pelea, porque fué herido en un reencuentro.* Todo esto prueba que iba
creciendo el número de Acultativos ve-
nidos de España, porque en aquellos días aun no había en México enseñanza de medicina para españoles. La cátedra de la Universidad no se fundó sino hasta el 21 de Junio de 1578; aunque por otra parte hallamos que ya desde 1 Hist. de los Ind. de Nueva España, trat. 1, capítulo 14. 2 Relación de Battasar Dorantes, MS. 3 Bernat Diaz, caps. 174, 200. 4 Carta de Nuño de Guzmán á S. M., 8 de Julio de 1530, apud Documentos del Archivo de Indias, tomo XIII, pag. 367.
165
mucho antes se conferian grados de esta facultad, porque principios de Septiembre de 1553 recibió el de doctor el Lic. Pedro López;' y el mismo obtuvo, á 1? de Diciembre de dicho año, el Br. Damián de Torres, á quien arguyó Juan
Vázquez de Ávila, doctor en la misma
ciencia.* Varias veces he citado en las páginas precedentes el nombre de Pedro López, y aquí es lugar de advertir que indudablemente hubo entonces en México dos médicos de este mismo nombre y apellido. En otra obra? hablé acerca de esto, y aquí me conviene aquilatar y coordinar mejor aquellos datos, añadiendo algunos nuevos. Esto y mucho más merece un
varón santo y sabio, que si no nos legó escritos, dejó memoria imperecedera en sus virtudes y fundaciones piadosas. Desde 1524 vemos figurar a un Pedro López, como médico de Cortés, en la expedición de las Hibueras.* Envióle el
jefe desde Trujillo a la isla de Santo Do-
mingo en busca de socorros, y en la travesia padeció naufragio, de que escapó, literalmente, en una tabla.5 Hubo de ser tenido en México por muerto, como todos los de aquella expedición, porque durante ella, el 15 de Diciembre de 1525, su mujer, Ana de Castellanos, pidió al Cabildo que le diese por servida (es decir, en plena propiedad, por haber cumplido las condiciones de la concesión primitiva) una tierra para huerta que estaba dada a su marido, porque ““agora, con necesidad que tenía para criar é sustentar ciertos hijos suyos é del dicho su marido, la había vendido.” Volvió, sin embargo, el Lic. López, asistió á Luis 1 Estatutos de la Universidad de México (1* ed.), prólogo. 2 PLaza. Crónica de la Universidad, MS.
3 México en 1554, pags. XLII y 204. 4 Fué también en ella un licenciado Valdivia, de quien no hay otra noticia, y que más adelante uso demanda de mil pesos á Cortés,.** por lo que le curó 4 él € 4 sus criados en Cabo de Honduras.” Documentos Inéditos del Archivo de Indias, tomo XXVII, pág. 154. 5 Bernal Diaz, caps. 174, 183.
166
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Ponce en su última enfermedad (1526), y fué el primer protomédico de México, recibido por tal, como antes dijimos, en cabildo de 11 de Enero de 1527.* Tres días después se le hizo merced de un solar en la calle de la Perpetua, donde labró la suntuosa casa de que hace mención Francisco Cervantes de Salazar, en estos términos: ““A/faro. ¿De quién son esas casas cuya fachada de piedra labrada se eleva toda á plomo, con una majestad que no he notado en otras? Hermoso es el patio, y le adornan mucho las columnas, también de piedra, que forman portales á los lados. El jardín parece bastante ameno, y estando abiertas las puertas, como ahora lo están, se descubre desde aquí. Zamora. Estas casas fueron del Dr. López, médico muy hábil y útil á la república. Ahora las ocupan los hijos que dejó, que son muchos, y no degeneran de la honradez de su padre.”* De consiguiente el doctor había muerto ya á mediados de 1554, fecha en que escribía Cervantes Salazar; y aquí deben darse por terminadas, á mi parecer, las noticias relativas al primer Pedro López, perteneciendo al segundo las demás que se encuentran referentes á un médico del mismo nombre. Este segundo y más célebre Pedro López no fué hijo del primero. Nació en 1527: esta fecha no se opone á su descendencia de aquél; lo que se opone es haber nacido en la villa de Dueñas, en Castilla.? Del primer López sabemos 1 No hallo cómo conciliar este nombramiento de protomédico en el Dr. López, el año de 1527, con el otro que recibió en Agosto de 1536. No queda el recurso de aplicar este ültimo al otro Pero López, porque en esa fecha sólo tenía nueve años de edad. Hay necesidad de suponer que los dos nombramientos recayeron en el primer López: el uno por sustitución del Lic. Barreda, y el otro directamenre por la ciudad. 2 México en 1554, pág. 121.— Dorantes en su Relación MS. habla de este doctor y de su familia. Dice que fué uno de los primeros pobladores que vinieron casados. 3 Fr. ALonso Franco, Segunda parte de la Historia de la Provincia de Santiago de México, Orden de Predicadores, MS., lib. I; emp. 37.
[1570
que estaba aquí en 1526 y 27; y si el segundo hubiera sido hijo suyo, habria nacido en México, no en España. Desechando, pues, esa filiación, que antes juzgué probable, diré únicamente que nuestro segundo López figura en México por primera vez cuando recibió con gran pompa el grado de doctor en Septiembre de 1553. Ejerció aquí la medicina con aplauso general, y no era menos estimado por sus virtudes: vivía en el siglo como en un claustro. Era tanta su caridad, que no contento con asistir sin paga á los pobres, los socorría además con abundantes limosnas, que les dejaba debajo de la almohada. Más de cuarenta años fué médico del convento de Santo Domingo, por especial devoción á la orden, y solía quedarse á pasar allí las fiestas principales, acompañando a los frailes en el coro. ** Tan docto como dado a la caridad” "fundó en 1572 el hospital de S. Lázaro, y diez años después, en 1582, el de S. Juan de Dios, con título de la Epifanía, para curación de mestizos y mulatos: luego estableció allí mismo una casa de niños expósitos, y una cofradía de personas distinguidas, bajo la advocación de Ntra. Sra. de los Desamparados, para que los recogiesen y cuidasen. Grata debe sernos la memoria del caritativo Dr. Pedro López, por
haber sido el primero que fundó entre nosotros un asilo para esos séres desvalidos, más de sesenta años antes de la memorable asamblea en que el glorioso S. Vicente de Paul los puso bajo la protección de las primeras damas de París, y casi dos siglos antes de que el Illmo. Sr. Arzobispo Lorenzana inmortalizase su nombre con la creación del establecimiento de que hoy goza la capital.* Y
sin embargo, ni una estatua, ni un mo-
numento, ni una triste inscripción recuerdan al pueblo lo que debió á aquel doctor caritativo: ningún asilo de la des1 Estatutos de la Universidad (1* ed.), prólogo. 2 Torquemapa, Monarg. Ind. lib. III, cap. 26. —Onrozco Y Berra, Dicc. Univ. de Hist. y de Geog., tom. V, págs. 751, 760.
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
167
gracia lleva su nombre: usúrpanle tal salud, y lo mismo consiguieron otros vez otros que aumentaron los males de muchos, entre ellos el célebre agustino la humanidad, lejos de aliviarlos; y la Er. Alonso de la Vera Cruz. Había por memoria del Dr. López apenas se con- aquellos días en México otro médico faserva en vetustas crónicas que nadie lee. moso, el Dr. Alcázar, y cuando enfermaAsi cuida México de sus verdaderas glo- ba, no queria que nadie lo curase, sino rias. Nada importa el olvido al benéfico Fr. Lúcas. Juntaba el buen lego la ciendoctor; él no trabajaba por ese poco hu- cia con la virtud, y al tiempo de su muermo que se llama gloria mundana: á pre- te se vieron señales milagrosas que acremio más alto aspiraba, y le habrá con- ditaban su santidad, según refiere un seguido: á nosotros importaba mucho antiguo cronista.' Contemporáneo de Fr. Lücas, aunque mas mostrarnos agradecidos, y provocar con nuestros homenajes la imitación de al parecer no semejante a él en virtud, fué otro lego cirujano de la misma orvirtudes, no de vicios. El Dr. Pedro López, en edad ya avan- den, Fr. Pedro de San Juan, contra quien zada, se retiró totalmente del mundo, y despachó el virrey D. Antonio de Menfué á acabar sus días en su hospital de doza, a 26 de Noviembre de 1543, un S. Lázaro. En 1596 otorgó testamento, mandamiento de prisión, porque se hainstituyendo por herederos y patronos bía huido del convento de Zapotitlán, y del otro hospital á sus hijos el Dr. D. andaba en hábito secular por los pueJosé, cura del Sagrario, el Dr. D, Agus- blos. El despacho fué dado á petición tin, D. Nicolás, D? Catalina, D? Maria del provincial, y en él se prevenía que, y D? Juana, **habidos legítimamente de aprehendido el reo, fuese entregado al la Sra. D? Juana de Leon,”' y falleció padre comisario de la orden.* Poco hace hablamos del Dr. Alcázar: con el hábito de Sto. Domingo, el día 24 de Agosto de 1597, siendo de edad con frecuencia se encuentra su nombre de setenta años. Enterróse en el conven- en los documentos antiguos; pero no to de los dominicos.* La familia conser- hay noticias desu vida. Sólo conocemos vó poco tiempo el patronato del hospi- de él un rasgo que le honra: ofreció á la tal, y le entregó en 1604 á los religiosos de S. Juan de Dios, quienes le dieron el si era cosa de cirujano, él enviaría uno á nombre de su patrono, trocado hoy, no su costa; añadiendo que si cuando se le sé por qué, en el de Morelos, y la Cuna per- llamase estaba ocupado, buscaría y pamaneció alli, por lo menos, hasta 1694.' garía otro médico que fuera en su lugar. Al mediar el siglo XVI moría en el La ciudad aceptó agradecida la generosa convento de los franciscanos el lego Fr. oferta y mandó que se pregonara.' Algún tiempo después, hácia 1554, Lúcas de Almodovar, que tuvo don de curar, y era enfermero del mismo con- llegó a México el Dr. Pedro Arias de vento. Habiéndose puesto en sus ma- Benavides, natural y vecino de Toro. nos el virrey D. Antonio de Mendoza, Había desembarcado en Honduras por desahuciado de los médicos, recobró la los años de 1550; y de los setenta y seis pasajeros que le acompañaban, murieron 1 Cabrera, Escudo de armas de México, $ 857. setenta en el breve espacio de ocho dias, — Memoria de la Corporación Municipal que funciovíctimas de una enfermedad que llamand en 1851, pág. 256.— México en 1554, pág. 204. ban la chapetonada, nombre derivado del 2 P. Franco, ubi supra.—DáviLa PapiILLA, libro II, cap. 25. de chapetón, que allí daban á los nuevos
ciudad curar de balde a los pobres, y que
3 Sermón predicado por el P. FR. PEDRO ÁNTONIO DE ÁGUIRRE € la iglesia de S. Juan de Dios el
22 de Agosto de 1694.— Torquemada (Jib. III,
cap. 26) hace mención del Hospital de los Desamparados y de la Cssa.
1 Menotera, Hist. Ecles. Ind., lib. V, pte. 1*, cap. 49.
2 Libros de Mercedes del Archivo General. 3 Acta del Cabildo de 10 de Noviembre de 1553.
168
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
en la tierra. Entre los siete que escaparon se encontraba el célebre Dr. Zurita, que iba proveido oidor de aquella Audiencia, y luego pasó a la de México. Benavides estuvo cuatro años en Guatemala, y de allí vino 4 México, donde dice que ““tuvo á su cargo ocho años un hospital en que se cura de la enfermedad del morbo gálico, más que en toda España.” Refiérese, sin duda, al hospital del Amor de Dios, que estaba destinado especialmente á la cura de esa enfermedad, tan extendida entonces. Pero es extraño que habiendo residido largo tiempo en Mexico el Dr. Benavides y ocupado un empleo distinguido, no hubiera aquí quien nos dijera algo de él, y todo lo que sabemos se reduce á lo que se saca del libro que á su regreso imprimió en España, y se intitula: ** Secretos de Chirurgía, especial de las enfermedades de Morbo gálico, y Lamparones, y Mirrarchia, y asimismo la manera cómo se curan los indios, de llagas y heridas y otras passiones, en las Indias, muy ütil y provechoso para en España, y otros muchos secretos de Chirurgía hasta agora no escriptos. Dirigido al serenisimo y esclarecido y muy alto y poderoso Señor Don Carlos, príncipe de las Españas &c. Señor nuestro. Compuesto por el Doctor Pedrarias de Benavides, vecino y natural dé la ciudad de Toro. Impreso en Valladolid, por Francisco Fernández de Córdova, Impresor de la Magestad Real. Có previlegio. Tassado a real y medio en papel. Año 1567.”
En 8°, letra gótica."
Como Benavides imprimió su obra en España, cabe hasta ahora al Dr. Francis-
co Bravo la honra de haber sido el pri-
mero que publicó en México un libro de medicina. Han sido vanas mis diligencias para adquirir noticias biográficas de este autor: sabese únicamente, por su libro, que era natural de Osuna, y que en 1553, cuando empezaba á practicar, 1 No he visto este libro. Cuanto digo de él y de su autor está tomado de los Seplementos MSS. del Sr. Ramírez á la Biblioteca de Beristain.
[1570
observó en Sevilla una epidemia. Parece que aquí escribió la obra que describimos en este n° 57, cuyo título es Opera Medicinalta, y salió de las prensas de Pedro Ocharte en 1570. Ese mismo año, por el mes de Septiembre, llegaba á México el famoso Dr. Francisco Hernández, médico de cámara de Felipe 11. Era de Toledo el doctor, y había nacido por los años de 1517 ó 18. Nada se sabe de su vida antes del viaje á la Nueva España, adonde vino comisionado por el rey para escribir la historia natural del país, con referencia á la medicina. Gastó siete años en el desempeño de su comisión, haciendo continuos viajes, y sufriendo contradicciones y graves enfermedades que le pusieron á orillas del sepulcro. Se ha dicho gene-
ralmente que Éelipe II proveyó con mu-
nificencia régia á los gastos de la expedición, y que le costó sesenta mil ducados; pero documentos publicados en nuestros días' han hecho ver que a Hernández se daba solamente un moderado salario, aunque no sabemos á punto fijo cuál era, sin ayudarle con nada para gastos extraordinarios, ni aun para los que le ocasionaban sus frecuentes viajes. Tampoco se le señaló persona que le ayudase, como es de uso en casos tales, y no tuvo otro auxiliar que un hijo suyo. A pesar de todo, nunca desmayó en aquel gran trabajo. Para dedicarse enteramente á él, no quiso ejercer la medicina en México, ““dejando de ganar (como dice en una carta al rey) más de veinte mil pesos á curar; y á otros ejercicios usa-
dos en esta tierra, muchos más, á trueco
de emplearme totalmente en el servicio de V. M. y consumación de la obra.”* No contento con describir y sacar dibujos de las plantas y animales de la Nueva España, hacía probar prácticamente
en los hospitales la eficacia de las medi-
cinas; y valido de su titulo de protomé1 Cartas del Dr. Francisco Hernández & Felipe IT, apud Col. de Doc. para la Hist. de EspaÑa, tomo I, pág. 362. 2 Ubi supra, pág. 376.
1570]
169
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
dico, convocó á los facultativos que había entonces en la ciudad para que hicieran ensayos semejantes, y le comunicaran el resultado de ellos. Al fin llevó á España, en Septiembre de 1577, diez y seis volúmenes de texto y estampas iluminadas, en que se contenía la historia natural; y uno más con varios escritos sobre las costumbres y antiguedades de los indios. De todo dejó en México traslados, que han desaparecido. Escribió la obra en latín: parte de ella vertió al esañol, y bajo su dirección comenzaron
los indios una traducción al mexicano.
Llegado Hernandez a España, sufrió el golpe más sensible para un autor,
viendo que en vez de procederse desde luego á la impresión de su grande obra, como él se había figurado, fué sepultada en los estantes de la biblioteca del Escorial; bien que con toda honra, porque los libros fueron ““encuadernados hermosamente, cubiertos y labrados de oro sobre cuero azul, manezuelas, cantoneras y bullones de plata muy gruesos y de excelente labor y artificio.”" Mas aquel lujoso vestido no sirvió de defensa a la obra, que al fin pereció, casi un siglo después, en el grande incendio del Escorial ocurrido el 7 y 8 de Junio de 1671, salvándose nada más unas hojas de dibujos, bastantes tan sólo para aumentar el sentimiento de tal pérdida. El Dr. Hernández sobrevivió poco más de nueve años á su regreso, pues falleció el 28 de Enero de 1587. Inmediatamente después de la muerte del autor, ó acaso antes, ordenó el rey a otro de sus médicos de camara, el italiano Nardo Antonio Recchi, que formase un extracto ó compendio de la obra de Hernández, reduciéndola á lo más necesario para la medicina. Hizolo asi, y también quedó inédito el compendio, cayendo en olvido á consecuencia de la muerte del autor. Mas el príncipe Federico Cesi, que en 1603 había fundado en Roma la Academia de los Linceos, la 1 Lic. Porrefto, apud. Col. cit., tom. I, pág. 363.
más antigua de Italia, y entre cuyos individuos se contaba Galileo,' tuvo noticia del manuscrito de Recchi, y logró adquirirle. Desde luego emprendió su publicación, costeando los gastos de abrir las láminas, y repartiendo entre los académicos el trabajo de notas y adiciones. La obra se publicó por primera vez en 1628; edición que algunos niegan y que no hemos visto, pero que se encuentra anunciada en catálogos de libreros* con el título de Rerum Medicarum Nove Hispanie Thesaurus, que es el mismo de la edición de Roma, 1651, publicada después de la muerte del principe Cesi, ocurrida en 1630. Forma un grueso tomo en folio, con muchas figuras de plantas y animales, grabadas en madera. Hay quien diga que las dos ediciones son una misma, con diferentes portadas. No podemos verificar el aserto, por no tener á la vista más que la de 1651; pero es cierto que una de las partes de que ésta se compone tiene licencia para la impresión con fecha de 1628. El compendio de Recchi está acompañado de diversos trabajos de los académicos Linceos, siendo el más notable las Tablas phytosopbicas, formadas por el principe mismo, y que contienen una sinopsis completa de la botánica: trabajo muy estimado por los inteligentes, y que dicen sugirió á Lineo su célebre sistema de la clasificación de las plantas. Mientras que tan largo tiempo se gastaba en Roma para preparar, con poderoso auxilio, la impresión del compendio
de Recchi, un pobre, oscuro y desvalido lego del convento de Sto. Domingo de exico, se adelantaba a todos, y sin ne1 Tinasoscnt, Stor. della Lett. Ital., Sec. XVII,
lib. I, cap. 3, n? 10; lib. II, cap. 2, n°7; cap. 3,n° 2. 2 B. Quaaritcn, Bibl. Occidentalis, London, Marchend April, 1870,n*459. En el n? siguiente está anunciada la otra edición: “* Idem Opus. (secunda editio). Romz, 1651, fol." De la de 1638 se cita allí otro ejemplar vendido por e] librero
Puttick en 1859.
Sabin, en su Dictionary of Books
relating to America (tom. VIII, pág. 239), registra
ambas ediciones,y manifiesta la creencia de que son una misma, a3
170
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1570
cesidad de príncipes ni academias, era el los animales, y la segunda de los mineraprimero, puede decirse, en dará conocer les. Hé aquí cómo el lego dominico lleal mundo los trabajos de Hernández; vó á cabo el pensamiento de Felipe II porque si bien es cierto que algo había al encargar á Recchi el compendio de salido ya á luz en México, como luego Hernández, que era el de divulgar la verémos, fué tan poco, que en nada dis- parte práctica de aquella grande obra. minuye el mérito de nuestro lego. Ocu- La de Jiménez es hoy muy rara. Al fin pado, antes de tomar el hábito de Sto. Do- de ella ofrece un ** Memorial para la samingo, en la asistencia de los enfermos lud,” que ya tenía casi acabado, y que del hospital de Huastepec, fundación del nunca salió a luz. Si realmente existen dos ediciones del V. Bernardino Alvarez, habia tenido Fr. Francisco Jiménez frecuentes ocasiones compendio de Recchi, impresas en 1628 de experimentar las virtudes curativas de y 1651, hay que colocar entre ellas otro muchas plantas; y habiendo llegado á compendio hecho con muy diverso fin. sus manos, por extraordinarios caminos, el compendio de Recchi, revisado y firmado por el famosísimo doctor Francisco Valle, le tradujo al castellano, y le dió a la prensa con este titulo: OVATRO LIBROS.||DE LA NATV-|| RALEZA, Y VIRTVDES DE LAS || plantas, y animales que eftan receuidos en el vfo|| de Medicina en la Nueua Efpaña, y la Methodo, y correc-||cion, 1 preparacion, que para adminiftrallas fe requiere || con lo que el Doctor Francifco Hernandez efcriuio || en lengua Latina.|| MVY VTIL PARA TODO GENERO DE|| gente q viue en eftacias y Pueblos, do no ay Medicos, ni Botica.|| | Traduzido, y aumentados muchos fimples, y Compueftos || y otros muchos fecretos curatiuos, por Fr. Francifco Xi-|| menez, hijo del Conuento de S. Domingo de Mexico,|| Natural de la Villa de Luna del Reyno de Aragon.|| | 4 NFo. R. P. Maeftro Fr.Hernando Bazan, Prior Prouincial de || la Prouincia de Sattiago de Mexico, de la Orden de los Predicadores, || y Cathedratico lubilado de Theologia en la Vniverfidaa Real. (El escudo de Sto. Domingo.) 4| En Mexico, en cafa de la Viuda de Diego Lopez Daualos. 1615.|| T]Vendéfe en la tienda de Diego Garrido, en la efquina del] la calle de Tacuba, y en la Portería de S. Domingo. (En 4°, portada orlada. 5 ff. preliminares y ff. 14 203 4-7 ff. de tabla.) Los tres primeros libros tratan de las plantas: la primera parte del cuarto, de
El sabio jesuita español, P. Juan Eusebio Nieremberg, publicó en 1635 su Historia Nature maximeperegrina, y para ella tomó con mano franca de las obras de Hernández, cuyos manuscritos tuvo á la vista (hujus auctoris autographa penes me sunt), y cuyas palabras mismas traslada en muchos lugares (sepe utar verbis Francisci Hernandi). Son tan copiosos los extractos, que ocupan 234 páginas en folio mayor, intercaladas en el texto las figuras necesarias; siendo de notar que algunas de éstas no se encuentran en la edición de Recchi, v. gr. las del 4tatapalacatl y del Nopalli saxis innacens, en las págs. 306 y 310: figuras tanto más notables, cuanto que, para indicar los lu-
gares en que nacen, van acompañadas de
los geroglíficos mexicanos del agua y de la piedra, dándonos con eso una prueba
de que los dibujantes de ellas fueron indios mexicanos de la antigua escuela. Preciosos y útiles como eran los compendios y extractos que llevamos mencionados, se deseaba todavía una edición completa del gran trabajo de Hernández. Por fortuna el incendio del Escorial no le había destruido de un modo totalmente irreparable. El historiógrafo de Indias D. Juan Bautista Muñoz tuvo la buena suerte de descubrir en el Colegio Imperial de los Padres Jesuitas de
Madrid otra copia, que tal vez era la misma de que se aprovechó el P. Nieremberg; pero no tenía los dibujos. Hoy se halla en la biblioteca de la Real Aca-
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
demia de la Historia. Merced a tan buen
hallazgo, el marqués de la Sonora D. José de Gálvez, Ministro de Indias, propuso al rey Carlos III, que se imprimiesen por cuenta del erario todas las obras de Hernández. Dispúsolo así el rey, y para subsanar la falta de los dibujos, mandó á su embajador en Roma que rocurase recoger los que llevó Recchi.
Dióse el encargo de correr con la edición
al entendido naturalista D. Casimiro Gómez Ortega, quien, muertos ya el rey y el marqués, dió a luz en 1790, bajo los auspicios de Carlos IV, los tres primeros tomos, con este título: Francisci Hernandi, Medici atque. Historici Philippi IT, Hisp. et Indiar. Regis, et totius Novi Orbis Archiatri, Opera, cum edita, tum inedita, ad Autographi fidem et integritatem expressa, impensa et jussu. Regio: edición hermosa, como de las prensas de Ibarra. El juego completo debia constar de cinco tomos en cuarto mayor: los tres publicados contienen la parte botánica, sin figuras; el tomo cuarto estaba destinado á tratar de los animales y minerales, con copiosos índices de toda la historia, y el quinto se habia de formar con los opúsculos de Hernández y una extensa noticia de su vida. Pero sea porque los graves sucesos que después conmovieron la Europa, distrayendo de las empresas cientificas la atención del gobierno, sea porque preponderase la mezquina influencia de algunos sujetos, ““doctos y juiciosos por otra parte, pero rígidos en demasía” (como dice el editor) que con-
sideraban gasto inútil el de la impresión de la obra, por anticuada, el caso es que no llegó á terminarse; y que para reunir solamente lo relativo á historia natural, tenemos que buscar la descripción de las plantas en la matritense, poniéndola en relación, hasta donde es posible, con los dibujos de la romana, y leer en ésta lo relativo á animales y minerales. Aun asi, carecemos todavía de los tres libros de las Antigúedades de Nueva España, y de una parte considerable de los opúsculos. No corresponde á este escrito hacer la enu-
171
meración de ellos: basta con mencionar los que nos ha conservado el P. Nieremberg, en los capitulos 22 á 27 del lib. VIII de su Historia citada, y cuyos titulos son: De septuaginta et octo partibus maximi templi mexican: De cerimoniis Mexicanorum: De
effusione sanguinis superstitiosa: De variis superstitionibus: De ministris deorum: De votis, juramentis et nuptiis. Estos, dice el P. Nieremberg haberlos tomado de Hernández; pero el caso es que están, literalmente ó extractados, en el apéndice al libro II de la Historia General de las cosas de Nueva España, del P. Sahagún.' Mas no poreso hemos de capitulará Hernández de plagiario: los escritos del P.Sahagün corrieron mucho tiempo sueltos y anónimos: acaso vinieron los arriba dichos á poder de Hernández, y encontrándolos de su gusto, los puso en latín, sin pretender darse por autor de ellos. Me he alargado más de lo que pensaba en la relación de los trabajos de Hernández, que en verdad pudiera considerarse ajena á mi asunto, porque ni se trata de obras de medicina, propiamente dicha, ni el autor ejerció su profesión en Mexico. Mas sírvame de disculpa la importancia de esos trabajos, y mi deseo de honrar este libro con el nombre de un sabio tan digno de nuestra gratitud. Florecía también entonces en México, con grandes créditos, el Dr. D. Juan de la Fuente, de quien no sabemos cuándo vino á la Nueva España, pero sí que ejercía la medicina, aquí ó en su patria, desde el año de 1540, poco más 6 menos. Fué uno de los médicos que asistieron a los padres jesuitas fundadores cuando cayeron todos enfermos á su llegada, por Septiembre de 1572. En la gran peste de 1576 convocó á todos sus compañe-
ros, y en presencia de ellos hizo la autopsia de un indio, de los muchos que murieron en el Hospital Real de México. Su fama le procuró la distinción de ser nombrado primer catedrático de Me1 J. F. Ramírez, Saplementos & la Biblioteca de Beristain, MS.
172
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
dicina en la Universidad, al establecerse la enseñanza de esta ciencia en Junio de 1578. Vivía aún cuando escribió Davila
Padilla, es decir, en los últimos años del siglo, y debió morir á poco, porque entonces llevaba “casi cincuenta años de ser famoso médico," lo cual supone edad muy avanzada.' Lo cierto es que en 1607 ya no existía. No aparece que escribiera obra alguna, ni tampoco la escribió un cirujano llamado Juan de Unza, natural de Zarauz, en Guipúzcoa, que por haber tenido la desgracia de cometer un homicidio, no sabemos con qué circunstancias, se retrajo al hospital de Nuestra Señora de Guadalupe, en Extremadura, del cual salió consumado en su arte. Pasó a la Nueva España con deseo de padecer martirio para expiar su delito, y tomó el hábito de lego en el convento de S. Francisco de México, donde vivió muchos años en la mayor austeridad, dedicado constantemente á la asistencia de los enfermos, en los cuales hizo curaciones maravillosas. Ya viejo, y para ser más util a los necesitados, determinó pasar á Filipinas con los religiosos descalzos que iban a aquellas partes; pero le alcanzó la muerte en el puerto de Acapulco, el año de 1581. Cuéntase que cuando moría algün enfermo de los que asistía, ““aquella noche se azotaba cruelmente, fuera de lo acostumbrado, por si acaso por algún descuido no había sido bien curado el difunto.”* Robustas espaldas necesitarían algunos doctores, si á imitación de Fr. Juan de Unza, hubieran de azotarse cada vez que muere uno de sus enfermos. Al Dr. Bravo sigue, como escritor, el Hermano Alonso López de Hinojosos, coadjutor temporal de la Compañía de Jesús, que publicó aquí, en 1578 y 1595, dos ediciones de una Suma y Recopslación 1 DáviLa PapiLLa, lib. I, cap. 33.— FLORENcia, Hist. de la Comp. de Ffesús en N, E.,lib. III, cap. 2.— Estatutos de la Universidad, prólogo €] 7. 2 MenbDiETA, Hist. Ecles. Ind., lib. V, pte. 1°, cap. $6.——TorqueMaDa, Monarg. Ind., lib. XX, capí:ulo 72.
[1570
de Cirugía, descritas más adelante con los n” 81 y 106. Su nombre parece haber sido simplemente Alonso López, y el Hinojosos un agregado que denotaba su ori-
gen, porque era natural de /os Hinojosos,
en el obispado de Cuenca. Nació hacia 1535, y siendo todavía seglar ejerció en México la medicina y cirugía, habiendo sido, durante catorce años, médico del Hospital Real de indios, donde se aplicó mucho, en compañía del protomédico Francisco Hernández, á la inspección de cadáveres, para encontrar el orígen y remedio de la enfermedad del cocolixtli, que asoló la Nueva España en 1576. Después de publicar la primera edición de su Obra, y ya de edad avanzada, solicitó entrar en la Compañía de Jesús. Aunque al principio le opusieron dificultades, á causa de cierta enfermedad que padecía, fué al cabo recibido el 15 de Enero de 1585, en calidad de coadjutor temporal, y destinado á portero del Colegio Máximo, donde falleció el 16 de Enero de 1597. Según Beristain, la Suma está dividida en diez libros ó títulos, y más de doscientos capítulos. En el primer libro trata de las reumas y de varias enfermedades que de ellas provienen, como dolor de costado, perlesía, mal de ojos, de narices, de oídos, &c.; del catarro, lamparones, mal de orina, relajaciones, sarna, tifia, lepra, mal venéreo, &c. En elsegundo, de la anatomía del cuerpo humano. En el tercero, de la flebotomía. En el cuarto, de las apostemas, carbunclos, diviesos, gangrena, cirro, aneurisma, epilepsia, gota coral, pleuris, 8zc. En el quinto, de las opilaciones. En el sexto, de las heridas. En el séptimo, de las fracturas y dislocaciones. En el octavo, del tabardillo, cocolixtli, mal de hígado, disenterias, flujo de sangre. En el noveno, de los partos; y en el décimo, de las enfermedades de los niños.' 1 D. Nicolás Antonio hizo de este autor dos diversos: al uno llama Alonso López, jesuita, y al otro Alonso López de Hinojoso (Bibl. Hisp. Nova, tom. I, pag. 33). Véanse además Ecurara, Bids, Mex., pá-
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
El P. Agustín Farfán, agustino, primer mexicano que imprimió obra de esta materia, dió en 1579 su Tratado breve de Medicina, reimpreso en 1592, 1604, y 1610. Esta repetición de ediciones demuestra el aprecio con que fué recibido el libro (véanse n* 82 y 102). No tengo del autor otras noticias que las de Beristain: ** Natural de la Nueva España, doctor y catedrático de Medicina en la Universidad de México, cuya facultad ejerció, casado, con mucho crédito. Habiendo enviudado, tomó el hábito de S. Agustín, y profesó en el convento de México.” En el intermedio de las dos primeras
ediciones de la obra del P. F arfán se da-
ba también á conocer por la prensa otro facultativo: el Dr. Juan de Cardenas, que en 1591 sacaba á luz la Primera Parte de los Problemas y Secretos Maravillosos de las Indias. No es propiamente un tratado de Medicina, sino una recopilacion de Cuestiones Naturales, como lo decimos en el n? 101, donde también damos algunos extractos de la obra. Las noticias biográficas que tenemos de este autor, se reducen a las que se encuentran en su libro. Declara en él (fol. 170), que era natural de Constantina, “recreación de Sevilla, jardín de España.” Más adelante dice, hablando de esta tierra de la Nueva España (fol. 171): “Mia propia la puedo ya con razón llamar, pues desde mis tiernos afios que solo y desamparado vine á ella, hallé quien de ordinario me favoreciese y amparase, y aun quien me diese todo el bien y honra del mundo, que son las letras, y este fué mi muy querido maestro Antonio Rubio, padre de la Compañía del nombre de Jesús.” Tuvo, además, por maestros en filosofía al ilustre doc-
tor Hernando Ortiz de Hinojosa, y á gina 65; OviEpo, Elogíos de Coadjutores, tom. I,
pis. 87; ALEGRE, Hist. de la Comp. de Jesús, libro V, al princ.; Beristatn, Bibl. Hisp. Amer., t. II, ag..104; Ramírez (J. F.) Suplementos á Beristain,
S.; Bacxer, Bibl. des Ecriv. de la Comp. de Fésus,
in - fol., tom. II, col. 793; Morejón, tom. III.
173
Fr. Juan de Contreras, de la orden de S. Agustín. En medicina fué discípulo del Dr. D. Juan de la Fuente (fol. 79 vto.), antes mencionado. Dice Beristain, que Cárdenas vino á México por los afios de 1570, y fué catedrático de vísperas en la Universidad. Lo que acerca de las fechas del nacimiento y de la venida de nuestro autor he encontrado en su libro, es lo siguiente (fol. 80): **Yo compuse este libro siendo de edad de veintiseis afios, y por mi poco posible y muchos trabajos, no lo pude imprimir hasta los veintiocho: destos la mitad viví en Castilla y la mitad en Indias; y los que viví en Indias no hacia poco en buscar lo necesario á mi sustento, como hombre desamparado de quien le favoreciese; y asi harto tenía que entender en cuidados mios, sin andar á escudriñar cosas ajenas.” En otros lugares habla de lo poco que para escribir libros le ayudaba la edad, porque era necesaria mucha experiencia de que él carecia (fol. 79 vto.); y dice también que los letrados no tenian necesidad de documentos de hombre mozo (Pról.). Asi pues, si en 1591 tenía veintiocho años y acía catorce que había venido á la tierra, tenemos la fecha de 1563 para su nacimiento, y la de 1577 para su viaje. Aunque no fué autor de obra de medicina, merece especial mención el Lic. Alonso Hernández Diosdado, médico de Veracruz, que en 1580 formó la estadística de aquella jurisdicción, por encargo del alcalde mayor de ella, Alvaro Patiño. Existe original en mi poder, firmada por dicho licenciado, y consta de 17 fojas en folio y 2 mapas. Debese también señalado lugar en esta reseña al venerable varón Gregorio López, mucho más conocido por sus virtudes y vida eremítica, que por el libro que compuso con el título de Tesoro de Medicina. Nació en Madrid el año de 1542, sin que jamás se haya sabido quiénes fueron sus padres, lo cual ha dado lugar á muy singulares suposiciones. Á los ocho años de edad dejó la casa pa-
174
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
terna y pasó seis escondido en los bosques de Navarra. Sacado de allí, le trajeron á la corte, y sirvió de paje al rey
[1570
Aquí sólo nos toca considerarle como autor del Tesoro de Medicina, de que no conozco edición anterior á 1672, si bien Felipe 11, sin dejar por eso su vida con- fué compuesto unos noventa años antes. templativa. Siendo de edad de veinte Es una copiosa compilación de recetas años, visitó los más célebres santuarios empíricas, tan extravagantes las más de de España, y en el de Guadalupe, de Ex- ellas como muchas de las de Plinio. Ratremadura, sintió vocación de pasar á ro es que el autor dé un solo remedio América. Llegó á Veracruz en 1 562, pasó para la enfermedad de que trata: casi á México, repartió su equipaje entre los siempre apunta varios, y á veces hasta pobres, y como era excelente caligrafo, veinte ó treinta: indicio grave de que no se acomodó de escribiente con un escri- hay uno eficaz y probado, pues en tal bano; pero llevado siempre de su amor caso a ese se atendría. Hace mención á la soledad, dejó á poco aquel empleo especial de las propiedades anestésicas de la mandrágora, diciendo asi: ** Razón lle de Atemajac comenzó entre los chi- y sentidos suspensos por tres boras. Suelen chimecas su vida de solitario. Volvió á usar los médicos de este arbitrio cuando México de paso, y se retiró en seguida han de cortar ó cauterizar algún hueso á las serranías de la Huasteca, de donde ó miembro. Para lo cual es muy bueno tuvo que salir, huyendo de las muchas la mandrágora, bebida una dragma, ó copersonas que iban á buscarle, atraidas mida con cualquier vianda.” Si bien esa por la fama de su santidad. Pasóse á los propiedad de la mandrágora era conocimontes de Atlixco, y por persecuciones da de muy antiguo, pues Plinio y Dioscóque allí sufrió hubo de trasladarse al san- rides hablan de ella,' no aparece que en tuario de Nuestra Señora de los Reme- siglos más vecinosá los nuestros se aprodios. Habiéndose enfermado, fué á bus- vechase, acaso por el grave riesgo en que car alivio al hospital de Huastepec el ponía al enfermo su aplicación; pero las año de 1580: allí prosiguió su vida con- palabras del V. López dan á entender templativa, allí compuso su famosa ex- que en su tiempo se practicaba algunas posición del Apocalipsi, y allí escribió veces. El Dr. Brizuela, médico de Métambién su Tesoro, en beneficio de aque- xico, que anotó el Tesoro para la edición llos enfermos, aunque no profesaba la de 1727, se opone al uso de todo stupemedicina ni la había estudiado. Mas no faciente, y señala las precauciones que derecobró la salud que había ido á buscar, ben tomarse, en caso de que alguno se antes, urgido por una fiebre que le puso aplique. a la orilla del sepulcro, vino a S. AgusDe camino para México el virrey Contin de las Cuevas (Tlalpan) y luego a de de la Coruña agregó en Sevilla á su México, donde se juntó con su grande comitiva un médico que fué el Dr. D. amigo el Dr. Francisco Losa, cura del , Juan de Vides de Ribera. Desde aquí le Sagrario, y ambos se fueron a vivir en recomendó al rey en carta especial, pro1589 al hospital de Santa Fe, fundado á poniendo que se le nombrase protomédos leguas de México por el Illmo. Sr. dico, pues no le había; y también le juzD. Vasco de Quiroga, obispo de Mi1 *' Bibitur et contra serpentes, et ante sectiones choacán. Siete años permaneció el venepunctionesque, ne sentiantur.” Priw., Hist. Nat., rable Gregorio López en aquel retiro, y lib. XXV, n? 94.—** Usan della los médicos cuanno le dejó ya hasta su muerte, acaecida do quieren cortar 6 cauterizar algún miembro.” en 1596. Su vida, escrita por el P. Losa, Diosconipzs, trad. por Laguna, lib. IV, cap. 77. El ha sido impresa varias veces, y llegó á P. Betancurt dice que ““según las señas de S. Agustín,” las mandrágoras que Lía dió á Raquel eran estar muy adelantado el proceso de su nuestro cacomite! Teatro Mex., pte. I, trat. 2, capíbeatificación, tulo 8, n? 149.
para irse hácia los Zacatecas, y en el va-
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
gaba capaz de continuar la grande obra comenzada por Hernández. Del Dr. Vides no se sabe otra cosa; pero el virrey asegura que gozaba allá de buena fama, la cual habia acrecentado aqui; y en apoyo de su recomendación se refiere a los informes que podrían dar los insignes médicos de cámara de Felipe II, Valles Alfaro, quienes le conocían bien.' El Dr. D. Damián González Cueto, natural de México, floreció en esta ciudad á fines del siglo XVI y principios del XVII. Escribió varios tratados de medicina, que no salieron á luz, quedándonos ünicamente de él una oración latina en las exequias del P. Antonio de Arias, jesuita, impresa por Enrico Martinez el año de 1603.* En aquellos años últimos del siglo curaba también en México un Dr. Martínez; y en el de 1600 era médico de la Inquisición el Dr. Gerónimo de Herrera? Cierra la serie de los médicos de Mexico, y no la desluce, el Dr. Juan de Barrios, natural de Colmenar viejo en Castilla, y alumno de la Complutense. Fué discipulo del Dr. Pedro Garcia Carrero, despues médico de cámara de Felipe III. Sábese ademásgue el Dr. Barrios ejercio su facultad en Valladolid, pero se ignora en qué año paso a México. Lo único que se deduce de su libro es que en 1586 aun estaba en España, y que en 1596 curaba ya en México. En 1607 imprimió aqui su Verdadera Medicina, Astrología y
Cirugía, respetable volúmen en folio, de
unas 700 paginas, y tan raro, que no he alcanzado á ver sino un ejemplar maltratadisimo, sin principio ni fin, que per-
175
tados de las enfermedades, habiendo dos destinados especialmente á las que padecen las mujeres y los niños. Es curioso otro que lleva este epigrafe: ““De los afeites, y de todo lo que ha menester una mujer, así para su ornato, como pa-
ra engordar y enflaquecer, y para dientes, cejas, arrugas y cabellos.” El que le sigue se intitula asi: ‘‘ De todas las yerbas que por mandado de su Majestad descubrió en esta Nueva España el Dr. Francisco Hernández, protomédico, aplicadas á todas las enfermedades, el cómo y qué cuantidad, y en qué: y asimesmo después examinadas y vistas por el Dr. Nardo Antonio Reco en Madrid, por mandado del rey.” No comprende descripciones de las plantas, sino que viene a ser un índice, reducido a diez fojas, de las virtudes curativas de las yerbas descritas por Hernandez, ó mejor dicho, por Reco: es, en suma, una colección descarnada de recetas caseras. Bajo el aspecto de la aplicación práctica, este trabajo del Dr. Barrios se adelantó al del H. Jiménez, de que antes hemos hablado; pero por ser tan diminuto, y estar adherido á una obra mucho mayor, no podía prestar tanto servicio al pueblo como el del lego dominico. Su interés consiste en haber sido, aunque muy poco, lo primero que se dió á la prensa, sacado del gran trabajo de Hernández. Asegura Beristain, que en el prólogo
de la obra de Barrios se hacen ** mil elogios del ingenio, estudios y prendas de los americanos." Siento no poder explayar esta noticia, porque en el ejemplar que uso, queda solamente del prólogo
tenece al Sr. D. José M. de Ágreda. Está la última hoja. Lo que hallo á este pro-
escrito casi todo él en forma de diálogo. Comienza por un tratado de Anatomía; sigue otro de heridas; a continuación
uno cuyo título es: De qué Astrología ban de saber los médicos, y después varios tra1 Carta al rey, 15 de Octubre de 1581, en las Cartas de Indias, pág. 346. 2 Beassrain, tom. I, pág. 417. 3 Exequias de Felipe II, celebradas por la Inquisición de México. (Véase n° 116.)
pósito en el cuerpo de la obra, es un pasaje del cap. 4°, trat. 2?, 2? parte del libro I, concebido en estos términos: “Con esto se animarán los famosos ingenios que hay en esta Nueva España á escribir y estudiar, y sacarán á luz grandioSas cosas, y harán libros, y no se acobar-
darán á dejar el estudio: que cierto, que Si se tuviese esperanzas del premio, veriamos cosas jamás dichas, dificultadas
176
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
y muy intrincadas, porque en estas partes florecen consumadísimos ingenios, y
randes sujetos en cristiandad y virtud."
Hablando de la ciudad de México, se
expresa así: ““Tengo por muy cierto que en el mundo no hubiera mejor ciudad que esta de México, como no tuviera tantas acequias y se recogiera tanta agua
al rededor de ella, por lo cual es sujeta á tabardetes, y, lo que Dios no permita,
á anegarse, porque no tiene corrientes
ningunas, y toda el agua que hace en ochenta leguas, según dicen que hay al rededor por estas serranías, toda ella el sumidero es donde está situado México; y ansí, si esto no tuviera, fuera ciudad la más suntuosa de todas las de España, porque si se considere la temlanza de esta ciudad, es que jamás se
ha visto, porque en una propia calle, es-
tando al sol se siente buen calor, que no se puede sufrir, y estando á la sombra se siente frio tan templado, que es cosa de admiración; y con esto podemos decir que admira este temple, pues se ve muchos afios por tiempo de seca haber temblores de tierra, y también vemos levantarse aires, y éstos tener tan mal olor, que es menester sahumar las casas, y no basta, Y con todo esto, no hay peste, ni vemos por estos tiempos enfermedades contagiosas y malignas; y si en Espafia hubiera este mal olor y estos temblores, or momentos se inficionaran de graves enfermedades. Y qué mayor bien se puede desear, que todo el año en esta ciudad se bebe frio, con tomar cuidado de 1 Véanse, 4 este propósito, otros extractos del libro del Dr. Cárdenas, en el n? 101. 2 El P. Hernán González de Eslava, en el X de sus Coloquios Espirituales y Sacramentales, alude también al mal olor de las lagunas: molestia que aun sufrimos de cuando en cuando.
Ignorancia. Buen tiempo será volver
Porque huele mal el cieno: No sé lo que podrá ser. ¿Quién causa aquestos hedores ? Temor. lgnorancia. Señor, aquesta laguna Que mucho nos importuna: Provéanlo esos señores, Háganse todos á una.
[1570
ponerlo á serenar. Es ciudad quieta y pacífica: las mejores calles que hay en ninguna ciudad de España, todas por compás, sin que en ellas haya ninguna cuesta; ricas casas y edificios, y todas de piedra. El vestir de los ciudadanos es de gran bizarría, porque hasta los pregoneros traen calza de obra y cintillos de oro. Tiene bizarros caballos y muchedumbre de coches: ' muchas damas y bravatos trajes, y grandes poetas y sutilisimos ingenios, y sobre todo mucha cristiandad. Y el que quisiere saber más de las grandezas de esta ciudad, lea á nuestro amigo el Lic. Balbuena, y hallará todo lo que se puede desear.” Para evitar los estragos de la peste en la ciudad, propone el doctor estos remedios: ‘* Después (de aplacar la ira de Dios) se ha de procurar que la ciudad se limpie de muladares..... que no se venda ninguna fruta de sartén, garbanzos, ni alegrías, &c.: que se limpien las letrinas, echando en ellas cal viva, y se entierren los muertos lo más hondo que ser pudiere, ó echando cal en las sepolturas; que no se trabaje en las tenerías, ni se mate chivos; y si hay charcos junto á las ciudades, de agua detenida, se han de cegar..... También se han de prohibir las mujeres públicas, las comedias y escuelas, los bailes de los negros, y los malos alimentos y frutas; y elegir sacerdotes, médicos, cirujanos y barberos, que sepan bien hacer su oficio, y como cristianos; y quien guarde las puertas de las ciudades y hospitales para enfermos y convalecientes, y que se queme la ropa, las hilas y paños, y en los mataderos de que estén limpios; y si es posible no se deje entrar en la ciudad alimentos que fácilmente se puedan podrecer, ni cosas de lana, lino, &c. Y conviene hacer grandes hogueras en las calles, y esto con más calor y más donde más peste hubiere.... 1 Tiempo hacía que abundaban los coches en México, pues se encuentra una real cédula de 24 de Noviembre de 1577 en que se prohiben con severas penas. Col. de Doc. Inéd. del Arch. de Indias, tom. XVIII, pág. 116.
1570]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Y cuando la peste fuere en tiempo caliente, en lugar de fuegos sera muy puesto en razon regar las calles y casas con agua envinagrada con rosas, cidras &c. Y se ha de procurar que se señalen lugares para lavar la ropa, porque en esta ciudad de México hay gran falta de esto; y ansí en una parte se ha de lavar la ropa de los enfermos, en otra parte la ropa de los que con ellos tratan, y otra para la de los sanos.... Y se ha de advertir que no se guarde el maíz y el trigo que estuviere algo podrido, porque esto suele inficionar; ni los pescados y carnes que no estuvieren muy frescas. Y que han de mandar quemar los muladares de todas las huertas, por las coles podridas que en ellos hay. Y se han de quitar los pobres
que piden por las calles, porque si esto se hace, no se morirán, como se ha visto, por las calles sin confesión los tales, ni pegarán el mal a las casas donde entraren á pedir limosna. Ansí, el que estuviere malo se lleve al hospital, y el que estuviere sano trabaje; porque los pobres mendigantes es gente que no conocen á ningún señor, y hacen y andan por do quieren. También se ha de considerar que luego se entierren los muertos, y que por las calles por donde pasaren se cierren las ventanas y puertas de las casas; y porque no anden con los cuerpos muertos por muchas calles, que se señalen tres ó cuatro partes adonde se entierren.” Bien nos vendría á todos que ahora estuvieran en práctica muchos de los consejos del Dr. Barrios, el cual prosigue su capitulo dando reglas para la preservación de los sanos, y remedios para los ya acometidos de la peste. En un capítulo intitulado De qué agua es la mejor, habla así de las de México: ** Las aguas que hay en esta Nueva Esaña y al rededor de México, es la de la
Piedad, y la de una fuente que está en
el cerro de la puente de Tenayuca, vertientes al rincón del Correo Mayor,y la de Santiago, y la del rio de Santo Domingo, pasado Tacubaya.” Después de reprobar el uso de las canales de cedro, que
177
algunos creían convenientes para la conducción de las aguas potables, prosigue diciendo: “Digamos la traza que esta ciudad ha menester para que el agua se traiga sin que se quiebren caños ningunos, y la que yo dia S. E. el marqués de Montesclaros, virrey de esta Nueva España, y es esta. Habiendo entendido que la ciudad trata de traer el agua á las pilas y plazas públicas de México, para evitar los dafios y gastos excesivos que se tiene en el modo que al presente se trae, me pareció representar a V. E. esta traza, para que vista y examinada, si pareciere tal se apruebe, y reciba mi deseo.” Comenzando por reprobar el empleo de cañerías subterráneas, cuyos inconvenientes enumera, propone que para que ** |a ciudad tenga siempre agua y se adorne, y haga un edificio de romanos," que se construya un acueducto de piedra desde Chapultepec; pero si esto pareciere muy costoso, se contenta con que se levanten pilares de piedra **con todos los ornamentos de arquitectura que para hermosearlos pareciere conveniente," y del uno al otro se coloquen canales de pino ú oyamel (abeto), porque es madera saludable. En las encrucijadas de las calles, **si no hubiere altura bastante para pasar coches,” se harían cajas de agua, con caño subterráneo que las pusiera en comunicación. La traza ó proyecto del
doctor fué admitido en toda su
plenitud,
y en aquellos días comenzó dicho virrey
la construcción del magnífico acueducto de San Cosme, terminado por su sucesor.
Sin duda que en esta reseña faltan los nombres de muchos profesores de aquel tiempo, ya por no haber quedado mención de ellos, ya por haberseme escon-
dido su noticia. Mas lo referido hasta
aquí basta para mi intento de probar que en México hubo profesores y escritores de todas las ciencias, desde los primeros años siguientes á la conquista, contra la creencia, bastante difundida por la mala fe ó la ignorancia, de que aquella fué una época de tinieblas.
178
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Profano yo en la ciencia de Hipócrates, he tenido que reducirme á la humilde tarea de bibliógrafo; y después de haber contribuido á echar los cimientos del estudio con estas breves noticias, no me ha sido dable entrar al examen de los escritos de nuestros médicos, para saber á ué altura pueden rayar entre los de su época. Esto es lo que debe averiguarse, evitando caer en el necio empeño de juzgarlos conforme al criterio moderno. Los facultativos de México, ó á lo menos algunos de ellos, habían sido discipulos de los mejores maestros de España, y ejercieron la medicina en su patria, que en verdad no era entonces la nación más atrasada. Trajeron su saber á México, y aquí le aumentaron con el conocimiento de climas, complexiones y remedios tan diversos, habiéndonos dejado escrito el fruto de sus estudios, que trasmitieron también á otros por medio de la enseñanza. Hicieron cuanto podían, y son acreedores, por lo menos, á nuestro respeto.
Tarea digna y meritoria para un profesor ilustrado, ó más bien para nuestra Escuela de Medicina, que cuenta tantos en su gremio, sería la de formar la Historia de la Medicina en México, trabajo que es cada día más dificil, porque van desapareciendo á gran prisa sus materiales: hoy es ya imposible reunir en México los libros que he mencionado. Otra obra de grande utilidad sería el estudio amplio, imparcial y científico de la Materia Médica Mexicana, porque las innumerables producciones propias de este país, sobre todo en el reino vegetal, _y la experiencia que ya tenían de ellas los naturales, dieron aquí á los médicos más copiosa materia que en Europa. Allá mismo, la introducción de las medicinas de América causó notable admiración á los facultativos, y (fuera de otros) Nicolás Monardes, médico famoso de
[1570
Sevilla, publicó desde 1569 su Historia Medicinal de las cosas que traen de nuestras Indias Occidentales, que sirven en la Medicina, reimpresa en 1671, 1574 y 1580, y traducida al latin, al francés, al inglés y al italiano: bien que, como nota el P. Jiménez, incurrió en varios errores, porque lo que dijo de las nuevas medicinas, ‘‘fué según refirieron los que las llevaban.” Con las luces que prestan los escritos antiguos y el poderoso auxilio de los adelantos modernos, podrian exhumar nuestros profesores los tesoros curativos de la Flora mexicana, donde se hallaría, sin duda, no poco nuevo, y mucho de lo que á gran costa y con desventaja hacemos venir de fuera: porque según la atinada observación del mismo P. Jiménez, ‘‘las medicinas que traen de España, pasando tanta inmensidad de mares, pierden su virtud la mayor parte, causa de que el efecto no sea el que los médicos pretenden.” Tiempo es ya de que no despreciemos lo nuestro, sólo porque es de casa. Los libros antiguos, generalmente abandonados por su mal estilo, y porque en verdad contienen cosas erróneas 0 sustituidas hoy con otras mejores, no merecen tampoco el olvido á que se ven relegados. Mas de una vez sucede estar ya escrito en ellos lo que después ha vuelto a averiguarse con no poco trabajo, y se da como descubrimiento novísimo. Las cien-
cias naturales se van formando con la experiencia acumulada en siglos: despreclar esa experiencia es retroceder al punto de partida, para gastar inútilmente las fuerzas en volver a andar un camino ya recorrido. Todos ganariamos en conceder mayor atención á la ciencia antigua, y en recibir con más cautela las nuevas teorías médicas que llueven sobre nosotros, y que no suelen desecharse sino cuando causaron ya en la práctica estragos irreparables.
1571]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
179
1571
58. Arte ve la lengua Merl || cana y Caffellana, compuefla por el muy Re|uerendo padre fray Alonfo de Mo-| lina de la orden de Sector|fant Francifco. Un escudo de la impresión de las llagas: el mismo de la edición de 1576 (n? 69). «| En Mexico en cafa de Pedro Ocharte. 1571.
En 8°, letra gótica. A la vuelta de la portada, licencia del virrey D. Martín Enríquez.— Foja siguiente, comisión de Fr. Bartolomé de Ledesma, administrador de la diócesis, para que la obra sea examinada.— Foja 3? fte., aprobación de los padres Fr. Domingo
de la Anunciación y Fr. Juan Focher. A la vuelta licencia de la orden. Foja 1*, dedicatoria al virrey, donde se lee este pasaje: ““He procurado de ef*creuir muchas cofas en la lengua Mexicana (las quales a honra de nueftro fefior) ““relatare aqui. Conuiene a faber, dos vocabularios, de los quales y del prouecho “que dellos fe facara (o excellentiffimo principe) fe deue a U. excelencia la remu-
*neracion y premio celeftial y diuino. Tambien efcreui vna doffrina criffiana, y vn ** cófeffionario, en la mifma lengua Mexicana, con otras obras qd eftan ya impreffas: ““con otras muchas que eftan por ymprimir, y fon muy vtiles a efta yglefia, las qua**]es mediante el fauor diuino, se ymprimiran, avida oportunidad.” Fs. 5 4 82, primera parte del Arte: ff. 1 á 35, segunda parte del mismo. No hay colofón: acaba Haus Meo. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M. de Ágreda. El del Sr. Andrade [n? 4454] se vendió en 96 thalers =$ 72.— Ramirez [n° 563], imperfecto, £6.2.6 = $ 30.62.— Un ejemplar completo, anunciado por el librero Quaritch en £ 10.10 — $ 52.50.)
I57I
59. Doctrina breve en lengua Mexicana, por el P. Fr.Alonso de Molina. (Véase el n? 10.)
1571
60. Vocabulario en lengua Castellana y Mexicana, compuesto por el M. R. P. Fr. Alonso de Molina, de la orden del bienaventurado nuestro Padre S. Francisco. Dirigido al muy
180
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1571
Excelente Señor D. Martín Enríquez, Visorrey de esta Nueva España. Un escudo de armas.
En México, en casa de Antonio de Espinosa. 1571. (V €ase la fotolitografía.)
En fol., letra romana. A la vuelta de la portada se hallan el privilegio del Virrey, y licencia del Arzobispo para la impresión de este Vocabulario y de una Doctrina cristiana breve en la misma lengua: 31 y 17 de Octubre de 1569.
|
La foja siguiente contiene la Epístola Nuncupatoria del autor, al virrey D. Mar-
tin Enríquez, fechada en el convento de México, á 4 de Mayo de 1571. Por su contexto se advierte que el virrey costed la impresión, cuando iba a abandonarse
' por falta de medios: circunstancia que hasta hoy nadie ha hecho notar, que yo sepa, y es muy honorífica para el citado virrey, á quien injustamente trata de avariento
el arzobispo Moya de Contreras.' Véase el siguiente pasaje: “Y porque el lenguaje y frasis destos naturales (especialmente de los nauas y
mexicanos) es muy diferente del lenguaje y frasis latino, griego y castellano, y V. E. desee mucho que los ministros desta Iglesia entiendan muy bien la lengua de los dichos naturales, para honra y gloria de Nuestro Señor, y para provecho espiritual y salvación desta gente, de manera que sean mejor y más enteramente instruidos y
doctrinados en nuestra santa fe católica, ha sido esta la causa y razón, Excelentisimo Príncipe, que me ha movido, según la gracia y talento que Nuestro Señor me ha comunicado, a atreverme y presumir dedicar y ofrecer a V. E. estos dos Vocabularios. El uno de los cuales ha algunos años que se imprimió, y agora se le han
añadido otros muchos vocablos bien necesarios, y se han enmendado y limado los
que en él estaban impresos; el cual Vocabulario comienza en nuestra lengua castellana. Y el otro, nuevamente y no sin muy gran trabajo compuesto, el cual comienza en la lengua mexicana, para el mesmo efecto que el primero, que es para los ministros que desean muy de veras aprender y saber esta lengua, y ayudar á sal-
var estos naturales. Pues demás que (como es notorio) estoy á ello obligado, para que ellos con tan gran favor y amparo se atrevan á parecer y andar en el vulgo (no poco peligroso), el haber V. E. dádoles tan gran ser, como ba sido mandarlos imprimir, y á su propria costa, es otra y muy principal obligación, así mia como general de todos. Mayormente en tiempo que estaba para dejarse de imprimir, por no haber quien los favoreciese.” Siguense 2 ff. con el Prólogo al Lector y doce Avisos para el uso del Vocabulario,
con lo que son 4 las ff. preliminares. Pondera el autor en el Prólogo la necesidad de que los ministros de los indios aprendan la lengua de éstos, y hablando de si propio, dice: ** Algunas dificultades que se me han ofrecido han sido causa que antes de agora no haya puesto mano en esta obra: lo primero y principal, por no haber mamado 1 Carta al rey, 24 Enero 1575, apud Cartas de Indias.
VOCABVLARIO
EN LENGVA CASTELLANA Y MEXICANA,
COM-
el muy Reuerendo Padre Fray Alonfo de Molina, dela puefto por Orden del bienauenturado nueftro Padre fant Francifco.
DIRIGIDOALMVYEXCELENTESENOR Don Martin Enriquez,Viforrey deftanueua Efpaia.
EN MEXICO, EnCafa de Antonio de SpinoÍa .
SFI.
182
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1571
aventurado nuestro Padre S. Francisco. Dirigido al muy Excelente Sr. D. Martín Enríquez, Visorrey desta Nueva España. Una imágen de S. Francisco, y al rededor:
«| Signasti, Domine, servum tuum Franciscum, signis redemptionis nostre. Abajo los versos:
«| Indorum nimia te fecit prole parentem,
Qui genuit moriens, quos, Pater alme, foves: Confixus vivis, langues cum mente revolvis; Vulnera, cum spectas, stigmata carne geris.
En México, en casa de Antonio de Espinosa. 1571. (Véase la fotolitografía, única de la presente obra que ha sido necesario reducir un poco, para que
cupiera en el papel.)
La dimensión del grabado de S. Francisco (155130 milim.) hizo que esta portada resultara más larga que las páginas de la obra, por lo cual en algunos ejemplares la cuchilla del encuadernador ha hecho desaparecer la fecha. Tiene, por total, la portada, 24 centímetros de altura.
- La vuelta yla foja siguiente están ocupadas con un nuevo Prólogo y otros diez
Avisos para el uso de esta Segunda Parte del Vocabulario, que según lo indica su título particular, es la mexicana—española, y comprende 162 ff., numeradas del 1 al 162.
Del Prólogo tomamos lo que sigue: “Cuando imprimi por la primera vez el Vocabulario de la Lengua Mexicana (obra á mi parecer harto buena y necesaria para ayudará los ministros de esta nue-
va Iglesia á la debida ejecución de sus oficios en la administración de la palabra de Dios y de los sanctos Sacramentos á estos naturales), no fué otro mi intento sino
comenzar á abrir camino, para que con el discurso del tiempo y con la diligencia de otros más vivos entendimientos, se fuese poco.á poco descubriendo la mina (á
manera de decir) inacabable de vocablos y manera de vocablos que esta copiosísimay artificial lengua mexicana tiene. Y como después acá han pasado algunos afios,
y en este tiempo se me han ido ofreciendo otros vocablos de nuevo (de los muy muchos que quedan y quedarán siempre por poner), y juntamente con esto he considerado que el otro Vocabulario que comenzase en la lengua mexicana, conforme
al proceder del Antonio de Lebrija, no sería de menos utilidad que el que comienza en nuestro romance.... acordé de hacer esta segunda impresión, mejorando la obra que había principiado, en dos cosas. La una en que al Vocabulario impreso en el año de cincuenta y cinco, que comienza en romance, añadí, como parecerá, más de cuatro mil vocablos. La otra en componer é imprimir estotro Vocabulario que comienza en lengua mexicana, el cual me ha costado el trabajo que Nuestro Sefior sabe, y los que lo entienden podrán imaginar; pero es muy poco para el que en servicio de ese mismo Dios y en provecho de los prójimos debriamos todos pasar.” Hácia la mitad del frente de la ültima foja concluye el Vocabulario, y luego dice:
$ SOLI DEO HONOR ET GLORIA.
VOCABVLARIO
EN LENGVA MEXICANA Y CASTELLANA , COM» puefto por el muy Reuerendo Padre Fray Alonío de Molina, dela
Orden del bienanenturado nueftro Padre fant Francifco.
DIRIGIDOALMVYEXCELENTESENOR
Ss
tuum$roncifcum: =
*21youetioudapolet Dies y
4
Sa,
——
«|Signat idomineferuum
—
4
La
E
Don Martin Enriquez,Viforrey defta nueua E (paña.
Tepeous monem qube pater dime [ones ndorum nimis te fecie
parentem.
Vulnera,cum(pe Aso, igmata carne geris. Confixusviuis
EN MEXICO,
Ea Caía de Antonio de Spinola, 1571
Jangues:cum mente reuoluis.
‘Ag
iS M be Sd e
L
ne
P
}
2
'Boctrina chríftiana enla lengua |
de gueflco: Squad fe sitolerar i frein de ia da airelengua guajteca: compue/ta poryndu/tria de vn ¿ Guaftecacdlalengua
caftellana, La
guafteca correfpondiente ac
frayle de la ordendel gloriofo (anc? Auguftin: Obifpo y do ctor delafancta
yglefia
© En merico JEncara ve Pedro Bcparte,1571
1571)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
183
q AQVI HAZEN FIN LOS DOS VOCABVLARIOS, EN LENGVA CASTE | llana y nahual o Mexicana que hizo y recopilo el muy Reuerendo padre, fray Alonfo de Mo-|| lina: de la orden de feñor fan Francisco. Imprimieronfe en la muy infigne y gran ciudad||de Mexico: en cafa de Antonio de Spinofa. en el Año de nueftra redépcion. de. 1571. Repitese el escudo del impresor, con su leyenda, y concluye la página con la
traducción del colofón en lengua mexicana.
|
A la vuelta el mismo grabado que se ve en la portada del Confesonario breve de
1565, pero impreso solamente en negro, y con la particularidad deque en lugar de las cinco llagas del centro hay un IHS. (El ejemplar descrito está en mi poder. En la biblioteca del Sr. Ramírez había uno en papel mayor y más grueso que el de todos los otros que he visto.—Ventas: Andrade [n° 4453], thalers 112.15 —
$ 84.374.— Fischer [n° 1152], incompleto, £ 15 — $ 75.— Ramirez [n° 562], £ 31— 8155 [anunciado por Quaritch en £ 36— $ 180].— Bibliotheca Mexicana, Tross, 1868 [Collection Reinisch], n? 137, 650 fr.— $130.— Stevens, Historical Nuggets [n° 1920], £ 21 — $105.—Maisonneuve [Leclerc], 1867
[n° 1006], 320 fr.— 8 64.—Id., 1878, dos ejemplares [n® 2325, 2326], fr.700 y 1200 = $ 140 y 240.— Este Vocabulario ha sido reimpreso en Leipsic, 1880, por el Dr. Julio Platzmann. La nueva edición reproduce la antigua al pié de la letra, hasta con sus erratas. Las portadas y grabados están en facsímile,
lo mismo que todas las letras iniciales de la obra, El tipo parece haber sido grabado expresamente: tanto así imita el del original. En suma, es un libro bellísimo, soberbiamente impreso. ‘Tengo un ejemplar en
gran papel de holanda.)
1571
61. Y Doctrina Cristiana en la lengua Guasteca con la lengua castellana, la guasteca correspondiente á cada palabra de guas-
teco, según que se pudo tolerar en la frasis de la lengua guasteca, compuesta por industria de un fraile de la orden del glorioso Sanct Augustín: Obispo y Doctor de la Sancta Iglesia.
q En México, en casa de Pedro Ocharte. 1571. (V éase la fotolitografia.)
En 4°, letra gótica.
A la vuelta de la portada comienzan los preliminares, que son: 1% Licencia del virrey D. Martín Enríquez, 1? de Agosto de 1571.—2? Comisión del P. Mtro. Fr. Bartolomé de Ledesma, administrador del Arzobispado, para que sea examinado
el castellano de la obra, 22 de Julio de 1571. En ella se expresa que hizo y com-
puso la Doctrina el P. Fr. Juan de la Cruz, religioso de la orden del Sr. S. Agus-
tín.—3? Fr. Martín de Perea y Fr. Melchor de los Reyes aprueban la Doctrina en la parte castellana, y no en la huasteca, por no entender la lengua.—4? A 24 de
Julio da comisión el Mtro. Ledesma al P. Juan Gil y Lope Corzo y D. Francisco, cacique de Guautla, y Martin Vazquez, intérpretes, para que digan si el huas-
184
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1571
teco conforma con el romance.— 5° El mismo día dió su aprobación el P. Gil.— 6° Dos dias después aprobó también Lope Corzo, vecino de Guaxutla.— 6° Apro-
bación de D. Francisco de la Cueva y Martín Vazquez de Molina, intérpretes.— 7? Aprueba también, aunque no se menciona en la comisión, Diego de Mayorga Ximenez, vecino de Uaxutla, 26 de Julio de 1571.—7° El mismo dia dió licencia el Mtro. Ledesma al impresor Pedro Ocharte para que pudiera imprimir la Doctrina: se repite que el autor es Fr. Juan de la Cruz. Parece increible que tan-
tas diligencias se hiciesen en cuatro días. Al fin de esta licencia, completando la vuelta de la foja 32 está el escudo del Sr. Montúfar, que es el mismo del Tesoro Espiritual del P. Gilberti, 1558 (n* 32). 8° Epístola nuncupatoria al virrey D. Martín Enríquez. Dice así: ““Conocido, muy Excelente Señor, no por relación sino por experiencia el sancto celo con que V. E. desea y por todas vias procura el bien y salud de las ánimas de los indios
naturales destas partes, y habiéndome mandado V. E., movido del mesmo celo, procurase, para favorecer las ánimas de los indios Guastecos, gente muy falta y ne-
cesitada de doctrina, hacer un catecismo con que fuesen industriados en las verdades de nuestra santa fe, hice en cumplimiento de lo que V. E. me mandó, esta breve Doctrina en dos lenguas, española y guasteca, para que por la una se saque fácil-
mente la otra: también, mediante el divino favor, hice y recopilé el Arte para apren-
der la dicha lengua: en lo cual, demás de mi trabajo, me he aprovechado de los trabajos de otros padres y ministros celosos de la salvación de aquella pobre gente,
y de otros muchos, de los cuales me he ayudado para examinar la congruencia y correspondencia de la lengua guasteca a la nuestra española, como van contrapuestas por sus planas, &c."
g? Epístola nuncupatoria al Sr. Arzobispo Montúfar. ** Habiendo visto, Reverendisimo Señor, el deseo y voluntad, y el celo grande de Vra. Sria. con que determinó, como verdadero pastor, por el cuarto capítulo de las sinodales, que celebrado
el santo concilio provincial en esa insigne ciudad y metrópoli de Vra. Sría. Rma.
en el año de 1556 manda se ordenen dos doctrinas, una breve y otra más larga, y que los intérpretes clérigos y religiosos las traduzgan en muchas lenguas para doctrinar los indios en las cosas más necesarias á su salvación: yo, aunque indigno,
visto que en la lengua mexicana se han traducido y sacado muchas doctrinas, y que
desta lengua guasteca no habido (sic) quien haya sacado doctrina a luz, sino una que sacó el P. Fr. Juan de Guevara, fraile de la orden de nuestro Padre Sancto Augustín, doctísimo varón y consumado religioso, que se imprimió en la sede vacante
el año de 1548, la cual, ansí por la falta del molde como por la de los nahuatlatos, que en aquel tiempo no alcanzaban tanto los secretos y modos de hablar della, por no se haber puesto en arte, tiene y ha parecido tener algunos defectos, como á mi me consta de veinte afios á esta parte, por haber tenido más curiosidad en ella que
otros nahuatlatos seglares que ignoran la gramática de la dicha lengua guasteca y sus muchas equivocaciones, de las cuales usan mucho los huastecos, por ser lengua bárbara: quise tomar el trabajo de la tornar á sacar y poner en perfección, pues
participo de la lengua guasteca y mexicana, que es luz, mediante Dios, para sacar
1571]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XP.
185
y traducir la doctrina en las demás lenguas bárbaras desta tierra, por no caer en ingratitud a la gran merced que Dios Nuestro Sefior me ha hecho en me anumerar por uno de los intérpretes y ministros della. Da atrevimiento á mi poquedad y
bajeza la penuria y falta que hay de nahuatlatos eclesiásticos en ella, ansi clérigos como religiosos, visto el principal, que era el muy reverendo padre Fr. Andrés de
Olmos, es difunto y está gozando de sus trabajos, y el muy reverendo padre Juan
de Mesa, clérigo, que de los clérigos no hay otro que della entienda cosa, y él por sus escrúpulos no se atreve a la sacar, y por eso yo determiné de la sacar, &c. Fe-
cha en el convento de Sant Augustin de Uexutla de la Guasteca á 30 de Junio de
1571 afos....— FR. JUAN DE LA CRUZ.” 10. Licencia de Fr. Juan de San Román, provincial de S. Agustin. Molango,
17 de Octubre de 1570. Con esto se completan 5 fojas. Sigue el A B C, y luego la Doctrina, en una plana el huasteco y en otra el romance.
La vuelta de la foja 16 está ocupada con un grabado que representa una mano abierta, y en cada dedo escrito un mandamiento de la Iglesia, en castellano y huas-
teco, y abajo dice, en ambas lenguas: **f| Aqui veras lo que te manda la Yglefia que es ayuntamiento de los||fanctos padres." En la vuelta de la 18, la misma mano con los siete sacramentos, y abajo: ““f En efta mano veras los fiete facramentos que Dios te dexo en fu yglefia co|| mo medicinas de tu alma para lanar de la poncoña y culpa del peccado: fi al||guna vez
cayeres en peccado mortal acude a la penitencia que|| para fanar del te lo dexa tu Dios."
Vuelta de la foja 5o:
Acabote efta Doctrina chriftiana, en el |] mes 9 Setiembre ve. 1570. años en el || conuento de Muexotla p fue bí(ta p e=||xraminada en prefencia vel padre Juá||ve Meta lengua Guatteca p de Chril|{toual de frías, p Lope corro, p de D5|| Mernando cortes, p don JFrancitco Villa cueva, p de don HFrancitco ve belatco, cacique dell Tauican por diligencia del muy amado padre frap|| uan ve la Cruz prior vel dicho conuento p befpues| fue fez gunda be; vewifta p facada contorme al Roma || ce acabote a. 30. del mes de Junio tdo otra ber || examinada p reutfta por Huan muños de papas, pll Uhriftoual de frías, p Lope corro, p Mieronimoa de || cifneros, p Juan acevo, en el tamoín conclupote en || Quexotla, a. 30. ve Junio de FAill quinientos p fe=||tenta p bn Años. TA honra p Gloria de nueltro Teñor YJeTu || Chritte, para prouecho p bti(ad de || las animas Debaxo de la corre=|| cion ve la fancta iglefia|| veRoma.|| frap Juan de la Cruz. Vuelta de la foja 51, el grabado de S. Agustin que está en la portada de la Physica Speculatio (n? 30).
Frente de la foja 51, el grabado de la Virgen dando la casullaá S. Ildefonso, que está también en el Tripartito de Juan Gersón (n? 5), y abajo: 4
186
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1571
J Gn Mexico en cafa de Pedro Ocharte, a quinge ve Setiembre ve Mill y quinientos p {etenta p un Años *| & cotta de Wernando Pacheco.
A la vuelta de la misma, un grabado, de que es reducción el siguiente:
El libro consta de las signaturas @—G 6 sean siete pliegos de á 8 fojas, menos
el último que es de 4. Hay página que tiene hasta siete grabados en madera, y en toda la obra se cuentan 140 entre grandes y pequeños.
(Descripción, con fotolitografías, comunicada de Madrid por el Sr. D. José Sancho Rayón. Menciónase el libro en el Ensayo de una Biblioteca de Libros raros y curiosos, por D. M. R. Zarco del Valle y D. José Sancho Rayón, tom. II, n° 1950.)
.
Beristain (I, 406) dice que esta Doctrina se reimprimió en 1689, en 4? No he
visto esta reimpresión. D. Cárlos de Tapia Zenteno, en su Noticia de la Lengua Huasteca (1767) alude
á las dos ediciones en estos términos:
1571]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
187
“Lo que no puedo evitar es prevenirte que en la antigua Cartilla (de que apenas hay memoria, y que aun practican los indios por tradición) hay algunas adiciones parafrásticas, que unas por ociosas y otras por erróneas deben evitarse....
La cual cartilla (como consta de la que he visto) se escribió el año de 1570, siendo entonces la vacante del Illmo. Sr. D. Alonso de Montúfar.... y aunque después se imprimió otra el año de 1689.... reducida á la estrechez de catorce fojas, sólo es un traslado de la primera, sin tener de nuevo más que muchos yerros de imprenta que la hacen imperceptible aun á los mesmos indios, y aun asi será dificil conseguirla.” Poner en 1570 la vacante del Sr. Montúfar es error manifiesto, porque
dicho prelado falleció el 7 de Marzo de 1572; aunque por estar incapacitado para los negocios desde mucho antes, gobernaba en su nombre la diócesis el P. Ledesma.
1573 62. TRACTADO|DE QVE SE DEVEN ADMINISTRAR LOS]
Sacramentos de la Sancta Eucha-||riftia y Extrema vnétion:
a los|indios de efta nueua Efpaña|| Compuejto por el muy Reue-
rendo| Padre Fray Pedro de Agurto, lector! de Artes y Theologia, en el||Monefterio de Sanéto\|Auguftino del Mexico. Un escudo que representa un corazón en el mar, atravesado con tres flechas. EN MEXICO.|| En cafa de Antonio de Spinofa.|| 1 573. En 8°, g1 ff.: preliminares en letra romana: texto en gótica. Fs. 2 a 4 fte.: Licencia del virrey D. Martín Enríquez.— Id. del provincial Fr. Juan Adriano.— Id. del Dean y Cabildo.— Aprobación de Fr. Melchor de los
Reyes.— Id. del Dr. Barbosa. Vta. de la foja 4* y foja 5%, dedicatoria del autor al Virrey.— Fs. 6 á 9o, texto. — Foja g1 fte., el colofón:
$1 IMPRIMIOSE ESTE TRA-||étado en la gran ciudad de Mexico, en cal
{a de Antonio de Spinofa. Con licécia del || muy excelente feñor D. Martin En || riquez Viforrey díta nueua Efpaña:|| y dlos muy ylluftres fefiores De||an y Cabildo,
fede vacate defta|| dicha Ciudad: Acabofe de || iprimir a veynte y dos || de Abril de mil y || dniétos y fetenta y || tres || Años. A la vuelta el escudo del impresor, más pequefio que de costumbre. (El ejemplar descrito estaba en la Biblioteca de la Universidad. Otro, con portada MS., se vendió
entre los libros del Sr. Ramírez [n® 15): £6.17.6 = 34.37.)
FIRE. Peoro pe Acurto fué natural P1 de México, é hijo del escribano MEME Sancho López de Agurto. Sirvió de paje al Illmo. Sr. Zumárraga, y éste le
te pesos de tepuzque. Aunque Beristain dice que profesó en 1560, vemos por la Crónica de Plaza, que ya era religioso de S. Agustin cuando en 8 de Agosto de 155
dejó en su testamento un legado de vein- se matriculó en la nueva niversidad
188
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Desempeñó cargos principales en su orden: fué prior del convento de México, y primer rector del Colegio de S. Pablo. En 1584 le eligieron provincial, y en 1585
asistió al tercer Concilio Mexicano, como teólogo consultor. Durante la ausencia de Fr. Alonso de la Vera Cruz à España en 1562, le sustituyó en la cátedra de Escritura de la Universidad. Supo las lenguas mexicana y tarasca, en las cuales . predicó á los indios. Pasaba por el mejor canonista de su tiempo, y cuando los obispos, ó su orden le consultaban, que era con frecuencia, daba por respuesta un breve tratado sobre la materia. En 1595 fué nombrado primer obispo de Zebu, en Filipinas, adonde fundó un hospital para enfermos de todas naciones y cultos, con tal
[1573
liberalidad, que le cedió hasta su propia cama, habiendo tenido que pedir prestada otra al mismo hospital, para dormir aquella noche. Resplandeció en todas virtudes, especialmente en mortificación y castidad, y se le atribuyeron milagros. Después de una larguisima y terrible agonía, falleció el 14 de Octubre de1608. Beristain dice que el Tratado se reimprimió en Manila, 1606, en 4°, edición que no he visto; y agrega, queen el convento de S. Francisco de T'ezcuco, halló un MS. original del P. Agurto sobre los privilegios de los regulares. (Gryatva, Edad III, cap. 32; Edad IV, capitulos 11, 27, 28.— Martinez, Hist. de Filipinas, cap. 12.— BerIsTAIN, I, 32.— México en 1554, página 11.)
1574 63. Arte y Dictionario, con otras obras en lengua Michuacana. Compuesto por el M. R. P. Fr. Juan Bautista de Lagunas, Predicador y Guardian de S. Francisco de la Ciudad
de Guayangareo,y Difinidor de la Provincia de Mechuacan y de Jalisco. Dirigidas al M. I. Sr. Dr. D. Antonio Morales de Molina, Caballero de la Orden de Santiago, Obispo merití-
simo que fué de Mechuacan, y agora de Tlaxcala, del Consejo de S. M. Un escudito episcopal.
En México. En casa de Pedro Ocharte. 1574. (V €ase la fotolitografía.)
En 8°, letra romana, muy mal impreso. A la vuelta de la portada el conocido grabado de la impresión de las llagas de
S. Francisco, que se ve igualmente en la portada del n? 69. Dos versos latinos arriba; y abajo cuatro líneas en tarasco.
Licencia del virrey D. Martín Enríquez, 16 de Octubre de 1573.— Id. del obispo de Michoacán, D. Antonio Morales de Molina, 29 de Octubre de 1571.— Id. del Dr. Esteban de Portillo, México, 6 de Febrero de 1574.— Id. del Dean y Cabildo de Mechuacán, sedevacante, 20 de Noviembre de 1573.— Id. de Fr. Miguel
pe
som“pp
vfoidoo
ye Ánta
“orice
epi
aquajacxg
pAp|1& £ jpouv
ua vif undef
aut 40438 A211011 pri «y9*
¡po Opa opova
vpepuaus'vpid24 02
19234
yuvfsauas
uz
vp uoijaadui
Na
W1390
opofuojy yononuapfo»fisuva
»pveje»
40d 9 Knu vapsa ap
o1pod
pjfonduoo p|ap*pouiogt^
'O9IXSW
VAONIT
44, UYh
K *puvj[o 15»?)
*MItg
2099]
yap 102? Aoena 013] op
odjiqo*oseipteapapiorijap op 10po(] psojt10 Aotuoju SVGIDIy AAW opTV Á'ueo MIA
“oopyey
3
seu
ED 5D. 130.3599 .D 1099 4D. . 5D SID, 34)
HN
vuvotx Y Kosta
* Wnj9p*jo»pop'ereaxer enjeusb D'EUosasHOW "WA'AT A 3p pepirae(ap'o3rouej
A ALUV
Amu]o Avy dy ' enSuo| ug se1q0) OIMVN
9p er?unojd »Pnt52W Sur Fp sop iUrgicq Á'oo1e
O
purjapuerpirnn*ropesipzaq
"eugxrnu»rw
SVYLONOD:
nae Topeyudeguen] aod oyjondo>
OLLOIQ
159.159>
i41
1574]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
189
Navarro, Vicecomisario General de Nueva España, México, 31 de Enero de 1574. — Examen del Br. Juan de Velasco, canónigo, Michuacan, 12 de Diciembre de 1570.—1d. del chantre D. Diego Negron, 28 de Junio de 1571.— Id. de Fr. Francisco Beteta, Guanajuato, 19 de Marzo de 1572.—1d. de Fr. Maturino Gilberti, Uruapa, 6 de Diciembre de 1570.
Siguen las erratas, que ocupan 4 páginas y 4 líneas de otra: el resto de ésta le llena un escudo de armas con este lema: ** Labor omnia marcescit et tandem mori."
Todo lo que precede está contenido en 8 ff. preliminares, sin numerar. Luego,
en el pliego A, comienza la dedicatoria al Sr. Obispo Morales de Molina. 0... Demas que eftoy, cierto, tan confiado del fauor de vueftra Señoria que me
pone tanto vigor y atreuimiéto que me quiero comengar a prefentar, con las primicias y pobreza d mi caudal, offreciédo a V. S. efta obrezita d é fi incluye vn breue-
zito Arte, y el summario, 6 intelligencia del Diétionario, có otras cofas q la Tabla declarara: q me parefcieró fer neceflarias pa efta légua d Michuacan: y fi a. v. S. agradare; y no diere difgufto a los dmas: fiédo Dios feruido fo la correctió d la S. madre yglefia: a la ql me fometo: y dbaxo dl vinculo de la caridad: facare a luz en la mefma lengua lo mas efencial y refoluto, de las vidas y martyrios de los pricipales fanctos, que nueftra fancta madre yglefia celebra y mada guardar: y pfecutivaméte vnas declaraciones particulares y generales, fobre los fiete Sacramétos d la yglefia,
y de materia d excomunió, y de los diez mádamientos de la ley, y de los fiete pecados mortales. Para que a eftos naturales pueda feruir de efpejo de anima, profiguiédo por via de Narracion, Egrefsion, Particion, Confirmacion y Conclufion.
Con fu Rhetorical, Claridad, Probabilidad, y graciofa fuauidad, para fu faluacion, y ningun defabrimiento: (antes fera gran ayuda) para los Miniftros; pues yra todo
bien fyllabicado, segun el phrafis natural de la lengua.... Ocupa la dedicatoria tres páginas, y las seis siguientes un “Prologo al beneuolo
y pio lector,” que no tiene nada notable. A la vuelta de la última página del Prólogo: AQVI COMIEN [| C4N LOS AVISOS, Y EL AR-|| te en la lengua de Michuacan.
Ca.|| y Auifo Primero. Las tres páginas siguientes están numeradas 2, 3, 4; y la otra, última del pliego
A, no tiene número. Sigue después la numeración por paginas, desde 5 (pliego B) hasta 171 (signatura M DEL ARTE. A
iiij) en que concluye el Arte, con estas palabras: Y
FIN
continuación (pp. 172, 173, 174) la Tabla de materias del Arte.
Comienza nueva paginación. DICTIONARI || TO BREVE Y COMPENDIOSO || en la légua de Michuacan.
Hecho por el muy||R. P. Fr. luan Baptifta de Lagunas Minorita. * Aqui comienga lo mas fubftancial del Vocabulario de Michuacá hecho y recopilado por Fr. Iuan Baptifta d lagunas de la ordé dl Seraphico padre fant Fran-
cifco, y podrafe llamar Dictionarito, porg el auctor (pa mas puecho d los eftudiátes) figue efil el ordé y modo del Ambrofio Calepino. Aig eñl ordé dlas letras es impofible efifta légua, por los diftin&os fignificados. En el Gl di&ionarito fe de-
190
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1574
claran las curiofidades y cópufturas de todos los verbos y nombres verbales que
en efta lengua puede auer y a auido harto obfcuro y difficultofo hafta agora. Que có el y el Arte, pues haran vn cuerpo y volumen tan peqño podrá (Mediante Dios y el exercicio) cóprehéderlo efcripto y por efcreuir efifta légua michuacana. Y veran
quan fubtil y curiofa es, los que en efto le engañan. Y aun para mas ayuda de los eftudiantes y facilitacion de la obra, lleua al cabo lu Tabla. Para que alli acudan a bufcar las Cotas. Aunque auria otros que lo pudieran hazer muy mejor. Em-
pero para los quitar de trabajo. Y auiendo confiderado el Auctor quan difficultofo es conuertir vna lengua en otra, y dar modos para que la puedan aprender. Y tambié que del trabajo, fudor, y vigilias de otros fe auia aprouechado, y lo que dize
el poeta Horatio € fu Arte Poetica. f. Difficile eft proprie cómunia dicere, quifo re-
copilar y hazer el Arte en el eftilo que queda puefta: pues que no folamente no es propia lengua, empero muy eftraña. Y affi mefmo mouido de Charidad el fobre-
dicho Auctor porque los pobres eftudiantes no trabajen ni fe fatiguen tanto como
el y fus anteceffores, quifo tomar efte trabajo por amor de Dios y del proximo: en curiofa y prouechofamente bufcar, poner, y declarar eftas Prepoficiones rayzes o primeras poficiones de verbos y lengua Michuacana, có fus verdaderos y naturales romances...." Acaba el Diccionario, en la pág. 190, de este modo:
q ACABASE EL ARTE DE ||la lengua de Mechuacan, con el Di&io|| na-
rito, o Copia verborum, de los mas || principales Verbos, con fus Ethymo-|| logias. Cafi al modo que lleua el Ambro||fio Calepino. Para que por efta breue-||dad y Reglas tan prouechofas fe pue||dan aprouechar los eftudiantes.||A honra y gloria de la fanctifsi-|| ma Trinidad, Padre, Hijo || Spt fan&o. Impreffo é||la Ynfigne ciudad de|| Mexico: En cafa||d Pedro Balli.]| 1574. A la foja siguiente:
TABLA Y RESOLVCI-|| on de las Prepoficiones verbales, o primeras || po-
ficiones de los mas principales verbos, que||en efte Diétionario, y Arte fe contienen, para||que de cada qual dellas, fepan facar muchos ver||bos..... II págs. sin numerar.
INSTRVCTION || PARA PODERSE BIEN CONFE||ffar en la lengua de Me-
chuacan. En la qual fe||contiene la preparacion compendiofa Declaran || dola tambien por los Diez mandamiétos||de la ley, y por los Articulos de la Fee. Y de au-|| ditione verbi Dei. Pfalmo de Miferere mei, y |] las Letanias, y preparacion para
bié morir, por || via de conftruétion, con otras colas y deuocio || nes: por el muy. R. P. Fray Ioan Baptifta de||lagunas, Diffinidor de la Prouincia de Mech || uacá, dla ordé del feraphico. P. Sant Frácifco. Comienza esta Instrucción en la vuelta de la última página de la Tabla que la precede, y por consiguiente en página par, que no lleva número. La siguiente tiene el 2, y continúa así, los pares á la derecha, y los impares á la izquierda, al contrario del orden común, hasta la pág. 107.
Hay por último una hoja, sin numerar, con una Tabla en tarasco, y al fin de la vuelta se halla el colofón con que termina el libro:
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
4 IMPRIMIOSE
Ig!
ESTA OBRA
que en fi contiene Tres libros, En la ynfigne
Ciudad de Mexico En cafa de Pedro Balli Im preffor. A cofta de Conftantino Brauo de lagunas, Alcalde mayor de Tlaxcala, Año de. 1574. (El ejemplar descrito está en mi poder.)
PES he logrado encontrar noticias
Iz y] biográficas de este escritor, ni co-
MEM nozco más obra suya. Según un registro manuscrito del P. Figueroa, profesó el 14 de Junio de 1551. Beristain le llama simplemente Fr. Juan Bravo, y sólo dice de el que fué ““natural de la Nueva España, Franciscano Observante de la Provincia de S. Pedro y S. Pablo de Michoacan, Guardian de los conventos de Guayangareo y Taréquaro, Maestro peritisimo en la lengua Pirinda, llamada Tarasca.” Se ve que esto (salvo la patria) fué tomado de la portada y pre-
liminares del libro: faltóle añadir que
fué definidor y provincial de la dicha provincia; debió decir Tarecuato y no Tarécuaro, y no confundir las lenguas Pirinda y Tarasca: aquella es la llamada también Matlalcinga, y muy diversa.
Fr. Alonso de la Rea, en su Crónica de la Provincia de Michoacan (lib. I, capitulo 36), dice de nuestro autor: ““ El tercero (escritor de la provincia) fué el P. Fr.Juan Baptista de Lagunas, tambien provincial de esta provincia. Escribió Arte de la Lengua Tarasca, por el mismo estilo que Antonio de Lebrija el de la latina, porque la latitud, frasis y encarecimiento del tarasco son muy elegantes y llenos de misterios. Escribió también otro libro de doctrina cristiana, muy importante, docto y grave para todos tiempos.” Y Torquemada (Monarg. Ind., libro XIX, c. 33) menciona las mismas obras, dando igualmente al autor el titulo de provincial. Comotal dió licencia en 157 para la impresión del Tesoro Espiritual de Pobres, de Fr. Maturino Gilberti (n? 6 5).
(El libro á que nos referimos en este artículo es sumamente raro: no conozco más ejemplar completo
que el mio, formado de dos incompletos adquiridos en el trascurso de más de catorce años. E] del Sr. Ra-
mirez [n° 837], falto de la portada y de varias hojas, se vendió en £ 17.10 — 8 87.50. Le anunció Qua-
ritch en £ 24 ---$ 120.— Otro ejemplar, también incompleto, está, con el n? 147, en el Catalogue of the Magnificent Library of the late Hon. Henry C. Murphy, ef Brooklyn, Long Island. Esta biblioteca se ven-
dió en Nueva York, en Marzo de 1884.)
1574 64. Instruccion para el cobro ve la Alcabala. En el Archivo General (libro intitulado: Impresos. Apéndice. Años de 1574 4 17.42) se encuentra un ejemplar de la Instrucción que ordenó en 1574 el virrey D. Martín
Enriquez para el cobro del derecho de alcabala. Son 6 fojas en folio, letra gótica,
sin nombre de impresor.
[iste
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ra
va
entonces
muy antiguo
en
A España el impuesto de alcabala, pues aunque comunmente se atri-
huvesu establecimiento al rey D. Alfonso Nl en i342, hay noticias de que existia desde mucho antes." Parecia, por lo
mismo natural, introducirle en los nuevos dominios; poro en 15 de Octubre de
22 dispuso cl Fanperador que mien(as no fuese otra su voluntad, no se co-
hase cen la N UC d España. Ya desde Toys se trato de retirar esa franquicia, pues en las instrucciones dadas a D. Antonio de Mendoza se lc dice, que por haber tomado gran incremento la contrata-
clon, v haber disfrutado bastante ttiempo
de aque Ha gracia la nueva tierra cra justo
que eomenzase a pagar la alcabala.?* No tuvo clecte por entonces aquella dispo-
SERE pe A rej tiia por Ve! pe 11 en
(OX!tubis de TASA Novte mbre de 1371,
NONO pre isla TENE ven Pariguce i cunt ER CON EN EAS wah AS 4 A leorouem STER ‘ no
a
} no:
-.
" Oe. Ce Y, )jas 4 . (UM ' .L3 FIRE . \ lbs rece ee waiteMN Me
wee Sah MAL Fe s istas. A Na a| prin Tus: S.
at 1
LI
,!
a
eae
.
[Ix
Qa $727 A ^ N ry
L]
»
us
^
-
[L]
D]
INS
as? y
* ps»
ene.
la
at. 4 er
*
LER
*
C
,
a
Y el Vos.
^
A '
4
^
LEN
*
@.&
!
"
EO
^on
X
be
»
"EJ
D
,
ae
D. |
A
M
i
.
e L]
a
.
^
E
AP
UN
we
% 5.94
ON RN »
"HIS oon
.
a
+, * *
'
"
UGQNISCNIT uo Has
*beDeere ,?
4 M... * L]
«Tr Sy to
OS a
08
En
a
PP »
“we
NUN NNNM a
E
D
AY, >
PI"
tu
MN
*
"
-
.
*
-
.
BOS "
E
ss. »
"VN Bm sor, ry
^
^^
" U
^,
^
n
os
LEES
US YN
ee
..
*
NU
*
>.
leo,
*
* Na
eu"
bad
« 1.
(09 AVURNC Ce, Poe
a
a
X
*a
C
al. ;
... P
LIS
nace c iL
INN
WS
ON
Um
E s
.
to
7899.
Ag
EY
SEN
Rosi
gras Soo aK
.lkS So VE oes
Coee
Y DE tigres v leo-
Ses ov lang.—
Ls T— de: rude:vie
DP
BM.i
Mantie
lions ar —orcna cach inili —— A &. zo-
ces — A comme, — Piomoa.— Cobre.— Poscasshs ^ Poo. merasas. savales, baohm Cahtistaia, Sn Dt v atras dro-
usn
eos: vow
CA
-
Vets, wUyguas. Cahuml v ZnoI pra, ne
NEM
> Savweeg
las Cosas ae ia Tierra” son: Segons cehase.— Carne viva y moerCOEL WD. curada v adoha-
Pot
-
CRORTNUENNN CT
SAM
Tio las VITZSRY SECAS, Y COSAS de co-
NaS
.. s
a
IAN,
WVRS
(M
miata — Las sedas hracados, paños y lienCuter genero Ge mercademas Gas vunen Ge España.
. qe,
"m
cose venciere en £ru y eso por
. M zo! mira Jo. LE! aceite v vinagre T .— odas
4 A
.
ax
,
a
2
$ ^
"CS.
V a
\
Pane
DRAN
Ve
. a
"
i> QUT
"wo,
a aly
vio.
5*4
LI
NUN
a
|
"n
a aad”
.
ra ri O .
esc
LEO
a
"hi vr wah,
^
* & "Wes PRA
ha. red AIN .
ata ta
"Na
om
1.11
^
A UNS E i
^
QVIS TAN UNS S
MeoN "T
^o^
s so
Nes a "RM
as *'*Cosas de Casti-
eot Rx
^ "IRE S l" "EM ‘ ue
ya's *
as
la Pa)
1
M
a EN «qiia Ma h "UN yl” e NER e^ AI
amente corno sujetas
»
1
‘
s
forma, v sobre todo con aumento en la cuota, subsiste todaviaen la mayor parte de la Republ: ca, seria conveniente reimprmirie. No le traslado aqui, por creer-^ AC Ls aie no de esta obra; pero le extractaré, porque sirve también para dará conocer encierta manera el estado del pais, ycuivos cran entonces los principales articuros de comercio, tanto de Castilla como
SE!
,
A, \
*
de un impuesto que con variaciones de
A NA DESI TRE ^ e? jS:GM 1CU Y Nos;TP . C . DR > m.
| EPIRI,
als
.
A
*
'
.
sa
Maas A a?
A pesar de todo la disposición se iis vo a efecto, y para ello se publicó la Jetrucción de que tratamos, en la cual e ve comprobado que la alcabala era ua derecho que cobraba el fisco en las ver tas, à diferencia del a/lmojarifazgo, que re caia sobre la introducción y extracción de efectos. Con el tiempo desapareció d nombre de a/mojarifazgo, acasopor su dificil pronunciación, y ambosimpuestos se confundieron en el que conservó d nombre de alcabala. NO conozco otro ejemplar de la Jn trucción impresa, ni hallo que autor algeno de razón desu contenido; por lo cual, y por ser el primer reglamento del cobro
uà
A
Dau
MN — aaposs v ces
v
me ——. ass
Su<tre
ae
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
pluma, y cosas hechas de ella.— Perlas,
piedras, aljófar y <tdric.— Loza, jarros, tinajas y otras vasijas de barro.— Madera, tablas y cosas hechas de ella. Y cal y ' piedra, arena y tezontal.— Casas y heredades; estancias y esclavos y censos.— Ajuar de casa, tapiceria, vestidos, y otra cualquier cosa que se venda ó trueque en
cualquiera manera.— De los frutos y esquilmos de las huertas y heredades y otros bienes.— De todas las cosas de labor de manos que se vendieren.— De recuas y de otras cualesquier bestias de carga.— Los boticarios, asi de las medicinas, como de otras cosas de su oficio que vendieren.— Los herradores, freneros, pellejeros, silleros, guarnicioneros, y otros oficios y artes cualesquier. — Traperos, roperos y buhoneros.—Y en efecto, de todas las demás cosas, fuera de las exceptuadas, que aquí no van de-
claradas. Las exceptuadas eran estas: Maíz y otros granos y semillas que se vendieren en los mercados y alhóndigas para provisión de los pueblos.— Pan cocido.—
193
Caballos, mulas v machos de silla, ensilados y enfrenados.— Moneda acuñada. — Libres, asi de latin como de romance, encuadernados ó porencuadernar, escriptos de mano ó de molde.— Halcones, azores v otras aves de caza.— Las cosas que se dieren en casamiento.— Los bienes de los difuntos que se partieren entre los herederos.— Plata, vellón, cobre y rasuras de moneda.— Armas ofensivas y defensivas, hechas y acabadas.— Jubones de malla.— Los mantenimientos y cosas que se vendieren en las plazas para provisión de gente menuda.— La cantidad en que se vendiere el servicio
de los indios chichimecas y otras naciones bárbaras. Los indios estaban exceptuados del impuesto por todo lo suyo que vendieran; lo mismo las iglesias y monasterios, prelados y clérigos de órdenes mayores. La alcabala era de dos por ciento en general, con alguna rara excepción. El cobro se hacia por recaudadores, sirviendo comunmente de base la declaración jurada del causante.
LA INDUSTRIA DE LA SEDA EN MÉXICO: N la Instrucción de que acabamos de MS hablar hemos visto que uno de los inl articulos de la tierra, esto es, naciosales, gravados con el derecho de alcabala E CE na
era la Seda, ya fuera cruda, teñida, tejida
6 de cualquiera otra manera. Esto nos invita á recoger aquí algunas noticias de s En el n? 29 del periódico ** El Explorador
Minero” (26 de Mayo de 1877) se publicó un ar-
ticulo intitulado ** La Geografía de la Seda,” en que se dió noticia de un trabajo de Mr. L. Clugnet relativo 4 ese asunto, y premiado por la Sociedad de de Lyon. Mr. Clugnet (tomándolo de un libro de Mr. Duseigneur) dijo “que el clima de México es favorable para el cultivo de la morera,y que en el siglo XVII floreció esta industria en Osjacs, siendo destruida por el gobierno español ;” y
** que hoy se hacen ensayos para introdu-
irle en los alrededores de Mazatlán." El ilustrado redactor de aquel periódico, D. Santiago Ramírez, dijo con ese motivo: ** Es en extremo desconsolador ver el desdén con que se nos examina, y la in-
una riquísima granjería de la Nueva España; y nos decide á ello la consideración de que por hallarse esparcidas esas noticias en libros raros y documentos apenas conocidos, sin quese hayan reunido hasta ahora en un cuerpo, son generalmente ignoradas. Conviene divulgarlas para reJusticia con que se nos trata en el extranjero, donde los que escriben ni siquiera se ocupan de buscar datos relativos á nosotros; pero es más desconsolador todavía, y al mismo tiempo vergonzoso el hecho que nos vemos obligados á confesar, de que nosotros somos cómplices de ese desdén y de esa injusticia, puesto que nada hacemos para darnos 4 conocer de una manera ventajosa.” La justa queja del Sr. Ramírez me movió á remitirle un artículo (anónimo), que publicó en el n? 35, donde di algunas noticias acerca de la industria de la seda en México. Al tratar ahora de la misma materia, me veo precisado, naturalmente, 4 repetir la mayor parte de lo que entonces dije, añadiendo el resultado de nuevas investigaciones. 25
194
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cordar á todos cuán favorable es á esa industria nuestro clima y suelo, y para hacer ver que no hay necesidad de aventurar ensayos dudosos, sino que con pié firme se puede entrar en la empresa de restablecer lo que ya existió. El cultivo de la morera y cría del gusano ofrece en México particular aliciente por lo valioso del producto, que puede sufrir los pesados gastos de trasporte, tropiezo cuotidiano de nuestro comercio. Servirá de paso esta reseña para rectificaralgunos errores. La vulgaridad de que el gobierno colonial perseguía de muerte los comercios é industrias que podían causar perjuicio á la contratación con Es-. pafia, ha corrido siempre entre noso-
tros con grande aceptación, como arbitrio muy cómodo para encubrir nuestra desidia. Hasta Humboldt le prestó el apoyo de su autoridad, y tuvo por incursos en el anatema la morera, la viña, el olivo, el cañamo y el lino. Respecto á este ültimo hubo ya de desdecirse, en virtud de las pruebas que se le presentaron;' y lo mismo debió haber hecho con la seda, como vamos á ver. Los extranjeros, más por culpa nuestra que suya, han continuado juzgando con igual ligereza, y poniendo todo á cargo del gobierno espafiol.* Hallamos, sin embargo, que desde 1503, diez años después de la primera 1 Ensayo politico sobre la Nueva España (París, 1836), lib. IV, cap. 10. Humboldt no encubría su aversión al gobierno mismo que tan generosa como inconsideradamente le abrió de par en par las puertas de sus colonias. Más de sesenta años hace que el gobierno español no nos pone traba alguna, y no hemos visto todavía florecer esas industrias cuyo vuelo se dice que impedía. | 2 No hay que culpar solamente á los extranjeros. Mexicano era Clavigero, y dijo lo mismo con particular insistencia: él fué probablemente quien dió orígen al error de Humboldt. ** Cogíanse abundantes cosechas de buena seda, especialmente en la Misteca, donde era un artículo principal de comercio; mas habiéndose visto ob/igados después los mistecos á abandonarlo por razones politicas, se descuidó también la cría del gusano, y hoy son pocos los que se dedican 4 ella.” Prosigue diciendo que además de la seda común había otra blanca y fuerte que se criaba por los árboles en las costas, ““pero únicamen-
L1574
noticia del descubrimiento de la América, y cuando ni aun siquiera se sospechaba la existencia de lo que luego se llamó Nueva España, ese mismo gobierno español daba ya a Nicolas de Ovando, entre otras instrucciones, la de que ‘‘introdujese la granjería de la seda en la Isla Española.”* Su introducción entre nosotros, aunque no perfectamente averiguada, data sin duda de los años inmediatos á la conquista: tampoco se sabe á punto fijo quién fué el primer introductor. El cronista Herrera refiere que el año de 1522 envió Cortés á España por cañas de azúcar, moreras, pera, seda, sarmientos y otras muchas plantas.* El conquistador mismo dice, en un Memorial presentado por los años de 1 542, que pobló las tierras nuevas “de ganados de todas maneras.... y asimismo de muchas plantas.... en especial de plantar morales y llevar simiente de seda, y sostenerla
diez años, fasta que hubo muchos que se aplicaron a ella, viendo el interese.”* Did gran vuelo a los plantios de moreras en os pueblos de su jurisdicción; y según documentos del archivo de su casa, en el año de 1550 trabajaban hasta ciento y treinta peones en cuidar esos plantios, que estaban en las inmediaciones de Y autepec y en otros pueblos.* Cortés, tan ensalzado por sus hazañas militares, no ha sido estimado todavía como merece, te se sirven de ella algunos pobres, por la poca curia de aquellas gentes, 6 más bien por /as vejaciones que babría de sufrir el que quisiera emprender tal comercio.”
y Herrera, Dec. I, lib. 5, cap. 22.
2 Déc. III, lib. 4, cap. 8. 3 Colección de Documentos Inéditos para la Histeria de España, tom. IV, pág. 223.— Lo confirma Andrés de Tapia en su Relación de la Conquista de
México. —'* Hizo el Marqués llevar todo género de
ganados que en España se usan para granjerías, y bestias, y simiente de seda, y á ésta ha ayudado mu cho el virrey D. Antonio, y así hay mucha.” Codec ción de Documentos para la Historia de México, t mo ll, pág. 593.
4 ALAMÁN, Disertaciones, tom. II, pág. 68. E la Descripción de Huastepec, hecha en 24 de Se tiembre de 1580 por el alcalde mayor Juan Gut rrez de Liébana (MS. original en mi poder), se d que había alli morales ** desde que el Marqués mandó plantar."
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
bajo el aspecto de gran gobernador é introductor de muchos ramos de riqueza pública. : El mismo cronista, olvidando lo que antes había escrito, atribuye en otra parte la primera introducción de la cría de la seda al oidor Delgadillo. Cuando á éste se le tomó residencia, uno de los cargos fué **que habiéndose enviado de Castilla à Francisco de Santa Cruz, vecino de México, una cuarta de onza de simiente de seda, y llegando buena, la dió al oidor Delgadillo que, como hombre de Granada, sabía cómo se había de criar, ara que en una huerta que tenía, una legua de México, adonde había buenos morales, se procurase de beneficiarla, lo cual hizo y salió buen capullo y dió fina seda, y se cogió tanta simiente, que el Lic. Delgadillo restituyó 4 Francisco de Santa Cruz más de dos onzas de simiente por la cuarta que recibió, y la otra repartió entre diversas personas para que la beneficiasen..... lo cual se ha referido por el principio que tuvo la crianza de la seda en Nueva España, que ha dado y da tan rico aprovechamiento.”' El cargo contra Delgadillo consistía en sesenta pesos que sin duda le reclamaba el Santa Cruz por consecuencia de aquel negocio, y se le condenó á pagarlos. Aquel malvado oidor hizo siquiera ese beneficio á la colonia. Nótese que la seda de Delgadillo no se crió en tierra caliente, sino en el Valle de México, a las puertas de la capital; y según mis conjeturas, en terrenos de la hacienda ue hasta hoy se llama de los Morales.
Además de que tal nombre está indicando
un lugar en que había morales ó moreras (palabras usadas entonces como sinónimas), concurre la circunstancia de que en cabildo de 15 de Enero de 1529 la ciudad hizo al dicho oidor merced de dos suertes de tierra para huerta al poniente de la calzada llamada ahora de la Verónica, que es precisamente el rumbo á que se halla la hacienda de los Morales. 1 Déc. IV, lib. 9, cap. 4.
195
Delgadillo residió en México desde fines del año de 1528 hasta muy entrado el de 34, de suerte que si Cortés pidió la seda desde 1522, le pertenece la prioridad respecto al oidor: éste indudablemente encontró ya puestos por algún otro los morales que aprovechó. Sea esto como fuere, consta que á principios de 1531 se cogía ya seda y se esperaba que habría mucha. Así lo escribían en 27 de Marzo de aquel año al Consejo de Indias el obispo de México, el Custodio de S. Francisco y otros prelados de la misma orden." En 1537 encontramos el primer documento que puede llamarse oficial, relativo á la industria de la seda. El 6 de Octubre, un cierto Martín Cortés (que no se debe confundir con ninguno de los dos hijos del conquistador que llevaban igual nombre) presentó al virrey Mendoza un Memorial, al que da principio reclamando para sí la prioridad en la introducción de la seda: “Vuestra Señoría bien sabe cómo yo he seido el primero que en esta tierra he criado árboles de morales, y he criado y aparejado seda, y he hallado las tintas de carmesí é otras colores convenientes é provechosas para ella.” Esta
formal declaración, no contradicha, antes ratificada por el virrey á quien se dirigía, parece no dejar duda de que el Cortés fué anterior á D. Hernando y al oidor Delgadillo. Acaso el del memorial habría sido dependiente del Marqués, y por haber corrido personalmente con plantar los árboles y propagar la semilla que éste hizo traer, se califica de primer introductor. El contrato hecho con el Cortés ofrece interés particular, y por lo mismo darémos á conocer las principales cláusulas de él. Presentó sus proposiciones en forma de Memorial: encarece en él la importancia de esa industria: asegura que tenía mucha experiencia en ella, y que estaba resuelto á dedicarse con todas sus 1 Publiqué esta carta en el Apéndice 4 la Biografia del Sr. Zumárraga, y lleva el n° 6.
196
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
fuerzas á fomentarla, puesto que en las provincias de Huexotzinco, Cholula y Tlaxcala concurrían circunstancias muy favorables para el objeto. Ofrece poner en esas provincias cien mil piés de morales, en el término de quince años, entregandolos de cierto tamaño al cumplimiento del plazo. Pide que se le den las tierras y gente que fueren menester para el plantio, y se obliga ademas a ir, siempre que el Virrey se lo mandare, á otra cualquier provincia de la Nueva España, y dar traza para que en ella se crien morales. En cambio pide que se le conceda por cinco años el uso exclusivo de ““ ciertos morales viejos que hay del tiemo de los indios en la provincia de Cho-
fala” y que para criar la seda en dicho
[1574
concierto; pero el nombre de Tepeji de la Seda, que aun conserva el pueblo, y el hecho de haber prosperado allí tanto ese ramo de industria, me hacen creer que los afanes del Cortés no fueron infructuosos.
Hemos visto que éste habla de ““unos morales viejos” que existían en Cholula desde antes de la conquista. En efecto, había una especie de morera y un insecto muy distinto del verdadero gusano de la seda, que producía una hebra tosca y áspera al tacto. Humboldt afirma en dos lugares,' que él había comprado en el camino de Ácapulco á Chilpancingo, pañuelos fabricados en Oajaca con aquella seda; pero no encuentro fundada su aserción de que la seda de la Misteca era ya un artículo de comercio en tiempo de Moctezuma. El P. Motolinia expresamente dice que vió gusanos de seda indigenas, pero que los indios no hacían caso de ellos, por no serles conocida su virtud y propiedad. Mencionando el virrey Mendoza las cosas de que no gozaban los indios, y que aprovechaban los españoles, cuenta entre ellas ““las hojas de los morales para la cría de la seda." ? El P. Acosta asegura ““que no la habia en tiempo de losindios."* Probablemente cuando éstos vieron el partido que los espafioles sacaban de los capullos del gusano nuevamente introducido, trataron de aprovechar otros que se criaban na-
pueblo se mande edificar una casa de adobe; pide también que se le den quince indios de aquella provincia para que al mismo tiempo que aprendan el oficio, le sirvan a él de ayuda, y luego otras tantas mujeres que hilen y preparen la seda: a todos ellos ofrece mantener por su cuenta mientras estuvieren ocupados. De la seda que asi cogiere pagaria los derechos reales. La petición mas importante es que se le encomendase el pueblo de Tepepeque, que estaba vacante. Por cinco años había de disfrutar él de todo el tributo del pueblo; por otros quince iría á medias con el rey, y al cabo de los veinte quedaría todo para S. M., con los morales plantados, que no bajarían de diez mil, y cualquier otro aprovechamiento que allí hubiera establecido." El virrey aceptó el contrato en todas sus partes, incluso lo de la encomienda de Tepex, y dió aviso de ello al rey en carta de 10 de Diciembre de 1 537, recomendando en ella la persona del Cortés **que es el que hasta agora ha entendido y dado industria para que viniese la cosa á tener principios, y por ser persona hábil y que tiene bien entendido lo que para esto conviene.”* Ignoro qué éxito tuvo el
1 Ensayo político, lib. IV, cap. 10; lib. V,c. 12. 2 Hist. de los Indios de N. España, trat. IIT, c. 18. 3 Instrucción & su sucesor, apud Col. de Doc. Inéd. para la Hist. de España, tom. XXVI, pág. 305. 4 Hist. Natural y Moral de las Indias (Sevilla, 1590), lib. IV, cap. 32. Pomar, en su Relación de Tezcoco, MS.,$ 25, dice que ““en tiempo antiguo cogía seda D. Antonio Tlahuitoltzin, cacique y gobernador de esta ciudad, hijo de Netzahua]pitzintli.” Esto pertenece á los tiempos posteriores á la conquista. — Clavigero, por tal de probar que los mexicanos conocían la seda, levanta un falso testimonio á Cortés, diciendo que en sus Cartas habla de lo que se vendía en el mercado de México. El conquistador no dice más sino que ** hay 4 vender mu-
1 Colección de Documentos Inéditos del Archivo de Indias, tom. XII, pág. 563. 2 Ibid., tom. II, pág. 197.
en sus madejicas, que parece propiamente á alcaicería de Granada en las sedas, aunque estotro es en mucha más cantidad.”
chas maneras de filado de algodón de todas colores,
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
turalmente y fabricaban una envoltura semejante. El P. Motolinia, que escribía su Historia por los años de 1540 y 1541, da
testimonio de la abundancia de morales y seda en la Misteca y en el valle de Atlixco. “Es tierra muy poblada (la Misteca) y rica, adonde hay minas de oro y plata, y muchos y muy buenos morales, por lo cual se comenzó a criar aqui primero la seda; y aunque en esta Nueva España no há mucho que esta granjería se comenzó, se dice que se cogerán en este año más de quince mil libras de seda; y sale tan buena, que dicen los maestros que la tratan, que la tonotzi es mejor que la joyante de Granada: y la joyante de esta Nueva España es muy extremada de buena seda.... Es de notar que en todo tiempo del año se cría la seda, sin faltar ningún mes. Ántes que esta carta se escribiese en este año de 1541, anduve por esta tierra que digo más de treinta días; y por el mes de Enero vi en muchas partes semilla de seda, una que revivía, y gusanicos negros y otros blancos, de una dormida, y de dos y de tres y de cuatro dormidas; y otros gusanos grandes fuera de las panelas en zarzos; y otros gusanos hilando, y otros en capullo, y palomitas que echaban simiente. Hay en esto que dicho tengo tres cosas de notar: la una poderse avivar la semilla sin ponerla en los pechos, ni entre ropa, como se hace en España: la otra, que en ningún tiempo mueren los gusanos, ni
por frio ni por calor; y haber en los morales hoja verde todo el año, y esto es por la gran templanza de la tierra. Todo esto óso afirmar, porque soy dello testigo de vista, y digo: que se podrá criar seda en cantidad. dos veces en el año, poca siempre todo el año, como está dicho."' ““ Hay (en la Nueva Espafia) muchos morales y moreras: las moras que dan son muy menudas. Poco. tiempo há que se dan á criar seda: dase 1 Hist. de los Indios de N. España, Epístola proe-
mial, pág. 8.
197
muy bien, y en menos tiempo que en España. Hay mucho aparejo para criar mucha cantidad andando el tiempo; y aunque se comienza ahora, hay personas: que sacan trescientas y cuatrocientas l1bras, y aun me dicen que hay persona que en este año de 1 540 sacará mil libras de seda. De la que acá se ha sacado, se ha teñido alguna, y sube en fineza; y metida en la colada no desdice, por la fineza de las colores.”* ** Es valle (el de Atlixco) adonde se plantan muchos morales, y ahora se hace una heredad para el rey, que tiene ciento y diez mil morales, de los cuales están ya traspuestos más de la mitad, y crecen tanto, que en un año se hacen acá mayores, que en España en cinco. En la ciudad de los Angeles hay algunos vecinos de los españoles que tie- . nen cinco y seis mil piés de morales, por lo cual se criará aquí tanta cantidad de seda, que será una de las ricas cosas del mundo, y éste será el principal lugar del trato de la seda, porque ya hay muchas heredades de ella, y con la que por otras muchas partes de la Nueva España se cría y se planta, desde aquí a pocos años se criará más seda en esta Nueva España, que en toda la cristiandad; porque se cría el gusano tan recio, que ni se muere porque le echen por ahí, ni porque le dejen de dar de comer dos ni tres dias, ni porque haga los mayores truenos del mundo (que es lo que más daño les hace), ningún perjuicio sienten como en otras partes, que si truena al tiempo que
el gusano hila, se queda muerto colgado del hilo. En esta tierra, antes que la simiente viniese de España, yo vi gusanos de seda naturales y su capullo; mas eran equeños, y ellos mismos se criaban por
los árboles, sin que nadie hiciese caso de
ellos, por no ser entre los indios conocida su virtud y propiedad; y lo que más es de notar de la seda es que se criará dos veces en el año, porque yo he visto los gusanos de la segunda cría en este año de 1540, en principio de Junio, ya gran1 Trat. III, cap. 8.
198
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
decillos y que habían dormido dos ó tres
veces. La razón porque se criará la seda dos veces es porque los morales comien-
zan á echar hoja desde principio de Fe-
brero, y están en crecida y con hoja tierna hasta Agosto: de manera que cogida la primera semilla, la tornan a avivar, y les queda muy buen tiempo y mucho, porque como las aguas comienzan acá por Abril, están los árboles en crecida mucho más tiempo que en Europa ni en Africa.”' El P. Motolinia afirma, como acabamos de ver, que donde primero se crió la seda fué en la Misteca; y el cronista Davila Padilla refiere que Fr. Domingo de Santa María, enviado por sus superiores á aquella provincia, ““fué el que enseñó á los indios á criar seda, conociendo la buena disposición de aquella provincia para esto, y plantó y hizo plantar los morales, que han sido tan provechosos en este trato. Did a entender asimismo á los indios el cuidado que habian de tener en esperar los gusanos y criarlos y guardarlos; y fué tan aprovechada su enseñanza, que hablando generalmente es la mejor seda del mundo la que en aquella tierra se cría.”* El cronista de la orden en Oajaca asegura lo mismo, hablando en general de los primeros religiosos dominicos que entraron en la Misteca; pero me ofrece alguna dificultad, porque según el propio autor esa primera entrada se verificó en 1538,* y parece muy poco tiempo el trascurrido hasta 1540 6 41 para que la producción hubiese legado á la cantidad que señala el P. Motolinia, sobre todo si el Fr. Domingo comenzó por plantar los morales. El contrato con Martín Cortés habla ya en 1537 de la introducción de la seda, como de cosa anterior; hay una cédula de 1? de Agosto de 1539 en que el rey manda que los indios paguen diezmo de la seda, lo cual supone 1 Trat. III, cap. 18. 2 Hist. de la Provincia de Santiago, lib. I, cap. 51. 3 Geográfica Descripción, fol. 131.
[1574
una producción de cierta importancia,' y en fin, vimos antes que en 1531 se cogía ya alguna. De consiguiente, 6 no fué la Misteca la primera provincia en que se cogió seda, ó no fueron los dominicos los que introdujeron alli tal industria. Después del P. Motolinia encontramos ya repetidos testimonios de la extensión que aquel ramo de comercio iba tomando. El mismo año de 1540, á 17 de Septiembre, el factor Salazar hablaba en el cabildo de la ““abundancia de sedas que se crian, y telares y tornos que se encomienza á hacer, y cintas anchas, colonias*y pasamanos que se hacen.” En 1543, cuando llegaron á Pánuco los restos de la expedición de Hernando de Soto, al mando de Luis de Moscoso, hallaron que los vecinos de allí se ocupaban en plantar morales.’ En 30 de Mayo de 1544, el Sr. Zarate, obispo de Oajaca, escribía al rey que ““hay un pueblo en la Misteca donde cogen para sí los naturales dos mil libras de seda.”* Hay testimonio de que se cogía también en la provincia de Michoacan así como en el valle de Meztitlan; y hasta en la remota península Yucateca halló por Julio de 1588, el P. comisario Fr. Alonso Ponce una estancia de un español, llamada Techay, en la cual se criaban muchas moreras y se beneficiaba seda, aunque poca.” 1 Mi biografía del Sr. Zumárraga, Apénd., página 236.
2 “Cierto género de cintas de seda de tres dedos 6 más de ancho. Suélense hacer lisas 6 labradas, y de un solo color 6 de varios.” Dice. de Astoridades. 3 GarciLaso, La Florida, lib. VI, cap. 17. 4 Doc. Inéd. del Archivo de Indias, tom. VII, página 551.
5 Descripción de Pazeuaro, por el teniente de alcalde mayor Juan Martínez, 8 de Abril de 1581, MS. original en mi poder.— Id. de Tiripitio, por el corregidor Pedro de Montesdeoca, 15 de Septiembre de 1580, MS. id. id.— Jd. de Meztitlén, por Gabriel de Chaves, 1? de Octubre de 1579. Esta relación fué publicada en francés por Ternaux— Compans en el tomo XVI de sus Voyages &c., y en castellano en el tomo IV de los Documentos Inéditos del Archivo de Indias; pero sin el mapa que acompaña al MS. original en mi poder. 6 Relación de su Viaje, tom. II, pág. 399.
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Tan importante se juzgaba esa industria, que no la favorecia solamente el Virrey en cumplimiento de las órdenes de la corte, sino que aun el primer obispo de Mexico, D. Fr. Juan de Zumarraga, tomaba mano en el asunto. Aquel insigne prelado, tan celoso del bien espiritual como del temporal de sus ovejas, pedía al rey que enviase moriscos casados del reino de Granada, con mucha simiente, ara que repartidos por los pueblos de indios los adestrasen en el plantio de morales y cría de seda. Aunque la petición pugnaba contra las ideas y la legislación de la época, fué otorgada; pero los moriscos no llegaron á venir. No contento con eso el buen obispo, mandó al chantre de Oajaca, Alonso de Figuerola, gran naturalista, según se advierte, que hiciese un libro por el cual fueran instruidos los indios en criar la seda hasta teñirla, y el chantre cumplió el mandato. Ese libro, que sería sobremanera interesante, no ha llegado á nosotros; pero años después llenó esa necesidad Gonzalo de las Casas, con su Arte para criar Seda en la Nueva España, que se imprimió en Gra-
nada en 1581.' En 15 de Abril de 1550
despachaba D. Antonio de Mendoza, á petición de los indios caciques y principales del pueblo de Camotlán (Oajaca), una orden para que no se les pusiese impedimento en la cría de la seda, porque e temían de parte de la viuda é hijos de Pedro de Molina, encomendero de dicho pueblo; y en 16 de Mayo del mismo año dió igual provisión en favor de Diego, indio gobernador del pueblo de Huautla, sujeto de Etlantongo.* Casi al mismo tiempo decía el rey a D. Luis de Velasco, en la Instrucción que le dió al encargarle el gobierno de la Nueva España (16 de Abril de 1550): “*Porque somos informados que en término del pueblo de | Biografía del Sr. Zumárraga, pág. 237, y Apéndice, núms. 23 y 24.— Doc. Ined. del Archivo de In. dias, tom. III, pág. 534. El libro de Casas se reimprimió en 1620 con la Agricultura de Herrera. 2 Libros de Mercedes del Archivo General, MS., tom. III, fs. 14 vto., 15, 67.
199
Guajocingo hay una muy buena heredad
de morales, en que dicen que hay cuarenta mil morales, poco más ó menos, la cual diz que está muy maltratada y se va a perder, daréis orden como los 1ndios del dicho lugar en cuyo término los morales estan, traten bien y curen los dichos morales porque no se pierdan, y cerca dello porneis vos el mejor remedio que os pareciere, y avisarnos heis del estado en que está la dicha heredad, y qué es lo que nos pagan de tributo. Y porque en las dichas provincias de la Nueva España hay tierras muy buenas y templadas para en ellas plantar morales é criar seda, terneis especial cuidado de informaros de las tales tierras, y procuraréis que los indios cuyas fueren, y si fueren baldias, los indios comarcanos, las planten de morales y se den á criar seda, ansí los indios que están en nuestra corona, como los indios que están encomendados.”' D. Antonio de Mendoza le dejaba por su parte aviso semejante: “Yo he dado orden como se hagan paños, y se críe y labre gran cantidad de seda, y hánse puesto muchos morales. ... V. Sría. ha de estar advertido de todo para sostenerlo, como S. M. lo tiene man; dado y encargado.”* Mendoza fué gran favorecedor de la industria de la seda, como lo hizo constar expresamente en el Interrogatorio que presentó para el examen de los testigos que habían de declarar en la visita que le hizo el Lic. Tello de Sandoval.' 1 Doc. Inéd. del Archivo de Indias, tom. XXIII, pag. 531. 2 Col. de Doc. Inéd. para la Hist. de España, tomo XXVI, pág. 294. 3 ** 281. Item, si saben &c., que el dicho visorrey dió orden é industria como se pusiesen en toda la tierra grandes posturas de morales, y se criase y beneficiase la seda y se labrase en esta ciudad, con lo cua] los indios pagan sus tributos, y son muy aprovechados, y los diezmos son aumentados, y las rentas de S. M. acrecentadas: digan lo que saben.— 282. Item, si saben &c., que de haberse hecho y inventado la dicha granjería de la seda ha redundado en gran provecho y utilidad de esta tierra, porque con ella se ha poblado mucho esta ciudad, do se labra, de oficiales y tratantes della, y se mantie-
200
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
$
Hemos tratado hasta ahora casi exclusivamente de la materia prima, y nos falta ver cómo se labraba aqui mismo. El acta del cabildo de 17 de Septiembre de 1540, antes citada, nos señala el principio de las manufacturas de seda. México era el centro de esta industria, en virtud de una orden que dió el virrey Mendoza para que toda se trajese aqui a labrar,' probablemente con el objeto de vigilar los telares, a fin de impedir que el público fuese engañado con malas fábricas, y de reducir el oficio á gremio, como en efecto se hizo, conforme á las ideas de la época. Pero de esa orden se agraviaron los cosecheros de Oajaca, y aquella ciudad ocurrió al rey, expresando que allí era donde se cogía más seda en toda la tierra, y pidiendo que se permitiesen los tintoreros y tejedores, **porque diz que es más la costa que hacen en irlo á labrar y beneficiara México, que vale lo principal El rey, en cédula de 18 de nero de 1552, cometió la decisión del punto al virrey Velasco.* Ignoro cuál sería la resolución de éste: el hecho es que en México se estableció el gremio, con sus veedores y mayorales, que se nombraban anualmente, según se ve por muchos acuerdos de los Libros de Cabildo, de que citarémos algunos. En 30 de Diciembre de 1542 se recibió por vecino á Esteban de Porras, terciopelero. En 22 de
Enero de 1 543,4 petición ‘‘de los oficiales de tejer seda desta cibdad, se proveyó por veedor de los terciopelos a Pablos de Tapia, tejedor de terciopelo, é por veedor
de rasos é tafetanes á Martin Diaz, te-
nen mucho número de gente, así españoles como indios que la benefician: digan lo que saben.— 283. Item, si saben &c., que porque en el criar de la dicha seda había desorden, el dicho visorrey, porque los indios no fuesen fatigados, ni criasen sino lo que con facilidad y sin vejación podían, y porque se criase é hilase con más perfección, moderó la cantidad de semilla que en cada pueblo se había de criar: digan lo que saben.” Col, de Doc. para la Hist. de México, tom. 11, pág. 136. 1 Gomara, Crónica, apud Barcia, cap. 236. 2 Puca, Cedulario, fol. 138 vto., de la antigua edición, ó tom. 11, pág. 246 de la nueva.
[1574
jedor de lo susodicho é de terciópelo é damasco, é por acompañado de los susodichos á Francisco Durán Cornejo, tejedor de todas las dichas sedas, é por escribano a Alonso Muñoz, oficial del dicho arte, é por mayordomo á Hernando de Robledo, tejedor de terciopelo.” En 15 de Junio del mismo año se dice que había en la ciudad telares de terciopelo y otras sedas, sobre lo cual estaban hechas ordenanzas, y que muchas personas tenían los dichos telares fuera de la ciudad, en Tacuba;y otras partes, lo cual no era conveniente, por los fraudes que se podían hacer: por tanto se mandó que no hubiese telares sino en la ciudad y dentro de la traza, es decir, dentro del cuadro sefialado para habitación de los españoles, no en los barrios ocupados exclusivamente por los indios. El virrey Mendoza confirmó esta ordenanza. Continúan en los años siguientes los nombramientos de veedores y mayorales del gremio. Los indios se daban también al oficio. Bernal Diaz lo asegura, y el P. Motolinia dice que hacían **guantes y calzas de aguja de seda, y bonetillos de seda y también eran bordadores razonables."' Por otra parte, el inglés Enrique Hawks, que andaba por aquí en 1572, dice: **Cógese mucha seda y hacen de ella toda suerte de tejidos, como tafetanes, rasos, terciopelos de todos colores; y es tan buena esta sedería como la de España, salvo que los colores no
son tan perfectos; pero los negros son mejores que los de España.” Su compatriota Miles Philips nos refiere que por
los años de 1579 se ajustó en México
con un tejedor de sedas, para que le enseñara á tejer gorgoranes y tafetanes.* El P. Acosta, que por aquel entonces anda-
ba aquí, dice que la seda de Nueva España se exportaba al Pert; que se daba muy bien en la Misteca; que se hacían
| Trat. IIT, cap. 13. 2 Boletín de la Sociedad de Geografía y Estadis. tica, 2* Epoca, tom. J, pág. 520; tom. II, pág. 6.— Gergoráx era una tela de cordoncillo, semejante 4 la que ahora se llama reps.
1574]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de ella tafetanes buenos, damascos y raSos; pero que aun no se labraban tercioelos.' Esto último está desmentido por
201
de esta materia. En la Misteca había dis-
minuido ya muchísimo la cosecha. Escribiendo el corregidor Andrés Aznar de Cozar la descripción de su pueblo de Juscesado ya esa fabricación. En la cuenta tlahuaca, en la Misteca baja, dice: **Seda de gastos del entierro de D. Pedro Cor- crían en estos dos pueblos muy poca: tés, IV Marqués del Valle, verificado en Seda se cría muy bien en Mistepec, sal1629, aparecen veintiocho onzas de seda vo que crían poca.”' El corregidor de negra de la Misteca, á siete reales onza, Huautla (Misteca alta), Melchor Suarez, y tres varas de tafetán negro de la tierra, dice: **Se da y cría seda y grana, é quea doce reales vara.* Recuerdo haber vis- riendo cultivar é trabajar, se darán todas to además un inventario de testamenta- estas cosas en cantidad :”*luego no era ria, del año de 1642, en que hay piezas mucho lo que se recogía. En Oajaca sude ropa, hechas con telas de seda nacio- cedía lo mismo. Juan López de Zarate, nales. Todavía en 31 de Mayo de 1694 corregidor del pueblo de los Peñoles, predicó el Lic. D. Francisco Javier Pala- nos informa de que ““crían alguna seda, vicino y Villarrasa, en la iglesia del Cole- aunque poca, que no cogen cada año sino gio de Niñas, un sermón en la fiesta que hasta veinte libras.””* Al mismo tiempo celebró el gremio del ““Arte mayor de la el presbítero Pedro Franco, en su desSeda." Segün Gage, la calle de S. Agus- cripción de Antequera (Oajaca) decia: tín en México era la preferida por los ** Es tierra muy cómoda para criar seda, mercaderes de seda;* y de la importancia sino que hay pocos que la quieran criar, de la industria puede juzgarse por el he- por la mucha que se trae de la Misteca.”* cho de que el Marqués de Mancera de- En Izatlan (Oajaca) su corregidor Goncía á su sucesor, que ella ocupaba ““buena zalo Velazquez de Lara decía: ** Benefiporción” de la plebe, y que por haber cian la seda en esta provincia, y cógese en ella como cantidad de cien libras cada decaido se fué aumentando esa gente.‘ No es fácil señalar á punto fijo cuándo año, poco más ó menos."5 El vicario de comenzó la decadencia de tan rica gran- Iztepec (Oajaca) Fr.Andrés Méndez rejería, aunque no cabe duda de que siguió duce á dos ó tres los indios que criaban de cerca á su introducción. Cuáles fue- seda, y añade ““que si se diesen á ella se ron las causas del mal, lo irémos viendo. daría muy bien."^ Por varios de los tesYa en 1552 decía Gomara: “Hay mu- timonios aducidos se ve que la negligenchos telares é infinitos morales, aunque cia de los indios tuvo gran parte en la los indios lo procuran mal y poco, di- baja de la cosecha; pero hubo otras cau-
los Libros de Cabildo: tal vez habría
ciendo que es trabajoso, y es por ser ellos perezosos, por la mucha libertad y franueza que tienen.”* Si ocurrimos 4 las stadisticas formadas por orden de Felipe II en los años de 1579 a 82, hallarémos algunas noticias curiosas, acerca 3 Lib. IV, cap. 32. 2 ALAMÁN, Disertaciones, tom. II, Ap. 2, páginas 74, 753 Nueva Relación (París, 1838), pte. I, cap. 21. — El nombre de “la Alcaicería,” que aun conserva una de las calles de México, indica que allí había comercio de sedas. 4 Col. de Doc. Inéd. para la Hist. de España, tomo XXI, pág. 444. 5 Cróxica, ubi supra.
I 8 de Enero de 1580, MS. original en mi poder. 2 26 de Marzo de 1580, MS. id. id.— El virrey Enríquez en la Instrucción á se sucesor (1580) habla también de la seda que se cría en la Misteca,
encarga que se fomente. Col. de Doc. Inéd. para la
Hist. de España, tom. XXVI, pág. 382.—Gage, que viajaba por aquellos rumbos en 1626, dice que saliendo de un pueblo que llama Zumpango “‘se encuentra la sierra de la Misteca, donde hay muchos y ricos pueblos de indios que hacen un gran comercio de seda, que es la mejor de todo el país.” Nueva Relación, pte. II, cap. 7. 3 20 de Agosto de 1579. MS. original en mi poder. 4 MS. id. id.
5 13 de Octubre de 1579. MS. id. id. 6 10 de Enero de 1581. MS, id, id.
202
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
sas que coadyuvaron á ella. En Querétaro, el alcalde mayor juzgaba que la seda se daría muy bien en aquel pueblo; **pero viene ya tanta de las islas Filipinas, dice, que no habrá necesidad de dar en esta granjería."' La introducción de la seda de China perjudicaba en efecto notablemente á la de acá, aunque las manufacturas de aquella eran despreciables por su mala calidad, según el virrey Enríquez.* Y no contribuyó poco al daño la prohibición de comerciar con el Perú, adonde como vimos, se exportaba seda mexicana: así lo asegura el Marqués de Mancera, en la Instrucción á su sucesor (1673).* Otra causa nos da á conocer el corregidor de Tiripitio: ““Seda se hacía mucha en los subjetos, porque hay muchos morales, y la tierra es de muy buen temple para criarla: hánla dejado por las muertes de tantos como murieron en esta pestilencia.” Se refiere sin duda á la de 1576, porque esto se escribía en 15 de Septiembre de 1580.* Encontramos, por último, otro motivo de decadencia, el más extrafio de todos: era que algunos frailes veian con disgusto la cría de la seda, considerándola como nociva al bien espiritual de los indios. Consta nada menos que del testimonio del virrey Mendoza, quien, hablando de los pafios y la seda, se expresa de este modo en la Instrucción á su sucesor: * Esto ha crecido algunas veces y bajado por causa de algunos religiosos que por venir la cría en cuaresma les parece que los indios no
acuden á los sermones y doctrina, y por este impedimento otros dicen que para ser cristianos no han menester bienes temporales, y así esta granjería y las demás, crecen y menguan."* Mas lo que dijo el virrey en general y embozada. 1 Hernando de Vargas, 20 de Enero de 1582.
MS. id. id. 2 Cartas al Rey, 5 de Diciembre de 1573 y 9 de Enero de 1574, apud Cartas de Indias, págs. 293,
e Col. de Doc. Inéd. para la Hist. de España, to-
297.
mo XXI, pág. 444. 4 MS. id. id. 5 Instrucción, loc. cit.
[1574
mente nos lo declara mejor Gabriel de Chavez, señalando en su Relación de Meztitlan un caso particular: Fr. Nicolás de S. Pablo hizo descepar una viña que hácia 1556 había plantado Alonso de Villaseca, diciendo que era en mucho daño y vejación de los naturales. ** Este mismo
fraile, prosigue el autor, hizo también cortar muy gran cantidad de morales, de que se hacía seda y muy buena en este valle, por la misma razón dicha, y hoy día hay reliquias en este valle, de los morales cortados.” ¡Qué contraste con el afán de los primeros religiosos en enriquecer la tierra, y con el entusiasmo del buen padre Motolinia al referir los adelantos de los nuevos cultivos introduci-
dos por los españoles! ¡Cuán diferentes eran el Fr. Nicolás y el santo obispo Zumárraga! El P. Burgoa (1670) hablando de la seda y de la cochinilla en Oajaca, carga ya alguna culpa á los españoles, pues dice que ““escarmentados (los indios) de las vejaciones que por estos géneros les hacían las justicias, hoy es cosa ténue.”' Sin embargo, el escarmiento no debió ser completo, porque si la seda desapareció, la grana ha permanecido. Torquemada creía que la seda acabó en el Valle de Atlixco porque la semilla del gusano se moría y era preciso traerla constantemente de otra parte. El caso es que en su tiempo (1613) ya no quedaban allí ni morales.* A mediados del siglo pasado, el cosmógrafo Villaseñor, al tratar del pueblo
de T'epeji de la Seda, escribe: ** Diéronle este sobrenombre por la mucha que antiguamente se beneficiaba eh su distrito; pero en la actualidad sólo le ha quedado la memoria de la opulencia que gozaba en tan estimable comercio, ignorándose la causa de que totalmente se baya perdido; aunque se puede inferir que sería por la desidia con que se tratan muchas cosas que cultivadas servirían de alivio al común del reino, pues se verifica no ser el 1 Geográfica Descripción, ubi supra. 2 Lib. III, cap. 32.
1574)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
defecto de la tierra, que por la mayor parte es pingue, fértil y amena, sino de sus habitadores, no inclinados todos al trabajo y cultivo de ella."* Alcedo dice que la decadencia ** puede atribuirse a los naturales del pueblo, poco inclinados al trabajo y naturalmente desidiosos, porque el territorio por la mayor parte es pingüe y fértil.” En otra parte refiere que el pueblo de la Seda en Oajaca se llamaba asi **por la abundancia de gusanos de seda que tenía antiguamente, de que sacaban sus naturales mucha utilidad; pero persuadidos neciamente que por esto bían de ser perseguidos, no sólo abandonaron este comercio, sino que inutilizaron los morales.”* En ninguna de las causas enumeradas se ve la mano del gobierno. Por el contrario nunca cesó de procurar el fomento de estas y otras industrias. El $ 62 de la Ordenanza de Intendentes (1786) dice
así: “Asimismo será muy conveniente que procuren fomentar las abundantes cosechas de algodón que se da en todos los países cálidos y templados, y de la seda silvestre que se produce en las sierras de la Misteca y otros parajes de aquel reino. Y
para que este fruto, el de la lana burda y fina lavadas, de que trata la ley 2, tit. 18 lib. 4, y el cáñamo y lino, en cerro ó hilados, se traigan á España como materias primeras muy útiles al comercio y fábricas, les concedo á todos la misma libertad de derechos en su salida y entrada por los puertos, que goza ya el aldón de mis dominios de América.” 1 conde de Revillagigedo, que nada descuidaba, fijó también su atención en la seda, como puede verse en los párrafos siguientes, de su famosa Instrucción: “381. Para la seda hay también muchos sitios convenientes, como que la hay silvestre en el Obispado de Oajaca, y muy parecida á la que se beneficia con los gusanos de seda en Europa y sia.
1 Theatre Americano, tom. I, pág. 323. 2 Diccionario de América, tom. V, pág. 88; tomo IV, pág. 536.
203
* 382. El fomento de una y otra es recomendado á los Intendentes, por un articulo de la ordenanza de estos magistrados. Tomé yo varios informes y remiti á la corte varias muestras de seda silvestre en carta n? 314 de 31 de Diciembre de 92, con un informe del director de la Expedición Botánica, en que hacía ver lo dificil que era sacar utilidad de una producción natural luego que empezase á hacerse apreciable, pues dedicándose á cogerla y buscarla, y no habiendo un interés particular que los moviese á mirar por la conservación del insecto que la produce, se aniquilaría muy pronto, impidiéndose la regeneración, y que por lo mismo seria mucho más conveniente el propagar el cultivo de la seda ya conocida que produce el gusano que se cría y alimenta de la hoja de las moreras, para lo cual habia aquí terrenos muy excelentes. «383. En 28 de Febrero de go me dirigieron dos vecinos de Querétaro un paquete de capullos y once de seda cosechada en aquella en los años anteriores, y manifestaron las grandes proporciones de aquel terreno para la cria de gusanos á muy poca costa, y con mucha utilidad de aquel vecindario. ** 384. Mandé que me informase el Director de la Expedición Botánica, y lo hizo diciendo: que la seda era de la
clase más superior que se cosecha en Europa y Asia: que este ramo de industria era muy proporcionado al carácter de estos naturales y circunstancias del clima, como había acreditado la expe-
riencia en Tula, Oajaca y en otras partes en que se habia llevado la seda, en todas las clases de cruda, floja, pelo y torcida: que pasando de cincuenta mil libras las que se traen á este reino del de China, podrían quedarse en él los tres-
cientos mil pesos que se extraen anual-
mente en su compra: y toda la Huasteca y costa del sur en donde la continua humedad y la frondosidad de los árboles podrían proporcionar no una sola sino dos cosechas de este precioso fruto.
204
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
385. El fiscal de lo civil fué de dictamen de que porel intendente de la provincia se instruyese más este importante asunto, y con efecto se le remitió para este fin, y en el informe que dió, refiriéndose á otros varios que había adquirido, se descubrieron en mayor grado las ventajas que de la propagación del cultivo de la seda debían resultar a la Real Hacienda, al comercio y al público; y concluyó proponiendo que, respecto á que el real erario no podría sufragar los costos de este establecimiento, tal vez sería fácil al Tribunal del Consulado fomentarlo, dándole para ello facultades y conocimiento privativo hasta que se hallase en estado de perfección y reintegrado de los suplementos que hubiera hecho. “386. Oyóse a aquel Cuerpo, el cual manifestó los justos motivos que advertía para aplaudir el proyecto, y sus vivos deseos de que se pusiera en práctica; pero que no podía encargarse de dirigirlo por falta de inteligencia en la materia, por estar cargado de atenciones de su instituto, y tener sus fondos empeñados en gruesas cantidades que había gastado en beneficio del rey y del público; y por último, le pareció más conveniente y acertado el que se concediese privilegio exclusivo por diez años á un sujeto particular llamado D. Fernando de Mendoza, muy inteligente en la materia, para que cultivase en las jurisdicciones de Tula ó Ixmiquilpan; y aunque pareció esto bien al fiscal, no tuvo efecto, por no haberse acomodado á ello Mendoza, quien propuso que de los fondos de comunidad de los pueblos de indios de am. bas jurisdicciones se sacasen los gastos necesarios, obligándose los espafioles, por carga concejil, al plantío de moreras y morales; y aunque el fiscal protector convino en la entrega de caudales, con el correspondiente permiso y bajo fianzas, y asi lo admitía Mendoza, pensó de muy distinto modo el fiscal de Real Hacienda, recordando los quebrantos que
por tales disposiciones habían sufrido
unos caudales tan recomendables, y opi-
[1574
nando que lo mejor sería quese encargase de esta empresa el Tribunal del Consulado, fomentándola el rey con exención de derechos y otras gracias que fuesen de su real agrado, á quien se diese cuenta: que se circulase orden á los intendentes y ayuntamientos á fin de que hiciesen formar en los pueblos de indios, en las haciendas y ranchos de españoles almácigos hasta que se pusiesen en estado de ser trasplantados los renuevos por los que se quisiesen dedicar á su cultivo; y por último pidió que se oyese el voto del Real Acuerdo. “387. Este convino con el fiscal de Real Hacienda en las dificultades que había para establecer el proyecto: que desde luego lo único que se podía hacer era expedir la circular á los Intendentes y dar cuenta aS. M., debiendo también tenerse en consideración el perjuicio que podía seguirse al comercio de Filipinas en privarle de uno de los principales renlones en que consiste el cargamento de a nao, y que S. M., llegando a su real noticia, procuraría recompensar aquella pérdida con otros beneficios y auxilios á los habitantes de aquellos dominios. Así se hizo todo, y di cuenta al rey, por el Ministerio de Hacienda, y en carta de 31
de Diciembre de g2. “388. Ocurrieron después los intendentes de San Luis Potosi y Yucatan pidiendo semillas é instrucciones para el cultivo: determiné que se comprasen de los bienes de comunidad, en lo cual convino el fiscal de Real Hacienda, respectoá que su corto costo podía causar muy ligero perjuicio, é hice formar la instrucción metódica, sacandola de una Memoria de las de la Sociedad Económica de Madrid, y del Arte de la cría de gusanos de seda, escrita por D. Juan de Lanes y Duval, y la circulé á todos los Intendentes, habiéndola impreso en fines del año de 93, en ciento treinta y dos artículos. ** 389. Se espera la resolución de la corte sobre este asunto, que puede ser de los de mayor interés y consecuencia en estos reinos, y de los de mayor in-
1574]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
205
fluencia para el comercio, asi de él como. apenas para sostenerse. Nosotros, dueños ya de nuestra suerte, hicimos, por de la Asia y Europa.” Desde los tiempos de Revillagigedo
hasta el fin de la dominación española no encuentro otra mención de la seda. La corte de España estaba ya sobradamente ocupada con la terrible revolución francesa que amenazaba trastornar toda la Europa, y no podía atender a mejorar la agricultura ó industria de la colonia: en ésta comenzaban los ánimos 4 alterarse, y los virreyes sucesores de Revillagigedo más hubieron de atender 4la defensa del país contra invasiones extranjeras y conspiraciones interiores, que a las ocupaciones pacíficas de otros tiempos. La guerra de independencia acabó de trastornarlo todo, y nadie pensaba en
desgracia, lo que todo el mundo sabe. Mas tan patente era la importancia de este ramo de riqueza pública y privada, que la agitación continua de los tiempos no impidió que se hiciesen esfuerzos para revivirle. Aun hoy se continúan; pero siempre han sido infructuosos, como sucede en toda empresa cuando se trata de adoptar, sin reformas prudentes, los sistemas y aparatos extranjeros; buenos, sin duda, en otras partes, como resultado que son de la experiencia, pero inadecuados á nuestro clima, gente y modo de vivir. La cosecha de seda no es para grandes establecimientos, sino un precioso recurso para las familias pobres del
adelantar, cuando el mayor alin bastaba campo." 1575
65. THESORO SPIRITVAL DE || pobres en légua de
Michuacá: Dirigida || al muy Illuftre y. R. Señor Don || Fray Ioan de Medina Rincon|| Ele&o dignifsimo Obifpo||de la dicha Prouincia.| Por el muy. R. Padre Fray Maturino||Gilberti de la ordé de los menores. Un Calvario. EN MEXICO,|| Con licencia, por Antonio de Spinofa.||1 57 5. En 8?, letra romana.
11 ff. preliminares, numeradas, que contienen: Portada: licencia del virrey D. Martín Enríquez; id. del obispo electo de Michoacan, D. Fr. Juan de Medina Rincón; id. del comisario Fr. Miguel Navarro; id. del provincial de Michoacan, Fr.Juan Baptista de Laguna; aprobación del Chantre de Michoacan; id.del Br. Juan
de Velasco, canónigo; id. de Fr.Gil Clemente; id. de Fr. Pedro de Palacios; otra de Fr. Gil Clemente: tabla de los capítulos: Epístola dedicatoria, de la cual copio lo siguiente: «4| Y parando me a péfar la gran ceguedad, que defde treinta y mas años, he 1 Quien desee mayores noticias acerca de la materia aquí tratada, y sobre todo, de las tentativas hechas desde la Independencia hasta hoy para extender en México la industria de la seda, puede consultar con fruto el interesante folleto intitulado ** Apuntes
históricos sobre el cultivo de la seda en México”
(Bruselas, 1883), publicado por mi amigo el Sr. D. Angel Núñez Ortega, nuestro ministro en Bélgica, de cuyo trabajo, recibido 4 última hora, he podido tomar algunas noticias antiguas que se me habían ocultado.
206
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 575
vifto y veo, anfi é algunos miniftros como & los miniftrados por falta defta doctrina
y enfefianga chriftiana, y que los mas de. les curas fe contentan, y fe tienen por muy fatiffechos en dezir vna miffa € fus ti&pos, y bautizar a los niños, cafar y enterrar fin ningun genero de fermon y predicacion Euangelica. Y hauiendo me dado
el Señor mifericordiofaméte particular noticia de las léguas, y el modo de efcreuir en ellas, con efperanga, que có mis trabajos, y con el fauor de los Perlados podria
facilméte fuplir tá notable falta: me he occupado muchos tiépos en efcreuir y ordenar muchos y muy vtiles T'ractados é fiete léguas: de los gles folaméte fe aprouechan algunos Religiofos y clerigos, facádo dellos alguna doctrina. Y Y moftrádose agora arrepétidos por auer tá malaméte refiftido la manifeftació de táto bié, y dffed-
do hazer libro d nueuo y ¿ algüa manera fatiffazer la culpa d tata y tà luéga cótradictió, me há importunado a d yo ordenaffe en la légua de Michuacá el Flos San&orum de los Sanctos y fanctas que fe celebran en efta nueua Efpaña. Y lo tocante a las fieftas principales del Señor y de fu bendita madre, y que juntamente con efto
trafladaffe de Romance caftellano en efta lengua vna Doctrina Chriftiana intitulada Luz del alma, con vn centenario de Sermones dominicales y Sanctorales, y otras materias de comun doctrina predicables. Y affi conftreñido de zelo y piedad Chri-
ftiana, y con deffeo de agradar a mi fefior Dios, y aprouechar a las animas, por la fangre preciofiffima de Chrifto redemidas, lo he puefto por la obra. Y Y lo que mas
particularmente ha parecido mas conueniente para todos: es efte Tractado intitu-
lado Theforo Spiritual de pobres: en el qual fe tra&a lo que en la Tabla de la obra efta apuntado. Y Y fegun la opinion de todos, fin contradiccion alguna, fe haria muy gran feruicio a nueftro fefior Dios, fi fe imprimieffe y falieffe a luz."
En la vta. de la foja 11 hay un S. Francisco (el mismo de la portada de los Coloquios del P. Gaona, cuya fotolitografia puede verse), con la acostumbrada leyenda: Signasti, Domine, servum tuum Franciscum signis Redemptionis nostre.
En la foja 12 comienza la obra, con este título:
THESORO SPIRITVAL || De Pobres, y pan de cada dia muy fabro || fo: que
es vna breue, y muy compendio ||ía Doctrina, en la lengua de Michuacan,|| declaratiua de los myfterios de nueftra||fan&a Fee catholica, y de la ley de Dios,|| y de todo lo contenido en la comun Do || &rina, que a los fieles fe fuele enfeñar. Y||a
efta, fe figue otra declaracion a cerca||de las promeffas diuinas a los buenos: y|| amenazas a los malos. Compuefta y or-|| denada por el. R. Padre Fray Maturi-
no || Gilberti, Frayle menor: mandando fe lo||fus Perlados. Dirigida al muy ylluftre y ||Reuerendifsimo Señor, Don Fray Iuan||de Medina, Obifpo meritifsimo
de la di-|| cha prouincia de Michuacan: y por fu || mandado vifta y aprouada, y dada fu li-|| cencia, para que fe imprima. Iuntamente||con la del muy. R. padre Fray Iuan Bap-||tifta d Laguna, Prouincial. Ponefe al pri|| cipio Ja pequeña Doctrina Cartilla, emen || dada y corregida, de los yerros, que en || las primeras imprefsiones tenia.
A la vuelta hay un título que dice EN INDIO, y t4 líneas en tarasco. Sigue la Cartilla, parte en tarasco, y parte en latín ó castellano: el título de las páginas,
desde la 12 vta. hasta la 32 fte., es E"CARTILLA || PARA LOS NI-
NOS} Esta es sin duda la Cartilla impresa ya en 1559, de que habla Beristain:
1575]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
207
por lo menos, empieza aquí con las mismas palabras que copia aquel biblioteca-
rio. La vta. de la foja 32 está llena con un grabado de un santo. El fte. de la 33 empieza con este título HVRENGVARERI. Todo el texto está en tarasco, y en castellano solamente las cabezas de las páginas, de esta manera: [4 THESORO SPIRITVAL 41 DE LOS POBRES 4} Termina en la foja 302,
en cuya vuelta se ve el escudo del impresor, con su leyenda, y abajo: MEXICO.|| En caía de Antonio de Spinosa. 1575. Tanto la portada como todas las páginas, estan dentro de una orla. (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. D. José F. Ramirez: tengo otro con la portada en facsimile, y
varias hojas manuscritas.— El del Sr. Ramirez, también defectuoso, se vendió [n° 836] en £ 57 — 8% 285. — Leclerc [1878, n? 2435] anuncia otro, falto de 11 fojas, en 2000 fr.— $ 400.)
PAG OAS son las noticias que nos quePEA dan de la vida de Fr. Maruriaa?) No GILBERTI. Era francés de na-
ción, y tomó el hábito en la provincia de Aquitania, de donde, atraido por la fama de las conversiones que se obraban en Nueva España, pasó à ella, en 1542, con su paisano Fr. Jacobo de Tastera ó Testera, siendo ya teólogo consumado. En 1558 estaba en el convento de México, y se dice que á fines del mismo año ó principios del siguiente pasó á la provincia, entonces custodia, de Michoacán. Mas esa opinión está sujeta á graves objeciones, porque en 1558 y 59 publicó aquí sus principales obras en lengua tarasca, como puede verse en este libro; y no es en manera alguna probable que en México aprendiera esa lengua con una perfección que sólo puede dar el largo trato con los naturales. Tiene, pues, mayor fuerza el testimonio del cronista La Rea, quien asegura que el P. Gilberti fué en derechura a la provincia de Michoa-
cán. Corrobórase la especie con la noti-
cia que nos da Mendieta (lib. IV, cap. 5) de que al erigirse en 1535 la dicha custodia, se pactó que la provincia del Santo Evangelio le daría la tercera parte de los frailes que vinieran de España; y en consecuencia, al llegar Fr. Jacobo con su misión en 1542, sería Fr. Maturino uno de los destinados á Michoacán. La venida á México tendría por objeto cuidar
de la impresión de sus obras, y hubo de volverse á su provincia, donde fué gran redicador de los indios, quienes gusta-
ban tanto de sus sermones, que como el
buen padre no pudiese caminar, á causa de la enfermedad de gota que le aquejaba
reciamente, llevabarie ellos en hombros
cuatro y cinco leguas, sólo porque les predicase. Fué guardian de Zinapécuaro, y viendo que se acercaba el término de su vida, se hizo llevar al convento de Tzintzuntzan, para morir en él, como se verificó á poco tiempo. Dispútanse este venerable padre las dos provincias de México y de Michoacán: la primera le considera suyo por haber venido antes á ella y por la mansión que hizo en el convento de México; la otra alega que en ella murió, después de haberla ilustrado con sus virtudes, predicación y santos ejemplos. : Entre los biógrafos del P. Gilberti, sólo Betancurt sefiala fecha à su fallecimiento, que pone en el día 3 de Octubre de 1535, lo cual es errata evidente, porque ni siquiera había venido entonces á la Nueva España, y no hay duda de que vivía cuando publicó el Tesoro de 1575. El P. Mendieta, con haber escrito las vidas de tantos varones ilustres de su orden, omitió la de nuestro Gilberti, y como habla únicamente de Jos religiosos ya difuntos, pudiera creerse que la omisión provino de que aun vivía el padre,
208
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1575
cuando se escribió la Historia Eclesiástica la de 1575 se dice ““enmendada y correIndiana, es decir, en los últimos años del ““gida de los yerros que en las primeras siglo XVI. Pero en el libro 1V, cap. 44, * impresiones tenía.” El plural denota que al hablar de los escritores en lenguas in- además de la de 1559 hubo otra ú otras. 7? El Vocabulario tarasco, 1559 (n? 34). digenas, dice: ‘Fr. Maturino Gilberti, de nación francés, compuso y dejó impreso en la lengua tarasca un libro de doctrina mencionado en el presente n? 65. Vi además, hace años, unos Sermones cristiana, de marca mayor, en que se contiene todo lo que al cristiano le convie- en tarasco, MS., y por descuido no tomé ne entender y saber para su salvación.” descripción de ellos. Como se ve, no hay en esta lista ninEste pasaje no deja duda de que para entonces había ya fallecido el P. Gil- guna obra en otra lengua indígena, que no sea la tarasca, ni Jos biógrafos dicen berti. Extrafio es que el P. Mendieta le atri- que Fr. Maturino escribiera en otra, ó la buya una sola obra, siendo asi que pu- supiera. Sin embargo, en el párrafo de blicó ocho por lo menos, sin contar las la dedicatoria, arriba trascrito, dice él mismo, que había ocupado muchos tieminéditas, á saber: 1? El Arte de la Lengua Tarasca, 1558 pos en escribir y ordenar ““muchos y (n? 31), no mencionado por Beristain. muy útiles tratados en siete lenguas.” De2? El Tesoro Espiritual, en la misma duciendo la francesa, la castellana, la lalengua, 1558 (n* 32), que nadie men- tina y la tarasca, que nos consta poseía, y en todas las cuales escribió 6 pudo esciona. | 3* El Diálogo de Doctrina Cristiana, cribir, aun quedan tres, que no sabemos en tarasco, 1558 (n° 33), que Beristain cuáles eran. Pinelo llamó Martín á nuestro autor: supone impreso en 1565, y que el ConFr. Juan de San Antonio le dedicó dos sejo mando recoger. 4° La Gramática latina, 1559 (n? 36). artículos, uno con el nombre de Marti5° El Compendio de la misma, id. nus Gilsberts, y otro con el de Maturinus 6* La Cartilla para los niños, en ta- Gilberti. rasco, de que no he visto la edición de (Gonzaca, pág. 1283.— MnpiETA, Hist. Ecles. 1559, citada por Beristain, sino la adjun- Ind., lib. IV, cap. 44.— PiNELo, Epit., pág. 108.— ta al Tesoro de 1575, que ha de ser la que Berancurt, Menol., 3 de Oct., y pág. 139.— La caps. 34, 36.— 'ToRQUEMADA, aquel bibliógrafo dice que se reimprimió Rea, Crónica, lib. I,
8° El Tesoro Espiritual de Pobees. 1575,
corregida, en dicho afio, y no una edi-
ción separada. Debe haber, sin embargo, alguna otra que no conocemos, porque
lib. XIX, cap. 33; lib. XX, cap. 55.—PriNELo-BanCIA, Epit., col. 735.—San Antonio, BiB/. Unie. Franc.,tom. II, páginas 336, 356.— BeRrISsTAIN, tomo II, pág. 33.)
1575 66. Doctrina Cristiana muy cumplida, donde se contiene
la exposición de todo lo necesario para doctrinar á los Indios, y administralles los sanctos Sacramentos. Compuesta en lengua castellana y mexicana por el M. R. P. Fr. Juan de la Anunciación, religioso de la orden del glorioso Doctor de la Iglesia Sant Augustín. Dirigida al muy Excelente Príncipe
DOCTRINA CHRISTIA NA MVYCVMPLIDA,DONDESECON: tiene laexpoficion detodo lo neceffario para Do Grinar alos Yndios, y adminiftralles los San.»
Gos Sacramentos.Compuefta enlengua CaftellanayMexicanapor elmuy Re uerendopadreFray luandela Anun ciacion Religiofo dela orden del gloriofo Do&ordcla Y glefiafant Auguftin.
Dirigida al muy Excellente Principedon MartinEnrriquez Viferrey geuernador y capitan generatenesta nueua Efpaña y brefidem que enella refide. tedel Audiencia real
En Mexicoen caja de PedroBalli 1$75*
1575]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
209
D. Martin Enriquez, Visorrey, Gobernador y Capitan general
en esta Nueva Espafia y Presidente del Audiencia Real que en ella reside. Un S. Agustin.
En Mexico, en casa de Pedro Balli. 1575. (Véase la fotolitografia.)
A la vuelta de la portada, el mismo escudo de armas que se halla en la del Vocabulario de Molina, de 1571, 1? parte.
En 4°, letra romana y cursiva: algunos títulos en gótica. Fs. 2? a 6*: Licencia y privilegio del Virrey.— Id. del Arzobispo.— Id. del pro-
vincial Fr. Alonso de la Vera Cruz, México, 22 de Mayo de 157 5.— Aprobacio-
nes del canónigo Juan González, y del Mtro. Ortiz de Hinojosa.— Dedicatoria del Autor al Virrey.— Prólogo del Autor **al Ministro del Santo Evangelio."
Páginas 1 á 275 fte., texto á 2 col., una en mexicano y otra en castellano: aquella en letra redonda, y ésta en cursiva. En la foja 275 fte., el colofón: A GLORIA Y HONRA DE DIOS NVESTRO |/ester y de la fiempre virgen
Santia Maria fu madre y feñora || nueftra, fenefce la Docirina Chriftiana muy digna de ||
ler fabida que compufo en lengua Mexicana y Caflel|| lana el muy Reuerendo Padre Fray Iuan || de la Anunciacion fub prior de Sant || Auguftin deffa ciudad.|| En Mexico en cafa de Pedro Balli.|| 1575. A
la vta. un grabado de S. Agustín que ocupa toda la página: es el mismo de la
portada de la Physica Speculatio de Fr. Alonso de la Vera Cruz (n? 30). Sigue en 7 ff. la “Tabla ve [o que en etta Boctrima || Criftiana fe contiene,”
en ambas lenguas, á 2 col., y la fe de erratas. La vta. de la ültima foja es blanca. (El ejemplar descrito está en mi poder.—Vendido otro, Fischer [n° 83], en £13.5 — $66.25.)
1575 67. ( Sermones para pu=|| blicar, p defpedir la Bulla ve la fancta cruta||Da: compueftos p tradusidos, en [égua Mel xicana p cattellana, (por mávado vel illuttrit|| imo (eftor don Pedro Moya ve Contre-]| ras, Arcovitpo Y fMexico,) por el muy reue|| tenvo Padre, Fray Juan de [a An=|| nüciacid, religiofo ve {at Auguttin. Un grabado de S. Agustin: el de la portada de la Doctrina Christiana del mismo autor (n? 66).
Y füexíco.dg l|Por Antonio de Spínola. 1575. A la vta. de la portada, dos aprobaciones, en letra romana. Siguen á la portada
otras 11
ff. sin foliar á 2 col., una en castellano y otra en mexicano. Precede al texto
el siguiente título, en ambas lenguas:
7 AG fe col] tiene bn Sermon pa-|[ra publicar la fancta Bulla, Gj] por 27
210
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1575
mandamiento del plluttrit|| (mo teftor don Pedro Mo=|| pa ve Contreras Arcobitpo || ve Mexico, computo p tradu || xo en la lengua ve los navales|| el mup RWeuerédo padre frap|| Jud ve la Annunciacion, Tub || prior vel monef= terio ve fant||Auguitin de Mexico. | En 4°, letra gótica.— Beristain erró asignando a este opúsculo la fecha de 1 577.
(El ejemplar descrito está en mi poder.— El del Catálogo Fischer, sin portada [n° 85], fué vendido en £ 2.2 = 8 10.50.)
1575 68. MISTICA THEO||LOGIA: EN LA QVAL SE NOS||en-
leña el verdadero camino del cielo, me-||diante el exercicio
de la virtud.|| Compuefta por el Seraphico Doctor fant || uan Euftachio Buena Ventura, Cardenal ||y Obifpo Albano de la orden de||Sant Francifco. Un escudo con el busto del Salvador. En Mexico en cafa de Pedro Balli.\\1575. En 8°, letra romana. No hay aprobaciones ni licencias, sino que á la vuelta de la portada comienza el prólogo. Contiene el libro, por todo, 60 ff. sin numerar. A la vuelta de la última se lee esto:
“Y Porque efte tractado facado en romance de vna miftica theologia que efcri-
uio el feraphico doctor fant Buenaventura. Es tan admirable para los religiofos y otras perfonas que fe quifieren exercitar en la vida efpiritual. Fue impreflo a gloria de lefu Chrifto y para el puecho de fus fieruos. En Mexico, con licencia en
caía de Pedro Balli. 1575.” (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. J.M. de Ágreda.— El del Sr. Ramirez [n° 131), falto de una hoja, se vendió en £4 =$ 20.)
1575 69. Arte de la Lengua Mexicana y Castellana, compuesta por el M. R. P. Fr. Alonso de Molina, de la orden de Sr. S. Francisco, de nuevo en esta segunda impresión corregida,
emendada y afiadida, más copiosa y clara que la primera. Dirigida al muy Excelente Sefior Visorrey &c. Un grabado de la impresión de las llagas de S. Francisco. México, en casa de Pedro Balli. 1576. (Véase la fotolitografia.)
@_Doctrina € boiftíana, muy vtil,y
neceflariaenaftellano, Abericanoy Otomí: tradu» sidsen lengua Oromípozelmuy.M. padre Fray Melichio:ve Gargas, vela o:den vefant Auge ftin, Pi020e Zitocpan.Oradenadapo2 má dadovel ylluftrifsimo y Reuerendif.
ve fimo fenio2 Bd Pedro Moya
Kontreras,Lrcobifpove de 2berico,Delconteio
RIRS
RS ESSHS AS
qu SHS ASRAS aad AAA
SAS
y co: iu Dhageftad licencia ím» p»efta.
CON
PRIVILEGIO.
En Mexico,encafa de Pedro Balli, Ado de, 15 7 6. .
i
1675]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
211
En 8°, letra romana. Licencia del Virrey, 1 foja.— Id. del Provisor Dr. Esteban de Portillo, 1 foja. — Parecer del P. Juan de Tovar, y licencia de la orden, 1 foja.— Epistola nuncu-
patoria, 4 ff., y son 8 las preliminares: en la vuelta de la última no hay más que
un escudo.— Prólogo y texto, ff. 1 4112. No hay colofón. (El ejemplar descrito está en mi poder. Otro, con hojas manuscritas, vendido, Fischer [n° 1153], en
= $ 140.) £ 28
1576 70. Doctrina Cristiana, muy util y necesaria,en Castellano,
Mexicano y Otomí: traducida en lengua Otomi, por el M. R. P. Fr. Melchior de Vargas, de la orden de S. Agustín, Prior de
Atocpan. Ordenada por mandado del Illmo. y R.”* Sr. D. Pedro Moya de Contreras, Arzobispo de México, del Consejo de S. M., y con licencia impresa. Un S. Agustín.
Con privilegio. En México, en casa de Pedro Balli. Año de 1576. (V €ase la fotolitografía.)
En 4°, letra gótica y romana, con muchos toscos grabaditos en madera. La vuelta de cada folio contiene el mexicano en una sola columna, let. gót., y el frente, que es en dos columnas, el castellano en una, let. rom., y el otomi en la otra,
let. gót. El ejemplar está muy maltratado é incompleto. Le quedan las ff. 1 4 23, y ade-
más la 27, faltándole todo lo que seguía á ésta. A la vuelta de la portada está la dedicatoria (en letra cursiva) y es como sigue:
“ Al Illuftrifsimo y Reverendifsimo. S. Dó Pedro Moya de Cótreras, Arco-
bifpo de Mexico, del cófejo de S. M. “Es la obediencia de tanta virtud y fuerga, Illuftrifsimo Señor, que haze aun a las cofas que no tienen algun principio ni rayz para crecer, fer fertiles y fructificar, como aura. V. Señoria ylluftrifsima vifto en las vidas de los Padres. Que fue de tanta efficacia la obediencia de un móge, a quien fu Perlado mando plantar una vara feca fin rayz y fin virtud: y obedeciendole, regádola y cultiuandola, hizo con
el fabor diuino, que brotafle y dieffe fru&o, Effo mefmo he fentido de mi fieruo
fin prouecho e inutil, mas confio en la Mageftad diuina, que por fubjectarme á la obediencia de. V. Señoria que me mando interpretar efta Doctrina Chriftiana en lengua Otomi, haziédo lo que es en mi, afsi en efta como en las demas obras, que muy presto faldran a luz, como a. v. Señoria coníta, fe a mucho de feruir nueftro _ Señor, y hazer fe gran prouecho en las almas: en el entretáto que lo de mas fe examina, puede. v. Señoria mádar, fe imprima efta, que aunque breue, es prouechofa,
212
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1576
y va la lengua Otomi muy propria y clara: y fera vn principio, para que con mas
animo, (cognofciendo ya no fer tan efpantable la lengua, como fe pinta.) Accepten lo futuro, confio en la bondad de Dios, que defpues de feguirfe fu feruicio, y bien comun de las almas no perdera el merito vueftra feñoria ylluftrifsima, cuyo feliz
eftado profpere nueftro Señor muchos años. De Atocpá, veinte y dos de Agofto,
de M.D.LXXVI. Illuftrifsimo Señor. Befa las manos a vueftra Señoria Illuftrifsima, Su obediente e yndigno Capellan. Fray Melchior de Vargas.” La foja siguiente comienza con el YA b c para la Lengua Otomí, y luego:
Los auitos para faber leer la lengua @Otomi ban a la poltre en la bltima hoja vefte libro. Manda fu Señoría ylluftrifsima a todos los Curas y Vicarios defte Arcobifpado,
que fo pena de diez pesos de minas, tengan y enseñen efta Doctrina Chriftiana a
fus fubditos, y fe la hagan tomar, para d fean inftruidos en las cofas de la Fe, como en ella fe contiene, y que no enfefien por otra, porque no aya confufion. Y ruega y encarga a todos los Perlados, afsi Obifpos como religiofos, afsi mefmo hagan enfefiar a los Indios por ella. A la vuelta comienza el texto en la forma ya dicha. Este fragmento es precioso porque nos da á conocer una obra y un autor de
que no he hallado otra mencion que la de Grijalva (Edad IIII, cap. 18), en estos términos: “Envió (el provincial Fr. Juan Adriano, electo en 1590) por su fundador (del convento de Atlixco) al P. Fr. Melchor de Vargas, presentado, persona de muchas letras y autoridad, definidor y visitador de las nuevas constituciones en la provincia." Beristain no le menciona, ni ningün otro bibliógrafo ó cronista de los que he podido consultar. El artículo de la última edición del Manuel du
Libraire (V, 1089) proviene de los apuntes que di á Mr. Brunet. De la dedicatoria resulta que el P. Vargas había escrito otras obras, las cuales
estaban prontas para la prensa, puesto que habían pasado ya á la censura. Aunque
no se indican sus asuntos, es probable que fueran análogos al de la presente, la cual mereció tal estimación al Sr. Arzobispo, que la declaró de texto para su clero secular, y la recomendó al regular. Pero á pesar de todo, casi nada sabemos de la vida del autor; y a no ser por el hallazgo casual de este fragmento, aun ignorariamos que hubiese sido escritor, como ignoramos el paradero de sus demás obras. ¡ Fan oscura, tan olvidada así está nuestra literatura! (El ejemplar descrito está en mi poder: le hallé en un tomo de Papeles varios mucho más modernos.)
1577 71. OMNIA|[DOMINI ANDREZA|4LCIATI NU EMBLEMATA.
Un Jesús historiado, con estos versos al rededor: Dulce tuum nostro figas in pectore nomen, Namque tuo constat nomine nostra salus.
1577]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
213
MEXICI || /» Collegio Sanétorum Petri ES Pauli, || Apud Antonium Ricardum.|| M.D.LXXVII.
En 4°, letra romana. Ejemplar maltratadisimo, que sólo llega á la foja 41. Véase el privilegio del n? 80. (De la biblioteca del Sr. D. J. F. Ramírez. Vendido [n° 23] en £3.15=8$ 18.75.)
1577 72. P. OVIDII
NASONIS| TAM
DE
TRISTIBVS |
QVAM DE PONTO. El mismo Fesás y los mismos versos que en el número anterior. Abajo: VNA CVM ELEGANTISSI|| mis quibufdam carminibus diui || Gregorij Nazianzeni.
MEXICI. || In Collegio San&orum Petri ES Pauli.|| Apud Antonium Ricardutn. || M.D.LXXVII. En 8°, letra cursiva. Fs. 1 á 4, portada y privilegio. (El mismo de la Jntroductio ad Dialecticam, n? 80.)
Fs. 5 á 37 el Ovidio.
Fs. 38 á 40, Joannes Sulpicii Verulani Carmen Iuuenile, De Moribus in Mensa servandis.
Fs. 41 á 53 fte.: Divi Gregorii Nazianzeni cognomento T beologi; Carmina panegyrica, Elegie, Epigrámata ac disticha.
Fs. 53 vta.a 55: Incipit Sedulii, Presbyteri, in quo Carmine reciproco dimidium versus primi finem complectitur versus secundi. Acaba así: Ad Iuuentutem.
Nemo cibum capiat, nisi consecratio fiat; Privetur mensa qui spreverit hec documenta. Vultum hilarum habe:
| Sal cultello capi
Quid edendum sit, ne pet Non depositum capi
|
;
Rixas et murmur fugi
Dum men- | Membris rectis sede
se accum- (|
bitis
y atis
Mapam mundam tene
—
Aliis partem oblatorum tribu-
.
Ne scalpatis cave | Morsa non rejici
|
Modicus;(si-crebsp) bib
ed.
Gratias Chrjsto.semper.agee .. b.
208v siu
ao
or se AS
Miracula Christi secundum Mattbeum mensibus elogiacis, ylottas'poesise lafinás deu-
pan las ff. 57 a 64. Al fin de ésta de repitel ¡lugar; año y nombre. del.impresor. (El ejemplar descrito era del Sr. D. J. F. Ramírez. Vendido [n° 642} en£14.10==87250.)
>
214
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1577
1577 73. Sermonario en Lengua Mexicana, donde se contiene
(por el orden del Misal nuevo Romano) dos Sermones en todas las Dominicas y Festividades principales de todo el año, y otro en las Fiestas de los Santos, con sus Vidas y Comunes.
Con un Catecismo en lengua mexicana y española, con el Calendario. . Compuesto por el R. P. Fr. Juan de la Anuncia-
ción, Subprior del monasterio de S. Agustín, de México. Un S. Agustín.
Dirigido al M. R. P. Mtro. Fr. Alonso de la Vera Cruz, Provincial de la orden de los Ermitaños de S. Agustín en esta Nueva España. En México, por Antonio
Ricardo, 1577. Está tasado en papel en
pesos.
Ela fotolitografía.)
En 4°, letra romana.
La vuelta de la portada es blanca.—7 ff. con los preliminares, a saber: Licencia
del provincial Fr.Alonso de la Vera Cruz.— Aprobación del canónigo Pedro de Na-
va.—1d. del Mtro. Ortiz de Hinojosa.—Licencia del virrey D. Martín Enríquez.— Id. del provisor Esteban del Portillo, —Dedicatoria 4 Fr. Alonso de la Vera Cruz.
Dice que había compuesto el Sermonario para que ‘‘se desterrasen de entre los minis“tros el gran número de cartapacios que andan escritos de mano, de doctrina tan
“varia, y tan indigesta y confusa; que es ocasión de perder el trabajo sin ningún
* fructo."— Tabla de los'Serriories que se contienen en este libro.— Tabla alfabética de los lugares comunes:y doctrina eu particular que se contienen en el Ser-
monario.— Avisos del autor al relipibso!fectot.'! En ellos dice que se proponía reimprimir la doctrina de 1575 corregida, y ‘sacar’& luz otras varias obras. Fs. 1 á 124, texto, en mexicano,á d'col. (la vta. de la última, blanca). Hay dos sermones para cada dia,‘el uno más ¡breve que el otro:
$ NICAN OMPE4|HVA YN. TEMACHTILLE| YNITECHPOVI $SANCTORAL. Un grabado de un Santo.
TEutum.
4
,
YC TEMACHTILOTIAZ CECEXIVH TICA:'YNIQVAC YMILHVIVH QVIZTIAZ || in ceceme Sanctome, yniuh tecpanticayancüican Calen||dario, oquimotlalili oquimotecpanili ypan naua|jtktolli, yn yehuatzin Fray Juan de la Anü||ciacion Teopixqui Sant Auguítin.
Do
EB
La vuelta en blanco. En la otta fojai FEN Atitor al religioso lector.” A la vuel-
ta comienzan los Sermones delos -Sáfitós; él mexicano (4 2 col.), siendo el primero
el de.S. .Antoriooy bad: oLa foja 127: nbottene folior la 128 está marcada 132, luego
rr; después la rh4yystgué hasta: da250 tres. blanca); con algunos errores é inte-
rrupciqnesien la.pumeráeión. 112 Y y.
“TD.
SERMONARIO
VA NG LE EN ICANA, DONDE SE CON-
MEX
TIENE(POR EL ORDEN DEL MISSAL vEVO ROMANO,) DOS SERMONES
en todas las Dominicas y Feftinidades principales de tado el año: otro en las Fieftas de los Santtos ,confas vidas, y Comunes.
GVA MEXICANA (ON UN CATHECISMO EN LEN fto por el reuerendo padre Elpañola, con el (alendario. (ompue
or del monaste7 uy Tuan de la s/dfunnunciacion, Subpri de Mexico. rio de fant e/fuguilin ad —
DIRIGIDO AL MVY REVERENDO PADRE MAEftro fray Alonfo de la vera cruz, Prouincial de la orden de los Hermitaños de (ant Auguftin,en efta nueua Elpaña.
EN MEXICO, por Antonio Ricardo. M.D.L X XVII. Eflataffadoenpapelen — pesos.
215
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
1577]
CATHECISMO || EN LENGVA MEXICANA Y|| ESPAÑOLA, BREVE Y MVY COMPEN ||D7OSO, PARA SABER LA DO-||&rina Chriftiana y enfefiarla.|| COMPVESTO POR EL MVY REVERENDO||Padre Fray luan de la Annunciacion Supprior
del||Monafterio de Sant Auguítin de| MEXICO. Otro grabado de S. Agustin, horrendo. Es una tosquísima copia del que figura
con el texto de la Doctrina en mexicano (á 2 col.).— Otra foja con una advertencia del autor al religioso lector. Fs. 231 4 267, la explicación de la Doctrina, a 2 col., una en castellano y otra en mexicano: la del castellano es mucho más ancha, y de letra más gruesa. En el frente de la foja 267 se halla el colofón.
A
GLORIA
Y
HONRA
DE
DIOS
nueftro fefior, y de la gloriofa virgen fanéta Maria fefiora nueítra, en el vltimo dia del mes de Septiembre fe acabo la imprefsion de aquefta obra, de Sermonario y Cathecifmo. Có puefta por el muy reuerendo padre Fray Iuan de la Annüciacion, Sub prior del monafterio de Sant Auguftin de aqueíta ciudad
de
EN
MEXICO.
MEXICO.
Por Antonio Ricardo Impreffor de libros. Año de. M.D.LXXVII. A la vuelta la fe de erratas. (El ejemplar descrito está en mi poder. Vendido, Fischer [n° 84], sin portada, £ 3.3 =8 15.75.
ar.JUAN DE LA ANUNCIACIÓN, naNY] tural de Granada, en Andalucia, wae tomó en México el hábito de S. Agustín por los años de 1554, teniendo cuarenta de edad. Fué varias veces prior
de los conventos de Puebla y México, rector del colegio de S. Pablo, y dos ve-
ces definidor. Falleció de ochenta años,
hacia el de 1594 (Griyatva, edad IIII, cap. 23). Sus escritos conocidos cons-
e
Con licencia.| En México, Por Antonio Ricardo.|| M.D.L XXVII. A la vuelta un párrafo en mexicano. 3 ff. sin número con el Calendario, en castellano.— 5 id. también sin numerar,
gO
en la portada de la Doctrina de 1575.
216
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
tan en el presente Catálogo con los n*66, 67 y 73D. Nicolás Antonio (B. 7. N.,1,634) menciona, con referencia al autor del 4/fabeto Agustiniano, un Fr. Juan de la Anunciación que escribió algo en len-
{1577 |
gua tagala, lo cual repitió Pinelo—Barcia. Si se trata de nuestro autor, es una equivocación, y lo peor fué haber añadido el bibliotecario español, que ese idioma es el de los indios mexicanos, no siendo sino propio de las islas Filipinas.
1577 74. DOCTRINALIS FIDEI||IN MECHOACA] NENSIVM INDORVM LINGVA: AEDITVS||.28 ADMODVM REVEREN-
DO PATRE FRATRE||loanne Metinenfi, Bethico, Auguftiniani
ordinis, & | Priore conuentus Cuifenfis.|| TOMVS PRIMVS.|| AD ILLVSTRISSIMVM ET REVERENDISSIMVM.|| D. Dominum
Fratrem Ioannem à Medina Rinconeum.| Michuacanenfem Epifcopum, eiufdé inftituti.|| ZCCESSERE SERMONES QVATTVOR SCILICET IN FESTO||/anéti loannis Baptifle in feftiuitate Apo-
flolorum Petri & Pauli. In fefo magni patris | Auguftini Ecclefre Doétoris. In feflo Sanéti Fracifci ordinisfundatore. Sigue un gran escudo, que en el centro tiene un corazón en el mar, atravesado
por tres flechas, y al rededorlaleyenda; SAGITAVERAS-TV DOMINE-COR MEVM:CHARITATE:TVA, y abajo:
MEXICI.|| Cum licencia, In edibus Antonij Ricardi Typographi.|| Via apoftolorü Petri et Pauli. Anno. 1577.
En fol., letra romana pequeña, á 2 col., en tarasco.
8 ff. sin numerar, que contienen: Portada, con vuelta blanca.— Licencia del virrey Enríquez, 15 de Diciembre de 1574.— Licencia del obispo de Michoacán, D. Fr.Juan de Medina Rincón, dada en Pázcuaro á postrero de Noviembre de 1 574, confirmando la licencia que sigue, y es la que habia dado el cabildo sede—vacante en
15 de Marzo de 1574.— Licencia del provincial de la orden de S. Agustín, Fr.Juan Adriano, en Tiripitio, a 1? de Mayo de 1 575.— Aprobación de los canónigos D. Die-
go Pérez, chantre, y Br. Juan Velasco, 13 de Marzo de 1574.— Aprobación del P. Fr. Alonso de la Vera Cruz, en Tiripitio, á 19 de Junio de 1574; dice en ella: ** Vi los Diálogos y Sermones en dos libros, en los cuales se contiene la Exposición
de los Artículos de nuestra sancta fe católica, y los Sacramentos de la Santa Igle-
sia, y los preceptos del Decálogo, y los Mandamientos de la Iglesia, y los siete pecados capitales, y las catorce obras de misericordia, con un Diálogo al cabo, de Meteorológicas impresiones cosas naturales” &c.
Dedicatoria latina al Obispo de Michoacán.
1577)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
217
Prólogo latino al lector.... ““librum hunc Doctrinalis fidei duobus bipartitum tomis in lucem edere decrevi....” ** Prologus in indorum lingua.” Fs. 1 á 61 (blanca la vuelta de la última) con sermones y diálogos sobre los Artículos de la Fe, todo en tarasco.— Foja 1 á 72 (nueva foliatura, y nuevas signatu-
ras) con sermones y diálogos sobre los sacramentos, en la misma lengua. “Tabula Sermonum et interrogationum de articulis Sancte Fidei."
2 ff. que terminan con el colofón: Finitus eft opus primi tomi Do-|| &rinalis Fidei ad laudem et glo-|| riam Omni-
potentis Dei eiufq; fácte matris virginis || Marie. Die. 17. menfis Februarij An-
no à|| Chrifto nato. 1578. In edibus Anto [nij Ricardi in Ciuitate Mexica-|| na iuxta
edes Apoftolorü|| Petri & Pauli.|| PE Ignoro si llegó à imprimirse el segundo tomo de esta obra; ni aun el primero
es mencionado por los bibliógrafos. He visto de él dos ejemplares: uno perteneciente al Sr. D. Agustín Zielh, y otro en poder del Sr. D. José F. Ramírez, falto
de las dos hojas de tabla. (Vendido [n° 838] en £16—$80.) No ha sido posible sacar fotolitografia de la portada, porque en ambos ejemplares está incompleta.
=i. ALONSO DE LA VERA CRUZ, uno Y] de los aprobantes de la obra, llaMEME ma al autor Medina Plaza, y le - califica de **gran lengua de aquella provincia.” Con el nombre de Plaza Medina, le cita Pinelo- Barcia (col. 919), y dice
que escribió: “Sermones sobre el Sim-
bolo de la Fe y en las domínicas y fiestas del año en lengua tarasca, según Graciano, Anastasis Augustiniana, fol. 119. Beristain no supo de él más, sino que era religioso agustino de la provincia de S. Nicolás Tolentino de Michoacán,” y que escribió ““Explicación del Simbolo de la Fe, en lengua tarasca 6 pirinda, y Sermones para los domingos y fiestas del año, en dicha lengua;” incurriendo
asi (y no por única vez) en el error de confundir las lenguas tarasca y pirinda. Ignoró, pues, Beristain, que la obra estaba impresa, y se limitó á copiar el artículo de Pinelo—Barcia. En la portada consta que nuestro P. Medina era andaluz, y en las aprobaciones, que fué también prior de Tacámbaro. Haberlo sido de Cuiseo, como se expresa en el título, da á entender que era persona de importancia, porque en aquella casa había estudios, y nos dice el P. Basalenque (Crónica, fol. 64 vto.), que allí **ponían por priores graves personas que pudieran ser espejo de virtud.” A esto poco se reduce lo que sé del P. Medina.
1577 75. WiContelsionario breue, en lenzdg| gua Mexicana p Cattellana:
compuelto por||el muy Keuerenvo Padre JFray AL || To de Molina, ve la orden Del Sell raphico Padre taut|| A rancifco. 28
218
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1577
Sigue un singular grabado, que no he visto en otro libro de la época. Representa al Salvador en pié, colocado en una prensa de dos tornillos, y vertiendo por las cinco llagas torrentes de sangre, que sale por bajo la prensa, y recogen dos ángeles en un cáliz. Al rededor se lee: q EN MEXICO.| EN CASA DE PEDRO BALLI.|| 1577. En la vuelta de la portada la licencia del virrey D. Martin Enriquez. Fs. 2 a 20, letra gótica, á 2 col., una en castellano y otra en mexicano; grabados en ma-
dera. Al fin no hay colofón, y acaba: ** Gras fean dadas a nfo feñor dios. || Laus Deo.” En 4° (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. Pbro. D. Agustín Fischer, y fué vendido en Lóndres, junto con el número siguiente, en £ 24 —$ 120. Siento no poder dar fotolitografía de la portada, porque no he hallado otro ejemplar que la tenga. En el mio falta.)
1578 76. Confesionario Mayor en la Lengua Mexicana y Castellana. Compuesto por el M. R. P. Fr. Alonso de Molina, de
la orden del Seráfico Sant Francisco. En México. En casa de Pedro Balli. Año de 1578. Título dentro de un grabado. Vuelta blanca. (V ase la fotolitografía.)
Foja 2, Epístola nuncupatoria al Sr. Arzobispo Montúfar. Foja 3:
Y CONFESSIONARIO
|| MAYOR, INSTRVCTION Y DOCTRINA,||para el que
Je quiere bien confeffar, compuefto por el re|| uerendo Padre Fray Alonfo de Molina, de la||
orden de Sant Francifco, traduzido y || buelto en la lengua de los Na-|| was, por el mi/mo|| Auctor.
El Confesonario en letra gótica, á 2 col., castellano y mexicano, concluye casi al
fin de la foja 132 (marcada por error 115), y alli mismo comienza la tabla alfabética, que se extiende por 4 ff. más, no numeradas. En la vuelta de la última está, de letra cursiva, un privilegio del virrey D. Martín Enriquez, fecha y de Julio de 1578, del cual tomamos lo siguiente: “Por cuanto Pedro Balli, impresor de libros, vecino de esta ciudad, me ha fecho
relación, que a pedimento del P. Fr. Alonso de Molina, de la orden de S. Francisco, se le revocaron ciertas licencias que por mi le fueron dadas, para imprimir
algunas de las obras que el dicho padre ha compuesto, que son un Confesionario, un Arte, y un Vocabulario, y la Vida de S. Francisco, en lenguas mexicana y cas-
tellana; y que atento que él había hecho imprimir las dichas obras á su costa, en
lo cual había tenido mucho trabajo y costas, y me pidió la dicha revocación no tuviese efecto. ... atento que era de consentimiento del dicho Fr.Alonso de Molina....
SIONARIO MA yor eulalengna Me
xicana y Caftellana,
Fray Alonfo de Mo
lina,de laordendel Serapbico fant Francifco.
EN MEXICO, @ En cala de Pedro Balli, Añode.15 7 8.
DOCTRINA. CHRISTIANA,EN LENGVA ME
xicana muy neceflaria: enla qual le contienen todos los princi pales myfterios de nueftra Sancta Fee catholica .:.
CO.MPVESTAPOREL MVPY REVErende Padre Fray Alonfó de Molina,de la orden delgloriofó Padre Sant Francifco.
CON, PRIVILEGIO.
En Mexico , En cafa de Pedro Ocharte. M.D.L XXVIII
1578]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
219
por la presente doy licencia al dicho Pedro Balli, para que libremente pueda im-
primir las dichas obras y libros de suso referidos.... por tiempo y espacio de diez años.... &c. Conocemos el Arte y el Confesonario mayor y menor del P. Molina, reimpresos por
Balli; mas no el Vocabulario, ni la Vida de S. Francisco, que aseguraba haber impreso a su costa. De esta última obra no existe hoy ejemplar de ninguna edición: de la reimpresión del Vocabulario, tampoco. A la verdad no es creible que á los siete años
se reimprimiera obra de tal magnitud. (El ejemplar descrito está en mi poder.)
1578 77. Doctrina Cristiana en Lengua Mexicana, muy necesa-
ria: en la cual se contienen todos los principales misterios de nuestra Sancta Fe Católica. Compuesta por el M. R. P. Fr.
Alonso de Molina, de la orden del glorioso Padre Sant FranCISCO. Un grabado, la cabeza del Salvador.
Con Privilegio. En México, en casa de Pedro Ocharte. 1578. (Véase la fotolitografía.)
En 4°, líneas enteras, letra romana, gruesa y buena. A la vuelta de la portada, el Calvario que se ve en la fotolitografia de la portada del Confesonario Mayor de 1565. Sigue una foja marcada 11, con la licencia del Virrey, y privilegio por seis años; fecha en México, á 27 de Mayo de 1578.— Licencia del Arzobispo, a 26 del mismo.— Aprobación del P. Juan de Tovar, de la Compañía de Jesús, á 25 de 1d. Fs. III 4 XCI, la Doctrina, sólo en mexicano. No
es el texto de ella, sino su
explicación en 43 capitulos, con epígrafes en castellano, y muchos grabaditos en madera.
Termina con 4 ff. de Tabla alfabética. A la vuelta de la última está la licencia
de la orden, firmada por Fr. Rodrigo de Sequera, Comisario General de la Nueva España, á 1? de Junio de 1578. Todo el libro está impreso con esmero y limpieza. Asegura Eguiara, que vió una reimpresión de esta Doctrina, hecha en Sevilla, por Francisco Perez, con aprobación del cardenal Quiroga, inquisidor general, en 1584, en 4° (El ejemplar déscrito está en mi poder. Ventas: Fischer (n? 1155], falto de portada y algunas hojas,
£ 23=8 115.—Ramírez [n° 564], £45 — $8 225.— Anunciado por Quaritch en £60— $ 300.)
220
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Pay UENTAN las antiguas cronicas, que Mirli cuando llegaron los primeros fran-
ata ciscanos se vieron muy afligidos,
* porque aunque deseaban y procuraban de aprender la lengua no había quien se la enseñase.” En tal apuro acudieron á
su acostumbrado refugio de la oración,
**y püsoles el Señor en corazón (continúa el cronista), que con los niños que tenían por discípulos se volviesen también nifios, como ellos, para participar de su lengua.... Y así fué, que dejando á ratos la gravedad de sus personas, se ponían a jugar con ellos con pajuelas 6 pedrezuelas el rato que les daban de huelga, y quitarles el empacho con la comunicación. Y traían siempre papel y tinta en las manos, y en oyendo el vocablo al indio, escribíanlo, y al propósito que lo dijo. Y ála tarde juntabanse los religioSos, y comunicaban los unos á los otros sus escriptos, y lo mejor que podían conformaban á aquellos vocablos el romance que les parecía más convenir. Y aconteciales que lo que hoy les parecía habían entendido, mafiana les parecía no ser así." Esta antigua relación de Mendieta,’ aunque publicada por primera vez en nuestros días, es conocida hace más de dos siglos y medio, por haberla copiado Torquemada,* y ha sido aceptada generalmente, causando admiración la paciencia y celo de los misioneros, que se sujetaban á aquel penoso é insuficiente método para adquirir los primeros elementos de la lengua mexicana. Podría servir, à lo sumo, para conocer los nombres de los objetos; pero era absolutamente ineficaz para llegar a traducir ideas abstractas, y para entender las tan numerosas como delicadas relaciones que todo lenguaje debe expresar. Mas si reflexionamos un poco acerca de las circunstancias de los tiempos, no podrémos menos de advertir que no eran tales que no dejasen otro recurso alos buenos misioneros. Esa absoluta falta de intérpretes se 1 Hist. Ecles, Ind., lib. ITI, cap. 16. 2 Monarq. Ind., lib. XV, cap. 14.
[1578
comprende cuando los predicadores del Evangelio se entran por regiones desconocidas, y no era ese el caso de los primeros doce franciscanos. Aquella relación se refiere, cuando más temprano, á la segunda mitad del año 1524, y cinco antes habían entrado los españoles en esta tierra. Es imposible que después de tanto tiempo no hubiese ya individuos de las dos razas que hablaran, bien ó mal, la lengua de la otra. Cortés tuvo pronto á su intérprete y dama D* Marina; pero todos los demás españoles no habían de permanecer mudos: de alguna manera se entendían con los naturales para las continuas relaciones que exigían los requerimientos, las negociaciones, las intrigas, durante la guerra; y después los servicios que daban los naturales, las peticiones de viveres ó de metales preciosos, y tantas otras comunicaciones propias del trato social. Con el ejército español andaban casi siempre auxiliares indigenas, y en su lengua tenían que darles órdenes losjefes españoles. Y en efecto, hallamos en las historias los nombres de algunos conquistadores que aprendieron pronto la, lengua de los indios. Preso Moctezuma “demandó a Cortés un paje español que
le servía, que ya sabía A lengua, que se
decía Orteguilla," escribe Bernal Diaz.' El] mismo cronista refiere que Juan Pérez de Arteaga andaba siempre con D? Marina y Aguilar,” deprendiendo la lengua. Según Herrera,’ Alonso de Hojeda y Juan Marquez fueron escogidos para disciplinar y capitanear a los tlaxcaltecas, orque sabian ya la lengua. Como éstos
93
habría, sin duda, otros. Con D? Marina
no podían contar los frailes, porque no era decente que anduvieran en compañía de una mujer liviana; pero conocido el respeto que entonces inspiraba el hábito, no es creible que todos los españoles entendidos en la lengua, sin exceptuar uno, se hubieran negado á prestar un auxilio tan importante para la dilatación 1 Cap. 95. 2 Cap. 74. 3 Déc. II, lib. 10, cap. 15.
1578]
BIBLIOGR 4714 MEXICLS4 DEL SIGLO XIL
de la fe. No faizaba devoción à los comquistadores, aunque en muchosias costambres no caminaban Je acuerdo con las creencias: axpunos entraror en lasor-
denes religiosas. Por poco que sup:eran
del mexicano, al fin hablaban c! español, y eran auxiliares mucho más únies que unos muchachos mazorraics, con quienes la dificultad empezaba por hacerles entender las preguntas. Por otra parte el P. Gante y sus dos compañeros habian llegado un año antes, y se dieron desde luego al estudio de la lengua, como expresamente lo declararon al recibir a sus nuevos compañeros. Ej P.Gante la posevó con perfección, v algo sabia va indudablemente, porque hav bastantes probabilidades de que poco despues compuso su Doctrina mexicana. A mi entender hav ion en el relato de Mendieta. Puede ser que los misioneros, por su deseo de adelantar, aprovecharan hasta el auxilio de los muchachos; pero es muy dudoso que no hub:era otros que les enseñasen la lengua, como aquel escritor asegura.
De todas maneras convenía á los religiosos tener constantemente consigo, y mejor dentro de su propia orden, un buen intérprete,y asi fué que vieron el cielo abierto cuando supieron que una
señora española, venida de España con su esposo, poco después de consumada la conquista, y ya viuda, tenia dos niños pequeños que, mediante el trato continuo con los muchachos naturales, habian aprendido bien la lengua. Interponiendo la influencia del conquistador Cortés, ron á la viuda que les diese uno de aquellos niños, y ella consintió de buena gana en que llevasen al mayorcito llamado Alonso, quien se aficionó tanto á los
padres, que nunca los dejó ni volvió a su casa ““como otro Samuel.” Iba con ellos de pueblo en pueblo, les servia de intérprete, y predicaba, traducidos, los sermones que le daban. Llegado a edad competente, tomó el hábito, y se llamó Fr. ALonso DE MoLina. Consagróse infatigable á la predicación, que ejercitó
221
Gurante -mcoen:a 2305, v al penoso traONZAS: El INTO, COMO dice sz COMPAÑETO Se hascio, Fr.Juan Baurs:a, el ^ 2enéns a: £2 2a: a h labor Ge esta ian" Para ro <istacrie Ge tan vies ocupagos v pretacias. Solo sabemos que en
I::; era guarcan del convento 3e Tezcoco. Saultima enfermedac fue muv
larga Y penosa: pero ni durante ella dejo
de instru:r v amonestar 2 los 10:05, como pordesped:ca. Murió el ano de 1 :85, v fue sepul:a3o en el convento de Mexico, donde habia profesado.* En la vida de Fr. Alonso no encontramos grandes hechos: pero en cambio admiramos el celo religioso v la constancia en trabajos tan monotonos v penosos, prosegu:dos durante medio siglo, sin desmavar por las contradicciones con que tropezaba. Porque si bien su orden le esumulaba cuanto podia a la composición de obras tan utles v necesarias para los misioneros y para todos, no sucedia lo mismo por otra parte. El Sr.arzobispo Montufar, prelado de carácter
violento, v muv contrario à los religiosos, aunque religioso él mismo, ponia estorbos, no sabemos por que, 2 las publicaciones del P. Molina. A este prop Servereccis, Prólogo. 2 La Bed. Fraz.iz4ra pone sa muerte en 1580. D. Nic. Anton:o e2 1554 4 sa edad se ¿3 sits, lo caa! es error manifesto. Bezancurt en 51 3e Marzo de 1558: ewidenzemente están tocados los nzme-
ros,Y> debe leerse 1585. El Meesigzs Mazes (cuado
por Ramirez) el 15 de Marzo de 1584, à ¿es ES allis Zt ¿Sáb $70 £e Ea Sits: uno y otro es falso, pues para eso era preciso que hubiera nacido en 1496y toma-
do el há: :5 en 1514; es decir que en 1524, cuando
se unió 4 los religiosos, era az wits cLizaits Ze 28 4À5:, y profesó en México diez antes de que hubiera aqui orden franciscana. Esas fechas de 83 y 79 años corresponden a Fr. Aionso de Esca:ona, à quien sin duda confunde el Mesz.sg2¢ Mags con nuestro MoIma, como lo hace Antonio. El P. Figuera, en sa Measi:gis MS. ¿citado también por Ramirez", concordando fechas, saca que el P. Moiina munó en 1585. 3 Véase su terribie Corte contra los religiosos,
15 de Mavo de 1556. Do. Inéd. del Archivo de Indias, tom. IV, pág. 491.
222
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
pósito, permitaseme copiar un curioso asaje de cierto documento inédito: ha-
bla en él un religioso franciscano. En-
carece primero la necesidad de escribir é imprimir traducidas al mexicano las Vidas de Nuestro Señor Jesucristo y de los santos, y luego prosigue así: ““Para hacer ésto hay personas suficientes en la Nueva España, y asimismo para volverlas en la
lengua de los naturales; y porque aquí viene a propósito, digo que Fr. Alonso de Molina, el que compuso la doctrina que va arriba, y como tengo dicho es la mejor lengua mexicana que hay entre españoles, sin agraviar á nadie, ha trabajado muchos años en traducir en la dicha lengua algunos libros que son muy necesarios para la erudición de cualquiera nación cristiana, como son las Epistolas y Evangelios que se cantan en la iglesia por todo el año, el libro De Contemptu Mundi, las Horas de Ntra. Señora, con: sus Oraciones y devociones, y otros tractados provechosos, los cuales tiene limados y puestos en toda perfición para imprimirlos, y no se ha hecho ni hace por falta de favor, especialmente, según el mismo Fr. Alonso dice, de parte del Sr. Arzobispo, del cual no ha podido colegir otra cosa, sino que no huelga de que los frailes de S. Francisco se muestren aventajados en estas cosas aunque podría ser que fuesen otros sus intentos; mas como quiera que sea, para evitar la molestia y disfavor que el Sr. Arzobispo de México en este caso puede dar, sería provisión acertadísima mandar S. M. que por las personas que el Virrey de Nueva Espafia sefialare se vean las dichas obras, hallando ser tales como conviene, la Real Audiencia dé luego licencia para las imprimir; ó se le señale al Arzobispo término dentro del cual las haga examinar y corregir, y donde no, el Virrey lo tome á su cargo pasado aquel término, porque con dilaciones y molestias desanimana los que trabajan fidelisimamente por servir á Dios y aprovechar á las ánimas, y su trabajo queda perdido. De los Evangelios y Epistolas sé decir que
[1578
hay grandísima necesidad que se impriman, porque para predicar los ministros andan de mano las que este dicho padre tradujo, y como los que las trasladan no
son todos buenos escribanos, ó no entienden lo que escriben, fácilmente ponen una cosa por otra, y así los que predican por ellos pueden echar hartos gazafatones, y aun plega á Dios que no digan algunas herejías, por trocarse el sentido de la letra con el trastrueque de la escritura, lo cual estando impresos se evitaría, y habría claridad y conformidad en la declaración de la Escritura Sacra. Este dicho religioso Fr. Alonso de Molina y otro que se llama Fr. Bernardino de Sahagún, son solos los que pueden volver perfectamente cualquier cosa en la lengua mexicana, y escribir en ella, como lo han hecho de muchos años acá, y lo hacen el día de hoy sin cansarse. Sería gran servicio de Dios y de S. M. y bien de los naturales mandar al Virrey y encargar á los prelados de la orden que mientras viven estos dos religiosos, que ambos son ya viejos, les den todo el favor y calor posibles para que se ocupen en escribir en la lengua mexicana, porque será dejar mucha lumbre para los que adelante hubieren de entender en predicar y administrar los sacramentos a los naturales de la Nueva España; que entiendo ninguno de ellos calará tanto los secretos y propriedad de la lengua cuanto estos dos que la sacaron del natural hablar de los viejos, y los mozos ya comienzan a barbarizar en ella.”* Esto se escribía antes del mes de Octubre de 1569, porque el 17 de ese mes dió licencia el Sr. Montúfar para la impresión de los Vocabularios grandes de 1571; la cual no se habría podido llevar a cabo si el virrey Enríquez no la hubiera costeado ““en tiempo que estaban para dejarse de imprimir, por no haber quien los favoreciese.” El P. Molina fué, entre los misioneros, ‘‘el que más dejó impreso,” como di1
Códice franciscano, MS.
1578]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
223
ce Mendieta, pero no han quedado ejem- cramento del Altar.— Impreso según los lares de todas sus ediciones. Tenemos mismos. Manuscritos: as siguientes: 10. Traducción mexicana de las Epistolas 1. Doctrina breve mexicana. 1546 (número 10).— Reimp. 1571 (n? 59), y tam- y Evangelios de todo el año. (Códice franbién 1606, según Nicolás Antonio, Pi- ciscano.— Mendieta.) 11. Horas de Nuestra Señora en mexinelo—Barcia, y la Bibliotheca Franciscana. —Con el texto mudado, 1675, 1718, cano. (1d.— 1d.)
1732, 1735, 8*
2. Vocabulario castellano-mexicano. 1555
(n? 23).
|
3. Confesonario menor. 1565 (n? 43).—
Reimp. 1577 (n? 75).
4. Confesonario mayor. 1666 (n? 44).— Reimp. 1578 (n? 76). 5. Vocabulario castellano-mexicano, y mexicano-castellano. 1571 (n° 60). Reimp. Leipsic, 1880, fol.— Mr. Rémi Siméon, editor dela Gramática mexicana del P. Olmos (Paris, 1875), anunció que trabajaba en la composición de un Vocabulario mexicano, que no contendria ménos de 25 4 30,000 palabras. No sabemos que se haya publicado. 6. Arte mexicano. 1571 (núm. 58).— Reimp. 1576 (n? 69). L Doctrina cristiana. 1578 (n? 77). altan: 8. Vida de S. Francisco. Impresa según Mendieta, Nicolás Antonio y la Biltotheca Franciscana. En el Confesonario mayor de 1578 está la licencia á Pedro Balli para imprimirla. 9. Aparejos para recibir el Santísimo Sa-
12. Muchas oraciones y devociones para los indios. (1d.— Id.) 13. El Libro de Comptentu Mundi. (Códice franciscano.) 14. Tratado de los Sacramentos. (Nicolas Antonio.) Será probablemente un titulo diverso dado a los Aparejos. 15. Sermones. (Nic. Ant.) Habiendo ejercido durante tantos años la predicación el P. Molina, es natural que escribiera muchos Sermones mexicanos; pero me sospecho que el bibliotecario español le atribuyó los del P. Fr. Alonso de Escalona, pues de ambos autores hizo uno solo (F. Alphonsus de Molina, alias Escalona), y lo peor es que increpa á Wadding por haberlos separado: qui vere unus et idem auctor est. (Códice franciscano, MS.— MenbierAa, III, 16; V, 44; V, 1*, 48.— Bautista, Sermonario; Prólogo.— TorqueMaDa, XV, 14; XVI, 8; XIX, 33; XX, 59.— BzrANcunT, Menol., 31 de Marzo; Var. I/ust., n? 15.— GONZAGA, p. 1242.— Daza, II, 31. Bibl. Franc., 1, 48.— Nic. Anr., B. H. N.,1I, 37.— PiNzLo (1629), p. 107.— PineLO-Barcia, II, col. 726.— Berisrain, II, 314, y Anotaciones MSS. de Ramirez.)
1578 78. ARTE EN LEN|GVA ZAPOTECA COM | puefto
por el muy reuerendo padre [| Fray Juan de Cordoua, de la|| orden de los Predica || dores defta nue || ua Efpaña. Una cruz.
EN MÉXICO. || | En caía de Pedro Balli || Año de. 1578. En 8°, letra romana. 7 ff. preliminares, con: 1? La portada, vuelta blanca.—2* Licencia del virrey D. Martín Enríquez, fecha 1? de Julio de 1578.—3? fte. Licencia del Sr. Obispo
de Antequera (Oajaca), 18 de Junio de 1578. En ella dice al autor que le da li-
224
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1578
cencia ““para que podais imprimir la dicha Arte Zapoteca, porque juntamente con
el Vocabulario que agora estais imprimiendo de la dicha lengua, será cosa muy útil y
provechosa para los que la quisieren deprender."—3? vta. Licencia del provincial
Fr. Gabriel de S. José, que concluye así: ** Item, le doy más la dicha mi licencia
para que pueda imprimir un Confesionario breve, ó modo de confesarse en la dicha lengua Zapoteca, por ser útil y provechoso para los naturales de la dicha nación."—4* fte. Aprobación de los PP. Juan Berriz y Fr. Juan de Villalobos.— 4* vta. y toda la ;* Dedicatoria al P. Provincial: de ella tomamos lo siguiente: ** Después que V. R., padre nuestro, me mandó que imprimiese el Vocabulario de Lengua Zapoteca, me mandó asimismo hiciera un Arte della, como su coadjutor,
para que declarase las dubdas que se ofreciesen, y fuese como puerta y entrada para los principiantes."— 6* Prólogo al lector, que no contiene nada de particular.—
7* Un grabado de Ntra. Sra. del Rosario: la vuelta blanca. Fs. 1 á 125, el Arte.— 1 foja de Erratas: otra con sólo este colofón:
A GLORIA Y HONRA DE DIOS nueftro Señor, y de la gloriofa virgen fan@a Maria fu bendita madre, fe acabo. de Imprimir efte Arte Zapoteco, a ocho dias del mes de Agofto
En Mexico, en cafa de Pedro Balli. Año de. 1578 (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez: no conozco otro, ni de vista ni de oidas. Se ven-
dió [n? 921], falto del folio 81, en £50=8 250.)
En este Arte del P. Córdoba hay curiosas noticias acerca del Calendario y de las
antigúedades de los zapotecas. Omito las del Calendario, porque habiéndolas comunicado al Sr. Orozco y Berra, éste las incluyó en el libro IV, cap. 1? de su Historia Antigua y de la Conquista de México, y sólo trasladaré lo relativo á antigúedades. NOTABLE. **Síguense algunas cosas de notar que tenían estos indios. Y lo primero, de los agúeros y algunos ritos. “Tenían estos zapotecas muchas cosas por agúeros, á las cuales si encontraban
6 venían a sus casas 6 junto 4 ellas, se tenían por agorados dellas.
|
“El primero y más principal era la culebra que se llama pella. Y como hay muchas maneras dellas, de la manera que era ella, así era el agúero: esto deslindaba el sortilego.
** E] buho, que se llamaba tama 6 tamaxthui. * [tem, otro animal que el mexicano llama tecolot] y éstos pegusa Ó piguia: es ave. ** Item, harda 6 tuza, que llaman pechijga 6 pichijga Ó pepaa.
“Pájaro que canta en el monte, que le llaman cuega.
1578]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
225
** Alacrán, 4 quien llaman niox0d%.
“Otro como alacrán chiquito, que llaman pegootao. “Cuando están algunos hablando y pasa algún animalejo destos entre ellos, dicen que es mensajero del diablo, y viene á ver lo que hablan ó hacen.
“<Item, otro asi mayostillo, que llaman pegooxslla 6 manixilla.
“Item, un pájaro que llaman Axifya, que cuando canta dizque dice huija, huija, y es agüero de los caminantes.
“Item, un pájaro de plumas ricas, que el mexicano llama quegaltotol: éste era agúero de señoras.
** Item, unos como hilos de telas de arafias que cuelgan al sol, 6 a do hiere el sol, que se crían allí: esto era grande agúero cuando se enredaban con ellos.
“ Jtem, las encrucijadas de los caminos, que llaman nezaquetaa 6 nezaquitaa. Eran lugar de agúeros, porque dizque allí estaban animales y cosas malas, y habían miedo. ** Grande agúero era cuando estando en su casa oían ruido fuera, 6 otro sonido,
y no hallaban quien lo hacia, 6 les zumbaba el oido, porque decían entonces que
venía el pitáo. Y sacrificaban algo. **Si alguna ave 6 animal de los que tenían por agüeros veían sobre algún grande árbol, decían que aquel agúero señalaba á algún señor ó persona principal. Y si
el árbol estaba junto á casa de algún macehuatl ó hombre popular, decían que aquel agúero venía á decir lo que había de subceder á aquel dueño de la casa. **Si era agorado el día en que había nacido, 6 un dia 6 dos antes 6 después, era
muy fuerte agúero, y muy cierto. Y el mayor era el mesmo día. **Si se eclipsaba la luna, decían que habían de morir señoras y principales. **Si se eclipsaba el sol, decían que se acababa el mundo, y que el sol pedía guerra,
y unos y otros se mataban, el que primero podía. “Item, decían y creían que los enanos eran hechos por mandado del sol, y que
entonces, como cosa suya, los pedía. Y así, cualquiera que hallaba un enano ó enanos ó hombres chiquitillos, ó le tenía en su casa, le mataba y sacrificaba, y ellos se escondían porque no los matasen; por manera que pocos se escapaban.
* Si estando la mujer preñada, el padre de la criatura llevaba carga a cuestas, 6
yerba, cañas, cal 6 otras cosas asi, 6 algún hombre muerto, 6 le azotaban, 6 padecía otro trabajo así, decían que redundaba en la criatura, y que ella luego movía; y esto muchos aun lo tienen hoy, porque creían que lo que el padre pasaba, lo pasaba tambien el hijo en el vientre. Si la mujer preñada saltaba algún arroyuelo 6 reguera, dizque movía. Y lo mismo si veía algún muerto. Y por esto en común tenían volverse de espaldas y cubrir el rostro al que se estaba muriendo, por no le ver. “Cuando la parida habia de entrar en el tamascal a acabarse de mundificar con los sudores, primero hacían dentro ciertas ceremonias, como quemar incienso y derramar su vino, y encender candelas, después que las usan, &c. * Cuando alguno era agorado y venía al sortilego que le declarase el agüero y mandase lo que haría, mandábale matar un perrillo 6 codorniz, 6 cosa así, y que lo soterrase en la senda que venía para casa, como para atajar el camino por donde 29
226
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1578
había de venir el mal. Y otras cosas así le mandaba hacer. Y si el agúero era sin esperanza de remedio, muy malo y cierto, no quería paga por ello el sortilego, como siempre llevaban por los demás. ** Para sortear los casamientos hacían lo siguiente los sortilegos. ** Quería Gonzalo casarse con Doña Urraca. Y primero que la pidiese por mujer, sabía cómo se llamaba, y entonces iba al sortilego colanij, y decíale: “Yo me
llamo Gonzalo, y tal mujer se llama Urraca: ¿podréme casar con ella?” Entonces el sortílego tomaba tantas habas, de las que para este efecto tenían, como era la
suma de los nombres de ambos, según la cuenta que ellos tenían, como queda dicho atrás, y juntábalas y contábalas de dos en dos, y si sobraba alguna, era señal que habían de tener un hijo varon. Y si juntandolas otra vez y tornándolas a contar de tres en tres sobraba todavía alguna, era bueno, y señal de hijo; y si tornán-
dolas á contar de cuatro en cuatro sobraban algunas, todos eran hijos ó hijas; y así las contaban de diversas maneras hasta cinco veces, y no sobrando algunas, era
malo y no se casaban, porque dizque no habían de tener hijos; porque toda su pretensión en los casamientos eran los hijos. Item, si no sobraba alguno hasta la última vez, era señal que hasta la vejez no habían de tener hijos.
** Por las causas siguientes se descasaban: “La primera, si hubo yerro en el casamiento, como cuando ella era señora y él hombre bajo. Y esto acontecía cuando de lejos la enviaban á pedir. ** Lo segundo, cuando no tenían hijos, y esta era la causa principal.
“ Lo tercero, cuando no conformaban en los nombres, porque para Rodrigo había de ser Sancha, y para Gonzalo, Urraca. ** Lo cuarto, cuando alguno dellos era muy perezoso en buscar lo que habían menester; en especial ella. “Lo quinto, cuando alguno dellos era tan bravo, que siempre reñian. “Lo sexto, cuando el hombre usaba mucho en demasía con la mujer, como bestia, ella no consentía. “Lo séptimo, cuando ella era adúltera, y alguna vez también cuando lo era él,
“Lo octavo, cuando él pedía una mujer, y la tenía algún tiempo y no le cuadraba, dejábala y tomaba otra. Esto no era muy común. ** Donde de lo dicho se infiere que no tenían estos indios matrimonio. Y
así,
el Mtro. Victoria, oidas estas relaciones, dice en el cuarto: Videtur inter istos barbaros nullum fuisse matrimonium. '* Con lo dicho hemos dado fin a lo que por agora nos parece que habia que decir en este Árte. Y entiendo que basta para estos nuestros tiempos. Si adelante se
descubrieren algunas otras cosas más subtiles y ingeniosas, la puerta queda abierta para aquel á quien Dios se lo diere, que lo ponga en perfeccion. Valete." No dejaré, por ültimo, de copiar un pasaje que se halla en el fol. 68 vto. y no carece de interés. Habla de la diversa pronunciación de las palabras zapotecas, segün los lugares, y afiade:
** Porque entre nosotros y en nuestra España es lo mesmo: que los de Castilla la vieja dizen ager, y en Toledo hazer: y dizen xugar y en Toledo jugar. Y dizen
1578]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
227
yerro, y en Toledo bierro. Y dizen alagar, y en Toledo halagar, y otros muchos vocablos que dexo por evitar prolixidad.” Según esto, la pronunciación de la
y de la z eran diversas; lo mismo sucedía
con la x y la j, y se aspiraba en Toledo la 4.
R. Juan DE CÓRDOBA nació el año | de 1503 en la ciudad del mismo ANI nombre, en España, de padres nobles, y después de haber estudiado la lengua latina, abrazó la carrera militar. Sirvió en Flandes y Alemania al Empera-
dor Carlos V, y llegó a ser alférez de una compañía española. Pasó a México, y con el mismo grado siguió las banderas de Francisco Vázquez Coronado en la expedición á Cibola el año de 1540. De regreso de ella renunció al mundo, y entró en la orden de Santo Domingo, habiendo profesado el 16 de Diciembre de 1643. Tenía entonces cuarenta años, y vivió en la religión cincuenta y cinco. Concluidos sus estudios, y ordenado de sacerdote en 1548 6 49, le destinaron sus superiores al convento de Oajaca, de
donde pasó después á la estrecha y pobre casa de Tlacuechahuaya. Fué nombrado luego procurador á Roma y España, é hizo dos viajes en busca de religiosos. En el capítulo de 1568 fué electo pro-
vincial; pero como era varón de vida aus-
terisima y acostumbrado á la disciplina militar, empezó a gobernar con tal rigidez, que no podían sufrirle los frailes. Congregados los definidores en el pueblo de Yanhuitlan el 7 de Octubre de 1570 ara celebrar capítulo intermedio, cuyo objeto es, entre otros, el de examinar la conducta del provincial, para continuarle en el oficio, corregirle y aun deponerle, si es menester, fueron tantas las quejas
que llovieron contra Fr.Juan, que el capítulo acordó que se le amonestara para que templase el rigor de su disciplina. Al efecto se le llamó al capítulo, y el P. Fr. Juan de Mata, su amigo, le hizo una larga plática, á que dió fin preguntándole
si se proponía moderar su celo en lo sucesivo. A lo que contestó Fr. Juan con serenidad: ‘‘ Padre definidor, este oficio “puso sobre mis hombros la provincia ““ muy contra toda mi voluntad, y no por
““ésta, sino por la de Dios la gobierno. ‘Si no acierto, es porque no me comu“nica Nuestro Señor más luz para en““tenderlo. Y pues no conviene que yo **pase con este estilo, V. R. haga su ofi“cio, que yo he de proseguir el miocomo “debo.” Amonestado segunda y tercera vez, respondió lo mismo; y entonces el P. Mata, en nombre del Definitorio le suspendió del oficio. Oida la sentencia, se postró el P. Córdoba diciendo Benedictus Deus, en señal de obediencia, y se
fué de rodillas para el definidor, tratando de besarle los piés. Quedaron todos confundidos con aquel acto de humildad, y aun les pesó lo hecho. Llegado el caso a noticia del virrey Enriquez, que conocía el mérito de Fr. Juan, trató de intervenir en el asunto, como vicepatrono; mas el padre emprendió viaje 4 México sólo para aquietarle y disuadirle de su propósito, como lo consiguió. Volvióse uego a su pobre convento de Tlacuechahuaya, con el cargo de prior de aquella casa, y en ella se dedicó á concluir su Arte y Vocabulario Zapotecos. Vivió todavía más de veinticinco años en su retiro, y casi centenario ya, se retiró al convento de Oajaca, donde falleció hácia fines del siglo (1595). (Burcoa, Geogr. Descrip., ff. 101-103, 250— 255. — DáviLA PapiLLA, cap. ült.— FERNÁNDEZ, Hist. Ecles. de tros. tiempos, lib. J, cap. 31.— Nic. Ant. B. H. N., tom. I, pág. 679. — QuzmIP Y Echar, tom. II, pág. 307. —PineLO-Barcia, Epit., col. 734.— BERISTAIN, tom. I, pág. 383.— Vide ante, pág. 153.)
228
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1578
1578 79. Vocabulario en Lengua Zapoteca, por Fr. Juan de Córdoba. Nunca he logrado ver un ejemplar de este libro. De los autores que le mencionan, Beristain es el único que da la fecha de la edición y el nombre del impresor, expresando que fué hecha por Pedro Ocharte, 1571, 4? Parece que la tuvo á la
vista; pero no obstante eso, me he resuelto á colocarla en 1578 por las razones siguientes.
El P. Burgoa (Geogr. Descrip., fol. 255 vto.) expresa que el P. Córdoba, cuando se retiró al convento de Tlacuechahuaya, después de haber sido depuesto del cargo
de provincial, ““trató de ajustar su Arte y Vocabulario zapoteco, y los acabó." La
destitución del P. Córdoba se verificó el 7 de Octubre de 1570, según vimos en el número precedente; y el espacio de un año no parece bastante para el viaje que hizo á México, con objeto de apaciguar al virrey, la vuelta á Oajaca, la conclusión
de las obras referidas, y la impresión del Vocabulario. Aun más concluyente me parece el dato que proporciona la licencia que con fe-
cha 8 de Junio de 1578 dió el obispo de Oajaca para la impresión del Arte. En ella se habla del Vocabulario **que agora estais imprimiendo en la dicha lengua,” y me parece imposible admitir dos ediciones en tan corto tiempo. El Sr. Orozco y Berra
en su Historia (tom. 11, pág. 186) cita el Vocabulario del P. Córdoba, con la fecha de 1578. Nole tenía entre sus libros, ni creo que le hubiese visto; ignoro de dónde tomó la cita.
El P. Burgoa elogia la obra en estos términos: **Luego compuso un Vocabu‘‘lario tan grande y tan copioso, que hoy, despues de tantos años, parece cosa de ** milagro, que llegase un hombre á tener tan plenas noticias de una lengua barbara,
**que no se halla vocablo en ella que no le tenga, y varios en cada significación,
** conforme la variedad de las provincias de esta nación, las partes y pueblos donde “se usan.” (Fol. 102 vto.)
En las licencias del Arte se menciona también un Confesonario breve, de que no encuentro otra noticia.
Fr. Alonso Fernández, en su Historia Eclesiástica de nuestros tiempos, equivocó el nombre de nuestro autor, llamándole Pedro, lo que dió margen á que los biblio-
tecarios Quetif y Echard atribuyeran el Vocabulario á Fr. Pedro de Feria.
1578 .
8o. INTRODYCTIO|IN DIALECTICAM || ARISTOTELIS || PER MAGISTRVM FRAN-||ci/cum Toleti Sacerdotemfoctetatis lefu ac Philofopbie in Romano Gocietatis| Collegio profeffore.
1578)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
229
El IHS de la Compañía, y al rededor los versos: Dulce tuum nostro figas in pectore Nomen Namq; tuo constat Nomine nostra salus. A] pié:
MEXICI.|| In Collegio San&orum Petri ES Pauli.|| Apud Antonium Ricardum. || M.D.LXXVIII.
En 8°, letra romana. La vuelta de la portada es blanca. En las tres fojas siguientes están las licencias del virrey D. Martín Enríquez y del Sr. Arzobispo D. Pedro Moya de Contreras, fechadas, la primera à 16 de Febrero de 1577, y la segunda á 24 de Diciembre de 1576. Casi igual es el contexto de ambas; copio la del virrey, por la noticia que da de varias ediciones hechas, 6 a lo menos proyectadas, por los PP. de la Compañía para uso de sus escuelas, de muchas de las cuales no se conoce hoy ejemplar. Dice así:
* Dó Martin Enrigz, Viforey Gouernador i capita general por fu Mageftad, € efta nueua Efpafia y Prefidente del Audiécia Real que en ella refide. &c. Por quáto por parte del Prouincial de la Cópañía del nombre de Iefus, fe me ha hecho relacion, que en los Eftudios cóuiene y es neceffario aya copia de libros para los eftudiátes de los d cómunméte fe leé pord por falta dellos no fe eftorue el bié cómun q dello fe figue. Y me pidio mádafle dar licécia à Antonio Ricardo Piamótes impreffor, para que pudieffe imprimir los pedagos que la cópañía dixere fer neceffarios cada año para los eftudiátes, y que los q al prefente fe podiá imprimer (sic) era los figuiétes. Fabulas, Cató, Luys viues, Selectas de Cicero, Bucolicas de Virgilio, Georgicas del mifmo, Súmulas de Toledo y Villalpádo, Cartillas de doctrina
Chriana, libro cuarto y quinto del padre Aluarez de la Compañía, Elegácias de Laurécio Vala, y de Adriano, algunas Epiftolas de Ciceró, y Ouidio de Triftibus
& póto, Michael verino, verfos de S. Gregorio Naziázeno, có los de f. Bernardo, officios de f. Ambrofio, Selectas de fant Hieronymo, Marcial Purgado, Emblemas de Alciato, Flores poetarü, y otras cofas menudas como tablas de ortagraphia (sic) y de Rethorica. Y por mi vifto atento à lo fufodicho, por la prefente doy licécia al dicho Antonio Ricardo impreffor, para d libremente el y no otra perfona pueda imprimir los dichos pedagos de libros arriba declarados, por tiépo de seys años,
corrigiédolos cada vez el dicho Prouincial con los originales dela primera im-
prefsion. Y mando ( en ello no fe le ponga embargo ni impedimento alguno. Fecha en la ciudad de Mexico. à. xvj. dias del mes de Febrero de. 1577. Años.—D. Martin Enriquez.— Por mandado de fu Excelencia. Iuan de Cueuas." Foja 5%: Lectori S."— En
la foja 6* comienza la obra, que concluye en la
171, con sólo la palabra FINIS, sin colofón. A continuación, y con nueva foliatura, se halla la obra siguiente:
REVERENDI DO.|| FRANCISCI MAP RO-|| LICI, ABBATIS|| Meffanenfis, atque mathe-|| matici celeberrimi.| De Sphaera. Liber vnus.
El mismo IHS y los mismos versos que en la portada de la Introduéfio, y al pié: Mexici apud Antonium Ricardum|| in Collegio diui Petri ES Pauli.
Acaba en la foja 49 (numerada 48) fte., y á la vuelta comienza el
230
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1578
Index Capitum que in hac Introduétione in Dialecticá cótinentur. Y más adelante, al medio de la foja 53 fte. está el Index Abbatis Maurolici de Sphera, & Computo Ecclefiaftico. Al fin, foja 54 vta.
Impreffum Mexici, apud Antonium Ricardú Pedemótanú. Impéñs Petri Nun-
nefij a prado. Rogatu R. P. Vincétij Nutij focietatis Iefu, & Rectoris D. Petri & Pauli Collegialium. Anno a partu Virginis. 1578. die vltima Septembris.
Se ve, por la reunión de los índices, que estas dos obras, aunque separadas y con distintas foliaturas, forman un solo cuerpo. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M. de Ágreda. Vendida [la Introdu@io sola, con portada MS.] Ramírez [n° 60], £ 5.15 = $28.75.)
1578
81. Lopez de Hinojoso (Herm. Alonso). Suma y Recopilación de Cirujía. México, Antonio Ricardo, 1578. En 8° No he visto esta primera edición, citada por Beristain (tom. 11, pág. 104). Respecto a la segunda, véase el n? 106.
|
1579 Farfan (Fr. Agustín). Tratado breve de Medicina. En Noviembre de 1867 vi un ejemplar de esta edición, que es la primera, en
poder del Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. El libro es en 4°, de letra romana: falta-
ban al ejemplar las y primeras fojas. En el frente de la última (274) hay este colofón: EN MEXICO.||En cafa de Antonio Ricardo.|| Año de 1579. A la vuelta de esta misma foja está el retrato del autor, que siento no poder reproducir ahora en fotolitografía, porque el libro fué exportado y vendido en Lón-
dres, en £ 3.3 —$15.75.
1579 83. CERIMONIAL|Y RVBRICAS| GENERALES, CON LA|| or-
den de celebrar las miflas y auifos paralllos defectos q acerca dellas pueden acontecer.| Sacados del nueuo Miffal Tridentino. Y|traduzido por el muy R. P. Fray||Iuan Ozcariz.|| Di-
1579]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
231
rijido al Illuftrifsimo y Reuerendifsi\\mofeftor D. Pedro Moya de Cótreras,| Argobi/po de Mexico, del Confejo|\\de fu Majefad Fc. Un tosco grabadito de un Calvario.
En México, por Pedro Balli.[|Año de 1579.
En 8°, letra romana, 120 ff. Repetido al fin el nombre del impresor y el año. " (En mi poder.— Otro, vendido Ramirez [n° 202], £ 18.10=8$ 92.50.
1579 84 BCARTA & || DEL PADRE PEDRO||DE MORALES DE
LA||Compañía de Iefus.| PARA EL MVY REVEREN-||do Padre Euerardo Mercuriano, Gene|| ral de la mifma Compañía. En que
Je da relacion de la Fefiiuidad que en efta\|infigne Ciudad de Mexico fe hizo efle ano delfetenta y ocho en la collocacion de las San-|| ¿tas Reliquias que nuefiro muy Saéto|| Padre Gregorio XIII. les embio.
Un IHS, y al rededor los versos:
Dulce tuú noftro figas||impectore nomé
Namq; tuo conflat | nomine noftra falu’.
CON LICENCIA EN MEXICO./|| Por Antonio Ricardo. Año 1579.
En 8°, 199 ff. inclusa la portada. Al fin se repite la fecha &c. A la hoja de la portada sigue la dedicatoria, que termina en la vuelta de la foja
3* Viene luego la descripción de las fiestas, arcos triunfales &c. En el frente de la foja 109, hay esta nueva portada: TRAGEDIA||INTITV-||LADA TRIVM||PHO DE LOS||SANCTOS|| EN QVE SE REPRESEN|| ta la perfecucion de Diocleciano, y la pro|| /peridad que fe figuio con el Im-||
perio de Conflantino.|| Perfonas à fe introduxeron: Silueftro Papa. Magno Conftantino. Diocleciano Emperador. Daciano Adelantado. Chromacio Presidente. S. Pedro mar. S. Dorotheo mar. S. Juan mar. S. Gorgonio mar. Albinio Cauallero. Olimpio Cauallero.
Nuncio. Secretario. Dos alguaziles. Iglefia. Fee. Efperanga. Gentilidad. Charidad. Idolatria. y Crueldad.
En Mexico. Por Anton Ricardo. La tragedia es en cinco actos, y en español. ( Descripcián comunicada por Mr. H. Harrisse. Madrid, 4 de Mayo de 1871.)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1579
L P. Peoro De Mora tes, natural de Valdepeñas, en la diócesis de
** dad, mucha entereza, un raro expedien**te en los negocios más oscuros, y una E Toledo, doctor en ambos Dere- **constancia de ánimo en las cosas adchos, y abogado célebre en Madrid y Gra- ** versas, á que se atribuyó entonces la nada, dejó en 1 570la carrera del foro para ** prosperidad y repentinos aumentos del entrar en la Compañía de Jesús. Desti- ** Colegio de Puebla." Murió santamennado por sus superiores 4 México, llegó te en México á 6 de Septiembre de 1614. Además del libro que es objeto de este en los primeros dias de Septiembre de 1576. Enseñó aqui Teología Moral y artículo, escribió el P. Morales lo siDerecho Canónico, y fué rector de varios guiente: Incaput primum Matthei, De Christo colegios, entre ellos el del Espíritu Santo, de Puebla, que iba á ser abandonado Domino, Sanctissima Virgine Deipara y que restauró con grandes aumentos. María, veroque ejus dulcissimo et virAsistió como consultor canonista al Con- ginal Sponso losepho, Libri quinque. ugduni, sumptibus Horatii Cardon, cilio III Mexicano, y cuando en 1592 se éstableció la Casa Profesa, fué uno desus 1614, fol. Vidadel P. Doctor PedroSanchez, priprimeros moradores. Sacerdote de profundosaber, deacrisoladavirtud, degran- mer provincial de los Jesuitas de Méxide expedición para los negocios, de ca- co, MS. que cita el P. Florencia. Mucho siento no haber visto nunca rácter dulce y compasivo, prestó insignes servicios á la Compañía, y ganó la es- un ejemplar de la Carta del P. Morales, timación de sus contemporáneos. “El y no poder incluir aquí algunos extrac“ascendiente que el P. tenía sobre los tos de ella. La descripción de las solem““Corazones fué tal (dice un ilustre his- nes fiestas hechas con motivo de la lle**toriador de la provincia mexicana, el gada de aquellas reliquias (cuya mayor ** P. Alegre), que saliendo en persona a parte se conserva en la capilla de S. Pe** pedir limosna por la ciudad (Puebla), dro de esta Iglesia Catedral), puede leer**juntó en un solo dia más de ocho mil se en la Historia de la Provincia de la Com“pesos; y que dieron esta suma sin fas- pañía de Fests de Nueva España por el ““tidio, se probó muy bien, porque sa- P. Florencia, lib. VI, cap. 1-6. ““liendo pocos dias después a recoger el ““dote, con billete suyo una pobre donGowzaLzz Divina, Teatr. Ecles. de Indias, tom. ““cella, volvió a su casa con más de tres I, pág. 38. — Nic. Antonio, B. H. N., tom. II, ““ mil pesos. En los muchos años que go- pág. 219.— P. Frorencia, Historia, págs, 326— ““bernó aquel y otros colegios, mostró 349; 380.— P. Argere, Hist. de la Comp., tom. I, págs. 115,125,136,197, 249, 251; tom. [I pág. 66. ‘siempre un grande celo por el buen — BerIsTAIN, tom. II, pág. 335.— Backer, BiBL., “nombre de la Compañía, mucha suavi- tom. II, col. 1368.)
1579. 85. Doctrina Cristiana por el Dr. D. Sancho Sánchez de Muñon, Maestrescuelas de la Santa Iglesia de México. En 8? letra romana. Falta la portada.
Comienza por un soneto de un P. Hernán González, que parece.ser el-P. Hernan González de Eslava, autor de los Cologuios espirituales y Sacramentales, que reimprimí en 1877. En la última hoja de esa. reimpresión puede verse el soneto.
1579]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
233
Sigue en la Doéfrina, a la vuelta, la aprobación del Dr. Ortiz de Hinojosa, fechada en México á 23 de Junio de 1579. Toda la foja siguiente y parte del frente
de la otra ocupa la dedicatoria del autor al Sr. Arzobispo Moya de Contreras: en ella dice que hallándose el prelado ocupado en su visita, le dió comisión de visitar las escuelas de los niños, y que esta Doctrina ‘‘se ha cogido de las fuentes de al-
gunos escritores graves, que á mi parecer en esta materia hablaron bien, en especial de una Doétrina Cristiana que se trató de hacer por la memoria y papeles de
Pio V. de gloriosa memoria.” Sigue á la vuelta y foja siguiente un prólogo dirigido **A los muy reverendos Padres Curas del Arzobispado de México,” en que se les recomienda la enseñanza de la doctrina. Las hojas preliminares que existen son cuatro, sin numerar.
El texto de la obra, en castellano, ocupa 41 ff., sin numerar hasta la 40* (inclu-
yendo las preliminares), y luego numeradas de 41 4 46. La 47 empieza así: ““Siguese la manera de hacer oración, que los niños han de tener, después que hayan acabado de recitar esta sancta Doctrina en la iglesia.” En la 52, última del ejemplar, comienza y no concluye, **La orden y manera de ayudar á Misa, según el
Nuevo Rezado.”
Los caracteres del libro son los del Sermonario de Fr. Juan de la Anunciación,
impreso por Antonio Ricardo en 1577 (n? 73). (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M* de Ágreda.)
is TA edición era desconocida, y su ea autor no gure en la Biblioteca de : Beristain. Vinode Españael año
cho año. Enel de 1570 andaba en Espafía por solicitador general de las Igiesias, Volvió á México, y el último cabildo a
la Iglesia Metropolitana, y tomó pose-
Murió ántes del 15 de Junio de 1601.
de 1560, presentado á la Maestrescoliade
sión 4 26 de Abril. Fué cancelario de esta
queasistió fuéel de 31 de Octubre de 1600.
(Prólogo de los Estatutos de la Universidad.—
Universidad, en la cual recibió el grado Descripción del Arzobispado de México, MS.— Ac-
de doctoren Teología el 28 de Juliode di-
sas del Cabildo Eclesiástico, MS.)
1579 86. INSTRVCTION| Y ARTE PARA|CON FACILIDAD RE-| zar el officio diuino conforme4 las re-||glas y orden del Breuiario, que nueftro||muy fanctifsimo Padre PIO. V.||ordeno, fegun la intencion||del San&o Concilio||Tridentino.||RECOP1LADA POR EL|| Padre Fray Alonfo de Medrano, predi || cador y lector de Artes, en el Monafterio de la madre de Dios de Tordelaguna, de la||orden de los frayles Menores de lal| Prouincia de 30
234
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1579
Caflilla, y nue\|uamente por el mefmo|| auctor corre-||gida.||CON LICENCIA.||En Mexico, en caía de Pedro Balli.||Afio de 1 579. En 8°, letra romana, 56 ff.: no hay colofón. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez.—Vendido [n° 502], en £11=8 55.)
1580 87. CartillayDoctrina Cristiana, breve y compendiosa, para enseñar los niños: y ciertas preguntas tocantes á la dicha Doc-
trina, por manera de diálogo: traducida, compuesta, ordena-
da y romanzada en la lengua Chuchona del pueblo de Tepexic de la Seda, por el M. R. P. Fr. Bartolomé Roldan, de la orden del glorioso Padre Sto. Domingo. Un Calvario.
Con licencia. En México, en casa de Pedro Ocharte. 1580. (V €ase la fotolitografia.)
En 42, letra romana y gótica. Vuelta de la portada, licencia del virrey D. Martín Enríquez, 11 de Julio de 1580. (Letra romana.)
Foja II fte., licencia del Arzobispo, 30 de Junio de 1580. (Letra romana.) Foja II vta. y III fte. (letra gótica): Licencia del provincial Fr. Gabriel de San José, 26 de Junio de 1580.— Aprobación (del texto castellano) por los PP. Fr. Juan Ramírez y Fr. Cristóbal de Ortega, 26 de Junio de 1580.— Id. (del texto
en lengua Chuchona) del P. Fr. Luis Rengifo, vicario del convento de Teccizte-
pec, 27 de Junio de 1580 (nótase que esta aprobación está fechada un día después que la licencia del provincial, en la cual se habla ya de ella). — Aprobación (del tex-
to en lengua Chuchona) del P. Fr. Gerónimo de Ábrego, vicario del convento de Tamazulapan, fecha en Tepexic, á 18 de Diciembre de 1579.
Foja III, vta.: Dedicatoria al provincial Fr. Gabriel de San José (letra romana). De ella tomamos este pasaje: ‘‘Auiendo pues muchos años por mandado de V.R. y de los muy Reuerendos padres Prouinciales, que precedieron, occupado me,
y trabajado en doétrinar a cierta nacion de Indios Chuchones: los quales, por la difficultad que hay en el aprender y pronunciar su lengua, tienen y han tenido po-
cos miniftros, y ningun genero de doctrina impreffa, ni cartillas en que puedan
fer enfeñados: me parecio fer obligado, por la profefsion y minifterio, en que por V. R. eftoy occupado, imprimilles efta Cartilla y Doétrina. Cuyas faltas fe pueden
difsimular con el deffeo y zelo que las efcriuo, que es feruir al feñor. Y guardando
las leyes de mi profefsion fer vtil à eftos naturales, y efpero que el fuceffo ha de fer como deffeo, interuiniendo el amparo de V. R.”
|
CARTILLAY DOGTRINA CHRISTIANA,BREVE Y COMPEN
diofa, para enfeñarlos niños:y ciertas preeuntas tocantes ala dichaDorina, por manera deDialogo: traduzida,compuefta ordenada , yromancada en la lengua Chuchonadel pueblo de Tepexicdela Se da,porelmuy Reuerendo Padre Fray Bartholome R ol-
dan,dela ordé del gloriofo Padre San&o Domingo.
CONLICENCIA.
Eft Mexico, En cafade Pedro Ocharte,
MD.LXXX.
1580]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
235
Fojas IV (numerada III por error) y V fte., ** Prólogo al pio Lector” en que se incluye una breve instrucción para pronunciar la lengua Chuchona. (Letra romana, y al fin un tosco grabadito de Sto. Domingo.) El autor da noticia de lo que contiene su obra, en estos términos:
|
** Y afsi acordé de hazer vn librito, el qual firua de Cartilla, y doctrina, y dialogo. La cartilla fera para enfefiar a leer: y la doctrina para doctrinar y ensefiar la Doctrina
chriftiana: y es lo que ha de orar, rezar, y pedir à Dios, y lo que ha de creer: y lo q ha de obrar, y lo que ha de recebir qualquier Chriftiano, que vuiere venido à tener víoderazon. Y el Dialogo firuira de ciertas preguntas, tocantesà la Doctrina Chriftiana, que la declaran. Todo ello va diftinéto, y cada cofa por fi, y por buen eftilo, para no confundir à los que han de deprender, y à los que quifieren faber cada cofa de lo que es obligado à faber. Pongo al principio de la Cartilla el Calendario de los Sanétos, para que fepan los naturales las fieftas, que fon de guardar para ellos. Las quales van con dos cruzes. Y las de los Efpañoles tiené una cruz. Y luego la Cartilla. Y luego la Doétrina en dos colunas, la una del Chuchon, y la otra del romance. Y
defpues las preguntas tocantes à la Doctrina. Y defpues al cabo se pone la manera de rezar el Rofario de nueftra Señora con los myfterios del. Y lo que ha de hazer el Chriftiano quádo oyere miffa. Y defpues fe ponen las colores de los ornamentos ecclefiafticos que vía la Yglefia en las fieftas. Eftas dos cofas Doctrina y Dialogo, van en las dos lenguas. Y al cabo de todo ello, fe pone la tabla de las materias, que hay en este libro. Y fi en algo faltare, y offendiere los entendimientos de los que le-
yeren efta mi pequeña Obra, yo y todo ello lo fubjecto à la correction de la fancta Madre Yglefia: y lo dexo al mejor juizio: para que con fano pecho lo mire, y lo
enmiende.” Foja V vta., un grabado de S. Bartolomé, con esta leyenda al rededor: Y IN
HAC DIE CLEMENTIVS,| TVIS ADESTO PRECIBVS,||O BARTO-
LOME PR/ECLARE,| INDIARVM APOSTOLE.
Siguen 5 ff., todas con el n* VII, debiendo ser VI, VII y VIII. En ellas se contiene (letra romana):
[5 Calendario cumplido de las fieftas de todo el A fio. 48] Falta en el ejemplar todo el pliego 38 (ff. IX á XVI), que debía contener la Cartilla, segün las indicaciones del Prólogo.
Sigue la foja XVII, en cuyo frente se halla este título:
T Boctrína chri=|| fttana, buelta p tradusida || en la lengua Chuchona,!| por el muy Renerendo pa || ure fray Bartholome Rol || dan, de la orden de los Pre || Dicavores: la qual ba en|| dos colunas: en la primera || etta la len= gua Chuchona, || p en la tegunda el roman||ce. Y es muy prouechota, || para gufeitacte a leer los ni|| tos, p para enfe||¡arte la Moc=|| trina.|| PE Esto se halla en la columna de la derecha, y en la de la izquierda lo mismo (supongo) en lengua Chuchona. Abajo un grabado del Niño Jesús disputando en el templo con los doctores. A la vuelta comienzan las oraciones y doctrina, en
letra gótica á 2 col., una en cada lengua, con muchos grabaditos en madera y letras iniciales.
236
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 580
Concluye en la vta. de la foja XXVII. En la XXVIII comienzan las
C Preguntas tocantes a la doctrina, de || como es chriftiano, y el apellivo
ve || € bríttiano, en Chuchon p||en romance.:.
Es la declaración de la Doctrina Cristiana en forma de diálogo, entre el religioso y el discípulo. Acaba en el fte. de la foja LVII. A la vuelta: LA MANERA DEIREZAR EL ROSARIO Y LOS MISTERIOS DEL. Un grabado de la Virgen con el Niño en los brazos. Letra romana, á 2 col.,
una en cada lengua. Termina en la foja LX fte. con un grabado de la Santa Familia. A la vuelta:
!
T Preguntas tocantes a los mpfteríos|| pe la mila, en chuchon, y en ro= mante.
Letra romana, a 2 col., en ambas lenguas. Termina en el fte. de la foja LXXVI, con esta advertencia: «| Es de faber, que en el Prologo dize, que al cabo de la Doctrina, fe ponen las
colores de los ornamentos Ecclefiafticos, no fe ponen: porque confiderando, no fer neceffario para todos, fino folo para los Sacriftanes, fe dexo de poner aqui. Por tanto, perdone, el que los bufcare, viendo que en el Prologo lo dize. &c. Et vale in Domino profpere. A la vuelta, en una sola columna: |
honra y gloria de la fanctifsima tri
nivad, p ve la birgen nueftra feítora fancta María p pro uecho ve los fieles Chriftianos, Te arabo de imprimir efta prefente Abra, compuetta p travusiva en la lengua Chuchona, por el. K.padre Fray Bartholome I ol= Van dela orven vel bienauenturado padre Santo Domingo, en cata ve Pedro Orharte, im= pretfor ve libros, a vier vias del mes de Octubre, ve mil y quinten= tos p ochenta Años.
Abajo el mismo Calvario de la portada. Siguen 2 ff. de Tabla, en letra romana, siendo blanca la vuelta de la última.
En la letra gótica empleada para imprimir la lengua chuchona, se ven acentos agudos, graves y circunflejos. El papel de este libro es más grueso que el usado comunmente en aquel tiempo, y su tamaño un poco más prolongado. (El ejemplar descrito, único que conozco, está en mi poder.)
Ni Quetif y Echard, ni Eguiara, ni Clavigero, ni Beristain, hacen mención de este autor. Tampoco le cuenta Davila Padilla entre los escritores de su orden. No sé de otro libro impreso en lengua Chuchona.
Pred
»'o2iX9jN
vj
UY
«€
sptjt2ug
*tutdj3 sn
enanu
*ootxojq
30495 $eU3p1t^)
UY * ti2u92r]
[e epidi q
*02Je]2A 4 0531 101 ]
typ 43115
'serpu]
JOH
s032123]
op uen]
'021p3]A
VUIWIUd
[2 10d eyooduio?)
St] 5p soJotgrneseus
oq
uoq]
1 $*16 *0153]1013J
ud ruery
4‘zed
pOUY'I IEYIO
TIXXXTOW OIPIyY
'£Ug2IX2JA
enSu>y pepipmbuen
SOIADOTTOO
3L"wvd
ospoq
"9CYIO
AVI NIDITNOD
-HU7
29 - IA
'SVNITEONASOTIAO
uo?)
2D
Á
238
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1582
diga. La letra de esta traducción es tan igual y clara, que parece de imprenta: los títulos € iniciales de tinta roja. A cada hoja del impreso acompaña la correspondiente hoja de manuscrito, alternando así hasta
el fin del texto. Letra del siglo XVI.—Ventas: Fischer [n° 681, muy incompleto], £ 0.12 — $ 3.— Ramírez [n° 348], £ 16.10 = $82.50.
a 1
)
SU
R. JUAN DE Gaona, ““hijo de buenos. padres,” fué natural de Bur-
A gos, y allí, siendo todavía mozo, A
rica y Filosofia a los indios del Colegio de Tlatelolco. Fué guardián del convento del mismo nombre, y siéndolo ejercía los oficios más humildes, como el de tomar la escoba y barrer la casa. Fué asimismo guardián de Xochimilco, y allí se le veía acarrear personalmente los materiales para la conclusión de la obra del convento. Edificó también el de Tlalnepantla. Eligiéronle provincial en 1551; pero al año renunció, dando por pretex-
tomó el hábito de San Francisco. Estudió primero en la provincia, y dió tales muestras de su talento, que le enviaron a estudiar Teología en la Universidad de París, donde tuvo por maestro al célebre doctor franciscano Pedro de Cornibus, uien lecobró tal afecto, quecuando subía ala cátedra buscaba con la vistaá Gaona, y en hallándole comenzaba la leccion, * to, que comenzabaá faltarle la vista, y al aunque no hubiera otros oyentes, dicien- cabo murió santamente el 27 de Septiemdo: **Con Gaona me basta.” Salió de la bre de 1560. Fué sepultado en el conUniversidad muy versado en la lengua vento de México. Ningún escrito de Fr. Juan de Gaona latina, entendido en la griega, teólogo eminente, predicador insigne, y al mismo se imprimió durante su vida, y hasta ahotiempo virtuoso y observante de su re- ra sólo existe de molde la obra que es la. Tenía entonces el Emperador Car- objeto de este artículo. Betancurt dice: “Compuso los Coloquios de la paz y solian concurrir muchas personas de res- tranquilidad del alma, que imprimió sepeto a presenciar las lecciones y actos li- gunda vez el P. Fr. Miguel de Zárate, terarios del convento de S. Francisco de año de 1581;” y Beristain repite: “Imp. aquella ciudad. Viendo eso rogaron los en México dos veces, la segunda por Pedro frailes al general que les enviase un ca- Ocharte, 1582, 8°” Siguió a Betancurt tedrático que diera lustre á la orden ante en cuanto a creer que habia dos edicioaquel respetable concurso. Eligió el ge- nes; mas sólo vió la que realmente exisheral a nuestro Gaona, que vuelto ya de te. Por eso no pudo señalar la fecha de Paris enseñaba Teología en Burgos; y la supuesta primera, y dió únicamente la en virtud de esa eleccion pasó á enseñar- de la otra, equivocada por Betancurt, en la en Valladolid. Estando en esa ocu- el lugar citado, y rectificada por el mismo pación fué escogido por la Emperatriz en otro. [Escritores de la orden, n? 1 1.] D? Isabel para pasar a las Indias, como En seguida añade, siempre en el supueslo verificó en 1538; y llegado á México, to de haber dos ediciones: ‘‘ El original, dejó por diez años todos los demas es- entrehojado con las enmiendas y adiciotudios, para dedicarse al de la lengua me- nes que hizo para su reimpresión el P. Fr.
fos V su corte en Valladolid, por lo cual
xicana, que poseyó mejor que cualquier otro de sus contemporáneos, según lodeclaran ellos mismos. Lejos de envanecerse por su brillante carrera literaria, y por el triunfo que obtuvo en una polémica con el célebre P. Fr. Jacobo Daciano, á quien obligó á retractarse, no se desdeñaba de enseñar Gramática, Retó-
Miguel Zárate, existe y lo he visto en la
librería de Santiago Tlatelulco.” Ternaux menciona dos ediciones: una de 1583 y otra de 1593, con lo cual serían ya nada ménos que cinco: la primera, cuya fecha nadie precisa, y las de 1581, 1582, 1583 y 1593.
A pesar de todo, tengo por cierto que
1582]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
solamente existe lade1 582. En los preli-
minares de ésta no hay indicación alguna de otra anterior, antes bien Fr. Miguel de Zárate dice expresamente: “‘Afsi agora han eftado occultos los Colloquios de la Paz y tranquilidad Chriftiana del muy Reuerendo y doétifsimo padre Fr. Toa de Gaona: quicas por peccados nueftros: 6 porque aun los naturales deftos Reynos,
no eran merecedores de tener imprefsa vna Doctrina tan buena y de tata erudicion en fu lengua vulgar, para fu cófuelo y de fus miniftros, mas agora, al cabo d quaréta años, Ó cerca, que los cópufo el Auctor, los prelados.... [me mandaron]....por obediencta, que los corrigiefe cóforme al original antiguo, y los facaffe à luz: poniendo la diligencia deuida ara los imprimir." Esto lo fechaba en
239
objeto de tráfico que las ha llevado á tierras extrañas. Esta suerte habrá corrido, probablemente, la famosa Apologia contra el P. Daciano, la cual sólo conocemos por el artículo de Beristain, quien la vió y leyó en la misma librería. Por eso, y por ser también tan rara la obra de Berrstain, quiero copiar lo que dice, y es como sigue:
|
** Antidota quarumdam Propositionum cujusdam famigeratissimi 4beologi: R. admodum P.F.Foanni a Sanco Francisco, Provinciali Sancti Evangelii nuncupata. Existe, y heleido en dicha Biblioteca, MS.
** Comienza la Dedicatoria: Quantis quamque assiduis desudes, Pater amplissime, laboribus atque erumnis ESc.... Dat. Mexict Kal. Mati 1553. El objeto de este opüsculo doctísimo y muy importante á la Iglesia Americana fué impugnar un parece que no deja duda de que no hay libro del P. Fr. Jacobo Daciano, que edición anterior. Acaso Betancurt fué pudo haber perturbado los progresos de inducido á error por haber leido que el la cristiandad en estos países é introduP. Zárate corrigió los Coloquios, y supuso cido en ellos un cisma. El contexto de que esa corrección se había hecho en un éste y de la impugnacion de nuestro Gaoimpreso. Siguióle Beristain, sin adver- na puede colegirse del primer artículo del tir que él mismo da una noticia con que opúsculo, que dice así: Incipit antidotum destruye aquella suposición, pues si el primum ad primam adversarii PropositioP. Zárate hizo las enmiendas y adiciones nem. Prima Adversarii Propositio: Fundaen el original del P. Gaona, es prueba de re Fidem “fesu Christi sine sufficientibus mique no estaba impreso; que si lo estuvie- nistris et sine usu Sacramentorum ad salura, más natural y más fácil era hacer las tem necessariorum, est fundare Fidem sine enmiendas en un ejemplar de la primera Spiritu Sanéo. Intentaba Fr.Jacobo proedición, respetando el manuscrito. En bar que no había en México suficiente cuanto á las de 1583 y 1593, citadas por nümero de ministros, y que faltaba el saTernaux (y la de 1583 también por Bo- cramento de la Confirmación, por no:haturini) no las admito: la primera, por- ber bastantes obispos que lo administraque no se habían de hacer dos ediciones sen. Alo querespondió el P. Gaonaconen dos años seguidos; y la segunda, por- viniendo en la doctrina, y explicándola en que sólo descansa en la autoridad de Ter- cuanto á los hechos. Decía Fr. Jacobo: naux. Hac Ecclesia in Occidentali India sic instiEscribió también el P. Gaona unos tuta est: ergo non est in Spiritu Sancto funSermones Dominicales en mexicano, y un data. Y le responde Gaona: Nova hec EcTratado de la Pasión de N. S. Fesucristo, clesia pilantula in Orbe Indiarum a Spiritu en la misma lengua, que Beristain vió Sancto plantata est, et in dies, eodem fovente MSS. en la librería del convento de San- Spiritu, crescit in Domino, virium augmentiago Tlatelolco. Excusado es decir que tum in Christo esu recipiens. Sobre cada esta librería desapareció, como todas, y uno de los sacramentos pone el P. Dasus preciosidades (de que he visto algu- ciano sus,reparos, y á todos. satisface Fr. nas en poder de. particulares), han sido Juan de Gaona larga, docta y nerviosa-
México el 26 de Mayo de 1582, y me
240
[1582
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
a.
mente, y al fin dice al religioso dinamarqués: Pater Facobe, religiose, senex, sacerdos et quondam mibi amicitia conjunctissime, te quam bumillime rogo, quid est in causa ut adeo acerrime in omnes nos invebaris, et pertinaces et bereseos crimine irretitos confinges?.... El resultado de esta delicada controversia fué haberse retractado Er. Jacobo Daciano, como parece de su misma firma en el original, que paraba en poder del P. Fr. Domingo Arezaga, de
donde está tomada la copia de la biblioteca de Tlatelulco." Parece, por un pasaje del P. Mendieta, que el P. Daciano no se limitaba á lo que refiere Beristain, sino que afirmaba además, que la nueva Iglesia iba errada por no tener ministros naturales de los convertidos, como la Iglesia primitiva, y que se debían conferir órdenes à los indios y hacerlos ministros de la Iglesia. Añade Mendieta que el P. Gaona convenció de error á su adversario en pública disputa, y le obligó á que hiciese penitencia. Mas todos los escritores anteriores a Beristain habían callado, quizá por prudencia, el nombre de su adversario, designándole únicamente con el título de “un famoso teólogo extranjero,” ú otro semejante. En efecto, Fr.Jacobo Daciano era dinamarqués y de sangre real, según sus biógrafos, teólogo insigne, y muy versado en las lenguas griega y hebrea, habiendo sido uno de los religiosos, más ilustres y respetados de la Nueva España. Pasó después á la provincia (entonces custodia) de S. Pedro y S. Pablo
de Michoacán, donde aprendió perfectamente la lengua tarasca, y fué el primero que administró el Sacramento de la Eucaristia á aquellos indios. Falleció siendo guardián del convento de Tarecuato. Los Coloquios son, como dijimos, lo único que hay impreso del P. Gaona, y fueron muy estimados en su tiempo, porque, como dice el P. Mendieta, ‘‘en ““la pureza y elegancia de lengua excede *tá todo lo demás, y en la materia mues““tra bien el autor su espiritu y sabidu““ría.” Además de los Sermones Dominicales y del Tratado ó Diálogo de la Pasión de Fesucristo, en mexicano, que ya hemos mencionado, consta que escribió otros muchos tratados **que se quemaron.” Se habla de una traducción al mexicano de varias homilías de S. Juan Crisóstomo, de un tratado latino sobre las Epístolas de S. Pablo, y de otro sobre Lógica. Por último, hallamos mención de unas Poesías (en castellano?) en alabanza de la Purísima Concepción, impresas, segün dice el P. Fr. Pedro de Alva en su Milisa Immaculate Conceptionis Virginis Marie, obra que no he visto, y hallo citada
á este propósito en la Biblioteca Franciscana y en Beristain,
( Gonzaca, pág. 1246.— Menbrera, lib. IV, caps. 15, 23, 42, 44; lib. V, pte. 1*, caps. 23,49.—
Torquemaba, lib. XV, cap. 43; lib. XVII, cap. 13;
lib. XIX, caps. 27, 33; lib. XX, caps. 26, 58, 60.— Berancurt, Menologio, 27 de Sept., y fol. 138.—
Nic. Anr., tom. I. pág. 697.— PineLO - Barcia, col. 724.— Bib. Univ. Franc., tom. II, pág. 167. — BzRISTAIN, tom. II, pág. 18.)
1585 89. FORMA||BREVIS ADMINI-[ftrandi apud Indos San&ül| Baptifmi Sacramentum: iuxta||ordiné Sancte Romane Ecclefiz: ||ex cócefsione S. D. Pauli Papz. III.| nuper fumma cura, & diligentia lima|ta, ac prelo mandata, per F ratrem | Michaelem a carate Minoritani. - Un pequeñísimo grabado de la impresión de las llagas de S. Francisco. [1 .
I
[1583
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
MEXICI.|| Excudebat Petrus Ocharte.|]
241
M.D.L XXXIII.
En 8? menor, casi 16°, letra romana, rúbricas encarnadas, 72 ff. En la vuelta de
la pepültima repite MEXICI.|| Apud Petrum Ocharte. || Typographum. || M.D.Lxxxiij.]|| Menfe Maio.
La ultima hoja esta ocupada ccon el indice.
(En mi poder.)
1583 9o. DIALOGOS||MILITARES||DE LA FORMACION || e in-
formacion de Perfonas, Inftrumen||tos y colas nefceflarias para eli buen vío de la Guerra.|| Compuefto por el Do&or Diego
Garcia de Palacio, del||Confejo de fu Mageftad, y fu Oydor en la| Real Audiencia de Mexico. Sigue un escudo de armas.
CON LICENCIA.|| En Mexico, en cafa de Pedro Ocharte.|| Año de 1583. En 4°, letra romana.
En la vuelta de la portada un resumen del contenido de la obra, de esta manera:
* Estos Diálogos militares van repartidos en cuatro libros. ** E] primero, de las calidades y requisitos y substancia que han de tener un capitán y un soldado. * E] segundo, de la naturaleza y composición de la Pólvora, y buen uso de los Arcabuces y Artillería, y reglas de perspectiva, con algunos instrumentos necesarios en su ejercicio.
** E] tercero, de la buena y diestra formación de los escuadrones.
** El cuarto, de muchos avisos, instituciones y leyes que se deben guardar en diversos casos que en el discurso y prosecución de la guerra se ofrecen. * Interlocutores, un Montañés y un Vizcaino.” Este orden de materias no es el que realmente se sigue en la obra, como luego verémos.
Foja 2, fte., licencia y privilegio del virrey Conde de la Corufia.—Vuelta de la misma, aprobación del P. Fr. Martín de Perea, prior de S. Agustín. Da idea del contenido del libro en estos términos: ** Contiene en sí variedad de historias, divina y humana, así de los tiempos antiguos como de los presentes, con dichos y sentencias de varones eminentes y sabios capitanes, que á propósito de la guerra dijeron. Contienen también diversidad de doctrina, sacada de la Escritura Santa, y de
la filosofia natural y moral, con algunas conclusiones de matemáticas, necesarias para el arte.”
Foja 3, fte., aprobación de D. Luis de Velasco, caballero de la orden de Santia42
31*
242
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
go.— Vuelta de la 3? y fte. de lá 4*, dedicatoria del autor al Virrey. Disculpandose de escribir acerca de materia ajena á su profesión, dice: * Algunos podrá haber, Excelente Señor, que tengan este mi trabajo por ajeno de la profesión en que sirvo á S. M., y como tal le tachen, y digan me hubiera empleado mejor en tratar de lo en que principalmente he gastado la vida, que no en meter mi hoz en mies ajena. Mas como las ciencias, á la verdad, sean todas unas, pues juntas se enderezan á suplir la falta de naturaleza, y la pulítica militar tan anexa á la buena gobernación de los reinos y provincias, para que las leyes se hicieron y los jurisconsultos escribieron. Y viendo cuán copiosa y doctamente se ha escrito ya todo lo que en mi facultad yo pudiera tratar, me determino á decir de las cosas militares, animado también con que muchos santos y doctísimos jurisconsultos lo hicieron, divirtiéndose á componer historias, traducciones y comentos, como S. Hierónimo y Sancto Antonio de Florencia, Zazio, Alciato, Celio Antipatro, Modestino, Cicerón y otros. También podrá ser digan, que para ordenar leyes é instituciones á los que profesan la Milicia, convenía más curso y experiencia que de mí se sabe. Podráseles responder que debe saber más el que tiene noticia de las cosas, subcesos y guerras de cuatro mil años atrás, que el que sólo la hubiere ejercitado en algún tiempo. Y así el emperador Alejandro Severo, para determinar y ordenar los casos de la guerra de su imperio, tenía en sus consejos más hombres leidos en las historias, que de otras suertes &c. Vuelta de la foja 4?, un soneto anónimo en elogio del autor.
Fojas 1 4 6 un ** Argumento y recomendación a los Diálogos Militares desta obra, por Eugenio de Salazar, natural de Madrid,” en 34 octavas reales. Comienza luego la obra. Finge el autor un diálogo entre un Vizcaino y un Mon-
tafiés. Éste acababa de llegar de las Indias, y el otro, que la echaba de gran soldado, por haber servido en las guerras de Italia, le pide consejo acerca de si le con-
vendría pasar á aquellas remotas tierras, para adelantar en su carrera. El Montañés
responde: ““Las cosas de las Indias, señor, cierto están tan delgadas, que si no es los que con oficios sirven á S. M. ó tratan mercancías, no tienen ya la comodidad que parece es razón tenga la persona de vuesa merced. Y si en Italia, como dice, tiene algún honesto entretenimiento, siendo su presupuesto seguir la guerra, me
parece le estará mejor conservalle, que no, dejándole, poner en duda hallar en las Indias otro tal; que aunque en ellas hay algunas entradas y pacificaciones comenzadas, son más propiamente cansancio y costa, que provecho y comodidad; y cierto que yo tengo mucha compasión á los que en ellas se ocupan, porque conozco á
algunos buenos y diestros capitanes, y ejercitados y valerosos soldados, que en
cualquier parte do las cosas de la guerra están en su punto, merecerían mucha es-
timación y premio, y allí no lo tienen, ni creo que lo puedan esperar según el valor de sus personas, si Dios con su larga mano no abre otros mejores caminos.” El Vizcaino opina que las guerras de las Indias se habían hecho con poca inteligencia, y que no era posible que allá hubiera tan buenos capitanes y soldados como en Italia, por haber faltado á aquellos esta excelente escuela. Algo picado el Montañés por tal calificación, asegura haber en las Indias capitanes y soldados de tanta
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
243
'suficiencia, que no entonces, sino en los tiempos de los grandes capitanes Gonzalo de Cérdoba, Antonio de Leyva, Juan de Urbina y otros, ‘‘serian estimados por su ingenio, arte y valentía," porque después de haber sabido las cosas de Italia y otras partes, pasaron á conquistar el Nuevo Mundo, donde aprendieron además
la maner de pelear que allí era necesaria. Concluye diciendo, que sin que parezca arrogancia, con sólo lo que había oido y aprendido de ellos, se atreve á probar á cualquiera, que en las Indias se sabía todo lo concerniente á la milicia. El Vizcaino acepta el reto, y en todo el discurso de la obra va haciendo preguntas al Montafiés, cuyas respuestas forman un curso de Arte Militar. Tal es el plan de la obra, dividida en cuatro libros; éstos en stanzas, represen-
tando cada una lo platicado en un día; y cada stanza en varias preguntas. Comienza el Montañés por examinar cuáles son las circunstancias que deben concurrir en una guerra para que sea justa; y agotada la materia, pregunta el Vizcaino, si para asegurar su conciencia tiene obligación el soldado de averiguar, antes de alistarse,
si la guerra en que va á tomar parte es 6 no justa. A esto responde el Montañés, que en el soldado no hay tal obligación, porque al principe y á sus consejeros in-
cumbe calificar la justicia de la guerra; pero que si evidentemente constase á los inferiores que la guerra era injusta, porque no había las circunstancias requisitas,
6 hubiere tales razones é indicios que bastasen para engendrar probabilísima opinión de que la guerra era contra razón yjusticia, no les sería lícito el pelear, ** aun-
que el principe se lo mandase, porque entonces los contrarios serán inocentes, y á los tales no podemos matarlos, aunque sea con autoridad de nuestros príncipes, ni en tal caso se les debe obediencia ni subjeción, porque está en contrario otro mandato de principe más superior, que es de Dios, á quien primero hemos de obedecer, el cual manda que no matemos al inocente y conocido por tal.” Trata luego largamente de las cualidades de un buen capitán, y á la verdad exige tantas el Montañés, que sería especie de milagro encontrarlas reunidas en un solo hombre. Ofrece con este motivo el autor un tratado de Matemáticas, en toda su
extensión, hasta la Astronomía, como ciencia necesaria á un cumplido capitán (fol. 39). Explica en seguida las circunstancias que han de tener los oficiales y soldados, en lo que no se muestra menos exigente. Concluye el primer libro con
la enumeración de las armas que debían usar los soldados, y ejercicios en que convendría se amaestrasen. Dan materia al segundo libro las prevenciones que han de hacerse para comen-
zar la guerra y proseguirla; los medios de que el capitán debe valerse para alentar las tropas; las personas de quienes ha de tomarse consejo antes de la batalla, cómo
ha de disponerse ésta, y qué conviene hacer en caso de victoria y de derrota. Trata asimismo de los sitios de las plazas y fortalezas, de la manera de conservarlas después de ganadas, y por último, de los premios que deben darse á capitanes y
soldados.
El libro tercero está destinado á tratar de la construcción y uso de las armas. Primero se habla de la pólvora, añadiendo varias recetas para fabricarla, entre ellas una de pólvora que no produce ruido al disparar. Siguen instrucciones para el ti-
244
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
ro de arcabuz, ilustradas con dos grabados en madera. Es curioso el sistema que propone el autor para que un arcabuz “pueda tirar de una vez ocho y más tiros, y con cada uno hacer efecto.” ““Sabrá V. M., dice el Montañés al Vizcaino, que cargado un arcabuz de su carga ordinaria, con pólvora y bala, se le ha de poner un
taco de algún ensebado, algo grandecillo, de manera que éntre muy justo, y sobre él se pondrá otra carga de pólvora con su bala de menos munición que el cañón
requiere, de suerte que esté holgada; y puesta así, se le echará encima tanta pólvora fina que baste á bañar la dicha pelota; y después se hará una masa de la misma pólvora con aguardiente ó buen vino blanco; y ésta, metida en un cañuto de hasta dos dedos de largo, se meterá en un ensebado, del cual han de ir fajando ó
envolviendo hasta que tome y tenga el grueso de la munición del arcabuz, de manera que éntre muy apretado. Han de quedar, pues, las puntas del dicho cañuto bien descubiertas, y de suerte que por la parte de abajo toque con la pólvora de que está bañada la pelota sobre que cae, y la de arriba que asimismo toque con la tercera carga de pólvora que se ha de echar sobre él; y encima de aquella tercera carga de pólvora se echará otra pelota holgada, como la de arriba, y bañada de otra tanta pólvora como está dicho en la carga precedente, y sobre esta carga se pondrá otro cañuto como el de arriba. Y si el arcabucero quisiere añadir más cargas, podrá por esta orden hasta henchir su cañon; y cuando se le ofreciere necesidad de aprove-
charse de las dichas cargas, converná ceballe y ponerle fuego con un cabo de mecha por la boca. Y así, disparada la primera carga, como el fuego toca en la una punta del cañuto dicho, la enciende y la va consumiendo, hasta que a poco tiempo, que es el que basta para hacer punteria, enciende la pólvora de que está bañada la
pelota segunda, la cual, por ser pequeña, da lugar á que se encienda la carga de pólvora que está debajo de ella, y hace su efecto, y deja prendido el otro ensebado ó cañuto, de manera que de la una carga a la otra hay el espacio que es necesario
para la puntería. Y ansí, cuantas cargas hubiere, tantas heridas se podrán dar; y si
quisiere guardar para otra coyuntura la carga frontera, que es la del fogón, lo po-
drá hacer, en la cual impide el taco ensebado que encima se echa, la aprehensión del fuego de las demás cargas.” Este método, harto rústico, y muy semejante al que emplean hoy los polvoristas en los cohetes llamados escupidores, que arrojan luces á cierta distancia, tenía el grave inconveniente de haberse de disparar todos
los tiros, uno tras otro, conviniera ó no, quedando tan sólo uno de reserva; pero
es curioso como muestra de las primeras tentativas para obtener armas de repetición, tan generalizadas hoy.
Acabada esta materia, se entra á tratar de la artillería, y ante todo nos da el oi-
dor la descripción de las piezas usadas entonces. ** Los nombres, dice, del artillería de bronce más usada son: falcones, áspides, sacres, culebrinas, pasavolantes, cafio-
nes de diferentes efectos, cortaldos, lombardas y otras formas con diversos nom-
bres, según las provincias donde los usan; y en lo que toca al tamaño y cantidad del metal dellas, un falcón de ochocientas y noventa libras de metal, ha de tener siete piés geométricos de largo, y seis libras de bala, y segün la cantidad de ella, la munición de pólvora. El áspide doce libras de bala, y según ella su munición; ten-
|
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
245
drá cinco piés y medio de largo, y mil y trescientas libras de metal. El sacre, de cinco piés de largo, ha de tener mil y cuatrocientas libras de metal, y doce de bala. La culebrina que tuviere cuatro mil y trescientas libras de metal, ha de tener diez piés de largo, y veinte libras de bala. El pasavolante que pidiere diez y seis libras
de bala, ha de tener doce piés de largo, y dos mil y setecientas y cuarenta libras de metal; y el cañón de siete piés de largo requiere tener dos mil y doscientas libras
de metal, y pide veinte libras de bala. Y el cortaldo de cuatro mil y quinientas libras de metal, ha de ser de siete piés de largo, y hanle de echar cuarenta y cinco li-
bras de bala. La lombarda de diez piés y medio de largo, y ocho mil y quinientas libras de metal, pide doscientas y cincuenta libras de bala de piedra.” Más adelante fija la carga de pólvora de cada pieza, en estos términos: “Y para que según el modo y arte dicha, cada tiro tenga la carga de pólvora que ha de tener para buena
operación, es menester que la culebrina, de cualquier cantidad que sea, lleve y le den los cuatro quintos de pólvora que pesare su bala; y á las lombardas ó pedreros que tiraren con balas de piedra, la tercia parte de pólvora de lo que la tal bala
de piedra pesare; y á las demás piezas y tiros las dos tercias partes del peso de la dicha su bala, como en su proporción no sean más largas que las dichas culebrinas.” Hay reglas para apuntar las piezas, y también para desenclavarlas; y por final vienen otros cinco grabados que representan los instrumentos más sencillos
para medir la distancia de la pieza al punto en que ha de herir el tiro de ella.
El cuarto libro está destinado á tratar de la manera de formar los ejércitos para la marcha y la batalla, con muchas figuras hechas con caracteres de imprenta, y
concluye dando reglas para asentar un campo. El ejemplar descrito acaba en la foja
191, y falta la última, de que me ha enviado un facsímile mi buen amigo el Sr. Zarco del Valle, quien le tomó del ejemplar existente en la Biblioteca Nacional de Madrid. Asi puedo dar completo el final de la obra, que es como sigue: **Y pues ya en la prosecución de mis preguntas y respuestas de vuesa merced se ha cumplido con todas las prevenciones necesarias, hasta ordenar y poner á punto una batalla, tratando de las personas y partes necesarias dellas, instrumentos harto curiosos, escuadrones; razón será que pues en lo dicho hay tanta doctrina, confiese que en las Indias, de do vuesa merced dice viene, hay harta pericia en las cosas militares, y que vuesa merced es uno de los que más copiosa y brevemente lo han tratado, que yo hasta agora he oido. Y ansí lo confesaré y terné à Vuesa merced en el lugar que debo. M. Yo quisiera, señor, que la reputación en que vuesa merced me quiere poner fuera con la esencia tan cierta, como quedo cierto que vuesa merced, como señor y amigo, me la ha de hacer en todo.”
«€ Fin de los Diálogos Militares.” Al fin repite lugar, año y nombre de impresor. (El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez. Vendido [n° 356, falto de tres hojas] en £ 7.15
=$ 38.75.)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
wm riesgo de que parezca digresión M VM inoportuna, diréaquíalgo del Dr. EE EUGENIO SALAZAR DE ALARCON, ingenio que floreció en México y que escribió en verso el 4rgumento y recomenda-
[1583
Oidor fuí en la Española: Guatemala Me tuvo por fiscal, y de allí un salto Di en México á fiscal, y á oidor luego: De allí dí otro al Tribunal más alto De Indias, que me puso Dios la escala: Allí me abrase su divino fuego.
ción de los Diálogos Militares del Dr. Palacio, como acabamos de ver.
Por el contexto se advierte que cuando escribió este soneto pasaba de setenta
Nació en Madrid porlosaños de 1 530. Siguió la carrera de los estudios en Alcala y Salamanca, hasta graduarse de licenciado en Leyes, no en alguna de aquellas famosas universidades, sino en la de Sigúenza. Casó en 1557 con D* Catalina Carrillo, dama prineipal, hermosa y discreta, á quien celebró en sus versos y de quien tuvo dos hijos, Fernando y Pedro. A fines de 1559 dióse a pretender en la corte. Desempeñó en España algunas comisiones y el cargo de fiscal en la Audiencia de Galicia: obtuvo en 1567 el gobierno de las islas de Tenerife y Palma en las Canarias, de donde, en 1573 pasó
años.
de oidor á la isla de Sto. Domingo, y de allí áfiscal en la Audiencia de Guatemala.
Estaba todavía en aquella ciudad el año de 1580, y fué autor de los geroglíficos y letras con que se adornó el túmulo en las honras que hizo la Audiencia á la reina D? Ana de Austria. Se trasladó a México hacia 1581, con igual empleo de fiscal, y luego obtuvo el de oidor que aun servía en 1598: aquí trabajó también los emblemas y poesías para las honras de Felipe II. Se había graduado de doctor en esta Universidad el 23 de Agosto de 1591, y Felipe 111 le nombró ministro del Consejo de Indias, plaza que servía en 1601. Se ignora la fecha de su muerte; pero atendida su avanzada edad, no debió sobrevivir muchoá este último nombramiento. La mayor parte de las noticias de su vida están recopiladas por él mismo en el siguiente soneto: Nací y casé en Madrid; crióme estudiando La Escuela Complutense y Salmantina, La licencia me dió la Seguntina, La Mexicana de doctor el mando. Las Salinas Reales fuí juzgando, Puertos de raya 4 Portugal vecina, Juez Pesquisidor fuí 4 la contina, Y estuve en las Canarias gobernando,
Fué el Dr. Salazar de ingenio agudo y festivo, como lo acreditan varios de sus escritos. Pinelo le hace autor de un tratado De los negocios incidentes en las Audiencias de Indias, MS. en fol., en latín y castellano, de que habla Salazar en otra de sus obras, llamándole Puntos de Derecho. Escribió además un grueso volumen de versos y prosa, con el título de Si/va de Poesía compuesta por Eugenio de Salazar, vecino y natural de Madrid, que puesto en limpio y preparado para la prensaen México, se conserva manuscrito en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia de Madrid. La parte cuarta de esta obra contiene cinco cartas en prosa, impresas recientemente con este título: Cartas de Eugenio Salazar, vecino y natural de Madrid, escritas á muy particulares amigos suyos. Publicadas por la Sociedad de Bibliófilos Españoles (Madrid, 1866), con biografía del autor por D. Pascual de Gayangos. Libro ya raro, que no he logrado ver. La 4? de esas Cartas es la célebre y festiva Carta de los Catariberas, malamente atribuida á D. Diego Hurtado de Mendoza en varios MSS. y en la edición viciada que de ella hizo D. Antonio Valladares en el tomo XVIII del Semanario Erudito. Nueva edición corregida y con el nombre de su verdadero autor, dió D. Bartolomé José Gallardo en el n? 3 de** El Criticón,” periódico en cuadernitos que publicaba en Madrid por los años de 1835. Dan asunto á esa Carta los innumerables trabajos que pasaban los pretendientes en corte. Otra, no menos salada, en que el autor cuenta sus padecimientos en la navegación que hizo de las Islas Canarias á la Española, incluyó mi amigo y colega el Sr. D. Ce-
PSALMODIA
CHRISTIANA,Y SERMONA-
rio delos Sanctos del Año, en lengua Mexicana: cópuelta por cl muy. R. Padre Fray Bernardino de Sahagun, de la orden de fant Francifco.
ER
x*
EA
RRA
EXA
X
EX
As
k
BK
t
* ox*
Ordenada en cantares 6 Pfalmos: paraque canten los Indios en los ascytos que hazen en las 1glchas.
EN MEXICO.
Con licencia,en cafa de Pedro Ocharte. —M.D.LXXXI1I]1. Años.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
247
sáreo Fernandez Duro en el tomo II de en el lugar citado, un Canto del Cisne en sus preciosas y eruditas Disquisiciones Náu- una despedida de su Catalina para una auticas (La Mar descrita por los mareados). sencia ultramar, antes que se desposase con El mismo señor habla de otro poema inédito de Salazar que existe en aquella Bi-. de ausencias, y una Epístola escrita de blioteca Nacional, intitulado Navegación México alinsigne Fernando de Herrera. del Alma, por el discurso de las edades del La primera de estas composiciones susHombre, dedicado al rey D. Felipe III. cita una dificultad. Casó Salazar con su Alvarez y Baena en sus Hijos de Ma- D* Catalina en 1557, y salió para las Cadrid (tom. I) es quien más noticias da de narias en 1 567: no se sabe, pues, qué viaje nuestro autor y del contenido de la Silva, ultramarino fué ese que hizo D. Eugede la cual copió unos fragmentos bucó- nio antes de casarse; aunquebien pudielicos y dos sonetos. Gallardo publicó, ra ser de fantasía la composición.
ella, en redondillas; una Canción, también
1585 91. CARTA| DE AVISOS Y APVNTAMIEN-||tos de nueítro
Reuerendifsimo Padre|| Fray Francifco Gongaga, Miniftro gel neral de toda la Orden de nue||{tro Seraphico Padre |Bant Franciíco.
No hay portada, sino que este título está al principio de la primera página.
Son 8 fojas en 4°, letra romana gruesa. Al fin la fecha ““Conuento de nueftra
Señora de Ara coli à 27 de Nouiébre. Año de. 1579. Años. Frater Francifcus Gongaga."
Efta carta fue impreffa con licencia, en Mexi||co: en casa de Pedro Ocharte. 1583. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M. de Ágreda.) Es una notable carta circular dirigida por el P. Gonzaga á toda la orden, cuando fué electo general de ella.—Se lamenta de la decadencia y relajación á que había venido, y ordena lo que debía hacerse para reformarla.
1585 92. Psalmodia Cristiana y Sermonario de los Santos del año, en lengua Mexicana. Compuesta por el M. R.P. Fr. Bernardino de Sahagún, de la orden de S. Francisco. Ordenada en cantares 6 Psalmos, para que canten los indios en los areitos que hacen en las iglesias. En México. Con Licencia. En casa de Pedro Ocharte. 1583. Años. (Véase la fotolitografia.)
248
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
En 42, letra romana gruesa, muchos grabados. 4 ff. sin numerar, y ff. 1 a 236. A la vuelta de la portada la licencia del Virrey. * Don Lorengo Xuarez, de Mendoza, Códe de Coruña, Viforrey, Gouernador, y Capita general por fu Mageftad en efta nueua Efpafia, y Prefidéte de la Audié-
cia Real que en ella refide. &c. Por quanto fe me ha hecho relacion: que Fr. Bernardino de Sahagun, de la orden de fant Francifco compufo vn Libro, intitulado Colloquios de Doétrina: có que los primeros doze Frailes de la dicha orden, que vinieron a efta nueua Efpafia, inftruyeron, y enfeñaron a los naturales della: y vna Pfalmodia de cantares, en lengua Mexicana: para que los Indios canten en las fieftas principales del Año, que quifieren celebrar: que ambas cofas fe entiende, fer para ellos de mucha vtilidad y prouecho, y que conuiene fe imprima. Atento a lo qual, y a que fobre el cafo, fe han hecho las diligencias, que para el examen dello conuiene: por la prefente doy licécia 4 Pedro Ocharte, Impreffor de libros, para que
libremente pueda imprimir el dicho libro de Colloquios, y Pfalmodia de cantares, conforme al original, que ante mi fe presento: con que otro ninguno no lo pueda hazer, fin mi expreffa licencia; fo pena de perder los moldes y aderegos de la emprenta, € impreflo se trayga ante mi con el dicho original: para que fe corrija y tafe el precio, que fe huuiere de dar por cada libro. Fecho en México, a diez y nueue
de Iunio, de mil y quinientos y ochenta y tres Afios.— El Conde de Coruña.— Por mandado de fu Excellencia, Ioan de Cueua." 2* foja fte.: * EXAMEN.— Por mandado del Illuftrifsimo y Reuerédifsimo Señor Dó Pe-
dro Moya de Cótreras, Arcobifpo de Mexico, mi fefior: vi y examine con cuidado efte libro de los Colloquios de Doctrina Chriftiana: con q los primeros doze Re-
ligiofos de la orden de fant Francifco inftruyeron à los Indios defta nueua Efpaña:
y de vna Pfalmodia de cantares acómodados à las Fieftas del Año: para que é lugar de los prophanos, los canten. Y lo que del fiento es, (fub aliorü moderamine,)
fer libro catholico, y limpio de toda fofpecha y error, ó heregia: muy neceffario, y prouechofo para la erudició deftos naturales: van explicados los conceptos con eftilo tà proprio y claro, que por incapazes que fean, los entenderá: es obra que fe deue imprimir. Fecha en Mexico, à cinco de Iulio, de. 1578. Afios.— El Do&or
Ortiz De Hinojofa.” Foja 2? vuelta, y toda la 3*: ** Prologo al le&or.—Entre otras cofas en que fueró muy curiofos los Indios defta nueua Efpaña: fue vna la cultura de fus diofes, que fueron muchos, y los honrauan de diverías maneras: y tambien los loores; có que los alabauan de noche y de dia, en los templos, y oratorios: cantando hymnos, y haciendo choros y dan-
cas en prefencia dellos: alabandolos. Quando efto hazian, fe componian de diuerfas maneras, en diuerfas fieftas, y hazian diuerfas differencias en los meneos de la danga: y cantauan diuerfos cantares en loor de aquellos diofes falfos, cuyas fieftas
celebrauan. Ha fe trabajado defpues aca, que fon baptizados, de hazer los dexar aquellos cantares antiguos, con que alabauan à fus falfos diofes, y que canten folamente los loores de Dios, y de fus Sanctos, y efto de dia, y en las Pafquas, y
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
249
Domingos, y fieftas de los Sanctos de fus Iglefias. Y à efte propofito fe les ha dado
cantares de dios, y de fus Sanctos en muchas partes, para d dexen los otros cantares antiguos: y han los refcebido, y han los cantado en algunas partes, y todavia los cantan: pero en otras partes, y en las mas porfian de boluer a cantar fus cantares antiguos en fus cafas 6 en fus tecpas: (lo qual pone harta fofpecha en la finceridad de fu Fee Chriftiana,) por d en los cátares antiguos, por la mayor parte fe cantan cofas Idolatricas en vn eftilo tan obfcuro, que no ay quien bien los pueda entéder, fino ellos folos: y otros cátares vfan para perfuadir al pueblo a lo q ellos quieré, ó de guerra, 6 de otros negocios que no fon buenos, y tienen cátares cópueftos para efto, y no los quieren dexar. Para q fe pueda facilmente remediar efte daño, en efte año de. 1583. fe han impreflo eftos cantares, que eftan en efte volumen, que fe llama Pfalmodia Chriftiana en lengua Mexicana, para que del todo ceffen los can-
tares antiguos: poniendo pena, que fe execute en los que tornaren à cantar los canta-
res antiguos. Sera efta obra muy prouechofa afsi para que alaben à Dios y à
fus
Sanctos, con loores chriftianos y catholicos, como para facar Doctrina para las cofas
de fu Chriftianifmo: y para los Predicadores, que tendran en ellos mucho aparejo,
pa predicar las Hiftorias de los Sanctos, y de las fieftas principales de todo el años (sic). Ha algunos años, que efta obra efta efcrita: efcriuiofe en tiépo del feñor Vi-
forrey Dé Luys de Velafco (que en gloria fea,) y por fu auctoridad fe diuulgo entre los Indios por efcrito, antes que fe imprimieffe.' Y los fefiores Viforreyes de efta nueua Efpaña, (que en gloria fean,) Don Martin Enriquez y el Códe de Coruña,
el qual en efte año de. 1583. fe murio, dieron licencia, para imprimir efta dicha obra. A los fefiores, que eftan en el fenado del faftigio fecular, fuplico humilmente, den fu confentimiento y fauor: para que efta obra fe diuulgue entre los naturales, mandandoles, (fo graues penas,) no canten jamas los cantares antiguos, fino folamente los de Dios, y de fus fanctos: y hagan q fe configa el fin, que fe pretende: g es q
nueftro feñor fea loado de todos fus creyentes, con catholicos y chriftianos loores: y los loores de los Idolos é Idolatrias fean fepultados como merecen." La 4* y última de las ff. preliminares está ocupada con la Tabla, que comienza así: Licencia, y examen, y prologo del auctor: hallaras en el principio díte libro. Prologo de la Pfalmodia, en la lengua. fo.
1
El perfignum, el Padre nfo, el Aue maria, Credo y Salue. fo.
3
Los diez mánda. (sic) d dios. f.
9
Los 5. mada. de la Igle. f.
IO
Los fiete facramétos. fo.
13
Los dotes de gloria. fo.
14 &c.
En la foja 1, este título: “DOCTRINA CHRISTIANA.|| PROLOGO|| Primero píalmo.” Debajo del título un grabado de un fraile que recibe á unos in-
dios. Al margen: “ Doétrina chriftiana, en lengua Mexicana ordenada é cátares, 6
pfalmos: para d canten los Indios en los areitos, q hazen en las Iglefias."— Fol. 2 1 D. Luis de Velasco gobernó de 1550 4 1564. — pulco por el año de 1558.—Historia General de las — La Psalmodia se comenzó en el pueblo de Tepe- cosas de Nueva España, tom. I, prólogo, pág. III. 32
250
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
vto. Un Calvario.— Fol. 3. La Coronación de la Virgen.— Fol. 5. S. Jerónimo, a manera de letra inicial.— Idem vto. La Oración del Huerto.— Fol. 7 vto. La
Anunciación. —PFol. 9. Un fraile en un carro.— Fol. 10 vto. S. Simón y Judas. (Repetido al fol. 197.)—Fol. 13. El mismo S. Jerónimo del fol. 5.—Fol. 14.
Una mujer arrodillada delante de un fraile. — Total diez grabados. Al fin del fol. 15, fte., repite el título “PSALMODIA ||EN LENGVA MEXICANA," y comienza ““lanuarius|| IN DIE CIRCVNCISIO || NIS DOMINI."
Hé aquí la lista de las fiestas para las cuales hay cantares, con expresión de los
grabados intercalados en el texto. No es un solo cantar para cada día, sino varios,
segün la solemnidad de la fiesta. Enero.— La Circuncisión del Señor. El Niño Feshs con la Cruz, fol.
15 vto.—
La Epifanía. Grabado, fol. 19.—S. Sebastián. FrsRERO.— La Purificación de Nuestra Señora. Grabado, fol. 26 vto.—S. Ma-
tías. Grabado, fol. 29. — Dominica de Septuagésima. Tlauculcuicatl. Marzo.—Sto. Tomás de Aquino. Grabado, fol. 41.—S. Gregorio Papa. Grabado (de S. Agustin), fol. 44.—S. Gabriel Arcángel.— S. José. —La Anunciación. Grabado, fol. 54 vto. (El mismo del fol. 7 vto.) Asrit.— La Resurrección del Señor. Grabado, fol. 59.— Pro secunda die.— Pro
tertia die. — S. Marcos.— Suchicuicatl. Para las Dominicas de entre Pascua. Mayo.—S. Felipe y Santiago. Grabado, fol. 78 vto.— La Santa Cruz. Un Calvario, fol. 82 vto.— La Ascensión. Grabado, fol. 85 vto.
— —— ae,
i
à
a ot &
|
PA CN sand
TAM
a
<=
^
d
' ;
LN
|
xS
num |
WE
lf
E:
a
a |
wa 4
M
CA
Nd
|
[1
"
|
hs * aif
-—San Bernardino. Grabado, fol. 89.— Pentecostés. Grabado, fol. 92 vto.— Pro . secunda die.—Pro tertia die.— Corpus Christi. Grabado de la Cena, fol. 99. La NatiJunio.—S. Bernabé. Grabado, fol. 101 vto.—S. Antonio de Padua.— de Grabado Pablo. S. y Pedro S. 107.— fol. vidad de S. Juan Bautista. Grabado, S. Pedro, fol.
110 vto.
JuL1o.—S. Buenaventura. Grabado, fol. 113.—Sta. Maria Magdalena. Grabado,
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
251
fol. 117 vto.—Santiago. Grabado, fol. 120.—Sta. Ana. Grabado, fol. 122 vto.— Sta. Marta. Acosto.— La Transfiguración del Señor. Grabado, fol. 129.— Sto. Domingo.—
S. Lorenzo. Grabado, fol. 140.—Sta. Clara.—S. Hipólito. Grabado, fol. 148.—
—S. Luis, rey de Francia. Grabado, fol. 1 55 vto.—S. Bartolomé. Grabado, folio 158 vto.— S. Agustín. Grabado, fol. 163 vto. (Es el mismo aplicado á S. Gre-
gorio, fol. 44.)
252
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
SEPTIEMBRE.— La Natividad de Nuestra Señora. Grabado, fol. 170 vto. (Es el mismo de Sta. Ana, fol. 122 vto.) — Las Llagas de S. Francisco.— S. Mateo, após-
tol y evangelista. Grabado, fol. 175 vto.—S. Miguel Arcángel. Grabado, fol. 179. —S. Jerónimo. Grabado, fol. 181 vto.
Octusre.—S. Francisco. Grabado, fol. 184 vto.—S. Lucas, evangelista. Graba-
do, fol. 194.—S. Simón y Judas. Grabado, fol. 197. (Es el mismo del fol. 10 vto.)
NovieMBRE.—Todos Santos. Grabado, fol. 200 vto.—S. Martín. Grabado, fo-
lio 204.— Sta. Catarina. Grabado, fol. 210 vto.—S. Andrés. Grabado, fol. 213 vto. DiciEMBRE.— S. Ambrosio. Grabado, fol. 219. (Es el mismo de S. Martín,
fol. 204.) — La Purísima Concepción. Grabado, fol. 223.—Sto. Tomás, apóstol. Grabado, fol. 226 vto.— La Natividad de N.S. Jesucristo. (Grabado, fol. 229 vto. (El mismo de la Adoración de los Reyes, fol. 19.)— Pro secunda die.— Pro ter-
tia die.
|
Termina en el fol. 236 vto., así:
dO LAVS DEOM3||EN MEXICO.|| Y Con licencia, En cafa de Pedro Ochar-
te.| De. M.D.LXXXIII. Años. El ejemplar descrito, que está del todo completo y perfectamente conservado, se halla en mi poder. Fuera de éste, no he visto más que dos muy incompletos: uno que perteneció al finado Sr. D. J. M. Andrade, y otro al Sr. D. José F. Ramírez, mencionado por mí con el n? 160 en mis 4puntes para un Catálogo de Escri-
tores en Lenguas Indigenas de América, y descrito luego por el Sr. Chavero en su Sabagán. El Sr. Ramírez, en una Advertencia preliminar que le puso, se esmeró
en probar que aquel volumen sin principio ni fin era la Psalmodia Christiana del P. Sahagún; de lo cual no queda ya duda con el hallazgo del ejemplar completo. Así es que omitiendo esa parte de la Advertencia, tómo de ella unas curiosas noti-
cias que ayudan mucho á explicar la suma rareza de este libro y aun de otros. Dice, pues, el Sr. Ramírez:
* Este volumen, aunque muy incompleto, es probablemente una de las produc-
ciones más raras de la antigua tipografía mexicana: quizá es único, según puede colegirse de las noticias que dejó el infatigable Fr. Francisco de la Rosa Figueroa en el catálogo que formó de la biblioteca de su convento, con el siguiente título: Diccionario bibliográfico alfabético & Indice silabo—repertorial de cuantos libros sencillos existen en esta Librería de este convento de N.S. P. 8. Francisco de México, &c., &c.; un volumen en fofio de más de mil páginas, escrito enteramente de su mano, y con pormenores que revelan una inmensa lectura y laboriosidad. ¡Y no es más que uno de sus muchos escritos! “El P. Figueroa, bibliotecario de su convento, era también, por desgracia de
nuestros bibliófilos, Notario y Revisor de Libros por el Santo Oficio, encargo que desem-
peñó con un celo verdaderamente abrasador. Él mismo nos va á dar la prueba en
los siguientes párrafos que copio á la letra de las págs. 972 á 974, en los cuales hallaremos también la noticia del libro que nos ocupa. Decía asi: : : “Denuncié (á la Inquisición) y presenté un. libro manuscripto en idioma me» “Xicano en que estaban traducidas todas las Epistolas y Evangelios del Misal,
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
253
““contra la regla s* del Expurgatorio, que expresamente prohibe las traducciones **de la Biblia en lengua vulgar, especialmente las Epístolas y Evangelios. Y por ““esta, cuantos he encontrado, he consumido en cartón (con expresa licencia del Sr. In-
**quisidor). Y esta prohibición está repetida en varios edictos, en conformidad de
** dicha regla. “Item, por la misma razón denuncié y presenté dos libros impresos en idioma ““ mexicano, intitulados: Psalmodia XPiana &c., compuesta por el P. Fr. Bernardino
“de Sahagún.... La denuncia y presentación de estos libros fué debajo de las re““flexiones siguientes, &c." Sigue un muy largo párrafo en que el buen religioso procura justificar su conducta con raciocinios que sólo son eficaces para conocer
hasta qué punto puede extraviarse el entendimiento humano preocupado por una idea fija. Las tareas literarias, infinitamente penosas, que los primeros misioneros acometieron como necesarias para propagar la civilización cristiana, sus sucesores en la propia empresa, sus hermanos mismos las condenaban al fuego como adver-
sas á su intento!.... Así podemos comprender la desaparición de las numerosas obras del más infatigable de los antiguos catequistas; del P. Sahagún, pues la mayor parte de ellas eran del género de las denunciadas á la Inquisición.”*
Si el P. Figueroa destruyó la Psalmodia por la misma razón, es decir, por estar
prohibidas entonces las traducciones de la Sagrada Escritura en lenguas vulgares, dió triste muestra de su criterio, porque la Psalmodia no es nada de eso. Tal vez la palabra Psa/mo que se ve al frente de cada uno de los cantares, y que sólo tiene allí su significación genérica de canto ó cántico, le hizo creer que se trataba de ver-
siones del Salterio; pero aun sin saber nada de la lengua mexicana, se echa de ver que en los tales Psalmos hay muchos nombres de santos y otras palabras castellanas que no podrían hallarse en una traducción de la Escritura. Por otra parte, en
el prólogo castellano está bien claramente explicado el asunto del libro. (El ejemplar que fué del Sr. Ramírez pasó luego 4 poder del Sr. Chavero, y de éste al Sr. Fernández del Castillo, quien le vendió en Londres. A pesar de faltarle 38 hojas y estar malamente apolillado,
produjo £11.15=8$ 58.75.)
mos autores franciscanos refieren MA YN muy de paso la vida de Fr. BerMA NARDINO DE SAHAGÚN: la escri-
bió con alguna más extensión el Sr. Chavero en un pequeño volumen que publicó en 1877. Poco podré añadir á las noticias de tan erudito biógrafo; pero quedaría en cierta manera incompleto el presente libro, si el lector no hallase en él nada acerca de un varón ilustre, con-
1 No estamos de acuerdo con el Sr. Ramírez en
este punto. La única obra de ese género que se sabe haber escrito el P.Sahagún es el Evangeliarium, que
servador de nuestra Historia, padre y maestro de los indios. En el siglo llevó el apellido de Ribeira,* lo que parece indicar origen gallego 6 portugués; pero en la religión usó exclusivamente el nombre de su villa natal, siguiendo en eso una costumbre muy generalizada entre los franciscanos. Los datos conocidos no bastan para fijar la fecha de su nacimiento; mas no se errano fué destruido, sino que se conservó, y corre impreso en nuestros días.
2 Sabagun. Estudio por Alfredo Chavero, Secre-
254
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
rá mucho si se pone hacia el último año del siglo XV. En la universidad de Salamanca comenzó sus estudios, y estaba todavía en ellos cuando tomó el hábito en el convento de S. Francisco de la misma ciudad. Era aun muy joven y tan bien parecido, que los religiosos ancianos procuraban tenerle oculto para evitar ocasiones en que pudiera peligrar la virtud del apuesto mancebo. Ignoramos la fecha de su profesión, y en qué se empleó por allá hasta el año de 1529 en que paso á la Nueva España con otros diez y nueve frailes que trajo Fr. Antonio de Ciudad Rodrigo.* Su primera ocupación, luego de veni-
do a esta tierra, fé la de aprender la lengua mexicana. Tal vez no le era del todo desconocida, pues por Herrera sabemos que cuando el Emperador dispu-
tario perpetuo de la Sociedad de Geografía y Estadistica de México. México, 1877. En 16° Pág. 7. No he hallado esto en autor antiguo. 1 Fr. Juan de San Antonio (Bib. Univ. Franc., tom. I, pág. 214), en el artículo de Sahagún dice ** Cantabricz Prov. filius ;” después se corrigió á sí propio (tom. 111, Appendicula, e 3 vto.), diciendo que ““la Crónica de la Provincia Compostelana le contaba entre sus escritores.” Eguiara (tom. I, página 425) siguió el texto de Fr.Juan, sin advertir la corrección. Beristain (tom. IIT, pág. 9o) se expresa así : “ Dejo para los cronistas de Cantabria y
de Compostela la disputa sobre la Provincia del Orden de S. Francisco en que tomó el hábito nuestro Bernardino.”— La disputa es ociosa. La provincia de Cantabria fué erigida en 1551 (Gonzaca, De Origine, &c., pág. 917), y Sahagún había tomado el hábito antes de 1529 en el convento de Salamanca, perteneciente á la Compostelana.
2 Dicelo así expresamente nuestro autor en el Prólogo inédito de la Arte Divinatoria, que adelante publicamos. Fr. Antonio de Ciudad Rodrigo salió probablemente de México en Septiembre de 1526. En 10 de Agosto del año siguiente obtuvo una real cédula fechada en Valladolid, en la cual se mandaba á los oficiales reales de Nueva España que pagasen los fletes y pasajes de Fr,Antonio y de ““hasta cuarenta frailes” que llevaba. La cédula original existe con otras en la biblioteca del Colegio del Estado de Puebla. El Vicario despachó su patente al P. Ciudad Rodrigo el 11 de Octubre de 1528. (Apuntes MSS. que me comunicó el Sr. Troscoso). Si en la darcada del P. Sahagún vinieron veinte frailes, como €l dice, sería porque Fr. Antonio no logró completar los cuarenta, ó porque los demás se quedaron en las islas, como solía suceder. Para mí Jo más probable es que al pedir el permiso se alargó
[1583
so que volviesen á su patria los indios que había llevado Cortés, “encargó a Er. Antonio de Ciudad Rodrigo que tuviese cuidado de que fueran bien tratados en el camino.”* Claro es que no podía tener ese cuidado sino trayéndolos consigo; y como eran de sangre real 6 personas muy principales, no habrian de venir confundidos con la gente de mar. Vendrian en clase de pasajeros, y durante la larga navegación se comunicarian de continuo con los frailes.* Conocido el carácter indagador de Fr. Bernardino, y puesto que iba á evangelizar á una tierra donde se hablaba la lengua mexicana, es de creer que cuidaría de prevenirse recogiendo cuantos vocablos y frases pudiese, ya que la Providencia le deparaba con anticipación tan buenos maestros, de los cuales aprendería también muFr. Antonio para que no le resultase corta la merced de los pasajes, y por eso se le dió hasta para cuarenta frailes; pero no logró completarlos. Por el voto de obediencia no tenían obligación de pasar á estas nuevas regiones, y así las reclutas eran de voluntarios, por lo cual no siempre se obtenía el número deseado.— Hay otra dificultad. Sahagún, en el lugar citado, dice que después de la misión de Fr. Martín de Valencia, los primeros que vinieron fueron los padres dominicos,“‘y los segundos fueron veinte frailes de S. Francisco de la Observancia, entre los cuales yo vine.” Mendieta menciona expresamente (libro III, cap. 29) la segunda barcada de frailes franciscos llegada 4 México en 1525, ocho 6 nueve
meses después que la primera, y añade : “ Desde entonces por maravilla pasó año que dejasen de venir algunos religiosos de la Orden de los Menores á esta provincia del Santo Evangelio.” Betancurt (7 beatro, pte. IV, trat. 1, cap. 2, n? 6) habla de ministros lle-
gados en los años de 25, 27 y 28. Beaumont, de una copiosa misión en 1528. (Crónica de la Provincia de Michoacán, tom. III, pág. 265.) Frailes sueltos vinieron muchos, entre ellos los tres primeros Tecto,
Ayora y Gante; y los PP. Olmos y Alameda con el Sr. Zumárraga. De consiguiente, por más que Sahagún lo diga, no fué de Jos segundos religiosos franciscanos. Y aunque no haga cuenta de los sueltos, sino de las barcadas 6 misiones autorizadas por el rey y los superiores de la orden, todavía fué anterior la segunda de que habla Mendieta, y tal vez alguna o tra.
1 Déc. IV, lib. 6, cap. 4 al fin. 2 Chimalpain, en la traducción de Gomará publicada por Bustamante en 1526 (Pte. II, cap. 62), nos ha conservado los nombres de estos indios principales que fueron con Cortés y volvieron con Fr. Antonio, menos algunos que murieron por allá.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cho de lo tocante á la religión y costumbres de los indios, cosa tan necesaria para los que iban á ser ministros de la conversión. Continuaría en México el estudio de la lengua con alguno de los que ya la sabían, aunque ignoramos quién fuese, y alcanzó tal perfección en ella, que según testimonio de los contemporáneos, sólo podía igualársele Fr. Alonso de Molina, criado desde niño entre los naturales. Ambos aprovecharon bien lo queaprendieron. Fr.Alonso sedió al oficio de intérprete de los religiosos, al púlpito y á la composición de obras en mexicano para instrucción de los indios y de sus ministros. Fr. Bernardino siguió los mismos pasos, pues hizo Arte y Vocabulario, dejó Sermones y escribió de doctrina. A Molina le fué más propicia la imprenta; pero nuestro Sahagún le llevó de ventaja el profundo conocimiento de las antigúedades de los indios, y el lauro de historiador. Aunque trabajaban en un mismo terreno, nunca hubo entre ellos celos ni rivalidades, porque
la caridad no lo consentía. El P. Saha-
gún aprobó en 1555 el primer Vocabu-
ario de su buen compafiero: moraron juntos en Tlatelolco, y compartieron en paz el respeto de su provincia.” De los primeros años de la residencia de nuestro historiador en la nueva tierra sólo he alcanzado a saber que estuvo en el convento de Tlalmanalco donde presenció un arrobamiento que tuvo Fr. Martín de Valencia, cuando fué custodio por segunda vez, es decir, entre 1530 y 1533.” De ese pueblo no hay mucha distancia á los volcanes, y á los dos subió, probablemente entonces, el P. Sahagún, mejorando las hazañas de los conquistadores Ordaz, Montaño y Mesa; pues éstos ascendieron solamente al Popocatepetl, mientras que el padre estuvo también en la cima del Iztaccihuatl, que por mucho tiempo se consideró inaccesible.: No 1 V. ante, pág. 222, col. 2. 2 Manbiera, lib. V. pte. 1, cap. 11. 3 Menciona esas ascensiones en su Historia Geseral. (Tom. III, pág. 317, ed. mex.) ** Hay uno
255
consta expresamente qué le movió á emprender tan penosa y arriesgada expedición; pero fué sin duda el celo religioso. Los indios idolatraban y sacrificaban de
preferencia en los montes, en las fuentes y en todos los lugares señalados. Ninguno tanto como esas grandes monta-
ñas, y en efecto tenían por diosa á la mujer blanca (Iztac—cihuatl), y tributaban culto á su imagen no tan sólo en templos de los poblados, sino también en una cueva de la misma sierra.” El P.Sahagún, gran perseguidor de idolatrias, alcanzaría noticia de ésta, y no quiso dejar de buscarla, aun exponiendo á grave riesgo su vida. Puede ser que verificara esa ascensión cuando andaba por el valle de Puebla, donde al parecer estuvo dos veces; la una de ellas largo tiempo. Hablando de
un río que se formaba de las nieves del
Popocatepetl, dice que se hundía á poco y volvía á salir ““entre Huexotzinco y Acapetlaoacan,” y añade: “Yo vi el origen y lugar donde se sume y el lugar donde torna a salir."* En otra parte, al mencionar el Pico de Orizaba (Poyauhtecatl) dice: ““Ha pocos años quecomenzó á arder la cumbre de él; y yo le ví muchos años que tenía la cumbre cubierta de (cerro) muy alto que humea, que está cerca de la provincia de Chalco, que se llama Popocatepetl, que quiere decir * monte que humea;" es monstruoso y digno de ver, y yo estuve encima de él. Hay otra sierra junto á ésta, que es la sierra nevada, y llámase Iztactepetl, que quiere decir ** sierra blanca :” es monstruoso de ver lo alto de ella, donde solía haber mucha idolatría; yo la ví y estuve sobre ella.” En el Viaje de Fr. Alonso Ponce (tom. I, pág. 158) se habla de un fraile que subió á aquella sierra. Juan Suarez de Peralta (Notic. Hist. de la N. E., página 89) cuenta también que un fraile, de cuyo nombre no se acordaba, subió al volcán con cuatro 6 cinco españoles y algunos indios ** luego que se ganó la tierra.” Estas reminiscencias pueden aplicarse al P.Sahagún. El P. Durán tenía por imposible la subida al Popocatepetl y por fabulosa la hazafía de Montaño, ** Me persuado, dice, 4 que lo han
visto y lo verán pocos 6 no ningunos, si no fuere alguna bruja ó nigromántico.” Hist. de las Indias de N. España, cap. 96. I
Durán, cap. 95.
2 Historia General, tom. ITI, pág. 312.
256
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
nieve, y después ví cuando comenzó á arder, y las llamas aparecían de noche y de día, de más de veinte leguas.”* Esa montaña no se descubre desde el valle de México. El tenor del pasaje demuestra que no se trata de una excursión pasajera, sino de una residencia larga. La erupción se verificó en 1545, según Muñoz Camargo.* Desde que estuvo el P. Sahagún en Tlalmanalco entre 1530y 1533, hay hasta 1536 un vacío en las noticias de su vida, y otro de 1540 á 1545. Podremos conjeturar que durante el primero anduvo por allá y vió la nieve de la montaña: cuando volvió en el segundo la vió también, y al cabo presenció la erupción. A poco de verificada debió de volver a Tlatelolco, pues ya estaba alli aquel mismo año de 1545. El de 1 536 había fundado el Sr. Obispo Zumarraga el colegio de Santa Cruz, y el P. Sahagún presenció la ceremonia. A
poco fué encargado de dar cátedra de lati-
nidad á los jóvenes indios, hijos de principales, que recibían alli instrucción. Era persona muy á propósito para la ensefianza. Los contemporáneos, además de instruido, nos le pintan **manso, humilde, pobre, avisado y afable á todos." Nunca desmintió ese carácter pacífico: no era él para las grandes empresas apostólicas en que se distinguieron muchos de sus hermanos. Sin dejar de observar con toda puntualidad la regla, ni decumplir con sus deberes de misionero, trabajaba también de otro modo más oculto, y no con menor provecho, en la viña del Señor. Sus inclinaciones le llevaban al retiro, y habría preferido, sin duda, permanecer encerrado en el colegio; pero os superiores dispondrian otra cosa, y dejó la cátedra en 1540. . En los cuatro 6 cinco años siguientes anduvo por el valle de Puebla, como hemos dicho, y acaso por otras partes. El
de 1545 le hallamos otra vez en el con-
vento de Tlatelolco.’ Este año fué tris1 ]d., tom. III, pág. 318. 2 Hist. de Tlaxcala, MS., cerca del fin. 3 ¿Cuándo se fundó ese convento? En el Ceds-
[1583
temente célebre en la Nueva España por la gran peste que se cebó en los indios, y el padre nos refiere que enterró más de diez mil cuerpos.* Este hecho nos parece indicar que moraba allí como conventual 6 superior encargado de la administración, y no como catedrático del colegio. El modo de enterrar á los muertos, que era abrir grandes fosas en los cementerios de las iglesias, donde echaban ochenta 6 cien cadáveres juntos,* explica que habiendo enterrado tantos el P. Sahagún, lario de Puga (tom. I, pág. 444) hay una cédula con fecha de 19 de Mayo de 1543, dirigida 4 D. Antonio de Mendoza, en la cual consta: que los franciscanos habían tenido siempre cargo de administrar la doctrina cristiana 4 los indios del Tate/ulco; que habría ocho años que dos religiosos residían en dos celdas encima de la iglesia; que los indios se ofrecian á hacerles una casa cerca de la misma iglesia, y que Fr. Jacobo de Testera había suplicado al rey que la mandase hacer. El rey ordena á Mendoza que examine el caso, juntamente con el obispo de México, y si convenía, dispusiera que queriendo los indios, se hiciese la casa, con tal de que **la iglesia de Santiago quedase sujeta al ordinario, como lo estaba, sin que por causa del nuevo edificio adquirieran los religiosos derecho alguno en la misma iglesia."— Para que la cédula llegara y fuera obedecida se necesitaba algún tiempo. ¿No sería Sahagún el primer guardián, y se le haría venir del valle de Puebla, para que diese calor á la fábrica con su influjo en los indios de Tlatelolco, entre los cuales ya había residido cuatro afios educándolos, y probablemente administrándolos? Así se explicaría su vuelta á aquel lugar en 1545. — En 1571 había en el convento * cuatro frailes moradores: los tres de ellos sacerdotes y el uno lego. De los tres sacerdotes, los dos son confesores y predicadores de españoles y de indios, y el tercero no más que confesor, así de indios
como de españoles.” Dentro de la población principal había ocho iglesias, una de ellas la de Santa Ana. (Códice franciscano, MS.) — En 1586 estaba acabado “‘con su iglesia, claustro, dormitorios y huerta.” (Viaje de Fr. Alonso Ponce, tom. I, pág. 232.) 1 “El año de 7555 hubo una pestilencia grandísima y universal, donde en toda esta Nueva Espafía murió la mayor parte de la gente que en ella había. Yo me hallé en el tiempo de esta pestilencia en esta ciudad de México, en esta parte del Tlatelolco, y enterré más de diez mil cuerpos, y al cabo de la pestilencia dióme á mí la enfermedad, y estuve muy al cabo.” (Hist. General, tom. III, pág. 328.)
La fecha de 1555 es errata notoria de la edición mees la verdadera: confirmada indirectamente por 5a-
xicana. En la de Kingsborough está la de1545,que -
hagún mismo en la página citada, y antes en la 84. 2 Dávria PaniLta, lib. I, cap. 39.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
le alcanzase el contagio hacia el fin de la epidemia, en 1546. Probablemente le llevarían al convento grande de México, donde estaba la enfermería. Poco faltó para que su obra de misericordia le costara la vida, pues se vió muy al cabo, es decir, á los últimos. Si el término de su enfermedad hubiera sido funesto, nos veriamos hoy privados de sus grandes trabajos históricos; mas quiso la Providencia conservarle todavía muchos años, ra bien de sus contemporáneos y de
257
autoridad más propio del guardián del convento, que de un simple religioso transeunte. El P. Sahagún, conocedor
ya de las idolatrias, que los indios ocul-
taban con tanto empeño aunque las mezclaban en todo, desconfiaba mucho y sabía bien descubrirlas. Antes le vimos emprender la atrevida ascensión a los volcanes: ahora entrar al agua, sin fiar á otra persona el cuidado de sacar el ídolo, dando así ejemplo á sus compañeros, más confiados que él en la sinceridad de la conversión de los indios. Al mismo Dificil es dar mediano orden cronoló- tiempo realzaba á los ojos de éstos la gico á los sucesos de la vida de Fr. Ber- importancia de destruir y borrar todo nardino. Mendieta dice de él que ““en vestigio del antiguo culto. Gran difesu juventud fué guardián de principales rencia había entre dar á cualquier indio conventos;" pero que después, ‘por es- el encargo de sacar la piedra, y entrar al pacio de cuarenta años, se excusó de ese agua el superior del convento para ejecargo.”* Conjeturamos que una de las cutar por sí mismo la desagradable opeguardianias fué la de Xochimilco, que ración. No puedo fijar la fecha de este era‘‘convento principal." Betancurt, es- suceso. Cuando le refería el padre en cribiendo á fines del siglo siguiente, le 1576 era ya antiguo, como se colige de calificaba todavía de ““uno de los gran- la frase ““hasta ahora existe la cruz.” St des que tiene la provincia, casa de estu- casi cuarenta años se excusó de desemdios de Artes y de Teología algunas ve- peñar guardianías, como dijo Mendieta, ces, donde se han celebrado capítulos tuvo la última hacia 1551; mas no nos provinciales. ^ Para creer que el P. Sa- consta que esa última fuera la de Xochiagún fué alli guardián, tenemos este pa- - milco. Otro dato tenemos para creer que saje de su Historia: ** Hay otra agua 6 moró en aquel pueblo, y es que á petifuente muy clara y muy linda en Xochi- ción de los vecinos tradujo al mexicano milco, que ahora se llama Santa Cruz, en la Vida de S. Bernardino, titular de la la cual estaba un ídolo de piedra debajo iglesia. del agua, donde ofrecían copal: yo ví el Su ya larga residencia en la provincia, ídolo y entré debajo del agua para sacar- la importancia de los cargos que habia le, y puse allí una cruz de piedra que servido en ella, y su reconocido mérito. hasta ahora existe en la misma fuente.” ? le designaban para puestos más altos. Para haber averiguado la existencia del En 1552 era definidor, según aparece de idolo y el Jugar en que se hallaba era ne- una carta dirigida al Emperador por la cesario algún tiempo; y el hecho de ha- Congregación Capitular de la Provincia del Santo Evangelio en Octubre de ese tituyéndola con una cruz, fué acto de año, que él firmó con los otros padres.' Verdad es que no añade á su nombre el 1 Lib, V, pte. 1, cap. 41. título de definidor; pero de la regla que 2 Theatro, pte. IV, trat. 2, cap. 3, n? 120. se seguía para formar esas Congregacio- . 3 Tom. III, pág. 321.— Entre los pueblos de nes se deduce que el P. Sahagún no pudo visita de Xochimilco cuenta Betancurt (Theatro, pte. IV, trat. 1, cap. 2, n? 123) el de Santa Cruz firmar sino con tal carácter. Volvió á teAcalpixcar, que puede haber sido el lugar de ese nerle más adelante, y en tristes circuns-
las generaciones futuras.
ber ido á sacar del agua la figura, sus-
suceso. El nombre mexicano significa Jugar (can) del mayordomo (calpixqui) del agua (atl); y junto con el de Santa Cruz, se acomoda bien á la conjetura.
1
Cartas de Indias, págs. 121, 122. 33
258
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
tancias, como veremos. Le honra haber puesto su nombre junto á los de varones tan beneméritos de la orden como Fr. Francisco de Bustamante, el gran predicador; Fr.Juan de San Francisco, electo después obispo de Yucatan; Fr. Toribio de Motolinia, Fr. Juan de Ribas y Fr. Antonio de Ciudad Rodrigo; estos tres de los doce primeros; Fr.Juan Focher, luz de la Iglesia mexicana, y el insigne catedrático Fr.Juan de Gaona.
El P. Sahagún fué por visitador á la
custodia de Michoacán, encargo que no se confiaba sino á religiosos muy graves y aprobados. El viaje debió de ser breve por la naturaleza misma del negocio y porque el padre habla muy poco de los tarascos en su Historia. Conjeturo que se verificaría antes del año de 1558, porque desde entonces estuvo ya enteramente ocupado en recoger y coordinar los materiales para su obra: trabajo que duró hasta 1566, por lo menos, cuando ya la custodia de Michoacán estaba erigida en provincia. |
No puedo fijar exactamente la fecha en que el padre volvió al colegio de Santa Cruz para no salir ya de él. Hay muchas probabilidades de que no fué antes de 1570, sino acaso después. En ese año era guardián del convento de México Fr. Diego de Mendoza que con el provincial Fr. Miguel Navarro dió favor para que se sacara la copia de la Historia concluida en 1569 y presentada al Capitulo de 1570. Se explica bien que el guardián favoreciera á uno de sus conventuales, y sería extraña esa protección tratándose de un morador de otra casa. Además, Sahagún había consultado primero su obra con los acolhuas de Tepepolco, después con los tlatelolcas de Santiago, y al último con los mexicanos: en México dió, pues, la última mano al trabajo, y se
copió todo en limpio de buena letra en
1569. Finalmente, no hay dato para afirmar que estuviera en Tlatelolco antes de 1572: entonces es cuando ya aparece interviniendo en los asuntos del colegio, aunque ignoro con qué carácter. Pro-
[1583
curó siempre sus aumentos, añadiéndole aposentos y aulas. Pasó allí el resto de su vida, ocupado siempre, así en la composición de sus obras como en el cuidado y dirección de sus discípulos, quienes le correspondían ayudandole gustosos, y mucho, en los trabajos que traía entre manos. No era propiamente un maestro 6 superior, sino un padre rodeado de sus hijos. La parte que aquellos colegiales tomaron en los escritos de los misioneros no ha sido todavía debidamente conocida y apreciada. Pagaban la instrucción que recibían, empleándola en cooperar á los santos fines de sus maestros. Da sincero testimonio de ello el mismo P. Sahagün: **Si sermones, postillas y doctrinas se han hecho en la lengua indiana que puedan parecer y sean limpios de toda herejía, son los que con ellos (los colegiales) se han compuesto; y ellos, por ser peritos en la lengua latina, nos dan á entender las propiedades de los vocablos y las de su manera de hablar; y las incongruidades que hablamos en los sermones ó escribimos en las doctrinas, ellos nos las enmiendan; y cualquier cosa que se ha de verter en su lengua, si no va con ellos examinada no puede ir sin
defecto; ni escribir congruamente en la lengua latina, en romance ni en su lengua, por lo que toca á la ortografía y buena letra, no hay quien lo escriba si no es los que aquí se crian."' En otro lugar de la presente obra veremos que el P. Sahagún no fué el único que disfrutó de tan oderoso auxilio: le obtuvo asimismo el . Fr. Juan Bautista y es de creerse que también otros escritores, aunque no lo hayan confesado. Gloria es de aquellos estudiantes indígenas, pero no menos de sus maestros, que despreciando ataques de espíritus apocados y mezquinos franquearon á los indios las puertas del saber, y supieron aprovechar, tanto como después agradecer públicamente, su valiosa cooperación. Aquel admirable periodo de estrecho consorcio de ambas ra1 Historia General, tom. III, pág. 83.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
zas, fundado por la Religión y abrigado por ella en el claustro contra las agitaciones del mundo, no debía ser, por desgracia, de larga duración. Hemos seguido, en cuanto nos ha sido posible, los pasos al P. Sahagún, y con sólo eso queda rectificado un punto importante de su biografía. Generalmente se cree que desde la fundación del colegio de Tlatelolco pasó allí, con pocas interrupciones, si acaso, el resto de sus días, consagrado por entero á la instrucción de los naturales. Las vicisitudes' mismas del establecimiento lo habrían impedido. El P. Sahagún nos informa de que los frailes enseñaron a los colegiales y estuvieron con ellos **más de diez años,” esto es, desde la fundación hasta 1546647. En este primer período sirvió cuatro años la cátedra de latinidad. Después, prosigue diciendo, los frailes dejaron que los indios ““leyesen y se rigiesen á sus solas por más de veinte años” (1546-1566). Claro es que si los coleglales desempeñaban las cátedras (que eso se llamaba /eer), y se regian por si mismos, nada tenía que hacer entre ellos el P. Sahagún.' El colegio anduvo muy mal en manos de los indios, de suerte que los frailes tuvieron que tomar de nuevo la dirección en 1573, y el padre asistió á aquel acto, como había presenciado la fundación en 1536. De ésta á la reforma pasaron, pues, treinta y siete años; y como Sahagún nos da los dos términos de diez y veinte años, con la añadidura de un más á cada uno, entre estos se reparte la diferencia de los siete años. Solía atenerse á números redondos, M por eso en otro lugar nos dice que la reforma se hizo á los cuarenta años de la fundación,* lo cual no es posible, porque 1 Sin embargo, alguna intervención conservaron los frailes, pues en Enero de 1552, cuando se notificó al rector Pablo Nazareo y á los colegiales la donación que D. Antonio de Mendoza les hizo de unas estancias, asistió á todas las diligencias Fr. Antonio de Grado, presidente del colegio.— Códice de Tlatelolco, MS. del Sr. Chavero. 2 Hist. Gen., tom. III, pág. 84.
259
habría que fijar aquella en 1576, y el padre, que escribía ese mismo año, habla de ella como de cosa pasada. Consta que en 1572 era todavía rector del colegio el indio Martín Jacobita, aunque el P. Sahagún presenciaba la rendición de cuentas del mayordomo. El año siguiente de 1573 corría ya con la administración del establecimiento. De suerte que lo más que podemos contarle de residencia activa entre los colegiales, son los cuatro años de cátedra y los diez y siete de administración, hasta 1590; si bien es de creerse que hacia el fin de su vida estaría ya descargado de toda ocupación. Sus últimos años fueron acibarados por las discordias de su provincia. Bien descubrió su carácter retraido y enemigo de ruidos el mal desempeño del papel que le tocó en las escandalosas diferencias suscitadas entre el Comisario Fr. Alonso Ponce, y el provincial Fr. Pedro de San Sebastián. Los cronistas de la orden pasan por estos sucesos como gato por ascuas; pero es sabido, y con todos sus tristes pormenores, que el P. Ponce vino en 1584 con el carácter de Comisario General de la Nueva España, y que el provincial no tan sólo se negó á permitir que visitase la provincia, sino que le hizo prendery arrojar de ella con violencia, apoyándose en el favor del virrey Marqués de Villamanrique, y más todavía en el de la virreina D? Blanca de Velasco. Muchos y graves fueron los escándalos que de ello se siguieron, y por desgracia tocó á nuestro buen P. Sahagún parte no muy honrosa en ellos. En el Capítulo celebrado el 29 de Junio de 1585 había sido nombrado primer definidor: el número de cuatro se completó con los PP. Fr. Rodrigo de los Olivos, Fr. Pedro de Requena y Fr. Francisco Vazquez. Cuando caminaba después preso, vía de Guatemala, el P. Comisario, viendo que no le permitían ejercer su oficio, dispuso, á g de Marzo de 1586, que nuestro Fr. Bernardino fuese teni1
Códice de Tlatelolco, MS.
260
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
do por Comisario Provincial y rigiese gunda declaración, hecha diez días desla Provincia. Asi correspondia confor- pués, porque esa se extendió ya á los me a las Constituciones; pero no pudo cuatro. El oficio de definidor hubo de haber persona menos 4 propósito para durarle casi hasta el fin de su vida, pues hacer frente al bravo provincial, que un el Capítulo siguiente se celebró el 22 de anciano casi nonagenario, pacífico por Enero de 1589.' A la verdad no nos hallamos con ánicarácter, ajeno toda su vida á intrigas, alejado hacía tanto tiempo aun de los mo para condenar severamente en el anocios ordinarios de la orden, y que ciano religioso una flaqueza muy dismás bien debería el puesto que entonces culpable y redimida de antemano con ocupaba á sus méritos y servicios, que á tantas virtudes y tan largos años de emisu aptitud para desempeñarle. Con un nentes servicios. El revoltoso provinFr.Toribio de Motolinia ó un Fr.Jeró- ‘cial Fr. Pedro sabía bien que el P. Ponce nimo de Mendieta habría debido habér- debía continuar ejerciendo su oficio, à selas Fr. Pedro de San Sebastián. El resultado fué cual debia esperarse. El pobre de la orden: éste se lo había comunicaEr. Bernardino obedeció y tomó á cues- do; pero él lo ocultaba, y fingia no conotas la carga; pero le duró poco, porque tan cer tal determinación, porque así conveonto como el Virrey le mandó llamar y nía á sus miras. En esa intriga cayó inocentemente Sahagün. No hemos de sela y renunció el oficio de Comisario. ser con él más severos que lo fué el Hizo más, porque á 8 de Abril de 1586 Comisario mismo, quien disculpaba á declaró por escrito que reconocía por ver- los frailes que le desconocieron, diciendadero y legítimo prelado al provincial do que firmaron lo que no entendían: Er. Pedro, y que las censuras y excomu- deseaba acercarse á ellos y encontrarles niones del Comisario General no obli- alguna excusa.* En esas acaloradas dispu gaban ni ligaban. Tal declaración de un tas, cuando por ambas partes se alegan sacerdote anciano y venerable, que había autoridades y el derecho anda en opiniollegado á ocupar el puesto de Comisario nes, la verdad se oscurece, y fácilmente Provincial, sirvió de mucho á los encar- se puede errar de buena fe. Aizados enemigos del P. Ponce. La avanzada edad de nuestro SahaQuedó Sahagún en el puesto de, de- gün no le consentía ya larga esperanfinidor, y en 16 de Mayo del siguiente za de vida; pero acaso aquel disgusto año de 1 587 firmó con los otros una carta vino á acelerar el forzoso término. Desque fué entregada al P. Comisario, en la de fines de 1589 y por el año de 1590 cual le desconocían como á tal, y única- corrió en México una enfermedad que mente le ofrecían respetarle como á Pa- llamaron del catarro, aunque á la cuenta
pesar de haberse elegido nuevo General
lo idió la patente, se apresuró á entregár-
dre de las provincias de Nueva España. Todavía á 6 de Julio del mismo año aparece su firma en una petición dada a la Audiencia contra la declaración hecha or ella de ser legítimo Comisario el . Ponce.
Este, a pesar de su gran man-
sedumbre y paciencia, se resolvió al fin á emplear las armas espirituales contra dos inobedientes. El g de Diciembre de-
claró excomulgados a dos de los definidores, entre los cuales no sabemos si se-
ría uno nuestro Sahagún; pero quedó comprendido indudablemente en la se-
debió de ser cosa más grave, y ella se llevó al anciano misionero. Dejamos la palabra á su contemporáneo Mendieta, cuya narración perdería mucho de su agradable sencillez y naturalidad, si nos atreviéramos á ponerla en otros términos: ““La manera de su muerte fué que dándole la enfermedad del catarro que el año de mil quinientos y noventa corrió 1 Viaje del P. Ponce, tom. I, págs. 78, 238, 250, 251, 280; tom. II, págs. 166, 216, 282, 287, 499. 2 Viaje del P. Ponce, tom. II, págs. 219, 355,
415-16.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
generalmente, temiendo los sacerdotes mancebos que se les fuese entre las manos, importunabanle que se dejase llevar a la enfermería de México para ser curado; 6 a lo menos ya que no quería curarse, enterrarse entre los santos viejos sus compañeros, como él mesmo lo de-
seaba. A lo cual él les respondía dicien-
do: **Callad, bobillos, dejadme, que no es llegada mi hora." Mas tanta priesa le dieron, que por no serles pesado hubo de ir á la enfermería, y dijo al enfermero: Aquí me hacen venir aquellos bobillos de mis hermanos, sin ser menester." Elenfermeroleregalóalgunos días, con que se volvió á su convento de Tlatelolco, y al cabo de algunos días volvió
á recaer, y entonces dijo: * Agora si que
es llegada la hora.” Y mandó traer ante sí á sus hijos los indios que criaba en el colegio, y despidiéndose de ellos, fué //evado á México, donde acabado de recibir devotamente todos los sacramentos en el convento de San Francisco, murió y está allí enterrado.”* Torquemada, que
pudo ser testigo presencial, copia lo de
endieta, y añade que al entierro ““concurrió mucha gente y los colegiales de su colegio con hopas y becas, haciendo sentimiento de su muerte.”* El Sr. Chavero asienta que murió y fué enterrado en Tlatelolco.? Mendieta, su copiante Torquemada, Betancurt, y á mi parecer aun el pasaje mismo de los Anales Mexicanos que cita el Sr. Chavero
en comprobación de su aserto, están con-
cordes en lo contrario. Para formar juicio de ese pasaje, hay que tomar de un poco atrás sus antecedentes. Helos aquí: “1589. El día 30, por la tarde, del mes de Diciembre comenzó á habitar nuestro padre Juan Gonzalo /sic) en Huehuetlán de la Visitación; pero des-
graciadamente en la tarde del lunes del mes de Enero del afio nuevo falleció. En el referido día, mes y año murió también el guardián de Tlacopan Fr. An1 Lib. V, pte. 1, cap. 41. 2 Lib. XX, cap. 46.
3 Pág. 107.
261
drés de Torres, y según se dice fué seultado dentro del mismo S. Francisco.
Ígualmente murió en el convento de
S. Agustín otro sacerdote que era prior de allí. “1590. En este año 7 Conejo, a 4 de Enero, murió el P. Fr. Bartolomé González, que era capellán de Tlacopan y fué sepultado también dentro del convento de S. Francisco. En el mismo día, mes y año murió otro padre llamado Fr. Pedro de Trueba: ambos fallecieron de una fuerte tos. ““El día 5 del mes de Febrero de 1 590 murió nuestro querido y venerado padre Fr. Bernardino de Sahagún, que se hallaba en Tlatilolco. Fuésepultado tam-' bién dentro de la iglesia de S. Francisco, a cuyo acto asistieron todos los principales y señores de Tlatilolco.” Este último párrafo es el que copia el Sr. Chavero. Ya se advierte que el también de Sahagún viene enlazado con lo que le precede, referente á otros padres enterrados en el convento de S. Francisco de México. El se ballaba en Tlatelolco, sólo quiere decir que moraba allí habitualmente. La enfermería, construida porel Sr. Zumárraga, estaba en el convento de México, y á ella eran llevados todos los religiosos que en distancia proporcionada adolecian. No consta que ubiera otra en Tlatelolco. Deseaba el buen padre ser enterrado ““entre los santos viejos sus compañeros,” y para obsequiar ese deseo era necesario enterrarle en S. Francisco de México, donde reposaron los restos de muchos de aquellos varones insignes, hasta que el soplo vandálico de la revolución vino a dispersarlos. Los Anales citados ponen la muerte del P. Sahagún el 5 de Febrero de 1590. Betancurt, en su Menologio el 23 de Octubre del mismo año. Fr.Juan Bautista, en el prólogo de su Sermonario, la señala en 1591. En realidad ni Mendieta ni Torquemada dicen que muriera en 1590, sino que en ese año corrió la enfermedad del catarro que le llevó; mas como ésta comenzó á fines del anterior,
262
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
no es creible que durara tanto tiempo mo, aceptable, y la duda queda entre la de cuanto sería necesario para que Sahagún los Anales y la de Betancurt. Me inclino muriera de ella en g1. La fecha de Fr. a la primera, por corresponder al períoJuan Bautista no me parece, por lo mis- do de mayor fuerza de aquella epidemia.
La bibliografía del P. Sahagün es quizá la más difícil de nuestra literatura. Ocupado casi cincuenta afios en escribir, no solamente trabajó muchas obras, sino que á estas mismas dió diversas formas, corrigiéndolas, ampliándolas, redactándolas de nuevo y sacando de ellas extractos 6 tratados sueltos que corrían como libros distintos. Ya escribía en español, ya en mexicano, ya agregaba el latín, ó daba dos formas al mexicano. Hasta de la escritura azteca en jeroglíficos se valió, por mano de los indios, para el primer bosquejo de su Historia. De aquí ue muchas veces sea imposible identicar las obras por sus títulos, porque varian en ellos los que las citan. La Historia, en particular, pasó por numerosas transformaciones. Temeroso de cansar á los lectores, pensé renunciar á toda tentativa de dar
aquí la bibliografía de tan intrincado autor, contentándome con mencionar lo
impreso; pero esto es tan poco, que ni remotamente podía dar idea de lo que fué Sahagün como escritor. Porotra parte, sus escritos se ligan de tal suerte con su vida, que vendría á quedar incompleta la biografía si no se examinara en ella cómo se formaron esos escritos y hasta qué punto es fundada la creencia de que sufrió grandes persecuciones por causa de ellos. Diré, pues, llanamente lo que alcanzo, aprovechando lo escrito por el
Sr. Chavero, á quien casi no puedo sacar otra ventaja que la fortuna de publicar dos fragmentos importantes hasta ahora
inéditos. Para la enumeración de los escritos del P. Sahagün podría adoptarse el orden cronológico ó el de materias: aquél es imposible de fijar: en el otro no es fácil hacer clasificación bien definida. Adop-
taré un término medio que nos preste á lo menos cierta claridad, dejando para lo último la Historia, cuyas vicisitudes piden examen especial. I. Cuenta el Sr. Chavero como primera obra del P. Sahagún un MS. en 4? que contiene las Epístolas y Evangelios delas Domínicas en mexicano. Consta de 74. fojas y una de índice: ésta de diversa letra, y todo lo demás de la de Saha-
gún. “Los titulos y capitales (añade el Sr. Chavero) están escritos con tinta roja, y de estas algunas con oro y colores, se-
mejando pájaros ó monstruos, como era usanza en los manuscritos. La letra es todavia firme y clara, sefial de que la tra-
ducción fué hecha y redactada no mucho
después del afio de la llegada de nuestro buen misionero, y con seguridad antes del de 1563, en el cual, según algunos renglones queconservo, la letra estaba ya muy cansada. Este MS. no solamente está inédito, sino que era desconocido. Sin duda fué el primer trabajo de Sa-
hagún, preparatorio del Evangelarium,
Epistolarium et Lectionarium.” Hasta aqui el Sr. Chavero. El MS. fué suyo y pasó después á poder del Sr. Fernández del Castillo. Bien sabido es que este señor hizo vender públicamente en Londres la rica colección de libros que compró al Sr. Chavero, la cual en su mayor parte provenía de la biblioteca del Sr. D. José F. Ramírez. En el Catálogo para la venta apareció el MS. sin nombre de autor, y con este título: | “524. MzxicAN.— Epistles and Gospels in Mexican. MS. 4to. Seventy-four leaves. It commences: Incipiunt Epistole et Euágelia que in Diebus Dominicis per Áfi1 totius circulum legütur, traducta in linguá Mexicanam." Le compró el librero B. Quaritch en
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
£15.10, y después le anunció de venta en £20. Describí brevemente este MS. en mis Apuntes para un Catálogo de Escritores en Lenguas Indígenas de América (n? 103), sin conocer que fuera de Sahagün. Puesto que está escrito de su letra, todavía firme y clara, como dice el Sr. Chavero, no puede haber duda de que es obra de nuestro autor; pero no sé si un signo externo y vago como es el estado de la letra, será bastante para afirmar que se trata de la primera obra de Sahagün. En la Biblioteca Nacional hay un MS. en 4°, que contiene también las Episto-
las y Evangelios de las Domínicas en
mexicano; pero no tiene nombre de autor, ni indicio que ayude á descubrirle. II. Sermonario que fué del Sr. Ramirez. Le describí en mis 4puntes (n? 158) y repito aquí la descripción, corregida. Está escrito en grueso papel de maguey, tamaño de folio mayor. Tiene el siguiente título en la primera foja, cuya parte inferior falta: “PU Siguense unos Sermones de Dominicas y de Santos en lengua mexicana: no traducidos de Sermonarto alguno sino cópuestos nueuamente a la medida de la capacidad de los indios: breues en materia y en lenguaje congruo venusto y llano facil de entender para todos los que le oyeré altos y baxos principales y macegales hombres y mujeres. Compusieróse el año de 1540. anse comézado a corregir y añadir este año de 1563 en este mes dejulio infraoctava Visitationis. El avtor los somete a la correctió de la madre sancta yglesia romana có todas las otras obras q en su lengua mexicana a cópuesto. fray bnardio de sahagun.” Toda esta portada es de puño y letra
263
yglesia có todas las demas obras suyas son para todo el año de domynicas y sáctos no estan corregidos. fray ‘bnardio de sahagun.” Quedan al MS. 95 fojas con grandes márgenes, en los cuales escribió el autor, de propia mano, muchas correcciones. Después del Sr. Ramirez poseyó este Sermonario el Sr. Chavero: pasó á poder del Sr. Fernández del Castillo, quien le vendió en Londres. Está en el Catálogo Ramírez con el n?762. Le compró el librero Quaritch en £210, y le puso el precia de £360 al anunciarle de nuevo en venta.
Tengo por indudable que éste fué uno de los dos tomos que vió Eguiara en la librería del convento de Tlatelolco, y que describe asi: ** Sermones varios de Dominicis ES Defunctis idiomate Mexicano pro Indorum captu formatos, ? nulloque Sermonario ut dicitur traductos; quos Authographos vidimus Tomis duobus Regia
charta in Bibliotheca ad S. Jacobi de Tlatelolco Franciscanorum.” Me temo que Eguiara escribió Defunctis por de Sanctis. No sabemos qué contendría el otro tomo. ¿Sería el Evangeliarium? Este Sermonario nos da la primera fecha fija del principio de los trabajos del P. Sahagún. Sin duda le escribió cuando quedó desocupado por haber dejado la cátedra de latinidad del colegio de Tlatelolco ese mismo año de 1540. En la Biblioteca Nacional se conserva un MS. en 4? de Sermones mexicanos, cuyo título en la 1? foja dice: **€ Tabla de los fermones q fe trata en el prefente liblo pri*|| méte vn auien-
to y fermones de la natiuidad del fefior|| quarefma y Refur|| rectiv lo qual es cópoftura y len-
y las diticas. Ixx? Ix?y I?y vna
de Sahagún, Armada y rubricada por él. gua del p? frai bnar||dino de fahagü.
Faltan en seguida algunas hojas, y se hallan dos sueltas, de letra de escribiente. En la cabeza de la que viene después se encuentra esta nota, de letra del autor: “ Siguense vnos sermones breues en la lengua mexicana: el autor dellos los somete a la correptió de la madre sancta
Ité fe trata luego otrv aviéto có los demas q fon fieftas|| y diiicas del feñor y es légua del p? fray alófo de efcalona."
Fuera de la portada tiene 263 fojas numeradas; más una al fin en que termina el índice comenzado en la portada. Varias letras del siglo XVI: títulos rojos.
264
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
En la vuelta de la foja 116 se lee esta nota, también de letra del tiempo, pero diversa de las demás del libro: “hasta aquí me paresce no ser de los padres fray ber"? de sahagun ni del padre escalona porque no lleva el frasis lengua y espíritu que las obras de los dichos padres suele tener comunmente,
porque es mas y mejor su orden de pro-
ceder en su escriptura y ansí yo siento no ser suya sino de otro padre que no se quien es." 1 lector elegirá entre la afirmación del que puso el título, y la duda del autor de la nota, anónimos ambos. III. Evangeliarium|| Epistolarium et Lectionarium ||Aztecum sive Mexicanum ||ex Antiquo Codice Mexicano nuper reperto|| depromptum||cum Prefatione Interpretatione Adnotationibus Glossario || Edidit || Bernardinus Biondelli | Mediolani || Typis Jos. Bernardoni Q= Johannis|| MDCCCLVIIT. —Hermosa edicion en 4? mayor. XLIX págs. preliminares, una hoja facsímile del Códice original, 425 págs. de texto á 2 col., latín y mexicano.— Glossarium Azteco- Latinum págs. 427—453.— Index totius Voluminis págs. 56 5—574.—Erra_ ta, 1 foja.—Segün el Sr. Chavero, la letra del Códice es enteramente igual á la del Sermonario, y ambos volúmenes muy semejantes en la apariencia, á juzgar por la descripción que hace del suyo el editor del Evangeliarium. Este MS. fué adquirido en México, Dios sabe cómo, por el viajero Beltrami, quien dió de él una noticia atestada de errores, desatinos y vulgaridades.' A la muerte de Beltrami, en 1854, le adquirió Biondelli de los herederos. Cree este editor que el libro se escribió en
1550, lo cual es materialmente imposi-
ble, pues Sahagün llegó el afio anterior. Le creemos de época muy posterior; probablemente de 1563 como el Sermonario. 1 Le Mexique (París, 1830, 2 vol. 8°), tom. II, pág. 167.
[1583
El Sr. Orozco y Berra' dice que este libro es la famosa Postilla de que habla Torquemada (mejor sería decir Mendieta). El error es manifiesto, y ya Biondelli le había notado á Beltrami que también cayó en él. Postilla, en el sentido que se le da, no es voz castellana sino de la baja latinidad, y significa ** notas," especialmente ** notas marginales y per-
petuas á la Biblia.” Por eso dijo Men-
dieta que Sahagún escribió ““una muy elegante Postilla sobre las Epistolas y Evangelios dominacales.” Nada de notas hay en el Evangeliarium, sino puramente la traducción de los textos sagrados. Conjetura el Sr. Chavero, que el manuscrito n? I puede haber sido el primer ensayo del Evangelsarium.
IV. Vida de S. Bernardino de Sena, según se escribe en las Crónicas de la Orden; traducida al mexicano á petición de los indios de Xochimilco. Torquemada, lib. XIX, cap. 33. No se halla hoy. Esta traducción debe de haber sido hecha antes del año de 1551. V. Exercicios Quotidianos en lengua mexicana. MS.en 4?. Tiene 43 fojas. En la primera página se lee: ** 4 Comienza un exercicio en lengua mexicana sacado del sancto Evangelio y distribuido por todos los dias de la sema- . na contiene meditaciones devotas muy provechosas para cualquier xpiano que se quiere nagar a Dios.” Al fin: ** Este exercicio halle entre los indios, no se quien lo hizo ni quien se le dio tenia muchas fallas e incongruidades mas con verdad se puede decir que se hizo de nuevo que no se emendo. Este año de 1574. fray bernardino de saagun.” |
Este articulo es el n? 764 del Catélogo
Ramírez. Se vendió a Quaritch en £14 y le anunció después en £20.
El MS. perteneció en un tiempo á la
1 Bibliografía inédita, citada por el Sr. Chavero. No la conozco.
1583]
265
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
biblioteca del colegio de S. Gregorio, y allí le vió Beristain, quien transcribe la nota final. Yo no recuerdo haberle visto en poder del Sr. Ramírez: el Sr. Chavero no le cuenta entre los que fueron suyos, ni aun entre los escritos de Sahagún. VI. Manual del Cristiano. De esta obra no hace mención autor
alguno, y su existencia sólo se conoce por unas hojas sueltas que fueron del Sr. Chavero y se vendieron después en Londres. (Catálogo Ramirez, n? 544.) Son 4 hojas (en 8? según el Sr. Chavero, y en 4° según el Catálogo Ramírez) de letra de Sahagún, ó por lo menos igual á la de los Evangelios, Doctrina, apostillas del Sermonario y primera foja del Trilingúe. Tiene por encabezamiento el título siguiente: Izcatqui yn innemiliz yn teniutica omonamitique. Inic ce Cap” vncan mitoa &c. Siguese el capitulo por 2 fojas, y al fin de la segunda comienza otro con este rubro: Inic. 6. Cap” &c. A la foja inmediata al fin dice: Inic. 7. Cap? &c. Finalmente la última foja tiene el siguiente párrafo sin principio: e... para que libremente pueda cer imprimir el dho Manual del Christiano a qualquiera ympressor a quien sefialare y fuere su voluntad lo haga, por tpo de diez años primeros siguientes, imprimiendolo todo en vn cuerpo conforme al original que a recibido, o por partes y tratados como el dho autor quisiere, y dentro de dho tiempo otro ninno ympressor ni persona particular lo imprima ni haga imprimir sin permission de dho Fray Bernardino de Sahagun, so pena de quinientos pesos de oro para la camara y fisco de su magestad y de perder los moldes y aparejos de la enprenta y perdidos los libros que se hallaren auer ymprimido sin la dicha licencia y cumpliendo esto mando que en ello por ningunas justicias y otras personas
no se le opa embargo ni ynpedimento pune echo en Mexico a deziseis de ebrero de mill y quinientos y setenta y ocho años.—Don Martin ENRIQUEZ.”
Algunas observaciones ocurren al leer esta descripción. Hay desde luego una laguna considerable en el MS., porque si el primer capítulo corre por dos fojas,
y al fin de la segunda comienza el sexto,
faltan cuatro capítulos (segundo, tercero, cuarto y quinto); a no ser que entre estas hojas hubiera otras que contuvieran los referidos capítulos, y que el final que está en la segunda sea del quinto, y no del segundo. Al fin de la foja inmediata, 6 sea la tercera, se lee el epígrafe del cap. VII, y en la cuarta está el parrafo sin principio que contiene la licencia. Esto manifiesta claramente, que la cuarta no es continuación de la tercera. La descripción no expresa si las cuatro hojas estaban unidas de dos en dos, ó sueltas. En este último caso no podría asegurarse que las tres primeras pertenezcan a la misma obra de que habla el privilegio. “No hay duda ninguna (prosigue el Sr. Chavero) de que éste fué un borrador destinado á la imprenta, y tenemos entonces no solamente una tercera obra de Sahagún impresa, sino una totalmente desconocida y hasta hoy no citada: el Manual del Christiano.’ Convengo en lo desconocido y no citado: á lo de ser un borrador no me adhiero, porque las licencias no se
concedian a borradores, sino a traslados limpios, puesto que una vez examinado y aprobado el manuscrito no era licito hacerle variación alguna. Que el original a que pertenecieron estas hojas fuera destinado á la imprenta es evidente, pues tenía la licencia y privilegio; pero de ahí no se infiere que llegara á imprimirse. Muchos MSS. vió Beristain ““con las licencias necesarias para la impresión,” y con ellas se quedaron inéditos. La Crónica de la Merced, del P. Pareja, que poseo original, se encuentra en ese caso. Tenemos, sobre todo, la declaración explicita y repetida de Mendieta: “Fué este padre (Sahagún) en esto desgraciado, que de todo cuanto escribió, sólo un cancionero se imprimió, que hizo para que los indios cantasen en sus bailes cosas de . 34
266
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
edificación.”* **Y de los demás (libros, fuera de la Historia,) que acá quedaron, no pudo imprimir sino solos unos cantares.”? Torquemada, contemporáneo también, copió ambos pasajes sin correctivo, y con muy ligeras variantes.? VII. Doctrina cristiana en mexicano. MS. original en folio. Empieza así: “Nican vnpeoa yn nemachtiliz tlatolli.... oquichiuh fray Bernardino de Sahagún.” Tiene 27 ff. y falta el fin. . ““Syguense veynte y seis addiciones de esta Postilla: las quales hizo el auctor della despues de muchos años que la aula hecho, ante que se imprimiese. Es lo mismo que está al principio debaxo de titulo de declaració breue de las tres virtudes theologales.” A la vuelta un prólogo en castellano. Encarece la utilidad de la obra, y concluye así: “<4, Este mismo año de 1579 se puso
por apendiz desta Postilla en lo vltimo un tratado que contiene siete Collationes en lengua mexicana, en las quales se contienen muchos secretos de las costumbres destos naturales: y tambien muchos secretos y primores desta lengua mexicana: y pues que este volumen no a de andar sino entre los sacerdotes y predicadores, no ay porque tener recelo de las antiguallas que en el se contienen, antes daran mucha lumbre y contento a los predicadores del sancto Evangelio.” No se halla este tratado en el MS., sino solamente veinticuatro adiciones en 16 ff. mal encuadernadas, pues las siete últimas están antes de las nueve primeras.*
El MS. fué del Sr. Ramirez, luego del Sr. Chavero, y por el camino de los otros fué a parar a Londres. En el Catálogo Ramírez lleva el n? 763, y se vendió en £ 24.10 al librero Quaritch, quien le anunció en £ 32. 1 Lib. IV, cap. 44. 2 Lib. V, pte. 1, cap. 41. 3 Lib. XIX, cap. 33; lib. XX, cap. 46. 4 Apuntes para un Catálogo de Escritores en Len. guas Indigenas de América, n° 159.
[1583
La Postilla corrió las mismas vicisitudes que la Historia. Redactada primero en Tepepulco cuando Sahagún llevó á aquel pueblo el primer interrogatorio (1558), se enmendó y sacó en limpio estando el autor en México (1567-69), y tal vez por atender de preferencia á la obra grande quedó la Postilla abandonada diez años hasta el de 1579 en que se le hicieron las correcciones de que habla el prólogo.' De su asunto puede ayudarnos á formar idea este pasaje de la Historía: **Si bien se considera la predicación
evangélica y apostólica, hallarse ha muy
claro que la de los católicos predicadores ha de ser de vicios y virtudes, persuadiendo lo uno y disuadiendo lo otro; y lo más continuo ha de ser el persuadirlos á las virtudes teologales y disuadirles los vicios á ellas contrarios. De esto hay mucha materia en los seis primeros libros de esta Historia, y en la Postilla sobre las Epístolas y Evangelios de los domingos de todo el año, que hice.”” La duda acerca de cuál es el libro de la Postilla parece resuelta en favor del presente, pues el autor mismo le da ese nombre; pero el título de Doctrina se opone un tanto a tal creencia. A no ser que Sahagún distribuyera su enseñanza
doctrinal en forma de comentarios ó de explanaciones al texto de las Epístolas y Evangelios. Betancurt tenía el libro de las Postilas, y cita un pasaje de él? En otro lugar repite: ““(Hizo) una Postila de los Evangelios y Epístolas, de lenguaje muy proprio y elegante, donde he aprendido muy elegantes períodos: está en este tomo la noticia de la venida de los primeros padres, y todas las pláticas y demandas y respuestas que tuvieron
con los sátrapas y sacerdotes fingidos de los idolos acerca de los misterios de la fe, en castellano y mexicano, en dos libros, que el uno tiene treinta capítulos y el otro veinte y uno."* 1 Historia, tom. I, pról., págs. III, IV y V. 2 ld., tom. IIT, pról. 3 Menologio, 23 de Octubre. 4 Escritores, pág. 139.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
267
Diez y ocho ó veinte años hace que pretase.” En efecto, del contexto mismo tomé el apunte del MS. del Sr. Ramirez, - de la plática extractada se deduce que fué cuando no pensaba yo en la bibliografía hecha al tiempo de la llegada. Pero Sade Sahagún. Por desgracia hoy no le te- hagún dice que compiló las pláticas, conemos ya en México para poder exami- mo testigo de vista,' es decir, que estuvo narle de nuevo, y ver si era posible en- presente á ellas, y en esto consiste la dicontrar en él algo de las señas de Be- ficultad; porque se dijeron en 1524, y él tancurt.
El Sr. Chavero cree que este libro se imprimió, fundandose en que las veintiseis adiciones á la Postilla se hicieron ante que se imprimiesse. Cierto que la frase es por lo menos ambigua; pero podemos tomarla en el sentido de que esas adiciones se hicieron al preparar la obra para la prensa, á la cual no llegó á entrar. La aseveración de Mendieta es terminante: el P. Sahagún fué desgraciado para la imprenta, y en su vida no se imprimió otra obra suya más que la Psalmodia. VIII. Tratado de las Virtudes Teologales en mexicano. MS. que vió Beristain en el colegio de S. Gregorio. Podría ser un fragmento de la Doctrina ó Postilla, porque en ésta se expresa que las adiciones eran “lo mismo que está al principio, debajo del título de declaración de las tres Virtudes Teologales.” Si ese tratado estaba alprincipio de la Doctrina, me inclino á creer ue el MS. visto por Beristain era la
Doctrina misma, á la cual puso el primer
título que leyó en ella. IX. Libro de la venida de los primeros Padres, y las pláticas que tuvieron con los sacerdotes de los idolos. Hoy no-se halla, pero no puede haber duda de que existió. Betancurt le tuvo, y Mendieta trae un extracto de la primera plática." Hay una dificultad acerca de este libro. Según Mendieta, esas pláticas las hicieron los doce padres prime-
llegó en 1529. Con todo, como en esta última fecha estaba aún muy poco ade-
lantada la conversión, habría comarcas
enteras sumidas en la idolatría; y si recordamos que para convencer á los sacerdotes de los ídolos tuvieron los misioneros “muchas demandas y respuestas con ellos,” todavía pudo Sahagún alcanzar algunas de esas pláticas posteriores, repetición de las primeras, y recojerlas como testigo de vista. D. Nicolás Antonio creyó que se habian impreso: editum quidem formis typograpbicis.? Pinelo-Barcia también da por impresas las pláticas, sin decir dónde ni
cuando.? Esta creencia proviene de la Psalmodia, cuyas licencias comprenden además otro libro intitulado: ** Collo-
quios de Doctrina con que los primeros
doce frailes de la dicha orden que vinieron á esta Nueva España instruyeron enseñaron á los naturales de ella.” Pero en el Prólogo no trata Sahagún más que de la Psalmodia, sin decir palabra del otro libro, que de seguro no se imprimió con ella. Se dejaría para después y por cualquier motivo quedó inédito. X. “Catecismo de la Doctrina Cristiana en Lengua Mexicana. Imp. por Ocharte, 1583. 4°”
Así Beristáin; pero juzgo que el ““Catecismo” no es más que los ““Coloquios de Doctrina," mencionados en el Prólogo de la Psalmodia, y con título desfigurado como cuantos caían en poder de Beros, luego como llegaron á México, a los ca- ristain. Me fundo en que el artículo esta á continuación del de la Psaímodia; sigue, por lengua de Jerónimo de Aguilar _en que el impresor y el año son los mis6 de otro intérprete de Cortés, porque mos, y en que no dice haber visto el li-
ciques y principales. “Y esto harían, pro-
ni ellos en aquella sazón sabían la lengua de los indios, ni traían quien se la inter1 Lib. III, cap. 13.
1 Historia, tom. III, pról. 2 Bibl. Hisp. Nova, tom. I, pág. 220. 3 Epitome de la Biblioteca Oriental y Occidental, Náutica y Geográfica (1737), col. 739.
268
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
bro, como lo expresa del anterior y del MS. que sigue inmediatamente al ““Catecismo." XI. Psalmodia Cristiana. ! Queda hechaarriba la descripción pormenorizada de ese volumen. Es cosa notable que del £zico libro del P. Sahagún que se publicó durante su vida, no se conozca hasta ahora más que uz solo ejemplar completo: el que está en mi poder. Betancurt nos refiere que entre otras cosas enseñó el P. Sahagún la música á los colegiales de Tlatelolco; y que los discípulos, entonces y después, salieron tan aprovechados que ““de muchos de ellos se ha valido la Catedral para su capilla.”* XII. Arte de Lengua Mexicana. Hoy no se halla. Le hizo el autor durante la permanencia en el convento de S. Francisco (1569)? y después le refundió ó redactó de nuevo en 1585. “También me moví á enmendar este tractado (dice), porque tengo propósito que en acabando el Arte.y Vocabulario de la Lengua Mexicana (en que ahora voy entendiendo), leer á nuestros religiosos el Arte de esta Lengua Mexicana, y también el Vocabulario y esta conuista." El Arte hecho en México tenía un Vocabulario Apendiz y de ambos se sacó tras-
lado limpio en 1 569.* Mr. Rémi Siméon, en los preliminares de la traducción francesa de la Historia,*asegura que el Arte y Vocabulario servían de complemento á los doce libros de aquella. No habrían estado fuera de su lugar en esa grande enciclopedia mexicana; pero no me parece que la aseveración tenga fundamento. El Arte y Vocabulario no concluidos todavía en 1585, serían probablemente nuevas copias de los antiguos, á que daba la última mano. — 1 Menologio, 23 de Octubre.—Tbeatro, pte. IV, trat. 2, cap. 2, n? 159.
2 3 4 5
Historia, tom. I, pról., pág. V. Id., lib. XII, 2* ed., Al lector. Historia, tom. I, pág. XV. Pág. LXII.
[1583
XIII. Vocabulario Trilingüe; castellano, latino y mexicano. Mendieta no habla de este libro: la primera noticia de él se debe á Torquemada que le tenía en su poder: ** Escribió también otro Vocabulario [además del Calepino] que llamó T'rilingüe en lengua mexicana, castellana y latina, de grandísima erudición en este ejercicio de la lengua mexicana.... Dice en su prólogo estas palabras: Va en romance toda esta Gramática Histórica, ne dedisse videamur ansam Rabinis qui sepe expugnaverunt me a juventute mea.”* Todo lo repite Betancurt, quien tenía también el libro, aunque ya destrozado.* El Sr. Chavero poseyó uno que cree ser el del P. Sahagün. Copio sus palabras: **T'ávose por perdido el Vocabulario en cuestión, pues después de Betancurt nadie lo había vuelto á ver, y aun hubo quien negase su existencia.... Además de los testimonios, irrecusables en esta materia, de Torquemada y Betancurt, hay una prueba palmaria, y es que todavía existe: formaba parte de mi biblioteca, hoy en poder del Sr. D. Manuel Fernández del Castillo. ** Es un volumen grueso en 4? menor español, escrito con magnífica letra de forma medio gótica, en papel genovés. En cada renglón la primera palabra está en español y la sigue su traducción latina, colocándose encima del renglón, con tinta roja, lavoz mexicana, aunque en algunos lugares falta esta ültima. El Diccionario es á dos columnas. Tiene al principio dos fojas independientes del Vocabulario, y en ellas y en la última páina hay de letras diferentes varios nom-
bres con su traducción mexicana: una
de estas letras, en la primera página, es de Sahagün. Esto que aparece como corrección ó adición de la copia, y el no tener noticia de que otro escritor haya hecho otro Vocabulario trilingüe, son para mí pruebas bastantes de que el presente 1 Lib. XX, cap. 46; lib. XIX, cap. 33. 2 Menologio, 23 de Octubre; Escritores, pág. 139. *
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
es el tan buscado de Fr. Bernardino. De su discípulo Martín Jacobita hay varias firmas en el Códice de Santiago, y comparándolas con la letra del Vocabulario, se conoce desde luego que el discípulo fué el escribiente de la magnífica obra del maestro.” Describi este MS., como anónimo, en mis Apuntes (n? 169). Tiene 155 ff. Apareció en el Catálogo Ramírez con el n? 545, y fué vendido en £ 38 al librero Quaritch, quien luego le anunció en £50. El Sr. Ramírez, en sus Suplementos MSS. a la Biblioteca de Beristain, le describe, también entre los 4nónimos, y le pone este titulo: “ Dictionarium ex bismensi (sic) in latinum sermonem interprete Aelio Antonio Nebrissenst. Lege foeliciter. MS. en 4° de 310 páginas, en mi biblioteca.” Conjetura que es de Sahagün; mas no expresa que haya en él letra suya. Cree asimismo que es el propio MS. que perteneció á Torquemada y Betancurt, pues **]o adquiri (dice) por el favor de los superiores del mismo convento que habitaron, es decir, el de S. Francisco de México. Podrá muy bien ser de Sahagün, original ó copia, el volumen á que nos vamos refiriendo; pero hay sefias de un Vocabulario Trilingüe que no se acomodan
bien á éste. Fr. Juan Bautista en sus Zfdvertencias para los Confesores de los Naturales! copia un largo trozo del Vocabulario, poniéndole este titulo: ““Síguense algunas Abusiones antiguas que estos naturales tuvieron en su gentilidad, segün que escribe el P. Fr. Bernardino de Sahagün en el libro segundo de su Vocabulario Trilingüe. Y es bien que los confesores las adviertan, para que si alguno se acusare dellas las entienda bien.' Los párrafos que copia son veinticinco y colocados en el mismo orden se encuentran en el Apéndice del libro V de la Historia, donde hay doce más. En los fragmentos que adelante publicamos ha1 (Tlatilulco, 1600,) Pte. I, fol. 105 vto. y sig.
269
bla el autor de un Vocabulario Trilingúe que estaba haciendo en 1585, en el cual se trataba de la fiesta secular de los mexicanos, como en el lib. VII, cap. 9 de la Historia. Para evitar repeticiones, trataremos de este último Vocabulario cuando llegue su turno á la Historia. El volumen que fué de los Sres. Ramirez y Chavero, y que en Julio pasado de 1885 estaba aún en poder de Quaritch, era un simple léxico, que no contenía ni podía contener lo que hallamos en las referencias del autor mismo y de Fr. Juan Bautista. XIV. Escribió Sahagún muchos tratados sueltos, que se han perdido. Torquemada nos da los titulos de algunos
de ellos: 1° Declaración parafrástica y el Simbolo de Quicumque vult (de S. Atanasio).— 2? Otra declaración del mismo Símbolo por manera de Diálogo.—3? Platicas para después del bautismo de los Nifios.—4? Lumbre espiritual.— 5? Leche espiritual.—6? Bordón espiritual.— 7? Espejo espiritual.—8* Espiritual y Manjar sólido.—g* Escalera espiritual. —10° Regla de los casados.—11? Fruta | espiritual.— 12? Impedimento del Matrimonio.— 13? Los Mandamientos de los Casados.— 14? Doctrina para los M édicos.' Veamos si algo puede rastrearse de estos tratados. Fr. Martín de Leon en su Camino del Cielo (f. 40) trae en mexicano la declaración del Quicumque vult de S. Atanasio. No dice que sea la de Sahagün; pero así como le tomó el Czlendario y otras varias cosas, sin citarle, no será juicio temerario pensar que lo propio hizo con la declaración del Símbolo. De los opúsculos para los casados (103 12° y 13°) parece que había algo en las
hojas sueltas que el Sr. Chavero considera pertenecientes al Manual del CrisIano.
No sería extraño que Sahagún hubiese
escrito por separado una Doctrina para 1 Lib. XX, cap. 46.
270
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
los Médicos, porque en Tlatelolco se en- dustriaría en él a Valeriano y a otros. El Sr. Orozco y Berra’ atribuye a Saseñaba la medicina, y él era aficionado á hacer experimentos con las medicinas in- hagún la Historia de los Mexicanos por sus dígenas.' Si escribió la Doctrina la em- pinturas, llamada Códice Zumárraga, aunue más merece el nombre de Códice bebería después en el libro X y algunos capítulos del XI de la Historia, que fué Fuenleal. El original se halla en el Libro su obra predilecta, y en la cual refundió de oro y Tesoro índico, que me pertenece, varios de sus opúsculos sueltos, como y le publiqué en los 4nales del Museo la Apología sobre el Calendario, que en Nacional, tom. II, pag.85. La razón que los fragmentos de 1585 aparece como
tratado suelto, y en la Historia forma el
Apéndice del lib. 1V. Boturini le atribuye una Doctrina de 11 fojas, papel europeo, en figuras y cifras: ““cosa de ver muy curiosa.”* Parece ser la misma que pasó á poder de Mr. Aubin, según se deduce de lo que dice Mr. Rémi Siméon en los preliminares arriba citados:? **M. Aubin pos-
séde decetauteur (Sahagün) onze feuilles de Doctrine en figures et en chifres, sur papier européen." Creo que á esta doctrina y á otros de los opüsculos citados puede referirse. el siguiente pasaje de la Historia:* **Há más de cuarenta años que predico por estas partes de México, y en lo que más he insistido, y otros muchos conmigo, es en ponerlos en la creencia de la fe católica por muchos medios, y tentando diversas oportunidades para esto, así por pinturas como por predicaciones, representaciones y locuciones, probando con los adultos y con los pequeños; y en esto aun he insistido más en estos cinco años pasados, dándoles las cosas necesarias de
creer con gran brevedad y claridad de palabras.” Por la fecha en que esto se escribia, los cinco años habían sido los corridos de 1571 á 1575, dentro de los cuales vimos ya que Sahagún arregló también los Exercicios Quotidianos (1574). Al hablar de representaciones, se refiere sin duda a los Autos, tan en boga entonces. Es muy probable que Sahagún cultivara este género de literatura, y aun acaso inY Historia, tom. III, págs. 300, 303, 305. 2 Catálogo del Museo Indiano, $5XXV, n? 1. 3 Pág. LXIII. 4 Tom. III, pág. 333.
el Sr. Orozco tuvo para atribuirla a Sahagún fué que D. Manuel Antonio de Lastres, uno de los poseedores del Códice, puso al pié de la relación: ‘‘Fr. Bernardino de San Francisco, franciscano,” y Orozco creyó que ese Fr. Bernardino era Sahagún. Sin entrar, por no ser necesario, en el examen de esta última cuestión, baste decir que la anotación de Lastres no tiene valor alguno. Franckenau (ó sea D. Juan Lucas Cortés) en su Bibliotbeca Heráldica le acusa de falsario y
fingidor de autores. En el Códice mismo
hay otras muestras de ello: á los propios Memoriales de Fr. Toribio de Motolinia les puso arriba: ““Por Fr. Bernardino de Sahagún y el Sr. Zumárraga :” de manera que aunque los dos Bernardinos fueran el de Sahagún, nada se habría adelantado. Lo curioso es que el Libro de Oro le adquirió Lastres de la biblioteca de su acusador D. Juan Lucas Cortés. El Sr. Ramírez, en sus Suplementos MS.á la Biblioteca de Beristain (art. BauTISTA) conjetura que en la compilación de las pláticas antiguas de los mexicanos que Fr. Juan Bautista publicó con el título de Huebuetlatolli anduvo la mano de Sahagún: otros la atribuyen á Olmos. El verdadero Huebuetlatollí escrito por Fr. Bernardino es el libro VI de su Historia en que trata de la Retórica, Filosofia Moral y Teología de los antiguos mexicanos. Hay indicios de que este libro VI fué más extenso de lo que es hoy. Para decir si la conjetura del Sr. Ramirez es 6 no fundada, sería preciso conocer el texto completo mexicano de Sahagún, y poder 1 Tezozomoc, Crónica 1878), págs. 175-177.
Mexicana ( México, '
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cotejarle con un ejemplar del Huebuetlatoli de Fr. Juan Bautista, cosa dificil porque no se conoce uno completo. En un índice de documentos relativos al Tercer Concilio Mexicano se encuentra, entre otros muchos puntos que en sus diversos escritos propuso al Concilio el Dr. Hernando Ortiz de Hinojosa, su consultor, el siguiente: **9. Que se introduzca entre los indios el libro de la Vida de Jesucristo, en verso y mexicano, compuesto por Fr. Bernardino de Sahagún, franciscano, para que con esto olviden sus cantares gentílicos.”' No se expresa si el libro estaba impreso 6 andaba manuscrito, ni tengo otra noticia de él. XV. Calepino. Todos los bibliógrafos mencionan es-
271
como de su gobierno, policía, leyes y costumbres de mayores, y de todo género de conversación y trato humano que ellos tenían antes que los españoles viniesen: los cuales libros también compuso con intento de hacer un Calepino (como el decía), en que diese desmenuzada toda la lengua mexicana (que es de maravilloso artificio) en su propriedad y naturaleza, según los mesmos indios la usaban, viendo que se iba ya corrompiendo.... Tuvo tan poca dicha este bendito padre en el
trabajo de sus escritos, que estos once libros que digo se los sacó con cautela un gobernador de esta tierra, y los envió á España á un cronista que pedía papeles de Indias, los cuales allá servirán de papeles para especias." ' En estos dos pasajes de Mendieta hay ta obra: unos la confunden con la Histo- discrepancias, por no decir contradiccioria; otros la consideran como libro apar- nes. Primero dice que eran doce 6 trece te, pero ninguno la vió. De nada nos cuerpos (volumenes), y después que once. sirven, pues, y es necesario acudir á lo En una parte, que Sahagun compuso el poco que se halla en las fuentes origina- ' Calepino; en otra que escribió aquellos les. La primera es Mendieta, que en dos libros con intento de bacer un Calepino. Hay partes habla del libro. Dice así en una: bastante diferencia entre haber becbo y ba** Compuso un Calepino (que así lo llama- ber tenido intención de bacer. Las materias ba él) de doce 6 trece cuerpos de marca de que trataba aquella grande obra son mayor, los cuales yo tuve en mi poder, don- las mismas que las de la Historia, y aun de se encerraban todas las maneras de el número de volúmenes era igual; de hablar que los mexicanos tenían en todo modo que por aquí el Calepino se idengénero de su trato, religión, crianza, vi- tifica con ella. Busquemos en Torquemada, que esda y conversación. Estos, por ser cosa tan larga, no se pudieron trasladar. Sa- cribió poco después que Mendieta. Hacólos de su poder, por maña, uno de los llamos asimismo dos pasajes, copias exacvirreyes pasados para enviar á cierto cro- tas de los dos de Mendieta, con algunas nista que le pedía con mucha instancia variantes para acomodarlos á las circunsescrituras de cosas de indios, y tanto le tancias particulares del nuevo escritor. aprovecharán para su propósito como las No dice que hubiera tenido en su poder coplas de Gaiferos.”* Más adelante se los libros, sino sólo **el de la conquista expresa asi: “Yo tuve en mi poder once de esta tierra, de que me he aprovechado libros de marca de pliego en que se con- para mucho de lo que digo en ella."* tenían en curiosísima lengua mexicana, Esto confirma que se trataba de la Hisdeclarada en romance, todas las materias toria. No será fuera del caso advertir de las cosas antiguas que los indios usa- que á pesar de esa declaración, la Moban en su infidelidad, así de sus dioses narquía Indiana demuestra que el autor y idolatrias, ritos y cerimonias de ella, conoció y utilizó casi todos los libros 1 Apuntes comunicados por el Sr. D. J. M. de Agreda. 2 Lib. IV, cap. 44.
1 Lib. V, pte. 1, cap. 41.
2 Lib. XIX, cap. 33; lib. XX, cap. 46.
272
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
de la Historia General, unos completos, otros truncos y otros en sumario, menos tres.’
Unos ochenta afios después escribia Betancurt: **Compuso un libro que llamó Calepino, de marca mayor, que era de doce cuerpos, en que escribió de las cosas naturales, animales y yerbas de la tierra, la demarcación de ella, el modo de hablar, la crianza, la religión y la política de estos.”* Aquí esta más claramente identificado el Calepino en la Historia. Betancurt no conoció ya ninguno de esos libros, y tuvo solamente la segunda redacción del de la Conquista de México. La palabra Calepino despierta desde luego la idea de un Vocabulario como el de la lengua latina que escribió Ambrosio Calepino, y que después, en manos de sus adicionadores, llegó á ser de once lenguas. Tan usado fué en las aulas, que se volvió nombre genérico de todo Vocabulario, y aun entró en nuestro Diccionario vulgar con la acepción de ** Diccionario latino.” Las materias que los escritores citados atribuyen al Calepino de Sahagún no son, ciertamente, propias de un simple Vocabulario. No sabemos que entonces se escribieran por acá Diccionarios bistóricos, y menos que Sahagún hiciera cosa semejante. Pero el propio Sahagún nos aclara todo en una Advertencia al lector que se halla al frente de la Historia. Aunque larga, es preciso trascribirla: ““Cuando esta obra se comenzó, comenzóse á decir de los que lo supieron que se hacía un Calepino, y aun hasta ahora no cesan muchos de me preguntar que en qué términos anda el Calepino. Ciertamente fuera harto provechoso hacer una obra tan útil para los que quieren deprender esta lengua mexicana, como 4mbrosio Calepino la hizo para los que quieren deprender la lengua latina y la significación de 1 Así me lo asegura el Sr. Troncoso, quien se tomó el trabajo de formar una Tabla de Correspondencias entre las obras de Sahagún y de Torquemada. 2 Escritores, pág. 138.
[1583
sus vocablos; pero ciertamente xo ba babido oportunidad, porque Calepino sacó los vocablos y las significaciones de ellos, y sus equivocaciones y metáforas, de la lección de los poetas y oradores y de los otros autores de la lengua latina, autorizando todo lo que dice con los dichos de los autores, el cual fundamento me ha faltado a mi por no haber letras ni escripturas entre esta gente; y así me fué imposible bacer Calepino; pero ecbé los fundamentos para quien quisiere con facilidad lo pueda hacer, porque por mi industria se han escrito doce libros de lenguaje propio y natural de esta lengua mexicana, donde allende de ser muy gustosa y provechosa escriptura, hallarse han también en ella todas maneras de hablar y todos los vocablos que esta lengua usa, tan bien
autorizados y ciertos como los que escri-
bid Virgilio y Cicerón y los demás autores de la lengua latina. Van estos doce libros de tal manera trazados, que cada plana lleva tres columnas: la primera, de lengua española: la segunda, de lengua mexicana: la tercera, la declaración de los vocablos mexicanos señalados con sus cifras en ambas partes. Lo de la lengua mexicana se ha acabado de sacar en blanco en todos los doce libros. Lo de la lengua española y las escolias no está becbo por no haber podido más por falta de ayuda y
de favor: si se me diese la ayuda necesaria, en un año ó poco más se acabaría todo; y cierto si se acabase sería un tesoro para saber muchas cosas dignas de ser sabidas, y para con facilidad saber esta lengua con todos sus secretos, y sería cosa de mucha estima en la vieja y nueva España.” Tenemos aquí que Sahagún no eligió para su obra el nombre de Calepino, sino que la gente dió en llamarle así. El consideraba muy útil un Vocabulario de autoridades; pero no había tenido oportunsdad de hacerle, ni se creia con medios para ello, porque Ambrosio habia sacado el suyo del rico tesoro de Ja latinidad, y los mexicanos no tenían literatura ni aun letras. Sin embargo, le parecía buena ba-
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
se la que él proporcionaba con los doce libros que por su industria se habían eserito en lengua pura mexicana, pues en ellos se hallaban bien autorizados todos los vocablos y modismos, como que ese texto había sido redactado por personas competentes y conocedoras de su idioma, desdeantes quese corrompiese por el trato con los españoles. Suplia con esos
doce libros la falta de literatura mexicana, y aun pensó en aprovecharlos por sí mismo, pues dispuso la Historia en tres columnas, destinando la última para la
declaración de los vocablos mexicanos, es decir, que esa columna era ó debía ser propiamente el Calepino. El códice mexicano de cuatro libros de la Historia General que se guarda en la biblioteca de la Real cademia de la Historia de Madrid, pre-
senta, en una parte del libro X, ejemplo de esa distribución en tres columnas. La
avanzada edad del autor no le permitiría concluir obra de tanta consideración como las escolias, Ó más bien no le dejaría tiempo para ello la recogida general de sus papeles históricos. El intento linguistico de la Historia aparece todavía más claro en estos dos pasajes de ella: ** Es esta obra como una red barredera, para sacar á luz todos los vocablos de esta lengua, con sus propias y metafóri-
cas significaciones y todas sus maneras de hablar."' **Otra cosa va en la lengua, que también dará disgusto al que la entendiere, y es que de una cosa van muchos nombres sinónimos y una manera de desir, y una sentencia va dicha de mu-
chas maneras. Esto se hizo aposta, par
saber y escribir todos los vocablos de cada cosa, y todas las maneras de decir de cada sentencia, y esto no solamente en este-libro, pero también en toda la obra.””* De todas maneras, el Calepino, como Obra separada, no ha existido nunca. XVI. Historia general de las cosas de Nueva España. — *
El primer bibliógrafo que dió noticia
2. Tom. I, pág. XV. 2 Tom. II, pág. 243.
273
de esta obra fué Leon Pinelo, con refe-
rencia á Torquemada, pues él no h habia visto.’ Luego, con el título de Dic» cionario, y más explicación, la mencionó el analista franciscano Wadding.* D. Nicolás Antonio no supo más que Pinelo.' Barcia, en la segunda edición de la Biblio» teca de Pinelo, nada adelantó respecto al paradero de los manuscritos.* Er.Juan
de San Antonio fué el primero que dié aviso de que la obra, dividida en cuatro tomos, se conservaba en el convento franciscano de Tolosa, de la provincia de Cantabria.’ Eguiara se limitó a car piar esa noticia.” Clavijero la aprovechá también; pero atribuyó además á Sahar gún, como obra separada, un Diccionaria Universal de la Lengua Mexicana, en doce volúmenes.” Beristain apuntó un Diceiamario Histórico Mexicano, y revolvió las noticias de Betancurt referentes al libra XII: después puso por separado los cua» tro tomos de que habla la Bibliotheca Franciscana, con sospecha de que acaso serían parte de los doce volúmenes del Diccionario." De los bibliógrefos no se saca, puea, otra cosa de provecho, que el importante
dato de Fr. Juan de San Antonio. Tama
poco aclaran más los antiguos cronistas, y fué preciso que la Historia miama sa publicase, para que supiéramos su origen y vicisitudes, aunque no con la claridad que desearamos.
3 Epitome (1629), pág. 101. 2 Scriptores Ordinis Minorum, (Roms, 1650, fol.) **.... Multos insuper libros Indicis linguis scripsit, videlicet. .. . Dictionarium copiosissimum (quod aliqui trito vocabulo Calepinum vocabant) duodecim magnis voluminibus distinctum, in quo formas omnes, varia genera linguarum Mexicani Imperii, proprietates, emphasim etaccentum verborum omnium, dilucide examinavit, ita ut doctum et vulgare idioma apposuerit, et formulas omnes loquendi quibus illius regionis homines utuntur, aive in religionis cultu, stve in rerum commercio, sive in familiari conversatione." | 3 Bib. Hisp. Nove, tom. I, pág. 319. 4. Cols. 599, 715. 5 Bibl. Universa Franciscana, tom. I, pág. 214. 6 Bibi. Mex., tom. I, pág. 428. 7 Storia Antica del Messice, tom. I, pág. 8. 35
274
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
‘Desde 1547, cuando menos, andaba Fr. Bernardino ocupado en trabajos históricos:' así se advierte por esta nota colocada al fin del libro VI: **Fué traducido en lengua espafiola por el dicho Padre Fr. Bernardino de Sahagün, desyués de treinta años que se escribió en la engua: mexicana, en este año de 1577.”
Diez anos después de aquella fecha,
Fr. Francisco de Toral, nombrado provincial en 1 557, mandó al autor, porsanta obediencia, que escribiese en lengua ‘mexicana lo que le pareciese ““útil para la doctrina, cultura y manutenencia de la cristiandad destos naturales de la Nueva España, y para ayuda de los obreros y ministros que los doctrinasen.” Encumplimiento del precepto formó el P. Sa-
hagún unos apuntes ó memoriales de las
materias que se habían de tratar, ““que fué lo que está escrito en los doce libros, y la postilla y los cánticos;” es decir, que trazó el plan de la obra, y aun de otras. Con él se pasó al pueblo de Tepepulco.
La elección del lugar fué acertada, por-
que según documentos antiguos los sefiores de Teotihuacán y de Tepepulco es-
taban casados con las dos hijas que había dejado Ixtlilxochitl II, último rey de Tetzcoco, y en aquellas poblaciones podía recogerse con más facilidad de boca de los últimos servidores de aquel monarca la versión acolhua de nuestras antigúedades. Juntos el señor y los principales del pueblo, les comunicó lo que deseaba hacer, y les pidió que le trajesen personas hábiles y experimentadas con quienes pudiese conferenciar y saber lo ue deseaba. Después de tomarse algún tiempo para resolver, le trajeron diez ó doce ancianos principales que podrían darle razón de lo que preguntaba. A ellos se agregaron cuatro estudiantes latinos, de los mismos que él había enseñado antes en Tlatelolco. Con ellos estuvo confiriendo cerca de dos años (de 1558 á 60) los puntos contenidos en el memorial.
Los ancianos dieron las respuestas por inturas, conforme ellos lo acostumbra-
ban, y los gramáticos las declararon, es-
[1583
cribiendo la declaración al pié. Veinte años después aun conservaba el autor ese precioso manuscrito que debemos contar por primero de la Historia. : El año de 1560 vino Sahagún á México para asistir al Capítulo en que salió
electo provincial Ft.
Francisco de Bus-
tamante. Ya no volvió á Tepepulco, sino que le pasaron á Santiago Tlatelolco. Allí reunió también ocho 6 diez principales escogidos, **muy hábiles en su lengua
y en las cosas de sus antiguallas." Con
ellos y con cuatro 6 cinco colegiales /rilingües se encerró en el colegio, y por espacio de más de un afio se examinó, corrigió y añadió lo escrito en Tepepulco, sacándose copia de todo, aunque de mala letra, por haberse hecho de prisa. Este fué el segundo manuscrito de la Historia, el cual contenía la versión tlatelolca. En aquel examen ó nueva redacción, quien más trabajó fué Martín Jacobita, rector del colegio. Concluido el trabajo, se trasladó nuestro autor al convento de México, donde a solas, por espacio de tres años, pasó y repasó las escrituras, las volvió á enmendar, las dividió en doce libros, cada libro en capítulos, y algunos de estos en párrafos. No nos dice si en el curso de esta división sacó nueva copia, ó se limitó á corregir la de Tlatelolco. Diversos indicios me hacen creer lo segundo, y por eso no cuento aquí otro manuscrito de la Historia, La división del anterior pudo hacerse en una de estas tres maneras: por anotaciones marginales, por entrerrenglonaduras, ó por llamadas convencionales á hojas separadas. | ** Después de esto (dice el autor), sien-
do provincial Fr. Miguel Navarro, y guardián de México Fr; Diego de Mendoza, con su favor se sacaron en blanco en buena letra todos los doce libros." Todavía los mexicanos añadieron y enmendaron muchas cosas al tiempo de sacarse la copia. Este fué el sercer manuscrito ó texto, como lo declara el autor con estas palabras: ““El primer cedazo por donde mis obras se pa-
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
275
saron fueron los de Tepepulco, el se-' de 1569, que se entregaría completo, co-: gundo los de Tlatelolco, el tercero los mo era natural, á los censores para que de México, y en todos estos escrutinios dieran su dictamen. No es fácil que en hubo gramáticos colegiales.” Justo es otra vez le viera reunido Mendieta, por-hacer aquí mención de sus nombres, ya. que poco después del Capítulo, se dis-: que Sahagún nos los ha conservado. ‘‘ El persaron los cuerpos, y cuando se reco. principal y más sabio fué Antonio Vale- gieron quedaron en poder del autor. Los censores, sean quienes fueren, deriano, vecino de Azcapotzalco: otro po-. co menos que éste fué Alonso Vexerano, clararon que aquellos libros eran de mu-: vecino de Cuauhtitlán: otro fué Martín cha estimación y debían ser favorecidos; Jacobita; otro Pedro de San Buenaven- para que se acabasen. Como el texto me-. tura, vecino de Cuauhtitlan.” Se sabe xicano estaba completo, hemos de enten-también que los escribientes, indios por der que la última frase se refiere á lasupuesto, fueron Diego de Grado, Bo- versión española que ya se habría co-
nifacio Maximiliano y Mateo Severino, menzado. A pesar del dictamen favora-
quienes sacaron de buena letra todas las abras, y en pagarles se gastaron bartos tomines. Este manuscrito, acabado en 1569, parece haber sido el definitivo, y el que contenía el verdadero texto mexicano de la obra, tal a Jo menos como su autor le aceptaba. Lastima es que no conservase, por notas 6 de otra manera, las lecciones desechadas de Jos manuscritos de Tepepulco y Tlatelolco, para que tuviéramos las tres versiones: acolhua, tlatelolca y mexicana. Hoy no puede repararse esa falta, porque no hay noticia del aradero del códice de Tepepulco; del de latelolco parece que algo queda, como veremos en su lugar. . Una vez concluida la obra, pidió el autor al Comisario Fr. Francisco de Ribera (1569-1573), que tres 6 cuatro religiosos la examinaran, y dieran su parecer acerca de ella en el próximo Capítulo de 1570. Según unos Anales Mexicanos, ese Capitulo acabó el 27 de Enero: de consiguiente el nombramiento de los censores debe haberse hecho desde mediados del año anterior, pues antes del Capitulo tuvieron lugar de examinar ese voluminoso manuscrito. ¿Quiénes fue-. ron los censores? Sospecho que uno fué el P. Mendieta, porque. dos: veces dice en su Historia Eclesiástica, que tuvo en su. poder la obra en once, doce ó trece cuerpos de'marca mayor: ho seria el manuscrito comenzado en 1575 porque ese estaba en cuatro tomos, sino mas bien el
ble de los censores, no faltó en el defini-. torio quien opinara que era contra el voto de pobreza gastar dinero en amanuenses, sobre el ya gastado; y adoptada la opinión, se mandó al autor que des-. pidiera a los escribanos, dejandole en liber-. tad de escribir por si mismo cuanto quisiera. No pudo alcanzar revocación de esa orden, y el resultado fué la suspensión del trabajo por más de cinco años, porque el autor, que pasaba de los setenta, no podía escribir, por estorbárselo el temblor de las manos." Después del Capitulo, sin duda, sacóde sus manuscritos un sumario de los. libros y capítulos, en que se daba idea de la obra: añadió los prólogos, y lo envió todo a España en el mismo año de. 1570 con los padres Fr. Miguel Navarro y Fr. Jerónimo de Mendieta. En, uno de los prólogos hay una Advertencia al lector, cuya parte final puede ayudarnos a descubrir el objeto del envío. Dice. así: ““ Lo de la lengua española y las escolias no está hecho, por no haber podido más porfalta de ayuda y de favor: si se me diese la ayuda necesaria, en un año ó poco más, se acabaría todo: y cierto que si se
acabase, sería un tesoro para saber muchas cosas dignas de ser sabidas, y para con facilidad saber esta lengua con todos sus secretos, y sería cosa de mucha esti-
"n Pruébanlo así las firmas que se hallan enel Có-
dice Namado de Tlatelolco.
475
[1583
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XI.
ma de la nueva y vieja España.”* Esto debió escribiree después que el Capítulo le negó el favor y ayuda de los escribientes, y con el fin de obtener que por la mediación de los padres Navarro y Mendieta, los poderosos de Espafia se interesasen en la conclusión de la obra. -A poco, el P. Fr. Alonso de Escalona, el provincial nombrado en 1570, /e-
m6 al autor sus libros, y los esperció por
Conociendo ya Mendieta la Historia de Sahagún, por haberla revisado probablemente antes de ir á España, no dejaría
de emplear en favor de su comitente el crédito que tenía con el ministro. Ovando era hombre de inteligencia superior; podía mucho con el rey, é hizo tantas y
tan grandes cosas, que causa sorpresa quesu nombre no sea más conocido.' Tomó mucho empeño en que se formase la Descripción é Historia general de las Indias, para lo cual dictó acertadas dis-
toda la provincia, con lo cual fueron vistos y aprobados por muchos religiosos, y aun anduvieron en poder de seglares posiciones, H de ahí vendría el encargo que se aprovecharon de ellos. En 1573 expreso al P. Sequera de que le enviase volvió Fr. Miguel Navarro con el título la copia completa del manuscrito de Sade Comisario, y á petición del P. Saha- hagún. Para complacer á aquel señor, n mandó recoger, con censuras, los li- que de seguro no entendía la lengua medispersos, como en efecto se reco- xicana, era preciso acabar la versión casgieron todos, y volvieron á poder de su tellana. Verdad es también que de las autor un año después; pero no se hizo encarecidas expresiones de gratitud que más, porque no bubo quien los favoreciese el P. Sahagún dirige al P. Comisario en gara acabarse de traducir en romance, hasta las dedicatorias se desprende que si bien que 4 fines de 1575 6 principios de 1576 éste venía dispuesto á cumplir el encarpersonaje como el presidente llegó el nuevo Comisario Fr. Rodrigo de go de un Sequera, quien vió los libros, se agradó Ovando, favoreció ya de propio movide ellos, mandó al autor que acabase de miento al autor, luego que hubo visto traducirlos, y dispuso que se escribiesen aquí sus libros. Cuando el P. Sequera disponía que se de nuevo en dos columnas, una en mexicano y otra en castellaro. (Primer ma- sacase aquí la copia ara Ovando, 1gnonuscrito en ambas lenguas, y cuarto de raba que éste había fallecido el 8 de Setiembre de 1575: suceso que explica dos la Historia). Realmente no debió Sahagún tal favor cosas: la lentitud con que se hizo la coal P. Comisario, sino al Presidente del pia, y la orden del Consejo de Indias Consejo de Indias Lic. Juan de Ovan- para que se recogiesen y enviasen á Esdo, quien, porhaber visto el Sumario, en- paña todos los originales y copias de la párrafo de tró en deseos de conocer la obra com- obra. Esto lo sabemos pleta y encargó al P. Sequera que le enviase copia de ella.* Y todavía, pro- treras al rey, fecha en México, á 30 de fundizando más, hallaremos grandes in- Marzo de 1578. Dice así: ** La historia universal de estos natudicios de que el verdadero favorecedor de Suhugún en la corte fué el P. Men- rales y de sus ritos y ceremonias, cemdieta, uno de los portadores del Sumario. puesta por Fr. Bernardino de Sahagún, Tenía trato íntimo con Ovando, quien de la Orden de S. Francisco, que V. M. solía consultarle en negocios de Indias.! mandó se envíe originalmente, sin que quede acá traslado, ni ande impresa ni Y Misterls, ed. mex., tom. I, pág. XX. mano, por justas consideraciones, me
carta del Sr. Arzobispo Moya de Con-
3 Historia Eclesiástica Indiana, lib. IV, cap. 32. Tengo copia de una correspondencia entre Ovando y Menditm, muy interesante, que :permtanece
inédita.
|
1 El Sr. Jiménez de la
da
trac noticias de
Ovando en los Antecedentes de las Relaciones Geo
gráficas de Indias(Madrid, 1881 —85), tom. T,eipecialmente on la pág. LVIH.
2
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XFI.
ha dicho el autor que la ha dado, con todos sus papeles originales, al Virrey, en lengua castellana y mexicana, y ciertos traslados que había sacado. V. M. estime la lengua mexicana de este religioso, que es la más elegante y propia que hay en estas partes, y con el tiempo terná más calidad, porque con él se va perdiendo la propiedad de la antigúedad, y así la curiosidad de este religioso SERÁ en alguna ocasión de gran emolumento, y éste es visible para que la Inuisición tenga noticia de sus ritos, cuano venga á conocer de las culpas de los indios. ” El mismo Arzobispo, en otra carta escrita á 16 de Diciembre de 1578, dice: “La historia universal de las Indias ue hizo Fr. Bernardino de Sahagün, rancisco, con los traslados y originales, fué en la flota pasada, segün me dijo el autor, que habrá V. M. recibido.”* Esta segunda respuesta fué sin duda motivada por una real cédula dirigida al Arzobispo, con fecha en S. Lorenzo el Real á ‘ de Julio del mismo afio de 1578, en la cual se le co, entre otras cosas: “Si la Historia Universal de las Indias que hizo Fr. Bernardino de Sahagún no se hubiese enviado, solicitareis con el Virrey que la envíe en primera ocasión.”* Con la primera carta del Arzobispo
fué otra del P. Sahagún al rey, concebida
en estos términos: * E] virrey D. Martín Enríquez tuvo una cédula de V. M., por la cual se le mandaba que unas obras que yo he escripto en lengua mexicana y española con brevedad se enviasen a V. M., lo cual me dijo el Visorrey y también el Arzobispo de esta ciudad; todas las cuales obras acabé de sacar en limpio este afio pasado, y las di a Fr. Rodrigo de Seque-
277
de S. Francisco, para que si él se fuese
las llevase a V. M., y si no, que las enviase, porque cuando la cédula vino, ya el dicho las tenía en su poder. Tengo entendido que el Visorrey y Comisario enviarán a V. M. estas obras que están repartidas en doce libros en cuatro volúmenes, en esta flota, si no los enviaron en el navío de aviso que poco há salió; y si no los envían, suplico á V. M. humildemente sea servido de mandar que sea avisado, para que se torne á trasla de nuevo, y no se pierda esta coyuntura, y dueden en olvido las cosas memorales de este Nuevo Mundo. Del que ésta lleva, que es el Custodio de esta Provincia, que va al Capítulo General, podrá V. M. R., si fuere servido, tener relación de mí y de mis obras. Nuestro Dios V. R. M. guarde con acrecentamiento de estados para su santo servicio, México, 26 de Marzo de 1578.—S. C. R. M., menor vasallo y capellán de V. M. que sus reales manos besa.— Fr. BzaNARDINO DE SAHAGUN."' El P. Sahagún creía que se le pedía su obra por estimación que se hacía de
ella, y tal vez para imprimirla; por eso
decía que si no llegaba se le avisase para enviar otro traslado. El rey no hizo más que pasar la carta al Consejo, y éste acor6 secamente en 18 de Setiembre: ** Dése cédula para que el Virrey tome lo que allá queda, traslados y originales, y lo envie todo, sin que allá quede ningún traslado.” Mendieta escribe dos veces que uno de los Virreyes sacó á Sahagún sus libros por maña ó con cautela, para enviarlos á España 4 cierto cronista que le pedía con mucha instancia escrituras de indios; ue tanto le aprovecbarán á su propósito
(añade) como las coplas de Gaiferos; y allé
A Colección de Muñoz, MS., en la biblioteca de
servirán depapeles para especias? La maña ó cautela, consistiría en pedir los manuscritos con el pretexto de enviarlos al cronista, ocultando que el Consejo había
2 En la biblioteca del Colegio del Estado, en Puebla. (ipante somunisado por el Sr. Troncoso.)
1 Colección de Muñoz, ubi supra. 2 Lib. IV, cap. 443 lib. V, pte. 1, cap. 43.
ra, Com sario General de nuestra Orden
la Real Academia de la Historia, tom. LXXXIX,
278
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mandado recojerlos. Si obró así el Virrey, y no son suposiciones de Mendieta, quiso tal vez evitar un desagrado al anciano y benemérito religioso. Pero lo cierto es que en ese tiempo había nuevo empeño en recoger Historias de las Indias, pues el mismo año de 1578, à 25 de Junio, expidió Felipe II en S. Lorenzo una real cédula á las autoridades. de estos dominios para que enviasen 4 España,.en originales 6 copias auténticas, los papeles relativos á historia que: hubiera en los archivos.' La carta de Sahagún es bastante oscura y realmente está en contradicción con las del Arzobispo. En la primera asegura éste haberle dicho Sahagún que “tenía entregadas al Virrey la Historia con todos sus originales y traslados :” repite en la segunda carta, que todo se haía mandado en la flota precedente, es decir, hacia mediados de 1578. Elautor no dice haber entregado las obras al Vi-
rrey, sino al Comisario, **porque cuan-
do la cédula vino, ya el dicho las tenía en su poder." Si el Comisario recibió la copia limpia, y además los traslados, habiendo ofrecido entregar todo al Virrey (lo que explicaría las palabras de Sahagün al Arzobispo, y.la verdad con que entonces habló), tal vez fué Fr. Rodrigo quien dió al Virrey lo que le convino (la copia de 1569 y algün otro original ó traslado) y se guardó lo demás. Es verosímil que cuando Sahagún habló con el Arzobispo estuviera en la creencia de que el Comisario había entregado todo à D. Martín, aun la copia reciente en castellano y mexicano, y por eso lo aseguró así; pero más tarde hubo de saber lo que había de cierto, y por eso en el libro de la Conquista, reformado, distingue perfectamente dos entregas, una al Virrey, y otra al Comisario: ““Los cuales libros,. que fueron doce, envió por ellos nuestro
señor el rey D. Felipe, y se los envié yo por mano del Sr. D. Martín Enríquez, isorrey que fué desta tierra, y no sé qué 1 Ley 30, tít. 14, lib. III, R. 1.
[1583
se hizo de ellos, ni en cúyo poder están agora. Llevólos después desto, el P. Fr.. Rodrigo de Sequera, desque hizo su oficio de Comisario en esta tierra, y nunca: me ha escripto en qué pararon aquellos. libros que llevó en lengua castellana y mexicana, y muy historiados, y no sé en cüyo poder están agora."' En cuanto á la nueva copia que ofrecía al rey, creo: que contaba para ello con algo que se. habría guardado, pues parece que el buen franciscano temió siempre que el Virrey. y el Comisario se quedaran con la obra y. no la diesen al rey; por eso dice que repondrá los libros entregados á ambos, si no los envían. La misma desconfianza conservaba en 1585, pues en el lugar ci-
tado dice que ignoraba el paradero de
los libros. No hay certeza de que el ma-. nuscrito de Tlatelolco fuera en la remesa: de 1578; pero aun cuando hubiera ido, quedaba aqui el de Tepepulco y los traslados parciales que paraban en diversas manos desde que los libros anduvieron desparramados por la Provincia. Bien lo sabia Sahagún, pues en el libro de la
Conquista, reformado, dice: ““Losque ten-:
gan este tratado en lengua mexicana tan solamente, sepan, &c., ' lo cual no puede
referirse sino á los traslados que andaban sueltos. Siete años después de la fe-: cha en que escribió al rey, y cuando ya. se habrían perdido muchos de esos traslados, todavía pudo reponer una parte de su obra en lo que llamó Vocabulario. de las tres lenguas. | La sencilla oferta de que se sacaría nueva copia, si no llegaban las remitidas, era un aviso al Consejo de que aquí quedaba todavía algo por recoger, y mo-. tivó sin duda el acuerdo de 18 de Setiembre de 1578. No sé si a consecuencia de él se recogió alguna otra cosa, sea del Comisario ó del autor. Debemos creer que la copia enviada por mano del Vi-
rrey en 1578 llegó á su destino, ya que el Consejo acordó que el Virrey tome
“lo que allá queda;” si nada $e hubiera 1 Historia, lib. XII, 2* ed., cap. XLII.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
279
recibido, la orden comprendería los ma-nuscritos anunciados por el autor y el Arzobispo. Que el P. Sequera se llevara la copia en castellano y mexicano sacada por su orden en 1575-1577, parece evidente: que la entregaraá quien se la había encargado no era posible, pues Ovando ya no existía. ¿Qué hizo de ella? Nada se sabe de fijo; mas parece que se conserva en Florencia, como adelante veremos.'
D. Martín Enríquez recogió, pues, y envió en 1578 una copia que no fué la del P. Sequera: sería probablemente, la que en 1569 se sacó pororden de Fr. Miguel Navarro, después de enmendado el texto por los mexicanos: la misma que se examinó en el Capitulo de 1570. Como no estaba acabada la traducción española, juzgaba Mendieta que tales papeles eran inútiles para un cronista que igno-
1 Aprovecho gustoso, para insertarla aquí, una interesante y erudita nota que me franqueó el Sr, Troncoso relativa al P. Sequera, cuyo nombre está
cronistas, aunque á mí me parece más probable la primera fecha. Si llegó en 1576, vendría sin duda en la flota del General D. Antonio Manrique, que
intimamente unido con el del P. Sahagún. Dice así:
** Como la Historia del P. Sahagún fué dedicada por éste á Pr. Rodrigo de Sequera, décimotercio Comisario General de la Orden de S. Francisco en la Nueva España, me ha parecido conveniente dar algunas noticias de este Prelado, que no serán inútiles para fijar después varias fechas de las que me pro-
pongo determinar, con el objeto de saber en qué
época fué enviada á España la Historia mencionada. “* Los religiosos de aquellos tiempos acostumbraban adoptar como apellido el nombre de su ciudad natal ó el de la población donde habían tomado el hábito. Si siguió esta costumbre nuestro Prelado, podriamos conjeturar que fuera originario de cualquiera de los dos lugares que en la Vieja Castilla llevan el nombre de Sequera, uno de los cuales perte-
nece á 1a Provincia de Segovia, y el otro á la de
Burgos. ** Pero de esto nada nos dicen los cronistas de su Orden, quienes refieren tan sólo que pertenecía el P. Sequera 4 la Provincia de la Concepción, que por Gonzaga (tom. II, pág. 861) sabemos tenía todos sus conventos en la parte de Castilla la Vieja que está situada al sur de Burgos, con excepción de uno ue otro, como el de Atienza comprendido en la ueva Castilla, y el de Sahagún en el reino de Leon. La villa natal de nuestro Fr. Bernardino dependía, pues, por su convento franciscano, de la provincia
religiosa de donde era hijo el P. Sequera. Antes de venir á la Nueva España anduvo entre los moriscos
de Granada, según consta entre los fragmentos de la Historia de Sahagún que se encuentran en nuestra Biblioteca Nacional: como aquella comarca no dependía de la Provincia de la Concepción, se debe creer que alguna comisión de la Orden llevaría por allá 4 Fr. Rodrigo. Se sabe que fué enviado de España 4 México por Comisario General el año de 1575, habiendo quedado electo para este oficio por el Comisario General de Indias Fr. Francisco de
Guzmán en g de Marzo de aquel año, según Torrubia en la Novena Parte de la Chronica Seraphica
(pág. 197). Bien pudo llegar al concluir el año de
1575, como lo deja entender Sahagún en la Intro-
ducción al primer Libro de su Historia, 6 durante el curso del año siguiente, como lo refieren los otros
arribó á Veracruz ese mismo año.
** Poco se sabe de su gobierno en la colonia. Du-
rante su permanencia en México ocurrió la famosa peste de 1576 que él trató de remediar en lo que pudo, como lo acreditan las palabras siguientes de Sahagún (lib. XI, cap. 12, § 7): ** Nuestro P. Co* misario General Fr. Rodrigo Sequera en grande ** manera ha trabajado, así con sus frailes como con ** e] señor viso—rey y con los españoles, para que ** los indios sean ayudados en lo espiritual y tempo-
** ral, el cual ha estado y esta en esta ciudad, y no se ** cansa de trabajar en este negocio."
«Dificil es juzgar de sus prendas personales por lo que de él ha quedado consignado en los autores. Llámale Torquemada (lib. XIX, cap. 28) predicador famoso, y en otra parte (lib. XX, cap. 71) prudentisimo prelado; pero en el Viaje de Fr.Alonso Ponce (tom. JI, pág. 183) consta que cayó de la gracia de sus superiores por sus deméritos. La misma obra nos pone al tanto del asunto que puede haber motivado la desgracia del P. Sequera. Había un Breve de S. Pio V en que se mandaba que los Comisarios Generales de Nueva España siguieran usando de su oficio mientras no viniese su sucesor, aun después de haber entrado á funcionar nuevo Ministro General de la Orden. En tal virtud, después de haber cesado en 1578 el General Capitefontium, pidió el P. Sequera á la Audiencia, ese mismo año, que autorizase la continuación de su oficio (pág. 33), y así se ordenó por una provisión especial. ¿Era tal vez discrecional el uso de este Breve, y partió de ligero el P. Sequera pidiendo el pase á la Audiencia? No se desprende esto muy bien de la que arroja la relación del viaje del P. Ponce; pero lo que sí consta allí es que el nuevo General Fr. Francisco de Gonzaga, en carta patente de 18 de Junio de 1579 dada en París, por haber prorrogado el P. Sequera su oficio de aquel modo **se lo prohibió, reprendió y amenazó castigo.” (Pág. 170.)
** A consecuencia de ese extrafiamiento de su superior regresaría el P. Sequera 4 España. Si nos guiásemos por el Viaje de Fr. Alonso Ponce para fijar la fecha del retorno, como allí dice (tom. II, página 186) que cuando el P. Sequera se marchó & España faltó Comisario por um poquito de tiempo, y
280
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
raba la lengua mexicana. Se ha creido y dicho que ese cronista era el famoso Antonio de Herrera, sin advertir que obese oficio le vino al P. Oroz en 1582, podría deducirse que ese mismo año 6 el anterior había regresado su antecesor. Pero Torquemada es más preciso en la fecha. Refiere en la vida de Fr. Domingo de Aréizaga (lib. XX, cap. 71) que al año y medio de ser este V. religioso Provincial por primera vez se celebró el Capítulo intermedio en Puebla, presidiéndolo el P. Sequera, quien inmediatamente después “se fué 4 los reinos de Castilla.” El primer provincialato del P. Aréizaga comenzó en 1578, y así el regreso del P. Sequera sería á fines de 1579 6 principios de 1580. Betancurt en la Cuarta Parte de su Theatro Mexicano (pág. 106) da 4 entender que el 22 de Diciembre de 1579 estaba aún en México el P, Sequera. Lo cierto es que en 1581, un afio antes de venirle el oficio de Comisario General 4 Fr. Pedro Oroz, ya faltaba ese prelado en la Nueva España, pues "Torquemada (loc. cit.) dice que al terminar el provincialato del P. Aréizaga, aquel mismo año se celebró Capitulo para elección de nuevo Provincial, **en la cual presidió €l por no haber Comisario en la tierra.” Así es que el P. Sequera faltaba ya del país, con toda seguridad,
antes de esa fecha. «Llevó consigo el P. Sequera, cuando regresó á España, uno de los ejemplares de la Historia de Sahagún, distinto del que se entregó 4 D. Martín Enríquez, y de ese ejemplar presumo se sacaría la copia ue después tenían los franciscanos de Tolosa. Ni el antiguo prelado de Sahagún se cuidó de comunicar al misionero la suerte que habían corrido sus libros, ni yo alcanzo de nuestro Fr. Rodrigo, después de su regreso 4 Espafia más noticia, que la que
nos ha dejado Fr. Matías Alonso en el tomo I, único publicado según entiendo, de la Chronica Serapbica de la Santa Provincia de la Purissima Concepción (VaMedeolid (sic) 1734). Dice allí lo siguiente (lib. II,
cap. 68,pis. 333): “ Celebróse Capítulo Provincial
** en el Convento de Palencia, año de mil quinien** tos y ochenta y tres, y se hizo elección en el M. R. « P. Pr. Jerónimo de Guzmán.... Fué promovido **á los cinco meses de su oficio 4 Comisario Gene** ral de Indias en la corte del Rey Católico. ... Por “esta promoción, en el mismo año se volvió á ha** cer elección en el Convento de N. P. S. Francisco ** de Valladolid, y salió por Provincial (27?) el M. ** R. P. Fr. Rodrigo de Sequera, Lector jubilado y e Comisario General que había sido de Nueva Esespaña. En tiempo de sa gobierno se fundaron los
* conventos de la Concepción de Jesús María de ** Valladolid, y el de la Concepción de Soria.” Como el Provincial siguiente (28°) fué Fr. Andrés de Mercado, electo en el Capítulo de Palencia, el afta de 1588, presumo que hasta entonces duraría el P. Sequera en aquel cargo: pero ignoro dónde pasaría los años restantes de su vida, y cuáles fueron sus áltimos oficios y ocupaciones.”
[1585
tuvo el empleo mucho después, en 1596." A Betancurt se le ocurrió hablar de estas remisiones de papeles, y él 6 su impresor, con el propio pasaje de Sahagún á la vista, cayeron en el desatino de crear un nuevo Virrey totalmente d conocido, D. Martín de Vil que, formándole del nombre de D. Martin Enríquez, y del título de D. /jvaro Man rique de Zúñiga, Marqués Dz VILLAMANRIQUE.* El mismo Betancurt, en otro lugar, de correctamente el nombre del Virrey.! Por desgracia, Clavigero, y otros después de él, repitieron el pasaje erra-
do, sin atender al bueno, lo que ha dado
margen á suponer y escribir que el Marqués de Villamanrique quitó al P. Sahagún sus últimos libros: cosa en que aquel señor ni pensó, pues llegó en Octu de 1 58 5, cuando ya todo había pasado, y Sahagún entendía en rehacer su obre. Largo tiempo después de acabada la Historia, creyó conveniente el autor redactar de nuevo el libro que trata de la Conquista, el cual en los primeros manuscritos ocupaba el noveno lugar, y en la distribución definitiva quedó al último, como duodécimo. El motivo que da es que cuando se escribió, **se pusieron en él algunas cosas que fueron mal puestas, y otras se callaron, que fueron mal calladas.” El título particular del nuevo libro es éste: Relación de la Conquista de esta Nueva España como la contaron los sotdados indios que se ballaron presentes. Con-
virtióse en lengua española
llana $ intel
y bien enmendada, este año de 1585. Fué escrita en tres columnas. ‘La primera es el lenguaje indiano así tosco come ellos lo pronunciaron. La segunda columna es enmienda de la primera, así en vocablos como en sentencias. La tercera columna está en romance, sacado según las enmiendas de la segunda columna. 2 Yo miemo fijé esta fecha, hace treinta años, en el artículo respectivo del Diccionario Universal de Historia y de Geografie: hoy me ha sido imposible recordar de dónde ha tomé. 2 Escritores, n? 13.
3 Cathhge de Antores, plana 3.
1583]
Los que tienen este tratado en la lengua mexicana tan solamente, sepan que están enmendadas muchas cosas en éste que va en tres columnas en cada plana.” Torquemada tenía este texto corregido; pero las citas que de él hace no se conforman enteramente con el impreso que hoy corre. Sus variantes (que no sería posible anotar aquí) parecen provenir, ó de la lección mexicana de la segun-
da columna, ó de un texto castellano que no conocemos. Se ignora el paradero del manuscrito de Torquemada; pero se sabe que mucho después andaba aquí uno, del cual tomó copia el P. Fr. Esteban Manchola el año de 1668.' El que sirvió de original para ella, firmado del P. Sahagún, pertenecía al Dr. D. Juan Francisco de Montemayor y Cuenca, quien se le llevó á España el año de 1679 con ánimo de darle á la prensa.’ El traslado del P. Manchola sería el que después tuvo Betancurt. D. Carlos María de Bustamante refiere que en las revueltas ocurridas en Madrid en el mes de Mayo de 1808 fué robada la Secretaría de la Academia de la Historia, de la que se extrajeron varios legajos de las obras del P. Sahagún, siendo uno de ellos el libro de que se trata. Copia luego una
certificación en
que consta que hallándo-
se el Conde de la Cortina en Madrid el
año de 1828 compró el manuscrito á D. Lorenzo Ruiz de Artieda, por conducto de D. José Musso y Valiente. Le traería á México cuando vino en 1832, y le franqueó desde luego á Bustamante, porque éste ya le estaba copiando en Octubre de 1835. Asegura que el códice estaba escrito enteramente de mano de Sahagún y firmado por él. Siempre lo dudé, porque estando solamente en castellano, no era el original escrito en tres columnas. Con tan poca atención procedía Bustamante, que en una nota (pá1 Frornencia, La Estrella del Norte de Méxi£0, cap. 28.
281
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
2 Ip.,id.—Betrancurt, Escritores n? 12.—RoBLZ$, Diario, tom. I, pág. 287. 3 V. la nota de la pág. 104 de su edición.
gina 20) se atreve á asegurar que el texto mexicano estaba agregado al manuscrito; pero que como no lo entendieron los que lo robaron, sólo vendieron al Conde la parte castellana. La disposición en tres columnas paralelas echa por tierra tal suposición. Ni vale decir que sería otra copia autógrafa distribuida de diversa manera, ó del texto español solamente, porque si en 1570 ya no podía el autor escribir, por estorbarselo el temblor de la mano, menos podría haber hecho esa copia en 1585 ó después. El Sr. D. José F. Ramírez, que tuvo ocasión de ver el manuscrito del Conde, declara terminantemente que no es autógrafo.' Sería una copia, firmada, cuando más, por Sahagún, y acaso la misma que Montemayor llevó a España. Cosa natural es suponer que para coordinar obra tan considerable como la Historia de Sahagún se hicieran memorias, apuntes, borradores, traslados parciales, y aun refundiciones, como la que conocemos del libro XII. Cuando los cuerpos ó volúmenes anduvieron dispersos por la Provincia, muchos los vieron y sacaron extractos de ellos. Así se observa que Muñoz Camargo los tuvo presentes cuando escribió su Historia de Tlaxcala. Suárez de Peralta conoció también la obra, y sacó de ella algunas noticias. Pero el Dr. Francisco Hernández fué quien más se aprovechó, no tan sólo de los escritos de Sahagún, sino hasta de las pinturas que los adornaban. En resumen, el autor no nos da noticia más que de cuatro manuscritos completos, á saber: 1? El de Tepepulco, en figuras, con la explicación en mexicano al pié de ellas. 2? El de Tlatelolco, corregido después en S. Francisco de México por su mismo autor. Estaba esctjto enteramen-
te en mexicano, sin división de colum-
nas, de ruin letra, con muchas enmiendas é intercalaciones. I Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo VI, pág. 122. (Febrero, 1885.) 36
282
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
3? El que se sacó por favor del Provincial Fr. Miguel Navarro en 1569, después de corregido el texto por los mexicanos. Este manuscrito, aprobado en el Capítulo de 1570, estaba escrito de buena letra, en tres columnas, la del medio con el texto mexicano, la de la 1zquierda destinada á la traducción espafiola, y la de la derecha a las escolias. Es probable que de estas dos últimas columnas sólo había escrita una pequeña parte. También pudo quedar como borrador esta copia limpia, cuando se hizo la nueva de 1575 reducida á dos columnas. El ejemplar de 1 569 estaba dividido en doce cuerpos 6 volúmenes, uno para
cada libro, lo que facilitó su dispersión por la Provincia. El Sumario que llevaron a España los
padres Navarro y Mendieta no debe
considerarse como nuevo manuscrito de la Historia.
4? La copia que se sacó en 1576 y 1577 para Fr. Rodrigo de Sequera, dividida en cuatro tomos, escrita a dos columnas, la una en castellano, la otra en mexicano, y “muy historiada,” es decir, adornada con muchas figuras. No hay noticia clara de otros. De estos manuscritos aparecen idos á España dos. El Virrey Enríquez envió uno, que á mijuicio fué el n? 3. Fr. Rodrigo se llevó el n? 4. Si el segundo requerimiento del Consejo produjo algún efecto, seria el de habérsele enviado el n? 2. El n? 1 quedó aquí probablemente, y no hay rastro de él.
Dejando, á pesar mío, en duda lo que te fué corriendo la obra y cuáles son los no puedo aclarar, veamos ahora qué suer-
códices que se conocen de ella. En este punto surgen nuevas dudas, y no alcanzo á relacionar bien los códices existentes con los que aquí se hicieron, ni con los que aparecen remitidos a España. La grande obra de Sahagún durmió tranquila dos siglos hasta que en 17 de Julio de 1779 fué nombrado historiórafo de las Indias D. Juan Bautista
[1583
recoger papeles para el buen desempeño de su difícil comisión. Deseó, como era natural, adquirir la Historia de Sahagún; pero creyendo sin duda que ningún bibliógrafo ó cronista hablaría de su paradero, se dió á buscarla por todas partes, y particularmente en Jos archivos de Sevilla y de Simancas.' Nada encontró; mas supo después que existía un ejemplar en el convento de franciscanos de Tolosa. Prueba esto que no había registrado las bibliografías que pudieran darle luz, pues de haberlo hecho, habría encontrado desde luego la noticia de Fr. Juan de San Antonio, y ahorrádose la busca en los archivos. Conocida ya la existencia de aquel ejemplar, le fué facil extraerle por medio de una Real Orden de este tenor:
“ Habiendo resuelto el Rey, que. D. Juan Bautista Muñoz, Cosmógrafo Mayor de Indias, que se presentara a V. R. con ésta, pase a ese convento 4 registrar la Historia del Reino de Nueva España que compuso Fr. Bernardino de Sahagún, y los demás papeles que existan en ese archivo y puedan conducir á la comisión que tiene de S. M. de escribir la Historia General de América, se lo participo á V. R. de su Real Orden, para que le facilite dichos documentos; y si el expresado comisionado considerase preciso retener en su poder cualquiera de ellos por algún tiempo, dejará el resguardo correspondiente para devolverlo. Dios guarde a V. R. muchos años. El Pardo, 6 de Abril de 1783.—JosePH DE GÁLvez.—R.P. Guardián del Convento de S. Francisco de Tolosa.” El 30 del mismo mes se presentó Mufioz en el convento con la orden, y en virtud de ella, “tomó y sacó un tomo en folio que contenía la Historia original de Nueva España.” Muñoz nunca devolvió el códice. Diez y siete años después,
en el de 1800, dieron poder los frailes á D. Antonio Uguina, vecino de Madrid,
Muñoz. Con grande actividad se dió á del lib. XII, pág. 7.
I Panes, en la Auténtica de la Obra. 1* edic.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
para que le reclamase: hízolo así, y “se e dió á entender que S. M. tendría singular complacencia en que se le cediese el original," en cambio del cual ofrecía dar una copia auténtica. Reunida la comunidad, puso el síndico en su conocimiento el deseo del rey, y conformándose todos con él, se otorgó escritura formal de cesión el 27 de Marzo de 1801, ante el escribano Manuel Joaquín Purundarena. Desde luego se dieron á la comunidad las gracias; pero para la copia auténtica se pulsaron bastantes dificultades, por no haberse señalado fondo de que pagarla. Después de reclamar varias veces, logró Uguina que el 16 de Septiembre de 1802 se le entregaran los seis primeros libros, y para los seis restantes tuvo que aguardar hasta el 4 de Julio de 1804." . La lectura del expediente que con este motivo se formó despierta varias dudas. ¿Existían ó no en el convento de Tolosa los cuatro tomos de que habla Fr. Juan de S. Antonio? Si existían, ¿ocultaron los frailes tres con el texto mexicano, ó bien Mufioz los vió y no quiso tomarlos por serle inútiles? Si no existían, ¿qué se habían hecho? En todo caso, ¿á cual de las copias mencionadas por Sahagün pertenecía ese códice escrito puramente en lengua castellana? No creo que el ejemplar de T'olosa haya constado nunca de cuatro volümenes, ni tampoco que el extraido por Mufioz fuera uno de ellos, habiendo quedado allí los otros tres con el texto mexicano. Era mucho que esta parte abultara tres veces
283
dixi ex relatione ejusdem Provincie;” y esto arece explicar todo. El bibliógrafo ha-
bló de Sahagún, y probablemente de su
obra, por una relación que le vino de la Provincia de Cantabria: en esa relación copiarian los religiosos la portada del libro, en la cual se habla de cuatro volúmenes, y Fr. Juan aceptó como un hecho, que de esos constaba el ejemplar, siendo así que solamente uno había con la parte castellana. Esta copia es antigua;' mas no puede relacionarse con ninguno de los manuscritos mencionados por Sahagün, porque á ninguno convienen las señas, ni tiene la firma del autor, quien solía ponerla en todos sus originales. Hé aquí lo que conjeturo acerca de este códice. Es una copia coetánea,
como lo indica el carácter de letra, saca-
da, si se quiere, de orden del autor, aunque dudo de esto ültimo por la circunstancia de carecer de su firma. El original de que se copió esta parte castellana bien pudo ser el manuscrito del P. Sequera, que segün toda probabilidad es el mismo que hoy está en Florencia, y efectivamente hay completa identidad entre los pasajes castellanos que conocemos del códice de Florencia y los correspondientes del de Tolosa. Se prueba también que éste es simple copia de un original más extenso en el romance, leyendo el $ 10 del cap. 2, lib. XI (ed. mex., tomo III, pág. 198), que dice así: ““El texto del décimo párrafo que trata de las partes
de las aves, así interiores como exterio-
res, todos son sinónimos, y en la traduc-
ción se ponen los mismos en la lengun,
lo que la castellana. Examinemos un diciendo en romance para qué parte de la
poco la noticia de Fr. Juan de San Antonio. Este bibliógrafo solía añadir la labra Vidi cuando había visto el mañuscrito que citaba: no trae tal nota el de Sahagún. En otro lugar (Appendicula) rectificó la especie de que el autor había pertenecido á la provincia de Cantabria: “Alumnum fuisse ex Cantabrice prov. 1 Expediente sobre la copia de la Historia de la Naeva España, escrita por Fr. Bernardino de Sabagú%s, MS. comunicado por el Sr. Fernández Duro.
ave se aplican, ó á cuál de ellas sirven; y así no puse de él nada, porque más pertenece á la lengua mexicana, que á otra cosa.” A mi entender esto quiere decir
1 “Este libro, aunque se llama original, no es sino copia, ni tiene otra recomendación que el estar escrito en letra antigua de la época de la conuista de Nueva España, y á pocos años de ella.” Nota puesta en 1804, al sacarse la copia.] — Boletin de la Real Academia de la Historia, tom. VI, pág. 86 (Febrero, 1885).
284
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO. XVI.
que el autor puso la nomenclatura de las partes de las aves en la columna destinada á la lengua mexicana, y luego la tradujo para ponerla en el romance; pero
el copiante del manuscrito de Tolosa,
que vió no ser este un asunto histórico sino lingúístico, reemplazó aquella nomenclatura con una nota de su cosecha.' La existencia de este ejemplar en la Provincia de Cantabria, sin antecedente acerca de su origen, daría pié á la falsa creencia'en que aquellos religiosos estaban de que Sahagún había sido hijo de su Provincia. No se sabe cómo fué á dar allá el manuscrito; pero conviene recordar que eran cántabros é hijos de la Provincia los padres Mendieta y Navarro, principales favorecedores de Sahagún. El rimero volvió a España después de ha-
Berse divulgado aqui la obra, que él mis-
mo habia tal vez examinado: el segundo es probable que fuera a morir a su Provincia, porque no se tiene noticia de los últimos años de su vida: éste pudo llevar de aquí el traslado, ú obtenerle en España, y dejarle después al convento de Tolosa. Por haber sido este manuscrito la matriz de las ediciones que tenemos, ha parecido necesario entrar en esta prolija investigación acerca de su origen y circunstancias.
Muerto repentinamente Muñoz el día 19 de Julio de 1799, pasaron sus papeles á la Secretaría del Despacho de Gracia y Justicia de Indias, y de allí á la biblioteca de la Real Academia de la Historia, acaso por estar incorporado á ella desde 1755, el oficio de Cronista de Indias. Cuando el rey pidió á la comunidad de T'olosa el códice, se hallaba éste en la Secretaría. Era natural que una vez obtenido pasara á la biblioteca particular del rey, y en efecto parece que estaba alli en 1807.* Por qué y cómo pa1 El traductor francés, Mr. Jourdanet, cree que y -la suprimió, limitándose esta nota es de Sahagún, 4 dar noticia de su contenido. Pág. 710. 2 D. Antonio Capmany en sus Questiones Criticas sobre varios puntos de Historia Económica, Politicay Militar ( Madrid, 1807, 4°), pág. 177, cita unas
[1585
só después á la Academia no lo sé de fijo; pero bien puede creerse que por ser volumen perteneciente á la colección de Muñoz, se juntaría á ella cuando el rey la donó toda á la Academia en Agosto de 1815.' El hecho es que existe en la biblioteca de esa Corporación, y al Sr. D, José F. Ramírez que le vió, debemos una descripción de él, que extractaré.*
Es un tomo en folio, copia limpia, con suficientes márgenes, letra clara del siglo X VI, encuadernación moderna á la holandesa, rotulado por fuera Colección de Mufioz.— Sabagán.— Historia de las cosas de Nueva España. Núm. de orden, 50. Marca, A 77. Tiene el códice 682 págs., recientemente numeradas, y comprende los doce libros de la Historia, en castellano solamente. Aunqúe se mencionan varias figuras, no hay más que la del Ciclo Mexicano en el lib. 111, pág. 396. Al fin del lib. I estan en latín los textos de
la Escritura
que Bustamante puso en
castellano, y Kingsborough omitió. El
Sr. Ramírez afiade que ““el autor los expone más ó menos extensamente, haciendo minuciosas é interesantes alusiones y aplicaciones á los ritos gentílicos de os mexicanos.” Esto falta en las tres ediciones que tenemos; pero le hallará el lector por apéndice á este artículo. Aunque constan en el indice, no estan los
antares que debian seguir al parrafo penultimo del Apéndice al lib. IT. Kirgs-
borough dejó la enumeración de ellos en el índice; pero Bustamante la suprimió. Procede luego el Sr. Ramírez á la descripción de un códice mexicano existente palabras de Sahagún, y dice que las toma de un có. dice **de letra de principios del reinado de Felipe II, el cual, después de haberse guardado en la librería de cierto monasterio, lo posee hoy S. M. entre los MSS. de su Real Biblioteca privada." La alusión al Códice Tolosano es clara. — 1 Memorias de la Real Academia de la Historia, tom. VI, pág. XII. Aunque la donación se hizo en la fecha citada, la entrega se retardó hasta Marzo de 1816. Jbid., pág. XXI. 2 Boletín de la Real Academia de la Historia, cuaderno citado, págs. 85 — 89.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
en la misma biblioteca de la Real Academia de la Historia. Está encuadernado en una antigua cubierta de pergamino que con tinta negra lleva por fuera el extraño rótulo de Obras de Sor María de la Antigua. En el interior del mismo pergamino tiene borrado una antigua marca S 2. XX II. C. n. 3: hoy lleva el
número de orden 103. Con una ligera excepción, todo el códice está en mexicano. “Su aspecto manifiesta que originalmente fué una copia limpia, aunque de varias letras, convertida después en borrador. No deja duda alguna de que pertenece al siglo XVI, porque hacia el medio y al fin lleva la firma del P. Sa-
hagún.” Comienza el volumen con dos
hojas blancas, en la primera de las cuales se repite aquel extraño título, y siguen 342 de texto, originalmente sin foliar, hoy foliadas, que comprenden los libros VIII, IX, X y XI de la Historia. No hay portada. El Sr. Ramirez extracta menudamente el contenido del códice. Como su descripción corre impresa, la compendiaremos aqui, escogiendo lo más notable. * El lib. IX comienza en. la foja 26 y continüa hasta el fin de acuerdo con el códice castellano, discrepando en los caitulos 16, 17, 20 y 21 (último del libro).
La diferencia es harto grave. Trátase en ellos de los plateros, lapidarios, é instrumentos con que manufacturaban los me-
tales preciosos y las obras de pluma. El códice castellano se limita á enunciar su asunto en menos de cuatro líneas, mientras que el códice mexicano lo hace en varias páginas de 41 y 45 renglones de letra muy metida. El libro IX concluye en la foja 50 con la firma del autor. “Siguen 35 folios en los cuales hay muchas estampas iluminadas que representan las efigies simbólicas de los reyes mexicanos y gobernadores que les sucedieron después de la conquista, en México, Tetzcuco y Huexotla. Hay también pinturas figurativas de una audiencia judicial, de una ejecución de justicia, de armaduras, banderas, cascos,
285
adargas, tambores, divisas militares y adornos, con largas nomenclaturas de nombres propios pertenecientes á sustancias alimenticias, objetos de guardarropa, divisas, distintivos é instrumentos y útiles de artes, edificios públicos, asentadores, esteras, &c., &c.: asuntos todos que se relacionan con los que se tratan en el libro VIII, del cual parece ser una reproducción ilustrada con estampas. Hay mucho escrito con tinta de un hermoso color rojo. Este asunto concluye en la foja 81. Comienza la siguiente con un cap. 4, distribuido en siete grandes secciones con el nombre de párrafos. Contienen nomenclaturas de nombres propios de personas, de parentesco, de oficios y profesiones, á muchos de los cuales acompaña una breve explicación. Concluye el capítulo en la foja 8 5, quedando en blanco las dos siguientes. Su asunto concuerda con los primeros capitulos del libro X del códice castellano.” El libro X, que principia en la foja 88, va también de acuerdo, por lo que toca al asunto; pero ““todas las páginas están divididas en tres columnas verticales. La de la izquierda contiene el texto castellano, la del centro mexicano, llevando sobrepuesta cada frase ó palabra una numeración progresiva hasta el fin del párrafo respectivo. La columna de la derecha, también numerada, es la traducción de cada una de las palabras 6 frases mexicanas, con su respectiva inconimia,' etimología y variantes, según convenga usarla, es decir, paz ra hablar con hombres ó mujeres, con parientes, personas de respeto 6 de condición inferior. Grande es la riqueza de lenguaje que contiene. Esta distribución continúa hasta el párrafo 4 del capitulo 5, que trata de la “mujer moza,” y llena todo el resto del folio 96. La vuelta y las siete fojas siguientes quedaron en blanco, no pudiéndose dudar que 1 Esta palabra desconocida está aquí tal vez por sinonimia. El informe adolece de otros yerros de impresión.
286
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
estaban destinadas para la conclusión del
capítulo.
|
“Siguen, bajo la misma forma, seis fojas que reproducen en borrador las precedentes, hasta el fin del cap. 3. En la foja 111 continúa el cap. 4 en tres columnas; mas solamente en el recto: la vuelta y todas las siguientes, hasta finalizar el cap. 26, contienen solamente el texto mexicano en la columna central, quedando las otras blancas. Las ff. 146 á 48 del mexicano presentan catálogos de nombres propios, escritos á dos y tres columnas, que no se encuentran en el otro. * E] cap. 27 del códice castellano es de cuatro renglones escasos, reduciéndose a advertir que de él **no tradujo en lengua castellana el autor cosa alguna,” sustituyéndolo con una ““relación.” A ella sigue el cap. 28 distribuido en tres columnas, llena solamente la del medio con el texto mexicano. El libro concluye en la foja 197, con el cap. 29 y firma del P. Sahagún, continuando con-
forme con el códice castellano. Dos fojas
blancas. ** En la 200 comienza el lib. XI, que trata de la historia natural, conservando
la forma expresada, y también con el solo texto mexicano. Concuerda por su asunto con el códice castellano; mas no en la ordinación de materias. Adviértese que en muchos lugares es más abundante el texto mexicano. Al fin del libro se ve también la firma del autor, y con ella termina el volumen.” El origen del códice se ve en el acta de la junta que celebró la Academia de la Historia el 30 de Julio de 1762. Di-
[1583
le ajusté y compré en precio de ciento y cincuenta reales. Hice presente el libro en la junta, y habiéndose reconocido, se aprobó lo ejecutado.—.EuGENtO DE LLAGUNO ÁMÍROLA." E] Sr. Ramírez tuvo noticia de otro códice mexicano, muy parecido al de la Academia; mas no paró la atención en él, sea por no tenerle á la vista, ó por no haber adquirido certeza de que pertenecieseá la obra de Sahagün. Realmente no la hay; pero como se trata ciertamente de un manuscrito antiguo mexicano, me ha. parecido dar aquí en extracto lo que saemos de él, porque alguna relación tiene con el manuscrito de la Academia, y porque acaso sirva á otros más adelante. Debemos estas noticias al P. Fr. Martin Sarmiento, benedictino, nombrado en 1750 Cronista de Indias, empleo que ocupó durante cinco años, sin que se sepa que dejara hecho ningún trabajo.' ** E] día 1? de Agosto del año corriente de 1762 vino a mi celda el Sr. Antonio Sanz, impresor bien conocido en
Madrid. Mostróme un cuaderno viejo
en folio y en papel, cuyos caracteres eran castellanos, pero el idioma era extraño para mí. Contenía varias pinturas de animales, aves, &c. A la pregunta que
el dicho Sanz me hizo para que le informase de las calidades, contenido y autor de dicho maltratado cuaderno, tardé poco en responderle, que yo no entendía palabra, porque de seguro era mexicano el contexto, así en los caracteres cuadrados como en los cursivos. Y que, aunque yo tenía el Vocabulario Mexicano de Fr.Alonso Molina, para buscar tal 6 cual voz ce asi: suelta, nada de esto alcanzaba para que “«Habiéndome avisado el Sr. D. Felipe yo diese razón del contexto. Respondíde Samaniego, que en poder de un libre- le á bulto y al aire, que en el dicho cuaro había un tomo en folio, manuscrito, derno se contenían unos apuntamientos en lengua mexicana, de letra, al parecer, de algún mexicano curioso que pensaba de tiempo poco posterior á la conquis- escribir de la Historia Natural de la Nueta de aquel Reino, y con algunas pintu- va España, y en idioma mexicano. ** Por acaso concurrió á la misma hora ras de Indios, armas y adornos militares, fui á verle, y pareciéndome ser digno de comprarle para la Academia, dí cuenta 1 Memorias: de la Real Academia de la Historia,
de ello al Sr. Director, con cuya orden tom. I, pág. LX, LXI.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
en mi celda el Sr. D. Felipe Samaniego, y habiendo visto el cuaderno del dicho Sanz, dijo que se parecía mucho á otros cuadernos en lengua mexicana que formaban un códice manuscrito que poseía la Academia Real de la Historia. Y no sin bastante fundamento sospechó si el cuaderno de Sanz sería algún cuaderno desfalcado del dicho códice manuscrito. Con esta ocasión me prometió el dicho Sr. Samaniego, que remitiría á mi celda el dicho códice, para que yo le examinase, y le dijese mi dictamen.” Prosigue diciendo el P. Sarmiento, que al otro día recibió el códice de la Academia; que aunque no pudo leerle, por estar en mexicano, algunos textos marginales en castellano con que tropezó, y dos firmas de un religioso, que había, una al medio y otra al fin del libro, le hicieron conocer que se trataba de una obra de Fr. Bernardino de Sahagún. Da luego noticias del autor y de sus escritos, tomadas de Torquemada. Entre los últimos cuenta los Cantares, única cosa que imprimió: **y es cierto (afiade) que en el cuaderno de Sanz se ven columnas de letra más grande, y con renglones rimados.” Poco más adelante se expresa asi: “Digo en conclusión, que el presente códice (el de la Academia) es muy apreciable, útil y curioso para los que saben la lengua mexicana, y que también merece aprecio de los que no la saben. Y soy de dictamen que se solicite adquirir el cuaderno citado de Sanz, y que se agregue á este códice. Uno de los antiguos poseedores de este códice le hizo ridículo con la encuadernación y con el rótulo por de fuera Obras de Sor María
de la Antigua. Cogería unos cuadernos sueltos y los aforró con el pergamino de otro libro, disparatadamente rotulado para el códice.” Hace una breve descripción de éste, diciendo que “‘no tiene figura alguna: al contrario, el cuaderno de Sanz tiene muchas pinturas de esas cosas de la historia natural.” Propone, por último, que se traduzcan al castellano el códice de la Academia y el cuaderno de
287
Sanz, ó á lo menos el libro XI que trata de la historia natural. Pronto tuvo la Academia aviso de la existencia del cuaderno de Sanz, por habérsele dado al mismo D. Felipe Samaniego en la junta de 6 de Agosto de 1762, y se acordó que por los medios que el dicho D. Felipe juzgara más conducentes, viera si se podía adquirir el cuaderno, den su defecto, permiso para copiarle, En la junta siguiente, 13 de Agosto, presentó Samaniego el informe del P. Sarmiento, que fué leido y mandado guardarcon el códice. El acta dice en seguida: ““Y teniendo presente que para que esta obra sea útil es necesario se busque persona inteligente en el idioma mexicano que la traduzca, con noticia que dieron los Sres. Diéguez y Marcos de haber en Madrid un sacerdote tlaxcalteca que según noticias es capaz de ejecutarlo, se dió al Sr. Diéguez el encargo de que se lo proponga.” Ocho días después, 20 de Agosto, dijo en la junta D. Felipe Samaniego, que Sanz se había negado enteramente á vender el cuaderno; pero que ofreció permitir que se copiara, luego que lo devolviera un amigo suyo á quien le había prestado. Por otra parte, el Sr. Diéguez informó que el sacerdote tlaxcalteca había visto el códice de la Academia, y ““hallaba alguna dificultad en entenderle, por su lenguaje antiguo y olvidado;” sin embargo de lo cual, lo reconocería más despacio, y el Sr. Diéguez daria cuenta del resultado.’ Ignoro
el paradero del cuaderno de Sanz, y si
llegó a hacerse la traducción del otro códice. El sacerdote á quien se encomendaba pudiera muy bien ser el que menciona Robertson con referencia á una carta de un caballero español. ** Hállase ahora en Madrid (dice la carta) un sacerdote anciano, natural de Tlaxcala, la-
mado D. Juan Cerilo de Castilla Aquihr ual Catehutle (sic), descendiente de un cacique convertido al cristianismo poco
1 Apuntes comunicados por el Sr. Fernández
Duro.
288
{1583
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
después de la conquista.... Vino a Madrid mas de treinta y cuatro afios ha, con el único fin de solicitar la admisión de los indios en los colegios y seminarios
de Nueva España.” ' Esto se escribía por
el año de 1788, y según la cuenta, el sacerdote tlaxcalteca había llegado a Madrid hacia 1754, de modo que allí se encontraba cuando se trató de la traducción del códice. Los apellidos mexicanos han sido estropeados por Robertson: el de Castilla le usaba una familia noble de Tlaxcala. El Sr. Ramirez menciona, aunque muy de paso, otro códice de Sahagún, en estos términos: **El Sr. D. Manuel de Goicoechea tuvo la buena suerte de descubrir otro fragmento de Sahagún en la biblioteca de S. M. Por las inteligentes é interesantes notas que tomó de él, y me hizo favor de comunicarme, creo que es igualmente borrador, y que pertenecía probablemente al segundo de 1569.
Él adelanta algo al códice de la Acade-
mia, y duplica á lo menos uno de sus libros.”* Deseoso de aclarar algo más este punto, pedi a Espafia las notas a que el r. Ramirez se refiere, y recibí las silentes: ? -*© Biblioteca particular de S. M.el Rey Madrid, Palacio Real) 2. F.2. MS.en ol. encuadernado en pasta jaspeada, rotulado Sanacvuw.|| Historial] pe NuevA|| España. Y en otro tejuelo encarnado, como lo es el de arriba, MS. Después de la hoja de guarda y otras dos más en blanco, se lee en la siguiente, es-
crito con gallarda letra española: “En
este volu|| men se contienen seis || libros del original de||los libros historiales || de las cosas desta Nueva Espafia|| tocantes á lo espiri || tual y temporal, que|| son todos doce libros." ** Las palabras en un renglón (el quinto), de las cosas desta Nueva España, es-
1 History ofAmerica, apud Werks (London, 1840, en 4) pág. 1076, note CLXXXIV.
Pág. 102. 2 - ‘3 Me has comunicó, con su acostumbrada amabilidad, el Sr. Fernández Duro.
tan escritas con letra del carácter gótico alemán. Sigue á la hoja de portada otra en blanco. En la siguiente, folio 1? útil del MS.: ** Historia uniuersal de las cosas de la nueua españa repartida |len doze libros en lengua mexicana y española, fecha por el || muy reuerendo padre, fray bernardino de Sahagun, frayle|| de sant francisco de obseruancia. “libro primero en que se trata de los dioses: que adoravan los|| naturales desta tierra, que es la nueua españa. “Capitulo primero, que habla del principal dios: que adorauan y a quien ||sacrificauan los mexicanos, llamado vitzilubuchtli. * Este dios, llamado vitzilubuchtli, fue
otro hercules: el qual fue|| robustissimo de grandes fuercas, y muy belicoso: gran destruydor||de pueblos, y matador de ntes.
** En el fol. 19 está el * Capitulo veynte y dos, que habla, del dios||llamado tezcatzoncatl: que es uno de los dios||ses del vino. «c ndo libro que trata del calen-
dario, estas y ceri || monias, sacrificios y
solenydades: que estos naturales || desta nueua Espafia, hacian: a honrra de sus dio || ses. ** Libro quinto, que habla de los agueros: que esta gente mexicana vsaua. ** Capitulo primero del aguero que tomauan cuando alguno oya de no||che aullar alguna bestia fiera, ó llorar como vieja: i de lo que dezian ||los agueros en este caso.
|
* Capitulo treze, en que se trata de otras fantasmas queaparecian de noche." Hasta aqui las notas, que no son suficientes para ponernos en aptitud de clasificar el códice. No se dice si realmente se halla en castellano y mexicano, como la portada lo anuncia, ni á qué época corresponde el carácter de letra: la orto-
a es del siglo XVI; pero pudiera
aberse conservado en una copia posterior. Según la portada, debia contener el volumen los seis primeros libros de
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
289
la Historia, y la descripción se detiene nis S. Francisci strictioris Observantiz, en el quinto. No hay correspondencia Historia Mexicana Libris XII lingua entre ella y lo que dice el Sr. Ramirez: hispanica et mexicana exaratis, tribus vono duplica ninguno de los libros del có- luminibus comprehensa et innumeris fidice de la Academia. Al parecer, las no- guris rudi penicillo in singulis ferme tas que acabo de copiar no son las mis- paginis delineatis exornata, que ad momas que tuvo el Sr. Ramírez, ni se refie- res, vivendi rationem, religionem, artes, nature fructus illarum regionum attiren al mismo códice.' El citado Sr. Ramirez no trató de otro nent. Precedit Prologus qui inc.: E/méimportantísimo, sea porque no le co- dico no puede acertadamente aplicar las menoció, como creo, 6 porque no entraba decinas al enfermo. Des.: cierto parece que en su plan. Hablo del que se guarda en en estos nuestros tiempos y en estas tierras la Biblioteca Laurenziana de Florencia. y con esta gente ba querido nuestro Señor Tiempo ha que era conocido, pues Ban- Dios restituir & la Iglesia lo que el demonio le dini le describió en 1793;* y por testimo- ba robado en Inglaterra, Alemania y Frannio del diligente y erudito P. Fr. Mar- cia, en Asia y Palestina. De lo cual quedacelino da Civezza? consta que aun se mos muy obligados de dar gracias 4 nuestro conserva allí; pero no había llamado la Señor y trabajar fielmente en esta su Nueva atención de los literatos hasta estos úl- España. Ita autem auctor se prodit initimos tiempos en que el Sr. D. Cayeta- tio Prologi: Yo, Fr. Bernardino de Sabano Rosell propuso á la Real Academia gún, fraile profeso de la Orden de nuestro de la Historia, que valiéndose de ese có- Seráfico Padre S. Francisco, de la Observandice Florentino, de los que ya posee la cia, natural de la villa de Sabagún en CamAcademia y de los más que pudieran des- pos, por mandado del M. R. P. Fr. Francisco cubrirse, se hiciera una edición completa Toral, Provincial de la Provincia del Santo de la grande obra de Sahagún. Mas por Evangelio, y después Obispo de Campecbe, haber fallecido á poco el Sr. Rosell, no Yucatán, escrebí doce libros de las.cosas dise ha llevado adelante el proyecto, cuya vinas &c. et inferius annum in quo Opus MDLXIX. ejecución ofrece en verdad graves dificul- hoc conscribebat indicat tades. Juzgo conveniente insertar aquí Tum sequitur Monitum ad Lectorem la descripción de Bandini, aunque larga, et Elenchus Librorum et Capitum, ea por ser casi desconocida entre nosotros. que in uno quoque volumine pertraFr. BERNARDINI DE SAHAGUN ctantur exhibentium. Initium ita se haHisron. Mzxic. Lib. XII. ParsI. Cod. bet: Libro primero en que se trata de los dioses que adoraban los naturales desta tieCCXVIII. Fratris Bernardini de Sahagun, Ordi- rra, que es la Nueva España. Capítulo pri1 En la Rese€a con que termina el tom. X de las Memories de la Real Academia de la Historia (1884) se dice que en la Biblioteca particular de . M. el Rey existen los siete primeros libros. 2 Bibhotbece Medicee Palatine in Laurentianam translate Codices I- CCXLIV. Bibliotheca Leopoldina Lasrentiana, seu Catalogus Manuscriptorum qui nuis Leurentianam translati sunt. Sub auspiciis Ferdinandi IIT. Arch. Austr. Magni Etr. Ducis, Angelus Maria Baudinius eiusdem Bibliotheca Reg. Prefectus receniuit, illustravit, edidit. Tomus III et ultimu:....
Florentia, Typis Regiis. Anno MDCCXCIII. Noticiay comunicadas por el Sr. D. Cesáreo Fernández
Duro. No he logrado encontrar aquí el libro. 3 Saggio di Bibliografía Geografica Storica Etno-
grafica Sanfrancescana. Prato, 1879, 8°, pág. 525.
mero, que babla del principal dios que adoraban y á quien sacrificaban los Mexicanos, llamado Vitzilubuchth. Este dios llamado Vitzilubucbtli fué otro Hércules, el cualfué robustísimo, de grandes fuerzas y muy belicoso. Desinit in Appendice Libri IV et in tabulis duabus divinatoriis in quibus figure quaedam animalium monstruose representantur.
Tum pag. 323 adjicitur ejusdem Operis Libro quinto que trata de los agüeros y pronósticos que estos naturales tomavan de algunas aves, animales y sabandijas para adivinar las cosas futuras. Post brevem 37
290
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Prologum, Caput primum inscriptum: Del azúero que tomaban cuando oía de nocbe aullar á alguna bestia fiera, 6 llorar como vieja, y de lo que dician los agoreros en este caso. Inc.: En los tiempos pasados, antes que viniesen los Españoles á esta tierra &c. Caput XXXVII et ultimum cui titulus De cuando los mucbacbos mudan los dientes, des.: y que se quedaría desdentado. Tandem clauditur liber brevissimo Monito ad predicantes, ut contra has fabulas verba faciant. Codex chartaceus MS., Hispanus et Mexicanus, in fol., figuratus. Sec. XVI. Constat foliis scriptis 345.
. EjuspEM Ob»znis Pars II. Cod. CCXIX. Libro Sexto, de la Retórica y Filosofia Moral y Teología de la Gente Mexicana,
donde bay cosas muy curiosas tocantes á los primores de su Lengua, y cosas muy delicadas tocantes á las virtudes morales. Post Prologum et Summarium eorum que pertractantur, occurrit hec brevis Epistola nuncupatoria: :
* [ntegerrimo Patri Fratri Roderico de Sequera, Generali Commissario
[1583
ban al principal dios llamado Tezcatlipuca, 6 Titlacava 6 Yautl en tiempo de pestilencia para que se la quitase: es oración de los sacerdotes en la cual le confesan por todopoderoso, no visible ni palpable: usan de muy bermosas metáforas y maneras de bablar. Inc.: ¡Ob valeroso Señor nuestro! debajo de cuyas alas nos amparamos y defendemos y ballamos abrigo. Libri IX caput X XI inscriptum: De la manera que tienen en bacer su obra estos oficiales. Des.: in tlacbicbioa amanteca. Fin del Libro nono. Cod. chartac. MS. in fol., ut supra, binis columnis, ubique figuratus. Constat foliis scriptis 372. EjuspEM Operis Pars III. Cod. CCXX. Libro décimo de los vicios y virtudes desta gente Indiana, y de los miembros de todo el cuerpo interiores y exteriores, y de las enfermedades y medicinas contrarias, y de las naciones que á esta tierra ban venido & poblar. Post Prologum et Summarium Librorum et Capitum, Libri X cui titulus:
De la general Historia, en que se trata de los vicios y virtudes, ansí espirituales como corporales, de toda manera de personas. Caput I. De las calidades y condiciones de las
omnium Occidentalis Orbis T'errarum, uno dempto Peru, Frater Bernardinus personas conjuntas por parentesco. Inc.: El
de Sahagun utramque felicitatem optat.
* Habes hic, admodum Observande Pater, opus regio conspectu dignum, quod quidem acerrimo ac diutino marte comparatum est, cujus Sextus Liber hic est. Sunt et alii sex post hunc, qui omnes duodenarium numerum complent, in quatuor volumina congesti. Hic sextus omnium major, cum corpore tum
vi, grandi tripudio jubilat te sibi acfratribus suis tantum invenisse patrem, utpote nullatenus dubitans, tuis auspiciis ad summam felicitatem una cum fratribus pervenisse. Vale, et ubique prosperrime agas vehementer affecto."' Libri VI. Caput primum inscriptum: Del lenguaje y afectos que usaban cuando ora-
padre es la primera raíz y cepa del parentesco. Libri XII. De la Conquista Mexicana. Caput XLI et ultimum: De le plática que bizo el Capitán D. Hernando Cortés á los Señores de México, Tezcuco y Tlacuba después de la victoria, procurando por el oro que se babía perdido cuando salieron buyendo de México. Des.: y traían en tributo de oro y de piedras preciosas y de plumajes ricos, y todo lo daban á Motecucoma, todo el oro venía & su poder.
Cod. chartac. MS. ut supra figuratus, in fol., binis columnis. Constat foliis scriptis 492. Hasta aqui la descripción de Bandini. En resumen, los códices antiguos de Sahagún, conocidos hoy, son los siguientes:
1 Bustamante omitió esta dedicatoria: Kingsborough la trae, con la varisnte de poner tribes las dos veces que el manuscrito dice fratribus.
1? El que de los franciscanos de Tolosa pasó á poder de D. Juan B. Muñoz en 1783: luego á la Secretaría del
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Despacho de Gracia y Justicia de 1ndias, y al cabo á la biblioteca de la Real Academia de la Historia. En un tomo en folio contiene únicamente el texto castellano de los doce libros, con una sola. figura. No corresponde á ninguno de los manuscritos mencionados por Sahagún, ni tiene su firma. Puede ser copia antigua de la parte castellana del MS. del P. Sequera. 2? El códice mexicano de la Academia de la Historia, que comprende los libros VIII a XI, con algunos agregados. Es original, pues tiene firmas del autor. Parece corresponder á dos manuscritos distintos, y contener una parte de copia. El primer fragmento original que abraza los libros VIII y IX (folios 1 a so del códice), pertenece al manuscrito de Tlatelolco. Debe estar escrito’ en líneas enteras, y solamente en mexicano, con excepción de los epígrafes, y de algunas adiciones que el autor puso de su puño en castellano. Para creer que es el de Tlatelolco, hay los siguientes indicios: 1? En el capitulo primero del lib. VIII sólo habla de los Señores mexicanos “hasta que los españoles venieron,” es decir, hasta 1519, y no hasta 1560, como el impreso: nótese que en este último está dividido el capítulo en dos secciones, y que la segunda se intitula ““Continuación de la historia de los reyes mexicanos” (Ed. mex., 11, 271). La primera sección se escribiría en Tlatelolco, y la segunda (que parece faltar en el manuscrito, según el epígrafe del capítulo) será una de tantas cosas que los mexicanos añadieron cuando se iba sacando la copia de 1569. 2° Faltan en el manuscrito los capítulos 34 5 del lib. VIII, que en el impreso tratan principalmente de los Seflores acolhuas: la omisión se explica, porque como los de Tlatelolco no habían de saber en esta parte más que los acolhuas de Tepepulco, y el manuscrito se hizo *con mucha prisa,” no se deten-
291
en este MS., dice el Sr. Ramírez (página 91) que se escribieron, ciertamente, después de la copia limpia enviada á la corte. Examinándolas se podría fijar la fecha en que nuestro misionero conservaba todavía el MS. de Tlatelolco. El segundo fragmento, que contiene los libros X y XI es indudablemente una parte del manuscrito de México hecho en 1569. Esta copia fué la única que se sacó a tres columnas por plana, y asi está en el manuscrito de la Academia, desde el fol. 103 hasta el fin del libro. No obsta que aparezca ahora como borrador, porque á consecuencia de las muchas modificaciones que hizo Sahagún en sus textos, lo que hoy era copia limpia se convertía mañana en borrador del manuscrito siguiente, y esto le pasó á la copia de 1569. Entre la foja 50 donde termina el original de Tlatelolco, y la 103 donde comienza el de México, hay tres fragmentos, que parecen traslados. El primero ocupa 35 fojas, concuerda con el lib. VIII y tiene muchas pinturas. No está bien descrito, así es que no se sabe si corresponde al códice de Tepepulco, 6 si será más bien un traslado del manuscrito de 1575-77, 6 algún borrador del mismo: un cotejo con el códice de Florencia aclararía este punto. El Sr. Ramírez dice que este fragmento pudo pertenecer á la copia de 1569; mas como no expresa que esté distribuido en tres columnas, le falta la circunstancia característica de aquella copia. El segundo
traslado está en 7 fojas, y no se le halla correspondencia clara: el tercero, en 8 fojas con 7 blancas después, parece una : copia limpia, no concluida, del manuscrito de 1569: estos dos últimos traslados tratan asuntos correspondientes al lib. X. La Academia adquirió este códice en
1762, y por el mismo tiempo estaba en poder del impresor Sanz otro fragmento mexicano. Los ünicos datos con
drían á copiar aquellos capítulos en que que se contaría para atribuirle & Saha-
nada tenían queañadir. Las notas en castellano que agregó el autor, de su puño,
gün son los contenidos en la diminuta descripción del P. Sarmiento. Este no
292
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
podía decir más, por no haber tenido el manuscrito sino muy corto tiempo, é ig-
norar la lengua en que estaba escrito. Juzgó primero que eran ““unos apuntamientos de un mexicano curioso que pensaba escribir de la historia natural de la Nueva España, y en mexicano.” Estaba adornado con pinturas de aves y otros animales, y entre lo escrito había columnas “de letra más grande y con renglones rimados."
La idea de que el códice fuera de Sa-
hagün ocurrió al sabio benedictino cuando hubo visto el mexicano de la Academia; pero hay que proceder con cautela, y no admitir de ligero su opinión. Sahagún no fué el único escritor de historia natural en el siglo XVI. El Dr. Francisco Hernández hizo traducir al mexicano y adornar también con figuras, parte a lo menos de su grande obra. Bien udo llevar algo de esto cuando regresó a España, y pertenecer á su trabajo el cuaderno de Sanz. En el supuesto de ser de Sahagún, no podría corresponder mas que al lib. XI y sería uno de tantos traslados que se sacaron en el siglo XVI. Que aquellas columnas de letra grande y rimados tengan relación con los Cantares ó Psalmodía, no es admisible, porque en este libro no hay una sola rima. Pudiera ser que la enumeración de las partes de las aves que llena el $ 10, cap. 2 del citado libro estuviera dispuesta en columnas. Ejemplo de disposición semejante, aunque de otro lugar, hay en el códice de la Academia.' Esta trató de adquirir ó copiar el cuaderno y no consiguió ni uno ni otro. Hoy se ignora su paradero. 3? El fragmento que existe en la biblioteca particular del Rey. No contamos con una descripción suficiente de él, y no hay códice primitivo á que corresponda claramente. Aun es dudoso si las notas que dejamos copiadas arriba se refieren al mismo manuscrito que las del Sr. Ramirez. 1 Boletín citado, pág. 93.
[1583
4? El gran códice de Florencia completo en ambas lenguas y con muchas figuras. Por estas circunstancias es el más importante de los que hasta hoy cono-
cemos. Las señas convienen á la copia bistoriada de Fr.Rodrigo de Sequera. No
obsta que aquella estuviese en cuatro volúmenes, y el códice tenga tres. Consta que los cinco libros primeros formaban el primer volumen lo mismo que en el códice. El libro sexto, más extenso que cualquiera de los otros y con su dedicatoria especial, haría por sí solo otro volumen; lo cual sería más creible, si
como indica Kingsborough, este lib. VI ha llegado á nosotros muy mermado.
Los seis libros restantes estarían repar-
tidos entre los tomos 111 y IV. Fácil fué que después se redujeran á tres de casi igual grueso los cuatro que original-
mente tuvo la copia. 5? La copia antigua de la segunda redacción del lib. XII que perteneció al Conde de la Cortina y franqueó a Bustamante para su edición. No se sabe qué se hizo.
6° Contaremos por sexto códice el pequeño, pero interesante fragmento de nuestra Biblioteca Nacional, del cual habrá más adelante mejor ocasión de hablar.
Las copias modernas de la grande obra
de Sahagún se nos presentan con no me-
nos confusión que las antiguas. Fuster, en el catálogo de la Colección de Muñoz, menciona: “Otro tomo en folio con cubiertas negras forradas de papel, cuyo rótulo es Sabagán, y tiene por título ó frontis ** Historia Universal de las cosas **de Nueva España, en doce libros y cua“tro volúmenes, en lengua española, “Compuesta y copilada por el M. R. P. ** Fr. Bernardino de Sahagún de la Or** den de los frailes menores de la Obser**vancia...." Un legajo en folio que es copia de la obra anterior, y sólo llega hasta el capitulo 13 del libro III, y aun así está falta del principio, dedicatoria, 1 Ed. mex., tom. I, pág. X.
1583)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
prologo, advertencia y sumario de los cinco primeros libros. Trabajaba en esta copia el Sr. Muñoz cuando le cogió la muerte.”* La primera de estas partidas es el Códice Tolosano: la segunda, la copia que de él iba sacando Muñoz. El Sr. Ramírez menciona también, como existente en la biblioteca de la Real Academia de la Historia, un fragmento de copia moderna, que deberá ser el mismo de que habla Fuster, aunque según éste llegaba al capitulo 13 del libro III, y según el Sr. Ramirez alcanza al capítulo 12 del IV. Añade que adolece de graves defectos de encuadernación, porque se antepusieron y pospusieron algunos cuadernos, con lo cual quedó poco menos que ilegible. El coronel D. Diego Panes, colector entendido y escritor de cosas de México, obtuvo que Muñoz, con quien llevaba amistad y correspondencia, le franquease el MS, de Tolosa. Y aqui aparece otra dificultad, porque Panes asegura* que el códice estaba ‘‘en dos volúmenes gruesos, de letra muy metida, antigua,” y el de Tolosa, desde que salió del convento estaba en uno solo, como consta del acta de entrega á Muñoz. De otra copia antigua en poder de éste, no hay rastro alguno, y menos de que esa en dos volúmenes la sacara también del convento de Tolosa: circunstancia que concurría en la que prestó á Panes, como éste lo dice expresamente. Carezco de medios para resolver la dificultad, y me ocurre únicamente una débil conjetura.
Como hay en el códice dos dedicatorias
al P. Sequera, una en castellano al frente del lib. I, y otra en latín, que encabeza el VI, juzgaría Panes que la división
293
rara circunstancia de haberle dado exactamente la misma distribución que tiene el códice de Florencia. Trajo Panes & México su copia, con ánimo de imprimirla, y aun cuando no lo verificó, vino á servir de original para la edición de Bustamante. | La copia sacada de 1802 a 1804 para los franciscanos de Tolosa pasó por manos del conocido colector D. Antonio Uguina, y si la remitió luego à su destino, perecería con el convento, que segün dice el P. Mier, fué incendiado durante la guerra contra los franceses.' Lord Kingsborough dice que obtuvo otra, ““de letra de Muñoz,” hecha **hacía unos cuarenta afios," lo que nos hace retroceder á la última década del siglo pasado.* Que fuera de letra de Muñoz esa copia, es más que dudoso, porque si no concluyó la que existe en su Colección,
mal pudiera haber hecho otra completa.
Sacchi, que escribió la biografía del pintor italiano Aglio, empleado por Kingsborough para recoger los materiales de las Zntiquities of Mexico, habla del descubrimiento de la obra de Sahagün por Muñoz, y agrega: ““Con su acostumbrado brío copió (Muñoz) de su puño toda la obra, y enriqueció con ella su inestimable Colección, de la cual, desgraciadamente, no estaba destinado él mismo á sacar todo el fruto. Luego, por encargo de su Mecenas, obtuvo Aglio 4 fines de 1828 un traslado de esa copia, que se publicó en 1830.”* Aunque aquí se habla de una copia completa, de letra de Mufioz, que creemos no ha existido nunca, resulta de todos modos que la de Kings-
Colección de Documentos para la Historia de la original era en dos volúmenes, y que si Los, Guerra de Independencia de México (1879), tom. III,
llegaban á su poder juntos en un cuerpo, era puramente por obra accidental del encuadernador. Lo cierto es que sacó su copia en 1793, y para mayor comodidad en el uso la dividió en tres tomos, con la 1 Biblioteca Valenciana, tom. II, pág. 219. 2 Auténtica al frente del lib. XII (1* ed.), pági-
na VIII.
1 Cartas á MuRoz, apud HernAnvez Y Diva-
pag. 172, nota,
2 “....which was transcribed about forty years ago by the hand of the spanish librarian Muñoz. ... it.... consists of two folio volumes." Astiguities of Mexico, vol. VI, pags. 265, 266.
3 Cenni salla vita e le opere di Agostino Aglio (Cremona, 1868, 4°) pág. 48. Las primeras pala. bras de Sacchi están tomadas de Prescott, Congress
of Mexico, vol. I, pág. 88.
294
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
borough no tenía tal circunstancia. Se sacaría directamente del MS. de Tolosa, que por estar en la Colección de Muñoz se creería ser de su puño, como otros papeles de ella. Me inclino á admitir, después de todo, que la copia obtenida por Aglio para Kingsborough sería la que por ese mismo tiempo vendió á un librero de Londres en £ 135 el distinguido marino español D. Felipe Bausá, uno de los emigrados que residían entonces en aquella corte.’ Esa copia se había sacado cuando el MS. estaba ya en la Academia de la Historia, es decir, después de 1816,*y no pudo ser la dada á Uguina en 1802 y 1804.
Aunque ya había salido del convento de Tolosa, se hallaba en la biblioteca de la Academia, y existían copias de ella, el mundo literario no conocía la Historia de Sahagún. Los primeros que llamaron la atención hacia ella fueron los redactores del periódico mensual que se publicaba en Londres con el titulo de **Ocios de Españoles Emigrados.” En las páginas 369 á 380 del primer tomo dieron un extracto bastante extenso de la obra, para lo cual parece que tuvieron á la vista la copia de Bausá, uno de ellos, quien tal vez fué autor del artículo. Pocos años después se publicaba casi simultáneamente en México y en Londres. Desgraciado anduvo hasta el fin nuestro ilustre misionero: cayó por una parte en manos de editores extranjeros, y por otra en las de D. Carlos María de Bustamante, que fué peor. El Lord inglés incluyó la Historia de 1 BusTAMANTE, en SAHAGUN, tom. III, pág. 325. — Puede verse una noticia biográfica de Bausá en la pág. 109 del tom. II de la Colección de Opúsculos del Excmo. Sr. D. Martín Fernández de Navarrete, Madrid, 1848, 2 ts. 8° 2 Ocios de Españoles emigrados, pág. 369. Que la copia analizada en ese periódico fué la misma que sirvió á Kingsborough se comprueba cotejando los pasajes citados allí con los correspondientes en la edición de Londres. Basta recordar una sola circunstancia: repetidas veces se da en ambas partes al P. Segwera el apellido Segura, adulterado evidentemente por el copista.
[1583
Sahagún en su gran colección Antiquities of Mexico;' pero tuvo la singular ocurrencia de dividirla en dos trozos. Los 40 primeros capitulos del libro VI están en
el tomo V, y todo lo demás en el VI. No puso nota alguna.
Panes vino á México con su copia el año de 1795, y á pesar de haber vivido todavía diez y seis más, pues falleció el 4 de Octubre de 1811, á nadie la comunicó, y todos ignoraban que existiera aquí tan importante obra. La causa de este secreto puede haber sido el deseo de publicarla, y darla á conocer ya impresa. Ardía entonces la guerra de insurrección, y nadie podía pensar en papeles históricos; pero consumada la independencia en 1821, la familia de Panes resolvió ofrecer al primer Congreso Mexicano los papeles del finado coronel, como lo verificó por medio de D. José Ignacio
Esteva, diputado por Veracruz; pero como esto ocurrió á principios de Agosto de 1822, y poco después fué disuelta aquella asamblea, la comisión nombrada para examinar los papeles nada resolvió. Con los trastornos de la época se extraviaron varios manuscritos, y aquel valioso obsequio quedó sepultado en los archivos de la Cámara, sin que nadie le hiciese caso. Esto retrajo al Sr. Esteva de entregar otro ““gran cajón" de libros que los herederos de Panes le habían enviado con igual objeto, y no sesabe qué se hizo. El Dr. D. Félix Osores, en sus adiciones manuscritas a la Biblioteca de Beristain, nos da una lista de los papeles de Panes entregados al Congreso, ó á lo menos de los que existían cuando en 1825 y 26 él tomó empeño en que se recogiesen y ordenasen: no está entre ellos el Sahagún. Quedaría en el ““gran cajón” que no entregó Esteva, ó en po der de la familia. Bustamante refiere (Ed. mex., I, VII) que cuando “‘se vendieron” los libros de Panes, D. Miguel José Bellido compró el manuscrito en cien pesos. Esa venta se haría por los herederos, y 1 London, 1830-48, 9 vol. fol. máx.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
no pudo comprender sino los libros del “gran cajón” retenido, 6 los que aun conservase la familia. En manos del nuevo poseedor quedó el Sahagún tan ignorado como antes, al grado que cuando el periódico ““Ocios de Españoles Emigrados” llegó 4 México, el artículo relativo a la. obra causó verdadera novedad. Fué reproducido por el periódico ** EI Sol” en los nümeros correspondientes á los dias 16 y 17 de Mayo de 1825, sin decir de dónde se tomaba; y el infatigable D. Carlos Maria de Bustamante comenzó desde entonces á llamar la atención hacia la obra del misionero franciscano, ya copiando pasajes enteros de la Historia en las ediciones que publicaba, tomándolos del periódico citado,' ya promoviendo en el Congreso la adquisición del manuscrito de Londres: todo lo cual prueba que ignoraba la existencia de otro en México, y que no llegó á saberla sino hasta los primeros meses del año de 1829. En el n? 10 del tomo I de la **Voz de la Patria,” periódico que publicaba el mismo Bustamante, hay un dictamen de la comisión segunda de Hacienda del Congreso, fechado el 4 de Marzo de 1829, cuya proposición 5? es queseexcite or medio del Gobierno al Encargado de
Negocios de la República en Londres
á fin de que compre el manuscrito de Sahagún, y lo haga imprimir en aquella
capital, remitiendo acá la edición. domo
el documento se hizo público, y en él se encarecía la conveniencia de la impresión, el Sr. Bellido, poseedor de la copia de Panes, se resolvería á ofrecerla al mismo Bustamante, comisionado por el Congreso para imprimir aquí varias obras históricas que en el dictamen se citan, y se la cedió por los mismos cien pesos que le había costado, deduciendo veinte con que contribuyó para los gastos de la impresión. Lo cierto es que el 1 La edición mexicana de la Crómica de Goma-
ra (1826) trae uno de estos pasajes (1, 141): hay otro en la obra intitulada: Tezcoco en jos últimos tiempos &c., que se publicó á fines de ese afio (página 225).
295
futuro editor adquirió su ejemplar por aquellos días, porque poco tiempo después de publicado el dictamen promovía formalmente en el Congreso la edición, y franqueaba el manuscrito para que se hiciera. La Cámara de Diputados aceptó la propuesta, y acordó en 31 de Mayo de 1829 que se imprimiera la obra por cuenta del erario; pero habiendo pasado en ese mismo día el acuerdo al Senado, se entorpeció alli el despacho del negocio, y nada se hizo por entonces. (Ed. mex., I, XII.) Con motivo de la segunda ley de expulsión de españoles, dada el 20 de Marzo de ese año, había entre las dos Cámaras cierto antagonismo que influiría en la frialdad con que el proyecto fué recibido en el Senado. El gobierno, por su parte, adoptó varias medidas de rigor contra los espafioles, que disgustaron aun á sus mismos partidarios, y Bustamante, hombre honrado y agradecido á pesar de sus opiniones facticias, tomó, como otros, la defensa de los perseguidos, ya en la Cámara, ya por medio de la prensa. Las pasiones estaban sumamente exaltadas, y Bustamante llegó á creer que su actitud en aquella contienda ponía en gran peligro su vida. Dominado por esa idea, adoptó el partido
de colocar en la biblioteca de la Catedral el manuscrito que acababa de adquirir, y no contento con eso hizo donación de él a la misma biblioteca, para el caso de queél llegaseá perecer, **como era probable," con la condición precisa de que se había de verificar la impresión. Este documento tiene la fecha de 14 de Abril de 1829 y está al principio del tomo I del manuscrito. : Calmados los ánimos recogió á poco
tiempo Bustamante su ejemplar, y probablemente desde entonces desglosó el libro XII y no volvió á incorporarlo, pues todavía falta en el tomo III. La expedición española, que ya se anunciaba y que al fin apareció en Julio del mismo afio, debió ser el motivo que tuvo Bustamante para publicar,primero y por
296
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
separado, ese libro £//imo, que trata de la Conquista. Presentando á los lectores aquel lastimoso cuadro, quería que su recuerdo avivase el patriotismo de los mexicanos para rechazar la nueva invasión. Así lo da á entender en la Advertencia. Á fines de Mayo iba muy avanzada la impresión, y el 15 de Junio estaban ya de venta los ejemplares.' Parece que la impresión del lib. XII produjo el resultado de dara conocer la obra y facilitar su publicación, porque al mismo tiempo que Bustamante anunciaba estar de venta aquel libro suelto, daba la ““plausible noticia” de haberse comenzado á imprimir los once restantes. Hay alli un dato importante, que no debe desperdiciarse. La edición oficial de Sahagún no se pudo verificar, porque las Cámaras vieron casi con indiferencia las gestiones de Bustamante, y cuando el gobierno civil procedía así, las corporaciones eclesiásticas, tan calumniadas en estos últimos tiempos, y tan acusadas de enemigas de la ilustración, tendian generosamente la mano al editor, facilitandole los primeros fondos. ‘‘ Nada se habría hecho (dice) si el M. I. y V. Cabildo de México no hubiera auxiliado la empresa con quinientos pesos, y trescientos la Provincia de Padres Dominicos de esta capital, con lo que ha habido para comenzar.... Nos aprovechamos de esta ocasión para dar gracias á dichas corporaciones por su generosi-
dad, lo mismo que á la Provincia de Pa-
dres 'Carmelitas de S. Alberto, á cuyo nombre nos ha remitido su provincial Fr. Bernardo de San José (americano) veinticinco pesos." El 15 de Mayo de 1830 anunciaba Bustamante que **después de once meses de fatigas indecibles y muy crecidos gastos" * estaba concluida la impresión de los once libros, para lo cual se había comprado ““particularmente un carácter deletra inglesa” y estaría de venta á prin| Pág. 68 de la edición. Voz de la Patria, to-
mo I, n? 21. 2 Vez de la Patria, tom. II, n? 31.
[1583
cipios de Junio, por precio de nueve pe sos, Alli mismo da las gracias **á los señores que oportunamente han contribuido con dinero y papel para.la impresión de esta obra, incluyéndose el Superior Gobierno y á su nombreel Secretario D. Lorenzo Zavala: sin sus auxilios habría quedado inédita, y esta sería nna desgracia para los mexicanos." Es preciso hacer justicia à Bustamante por su empefio y actividad como editor. Sin fortuna, sin crédito, solicitando aquí y allí el favor de corporaciones y particulares, recogiendo por todas partes donativos, ya en dinero, ya en papel, y eso viviendo en época agitadisima, logró dar cima á la empresa en once meses. Kingsborough, que adquirió antes el original, retardó más su edición, á pesar de la enorme diferencia entre ambos editores, por lo tocante á los medios de que disponían. Lástima que el mexicano, siguiendo su deplorable costumbre, nos diera una edición más incorrecta todavía que la inglesa, con lo cual esterilizó una buena parte de sus afanes. Terminada la impresión, confirmó Bustamante la donación eventual hecha en 1829, y depositó el original en la biblioteca de la Catedral, **para que cualquier persona que dudede la originalidad de este manuscrito, pueda aquietarse,” dice en una nota que le puso con fecha
8 de Junio de 1830, en la que recuerda también el donativo de los quinientos pesos que hizo el Cabildo, ‘‘a cuya largueza deberá principalmente atribuirse su impresión.” Parece que el manuscrito cedido comprendia solamente los once primeros libros, y que el XII, desglosado para la edición separada, no volvió á su lugar. En 1867 le poseía el Sr. D. José F. Ramirez, de cuyos herederos le adquirió el Sr. D. Alfredo Chavero, y le conserva. Los otros libros, encuadernados en tres volúmenes folio, permanecieron en la biblioteca de la Catedral hasta que fué confiscada por el gobierno, y hoy existen en la Biblioteca Nacional, en el departamento de MSS,
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Hé aquí ahora la descripción de las ediciones de Bustamante: ** Historia || de la ||Conquista de México || escrita|| por el R. P. Fr. Bernardino Sahagun || del || Orden de S. Francisco, y uno de los primeros enviados||á la Nueva Espafia para propagar el Evan-
gelio. || Publicala por separado de sus
demás obras|| Cárlos María de Bustamante,|| Diputado de la Cámara de Reresentantes del Congreso General de ||
la Federacion por el estado libre de Oa-
xaca, quien la dedica á||los beneméritos generales Nicolás Bravo y Miguel Barragan, y ||ásus dignos compañeros en la
confinacion que hoy sufren. || [Un texto de Jeremías, cap. V, v. 15—17.] | México.|| Imprenta de Galvan, á cargo de Ma-
riano Arévalo, calle de || Cadena núm. 2.|| 1829."|| En 4? español. Pp. VIII, 1- 59 texto, 61-69 notas del editor. * Historia General || de || las cosas de Nueva España,|| que en doce libros y dos volúmenes || escribió | el R. P. Fr. Bernardino de Sahagun,||de la observancia de San Francisco,||y uno de los primeros predicadores del Santo Evangelio en aquellas regiones.|| Dala á luz con notas y suplementos || Cárlos María de Bustamante, || Diputado por el Estado de Oaxaca||en el Congreso General de la Federacion Mexicana: || y la dedica ||á nuestro Santísimo Padre || Pio VIII.|| Tomo Primero. || México: || Imprenta del Ciudadano Alejandro Valdés, calle
de Santo Domingo] y esquina de Tacuba.|| 1829.”|] 3 tomos en 4? español. omo I: 3 ff. sin numerar con la portada y la dedicatoria. Págs. I-XX, contienen: ““El Editoral que leyere,” 2 págs. Prólogo, III- VII. El autor puso este Prólogo al frente del lib. 11; pero Bus-
tamante le colocó aquí, y con razón, porq comprende toda la obra. Idea del . Fr. Bernardino de Sahagún, VII-X:
. Carta dedicatoria del Autor, X-XII: Introducción al primer libro de la Historia, XIII-XIX: Advertencia al Lector, KIX -XX. Libros I-III, páginas 1-277. Suplemento al lib. III, pági-
297
nas I- XXXI (es la Disertación del P. Mier sobre la venida del Apóstol
Sto. Tomas á América). Libro IV, pá-
ginas 279-349. Nota del Editor, página 350. 4 ff. de índice, sin numerar. Entre las págs. 344 y 345 una lámina del Calendario, plegada. | Fomo II: mismo año é imprenta, Portada, prólogo del autor, advertencia del editor, 3 ff. sin numerar. Libros V-IX, págs. 1-397. Suplemento (del editor) al lib. VIII (Historia del Emperador Moctheuzoma Xocoyotzin), páginas I-X LVI. 1 foja con una nota del editor, y 4 ff. de índice, sin numeración, Tomo III: misma imprenta, año de 1830. Portada y prólogo, 2 ff. sin nu-
merar. Libros Xy XI, págs. 1-336. Su-
plemento álos libros X y XI, Sinonimia de plantas, págs. 337-339. 2 ff. de índice, sin numerar. Bustamante dió por concluida su edición con los once libros, y dejó al lector el cuidado de procurarse el XII, impreso antes; por eso hay muchos ejemplares de la obra que corren sin él. Añadió notas inútiles, cuando no impertinentes: ““ninguna sirve para ilustrar el texto," como dice el Sr. Ramirez. No podía prescindir de agregar Suplementos á cuanto publicaba, y además de los que incorporó en la obra, dió por separado otro que es preciso juntar con la edición para tenerla completa. Es la décimatercia Relación de Ixtlilxochitl, intitulada: **De la venida de los espafioles, y principio de la Ley Evangélica;” pero no satisfecho el editor con ese sencillo título, le cambió por el altisonante y terrífico de ** Horribles crueldades||de los Conquistadores de México, || y de los Indios que los auxiliaron || para subyugarlo á la Corona de Castilla.|| O sea Memoria escrita||por D. Fernando de Alva Ixtlilxuchitl.|| Publicala por Suplemento ||á la Historia del Padre Sahagun, || Cárlos María de Bustamante.||Y la dedica || al Supremo Gobierno General || de la Federacion Mexicana.|| México. |] Imprenta
298
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
del ciudadano Alejandro V aldés.|| Año de 1829." ||En 4? español, XII y 118 págs.
Por la fecha se advierte que esta pieza seimprimía al mismo tiempo que la obra de Sahagün. El prólogo es como del editor, y el texto, cotejado con el que sirvió de original, existente en el Archivo General, ofrece numerosas variantes. Ternaux- Compans formó con la traducción francesa de este Suplemento el tomo VIII de sus Voyages, Relations et Mémoires Originaux pour servir à I Histoire de la Découverte del’ Amérique. Conservó el título de la edición mexicana, y afiadió varios apéndices. Cuando por primera vez publicó Bustamante el lib. XII creyó y dijo que era el reformado. Años después vino éste á
sus manos, de la manera arriba referida,
y en vez de su verdadero título, que ya queda expresado, le fraguó otro sin relación con el contenido, de esta manera: “La || Aparicion || de || N.'* Señora de Guadalupe || de México, || Comprobada
con la refatacion del argumento negativo ue presenta || D. Juan Bautista Muñoz,
fandándose en el testimonio del P. Fr.
Ber-|| nardino Sahagun;||ó sea || Historia Original ||de este escritor, ||que altera la publicada en 1829]||en el equivocado concepto || de ser la única y original de dicho autor. || Publicala || precediendo una Disertacion sobre la||Aparicion Guadalupana, y con notas sobre la Conquista de México,|| Cárlos Ma. de Bustamante, || Individuo del, Supremo Poder Conservador.|| México. Impreso por Ignacio Cumplido. 1840.|| Calle de los Rebeldes N? 2."|| En 4? Una litografía de Ntra. Sra. de Guadalupe. Págs. XXII. 1 foja sin numerar. Págs. 1-247. 2 ff. índice. Además de lo que el editor quiso llamar ‘‘Disertaci6n Guadalupana,” y de las notas al pié de las páginas, agregó á cada capitulo una especie de comentario, de modo que las añadiduras abultan más que el texto. Como el manuscrito de los once li-
bros de la Historia se conserva en lugar público, pueden descubrirse fácilmente
[1583
las alteraciones que hizo en ellos Bustamante. Sería largo € inoportuno enumerarlas aquí; pero no podemos dejar de señalar las principales, omitiendo las de menor importancia, como cambiar la colocación de algunas partes, dividir capítulos, omitir sumarios &c. Los textos de la Escritura que forman el Apéndice del lib. I están originalmente en latín, y comprenden los caps. 15 á 16 del Libro de la Sabiduría. Bustamante los sustituyó con la traducción castellana de Amat, reduciéndolos á los caps. 13 y 14. Esto habría sido lo de menos; ro contrariado sin duda por la confusión que resulta al comparar los textos con la exposición en romance que les sigue, prefirió suprimirla del todo. Tampoco Kingsborough la trae (ni los textos), y como es interesante é inédita, la repro-
duzco al fin de este artículo. La divi-
sión por letras, de A á G, repetida cuatro veces y comenzada por quinta (de A a C) no corresponde a la que se marca también en el texto latino, ni es posible relacionarlas, 4 lo menos con lo que nos queda del citado Apéndice, porque falta el texto mexicano, donde tal vez pudiera encontrarse la concordancia. Hacia el fin del lib. II está la **Rela-
ción de los Cantares que se decían á honra de los dioses, en los templos y fuera de ellos," que se ve en el índice de la edición de Kingsborough; pero allí se enumeran diez y ocho, y en el manuscrito de Panes veinte. Los títulos omitidos por Kingsborough son estos: ** El Cantar que se decía en la fiesta de Vitznaoac iautl. El Cantar que se decía en la fiesta de Chimalpanecatl y de Tlatecaoananotl (sic).” El texto mismo de los Cantares no se encuentra en ninguna de las tres ediciones que hasta hoy se han hecho de la obra de Sahagún, ni en el manuscrito de Panes. Bustamante omitió por inútil el cap. 39
del lib. IV, y tachó varios periodos del 40. En el lib. VI suprimió la dedicato-
ria latina al P. Sequera. En los caps. 25 y 27 de ese mismo libro omitió dos pa-
1 583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
sajes bastante largos, por razones de decencia. No sé si en obras de esta clase,
que han de andar en pocas manos, pue-
den defenderse, á juicio de todos, tales
supresiones; pero lo extraño es que cuan-
do el editor trata de justificarlas en sus notas, emplea un lenguaje no menos oe no ciertamente de censura. El lib. VIII tiene 21 capitulos en el manuscrito, y Bustamante le distribuyó en 38. Finalmente, en el cap. 3 del lib. IX hizo, al parecer por puro descuido, una supresión grave, que puede remediarse con ayuda del texto de Kingsborough.
En estos ultimos afios ha sido traducida al francés la Historia de Sahagún. Forma un grueso volumen con este tí-
tulo:
|
* Histoire Générale||des Choses||de la| Nouvelle- Espagne|lpar||le R. P. Fray Bernardino de Sahagun || Traduite et annotée || par || D. Jourdanet || Auteur de divers Ouvrages sur la Climatologie du Mexique||et traducteur||de la Chronique de Bernal Diaz del Castillo||et par émi Siméon || Editeur, avec Commentaires, de la Grammaire Nahuatl, || du R. P. Fray Andrés de Olmos|| Paris|| G.
Masson, Éditeur|| Librairie de 'Acadé-
mie de Médecine|| 120, Boulevard SaintGermain, 120.||1880.”||En 8°jésus. Portadas, 2 ff. Avertissement, pag. I. Introduction, 1** Partie (signée D. Fourdanet)
paginas III-LIX.
Entre las páginas
299
General de los traductores, págs. 895 898. 1 hoja con el pié de imprenta. La traducción comprende el texto primitivo del lib. XII, y no el reformado. Se hace muy extraño que habiendo advertido y confesado el traductor (página IX) que la edición de Bustamante era más incorrecta que la de Kingsborough, hubiera sacado casi siempre de aquella su traducción, de manera que ésta adolece de la mayor parte de los defectos de su original. Para nosotros, que podemos disponer de los textos españoles, no es ese un grave defecto que nos prive del provecho de la traducción francesa, pues lo que la hace verdaderamente recomendable son los trabajos lingúísticos con que la enriqueció Mr. Rémi Siméon. Hoy no conozco ya en México manuscrito alguno original del benemérito misionero: lo único que nos queda, de copia antigua, son dos fragmentos incluidos en un códice que fué de la Biblioteca de la Universidad, y hoy se guarda en la Nacional. Yo anoté en mis 4puntes para un Catálogo &c., con el n? 175, la copia que fué del Sr. Ramírez' sin haber echado de ver que allí había algo de Sahagün, ni tampoco lo expresó el Sr. Ramirez en la Advertencia que puso al principio. No conocía yo entonces el original, que es un tomo en 4? espafiol, con pasta moderna, rotulado por fuera: “Cantares de los Mejicanos y otros
VIII y XXIX una Carta Hidrográfica del Valle de México. Introduction, 2* partie (signée R. Siméon), págs. LX I— LXXIX. En la pág. IV facsímile de la firma de Fr.Toribio Motolinia: en la XV II dos de Bernal Diaz del Castillo: pág. LXX, LXXI y LXXII, figuras del Ciclo, el Afio y el Mes mexicanos: ig. LX X X facsimile de la firma de Sa-
opüsculos." Comienza en efecto por una colección de Cantares, no de los antiguos gentiles, sino ya del tiempo de la cristiandad, en lengua mexicana. No es
agün. Texto, págs. 1-839. En la 494 una reducción de la figura del Calenda-
ban en el tiempo de su idolatría, no to-
rio que dió Bustamante. Tabla, pági-
que dicen, por ser sus cantares muy cerrados; y si algunos destos usan, que
nas 841-852. Notas (del traductor), Ags. 853-879. Tabla alfabética de las palabras nahoas usadas en la Historia,
págs. 881-893, á tres columnas. Tabla
improbable que Sahagún mismo forma-
ra esta colección de Cantares, pues parece que se refiere á ellos cuando en un lugar de su obra (Ed. mex., 111, 79) dice:
«Cantan los cantares antiguos que usa-
dos sino muchos, y nadie entiende lo
1 Vendida en Londres (n? 511 del Catálogo) en £ 8.10.
300
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ellos hayan hecho después aca de su convertimiento, en que se trata de las cosas de Dios y de sus santos, van envueltas en muchos desatinos y herejías” &c. Parece que Sahagún habla aquí como quien había visto y estudiado los dichos cantares. Cita además en dos partes de su obra (Ed. mex., I, 297; 11, 308) los cantares Huexotzincaiutl y Cuextecaiutl, que eran de los que usaban en sus ritos, y que estan en la colección de la Biblioteca Nacional. Aun seria conveniente que si algún dia se hace edición completa de Sahagún, se incluyeran en ella esos Cantares, ya intercalándolos en el texto, ya en notas al pié de los pasajes correspondientes.
[1583
días aciagos 6 nemontemi, le ocurrió á Sahagún repartirlos por los meses que le pareció, y contó veintiún días, en vez de veinte, en cada uno de los meses Atlcahualo, Tozoztontli, Toxcatl, Tecuilhuitontli y Panquetzaliztli, con lo cual ya se echa de ver que desde la primera intercalación quedó cambiada la correspondencia. Así en el manuscrito el 1? de Enero corresponde al 11 Tititl, y en el impreso al 14. En todos los meses van anotadas las fiestas y sacrificios, aunque con mucha más concisión que en la Historia. Al fin tiene en 5 fojas diez figuras de diez meses, que vienen á formar dos series separadas: la primera consta
de las figuras de Tlacaxipehualiztli, ToVienen en seguida los dos fragmentos zoztontli, Hueytozoztli y Toxcatl: falde Sahagún cuyo principal mérito con- tan las de ocho meses, y continúa la sesiste en tener una parte inédita. No son gunda serie con las de Quecholli, Panuetzaliztli, Atemoztli, Tititl, Izcalli, y originales sino copias coetáneas ó muy poco posteriores. El primero se intitula ** Calendario Mexicano, Latino y Cas- con la figura de los nemontemi 6 dias finatellano.” Le precede un breve prólogo les del año. Este Calendario se escribió inédito que adelante puede ver el lector. sin duda en 1585, y en todo caso desNo me es dable trasladar aqui el Calen- pués de 1584, porque se habla de la Codario, y menos entrar en disquisiciones rrección Gregoriana, que en México no acerca de su origen: tampoco es lugar se hizo el año de 1582, sino el de 1584, este de investigar qué relación tenga con por haberlo ordenado así el rey en cédula otros que los autores mencionan, y que de 14 de Mayo de 1583,' lo cual, dicho udieran atribuirse á Sahagún. Este tra- sea de paso, dió por resultado que los españoles de México y los de España vifundarse en conjeturas, por faltar los do- vieran durante dos años con diez días . cumentos, exigiría un tratado especial. de diferencia. El nuevo Calendario de Sahagún, con Baste con una sencilla descripción del Calendario de nuestra Biblioteca. Guar- su extraño sistema de intercalación, fué da la misma disposición que el inserto adoptado por Fr. Martín de León en su en el lib. II de la Historia; pero es di- Camino del Cielo, sin otra variante que verso en la sustancia. En el impreso es- comenzar el año en 2 de Febrero; pero tán los meses mexicanos por su orden, con dar veinte dias á Atlcahualo, en vez y se arregla á ellos la correspondencia de veinticinco, ya continuaron de concastellana. En el manuscrito domina formidad. Ni siquiera nombra al verdanuestro Calendario y á él se sujeta el me- dero autor, y es muy extrafio que exisxicano: así es que comienza por el día tiendo los escritos de Sahagün en manos 11 del mes Titstl, correspondiente al 1° de compafieros suyos de hábito, que aún de Enero. Ambos están conformes en vivían, entre ellos Torquemada, ningucuanto a poner el principio del año me: xicano en el 1° de Febrero; mas en el Uy Colección de Documentos Inéditos del Archive de manuscrito hay la particularidad de que Indias, tom. XVIII, pág. 153. 2 México, 1611, 4°, fol. 96, vto. «por quitar las abusiones” de los cince
Ouahuitlehua. Hay además otra foja
bajo, que en su mayor parte habría de
t
1583)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
no levantara la voz contra semejante plagio.
Él segundo fragmento se refiere á la
* Arte Divinatoria, materia quese trata, como es sabido, en el libro IV de la Historia; pero no está allí el interesante prólogo que ahora imprimimos. Faltan asimismo la advertencia ““Al lector” y el cap. I. El II del manuscrito corresponde al I de la Historia, y así sucesivamente
con diferencia de uno, hasta el XXXII del manuscrito (XX XI del impreso) que
quedó cortado á poco más de la mitad, no por mutilación del códice, sino porque el escribiente no pasó adelante, dejando suspenso el sentido á media frase en el frente de una hoja cuya vuelta es blanca. Comparados ambos textos, presentan muchas variantes. | También tuvo á la vista Fr. Martín de León este manuscrito para lo que escribió de idolatrias, y aun parece que más extenso, porque trae una especie que no
se halla en el códice de la Biblioteca, y que se habría escapado menos á Sahagún que á él. Refiere haber dicho el demonio á los indios **que esta sujeción de los españoles lo había él permitido por su descuido y por la poca cuenta que tenían del culto y sacrificios de sus templos: que tuviesen paciencia, que pasados ochenta años los pondría en su libertad, y que asi les mandaba que el obedecellos fuese siempre por fuerza y á no poder más, y que después premiaría.” De todos modos, lo más notable en el fragmento que ahora publicamos es el juicio que el autor forma de la conversión de los indios. En otro tiempo no había sido tan riguroso, porque en el libro de la Postilla escribió que **á los veinte primeros años fué grande el fervor de los naturales, pero que después se inclinaban á la idolatria.”* Asi quedaban á salvo los primeros predicadores, pues se trataba más bien de una apostasía, que de una conversión fingida; pero en 1585 retira esa restricción, y no vacila en declarar 1 BrrancurT, Menologio, 23. de Octubre.
301
que aquellos padres fueron engañados porque les faltó la **prudencia serpentina," y que los indios nunca dejaron sus idolatrías, sino que siguiendo la costumbre de admitir en su panteón los dioses de las naciones subyugadas, hicieron lo propio con el Dios verdadero, dándole lugar entre los ídolos, sin alterar en lo demás su antigua religión, si bien la practicaban ocultamente por temor á los españoles. Semejante juicio no solamente debía ser muy desagradable á la orden, por lo que lastimaba la memoria de varones santos, sino que venia á turbar la conciencia de los ministros que daban los sacramentos de la Iglesia indiscriminatim á una confusa mezcla de pocos cristianos y muchos idólatras. Aunque ese prólogo no se imprimió, ni aun se incluyó en las copias de la Historia, sino que se escribió después de sacada la última, debió de ser conocido de los religiosos, pues andaba en manos de escribientes, y no es presumible que la copia que nos ha llegado haya sido la única. Y como el padre tenía esa opinión, no dejaría de manifestarla también de palabra. En lo que principalmente se fundaba era en el descubrimiento del Tonalamatl 6 Calendario de los 260 dias, que le causaba extrafieza por no ser ese período uno de los que fácilmente se ajustan al cómputo del tiempo, y no comprendió su objeto. Pensaba que era puramente supersticioso é invención moderna de los indios para paliar la idolatría y continuar sus agúeros á la sombra de ese nuevo Calendario. Ya en la Historia! habia mostrado su ojeriza al Tonalamatl, que realmente, aparte de su uso cronológico, servía de base á los agúeros de una especie de astrología judiciaria. El P. Sahagún, conocedor de muchos secretos de los indios y gran perseguidor de idolatrias, llegó a verlas en todas partes. Condenaba el juego del Volador, y consiguió que se prohibiera.* Hasta en las 1 Tom. IT, pág. 339 et seq.
2 SAHAGUN, Advertencia á la Arte Divinatoria, infra.— Torquamana, lib. XX, cap. 43.
302
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ceremonias cristianas descubria un fondo idolátrico, cuando las practicaban los
[1583
centaban el mal los escándalos de las reyertas entre ambos cleros, la decadencia indios. de las órdenes y el menoscabo de su in¿Qué hay de verdad en esto? ¿El P.Sa- fluencia, con lo cual se entibiaba el celo hagün estaba dotado de mayor perspi- de los que principalmente debían sostecacia que todos sus compañeros, 6 creía ner la conversión y dilatarla. No fueron tampoco los primeros paver el mal donde no existía? Los juicios absolutos son por lo común errados. En dres tan faltos de ““prudencia serpentila conversión primitiva, como en otro na.” A los principios, su ardiente celo de libro lo he dicho,' el pueblo bajo, la gen- salvar tantas almas los alucinó un poco te común, que sufría á los de arriba, y y no les dejó advertir la extrañeza de una llevaba el enorme peso de los sacrificios conversión tan rápida, sin ““tener entenhumanos, abrazó de buena gana el cris- didas las cosas de la fe, ni haber visto tianismo, aunque sólo fuese por la in- milagros algunos,” como dice bien Sahamensa ventaja que llevaba a su cruenta gún. Pero no tardaron en conocer que religión. No le comprendían bien, sin cuando “pensaban que con quitar la idoduda, y le aceptaban más por sentimien- latría delos templos principales del deto que por convicción. Pero los princi- monio y convertir algunos á la doctripales y los sacerdotes que de ningún da- na y bautismo estaba todo hecho, era fio temporal se libraban, antes perdían mucho más lo que estaba por hacer, y la poligamia, las rentas y la autoridad, que los indios, si tenían cien dioses, quemal podían ceder sin luchar. Bajaban la rían tener ciento y uno, y más si más les cabeza por temor, y nada más. El pue- diesen.”' Desde entonces fueron más blo, por largo hábito, respetaba y temía cautos, y no cesó la guerra á la idolatría, tanto á las clases privilegiadas, que no que se refugiaba en lugares muy secreosaba romper abiertamente con ellas. tos; pero conforme iba aflojando la viLos españoles, fuera necesidad ó políti- gilancia de los misioneros, se descubría ca, dejaron en pié mucho de la antigua poco á poco. El carácter de los indios jerarquía: los gobernadores y alcaldes era y es muy inclinado á toda clase de eran indios, y abusaban de su despótica supersticiones, en lo cual se parecen basautoridad para obligar al pueblo á ido- tante á la masa inculta de todos los puelatrar. Creyeron conseguir mejor su ob- blos del mundo; y les agradaba la abunjeto divulgando ese pronóstico de que dancia de ellas en sus antiguas creencias. la dominación española sólo había de El P. Sahagún, por su trato íntimo y durar ochenta años. Los pobres indios, continuo con los naturales, podía averiignorantes y oprimidos por todos lados, guar algo que se ocultaba á sus compano rehusaban el crédito al vaticinio, y fieros; pero poseido de una idea fija, si temían que cumplido el plazo é idos los no abultaba la realidad presente de las españoles, cayeran pesadamente los se- cosas, la extendía demasiado, suponienfiores y sacerdotes sobre quienes los hu- do que desde el principio existió. Cierbiesen desobedecido, y negado por com- tamente que entre los indios se conservó pleto el culto á los falsos dioses. Querían siempre algo de idolatría, más ó menos quedar bien con todos: con los religio- oculta, y sería aventurado afirmar que sos acudiendo á las ceremonias cristia- ha desaparecido. Cuando el Illmo. Sr. nas; con los sefiores conservando oculta Arzobispo García Guerra hizo su visita la idolatría, que iba aumentando secre- pastoral en 1610 encontró todavía grandes vestigios idolátricos, y con ese mofijado para su restauración pública. Acre- tivo escribió Fr. Martin de León su Ce-
tamente conforme se acercaba el término 1 Don Fray Juan de Zumárraga, pág. 92.
1 Manbisra, lib. III, cap. 23.
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mino del Cielo, en
que refiere y condena
Apéndice al lib. V, y aunque faltan unos
descubría veinticinco años antes, valiéndose hasta de las propias palabras del
mismo orden que en la Historia, lo cual prueba un origen común. De aquí aparece que el lib. V de la Historia vino á formar el 11 del Vocabulario, y como según esto el 11 de la Historia tenía que ir a otro lugar en el nuevo arreglo, veamos si así fué. Torquemada' trae un pasaje comprendido en el lib. II, cap. 5, de la Historia de Sahagún; pero referido al lib. VIT del Calendario en los Memoriales que Torquemada poseía: luego en el manuscrito de 1569 era lib. 11 lo que en 1585 quedó convertido en VII. Nótese también que en los fragmentos de 1585 que conocemos, el Calendario está como tratado suelto, mientras que en los Memortales que tenía Torquemada era ya el séptimo libro de una obra algo extensa. Hay todavía otras dos pruebas de ese trastorno en la colocación de los asuntos de la Historia: están en el lib. XII reformado. En el manuscrito de 1569 ocupa la Conquista de México el duodécimo lugar, y en el de 1585 se dice que es el noveno libro.* El modo de conquistar y de imponer leyes á los conquistados, se dice en la Conquista reformada? que está en el lib. VI, y no corresponde sino al VIII (cap. 24). Todos estos trastornos no pueden haber sido casuales, sino motivados de alguna manera, ya sea por existir esa ordinación diferente en los Memoriales que sirvieron para reconstruir la Historia en 1585, ya por haberla ideado entonces Sahagún, sin acordarse de la antigua. Trastornado, pues, el orden de los libros, ya se explica que el V de la Historia viniera a ser el II del Vocabulario de tres lenguas. Es evidente que el anciano misionero no pudo escribir ya de propia mano nada de estos ultimos trabajos: su amanuense en aquellos días se llamaba Agustín de la Fuente, y nos ha conservado su nombre Fr. Juan Bautista en el prólogo de su Sermonario,
393
casi las mismas abusiones que Sahagún pocos, los restantes van colocados en el
anciano misionero.
La existencia de estos fragmentos de 1585 vieneáaumentar los indicios de que cuando Sahagún se encontró sin los manuscritos de su Historia, cuyo paradero ignoraba, emprendió reconstruir su obra predilecta con los apuntes y recuerdos que conservaba, y con los traslados parciales que habrían quedado en manos amigas desde que fueron esparcidos los libros por toda la Provincia: empresa casi imposible en edad tan avanzada. Creo que á este último esfuerzo es á lo ue llama en los fragmentos Vocabulario
de tres lenguas. Era indudablemente una
obra histórica. Parece que toda su vida se propuso Sahagún “dar desmenuzada la lengua mexicana” como decía Mendieta, para lo cual no temió recargar la
Historia, y aun hacerla pesada, á trueque
de amontonar en un solo lugar **todos los vocablos de cada cosa y todas las maneras de decir de cada sentencia.” (Libro VII, pról.) Acabó por considerar que el conjunto de tantas voces y frases mexicanas constituía un verdadero Vocabulario; pero dar tal nombre á la reconstrucción de la Historia, con el agregado de trilingúe, cuando faltaba del todo la lengua latina, es una extravagancia propia de la edad, que corre parejas con otras de los fragmentos, como las de embeber los nemontemi en cinco de los meses del año, y sostener que el Tonalamatl era de invención reciente. Tengo además para fundar la conjetura, que los dos asuntos que conocemos del Vocabulario
trilingüe están en la Historia. La cita que se encuentra en los fragmentos se refiere a la fiesta secular, de que se trata en el lib. VII de la Historia;' pero no aparece en qué lugar del Vocabulario pensaba ponerla. La otra cita, hecha por el P. Bautista, corresponde á diversos párrafos del 1
Tom. II, pág. 259 et seq.
1 Lib. X, cap. 14.
2 Preliminares. 3 Pág. 324 (número errado, por 224).
304
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
añadiendo que era natural de Tlatelolco, nos asegura de ello. Jamás habla de sí ropio sino por incidente y de paso: puy maestro en el Colegio de Santa Cruz. No podemos cerrar este largo artículo sin tomar en consideración un punto de sus colaboradores indigenas, y asume que no es de mera curiosidad. Trátase más bien el carácter de simple expositor de saber qué fundamentos tiene la opi- de lo que ellos le contaban. Aparte del nión de que el P. Sahagún padeció gran- afecto de autor, le dolía que tareas tan des persecuciones porcausa de sus obras. penosas no produjesen la grande utiliHabía trabaDicese que sus compañeros de hábito dad que esperaba de ellas. las veían de mal ojo: que por mezqui- jado mucho para bien de los indios y nas rivalidades se le negaron los auxilios propagación de la fe: ¿cómo dejar de necesarios para continuarlas: que el Mar- sentir que tan noble fin se frustrara?
blica con notable franqueza los nombres
qués de Villamanrique le despojó cruelmente de la última copia de sus libros: que fué forzado á escribir segunda vez la Historia de la Conquista, para ordenarla á gusto de los españoles, y en fin, que el gobierno recogía los escritos de ahagün para sepultarlos donde nadie pudiera verlos y saber por ellos cuánto valían los indios, y las crueldades de que habían sido víctimas. Parece que con esto se trata de realzar la superioridad de Sahagün, comparado con sus contemporáneos, laicos ó eclesiásticos, que porenvidia y espíritu de oscurantismo, querían apagar la luz que brotaba de los escritos del misionero. Cierto es que su vida no estuvo exenta de contradicciones que alguna vez le obligarían á doblegarse, por obediencia, á la voluntad de los superiores; pero el cuadro ha sido recargado, y si hubo quien molestase á Sahagún, no le faltaron por otro lado favorecedores. Han servido para fomentar esta creencia las quejas del mismo Sahagún y los elogios que prodiga al P. Sequera por
haber favorecido los libros, sacándolos
de la oscuridad y disfavor en que yacían. Semejante en eso á todo escritor, tenía iparticular carifioá sus obras. Con frecuencia las elogia; cree que encierran grandes ensefianzas para los demás religiosos; piensa que nadie conoce como él los secretos de las antigúedades mexicanas, y llega á decir que sus libros eran dignos de ser presentados á un rey. No era esto vanidad, por cierto, aunque lo parezca: la sencillez de sus palabras
Todo esto es muy justo; pero veamos
si hubo en efecto esa persecución sistemática. Estaba extendida entre los religiosos la opinión de que no convenía escribir en lengua mexicana lo relativo á idolatrías y supersticiones de los indios, para evitar que leyéndolo aprendiesen lo que no debían, ó recordasen lo que les convenía olvidar. Por eso escribió Sahagún en castellano la Postilla y la llamada Gramática bistórica: quería evitarla contradicción de los rabinos. Aquella era materia opinable en que cabía plena libertad de discusión, y no debe considerarse como persecución á Sahagún, que hubiese algunos de dictamen contrario al suyo, y le manifestasen. Lo de sepe expugnaverunt me a juventute mea no ha de tomarse a la letra: es una pura reminiscencia, bien ó mal aplicada, del primer versículo del Salmo 128. El venerable P. Toral vino á dirimir de hecho la contienda con un acto de autoridad. Mandó á Sahagún que escribiese la Historia en mexicano, y le franqueó toda clase de auxilios. El y sus sucesores le permitieron que-fuera adonde quisiese: que consultase detenidamente or tres veces y en diversos lugares con
los indios y los colegiales: que pasase y
repasase lo escrito hasta ponerlo en perfección: que se sacasen varias copias y se gastasen bartos tomines en los amanuenses. Hasta aquí no vemos sombra de persecución por parte de la orden, sino protección decidida. Cuando Sahagún no tuvo: más que añadir, pidió esponténeamemte que su obra
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
fuese examinada en el Capítulo. Quedó aprobada, y desde este punto comienzan las quejas, porque el definitorio se negó á gastar más en escribientes. Examinando con calma esa determinación tan acremente censurada, hay que convenir en que no carecía de fundamento. La obra mexicana que el P. Comisario había mandado escribir á costa de la orden estaba terminada: ahora pretendía el autor proseguir la versión castellana, y ante ese nuevo gasto se detuvo el definitorio. El P. Escalona, Provincial electo en aquel Capítulo, era celosísimo de la guarda
305
religioso tan humilde é inofensivo como se le pinta. Solían agriarle las contradicciones que sufrió desde que estaba
de maestro en Tlatelolco, por parte de los que impugnaban la enseñanza que alli se daba a los indios, y luego por los religiosos, cuando se dió á investigar las antigúedades de la tierra, mucho antes, á lo que parece, de recibir la orden del P. Toral para escribir la Historia. A qué punto llegaron, puede colegirse de lo que dice en el prólogo del lib. VI: ** En este libro se verá muy a buena luz que lo que algunos émulos han afirma-
del voto de pobreza, que practicaba en su persona con extremado rigor.' No sin razón creía que dineros recogidos de limosna no se debían seguir gastando en trasladar á otra lengua lo que ya estaba terminado en una que entendían casi todos los religiosos. Tratabase, digámoslo así, de hacer nueva edición de una obra que costaba ya tanto á la orden, y el definitorio lo juzgó innecesario. Por lo demás, la resolución no entrañaba nada desfavorable al autor ni al libro: éste fué aprobado en aquella venerable congregación, y se dejó al autor en completa libertad de acabar la ver-
antes de este y después de este son /fícciones y mentiras, hablan como apasionados y mentirosos.” Llama mucho la atención que no una sino varias veces se desate contra los primeros doce religiosos, negándoles la prudencia serpentina, y haciéndolos responsables de la falsa conversión de los indios. ¿Tenía algún motivo particular de resentimiento contra ellos? ¿Tomaron parte en las contradicciones? No hay datos para afirmar nada: lo que descubrimos es que las opiniones de Sahagún eran enteramente opuestas á las de Motolinia. Este llevaba á mal que
por falta de pulso; pero se hace dificil creer que estando en Tlatelolco rodeado de sus discípulos, que de tan buena voluntad le habían ayudado en las tres revisiones de la Historia, no hubiera entre ellos uno siquiera que por cariño á su anciano maestro quisiera servirle de amanuense, aunque fuese a ratos perdidos. Allí estaba, á falta de otro, Martín Jacobita, buen pendolista, su principal amigo y colaborador. El Provincial tomó en seguida los libros al autor, y los esparció por toda la provincia. No es fácil atinar con la causa de esta determinación; pero procuraremos rastrearla. Preciso es confesar que el P. Sahagún no conservó siempre la mansedumbre que debía esperarse de un
buscando ídolos, que tenían tan olvidados como si hiciera ““cien años que hubieran pasado:"' Sahagún afirmaba lo contrario: aquél no quería que se removiesen las memorias de la idolatría: éste era incansable en rastrearlas. En tal oposición llevaba naturalmente Sahagún la peor parte, en concepto de la orden, aunque sólo fuese por los grandes servicios de Fr. Toribio, y el respeto general de que gozaba. Mas no paró ahi la contradicción, sino que adquirió mayor cuerpo por haber formado ó prohijado el mismo Fr. Toribio un Calendario indígena, que Sahagún se propuso impugnar. Hizolo en términos muy duros, como puede verse en el Apéndice al libro IV de la Historia y en el prólogo de la
do que todo lo escrito en estos libros
sión castellana. Él no podía escribirla se inquietase á los indios con andar re-
1 Menbista, lib. V, pte. 1, cap. 44.
1 Hist. de los Indios de N. E., trat. III, cap. 20. 39
306
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Arte Divinatoria, donde dice que escribió una Apología contra un Calenda-
rio nuevamente inventado, que hicieron los mismos frailes primeros, especialmente uno,” ““confutándolo y probando muy eficazmente el embuste que se bizo y ficción con que engañaron á los dichos primeros predicadores." Ya en el Apéndice al libro IV habia dicho que todo era ““falso, falsisimo, mera ficción, grande mentira y falsedad muy perniciosa.” Si esta acre impugnación de Sahagún estaba ya en el MS. de 1569 cuando se presentó al Capítulo de 1570, vino en el momento más inoportuno, porque el y de Agosto del año anterior había muerto el P. Motolinia, último de los doce, y estaba fresco el recuerdo de sus buenas obras. Si por el
disgusto que esa injuria á su memoria causó al Capítulo fué molestado Sahagún, hay que confesar que no faltó razón para ello. La determinación de dispersar los libros lastimó sin duda al autor, puesto que se queja de ella; pero si se trataba de desfavorecerlos, el resultado fué con-
trario, porque los leyeron muchos religiosos, y aun seglares, es decir, que se les dió mayor publicidad, y se multiplicaron las copias. Para el intento de perseguirlos valia más haberlos destruido de una vez, 6 a lo menos encerrarlos bajo de llave. Corrieron, en verdad, riesgo de perderse; pero el caso fué que ninguno se extravió, sino que por la orden del P. Navarro volvieron todos á poder del autor,
uien además había hecho y enviado á
España un Sumario. Se ha dicho que ese
envío fué considerado como un acto de rebelión: por mi parte no he encontrado pruebas de ello. El Sumario llamó en España la atención de un personaje tan elevado como el Presidente del Consejo de Indias: de1 V. infra. 2 Motolinia es el único de los doce de quien se sabe que hiciera Calendario. Las razones que hay
para atribuirle el que acompaña al manuscrito de sus Memoriales (en mi poder) exigen una discusión detenida que no puede caber aquí.
[1583
seó conocer la obra, y el P. Sequera trajo el encargo de enviar copia íntegra en ambas lenguas. Señales son estas más de
aprecio que de disfavor. Difícilmente podrá señalarse en aquella época otra obra de que se hicieran tantas y tan diversas copias; de que se sacasen tantos traslados parciales, y de que se aprovechasen tantos escritores, sin haberse dado á la prensa.
El despojo ejecutado por el Marqués de Villamanrique es un cuento nacido de una.equivocación de Betancurt, no advertida por los que le siguieron. Pero es indudable que el Consejo de Indias mandó recoger la obra, sin que quedase aquí original ni traslado de ella. No aparece el motivo, y tenemos que conjeturarle: el Arzobispo en su carta sólo habla de ““justas consideraciones.” Aunque el Sr. Ramírez diga que los medios empleados por Sahagún para dar vida á sus obras sólo sirvieron para matarlas, no es admisible que la llegada del Sumario a España
en 1570 diera origen á la orden de 1577: el trascurso de siete años excluye toda sospecha de relación entre ambos hechos. Lo que el Sumario produjo fué el pedido de la copia para Ovando. La determinación de recoger la obra ha de haber tenido otra causa, y la más probable es ue alguno de los muchos frailes que
iban á España sería de los contrarios á la divulgación de los antiguos ritos é idolatrías, y dió malos informes de la
obra a] Consejo. Este, recibida la noticia ó denuncia, que como en tales casos sucede sería exagerada, entrevió peligro en que tal obra corriese y quiso tenerla à la vista para calificarla. No hay otra cosa en los pocos documentos conocidos: en ellos no aparece nada de providencia ó censura contra Sahagün. Las autoridades de aquí le guardaron tales miramientos, que á mi juicio hasta supusieron el pedido para el cronista. El Arzobispo recomendaba la persona del autor, é indirectamente la obra. La carta de Sahagün nos prueba que en el pedido de sus libros veía una muestra de
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
aprecio, y que estuvo lejos de pensar que lo fuera de desagrado, de manera que para él no fué esto persecución que pudiera apenarle: todo su empeño era que los libros llegasen a España. Tampoco encuentro que la orden franciscana diera
397
ron muertos á Motecuzoma y al gobernador de Tlatilulco, echados fuera de las casas reales.” No se expresa cómo ni por quién fueron muertos. En la segunda leemos que los españoles ‘‘lo primero que hicieron fué que dieron garrote á todos los señores que tenían presos. X desque les hubieron dado garrote y vieron que estaban muertos, mandáronlos echar por las azuteas fuera de la casa.” Aquí aparecen ya los españoles como asesinos de Moctezuma y de los otros señores. El cap. 20 del segundo lib. XII habla de la matanza que hizo Alvarado en el templo mayor, y comienza así: ““El mayor mal que uno puede hacer á otro es quitarle la vida estando en pecado mortal: este mal hicieron los españoles á los indios, porque los provocaron, siendo infieles, á adorar sus ídolos, para tomarlos encerrados en la fiesta y solemnidad que hacian, y desarmados, gran cantidad dellos, y matarlos sin saber ellos por qué.” En el cap. 28 repite que los españoles ‘‘mataron 4 Mothecuzomay al señor de Tezcuco. Brava manera de complacer y adular á los conquistadores era esa. Ha
en que sentir á Sahagún: lejos de eso le honró siempre, le confió prelacías y comisiones importantes, le agració con el delicado encargo de regir el Colegio de Santa Cruz, y en sus últimos años, después de haber escrito toda su vida cuanto quiso, era todavía primer definidor. Lo único de que podría quejarse Sahagún sería de que su voluminoso trabajo no se diera á la prensa; pero de esa desgracia participaron otros muchos. La conquista y colonización de las Indias dieron origen á un inmenso cúmulo de historias y relaciones de tantas y tan diversas provincias. No podía el gobierno echarse encima la tarea de imprimir todo aquello, y menos cuando la imprenta no contaba con los medios que ahora tiene para facilitar las ediciones. Ya con estos medios, no somos nosotros los que hemos adelantado mucho más. Creer que el gobierno dejaba inéditas, por sis- dado pié á la suposición la sencilla frase tema, tales obras es una vulgaridad. Su- de que en la primera relación ““se pusierimió algunas; pero imprimió ó dejó ron cosas que fueron mal puestas, y se imprimir las suficientes para probar lo callaron otras que fueron mal calladas;” contrario; y basten por todas los opúscu- como si no fuera tan común y ordinario los de Fr. Bartolomé de las Casas, que que los autores corrijan sus obras cuancorrieron sin tropiezo, para que en ma- do adquieren mejores datos. El P. Sanos extranjeras fueran armas terribles hagún expresa también que enmendó ese contra España. tratado, en cuanto al lenguaje mexicano, Busco y no encuentro prueba de que para que sirviese como libro de texto en Sahagún fuese compelido á cambiar la la enseñanza que pensaba dar á los relihistoria de la Conquista para dejarla al giosos. De todos modos, el lib. XII, en gusto del vencedor. Antes de creer eso ambas redacciones, es indigno del mériconvendría haber examinado bien y com- to de Sahagún, como dice su traductor parado ambos textos. Al frente del re- francés, y más bien podría andar á maformado se expresa que esa relación va nera de apéndice a la Historia. ““según la contaron los soldados indios La grande obra de Sahagún es un teque se hallaron presentes:” testigos po- soro inagotable de noticias acerca del co á propósito para lisonjear á los vence- antiguó pueblo mexicano. El título de dores, y en efecto, esta segunda relación Historia General de las cosas de Nueva Esles es más desfavorable que la primera. paña le cuadra á maravilla, porque allí Por ejemplo: en la primera se refiere hay de todo, y nadie que escriba de aquesencillamente que ‘‘los mexicanos halla- llos tiempos y de aquellas cosas puede
308
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
eximirse de acudir á las páginas de Sahagún. El método peculiar seguido para componer la obra produjo el curioso resultado de que al través de la redacción del misionero español se trasparenten las ideas y hasta las expresiones de
los naturales. Él les dejó la palabra, y
tuvo escrúpulo de desnaturalizar su narración; pero los interrumpe y se presenta en propia persona siempre que se
ofrece ocasión de abominar de la idolatría 6 de execrar los detestables ritos de aquel pueblo. Es una obra propiamente indígena; ni una sola autoridad cita; á nadie se refiere, sino á sus consultores, y este es uno de los caracteres más notables de la Historia. Hasta la narración definitiva de la Conquista es obra de los naturales, y por lo mismo trunca y diminuta, como que no habían de recordar
[1583
hagún, sino ponerle en su verdadero punto.
Los defectos de la primitiva redacción mexicana pasaron á la traducción española. El estilo duro, pesado y difuso de los indios fué nimiamente respetado por Sahagún. La traducción, á fuerza de ser fiel, es de penosa lectura, y pocos serán los que sin verse obligados á ello por razón de estudio, lleguen á leer por completo la Historia. Fuera de las enseñanzas históricas, puede sacarse de ella, aun con solo el texto español que corre impreso, un buen número de voces mexicanas con su correspondencia, y no pocas palabras ó frases castellanas, muy castizas, arrinconadas hoy. Cuando el autor habla por sí, nos atrae la suma sén-
cillez de su estilo. Varón de admirable candor y sinceridad, no se exalta sino cuando se le despierta el celo religioso. En suma, Fr. Bernardino de SahaPero original y compilada con sumo empeño como es, ¿débese confiar abso- gún, por sus virtudes, sus ejemplos, su lutamente en la obra de Sahagún? Pe- celo evangélico, la pureza desus costumligroso sería. El autor no adoptó otro _ bres, su humildad, pobreza y desinterés, medio para fijar su texto, que la compa- su consagración entera al bien de los inración de las diversas relaciones dadas dios, sus grandes trabajos doctrinales, por los indios en las tres veces que los lingúísticos é históricos, es una de las consultó. Vino á terminar su trabajo más figuras más venerables de nuestra histode medio siglo después de la Conquista, ria. Lustre es de España que le vió naépoca en que las tradiciones se iban os- cer, y gloria de México, á quien dió la cureciendo por el tiempo y por el tras- mayor y mejor parte de su vida. Eterna torno radical de todo lo antiguo: tam- debe ser su memoria, y para nosotros bién corrían ya mezcladas y confundidas siempre grata. Con razón lamenta su úlcon lo aprendido de los españoles. No timo biógrafo, que Sahagún no tenga en se ocurrió á las pinturas antiguas, pocas México una estatua.'
con gusto aquellos calamitosos tiempos.
ó muchas, que aun quedaban, ni á las relaciones sacadas de ellas, sino que los indios de Tepepulco las hicieron de nuevo expresamente. En qué se fundaron, no
lo sabemos. Lo que de seguro tenemos en Sahagún es una redacción fiel de lo que entonces sabían y quisieron decirle los indios principales y los colegiales de Tlatelolco; ó mejor dicho, la opinión de los indios mexicanos, por haber sido ellos los que dieron la última manoá la Historia, y enmendaron cuanto quisieron. En manera alguna pretendo rebajar el mérito del enorme trabajo de Sa-
1 El Sr. D. Francisco del Paso y Troncoso, mi estimado amigo y colega, había reunido muchos materiales para la biografía y bibliografía de Fr. Bernardino de Sahagún, fruto de su inmensa lectura, aguda crítica y profundo conocimiento de nuestra Historia. Es muy de sentirse que no concluyera la comenzada impresión de su trabajo, que dejó cuando supo que yo me ocupaba en el mismo asunto. Con una generosidad, rara en otros, pero muy propia de su invencible modestia, me cedió el puesto, sin considerar lo que el público y la ciencia perdian en el cambio. Hizo más, pues puso á mi disposición todos sus materiales, y después que los junté con los que por mi parte había adquirido, me favoreció con tantas noticias y disquisiciones interesantes, que después de tomar de ellas cuanto quise, y
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Comienza el Apendiz del primero Libro en que
se confuta la Idolatría arriba puesta, por el texto
309
las manos del demonio en que habeis vivido hasta ahora, y vais á reinar con Dios en el cielo!
de la Sagrada Escritura, [y vuelta en lengua mexica-
(Sigue el texto latino de los caps. XII 4 XVI
na, declarando el texto suficientemente. Este libro
del Libro de la Sabiduría, y luego la exposición,
no procede por capítulos, y por eso no se pone
en romance, de esta manera :)
aquí el sumario: procede por las letras del A B C
Suficientemente se ha mostrado, por el texto de
con que se señala lo que se dice en latín ú en ro-
la Sagrada Escritura arriba puesto, la gran maligni-
mance, respondiendo á lo que se dice en lengua
dad de la idolatría y de los idólatras; pero para con-
mexicana. )'
descender con las personas de bajo entendimiento,
PRÓLOGO. A OSOTROS los habitadores de esta Nueva Es-
pat " paña, que sois los Mexicanos, Tlaxcalteaal cas, y los que habitais en la tierra de Me-
AY
chuacán, y todos los demás indios de estas Indias
Occidentales, sabed que todos habeis vivido en grandes tinieblas de infidelidad y idolatría en que os dejaron vuestros antepasados, como está claro por
vuestras escrituras y pinturas y ritos idolátricos en que habeis vivido hasta ahora. Pues oid ahora con atención y entended con diligencia la misericordia que Nuestro Señor os ha hecho por sola su cle-
mencia, en que os ha enviado la lumbre de fe ca-
tólica, para que conozcais que Él solo es verdadero Dios, Criador y Redentor, el cual solo rige todo el mundo; y sabed que los errores en que habeis vivido todo el tiempo pasado os tienen ciegos y engafiados; y para que entendais la luz que os ha
venido, conviene que creais y con toda voluntad recibais lo que aquí está escrito, que son palabras
de Dios, las cuales os envía vuestro Rey y Seftrer que
está en España, y el Vicario de Dios Santo Padre que está en Roma; y esto es para que os escapeis de
aun con las propias palabras del autor, me quedó la pena de no haber aprovechado sino una pequeña par-
te de aquella riqueza, por no permitir más la índole de la presente obra, donde la biografía de Sahagún es solamente un punto accesorio. Ojalá publique algún día el Sr. Troncoso su importante trabajo; pero entretanto, además de agradecerle públicamente su valiosa cooperación, es de justicia declarar, como declaro, que este artículo debería llevar más bien su nombre, que el mío. 1 Este título se encuentra en el índice del manuscrito y en el de la edición de Kingsborough; pero al frente del Apéndice, en vez de las palabras que van entre corchetes, están las siguientes: “ Y declara el autor suficientemente el dicho texto en
conviene confutar este maldito vicio muy en par-
ticular. A. La verdadera lumbre para conocer al verdadero Dios y á los dioses falsos y engañosos consiste en la inteligencia de la dicha Escritura, la cual posee como un preciosísimo tesoro muy claro y
muy puro la Iglesia Católica.
A la cual todos los que se quieren salvar son obligados 4 dar todo crédito, por ser verdades re-
veladas y procedentes de la Eterna Verdad, que es Dios, y en el conocimiento de los falsos dioses que son pura mentira, y invención del autor y padre de
toda mentira, que es el demonio, puse el texto de la
Sagrada Escritura arriba escrito, donde clara y abiertamente se conoce el principio que tuvieron los ído-
los, y los grandes males en que incurrieron los hom-
bres por la adoración de ellos. C. Por relación de la Sagrada Escritura sabemos que no hay ni puede haber más Dios que uno, Cria-
dor de todas las cosas, y gobernador y conservador de todas ellas, como arriba queda dicho. Nom est
enim alius Deus quam tu, cui cura est de omnibus; quiere decir: Señor, no hay otro Dios más que vos solo, el cual teneis cuidado de todas las cosas. D. Síguese de aquí claramente que Vitzilobuchtls no es dios, ni tampoco 7/aloc, ni tampoco Quetzal. coatl, Cioacoat! no es diosa, Chicomecoat! no es diosa, Tetev innan no es diosa, Tzaputlateua no es diosa, Cioateteu no son diosas, Chalchiubth icue no es diosa, Viztecioat/ no es diosa, T/agu/teut/ no es
diosa, Xiubtecutli no es dios, Macuilxuchit! 6 Xachipilli no es dios, Umacati/ no es dios, Ixtliltor no
es dios, Opucbi/i no es dios, Xippetotec no es dios,
Yiacatecutli no es dios, Chicunguiauit! no es dios, Chalmecacioati no es diosa, Acxumulcuil no es dios, 1 Este prólogo está en la edición de Bustamante, pero con variantes, siendo la más notable la supresión de las palabrus subrayadas.
310
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
Nacaxitl no es dios, Cochimet/ no es dios, Yacapiszaoac no es dios, Nappatecutli no es dios, Tepictoton no son dioses: el sol, ni la luna, ni la tierra, ni
mus in via veritatis &c.,Sap. 5 Cap.: errado habemos
la mar, ni ninguno de todos los otros que adorábades no es dios, todos son demonios. Así lo testifica
fatigónos y cansónos el mal camino de la maldad y
la Sagrada Escritura diciendo omnes dii gentium
y fragosos, que no nos aprovechó la soberbia y glo-
demonia, que quiere decir, todos los dioses de los
ria del mundo, que no nos aprovecharon las rique-
gentiles son demonios.
zas vanas! Todas aquellas cosas como sombra pa-
en el camino de la Verdad, no nos alumbró la luz
de la Justicia: no nos nació el sol de la inteligencia, de la perdición: anduvimos por caminos ásperos
E. ¡Oh malaventurados de aquellos que adora-
saron, y como un mensajero que va del camino y va
ron y reverenciaron y honraron:á tan malas cria-
de priesa, 6 como un navío que pasa con gran furia
turas y tan enemigos del género humano como son
por la mar, que no deja señal alguna de camino, 6
los demonios y sus imágenes! y por honrarlos ofre-
como un ave que pasa volando por el aire con gran
cían su propia sangre y la de sus hijos, y los cora-
velocidad, que jamás se puede ver por donde pasó,
zones de los prójimos; y los demandaban con-gran
6 como una saeta que sale de la ballesta con gran
humildad todas las cosas necesarias, pensando falsa-
ímpetu, y llega adonde la endereza el ballestero,
mente que ellos eran poderosos para los dar todos
sin dejar rastro alguno de su pasada. De esta manera
los bienes,y librarlos de todos los males. Y para
nos aconteció á nosotros: nacidos, en breve tiempo
alcanzar esto hacían largas oraciones, y se afligían
se nos acabó la vida,y ningún rastro dejamos de
con muchos ayunos y vigilias, y hacían otras mu-
buena vida; feneciéronse nuestros días en nuestra
chas asperezas en sus cuerpos, y los ofrecían pie-
malignidad y en nuestro mal vivir.
dras preciosas y mantas ricas y plumajes de gran
B. Tales cosas dijeron los pecadores en el infier-
valor, y flores y olores de mil maneras. Adoraban,
no con grande dolor de su corazón, y con llanto de
honraban y reverenciaban á sus mortales enemigos,
gran tristeza, y con lágrimas no remediables, por-
y que no solamente no merecen honra ni reverencia
que no quisieron conocer ni servir al verdadero Dios,
ninguna, pero merecen ser aborrecidos, detestados
Criador y Regidor de todas las cosas. Cuando co-
y abominados por ser malditos y enemigos de Dios y
menzó su tormento, entonces comenzó su llanto,
de todos los hombres.
dolory lágrimas, y ahora están en él, y para siem-
F. ¡Oh mucho más malditos y malaventurados
pre perseverarán en él. Los que conocen y sirven
aquellos que después de haber oido la palabra de
y obedecen al solo y verdadero Dios gozarán de
Dios y la doctrina cristiana perseveran en la idola-
sus riquezas y gozos eternos, porque es infinitamen-
tría! y mucho más dignos de llorar los que después
te bueno y suave: así queda dicho en el texto de la
de bautizados y haberse convertido á Dios, tornan
Sagrada Escritura arriba puesto. Dice de esta ma-
& hacer supersticiones 6 idolatríad Todos los que
nera:
tal hacen son hijos del demonio y dignos de gran
C. O quam suavis est, Domine, spiritus tuus in
castigo en el mundo, y en el otro de grande in-
omnibus, que quiere decir: ¡Oh Señor Dios nues-
fierno.
tro! cuán bueno y suave es el vuestro espíritu para
|
G. Esta fué la causa que todos vuestros antepa-
con todos; y es como si dijese: ¡Oh Señor Dios
sados tuvieron grandes trabajos de continuas gue-
nuestro! el vuestro omnipotente amor, que es el
rras, hambres y mortandades, y al fin envió Dios
vuestro divino espíritu, derrama su bondad y suavidad sobre todas las cosas que criastes, dando 4 todas vuestras criaturas virtud de que el hombre se
contra ellos 4 sus siervos los cristianos que los des-
truyeron 4 ellos y 4 todos sus dioses; y si algunos trabajos hay ahora es porque hay aün algunos idó-
pueda aprovechar, y 4 Vos mismo os comunicais al
latras entre vosotros, porque aborrece Dios á los
hombre en diversas maneras, mostrando 4 vuestros
idólatras sobre todo género de pecadores, por ser el
siervos la vuestra benignidad; los dais lumbre para
pecado de la idolatría el mayor de todos los peca-
que os conozcan, y mandamientos para que os sir-
dos, y los idólatras en el infierno son atormentados
van, para que conociéndoos y sirviéndoos alcancen
con mayores tormentos que todos los otros pecado-
la inmortalidad; y 4 los que de vuestros siervos os
res: su lloro y sus lastimeras palabras, sus lamenta-
ofenden no los condenais luego, mas antes los amo-
ciones y dolor no remediable, en la Sagrada Escri-
nestais por vuestros santos predicadores, y los favo-
tura está escrito.
receis con vuestros santos sacramentos para que se
A. Dicen los malaventurados idólatras: Erravi-
aparten de los pecados, y permanezcan en vuestra
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
311
santísima amistad. Y á los que no os quieren co-
caía á 23 días de Abril. En esta fiesta se hacía gran
nocer, perseverando en la idolatría, 6 no quieren
solemnidad 4 honra de este dios. Este dios decían
apartarse de sus pecados y guardar vuestros manda-
que perturbaba toda paz y amistad, y sembraba en-
mientos, castigais con eternos tormentos, y esto ha-
tre los pueblos y reyes enemistades y odios; y no
ceis con tan grande rectitud y justicia, que nadie
es maravilla que haga esto en la tierra, pues tam-
en los cielos ni en la tierra puede tachar vuestras
bién lo hizo en el cielo, como está escrito en la Sa»
obras con razón ni con verdad, ni deciros: ¿Por
grada Escritura: Factum est praelium magnum in colo,
qué, Señor, haceis esto? Porque no solamente sois
&c. Apoc. 12. Este es el malvado de Lucifer, pa-
justo, pero sois la misma justicia y la misma sabidu-
dre de toda maldad y mentira, ambiciosisimo y su-
ría y fortaleza, y vos sois el Señor universal de to-
perbísimo, que engañó á vuestros antepasados.
das las cosas, y sois el dador y distribuidor de todos los bienes.
D. En lo arriba dicho está claro cuán bueno y
'
G. También nos consta por vuestra propia relación que vuestros antepasados adoraron y tuvieron por dios 4 un diablo que ellos llamaban 7/aloc 6
cuán digno de ser amado y loado y reverenciado
Tlaloque tlamacazqui. A este demonio, con muchos
y obedecido es Nuestro Señor Dios, Señor y Gober-
otros sus compañeros llamados 7/alogue, atribuían
nador de todas las cosas; y de lo mismo parece asi-
vuestros antepasados falsamente la lluvia, los true-
mismo claramente cuán malvados, traidores y mentirosos, aborrecibles y crueles son los dioses que
miento que se hallan sobre la tierra, diciendo que
vuestros antepasados adoraron y honraron tan lar-
este diablo, con los demás sus compañeros, lo cria-
gos tiempos.
ban y daban á los hombres para sustentar la vida.
nos, rayos y granizo, y todas las cosas de manteni-
E. Por vuestra misma relación sabemos que los
A honra de este demonio y sus compañeros hacían
antiguos mexicanos adoraron y tuvieron por dios á
gran fiesta el primero día del año cada un año, que
un hombre llamado Virzilobucbtli, nigromántico,
era el segundo día de Febrero, el cual día mataban
amigo de los demonios, enemigo de los hombres,
innumerables niños sobre todos los montes eminen-
feo, espantable, cruel, revoltoso, inventor de guerras
tes. Esta horrenda crueldad hacían vuestros ante-.
y de enemistades, causador de muchas muertes y al.
pasados, engañados por los demonios enemigos del
borotos y desasosiegos. A este tan pésimo hombre
género humano, y habiéndose persuadido que ellos
hacían grandes fiestas vuestros antepasados cada año.
los daban las pluvias (como sólo Dios es el que da
Y en cada fiesta mataban por su honra y delante
las pluvias) y todo lo que se cría en la tierra, como
su imagen y en su capilla muchos hombres, sacán-
parece claro por la Sagrada Escritura: Dado vobis
doles los corazones y ofreciéndolos al mismo Vitzi-
pluvias temporibus suis, et terra germinabit semen
Jobuchtli, derramando delante de él su sangre y co-
suum, et pomis arbores replebuntur. Levit. 26. Que.
miendo las carnes dellos así sacrificados. Estas son
quiere decir: Yo os daré pluvias en sus tiempos, y.
cosas horrendas, abominables, crueles y muy ver-
la tierra, por mi mandado, engendrará sus yerbas
gonzosas.
y mantenimientos, y por mi mandado los árboles
F. También sabemos por vuestra relación, que
se henchirán de frutos. Por ignorar vuestros ante-
en todas estas tierras de esta Nueva España, vues-
pasados las verdades de la Sagrada Escritura, se de-.
tros antepasados adoraban á un dios llamado Jezca-
jaron engañar de diversos errores de los demonios
tlipuca 5 Titlacoan, y por otro nombre llamado
nuestros enemigos.
Yautl 6 Necuc iautl, y por otro nombre Mayocoia 6
)
A. Dice la Sagrada Escritura: Incommunicabile go- _
Negaoalpilli. Este dios decían ser espíritu, aire y
men lapidibus et lignis imposuerunt, Sap. 14, que quie
tiniebla: 4 este atribuían el regimiento del cielo
re decir: á tan gran locura y ceguedad vinieron los
y de la tierra, y le adoraban, reverenciaban y ofre-
malaventurados idólatras, que el nombre que á sólo
cían como á hacedor y dador de todas las cosas y de
Dios pertenece le aplicaron 4 hombres y mujeres,
todos los bienes, y le rogaban por todas sus necesi-
y á los animales, y á los maderos y á las piedras.
dades: á este hacían fiesta cada año, y mataban á
Esta maldad y traición hicieron vuestros antepasa-,
su honra un mancebo cada año en su fiesta, esco-
dos, que el nombre maravilloso, que es Dios, el cual
gido entre muchos, que ninguna tacha tuviese en
á sola la Divinidad conviene, le aplicaron á cosas
su cuerpo, sabio en hablar, en cantar y tañer, cria-
bajas é indignísimas.
do por espacio de un año en todas maneras de de.
B. Llamaron dios á Qwetza/coat/, el cual fué hombre mortal y corruptible, que aunque trabó al-
leites. Matábanle en el mes llamado Toxcat/, que
312
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
guna apariencia de virtud, según ellos dijeron, pero
de los baños y temazcales,y llamábanle Temazcal-
fué gran nigromántico, amigo de los diablos, y por
tect. Toda esta gente la hacían fiesta cada año, con
tanto amigo y muy familiar de ellos, digno de gran
muchos sacrificios y ofertas.
confusión y de eterno tormento, y no de que le fes-
E. La tercera de estas diosas se llamaba Tza-
tejasen como á Dios y le adorasen como á tal. Erra-
putlateua: decían que era la inventora del vxit/, y
ron grandemente vuestros antepasados en la adora-
que ella sanaba de muchas enfermedades: eran sus
ción de este pobre hombre mortal y corruptible, y
devotos y devotas los que hacen el vxi// y las que
dijeron de él muchas y muy grandes mentiras, co-
lo venden, y la hacían fiesta cada año, y la hacían
mo en su historia está claro lo que dijeron vuestros
sacrificios y ofrendas á su honra.
antepasados, que Quetzalcoat/ fué á Tlapallan, y que
F. La cuarta diosa era la diosa de la agua, llama-
ha de volver y lo espereis, es mentira, que sabe-
da Chalchiubth icue. A ésta atribuían todos los pe-
mos que murió: su cuerpo está hecho tierra, y á
ligros del agua y de la mar, como autora de ellos, y
su alma Nuestro Señor Dios la echó en los infier-
por esto la tenían y reverenciaban, y la hacían sa-
nos; allá está en perpetuos tormentos.
crificios y ofrendas en su fiesta. Decían que era
C. Erraron asimismo en la adoración de un de-
hermana de los dioses 7/alogue. La quinta de estas
monio que pintaban como mujer, al cual llamaron
diosas se llama 7/eu/teut/, y es como la diosa Ve-
Cioacoatl: cuando aparecía, aparecía en forma de
nus: á esta, con otras tres hermanas suyas, las atri-
mujer del palacio; espantaba, asombraba y voceaba
buían todas las obras de los sucios amores, y del
de noche, y según la relación de vuestros antepa-
remedio de ellos; y por esta causa las adoraban y
sados, este demonio daba pobreza y trabajos, lloro
sacrificaban, y porotro nombre la llamaban JPesise,
y aflicciones, y hacíanla fiesta y sacrificios, y dában-
y á todas cuatro Ixcuiname, que es nombre de un
la ofrendas porque no los ofendiese. Esta fué una
animal como lobo. De estas cuatro diosas tomaban
gran locura que hacían, porque ignoraban que sólo
y toman sus nombres las mujeres mexicanas, que
Dios puede librar de todo mal, y que el demonio
son Tiacapan, Teicu, Tlacu, Xuco: conviene quitár-
no puede empecer á quien Dios guarda. Así está
selos. En la historia de estas diosas se pone la con-
escrito en los Divinos Libros: Quoniam in me spe-
fesión auricular que usaban estos naturales.
ravit, liberabo eum, protegam eum, quoniam cognovit
G. También creían vuestros antepasados, que
momen meum; clamabit ad me et ego exaudiam eum,
las mujeres que morían del primer parto se hacían
cum ipso sum in tribulatione, eripiam eum et glorifi-
diosas, y las llamaban Cioateteu 6 Cioapipilti, y las
cabo eum, Ps. go, que quiere decir: Dice Dios: aquel
adoraban como á diosas (aun antes que las enterra-
que espera en mi yo le libraré; ampararle he porque
sen) y cada año hacían fiestas de ellas, y sacrifica-
conoció mi nombre; llamarme ha y yo le oiré; es-
ban y ofrecían 4 su honra, y tenían 4 honra de ellas
taré con él en la tribulación ; defenderle he, y glo-
edificados muchos oratorios por los caminos. Es
rificarle he. En estas divinas palabras está muy
esta adoración de mujeres cosa tan de burlar y de
bien claro que sólo Dios defiende y ampara y con-
reir, que no hay para qué hablar de la confutar por
suela en las tribulaciones á los que creen en Él y
autoridades de la Sagrada Escritura.
que esperan en Él, y que sólo Él debe ser llamado
A. Otros muchos dioses no tan principales co-
para que nos socorra en nuestras necesidades, y no
mo los ya dichos inventaron vuestros antepasados,
otro, porque no hay otro Dios alguno sino sólo Él.
uno de los cuales y muy común es el dios del fuego
D. En muchas otras cosas los demonios engaña-
al cual llamaron Xiubtecutli, y por otro nombre
ron á vuestros antepasados y burlaron de ellos, ha-
Ixcugaubqui, y por otro nombre 4Atecaltzim, y por
eiéndoles creer que algunas mujeres eran diosas, y
otro nombre le llamaban Veveteut/, y también Tota.
por tales las adoraban y reverenciaban, como es una
Adoraban al fuego como á dios y teníanle por dios,
de ellas Chicumecoat!, de la cual decían que ella ha-
por los maravillosos efectos que hace de quemar,
eía todos los mantenimientos y maneras de comi-
calentar, asar, cocer &c.: hacían fiesta muy solemne
das de que se mantienen los cuerpos humanos. La
á este dios en el mes que se llama Izcalli, donde á
segunda de éstas decían ser Teteuv innan, y por otro
su honra mataban muchos captivos, y hacían mu-
mombre la llamaban 7/a//i iyo/jo, 6 por otro Toci:
chas ofrendas y ceremonias. En la fiesta de este dios, de cuatro en cuatro afios, agujeraban las orejas
decían que esta era la madre de los dioses, y que era su abuela: eran muy devotos de esta los médicos y
4 los niños y niñas (hay conjetura que en este año
médicas, los hechiceros y hechiceras, y los señores
echaban scis días de semontemi, y así hacían bisiesto
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cada cuatro años). Grande ceguedad fué esta de
313
ta: las cañas que los mercaderes usan traer de ca-
vuestros antepasados, que á la criatura irracional que
mino, especialmente las negras, antiguamente las
crió Dios para servicio de todos los hombres, la
traían á honra de este dios; y llegando á la noche
adorasen por dios, como si entendiese,
á cada jornada, se sacrificaban sacando sangre de las
B. Otro demonio adoraban vuestros antepasados,
orejas delante de la misma caña hincada en tierra,
al cual llamaban Macsilxuchit/, por otro nombre
y hacían otras ceremonias, enderezándolas á este
Xochipilli: decían de El que hería con almorranas y
diablo. A otros cuatro demonios, que servían tam-
con otras enfermedades de las partes secretas, en es-
bién los mercaderes, uno se llamaba Cbhicunquia-
pecial á los que cuando le ayunaban su ayuno, el
vitl, 6 Chalmecacioatl, otro llamado Acxonuicuil,
hombre dormía con la mujer, 6 la mujer con el hom-
otro Nacxitl, otro Cochimetl, otro Yacapitzaoac.
bre; y por este respecto y por tenerle por dios le
F. Otro demonio adoraron vuestros antepasados,
hacían fiesta y le sacrificaban hombres, y le hacían
al cual llamaron Nappatecutli: dijeron que era el
otras ofertas y votos, movidos por la locura de su
dios de los que hacen petates y icpales, y que él fué
ignorancia.
el inventor de esta arte, y que por su virtud nacían
C. A otro demonio adoraban, del cual dijeron
y se criaban las espadañas, juncias y juncos. Todos
que era el dios de los convites, y Je llamaron Oma-
los oficiales de petates y icpales y tlacuextes, tenían
catl,y allí le honraban y reverenciaban como 4 Dios
4 Este por Dios, y le hacían fiesta cada año, y á su
los ciegos y pobres de vuestros antepasados. Otro
honra mataban esclavos, y hacían otras ofertas y ce-
demonio adoraron vuestros antepasados, el cual lla-
remonias en su fiesta. El sacerdote de este dios,
maron [xtii/ton, y por otro nombre T/altetecuin: de
que ellos llamaban Jxipt/a, que quiere decir su ima-
éste decían que tenía cargo de encentar ó probar
gen, acostumbraba andar por las casas con una ji-
las tinajas del pulcre, y de que estuviese muy lim-
cara con agua en la una mano, y un ramo de salce en
pio. En su templo, el cual era de tablas, tenían mu-
la otra, y rociaba con el ramo las casas y personas,
chos lebrillos llenos de agua; y si algún niño ó niña
bien como quien echa agua bendita, y todos la re-
enfermaba, llevábanle 4 beber de aquel agua, y de-
cibían con gran devoción.
cían que sanaba, según su loca imaginación. Cuando
G. Otro demonio adoraron vuestros antepasa-
este dios iba á visitar las tinajas del pulcre hacían
dos, el cual tenía bajo su obediencia otros muchos
grandes ceremonias y muy vanas.
demonios: llamáronle Tezcatzoncatl: decían que
D. Otro demonio adoraron vuestros antepasados,
era el dios del pulcre, hacíanle fiesta muchas veces
al cual llamaron Opuchtli, y dijeron que era el dios
cada año, en especial los que hacían el vino, que
de los pescadores, y que de él habían procedido
se llaman 7/achicque. Todos, hombres y mujeres,
todos los instrumentos del pescar; por esta causa
mozos y mozas, niños y niñas, en especial viejos y
todos los pescadores cada un afio Je hacían fiesta y
viejas, eran muy sus devotos. Hacían á su honra
le honraban con muchas ofrendas y ceremonias tan
mil fiestas y regocijos ; eran súbditos de éste 6 com-
locas como vanas. Otro demonio adoraron por dios
pafieros los diablos que llamaban Cuatrocientos Co-
vuestros antepasados, al cual llamaron Xippetotec,
nejos: Yiaubtecatl, Aculboa, Tliloa, Petecatl, Izqui-
el oficio del cual era herir con diversas enfermeda-
tecatl, Toltecatl, Papaztac, Tlaltecaioa, Umetochth,
des, con especial con mal de ojos, sarna y viruelas
Tepuztecatl, Chimalpanecatl, Colboatgincatl: hasta
y otras enfermedades; y los que estaban enfermos
hoy duran estos diabólicos nombres entre los prin-
de alguna de las enfermedades que él daba hacían
cipales.
voto y promesa de le servir con alguna oferta, si se
:
A. Otro desatino mayor que todos los ya dichos
le sanase. Hacíanle fiesta en el mes que llaman 77a-
os dejaron vuestros antepasados, que los montes so-
caxipecalizsli, en el cual día le hacían muchas ofer-
bre que se armaban los nublados, como son el Vul.
tas y sacrificios, y muchas ceremonias llenas de va-
cán y la Sierra Nevada, y el otro Vulcán de cabe Tecamachalco, y la Sierra de Tlaxcala, y la Sierra de Toloca y otras semejantes las tenían por dioses, y
nidad y crueldad. E. Otro diablo adoraron vuestros antepasados, al cual llamaron Yiacatecatii, y por otro nombre
iban cada año 4 ofrecer sacrificios sobre ellas 4 los
Yacacalighgui. Este decían ser el dios de los mer-
Mataban
dioses del agua, y esto aun no ha cesado, que este año pasado de 1569 yendo acaso unos religiosos á ver las fuentes que están sobre la Sierra de Toloca,
por su servicio muchos esclavos cada año en su fies-
hallaron en una de las fuentes un sacrificio ó ofren-
caderes, al cual todos los mercaderes tenían gran
devoción, y le hacían fiesta cada año.
40
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
314
da muy reciente, de cinco 6 seis días antes hecho,
[1583
cadores. Y 4 los que encubren este pecado asimis-
que según daba á entender el sacrificio, fué enviado
mo los castiga con gravísimos tormentos en este
de más de quince pueblos: en todas estas sierras di-
mundo y en el otro. No se debe de tener por buen
chas hallarían cada año ofrendas nuevas, si las visi-
cristiano el que no es perseguidor de este pecado y
tasen por el mes de Mayo.
de sus autores por medios lícitos y meritorios.
B. Hacían vuestros antepasados 4 honra de esEXCLAMACIONES DEL AUTOR.
tos montes, y á otros semejantes, unas imágenes de tzoalli en forma humana, con ciertas colores pinta-
¡Oh infelicisima y desventurada nación, que de
das, las cuales llamaron Tepictoton, las cuales hacían
tantos y de tan grandes engaños fué por gran núme-
los ministros de los T/a/oqgue, por las casas de los
ro de años engañada y entenebrecida, y de tan in-
populares, y delante de estas imágenes hacían sacri-
numerables errores deslumbrada y desvanecida! ¡Oh
ficios, ofertas y ceremonias con gran regocijo y fies-
cruelísimo odio de aquel capital enemigo del género
ta; y pasada la fiesta dividían entre sí las imágenes
humano Satanás, el cual con grandísimo estudio pro-
y comíanlas. Esto más parece cosa de niños y sin
cura de abatir y envilecer con innumerables men.
seso, que de hombres de razón.
tiras, crueldades y traiciones á los hijos de Adán!
C. Otras locuras sin cuento y otros dioses sin
¡Oh juicios divinos, profundísimos y rectísimos de
número inventaron vuestros antepasados, que ni pa-
Nuestro Señor Dios! ¿Qué es esto, Señor Dios?
pel ni tiempo bastaría para escribirlas.
que habeis permitido tantos tiempos que aquel ene-
migo del género humano, tan á su gusto se ense-
AL LECTOR.
fiorease de esta triste y desamparada nación, sin que
nadie le resistiese, donde con tanta libertad derramó
Ruégote por Dios vivo, á quien quiera que esto
toda su ponzofia y todas sus tinieblas. Señor Dios:
leyeres, que si sabes que hay alguna cosa entre es-
esta injuria no solamente es vuestra, pero también
tos naturales tocante á esta materia de la idolatría,
de todo el género humano, y por la parte que me
des luego noticia á los que tienen cargo de regi-
toca, suplico á Vuestra Divina Majestad, que des-
miento espiritual 6 temporal, para que con brevedad se remedie. Y haciendo esto harás lo que eres
pués de haber quitado todo el poder al tirano enemigo, hagais que donde abundó el delicto abunde la
obligado, y si no lo hicieres, encargarás tu concien-
gracia, y conforme á la abundancia de las tinieblas
cia con carga de grandísimas culpas; porque así co-
venga la abundancia de la luz sobre esta gente que
mo este es el mayor de todos los pecados, y más Señor Dios castiga á los que en él le ofenden con
tantos tiempos habeis permitido estar supeditada y opresa de tan grande tiranía.
mayor rigor que á ninguno de todos los otros pe-
Fin pet Lisro PRIMERO Y DE su APÉNDICE.
ofensivo'á la Divina Majestad, asi también nuestro
11 AL LECTOR.!' "Jos mexicanos, como no supieron encajar to-
ME dos los días del año en sus diez y ocho meRigel
ses, y pensaron que era sacrilegio pasar de
veinte días en el repartimiento de sus meses, aquellos
cinco días que en el año tienen de más de los tres-
cientos y sesenta llamáronlos semontemi, que quiere decir días baldíos 6 desaprovechados, y hacían de ellos una quimera y decían que todos los que en ellos nacian tenían malos sucesos en todas sus obras, y eran pobres y míseros. Si eran varones los que nacian, llamábanlos zemoquicbtli, y si mujer, llamábanla nencibuat!. No osaban hacer nada en estos días
| I Esta advertencia está después del Calendario.
por ser mal afortunados como ellos imaginaban, en especial de refiir, porque decían que los que reñian en estos días se quedaban siempre en aquella costumbre, y tenían también por mal agüero tropezar en estos días que ellos llamaban aciagos.
Estas fiestas dichas en el Calendario eran fijas, que siempre hacían dentro del mes, primero, segundo ó tercero día. Otras fiestas tenían que eran mo-
vibles y se hacían por el curso ó círculo de doscientos y sesenta días; y por tanto estas fiestas movibles en un año caían en un mes, y en otro afio se muda-
ban y caían en otro mes. Estas se pueden llamar fiestas movibles, según está puesto en la Historia de las cosas de esta tierra.
La segunda manera de cuenta procede por años:
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
315
erdénase por cuatro afíos primeros, que se pintan
imagen 6 altar que tengan en su casa. Lo mismo de
con cuatro caracteres 6 imagines que son: una mata
echar copal ó otros perfumes en las brasas delante
Act
de cafias hacia el Oriente, y un pe-
rant fore dernal, hecho á manera de hierro de Cam
lanza, hacia el Norte; una pintura
de casa hacia el Occidente, y un conejo pintado ha-
de alguna imagen ó altar que tienen en sus casas, 6
encendiendo candelas delante de ellas, de noche 6 de
día, porque se presume que hay intención siniestra 6 alguna cosa solapada.
cia el Sur. Pasados estos cuatro años hacían una gran
Hay otras disimulaciones: la una es las fiestas
fiesta en que juntaban 4 todos los niños y les aguje-
que hacen en sus barrios y iglesias, en las cuales
reaban el labio de abajo, y hacían otras ceremonias
lo que parece de fuera es honrar á aquel sancto, y lo
en ellos como de confirmación, y dábanles padrinos
que está oculto es á honra del ídolo que honraban
y madrinas para que les enseñasen su ley gentilica.
en tiempo de la idolatría. Esto hacen secretamente
De ocho en ocho años hacían una gran fiesta que
con algunas ceremonias de las antiguas, ó de las que
llamaban la fiesta del pan cenceño, y en estos años
están en el Calendario, sacrificando aves 6 anima-
iban poniendo números sobre los cuatro dichos: en
les, abriéndoles los pechos, sacándoles el corazón y
el primero 1, y en el segundo 2, y en el tercero 3, y
ofreciéndolo al ídolo que tienen secreto. La otra
en el cuarto 4; v. gr. ce acatl, ome tecpatl, yei calli,
es de las imagines que traen en las andas cuando ha-
sabri tochtli &c., y procedían de esta manera hasta
cen procesión, que como son de bulto y están hue-
que cada uno de los cuatro años llegase á trece años,
cas por de dentro, no sabemos qué es lo que traen
y todo el número llegaba á cincuenta y dos años. Este año era su jubileo, y en El tornaban 4 renovar
oculto en aquel hueco 6 concavidad &c. La tercera disimulación es tomada de los nombres de los ído-
el pacto y testamento idolátrico que tenían con los
los que allí se celebraban, que los nombres con
dioses, en el cual hacían muchas y grandes ceremo-
que se nombran en latín ó en español significan lo
nias, las cuales se verán por extenso en el Vocabu-
mismo que significaba el nombre del ídolo que allí
lario de tres lenguas que se va haciendo.
adoraban antiguamente. Como en esta ciudad de
Este Calendario es muy necesario que le tengan todos los ministros de esta obra y conversión india-
México, en el lugar donde está Santa María de Guadalupe se adoraba un ídolo que antiguamente se
na, porque aunque á los principios, como dijeron y
llamaba Tonantzin, y con este mismo nombre nom-
afirmaron los primeros que vinieron á ella, que del
bran ahora á Nuestra Señora la Virgen María, di-
todo fué destruida la idolatría, y caso que así fuera,
ciendo que van á Tonantzin, ó que hacen fiesta á
siempre los males y en especial las cosas de la ido-
Tonantzin, y entiéndenlo por lo antiguo y no por
latría tornan 4 reverdecer y pulular por cuevas se-
lo moderno. Otra disimulación semejante á ésta hay
cretas, y teniendo este Calendario podrán caer si
en Tlaxcallan, en la iglesia que llaman Santa Ana,
hay algunas cosas idolátricas que estén aun vivas, y
que adoraban antiguamente allí un ídolo que Ila-
para este efecto no solamente es necesario este Ca-
maban Tocih, que quiere decir nuestra abuela, y
lendario 4 los ministros y predicadores de esta nue-
ahora dicen vamos á Tocih, 6 hacemos fiesta &
va Iglesia, pero también es menester tener el Arte
Tocih, y ellos tómanlo por lo antiguo, y dan á en-
de la ciencia adivinatoria que usaban estos natura-
tender exteriormente que hacen aquello por Santa
les; y tengo propósito de ponerlo en romance junto
Ana, á quien también llaman Tocih. También en
con este Calendario, por el mismo propósito dicho
Huexotzinco, en Calpan, en el barrio de Tianguiz-
arriba, si Nuestro Señor diere oportunidad para ello.
manalco, adoraban antiguamente un ídolo que lla-
La disimulación que podrán hacer los idólatras
maban Telpochtli, y tienen allí una iglesia que
para huir de ser conocidos, será que no matarán
llaman San Juan Baptista, y ahora, cuando van allí
hombres, niños ni esclavos; pero matarán gallinas
á hacer fiesta dicen, vamos al Telpochtli, ó hace.
y gallos de papada, y sacarles han el corazón, abrién-
mos fiesta al Telpochtli, y los que los oyen piensan
doles los pechos, y en esto los que los buscaren, si
que lo dicen por San Juan Baptista, y no lo dicen
vieren esta sefial, es cosa cierta que son sacrificados
sino por el T'elpochtli que antiguamente allí adora-
á los ídolos, y lo mismo si mataren perrillos ó puer-
ban, que es T'ezcatlipuca.
cos, becerros 6 carneros &c. Porque yo tengo por
La ocasión que han dado estos naturales para que
experiencia que lo suelen hacer así. Lo mismo cuan-
siempre los ministros de la fe católica anden con
do arrancan las cabezas 4 las codornices y 4 otros
ellos la barba sobre el hombro en las cosas de la
pajarillos, derramando la sangre delante de alguna
idolatría fué porque á los principios, con no tener
316
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
entendidas las cosas de la fe, ni aun copia de quien
he puesto mis palabras en tu boca y te he constituido
se las enseñase, ni haber visto milagros ningunos, se
por superior de las gentes, y te he dado poder sobre
declararon por cristianos y que recibían á Nuestro
los reinos, para que arranques y destruyas y desper-
Señor Jesucristo por su Dios, y que querían servirle
dicies y desbarates, y también para que edifiques y
y obedecerle como todos los otros cristianos. Pero
plantes. Estas palabras fueron dadas al Profeta Je-
el dejar todos los otros dioses, y creer muy de verdad que no eran dioses sino diablos, y dejar todas sus imágines y cultura, renegando de ellos y de todas sus ceremonias, servicios y doctrinas, esto no lo
hicieron, y de sobre pensado y platicado entre sí de no lo dejar en ningún tiempo, como se halló después acá haberlo hecho y determinado entre todos los sátrapas, señores y principales. Lo primero afirmaron con grande humildad y lágrimas delante de los predicadores del Evangelio, y de lo segundo no dijeron nada de lo que había pasado entre ellos, sino que preguntados si renegaban de sus dioses y de sus idolatrías &c., 4 todo respondían que sí, y con este catecismo se baptizaron, y quedaron persuadidos los predicadores que entonces les predicaban, que habían recebido la fe católica, y detestado y renegado de todos los ídolos y de toda la idolatría antigua con toda sinceridad y verdad, y así lo afirmaron y
predicaron á todos los que después de ellos vinimos.
De manera que esta paliación quedó secreta, hasta de Huaque pareció públicamente en las provincias xaca y en las de Campeche, y acá en esta Nueva España se han hallado muchas cosas y hallan que significan lo mismo, sino que todo se ha hecho noche por conservar aquella fama primera, así de los baptizantes como de los baptizados. Por tanto, es menester con gran cordura y cautela procurar de sanar este cáncer solapado, sin hacer daño á los que de verdad creen, y esto es conforme á la parábola que el Redemptor predicó de la zizania que el enemigo sembró sobre la buena semilla.
remías, y Él las escribió. Empero, la ejecución de
ellas no le fué dada, mas antes fué concedida á los Pontífices Romanos que en estos tiempos de este centenario postrero de mil y seiscientos gobiernan
la Iglesia Católica, según que por nuestros ojos hemos visto y vemos, que en este centenario se ha
descubierto la mitad del orbe mundano habitado de grande muchedumbre de gentiles idólatras en muchos reinos y provincias, los cuales se han sujetado á la Iglesia Católica Romana. Esta novedad gran-
disima que vemos por nuestros ojos significa que á la Iglesia Católica Romana y á su Cabeza está co-
metida la potestad de destruir y arrancar, desperdiciar y desbaratar los diversísimos ritos y sectas de
idolatrías que en estos reinos y provincias se usan y han usado, desde muchos millares de años atrás hasta este de mil y quinientos y ochenta y cinco.
También le está concedida 4 la Iglesia y 4 su cabeza la ejecución de edificar y plantar en estos reinos y provincias, y así el año de 1525 llegaron á
esta tierra doce frailes menores de S. Francisco, en-
viados por el Sumo Pontífice Adriano VI con toda la autoridad necesaria y con el favor del invictísimo Emperador Don Carlos V, para convertir á la
fe católica 4 esta gente indiana de esta Nueva España, la cual había ya pacificado y conquistado el valerosisimo capitán D. Hernando Cortés, y 4 peti-
ción suya fueron enviados estos predicadores evangélicos. Llegados, pues, 4 México 4 su presencia,
mostrando los recaudos que traían del Sumo Pontífice y del Emperador Rey de España, fueron muy
t
bien recibidos y humanamente tratados. Los cuales,
IHS
habiendo tomado noticia, por vista y información,
Aquí comienza la Arte Adivinatoria que usaban
Jos Mexicanos en tiempo de su idolatría, llamada 'ToNALAMATL, que quiere decir Libro en que tra-
tan de las venturas y fortunas de los que nacen, según los signos 6 caracteres en que nacen.
PRÓLOGO. ll. Profeta Ieremías dijo Dios Nuestro Señor,
de la cualidad de estos naturales, comenzaron á entender en la conversión de ellos, predicando con los intérpretes que entonces pudieron haber.
No se olvidaron en su predicación del aviso que el Redemptor encomendó á sus discípulos y apóstoles cuando les dijo: Estote prudentes sicut ser.
pentes et simplices sicut columbas: Sed prudentes como serpientes y simples como palomas; y aunque
procedieron con recato en lo segundo, en lo pri-
MS V en el capítulo 1° de su profecía: Ecce dedi
mero faltaron, y aun los mismos idólatras cayeron
LE
verba mea in ore tuo, ecce constitui te bodie
en que les faltaba algo de aquella prudencia ser-
super gentes et super regna, ut evellas et destruas et
pentina, y así con su humildad vulpina se ofrecie-
disperses et dissipes et edifices et plantes. Mira que
ron muy prontos al recebimiento de la fe que se les
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
317
predicaba. Pero quedáronse solapados en que no
Espíritu Santo, con los demás artículos de la fe, res-
detestaron ni renunciaron á todos sus dioses con
pondian gsemachca, que sí, conforme á la conspira-
toda su cultura, y así fueron baptizados no como
ción y costumbre que tenían; y preguntados si rene-
perfectos creyentes como ellos mostraban, sino co-
gaban de todos los otros dioses que habían adorado,
mo fictos que recebían aquella fe sin dejar la falsa
respondían también guemachea, que si, paliadamente
que tenían de muchos dioses. Esta paliación no se
y mentirosamente. Tiénese por muchos indicios
entendió á los principios, y la causa potísima de
(que compellen á creerlo), que esta maldad fué pri-
ella fué la opinión que los dichos predicadores to-
meramente hecha en todos estos pueblos de la la-
maron de su perfecta fe, y asi lo afirmaron 4 todos los ministros del Evangelio que sobrevinieron á pre-
guna, y procedió hasta Huaxaca y Campeche, y en
dicar á esta gente. Los primeros que después de
pocos años há. La conjetura que hay para creer que
ellos vinieron fueron los padres dominicos, y los segundos fueron veinte frailes de S. Francisco de la
salió de acá se toma porque hicieron un embuste
Observancia (entre los cuales yo vine). A todos nos fué dicho (como ya se había dicho á los padres dominicos), que esta gente había venido á la fe tan
aquellas provincias se descubrió primeramente, bien
estos desta laguna, muy endiablado, como abajo se
dirá; y así esta Iglesia nueva quedó fundada sobre falso, y aun con haberle puesto algunos estribos, está
todavía bien lastimada y arruinada.
de veras, y estaban casi todos baptizados y tan en-
A propósito de que este avieso se vaya enmen-
teros en la fe católica de la Iglesia Romana, que no
dando con mucha prudencia y tiento, se ha escrita
había necesidad ninguna de predicar contra la ido-
el Calendario, y ahora se escribe este tratado de la
latría, porque la tenían dejada ellos muy de veras,
Arte divinatoria. Hay otro embuste muy perjudi-
Tuvimos esta información por muy verdadera y mi-
cial á la fe católica, que inventaron estos laguneros,
lagrosa, porque en tan poco tiempo y con tan poca lengua y predicación y sin milagro alguno, tanta mu-
muy dificil de desarraigar,y es que los que de callada celan la cultura de muchos dioses hicieron un ca-
chedumbre de gente se había convertido y unido al
lendario en que ingirieron esta Arte divinatoria, que
gremio de la Iglesia, y así dejamos las armas que
contiene doscientos y sesenta días, cumpliendo tres-
traiamos muy afiladas para contra la idolatría, y del
cientos y sesenta y cinco días, entreponiendo otros
consejo y persuación de estos padres comenzamos
caracteres á los veinte que son propios de este Ar-
á predicar cosas morales acerca de los artículos de
te, y reiterando los mismos veinte. Después que lo
la fe y de los siete sacramentos de la Iglesia. Ha-
hicieron (y es verisimil que concurrieron 4 hacerlo
llóse después de pocos años muy evidentemente la
muchos, y personas de mucha habilidad y cuenta, y.
falta que de la prudencia serpentina hubo en la fun-
por muchos días), publicaron este Calendario por
dación de esta nueva Iglesia, porque se ignoraba la
calendario antiguo que le habían dejado sus antepa-
conspiración que habían hecho entre sí los princi-
sados, y las personas de mucha autoridad en la re.
pales y sátrapas de recebir 4 Jesucristo entre sus
pública, así en lo eclesiástico como en lo seglar, así
dioses como uno de ellos, y honrarle como los mis-
sátrapas como señores, y publicaron que en este Ca-
mos españoles le honran, conforme á la costumbre
lendario no se contenía cosa ninguna de idolatría ni
antigua que tenían, que cuando venía alguna gente
de sacrificios de los ídolos, ni ningunas ceremonias
forastera á poblar cerca de los que estaban ya po-
idolátricas, y que con este se regían los tiempos an-
blados, cuando les parecía tomaban por dios al dios
tiguos, y que las cosas de idolatría y sacrificios ha-
que traían los recién llegados; y de esta manera di-
bía muy poco tiempo que se habían introducido.
cen que Tezcatlipuca es el dios de los de Tlalma-
Habiendo hecho esto, dieron fin á la importunación
nalco, porque le trujeron consigo,y Huitzilopochtli
que se les hacía para que manifestasen el calenda-
es el dios de los mexicanos, porque le trujeron con-
rio, las fiestas de sus dioses y los ritos idolátricos
sigo; y así se multiplicaron los dioses entre ellos,
que había en ellas, y pusieron en seguro la Arte adi-
tomando los que estaban ya poblados el dios de los
vinatoria, que ellos tenían y tienen en grande apre-
que llegaban, y éstos el dios de los ya poblados.
cio, porque allende de que trata de saber las cosas
De esta manera se inclinaron con facilidad á tomar
futuras, y de las nomenclaturas de los que nacen,
por dios al Dios de los españoles; pero no para que
es de grande interés, y los maestros de ellas son es-
dejasen los suyos antiguos, y esto ocultaron en el ca-
timados como profetas y personas muy amigas de
tecismo cuando se baptizaron, y al tiempo del cate-
los dioses.
cismo, preguntados si creían en Dios Padre, Hijo y
Súpose este embuste, porque antes que se publi-
318
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
case tenía yo escrito el Calendario verdadero que
que sabía estas cosas como pasaban, dijo al dicho
usaban de tiempos antiquísimos, que contiene todas
religioso: Padre, no es esto así, sino que le han tor-
las fiestas, solemnidades y ritos con que honraban á
nado á baptizar otra vez, según la ley de Mahoma
sus dioses, y tenía yo también escrita de por sí esta
y con las ceremonias de ella. Estasy otras muchas
Arte adivinatoria, con todas las fiestas movibles que
cosas se saben de la paliación y doblez de aquellos
en ella se contienen, y con todos los ritos idolátricos
malaventurados falsos cristianos moros granadinos
y sacrificios que desde tiempo antiquísimo se usan
(que ahora en nuestros tiempos pusieron en cuentos
en todas estas Indias Occidentales, donde se desha-
á toda nuestra España) y ellos fueron destruidos y
ce este embuste nuevamente hecho, y se da clari-
desarraigados del reino de Granada como todos sa-
dad para saberse muchas cosas que aun se usan, muy
bemos, y aun no dejaron de publicar la causa de su
contrarias á la fe católica. Yo hice una apología
rebelión y perdición, estante la guerra entre ellos
contra este Calendario nuevamente inventado (don-
y los cristianos. Cónstanos del mal en que quedaron
de se contienen los loores de este Calendario que
los granadinos por la ficción y paliación en que los
hicieron los mismos frailes primeros, especialmente
dejaron los que desde el principio los convirtieron,
uno), confutándolo y probando muy eficazmente el
y cónstanos del fin que han tenido, que es su des-
embuste que se hizo y ficción con que engañaron á
trucción no remediable. Convendría ahora grande-
los dichos primeros predicadores. Habiendo pre-
mente remediar este negocio entre estos indios, de
cedido estos dos inconvenientes tan grandes en el
tal manera que esta paliación y ficción de su fe, que
fundamento de esta nueva Iglesia, es cosa clara que
ahora se ve (como dicen, por tela de cedazo) se re-
todo está falso, porque con estar todos baptizados
mediase, y no viniesen al fin que vinieron aquellos
adultos, y que siempre se van baptizando los niños,
malaventurados moros, que perdieron las ánimas y
y que sus padres los van catequizando en su fe fin-
los cuerpos, lo temporal y espiritual, y todos ellos
gida,y acudiendo todos ellos en lo público á re-
perecieron. Vese, como se ha dicho, no solamente
cebir los sacramentos y á festejar las fiestas de los
por tela de cedazo, pero 4 ojos vistas, que hay mal.
cristianos, en lo interior no dejan de tener á sus dio-
dad de su parte en los baptismos y en las confirma-
ses por dioses, ni de hacerles servicios, ofrendas y
ciones, en las comuniones y confesiones y matri-
fiestas en lo oculto, en cuanto sufre el ser secreto
monios, y en tener la fe antigua revuelta con la fe
este negocio. Esto usaban los moros granadinos, y
católica; y ahora en estos tiempos se han visto cla-
yo lo of á persona de crédito que lo vió por sus ojos,
ros indicios de esto, y vemos claramente que huyen
que uno de los muy suficientes ministros de ellos,
de oir las predicaciones y ponen para su excusa unas
católico, habiéndose baptizado un hijo de un moro
causas tan frívolas, que se entiende muy de claro su
principal, dijo al que á mí me lo contó (que se lla-
maldad; y se conjetura probablemente que hay
maba Fr. Rodrigo de Sequera, Comisario General
quien sustenta y cela esta idolátrica ficción que hu-
que fué de la Orden de S. Francisco, y ahora Pro-
bo á los principios, para que vaya adelante, y si esta
vincial de la provincia de la Concepción): ¿quereis,
se pudiese hallar como el ovillo por el hilo, reme-
padre, ver cómo estos moros tornan á baptizar á las
diarse hia todo, y si hubiese diligencia en las con-
criaturas (después del bautismo de la Iglesia) en sus
fesiones de preguntarles acerca de estas cosas, y en
casas, según el baptismo mahomético? Venid con-
los sermones se les dijese cuando alguna cosa de
migo, y yo os llevaré para que veais por vuestros
estas se halla, 6 se encuentra con ellas sin buscarla
ojos cómo le están ahora baptizando otra vez en su
y se castigase públicamente, escarmentarían los de-
casa. Guióle de manera que dieron en la casa de
más y sabrían que son pecados de idolatría, y que no se pueden salvar los que no los quieren dejar. Tres cosas conviene hacer con mucha diligencia. La primera es la investigación é inquisición de saber las cosas idolátricas que públicamente se hacen en todos los pueblos, barrios 6 aldeas de toda esta
repente, que no pudieron verlos los que estaban atalayando; y entrando vieron una muela de mujeres
moras que tenían un lebrillo de agua en medio, y estaban lavando á la criatura en él; y preguntadas
que por qué tornaban 4 baptizar al que estaba ya baptizado, respondieron: no le baptizamos otra vez, sino que le estamos lavando porque los pañales que
se le han de poner limpios, no sean tocados del óleo y crisma y agua consagrada con que fué baptizado,
porque es cosa irreverente al sacro baptismo. Y el
Nueva Espafia, porque se hacen muchas y en muchos lugares; y como los ministros de la Justicia, gobernadores, alcaldes y regidores &c. son todos indios, ya tienen entre sí platicado y afijado que de esta especie de pecado nadie hable, ni descubra, ni
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
acuse 4 ninguno de su pueblo, ni 4 ninguno de su mesmo género; pásanse estas cosas sin castigo un afio y otro y otro afío, de manera que ya se hacen con tanta libertad, que los chicos y los grandes las tie-
nen por lícitas, y ni se guardan de hacer tales cosas, sino de solos clérigos, frailes y españoles, porque no los acusen 6 tengan por idólatras. Lo segundo que es menester para remediar este negocio es la predicación de predicadores que quieran y sepan
enderezar su doctrina de manera que lo que está predicando vaya adelante y se favbrezca prudentemente y sin alboroto ni escándalo, y toquen en sus sermones todos los puntos en que sabe y se ve que la fe de estos indios está maculada y enferma, y sin hacer novedad se curen estas llagas con mucha cordura. Lo tercero que es necesario para que este negocio se remedie es que los confesores sepan los ritos idolátricos que antiguamente tenían estos en sus sacramentos como en sus sacrificios y supersticiones y pecados carnales, para que si el penitente tocare un vocablo ó dos en que se pueda conocer y tomar asilla para preguntar de alguna cosa que en
319
nias de las que antiguamente solían hacer cuando agujereaban las orejas 4 las criaturas y les daban padrinos y madrinas (como decían tetlabtia teabuitia). Y en los matrimonios no mezclen algunas ceremo-
nias de las que hacían antiguamente cuando se casaban, que era dar cuatro bocados la suegra al yerno y también la suegra á su nuera, y atar la falda de la manta del hombre con la falda del huipil de la mujer, y sacudir los petates en que habían dormido al cuarto día,y otras cosas semejantes. Ni tampoco cuando reciben el Santísimo Sacramento de la Comunión no echen flores por casa, ni hagan tálamo al que recibe el Santísimo Sacramento, ni quemen
copal en su presencia, ni le hagan especial comida, porque todas estas cosas hacían en tiempos de su idolatría, cuando recibían el cuerpo de Huizilopocha' tl. Ni cuando nacen sus hijos vayan 4 preguntar al
agorero (que se llama Tona/porbqui) por la ventura
del que nació, ni crean lo que dicen los agoreros 6 Tonalpoubques acerca de la ventura de los que nacen, que todas son palabras del diablo y todas son mentiras. Ni encierren los niños y niñas cuando dicen los agoreros 6 Tosa/poubques que descienden las dio-
aquel vocablo ó vocablos se toca, lo sepan entender y proseguir y sacar (como dicen con garabato 6
sas que llaman Cibsateteo, porque no los encuentren
manu obstetricante), porque pensar que en este caso
fuera de su casa, porque no los hieran con alguna
tendrá habilidad el penitente ni audacia ni saber
enfermedad incurable, como lo hacían antiguamente
para declararse como es menester, es engaño, por-
y muchos aun ahora lo hacen, y es pecado de ido-
que según lo arriba dicho, ya están persuadidos que
latría, y con su obra dan testimonio que es verdad,
cosa que toque á la honra y servicio de sus antiguos y falsos dioses, ni es pecado ni cosa ilícita, sino que es cosa santa y meritoria, según su falso entender;
lo cual no es sino grandísima mentira idolátrica, A los enfermos que están en pasamiento los que les
imo que si alguno publicase 6 acusase 6 se acusase,
dan por viático unas poleadas que se llaman Psas5texatolli, es pecado de idolatría; y si les hacen tra-
aunque fuese en confesión, sería tenido por traidor y por infame, y aun sería reprendido y castigado.
gar un chalcbibuitl Ó otra cosa, es lo mismo: 6 si
Por lo cual está gran remedio en los padres confe-
todo es pecado de idolatría. A los muertos, después
sores, para que este negocio se remedie, si ellos hacen lo que su oficio les obliga en semejante necesidad, y procuran de saber y entender estas cosas
de amortajados los detienen en su casa un día na-
tocadas arriba, de manera que, como dicen, por una
sas: esta ofrenda y salutación es idolátrica, y no se
ufia si es uña de leon 6 de otro animal. Esto es amar á los indios con amor caritativo, porque no idolatren después del baptismo y profanen los sacramen-
todas estas cosas arriba dichas no solamente son cul-
tos,y tengan creido muy firmemente que todos los
los que pudiendo y siendo obligados á impedirlo no
dioses son diablos y todas las ceremonias que hacían
lo impiden. Otras muchas cosas que aun se usan
son idolátricas, y todo lo que creían es mentira y
ahora se podrán sacar del tratado que se sigue, así
falsedad del diablo,y los que hacen fiesta por el bap-
para predicar contra ellas, como para preguntarlas
tismo cuando baptizan á sus hijos, no los tornen á
á los penitentes, y castigar á los que públicamente
baptizar en sus casas según el uso antiguo idolátrico,
lo hacen.
les matan un perro que les pasen el chicunaubatl,
tural y á las veces más, y allí los van á saludar los parientes y amigos, y 4 ofrecer candelas 6 otras coles debe consentir tenerlos tantas horas en casa. En pados los que las hacen y consienten, pero también
|
ni hagan otra ceremonia antigua, ni les pongan los
Deben los predicadores expresamente predicar
nombres que antiguamente les solían poner. Ni
que los dioses que adoraban y tenían por dioses, que
tampoco en la confirmación hagan algunas ceremo-
ellos llamaban fete, que no son dioses, que no son
320
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1583
teteo, que ninguno de ellos es teyocoyani (criador),
que las rige llamaban T/s/ogue, y 4 los montes don-
tetlamacbtiani (glorificador), ypalnemoani (por quien
de se engendran los nublados los llaman también
se vive), sino que todos ellos son tzitzimime, cole-
Tlaloque. De todos estos y de otros muchos que
letin, tlatlacatecolo, nanabualtin, tecocoliamime, y que
sería prolijidad contarlos, ninguno es dios ni tiene
ninguno de ellos es tetlaocoliani, tetlazotlani, y es
vida, ni tienen sino sólo ser, sino que se engafiaron
menester nombrarlos 4 todos por sus nombres, ful.
vuestros antecesores por la excelencia de estas co-
minándolos y abominándolos por diablos enemigos
sas, como se engafiaron otros muchos gentiles idó.
de Dios y enemigos de todas sus criaturas, y enemi-
latras.
gos de los hombres, diciendo de esta manera: Aque-
Es también necesario darles 4 entender que el
llos que vuestros antiguos dejaron dicho que eran
Dios que les predicamos es Padre, Hijo y Espíritu
dioses no lo son. Ome tecubtli, ome cibuatl que di-
Santo, un Dios verdadero y trino en personas, y que
jeron vuestros antepasados que viven sobre los doce
sólo Él es verdadero Dios, y no hay otro, y que los
cielos y rigen todo lo inferior, no son dioses, y lo
catorce artículos de la fe son para que le conozcan:
que dijeron vuestros antepasados de ellos es gran
los diez mandamientos para que le obedezcan y
mentira y engaño. Tezcatlipuca, que por otro nom-
amen; y que si los guardaren con los cinco de la
bre llamábades Yit/acabuan y por otro nombre Tel-
Madre Iglesia, y se aprovecharen de los siete sacra-
pocbtli y por otro nombre yaotl, mecoc yaotl, y por
mentos, como lo manda la Santa Madre Iglesia, ga-
otro nombre Yobualli, Ebecat], y también Ipalne-
narán la vida eterna y riquezas eternas en el cielo
moani, y también le llamaban dador de las dignida-
para siempre jamás, y se escaparán de la muerte
des y señoríos y riquezas: todo esto es mentira y
eterna y de los tormentos eternos del infierno,y que
falsedad, que no es sino diablo Satanás, enemigo de
esto se les predica para que tengan noticia de cómo
Dios y de los hombres: y el otro dios que os deja-
se han de salvar.
ron vuestros antecesores llamado Huitzilopochtli, no
Es también necesario avisarles acerca de los de-
es dios sino embaidor, hechicero, nigromántico y
funtos, porque tienen algunos errores contra la fe
destruidor.* Lo mismo es de Camaxtle y de Taras,
católica; el uno es que dicen que es señor del in-
dios de los de Mechoacán. Lo mismo de Payza/
fierno un dios que llaman Mictlantecabth y por otro
y de Quetzalcoatl, los cuales fueron hombres malva-
nombre Z7zontemor, y por otro nombre Acolnabua-
dos y nigrománticos y que en las cosas de la guerra
catl, y que tiene su mujer llamada Mictecacibuatl, y
hicieron grandes hazañas por destruir 4 sus enemi-
que todos los que morían iban delante de €l á pre-
gos y ampliar sus reinos. Otros muchos hombres y
sentarse por sus vasallos y le hacían ofrendas: esto
mujeres canonizaron por dioses porque hicieron é
es contra la fe católica, porque solo Dios Padre,
inventaron artes y granjerías y maneras de vivir
Hijo y Espíritu Santo es Señor del cielo, del mun-
para los hombres, como son Yacatecubtli, dios de
do y del infierno, y el infierno es cárcel en que Dios
los mercaderes, y por otro nombre Yacacoliubqui,
encierra todos los condenados que murieron sin fe,
Amimitl, y muchos que fueron hombres; y de las
6 con ella en pecado mortal, y estarán allí encerra-
mujeres Cibracoatl, la cual, según las señas que dan
dos para siempre jamás en grandísimos tormentos,
es Eva, y 7/azolteot!, que era Venus, Chicomecoatl,
más y mayores de los que ellos pintan. El otro error
que era diosa de los mantenimientos, y otras mu-
es que dicen que en el infierno está un río que se
chas mujeres que inventaron cosas provechosas para
llama Chicunabuatl, por el cual han de pasar los
la república, las canonizaron (como también hicie-
perros que matan con ellos, y de allí van 4 otro lp-
ron los antiguos romanos y babilónicos). Al sol
gar llamado Chicunaubmictlan, y dicen que en este
también canonizaron por dios, llamándole Tonativb,
lugar son aniquilados y se vuelven en la nada. Esto
y por otro nombre Cxawbtlebuanit!, y por otro nom-
es error contra la fe católica, porque todos los que
bre Xipi//i. También al fuego canonizaron por dios
van al infierno, para siempre jamás estarán en gran-
y le llamaron Xiubtecutli, y por otro nombre Ixcozaubqui. También tenían por diosa al agua, y la lla-
aniquilados, ni dejarán de ser malaventurados.
maban Chalchibuitlicue. También 4 la tierra cano-
nizaron por dios y la llamaban 7laltecubtli. A las
dísimos tormentos, que nunca tendrán fin, ni serán
Acerca de la gloria que después de esta vida se da á los que la merecen tenían también ciertos erro-
nubes y pluvias canonizaron por dioses, y al dios
res contra la fe católica. Lo primero es que decían
-
frutas y de yerbas, de frescuras y aguas, que llaman
y V. Torquemapa, lib. VI, cap. 39, al fin.
que el paraiso terrenal donde hay todas maneras de
1585]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
321
Tlalleca, es el lugar donde iban todos aquellos que
tender lo que Jes pueden y deben preguntar en las
morían de enfermedades contagiosas y de muertes
confesiones, y lo que les pueden y deben provecho-
desastradas, como de rayos 6 ahogados en el agua
samente predicar en los sermones, tocante á alguna
&c., y allí para siempre jamás gozaban de todas
6 algunas cosas de las que aquí se contienen, y po-
aquellas frescuras, flores y frutas, lo cual es contra
drán entender, por una palabra ó dos que oyan, ha-
la fe católica. Otro error tenían en decir que había
biendo visto este tratado, lo que no saben ni entien-
un lugar que se decía Tonacat/alpan en el cual rei-
den careciendo de la noticia de estas cosas, como
naba un dios llamado Tonacatecubth, adonde hay
algunos lo experimentan y han experimentado mu-
árboles que manan leche, y que van allí todos los
chas veces que son predicadores y confesores de los
niños recién nacidos, 6 pocos días después, y dicen
indios. Y también este libro se puede Jlamar breve
que andan allí mamando diversas maneras de leche
confutación de la idolatría. Por el mismo caso apro-
por aquellos árboles, y que vivían en aquel lugar
vechará mucho también este libro para los que van
para siempre en aquel deleite de mamar de aquella
de nuevo 4 convertir 4 los idólatras, para que no les
leche de los árboles. Esto es falso y contra la fe
hagan del cielo cebolla, ó de la cebolla cielo.
católica. El tercero lugar de la gloria decían que era
la casa del sol, y que iban allí todos los que morían
AL LECTOR.
en la guerra, 6 que morían después de atormentados siendo captivos en la guerra, y decían que en
RES maneras de cuenta se usan entre esta
el cielo donde el sol mora hay muchas flores, mu-
BE gente indiana de México, que es muy ne-
chas frutas y muchos deleites, y que allí hacían fiesta
Emm cesario que todos los curas y predicadores
al sol cada día cuando sale, y que solos los que tie-
y confesores las sepan y entiendan. La primera es
nen agujerada la rodela le podían mirar en la cara.
que trata de los días de todo el año que es el Calen-
Y también decían que después de cuatro años pasa-
dario, el cual contiene días y quintanas y meses.
dos de su muerte, las ánimas destos defuntos se tor-
Cada uno de los meses contiene cuatro quintanas de
naban en diversas maneras de aves de pluma rica y
á cinco días, que son veinte días, y las quintanas son
color fino, y andaban chupando todas las flores así
como semanas de los nuestros meses, y también son
en el cielo como en este mundo, como lo hacen los
cuatro en cada mes; y los meses indianos son diez
zinzones. El primer error es que el sol es dios y
y ocho en un año en el Calendario que escrito qué
tiene vida. El segundo que el lugar donde está y anda es ameno y lleno de árboles, flores y frutas. El
fiestas y cuántas son en todo el año. La segunda
tercero es que decían que después de cuatro años de
villa de años contiene cincuenta y dos años, y en el
eu muerte, acabadas todas sus obsequias se conver-
fin de estos cincuenta y dos afios celebraban un ju-
tian en diversas aves de pluma rica &c. En lo pri-
bileo muy notable. También por esta cuenta se sabe
cuenta es de los años, y por ella se sabe que una ga-
mero yerran en pensar que puede haber gloria ni
que un siglo contiene ciento y cuatro años, al fin de
contento perfecto sin ver á Dios Padre, Hijo y Es-
los cuales se celebraba otra vez el mismo jubileo.
píritu Santo. Lo segundo yerran en pensar que se
Usaban una cifra de estos años, y pusiéronla en el
convierten en aves y que gozan de las frutas y flo-
palo volador que hasta ahora se usa, donde está figu-
res en el cielo y en la tierra, donde ignoran y no
rado y misteriado el número de estos cincuenta y
creen el lugar del cielo empíreo y la gloria perfecta
dos afios, porque en él se multiplican cuatro por
que da Dios á todos los justos después de su Resu-
trece, que son todos cincuenta y dos. En lo alto del
rrección en cuerpo y en ánima, que no consiste en
palo ó viga se pone un argadijo cuadrado que se anda
flores ni frutas, sino en gozar de Dios viéndole con
al rededor, y de cada esquina cuelga una maroma, y
los ojos del alma para siempre jamás.
á ella se ata un mancebo, de manera que son cuatro
Estos errores ya dichos tienen aún muchos, y por
mancebos atados á cuatro maromas, y las maromas
mejor decir todos aquellos que aun tienen la fe ido-
están cogidas y revueltas al palo que está como es-
látrica en el buche. Y en este libro que se sigue, se
pigón del argadijo cuadrado que encaja en él; y
contienen muchísimos errores idolátricos, los cuales
cuando aquellos mancebos han de comenzar 4 vo-
aun tienén y creen los que tienen la fe de los dio-
lar,comienza el argadijo 4 andar al rededor, movido
ses antiguos y las ceremonias antiguas, según que en
por el peso de los que van colgados, y las maromas
Él se contiene. Habiendo visto lo que en él hay, así
se van descogiendo, y los que van colgados á ellos
los predicadores como los confesores podrán en-
van dando vueltas en torno de la viga, y las maro41
322
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mas son medidas por la longura del palo y un poco más, de manera que cada uno de estos que vuelan
[1583
ARTE ADIVINATORIA DE LOS MEXICANOS. .
da trece vueltas al rededor del palo ó viga que está
CAPÍTULO 1%
hincada en el suelo (sobre que se mueve el argadijo
De Los FUNDAMENTOS Y AUCTORIDAD EN QUE ESTÁ TENIDA EL
cuadrado) antes que llegue al suelo. Estas vueltas
significan la cuenta de los años que hay de jubileo á jubileo, y también allí se pone memoria de lo que
se ha de hacer en el jubileo, acabado este número
ARTE ADIVINATORIA EN TODO EL ORBE, SEGUN LO CUENTAN
LOS DOCTORES GRAVES QUE HABLAN DESTA SCIENCIA, LA CUAL EN ROMANCE Y EN LATIN $E LLAMA AsTROLOGÍA JuDICIARIA.
de años, que es la retificación del pacto idolátrico
ga tenido gran diligencia nuestro adversario
con los falsos dioses, y la obediencia de obedecer-
l| el diablo de sembrar por todo el mundo el
los y servirlos, y el sacar de fuego nuevo, todo lo
Arte adivinatoria, mentirosa y sin funds-
cual es cosa pestilencial y resurrección de la ido-
mento, y que se trata de diversísimas maneras en
latría. La tercera cuenta que estos naturales usaban era
diversas partes del mundo, porque los Judíos tienen una manera de adivinar las cosas futuras, y los
de veinte caracteres 6 medallas, pintados, en que
Caldeos tienen otra, y los Egiptianos otra muy di-
están pintadas unas figuras de aves y otras de ani-
versa destas otras: también los Árabes tienen otra
males y otras que no son ni animales ni aves, como
diversa, y los Griegos otra: los Latinos tienen su arte de adivinar diversa de las otras, á la cual lla-
es la medalla de la muerte y la de la vida y la de los
vientos. Cada una de estas medallas (4 las cuales al.
man Astrología Judiciaria, tan falsa y sin fundamen-
gunos llaman planetas neciamente) reinan por trece
to como todas las demás, porque se rigen en ella
días, y 4 estas medallas aplican diversas cualidades,
por las estrellas. Todas estas artes de adivinar, en-
por doctrina y instinto del demonio, porque esta es
tre las personas graves están tenidas por cosa de
su Arte adivinatoria, que unas tienen naturaleza de
mentira y de burla en todo el mundo, aun en tiem-
influir buena dicha 6 ventura 4 los que nacen, y
po de la gentilidad; y la Iglesia Católica Romana
otras tienen naturaleza 6 propiedad de influir mala
tiene esta arte detestada y anatematizada por sus
ventura 6 mala dicha 4 los que nacen en ellas, y
Concilios y Sacros Cánones. Viniendo 4 hablar
otras que tienen influencia de ventura indiferente á
del Arte adivinatoria que usan estos naturales desta
los que nacen en ellas. Para saber la ventura del que
Nueva Espafía, es entre ellos una cosa muy estima.
nacía 6 de la que nacía, los padres y madres tenían
da y provechosa á los que la usan, y los que la usan
gran diligencia en ir á informar á los maestros desta Arte, llamados Tona/poubgue, los cuales tenían estas pinturas en un libro que llamaban Toma/amat/, que quiere decir libro de las venturas de los que nacen. Esta cuenta es cuenta de días, porque toda ella con-
son muy estimados como profetas, y tienen grande
tiene doscientos y sesenta días, y no tiene que ver con la cuenta del Calendario ni de los años, porque la cuenta del Calendario tiene su fin en las fiestas de los dioses, y la de los años tiene su fin en algunas fiestas que por intervalos de años caían y son fijas, y en especial tienen su fin en la renovación del testamento 6 pacto que tenían hecho con los dioses y hacían de cincuenta y dos en cincuenta y dos años; y estotra tercera cuenta tiene su fin en saber la ventura de los que nacen, por razón de la variación de las medallas en que nacen, y del número de las ca-
sas de cada medalla, y por tener diverso fin no tiene que ver con el Calendario, ni con el número de los años, y por esto fué ficción y embuste juntar todas estas tres cuentas, y llamarlas Calendario.
interese della, porque todas las criaturas que nacen han de ser registradas y profetizadas cerca de su
ventura buena ó mala, destos profetas y adevinos mentirosos, los cuales para poner su oficio en seguro, por no perder sus intereses y estimación, y fue-
se loada de los que la venían 4 disipar, hicieron un embuste como en el prólogo se tocó, que revolvie-
ron esta Arte con el Calendario, y pusiéronle nombre de Calendario, y loáronle muncho delante de los predicadores del Evangelio, y los hicieron creer que no había en él ninguna tacha de cosas idolátri-
cas ni de sacrificios humanos, y que en sus principios fué inventado de personas de muncha habilidad, y que no idolatraban ni sacrificaban criaturas racionales, y que esto después acá fué inventado,
lo cual quitado, queda este Calendario muy limpio y digno de todo loor.
Esta afirmación fué creida por los ministros del Evangelio, porque los que la hicieron eran baptizados y eran tenidos por muy cristianos, y que no dirían otra cosa sino verdad, y aun no. tenían opi-
'
1583]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
323
nión que entre esta gente hubiese habilidad para
tenía cosas de idolatría y de ritos idolátricos y sa-
hacer un embuste como este, y así lo aprobaron y
crificios, para mostrar esta mentira pondré en este
loaron por palabra y por escrito, contra la cual apro-
tratado, por sus capítulos y por sus caracteres, dis-
bación yo hice una apología que se pondrá al fin de
tinctamente las tonterías que tenían, y los sacrificios
este tratado; y porque una de las cosas en que la
que hacían, y las fiestas movibles que en ella había
justificaron esta su Arte adivinatoria fué que no con.
(que aun son más que no las fijas del Calendario).
1584 93. Oración fúnebre en las Exequias del V. Mtro. Fr.Alonso Vera Cruz, del orden de S. Agustín, primer catedrático de Sagrada Escritura en la Universidad de México, por el P. Fr. Pedro Ortiz, religioso de la Orden de S. Francisco, Lector de
Teología de la Provincia del Santo Evangelio. México, 1581, en 4° Este titulo y esta fecha se encuentran en Beristain (tom. II, pag. 413), y aunque nunca he visto el libro, no he vacilado en cambiarle la fecha, porque habiendo
fallecido el P. Vera Cruz en Junio de 1584, mal pudo pronunciarse su oración
fúnebre en 1581. El título es, por supuesto, de la fábrica de Beristain.
1584
94. SVMMARIO| De las Gudulgencias p pervones, cà | cevivas a los Cotraves 9I tanctif=] fimo Sacraméto, bititivo lal| Sgletia, vdde etta
inftituy||da la dicha cofvadia, (i pudieren, Ton llos (iguientes. Un gran cuadro formado con PY y 483: en el centro un grabado con dos ángeles adorando el cáliz y la hostia: arriba cinco grabaditos de santos, y otros tres a
cada lado. Abajo del adorno:
CON LICENCIA.|| En Mexico, en cafa de Pedro Balli.|| M.D.Lxxxiij. Años. Son 4 hojas en folio, letra gótica: la primera, donde está la portada, no tiene número: las tres siguientes están numeradas II, III y IV: faltan las demás, y por
todas serían a lo menos 8, porque hay signaturas A 2,
A 3 y A 4.— El texto co-
mienza en la vuelta de la portada, y tiene multitud de grandes letras iniciales. (El Sr. D. José María de Ágreda me comunicó este fragmento desconocido.)
El Sr. D. A. Pinart, desde S. José de Costa Rica, me avisa que en la Iglesia
Parroquial de Cartago existe, muy maltratado, un ejemplar de otra edición anterior de este libro. Esta es su descripción:
*| Summario ve las Indulgencias p pervones|| concevivas a los cofraves del Sanctitsi=||mo Sacramento, bifitanvo la Fgle=||fla Donde efta int
titupda la vi=||cha cotravía, fi pudieren||fon los figuientes.
324
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1584
Siguen unos grabados, que según el calco imperfecto de la descripción debea
ser los mismos de la edición de 1584, 6 muy semejantes, y abajo:
.
EN MEXICO.|| En cafa de Pedro Ocharte|]
MDLXVIIJ años.
Son 6 fojas en folio, letra gótica, y lo que queda del colofón es esto: €
9
9
9
999
9
ees
99
999
s s s s
9
9
o
9
999
9
99
99
n n n n n V
9
9
9
9
99
9
99
9»
e
MO facramen=
mento en [a gran clbvad ve fülexico, en cata ve Pedro Oeharte, con licécia
del muy HFluttre p R. Señor von
tray Al0TO ve Múótutar, Ar= robítpo meritiflimo Y la dE
*
cha cíbdad a beite p Tels B octubre Y 1568
años yu
a
1594. 95. Psalterium Amphonarium (sic) Sanétorale, cum Psalmis et Hymnis, positis in suis locis propriis, uniuscujusque
diei festi totius anni, nunc primo cum licentia excussum. Un Calvario: el de la portada de la Psalmodia Christiana (n? 92). MEXICI || Excudebat Petrus Ocharte]] M.D.LXXXIIIJ. (V éase la fotolitografía.)
En folio mayor, papel marquilla, gruesos caracteres góticos, notas de canto llano, todo el libro de rojo y negro: multitud de grabados y grandes letras iniciales, algunas de dos colores.
Dos fojas con la portada y la tabla (letra romana), que termina en la tercera página. En la cuarta un gran Calvario (21 cent. por 16) y al rededor esta leyenda en
letras romanas rojas: FODERVNT MANUS MEAS ET| PEDES MEOS, ET DINVME| RARVNT OMNIA OSSA MEA.— Fojas 1á 300. No hay al fin pié de imprenta. Termina Haus 3Deo.|| Regíltrum || &c. En una foja sin
numerar que sigue á la 83, un gran grabado historiado de los apóstoles S. Pedro y S. Pablo, y debajo tres grabados de otros tres apóstoles: estos mismos cuatro grabados están repetidos á la vuelta.
Libro de coro ejecutado con esmero, y notable trabajo de nuestras primeras prensas totalmente desconocido, hasta hace poco que vino á mi poder el ejemplar descrito. Véase el n? roo. (Para dar idea de la ejecución de esta obra se acompafia una reproducción fotolitográfica de la foja 894)
RIVM. cil y PSALTE m Sandorale,
s§ Anip honariu
"f Palmis, & Hymnis, pofitis in
T4 fuislocis proprijs vniufcuiulq, 4 Ni diei fefti totiusanni,núc primo |
cum licentia excufsum.
MEXICI
8 Excudebat Petrus Ocharte: M.
D. LXXXIIIL
:
SYOW
SANCTORVM EIV
ITVLVN ININOG
"niopyody
"SHIGE
A.L2ads
-
NI
Zz O e FA
2» [^2] O = (ye) > Pad
vereegruamp-
ceuodgdmug
AN
IG 1| p UitüdaoXd
op n"Seodgi
ew
Qo
=$ , T e t 3 rap eae Me
[ox
|Cd , A
pee ip
~
1585]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
325
1585 96. ESTATVTOS||GENERALES DE BARCELONA, PARA LA Familia Cifmontana, de la Orden de nueftro Seraphico|| Pa-
dre S. Francifco: los quales por mandado de nueftro. R.|| P. Fr. Francifco Goncaga, Miniftro general, fueron reforma||dos y
de nueuo recopilados, por ciertos Padres para ello di| putados refcebidos y aprobados en el Cap. Gñal Interme||dio de la familia Cifmótana, celebrado en la ciudad d Tole||do, en el infigne Cóuéto de S. Iuan de los Reyes, de la fanéta||Pro-
uicia d Caftilla, en el año de nfo. S. Iefu Crifto de. 1583. Un Calvario.
|
Y fueron confirmadas por nueftro Reuerendifsimo. P. Ge || neral, có efpecial auctoridad Apoftolica, d le fue concedida.|| En Mexico, con licécia, en cafa de Pedro Ocharte. 1585. En 4?, letra romana, 135 ff. Comprende también los Estatutos generales de las Indias. No hay colofón.
( El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M* de Ágreda.— El del Sr. Ramírez [n° 307], incom-
pleto, £7.7 =$ 36.75.)
1587 97. BSINSTRVCCION é || NAVTHICA PARA EL BVEN| Vso y regimiento de las Naos, su traga yly gouierno conforme
‘a la altura de Mexico.|| Cópuefta por el Do&or Diego garcia del Palacio del Cófejo de fu Mageftad || y fu Oydor en la Real audié-||cia de la dicha Ciudad.|| Dirigido, al Excellentiffimo Señor D. Alvaro Manrique, de||cufiiga,
Marques de Villaman-
rique, Virrey, Gouer-||nador, y Capitan general deftos Reynos. Un escudo de armas.
Con licencia, en Mexico, en cafa de Pedro || Ocharte. Año de 1587.
En 4°, letra romana. 4 ff. preliminares. Fojas 1 4156: grabados en madera. In-
terlocutores un Montañés y un Vizcaíno, como en los Diálogos Militares. Un Vocabulario náutico ocupa desde la foja 129 hasta el fin.
326
"BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1587
(El ejemplar descrito pertenecía al Sr. Pbro. D. Agustín Fischer: se vendió en Londres, Junio de
1869, en £6.12 8. 6 d.=§ 33.12.)"
AL Doctor Dizco Garcia DE PaLACIO nacio en Santander, de una wen) familia de marinos, é hizo sus estudios para seguir esa carrera, instruyéndose especialmente en las cosas de
‘China y Filipinas. No sabemos por qué motivo varió de propósito y se dedicó a
las letras. Trasladado a Indias y pasan-
do de la teoría a la práctica de sus primeros estudios, ensayó las condiciones
de las maderas indígenas para aplicarlas
a la construcción naval; hizo tejer lonas
de algodón: experimentó las jarcias que
le ocurrió fabricar con el benequen, objeto hoy de tan activo comercio en Yucatán; dirigió la obra de dos galeones de á mil toneladas, hechos con excelente cedro; escribió relaciones, informes y proyectos para la construcción de otros bu,ques y para aventajar el comercio y la navegación. Con estos antecedentes, ya no sorprende que un togadoimprimie.ra las dos obras de arte militar y náutico que registramos en el presente catálogo. Las primeras noticias que tenemos de sus empleos se refieren al año de 1576, en que era oidorde la Audiencia de Guatemala, y como tal fué nombrado para visitar algunas de las provincias de su distrito, en cumplimiento de órdenes reales. Dió cuenta de su encargo en una interesante relación, cuyo original, fechado à 8 de Marzo de1576 y firmado por el autor, existe en mi poder. Herrera usó bastante de ella para el libro VIII de su cuarta Década. En 1840 nos dió 'Mr. Ternaux- Compans una traducción francesa en su Recueil de Documents et Mémoires Originaux sur l' Histoire des Possessions Espagnoles de l’ Amérique à diverses époques de la Conquéte: volumen suelto 1 Ví este libro el año de 1867, y entonces no tomé de él más que el título. Cuando después quise ampliar mis apuntes, aquel ejemplar había des. Aparecido de entre nosotros para siempre, y no he logrado encontrar otro, El Sr. D. Cesáreo Fernández Duro en sus interesantes Disquisiciones Náuticas
que no forma parte de la conocida Colección en 20 volúmenes, publicada por el mismo autor. El primero que dió á luz el texto español, con traducción inglesa al frente, notas y mapa, fué Mr. Squier en el n? 1 (y único) de su Collection of rare
and original Documents and Relations concerning tbe Discovery and Conquest ofAmerica, chiefly from the Spanish Archives (N. York, 1860, 4to. men.): edición más hermosa que correcta. Mr. Squier, que recorrió los lugares visitados por el oidor Palacio, da testimonio de la exactitud
de sus descripciones, y asegura que la de
las ruinas de Copan es la mejor que se conoce. Después se incluyó la relación en el tom VI de la Colección de Documentos inéditos del Archivo de Indias. Hallamos luego, que por comisión de
la Audiencia, y á 4 de Diciembre del mismo año de 1576, celebró el oidor Palacio un contrato con Diego López de Trujillo, en Honduras, para la conquista y poblacion de la provincia de Te
zigalpa. En 8 de Marzo de 1578 dirigió
al rey una carta, que original existe en el Archivo de Indias, entre los Papeles tocantes á las islas de Poniente, 1570—1588, con el título de Carta al Rey sobre la Conquista y Pacificación de las Islas Filipinas, y las ventajas de bacerse la navegación para ellas desde el puerto de Fonseca. Aspiraba Palacioa ser gobernador de aquellasislas, y ofrecía reducirlasá su costa, si la corona le concedía el empleo; mas parece que la petición no encontró buena acogida. Existe otra carta del oidor Palacio, y es la que el 30 de Abril de 1 579 escribió al rey desde el puerto del Realejo en Nicaragua, dándole cuenta de los daños cauhabla de la obra con elogio en diversos lugares, y aun copió 19 capítulos de ella. Véanse las págs. 45, 133, 232, del tom. I; 28, 210 del IV; 43 del V, y
7 del VI. En el Catálogo de la Biblioteca de Salvé
se anota un ejemplar con el n° 3775.
1587]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
327
sados por el corsario Francisco Drake en las costas del Perú. Debió pasar 4 México el año de 1580, porque en los primeros días de 1581, es
pasajeros, trasbordaron el cargamento é incendiaron el buque. Los pasajeros, abandonados en aquel lugar desierto, habrian sin duda perecido; pero por fortudecir, el 24 de Enero, se graduó de Doc- na el fuego no consumió más que una _ parte del galeón, y como mejor pudieron
tor en esta Universidad, de la cual fué rector: también Oidor de la Real Au- tornaron á aderezarle y ponerle en esta-
diencia y Consultor del Santo Oficio. Aquiimprimió las dos obras de que hacemos mención en esta Bibliografía: la Instrucción Náutica y los Diálogos Militares, que dan testimonio de las inclinaciones bélicas del autor. Pronto se presentó ocasión de ponerlas á prueba, porque en Septiembre de 1587, el virrey Marqués de Villamanrique le encomendó el mando de una expedición que debía salir de Acapulco en busca del famoso Francisco Drake, quien había hecho algunos
desembarcos y robos en las costas del Pacífico. Reunida la expedición en el
puerto, se supo que Drake, después de
aber saqueado varios pueblos, había de-
jado aquellos mares, y con esa noticia
se suspendió el embarque. En el entre-
do de navegar. Llegados á puerto, dieron noticia de lo ocurrido, y entonces el Virrey dispuso que Palacio saliera al mar en seguimiento de los ingleses. Así se hizo; pero había pasado tanto tiem-
po, queve en vano,porque los enemi-
gos, atravesando el Paci co, se habían dirigidoá Europa por la vía de las Indias Orientales, y no se pudo dar con ellos, quedando asi en duda si el oidor
era tan propio para ejecutar como para
establecer reglas de guerra. La historia no vuelveá hacer mención de él. La Instrucción Náutica es uno de los libros que la Real Academia eligió para comprobar las voces de su gran Diccionario de Autoridades. (Nic. Antonio, Bid. Hisp. Nova, tom. I, pági-
tanto los ingleses, apostados en las costas de Californias, sorprendieron y apre-
na 284.— Torguemapa, Mon. Ind., lib. V, capítulo 26.— Cavo, año 1587. — BERISTAIN, II, 428. ALAMÁN, Disert., tom. III, Ap.pág. 17. —Sguier,
ricamente cargada. Echaron en tierra los
quisiciones Náuticas, ubi supra.)
saron la nao de Filipinas “Santa Ana,”
Collection, págs. 13-16.—FernÁnDez Duro, Dis-
1587 98. CONSTITV||TIONES ORDINIS FRA|| TRVM EREMITARVM || SANCTI AVGVSTINI||
Nuper recognitz, & in amplio-
rem formam||ac ordinem redacta.
|
Un escudo. MEXICI.|| Excudebat Petrus Ocharte Cum Licentia.|| Anno. 1 587.
En 8°, letra romana.
Vuelta de la portada, licencia del virrey Marqués de Villamanrique al provin-
cial de S. Agustín Fr. Pedro de Agurto para que pueda reimprimir las Constituciones de la orden, impresas en Lisboa en 1582. 8 ff. preliminares, inclusa la portada. Texto, ff. 1 4 225.— Index, 42 ff. sin numerar. Más una hoja con un grabado de la Virgen y el Niño.
(El ejemplar descrito es del Sr. D. J. M. de Ágreda. — Vendido, Ramírez [n? 240], £ 26 =$ 130.)
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
328
[1589
1589
99. FORMA Y MODO)||De fundar las cofradias del cor-f don de nfo P. S. Fracifco, y admi|| tir los cofrades dellas, có el Súma||rio d las gfas é idulgécias, q ganá || cócedidas por nfo S. P. Sixto V. Un escudo pontifical.
En Mexico, con licencia.|| En cafa d Pedro Ocharte. 1589.
A ambos lados de la portada hay toscos grabados del cordón de S. Francisco. En 8°, letra romana. A la vuelta de la portada comienzan los preliminares, que concluyen en la foja 18 fte. El texto ocupa desde la foja 18 vta. hasta la 76; esta, que es la última del libro, no está numerada. (El ejemplar descrito era del Sr. D. J. F. Ramírez.)
1589 100. Antiphonarium. Falta la portada. Comienza el libro por una hoja sin folio ni signatura; en ella se lee por principio esta advertencia, en letra romana: Ap CLERUM RoMANAM CURIAM IMITANTEM.
Accipite gens fancta regale facerdotum, cetus chorid; vniuerfi, hierarchise ecclefiafticee: qui catholicam fidem ac angelicam hierarchiam imitamini. Iucunditatem
laudum domini ac iubilationis veftre Antiphonarium, videlicet Dominicale & feriale ac folénitatum domini Sabbaoth, cum Hymnis qui aliqualem difficultatem
ingerunt modulátibus. Inuitatorijsd; ac alijs, que deficiebant integratum. Et quia
nemo tam linceis oculis quin offendat, & imprefforie arti quafi impofsibile eft (vt exemplaria noftra manifeftant) non exorbitare: fi quid finiftrum inuentum fuerit, veniam date. De bono vero opere non tantum fonoris vocibus, fed etiam cordium iubilis Deus femper laudetur. Amen. Valete. Sigue la Tabula Officiorum buius Antipbonarij &c. A la vuelta un gran Calvario
(el mismo del n? 95), con esta leyenda al rededor en letras góticas rojas: Adara-
mus te Chrifte: 7 benevil| cimus tíbi: quía per fanctam|| crucem tuam Redemitti mundum. En folio mayor (0,40 X0,26), papel marquilla, gruesos caracteres góticos, notas de canto llano, todo rojo y negro, iniciales de uno y de dos colores, muchos grabados. En la ejecución tipográfica, este libro es enteramente igual al Psalterium (n? 95) y tan notable como él. Fojas 1 á
132. Aqui, según se advierte por el folio y por la signatura, falta uma
hoja que probablemente era un grabado ó portada historiada que algún bárbaro
1589]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL. SIGLO. XVI.
329
arrancó.—Siguen ff. 2 á 135, que comprenden la Semana Santa. Nueva numera-. ción, ff.
14 62. A la vuelta de la última el colofón, impreso en letras rojas:
Soli 3Beo honor c gloria|| Explicit bolumé Antiphonarij ve téporel| bna
cum aliquibus Bymmnis notatís Tumma cura, longitsimisó; || vigilijs per— fectum, correctum: nuperrime reuifum v emendatd.||Imprefumg; Mextel; apud Petrum Ocharte. Annollincarnationis vominice. 1589. |Regíltrum &c. (El ejemplar descrito está en mi poder.)
En las actas del Cabildo Eclesiástico se encuentra la siguiente noticia: * En cabildo de 12 de Febrero de este año de 77 se mandó dar libranza de 40 pesos de tepuzque á Pedro Ocharte impresor de libros por un Antifonario para
esta Santa Iglesia.” Por la fecha se ve que no se trata del presente. ¿Imprimiría antes otro Pedro Ocharte, ó la compra fué de uno impreso fuera?
1591
101. Primera Parte de los Problemas y Secretos Maravi-
llosos de las Indias. Compuesta por el Dr. Juan de Cárdenas, Médico. Dirigida al Ilustrísimo Señor D. Luis de Velasco, Virrey de esta Nueva España. Un escudo.
Con licencia. En México. En casa de Pedro Ocharte. Año de 1591. (Véase la fotolitografía.)
|
En 8? pequeño: letra romana. 8 ff. preliminares, sin numeración, y 246 numeradas. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M. de Ágreda.)
Ripe 4s noticias que tenemos del Doc-
y]
TOR CÁRDENAS, pueden verse en
Menlll el articulo Los Médicos de Méxi-
co en el Siglo XVI, adjunto al n? 57 de este Catálogo, pág. 173. El libro de los Problemas no tiene hoy utilidad práctica; pero además de darnos á conocer lo mucho que el autor había observado y estudiado en edad todavía temprana, es curioso y útil para saber cómo se explicaban entonces muchos fenómenos naturales de las Indias. El contenido de los tres libros en que se divide la obra se ve en la ‘‘Suma de
lo que en el discurso de este libro se tra: ta,” y es del tenor siguiente: “Trátase en el libro primero, del sitio, temple y constellación desta tierra, dando la razón y causa de extrañas propiedades, que en ella succeden, como es temblar, haber tantos volcanes, tantas fuentes de agua caliente, llover en verano y no en invierno, darse á cada breve espacio de tierra una parte de tierra fría y otra de muy caliente &c. Y con esto otras muchas curiosidades. ** En el libro segundo se trata copiosamente del beneficio de los metales, 42
330
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
dando la razón por qué se echa sal en los montones de metal para sacar la plata, y por qué se pierde tanto azogue cuanto se saca de plata. Por qué asimesmo unos metales dan más presto la ley que otros, con otras muy galanas preguntas. “Trátase también en este mesmo libro, de algunas plantas de las Indias, como es del Cacao, del Maíz, del Chile, de las “Tunas y del Tabaco &c. Declá-
ranse asimesmo muy en particular las
propiedades del Chocolate, las del Atole y las del humo del Piciete. ** En el libro tercero se trata de las propiedades y cualidades de los hombres y animales nacidos en las Indias, como es decir que por qué los españoles que en esta tierra nacen son á una mano de vivo y delicado ingenio; y si es verdad que viven menos que los nacidos en la uropa, y por qué encanecen tan pres-
to; por qué hay tantos enfermos del estómago; por qué á las mujeres les acude su regla con grandísimos dolores; por quéa los indios no les nace barba; por qué no hay éticos en las Indias; por qué no rabian en ella los animales &c.” Para dar idea cabal de una obra como esta, en que se tratan innumerables materias, sería preciso hacer extractos más extensos de lo que permite la indole de mi trabajo. Pero en atención á lo muy raro del libro (no he visto más que un ejemplar de él), daré el índice de sus capítulos. Asi, a lo menos, se conocerán las cuestiones 6 “problemas” de que trata el doctor, y solamente añadiré algunos breves extractos, para hacer menos árida esa enumeración. Libro Primero.— Cap. I. En que se da principio á esta Historia Natural.
Cap. II. En que se da la causa por qué todo lo más desta tierra de Indias sea de temple caliente y húmido.
Cap. III. Por qué causa el abismo y centro desta tierra tiene en sí tantas cavernas: decláranse también otras curiosas dubdas.
Cap. IV. De qué procede en las Indias hallarse en pequeño espacio una parte de tierra fría y otra de muy caliente.
[1591
Cap. V. Por qué causa la media región del aire. está en las Indias tan cercana á la tierra,
y
Cap. VI. Por qué causa si en las Indias estamos
á la sombra sentimos gran frío, y si al sol nos abrasamos de calor: dáse también la causa de haber en:
los tiempos tantas y tan súbitas mudanzas.
_
Cap. VIT. Por qué causa todas las costas y puer-
tos de mar en las Indias son por extremo calientes.: Cap. VIII. Cuál sea la causa de ser todas las tierras calientes de Indias fértiles y viciosas por el invierno.
Cap. IX. Cuál sea la causa por qué en las Indias tienen los árboles las raíces sobre la tierra. Cap. X. Por qué causa los árboles que son ns.
turales desta tierra jamás pierden la hoja como loa. de España.
Cap. XI. Por qué causa en todos los tiempos del año se coge en las Indias trigo, maíz y todo género de fruta y semilla.
Cap. XII. Por qué causa son habitables las In-
dias, estando dentro de la tórrida zona.
El autor resume su resolución del problema en estos términos: ‘‘Ansi que concluimos diciendo, que las Indias son habitables en todo tiempo por corregirles el calor las lluvias, las sierras nevadas, la igualdad de los dias y noches, y sobre todo el altura de los lugares, mediante la cual gozan perpetuamente de aires que las refrescan y bañan.” Cap. XIII. Por qué causa son las lluvias en Indias por tiempo de verano, y no en invierno.
Cap. XIV. Por qué causa en algunas provincias
de las Indias caen grandísima copia de rayos, y en otras por milagro se han visto caer. Cap. XV. Por qué causa el sereno de las Indias
es mucho más enfermo que el de otras provincias. Cap. XVI. Por qué causa sucede en las Indias. temblar tan á menudo la tierra.
** Pues digo agora que como el indiano abismo es cavernoso, y la parte superficial de la tierra muy densa y apretada, sucede que los vapores que con la fuerza del sol se resuelven de la humidad del centro, muchas veces no pueden
salir afuera; por cuanto con mucha faci-
lidad se cierran y aprietan los poros de la tierra, por donde habían de salir, y á esta causa, buscando salida y respirade-
ro, hacen muchas veces temblar y estre-
1591]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mecer la tierra: y esto se responde al problema.” Por esta solución se ve á lo menos que el Dr. Cárdenas conocía la inmensa fuerza de expansión del agua vaporizada. Los temblores de tierra van disminuyendo aquí notablemente en número y en intensidad. ; Cap. XVII. De qué procede haber en las Indias tantos volcanes.
. Cap. XVIII. De qué procede haber en las Indias tanto número de calidísimas fuentes...
_ Libro II.— Cap. I. En que se declara la causa por qué criándose el oro en las profundas minas y
ocultos entrafías de las muy altas sierras de Indias, se viene á hallar después en los ríos y costas del mar.
Es curiosa la teoría del autor acerca de la formación de los placeres de oro. Comienza diciendo que aunque los planetas influyen generalmente en todas las cosas, cada uno ejerce influjo especial en aquellas con las cuales tiene particular amistad, y prosigue así: ““Según esto, derechamente se debe presumir que nin‘in planeta mereció con mejor título in-
fluir sobre el oro como es el sol, pues
entre todas las especies que hay de metalés, ninguno, con muchos quilates, puede igualar al oro, y asi es realmente, que del sol recibió el oro su resplandor, hermosura, excelencia y señorío sobre todos los metales; de él participó ser amigo del corazón, sobre quien el sol tiene tanto predominio: finalmente, todos los buenos accidentes, cualidades y propiedades que hallamos en el oro, las recibió
y participó en el aspecto de este tan excelente planeta, y en todo le comparó y asemejo a si. “‘Otrosi debemos considerar que entre las admirables propiedades que el sol oomunicó al oro, su tan familiar y amigo, le dió una que no es poco propia y natural de todas aquellas cosas que tieren entre sí gran conveniencia y amistad; y esto fué una propensa y muy natural inclinación de no apartarse el oro de su presencia, sino seguir de ordinario la hermosura y resplandor de sus rayos, y así tanto cuanto es más amiga la plata (por ser fría y húmida) seguir la frial-
331
dad y humidad del abismo, tanto más
apetece el oro subir á la superficie de la
tierra, por gozar mejor del sol su familiar planeta, y por el consiguiente, de criarse en las muy cálidas é hirvientes regiones.
“Tiene asimesmo otra propiedad el oro, que acaba de confirmar la dicha amistad, y es que como el oro se cría' siempre con aquel deseo y natural apetito de ir siempre siguiendo la presencia hermosura del sol, toma de ordinario aquella figura ó forma que más dispuesta le sea para le ir a buscar, y asi mucha parte de él, en lugar de criarse entranado y arraigado con la misma sustancia de la piedra donde se cría, antes procura apartarse de ella, tomando forma redonda y granujada, para más fácilmente le salir à buscar; y esto todo se ha como fundamento de la respuesta. ** Digo, pues desta suerte: es verdad cierta y averiguada que el oro, como otro: cualquier metal, se cría en las entrafias de la tierra, aunque no en lo muy profundo, por no apartarse mucho del sol, cuya amistad tanto ama: después ya de formado en grano (hablo del que esta figura toma) llegan los rayos del sol, que representan la misma virtud que el sol, y como es propio de amistad llamar y atraet á si la cosa amada, atraen y llaman al oro con quien tanta amistad y familiaridad tienen: por otra parte, como el oro ama tanto esta subida, y este llegarse y acercarse al sol, va poco á poco, mediante el impulso de la tierra, subiendo arriba en forma de granos, hasta llegar a la superficie de la tierra; y ama tanto esta subida, que se ha de presumir, que si hubiera cuerpo firme en quien estribar, fuera subiendo hasta abrazarse y unirse con el mismo sol; pero como no halla en quien estribe, quédase sobre la haz de la tierra, gozando del sol y de sus
hermosos rayos.
|
** Puesto ya en grano sobre la mesma tierra, sucede que como de ordinario se cría en montes y cerros muy altos, vienen las lluvias y fuertes aguaceros (cuya
332
BIBLIOGRAFI4 MEXICANA DEL SIGLO XVI
propiedad es Jlevarlo todo abarrisco) y
con el raudal é impetus de las corrientes, arrebátanlo á vueltas de la arena, y llévanlo consigo hasta dar con él en los propios ríos y costas del mar y esa es la causa por qué en los arroyos que bajan de las sierras, mayormente en aquellos heridos que al bajar de los montes hacen las corrientes, y en las mismas laderas y sabanas, se suele liallar gran cantidad de Oro; y esto se da por respuesta del problema." Cap. Hl. Por qué causa 6 4 qué fin se echa la sal y el azogue en Jos montones de metal, para haber de sacar la plata.
Cap. III. Por qué causa para haber de sacar pla-
ta por azogue, se pierde tanto de azogue cuanto se saca de plata.
Cap. IV. Por qué causa dan unos metales más
[1593
““brantase el ayuno, y una precipitación * de que también el chocolate.” Asegura que cuando se presentó el original 2 sw censura, “no traía esa resolución, nt aum “movía la duda. Luego le pareció al au““tor añadirla, y se imprimió sin exami““narla.”
Cap. X. Por qué causa sucede que e) chile 6 la pimienta, mientras más se tuestan menos calor dan. Cap. XI. Por qué causa las tunas restrifien el vientre, y provocan tanto la orina.
Cap. XII. Por qué causa el zumo de la yuca si se toma crudo mata, y cocido es muy buen mante. nimiento.
Cap. XIII. Por qué causa la coca y el tabaco, trayéndose en la boca dan fuerza y mantenimiento a] cuerpo.
Cap. XIV. Por qué causa se tiene y juzga el ato»
le por sano mantenimiento para todas complexie-
presto la ley que otros. Cap. V. En el cual, por breves razones, se satis-
nes y enfermedades.
face á otras galanas y curiosas dubdas que acerca del beneficio de los metales se ofrecen. -Cap. VI. Por qué causa, siendo frigidisimo el azogue, se curan con él enfermedades muy frías:
se coge en las Indias es toda en general agria.
vicabra.
trátase de la calidad del azogue. Cap. VII. Cuál sea la causa que siendo frío el
rificar el azúcar se le echa encima de la forma una
cacao, haga en nosotros efectos de mucho calor: trá-
pella de barro.
tase copiosamente del chocolate.
Cap. VIII. En el cual se acaba de declarar la
Cap. XV. Por qué causa la miel de abejas que Cap. XVI. Por qué vía y orden natural se engendra la piedra bezaar en las entrafías de la cerCap. XVII. Por qué causa, para blanquear y pu»
Cap. XVIII. En que se declara en particular laa
propiedades y virtudes del Piciete, y cámo se debe
naturaleza, propiedades y efectos del chocolate.
usar de su humo.
No da el autor opinión general en pró 6 en contra de esta bebida, sino que la tiene por buena ó por mala, según el temperamento de las personas que la toman, y circunstancias en que la usan. D. Nicolás Antonio y Beristain dicen que el Dr. Cárdenas escribió otro tratado especial (que no he visto) intitulado: Del Chocolate, qué provechos haga, y si es bebida saludable ó no. México, 1609, en 8?
El autor se muestra gran partidario del Picietl (6 Tabaco), diciendo, por modo de exordio: **Querer agora contar las virtudes y grandezas de esta santa yerba, las enfermedades que con ella se curan y han curado, los males de que a millones de hombres preserva, será proceder en infinito: sólo baste, para encarecimiento, que si el tabaco, por su mal olor, no fuera aborrecido de muchos, nt la genciana, ni la aristolochia, ni el muy preciado eupatorio llegaran á competir con él, porque es esta preciosa yerba tan general en todas las humanas necesidades, que á sanos y enfermos, en bailes
Cap. IX. En el cual se pregunta y declara si con
el chocolate, cacao y otras bebidas se quebranta el ayuno.
La resolución á esta duda es por la afirmativa. Dávila Padilla (lib: II, capítulo 84) se queja de que habiendo sido él uno de los aprobantes de este libro, corra con su aprobación ““una falsedad “Stan grande como decir que el vino que-
y regocijos, en trabajos y enfermedades causadas de frialdad, agora se aplique por la boca, agora en ayuda, agora se tome por defuera, agara por la parte de
1591]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
dentro, en hoja, en zumo, en polvo, en cocimiento, en forma de ungüento, de untura ó de emplasto, de todas suertes, y en todas coyunturas nos socorre.... Y por no enfadar, me atrevo á decir que no crió la Naturaleza yerba más sancta y medicinal, y así con razón muchos le nombran la yerba sancta.” Habla luego del uso de fumar, ya desde entonces general en esta tierra, y dice:
333
ba; y asi vemos 4 muchos que con él echan témpanos de frialdad, que mal año para haber tomado las unciones, y suele quedar un hombre, después de haberle tomado, tan descansado y aliviado de sus males, que con aquello parece que descansa, reposa y queda contento; y así con justa razón hay millones de gentes que se olvidarán de lo que ha de comer y beber, y no de traer consigo la santa ** Contar quiero del piciete el más extra- yerba: que no sé yo, por cierto, de qué fio modo de medicina que en toda el ar- yerba ni medicina del mundo se puede te médica jamás se imagina, y esto sólo decir la mitad que se ve y experimenta he visto usar á los naturales desta tierra, de esta. **Cuando me pongo a imaginar quién de quien los negros y muchos españoles y aun las mujeres lo han deprendido, y haya sido el inventor de chupar este hues que toman esta yerba, y después de mo del piciete, supuesto que hasta hoy seca y molida, la envuelven en una otra autor ninguno lo ha escripto ni hecho hoja ó cañutillo, y encendiéndola por mención de él, sospecho que algún ángel una parte, chupan el humo por la otra, lo aconsejó á los indios, ó algún demoá fin de tragarlo; qué diré agora de los nio: que sea ángel está puesto en razón, admirables efectos que de tomar este hu- porque él nos libra de tantas enfermedamo se siguen: diganlo los enfermos de des, que verdaderamente parece medicireumas, los flacos de estómago, los suje- na de ángeles; y que parezca ser remedio tos y dispuestos á hidropesia, los asmati- de demonios, también lo está, porque si ponemos á mirar al que lo está chucos, los que padecen dolores antiguos, nos mayormente causados del mal francés pando, le veremos echar por boca y napor humor frio, los soldados y gente del rices bocanadas de un hediondo humo, campo que duermen por esos suelos, su- que parece un volcán, ó boca de infierno; jetos á frios y aguaceros y malas ventu- pero invéntelo quien quisieren, que él ras, mediante el cual se alivian y descan- me parece, sabiéndolo bien usar y aplisar de sus trabajos, sufriendo con él, no cará nuestras enfermedades, remedio del digo ya las malas noches, pero la sed, cielo, tanto cuanto es dafioso, perniciohambre y cansancio: diganlo los indios so y pestilencial si no se sabe usar de él, . y negros mineros, pues mediante él des- y así me acuerdo haber visto á muchos cansan y se preservan de que la frialdad que de solo usarle sin orden, medida ni de los metales no les engrase y penetre: discreción, les ha sobrevenido no soladigalo, por concluir, toda esa gente que mente inflamación de hígado, riñones y habita por todas estas costas y tierras flema salada, pero muy finos tabardetes, cahentes de las Indias, donde desde el por el cual respeto me pareció poner menor hasta el mayor apenas pueden vi- aquí algunas reglas que sirvan de aviso vir sin él, y es realmente importantisi- al que con seguridad y augmento de su mo en las tales calurosas tierras, porque salud quisiere usar del dicho humo." Sefiala en seguida cuáles son las percomo con el calor del aire se debilita el calor natural del estómago, padecen los sonas que deben abstenerse de fumar, y hembres indigestión y empacho de es- añade que para aquellos á quienes contómago, y por el consiguiente engendran viene tal costumbre, la mejor hora es por muchas flemas y crudezas, todas las cua- la mafiana en ayunas, y después de la les se corrigen despiden y evacuan con cena. Pasando à descubrir los diversos el humo de esta bendita y medicinal yer- modos de fumar, dice asi: “Acerca del
334.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
instrumento con que se debe tomar,hay también duda, pues unos hay que le acostumbran tomar en unos cañutillos de barro ó de plata, ó de algún palo muy duro: otros le toman revuelto el tabaco en una hoja de maiz, ó en un papel 6 en cafiuto de caña: lo que acerca de esto se me ofrece es que el humo que se toma en cañutillo de barro, plata 6 madera, este tal va fortísimo, por cuanto en él sólo se quema la yerba, y no otra cosa que tiemple su fuerza; pero tomado envuelto en hoja ó en papel ó en caña, va ya más quebrantado el dicho humo, porque no es sólo el tabaco el que allí se quema, sino también la hoja ó caña en que. se envuelve; pero sobre todos es mejor y más seguro el que se usa envuelto en hoja de maíz ó de otro árbol, porque este tal, fuera de que va templado,
[1591
creta: al contrario verán al chapetón, como no se haya criado entre gente ciudadana, que no hay palo con corteza que más bronco y torpe sea: pues ver el modo de proceder en todo del uno tan diferente del otro, uno tan. torpe y otro tan vivo, que no hay hombre, por ignorante que sea, que luego no eche de ver
cuál sea cachupin, y cuál nacido en Indias. Pues venga agora una mujer de España, y éntre en conversación de muchas damas de las Indias: al momento se diferencia y conoce ser de España, sólo por la ventaja que en cuanto al tracender y hablar nos hace la española gente nacida en Indias á los que de España venimos. Pues pónganse á decir un primor, un ofrecimiento, ó una razón bien limada y sacada de punto, mejor viva yo, que haya cortesano criado dentro de no atosiga ni da aquel hedor que dá el Madrid ó Toledo que mejor la lime y componga. Acuérdome una vez, que ha-. apel y la caña, cuando se quema.” * Libro III.— Cap. I. En que se declara si los ciéndome ofertas un hidalgo mexicano, hombres que nacen y se crían en las Indias son de para decirme que, en cierta forma, temia vida más corta y breve que los de otras provincias. poco la muerte, teniéndome á mí por su Cap. II. Cuál sea la causa de ser todos los espa- médico, sacó la razón por este estilo: defioles que nacen en las Indias, por la mayor parte, vanen las Parcas el hilo de mi vida code ingenio vivo, tracendido y delicado. mo más gusto les diere, que cuando ellas. Comienza así este capitulo: ** Para dar quieran cortarle, tengo yo á V. Mrd. de muestra y testimonio cierto de que to- mi mano, que le sabrá bien añudar. Otro, dos los nacidos en Indias sean á una ma- ofreciéndome su persona y casa á mi serno de agudo, tracendido y delicado in- vicio, dijo: sirvase V. Mrd. de aquella genio, quiero que comparemos á uno de casa, pues sabe que es la recámara de su os de acá con otro rezín venido de Es- regalo de V.Mrd. A este mismo modo, y pafia, y sea esta la manera: que el nacido conformeá esta delicadeza, son las razoen las Indias no sea criado en algunas nes de los hombres que en Indias nacen, de estas grandes y famosas ciudades de y esto es en cuanto al hablar; pues en el. las Indias, sino en una pobre y bárbara entender y tracender no se muestran mealdea de indios, sólo en compañía de ios aventajados, pues verdaderamente cuatro labradores; y sea asimesmo el ca- entiendo que á ninguna cosa de las que. chupín 6 rezín venido de España criado se ponen á intentar y hacer (si hasta el fin en una aldea, y jüntense estos, que ten- perseverasen en ella) nos dejan de hacer gan plática y conversación el uno con el ventaja. Y esto bien claro se muestra en. otro; oiremos al espafiol nacido en las los lindos ingenios que todos à una maIndias hablar tan pulido, cortesano y cu- no muestran en estas escuelas de las Inrioso, y con tantos preámbulos, delica- dias, donde, si el premio de sus trabajos deza y estilo retórico, no enseñado ni no les faltase, serían monstruos de na-
artificial, sino natural, que parece ha si-
do criado toda su vida en corte, y en
compañía de gente muy hablada y dis-
turaleza."
!
|
Atribuye estas cualidades al temperamento sanguíneo, que dice ser común.
1591]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
en las Indias, y prosigue: ** Pero es necesario advirtamos una cosa que acerca de esto se me ofrece notar, y es que entendamos que así como es propio y natural de la sangre y cólera hacer los efectos que agora acabamos de declarar, asi traen consigo otra falta no pequefia, y es que como son humores calientes, delgados y ágiles, que con facilidad se mueven, así causan mudanza y variedad en
los hombres, haciéndoles poco perseverantes en sus cosas: y así realmente po-
demos decir que en esta tierra sobra en los hombres la viveza y falta la constancia y perseverancia en lo que se ponen á hacer, porque con el hervor y facilidad con que se comienza, no se persevera y
prosigue en ello, y esto lo hace el faltar el peso y asiento dela melancolía, la cual es fuerza que falte con el predominio de la sangre. También como digo lo uno digo lo otro, que esto es en cuanto al
predominio y calidad de los humores; pero como virtudes (segün dicen) ven-
cen señales, venciendo y yendo contra la
falta que les hace la melancolía, la entendida, tracendida y perspicaz gente indiana suple con su bueno y delicado ingenio la falta que en esto les pudo hacer naturaleza;y así tengo por muy cierto para mí, hay gente nacida en Indias, que no sólo en su vivo y delicado entendimiento, pero que también en peso, constancia y perseverancia, se pueden aventajar á otras naciones del mundo, como podríamos ver discurriendo y entrando en particular por ilustres y generosas casas de muchos, cuyos famosos descendientes ilustran y hermosean este Nuevo Mundo de las Indias. Lo mesmo podríamos ver por letrados sapientisimos de esta tierra á quien la cortedad de ella tiene sepultados, teniendo partes ara resplandecer y sefialarse en todas as universidades del mundo: así que podemos concluir que á la gente de esta tierra les compete la viveza y delicadeza de ingenio por naturaleza, y la constancia por propia virtud, repugnando a la complexión y composición que por
335
parte de los cuatro humores les compete, y esto les es más de agradecer." Cap. III. Cuál sea la causa de encanecer tan presto los hombres en esta tierra. | Cap. IV. Por qué causa por maravilla se hacen
calvos los indios como los espafioles, ni les nace
barba.
'
. Cap. V. Dequé procede haber en las Indias tan-
tos enfermos y tocados de este contagioso mal de las bubas.
Por la lectura de este capitulo venimos en conocimiento de que el mal venéreo no había perdido todavía casi nada de su primitiva fuerza, pues ““tan de veras aflije, apremia y atormenta á los hombres, sin hacer excepción alguna, que ya se usa decir en las Indias, que no es hombre honrado el que no tiene un cierto ramillo ó rastro de este achaque; y asi es tan negro de usado un parche de terciopelo negro en el rostro, un chichón en una sien, una señal con falta de hueso en la frente, que casi no se echa de ver en ello. Pues si hubiésemos de discurrir por menudencias, y notar en un
traer el color algo quebrado, un tener
no sé qué dolorcillos en las coyunturas, 6 unas postillejas y llaguillas en la boca.... sería todo esto nunca acabar; pero en fin, saquemos en limpio nuestro propósito, que es dar por cierta y averiguada conclusión, que el mundo no tiene provincia ni reino donde más este mal aflija, ni donde más azogue, guayacán, china y zarzaparrilla se gaste, ni más sen, epitimo, polipodio y hermodátiles se consuman enjarabes, que en esta tierra; y esta duda es la que se ha propuesto en el problema, es á saber, por qué causa más en esta tierra que en otra ninguna de las del mundo, reine el sobredicho mal, llamado, por la mucha usanza que
de él se tiene, fruta de la tierra.”
Según el autor, la naturaleza de este mal era desconocida, y opina ser contagioso, pues “siempre se viene á pegar de unos en otros, por la mayor parte por vía de torpes, sucios é inmundos actos, aunque también se pega por otras vías; pero hablo de lo que más en común su-
336
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cede.” Creía que se exacerbaba por el desaseo, y que la causa de ser tan general en las Indias estaba en el temple caliente y húmedo de la tierra. Respecto á su origen, se expresa asi: “Tengo por imaginación decir que este mal tuvo origen de los franceses, ni de los espafioes, ni de otra nación alguna, sino sólo de los indios, los cuales, al tiempo que estas Occidentales Indias se conquistaron, lo pegaron á los españoles, y estos lo llevaron a España, de donde se comenzó 4 derramar la maldita semilla y contagión del dicho mal por todo el mundo; y no queramos de esto más muestra que ver que no ha más que se conocen bubas en la Europa, de lo que ha que se ganaron las Indias; y digo más, que aunque los autores dicen ser este mal moderno, yo entiendo que es moderno para los de allá; pero para las Indias imagino que desde que indios las comenzaron á habitar, hay bubas en ellas, porque el propio temple y constelación de la tierra o trae consigo.
Los atacados de ese mal no eran recibidos en los hospitales, y por eso en 1540 fundó el Sr. Zumárraga, expresamente para ellos, el del Amor de Dios. Cap. VI. Por qué causa por maravilla se ven hombres éticos en las Indias.
Cap. VII. Por qué causa el indio chichimeco se
sustenta sin beber: dáse también la causa por qué en viniendo á poder de espafioles enferma y se mucre.
Cap. VIII. Por qué causa viven los viejos en las Indias muy más sanos que los mozos.
[1591
Cap. IX. Por qué causa hay en las Indias tantos enfermos del estómago, de hidropesía, opilaciones y cámaras.
Cap. X. Por qué causa 4 las mujeres en las Indias les acude su regla con grandisimos dolores, y. muy mal.
Cap. XI. Por qué causa por maravilla se ven indios enfermos de reumas, de mal de hijada y orina, siendo bien al contrario en los españoles. Cap. XII. Por qué causa hay tantos indios ciegos y enfermos de los ojos en esta tierra.
Cap. XIII. Por qué causa jamás rabian los animales en las Indias.
Si las Indias gozaban realmente de este privilegio en tiempo del Dr. Cárdenas, le han perdido, porque hoy no faltan por acá animales rabiosos: bien que su número es infinitamente menor que en
Europa.
|
Cap. XIV. Por qué causa los animales que de. suyo son ponzofíosos y mortíferos, no lo son tanto
en esta tierra como en otras provincias de] mundo. Cap. último. En que se declara muy por entero
si puede haber hechizos en las yerbas, y qué sean
hechizos.
Bürlase holgadamente de los hechizos el autor, y atribuye á efectos naturales todo lo que se decía de ellos. Como se ve por estos extractos, el libro del Dr. Cárdenas no es un tratado de medicina, sino una recopilación de Cuestiones naturales. Al fin de la obra promete una segunda parte que segün el prólogo de la primera debia tratar de las grandezas de la Tierra Firme y Perú; mas nunca salió á luz ni se sabe que exista manuscrita.
1592
102, TRACTADO BREBE DE MEDICI [na y de to-
das las enfermedades, hecho por el|| padre fray Auguftin Farfan, Doétor en Medici|na, y religiofo indigno de la orden de fant|Auguftin, en la nueua Efpaña. Ahora||nueuamente aña-
1592]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
337
dido.| DIRIGIDO A DON LVYS DE VE||lafco, cauallero del ha||y Virrey de efta Nueua Efpaña. bito de Sáctiago Un grabado que representa á un fraile leyendo un libro. (Será el retrato del autor?)
En Mexico. Con priuilegio en cafa de Pedro || Ocharte. De. 1592. afios. En 4°, letra romana. 4 ff. preliminares con:
Privilegio del Virrey, dado á 4 de Mayo de 1592: en él se explica que la obra del P. Farfán es una Medicina Doméstica. ** Por cuanto el padre doctor Fr. Augustin Farfán, religioso profeso de la orden de S. Augustin, me ha fecho relación, que con ánimo de aprovechar á este reino y repúblicas de él, y ayudar á la gente pobre y ausente que carece de socorro de médicos para remedio de las enfermedades que padece estando en pueblos de indios y haciendas del campo; y no teniendo posibilidad para curarde por mano de terceras personas interesadas, y para otros efectos, ha estudiado con cuidado de sacar á luz un libro intitulado Tratado breve de Medicina y de todas enfermedades, y le tiene acabado, y con licencia y obediencia
de su provincial lo pretende imprimir para que se vaya comunicando y todos pue-
dan usar de su doctrina, pidiendo que atento á que está visto y aprobado por el ordinario, y declarado por católico, le mandase dar licencia y privilegio para imprimirlo” &c. Aprobación del Dr. Ortiz de Hinojosa.
Dedicatoria del autor al virrey D. Luis de Velasco.
Dos sonetos del P. Hernan González de Eslava, en elogio del autor y de la obra. Hallanse insertos en la introducción que puse a los Coloquios Espirituales y Sacramentales de dicho autor, reimpresos en 1877.
Sigue otro soneto del Dr. Farfán, en que dedica su obra al Virrey. No hay li-
cencias, que sin duda se hallan en la primera edición, citada antes con el n? 82,
El texto ocupa las ff. 1 4 353 fte. La vuelta de esta y otras cinco fojas sin numerar contienen la tabla de cosas notables. La obra está dividida en cinco libros: los tres primeros de Medicina, el cuarto de Cirugía, y el quinto de Anatomía. (El ejemplar descrito está en mi poder.)
Beristain cita otra edición de 1604, que no he visto; pero tengo la cuarta de 1610. El título es el mismo que en la de 1592, con la diferencia de que el grabado
de la portada es un S. Agustín, y abajo se lee: CON PRIVILEGIO,|| En Mexico, en la Emprenta de Geronymo Balli.||
(Por Cornelio Adriano Cefar.)| Año de M.DC.X. En 4°, letra romana. El privilegio del Virrey expresa que el autor había fallecido; mas, por desgra-
cia, la hoja está rota, y no es posible leer por completo la fecha, sino solamente ““veinte y ocho dias del mes de Marco de mil y feifcientos...." Los demás preliminares son como en la edición de 1592. Consta la de 1610 de 4 ff. preliminares, 261 numeradas, y 5 sin numerar, con la tabla.
Véase el artículo **Los Médicos de México, en el siglo XVI," pág. 173. 43
338
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
L1593
1593 103. Arte en Lengua Mixteca, compuesta por el Padre
Fray Antonio de los Reyes, de la Orden de Predicadores, Vicario de Tepuzculula. Un grabado de Ntra. Sra. del Rosario.
En México. En casa de Pedro Balli. Año de 1593. ( Véase la fotolitografia.)
En 8°, letra romana pequeña, líneas enteras. El Tepuzculula de la portada está impreso en un pedacito de papel pegado sobre otro nombre, que es Tamazulapa. Portada con la vuelta blanca. Foja 2°, licencia del virrey D. Luis de Velasco. Foja 3*, licencia del Cabildo sede—vacante. Foja 4?, aprobación de los padres
Fr. Pablo Rodriguez y Fr. Pascual de la Anunciación, en Tepuzculula, a 28 de
Enero de 1593. Foja 5%, dedicatoria al provincial Fr. Gabriel de San José, fecha en Tepuzculula á 20 de Enero del mismo año: en ella elogia al provincial, por-
que había mandado ““imprimir Artes y Vocabularios en lengua mixteca y zapote-
ca," y escribir la historia de los fundadores de la provincia de Santiago. Fojas 6* à 12%, Prólogo. Total 12 ff. preliminares, sin numerar. Folio 1. “COMIENCA| EL ARTE DE LA LEN || gua Mixteca, confor-
me a||lo que fe habla en ||Tepuzculula.” Termina en el fol. 68, donde se repite el nombre del impresor, lugar y año. El cap. 28 y último se intitula: “De los nombres de los pueblos de que más noticia se tiene en esta Nueva España, vuel-
tos en lengua mixteca para necesidades que se ofrecen cada dia de saberlos.” Todos los nombres de la lista son mexicanos: México se interpreta Hucdyo, tenuchtitlan. (El ejemplar descrito está en mi poder, y no he visto otro: me fué regalado, hace muchos años, por
el Sr. D. Manuel Orozco y Berra.)
-
La obra se reimprimió en Puebla, así: ARTE]||EN LENGVA || MIXTECA ||compuesto|| Por el Padre Fray An-
tonio de||los Reyes, del Sagrado Orden de|| Predicadores, Vicario de|| Tepuzcu-
lula [Una Virgen del Rosario.] Con licencia en México, y por fu Original || reimprefo en la Puebla en la Imprenta de la |] Viuda de Miguel de Ortega. año de 1750. En 8°, letra romana, portada con doble orla. 12 ff. preliminares, sin numerar. Págs. 1 á 163 texto de la obra, dividido en un Preámbulo y 28 capítulos. Al fin: Laus Deo.
loco se sabe de Fr. ANTONIO DE PRA Los Reyes: todo lo que dice de aei él Davila Padilla es que ‘‘imprimió Arte en esta lengua (mixteca) con algunas curiosidades importantes para entender la cuenta de los años, y tener
luz en las historias delosindios.” Eguiara es quien adelanta algo más, refiriéndose á la Historia MS. de la Provincia de Santiago de Predicadores, por Fr.Alonso Franco: obra que ví hace muchos años en la biblioteca del convento de Santo
NOONIM
OINOLNY
8G
TAUOd
op 'snjo[ Aounsjipua12na1
uop:s 0391 yOdj1qQouewo A‘uey fap ofajuoo ap ny ‘peyasey
ug
oprei q
TIA
ANOVA
eiueduio2 [e Ou1 SJ139N] 1
3peje UI OMXIA
VILS AdWOO
VT
ap L-[exxe| *53p
"TY q'oJpad
VNVOI XIN
« £6$1
1LYUY
OY
"jeg
^"
A
a
Ee DC
€6$ oF
-
E
9p Oe
AS
'ODIXAN
t2Ip21d
h
Ospad =
nit
"u
n
"v.
Hi
ANT
M
" X
Y
v[ap
M
ET
NG
op eje
1 op
"
IIASILOP 2p 2PIO
/
lad
VAONAT
dlwuy
'VOa3lXIN
SO] ap oruoxuy *s2Á2M 19 10d eyjond Áe14 o1peq NOD
UC:
UA
jr A
ug
Na
1593]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Domingo, y cuyo paradero ignoro. Sólo he logrado después tener á la vista unos extractos de ella, en los cuales no está lo relativo á nuestro P. Reyes. Este era español, natural de Octodurum (Zamora?), y después de haber estudiado en la Universidad de Salamanca, tomó el habito de Sto. Domingo en el convento de
S. Esteban de la misma ciudad, de donde pasó en 1555 á la provincia de Santiago de México. En ella permaneció cuarenta y ocho años, hasta su muerte, ocurrida en 1603. Los PP. Quetif y Echard le hicieron mexicano; pero la autoridad del P. Franco, confirmada por las demás circunstancias de la vida del P. Reyes, prueba que fué español. Pinelo- Barcia y D. Nicolás Antonio le atribuyeron, con duda y sin fundamento, un ““Arte de la Lengua Mexicana.”' Dávila Padilla dijo, y otros repitieron, que el Arte Mixteco del P. Reyes contiene noticias importantes para entender la cuenta de los años y las antiguas historias de los indios. Paréceme exagerada la calificación, porque si bien hay algo de ello en el prólogo, lo más se refiere á las diferencias entre los varios dialectos del mixteco. Mas para que el lector juzgue por sí mismo, traslado en seguida lo conducente del prólogo. Dice así: “Vulgar opinión fué entre los naturales mixtecas, que el origen y principio de sus falsos dioses y señores había sido en Apuala, pueblo de esta Mixteca que en su lengua llaman Yuta tnobo, que es rio donde salieron los señores, porque decían haber sido desgajados de unos árboles que salían de aquel río, los cuales tenían particulares nombres. ““ Llaman también a aquel pueblo Yuta tnubu, que es río de los linajes, y es el más proprio nombre, y el que más lecuadra. Pero dejadas aparte estas antigúeys DáviLa PapiLLa, cap. últ.—Nic. Ant., B. H. N., tom. I, pág. 157.— Quetir y Ecuarp, tom. IT,
pee. 320.— PineLO-Barcia, Epitome, col. 725.— JARA, pág. 263.—Beristain, tom. III, pág. 22.
339
dades y vanidades, que no tienen apariencia ni vestigio de verdad, de que los naturales están ya muy enterados y fundados en nuestra santa fe católica, la cual contradice estas falsas y ridículas opiniones, y es más acertado y seguro sepultarlas en perpetuo olvido: lo tocante á los señores y su nacimiento pudo ser que antiguamente saliesen de aquel pueblo algunos señores, y que de allí se extendiesen por los demás pueblos de la Mixteca, y por ser eminentes y señalados en guerras, y por sus hechos heróicos ganasen particulares nombres, como se dice hoy día de los que fundaron los principales pueblos de esta Mixteca. ““En especial era tradición antigua que los dichos señores que salieron de Apuala se habían hecho cuatro partes, y se dividieron de tal suerte, que se apoderaron de toda la Mixteca. A la Mixteca
alta llamaron Nudzavuifiubu, que es cosa
como divina y estimada, del verbo yebe Hubu, que es ser tenido y estimado. A la parte de los chuchones llamaron Tocuijfiubu, por la mesma razón, y Tocuij Audzavui, que es chuchón mixteca, por la participación y comunicación que tienen con los mixtecos, y mucho parentesco. A la parte que cae hacia Oajaca Tocuisi fiubu, por ser también tierra estimada, A la Mixteca baja pusieron nombre de untñe, por ser tierra cálida, y toda aquella cordillera hasta Puctla, que es principio de la costa llamaron Nuñuma, por las muchas nieblas que allí se ven ordinariamente, y por su espesura parecen humo, que en la lengua mixteca se dice ñuma. A la costa del Mar del Sur, que
se sigue á Puctla, llamaron Nundaa, por ser tierra llana, y Nuñama, que es la caña
del maíz, y Nundevi, porque se parece mejor en aquella tierra el horizonte, que llaman sabaandevui, que quiere decir el pié del cielo.
** De estos señores decían que habían traido las leyes á toda esta tierra dicha, por donde se rigiesen y gobernasen los naturales mixtecos que habitaban en esta tierra antes, y la poseían y tenían por
340
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
suya; que entre los demás dislates y desatinos de su gentilidad, era uno que creían que antes que los dichos señores conquistasen esta tierra, había en ella unos pueblos, y a los moradores de ellos llamaban tay nubu, 6 ñañubu, 6 tainisimo, 6 tay nisai itubu; y estos decían haber salido del centro de la tierra, que llaman anubu, sin descendencia de los señores de Apuala, sino que habían parecido sobre la tierra y apoderadose de ella, y que estos eran los meros y verdaderos mixtecos y señores de la lengua que ahora se habla. “De los señores que vinieron de Apuala decian haber sido yya sandizo sanai, yya nisainisidzo buidzo sabu, los señores que trajeron los mandamientos y leyes a la tierra.
** En la lengua decían los naturales no haber innovado cosa alguna, ni la mudaron de como se hablaba antes, sino que se acomodaron al frasis y modos que tenían de hablar los naturales; aunque después, por discurso de tiempo, con casamientos y victorias en guerras, hubo grandes mezclas en la lengua; y esto solo tiene más aparencia de verdad, y que las randes diferencias y modos distintos de
[1593
mente, como es el verbo yonaindi, por tener en las manos, dice yonaandi, que quiere decir, morir y reñir, lo cual causa confusión; y el verbo yosaandi se pone muchas veces por tomar, dándole futuro quaa, teniendo su verbo particular, que es yosaindi, futuro quay, y el verbo yosaa,
con futuro caa, quiere decir subir a casa ajena ó lugar que no sea propio; y ansí hay otros muchos vocablos que en la lengua antigua de Tepuzculula no se usaban; y por leer lo que saben en la dicha Doctrina, y oirla decir en la iglesia, cuando se ensefian, como está en ella escrito, ha causado confusión, la cual se pretende quitar en esta Arte, poniendo los vocablos y modo de hablar al uso antiguo de Tepuzculula, y como hoy día la hablan los viejos que tienen más noticia de la lengua. “Supuesto lo dicho, podemos notar que en toda esta Mixteca, dejando aparte la lengua chuchona, que se habla en los pueblos de Cuixtlahuac, Texupa y Tamaczulapa y otros de su comarca, en los cuales también hay muchos mixtecas, y en algunos de los dichos pueblos son más los mixtecas que los chuchones; y la lengua cuicatleca que se habla en
hablar esta lengua hayan venido de mez- Cuicatlán y las Almoloyas y otros pueclarse los pueblos por guerras 6 casamientos, porque hoy día se ve que no solamente entre pueblos diversos se usan diferentes modos de hablar; pero en un mesmo pueblo se halla en un barrio de una manera, y en otro de otra, siendo la lengua mixteca toda una. Pero hablando sin agravio de los demás pueblos de la Mixteca, que merecen mucha loa, y ternán otras cosas particulares que notar en
ellos, del de Tepuzculula podemos decir que es el que más ha conservado la entereza de la lengua, y que con menos mezcla de otras se halla el día de hoy; aunque después de la impresión de la Doctrina del P. Fr. Benito Hernández, por haberse hecho en lengua de Tlachiaco y Achiutla, después en la que se trasladó en lengua de Tepuzculula, se ponen algunos vocablos que no tenían antigua-
blos; y la lengua de Cuiquila, que también hablan en pocos pueblos, y pequefios, todo lo demás es una sola lengua
mixteca, que corre muchas leguas, y se hallan diversos modos de hablarla, y todos ellos se reducen á las dos lenguas principales, que son las de Tepuzculula y Yanhuitlán, como raíces de las demás; aunque, como está dicho, la de Tepuz-
culula es más universal y clara, y que
mejor se entiende en toda la Mixteca.” Prosigue explicando las diferencias de lenguaje que se notaban en diversos pueblos; explicaciones que omito por no ser de interés sino para los que estudian especialmente las lenguas americanas; y tan sólo copiaré, para terminar, dos párrafos que dicen así: ** La lengua de Tilantongo es la mesma que la de Tepuzculula, con muy po-
VOCABVLARIO. EN LENGVA MISTECA, HECHO
por los Padres dela Orden de Predicadores,que refiden cnella, y vltima mente recopilado, y acabado por el Padre Fray Francifco de Aluarado, Vicario de Tamaculapa, de la mifma Orden.
EN
MEXICO.
Con Licencia , En cala de Pedro Balli,
15 9 3-
1593]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
cas diferencias; y según sus antiguallas, en la división de los señores que salieron de Apuala, como se dijo al principio, cupo en suerte al uno de ellos el pueblo de Tilantongo, y fueron muy celebrados
341
sos vocablos y distintos modos de hablar, es consuelo muy grande saber que el que entendiere bien la lengua de Tepuzculula la puede hablar en todas las partes dichas de la Migteca, con seguridad de que será entendido de los naturales. Y ya que no sea en tanto grado la de Yanhuitlán, por las particularidades que tiene, no dejará de entenderse entre los principales y gente que cursa los caminos y pueblos con sus tratos y
los señores de aquel pueblo, y lo son hoy día, y muy estimados entre los naturales mixtecos, y de allí vino un señor de este linaje afamado á Tepuzculula, y pobló en él con gente de Tilantongo, prevaleciendo á los naturales, que decían haber salido del centro, los cuales vinie- mercaderías, y la gente plebeya sacará ron á ser una mesma cosa, no solamente ‘unas razones por otras.” en Tepuzculula, donde hasta hoy hay Hasta aquí el prólogo. En vano se barrios señalados de los que vinieron de buscarán en él las noticias sobre la cuenTilantongo; pero la lengua de ambos ta de los años, de que habla Dávila Papueblos ha sido siempre una.... dilla, ni tampoco las he encontrado en ** En fin, aunque son muchas las di- el cuerpo de la obra. Sin embargo, mi ferencias de esta lengua mixteca, como ejemplar no presenta indicio alguno de está dicho, y que en un mesmo pueblo estar incompleto. se suelen hallar barrios que tienen diver-
1593 104. Vocabulario en Lengua Misteca, hecho por los Pa-
dres de la Orden de Predicadores que residen en ella, y últimamente recopilado y acabado por el Padre Fr. Francisco
de Alvarado, Vicario de Tamazulapa, de la misma Orden. El escudo de Sto. Domingo.
En México, con licencia, en casa de Pedro Balli. 1593. (Véase la fotolitografia.)
En 4°, letra romana. 6 ff. preliminares: 1* La portada. 2? Licencia del virrey
D. Luis de Velasco, 8 de Octubre de 1592. 3? fte. Licencia del Dean y Cabildo sede—vacante. 3* vta. Comisión del P. Provincial Fr. Gabriel de S. José, para que
examinen la obra los padres Fr. Antonio de los Reyes y Fr. Pablo Rodríguez. 4* fte. Aprobación de dichos padres. 4? vta. Licencia del Provincial al P. Alvara-
do para que pueda imprimir el Vocabulario **juntamente con el Arte que de la
lengua misteca compuso el P. Fr. Antonio de los Reyes." 5 Dedicatoria al Provincial. 6* Prólogo al Lector. Dice asi: “Quisiera yo saber decir algo de lo que siento y sentir todo lo que debo acerca
del maravilloso cuidado que los ministros del Sancto Evangelio han tenido en este Nuevo Orbe, aunque basta para quien lo quiere advertir, entender que conquistaron la idolatría que tantos años había reinado. Y se pusieron á estudiar lenguas peregrinas y bárbaras, cuya dificultad rindiera los mayores bríos de naturaleza,
342
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1593
si no hubiera socorro con los de la divina gracia. Otros dirán de otras lenguas,
pero puedo yo decir de la misteca, que demás de sus varias equivocaciones, tiene circunstancias de tanto cuidado y estudio, que hace muy digno de estimar el trabajo de los predicadores y ministros que han podido subjetarla. En el acento varían mucho las palabras la significación, y algunas no solamente en tener ó perder
una tilde; pero aun en pronunciar el punto con blandura ó con la voz llena, llega à tanto esta lengua, que no se contenta con la que nos dió naturaleza para pronunciar, sino que sube á las narices, y dellas se vale en algunas pronunciaciones,
que sin estesocorro quedan faltas. Grandísimo trabajo pasaron los sanctos conquistadores de almas que nuestra provincia envió á la nación misteca. Y este trabajoso
apostolado se ha ido continuando entre nuestros religiosos, por no haberlos de otra orden en aquella provincia. Más facilidad ha ido dando el discurso del tiempo. Los padres viejos escribían cosas de esta lengua, y algunos de los que hoy
viven son los que más claridad han dado, recogiendo vocablos en forma de dictionario. “Todos estos preciosos trabajos me mandó nuestro P. Provincial Fr. Gabriel de San Joseph que yo recogiese para que se imprimiesen. Y aunque lo prin-
cipal se debe á los padres de esta nación, fué menester mi cuidado por entero en muchas cosas, y en mucha parte del Vocabulario, de tal suerte que los mismos indios, que son los mejores maestros que para esto eran y han sido los autores. La luz de todas estas diligencias y la publicación desta obra se debe á nuestro P. Pro-
vincial que como deseoso del aumento de la provincia y bien de las almas, me mandó imprimir este libro. Las gracias de todo lo bueno se rindan á Dios como
primer autor. Y si en lo queen este libro fuere mío se hallaren faltas, no será en mi
cosa nueva, ni puede decir que no las tengo sino en sólo el deseo, que me parece que está sin ellas, por ser de servir á nuestro buen Dios, y á mis prójimos, á quien pido lo reciban en cuenta, acordandose de la que todos habemos de dara Dios de los talentos, y apiadándose del mío (como de pobre). Nuestro Sefior nos enriquezca con su gracia, que es lo que importa, para que le gocemos en la gloria."
El Vocabulario, que es castellano— misteco, comienza en la foja 1, y termina en la 204, á 2 col. Al fin se lee:
A] Acabofe efte prefente Vocabulario, En Tamagulapa, || 2 6. de Septiébre de 1 592
años. El qual con||fu auctor, fe fomete y fubiecta a la cor-|| rection de la Sancta madre || Yglefia Romana.| EN MEXICO.|| En cafa de Pedro Balli. Año de]| 1 593. ( El ejemplar descrito está en mi poder, completo y muy bien conservado.)
Mr. Francisco DE ALVARADO, fué | natural de México, en cuyo conewe! vento de Santo Domingo tomó el hábitoá 25 de Julio de 1574. No sé otra cosa de su vida. Hicieron mención del autor y de la obra DÁviLa PabiLta, cap. últ,; D. NrcoLÁs ANTONIO, Bibl. Hisp. Nova, t. I,
pág. 398; PINELO, Epítome, pág. 108; Pr-
NELO—Barcia, 1d., col. 736; QuETIF Y Echar, tom. II, pág. 298; FERNÁNDEZ, Hist. Ecles. de nuestros tiempos, pág. 121; Ecuiara, en sus Borradores MS. (fué el primero que dió la fecha de la edición); BeErIsTAIN, tom. I, pág. 66; Lupewic,
The Literature of American Aboriginal
Languages, pag. 120.
1594]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
343
1594 105. MISTICA||TEOLOGIA||EN LA QVAL SE NOS ||enfefia el verdadero camino del|| Cielo, mediante el exerci-|| cio
de la virtud.|| Compuefta por el Seraphico Doctor S. luá Bue-|| na Ventura, Cardenal, y Obifpo Albano||de la Orden de Sant
Franciíco.
|
Un IHS.
En México, por Pedro Balli. 1594. En 8?, letra romana. Foja 2*, licencia del virrey Enríquez, fecha en México á 23 de Junio de 1575.
De consiguiente esta licencia correspondeá la 1? edición (Véase n? 68), y es extrafio que no se pusiera en ella. Contiene el libro, por todo, 64 ff. sin numerar. Al
fin repite el año de la impresión. (El ejemplar descrito pertenece al Sr. D. José M. de Ágreda.— El del Sr. Ramírez [n? 132] se vendió [falto de una hoja] en £5—$25.)
1595 106. SVMMAJ|Y RECOPILACION|DE CIRVGIA, CON VN ARTE PARA|SANGRAR Y EXAMINAR BARBE||ROS, COMPVESTO
POR MAESTRE ||Alonío Lopez de Hinojofo.| VA AÑADIDO
EN ESTA SEGVNDA IMPRESION||el origen y nafcimiento de
las reumas, y las enfermedades quel|dellas proceden, con otras colas muy prouechofas|| para acudir al remedio dellas,||y de
otras muchas en-|| fermedades.| IHS ||EN MEXICO.|| En cafa de Pedro Balli. Año del MDXCV. En 4°, letra romana: en la foja 126 fte. un grabado que representa los intestinos. (El ejemplar descrito, único que he visto, pertenecía en 1867 al Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. Sien-
to no haber tomado entonces apuntes más extensos, y ahora es imposible, porque el libro pasó á Lon-
dres, donde fué vendido [n? 975] en £8.5 —
$41.25.)
La primera edición es de 1578. (Véase el n? 81). Las noticias biográficas del autor pueden verse en el artículo ““Los Médicos de México en el Siglo XVI," anexo al n? 57, pág. 172.
1595 107. LA FVNDACION Y SVM| MARIO DE INDVLGENCIAS||
del Sacro Orden de Nueftra Se||ftora de la Merced, Redép-||
344
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1595
tion de captiuos||CON VN BREUE TRACTADO||q enfeña el camino d la vida, perf....||compvefto por vn padre....||dicha Orden. Un escudo de la Merced, del cual queda solamente la parte superior. En M.....
No puede leerse más, por faltar un gran pedazo de la portada.
En 8°, letra romana. Fojas 1 á 30 (por error numerada 29). En el privilegio, dado á 24 de Diciembre de 1594, consta que hizo imprimir la obra Fr. Francisco de Vera. No se hallanal fin el nombre del impresor ni la fecha; pero no cabe duda de que el libro fué impreso por Pedro Balli en 1595. El tamaño, los caracteres, el escudo de la portada, todo es igual en el opüsculo que sigue, y que se anuncia en la portada de éste. La foliatura es corrida, y todo no forma sino una sola obra, aunque en la foja 31 hay otra portada, de esta manera:
BREVE|| TRATADO
||ous ENSEÑA EL CAMINO||de la vida perfecta. Compuefto
por vn reli||giofo del facro Orden de Nueftra Señora de la Merced Redemption de Capti-|| uos. A inftancia de vna fierua || de Dios, hija fuya.
El escudo de la Merced.
|
En Mexico en cafa de Pedro Balli.| Año de 1559. (Sic pro 1595.)
Tres hojas sin numerar, y después numeradas de 34 á 101. Al fin:
Con licencia en Mexico en cafa|| de Pedro Balli. Año de|| 1595.
1 foja con las erratas.
(El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez. Vendido [n? 342] en £9— $845.)
1595 108. REGLA DE|| LOS FRAYLES| MENORES, CON EL TES-
TAMENTO|DEL BIEN AVENTURADO PADRE SAN|| Francif-
co, en latin, y en romance, y con las||declaraciones Apoftolicas de|| Nicolao. III. y Clemen-||te. V. Pontifices| Romanos. Escudo de la impresión de las llagas de S. Francisco: el mismo de la portada
del n? 69.
|
EN MEXICO]|| En cafa de Pedro Balli. 1595. En 4°, letra romana, líneas enteras. Fojas 1 á 42. Al fin repite el nombre del
impresor y la fecha. En la licencia del Virrey se dice que el P. Fr. Matías de Gamarra, procurador general de las provincias de la Nueva España, había solicitado reimprimir la Re-
gla **por haber muchos años que no se ha hecho dello emprenta en esta dicha Nueva España.” Paréceme que tales palabras prueban que hay otra edición anterior, hecha en México; pero no la he hallado. (El ejemplar descrito está en mi poder.—E! del Sr. Ramírez [n° 723] se vendió en £8.15 — 8 43.75.)
1595]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
345
1595 109. Arte Mexicana, compuesta por el P. Antonio del Rincón, de la Compañía de Jesús. Dirigido al Ilustrísimo y Re-
verendísimo Sr. D. Diego Romano, Obispo de Tlaxcala, y del
Consejo de S. M. IHS. En México en casa de Pedro Balli. 1 595. (Véase la fotolitografía.)
En 8°, letra romana gruesa.
Licencia de D. Luis de Velasco, g de Junio de 1595.— Id. del provincial de la
Compañía, P. Esteban Paez, 28 de Marzo.— Id. del gobernador del Arzobispado, Dr. D. Juan de Cervantes, arcediano, 12 de Junio.— Parecer del Br. Pedro
Ponce de Leon; Zumpahuacán, 6 de Junio.— Dedicatoria, en la cual dice el autor, que llevaba diez afios de estar recogiendo esos preceptos de la gramática mexicana: fecha en el Colegio de la Compañía de Jesús de Puebla, día de S. Ambrosio (7 de Diciembre) de 1594. Todo esto en 8 ff. preliminares, sin numerar. En la foja 1? comienza el Prólogo al Lector, que concluye en el frente de la foja 2* A la vuelta comienza el Arte, y finaliza en el frente de la 78. Sigue un Vocabulario breve, en 36 págs. sin numerar. Al fin repite el nombre del impresor, y la fe-
cha. La vuelta de la última hoja es blanca. (El ejemplar descrito está en mi poder.—Ventas, Fischer [n° 1488, sin portada], £ 3.2.6 — 8 15.56. — Ramírez [n° 743, una hoja menos] £ 11.5 =$ 56.25.)
Este libro ha sido reimpreso el año pasado de 1885 por el Dr. D. Antonio Pe-
fiafiel, en la Imprenta de la Secretaria de
Fomento. Un cuaderno en 4? mayor de
94 págs. [7 L P. Ayrowio DEL RinNcóN,á quien D. Nicolás Antonio hizo natural de Puebla, no lo fuésino de Tezcoco, de cuyos antiguos reyes descendía. Profesó el año de 1573 en Te-
gua en la Compañía, hasta que en 1645 publicó su discipulo el P. Carochi otro Arte, que fué preferido. Barcia pone en 1598 otra edición del presente, que á mi entender no existe.
redicación de los indios. Murió en un
(Frorencia, Hist. de la Comp. de Fesés, lib. MI,
pozotlán, y se consagró á la enseñanza y
inmediato 4 Puebla up el 2 de Marzo “PBON: ANTONIO, Bie". ‘ip. III,Nove,pág. pa L aDe y na 168. — BzaisrAIN, tom. 46. —
de 1601, hallándose paralítico de un la- Sacer, Bibl. en fol., tom. IIT, col. 209-9 do. Su libro sirvió para estudiar la len-
1597 + 110» “Hinojosa (Fr.Antonio) natural de México, del orden de Sto. Domingo;.que profesó en el Convento Imperial de su patria, á 23 de Abril de 1590. Fué maestro por su religión, y doctor por la Universidad, y calificador del Santo Ofi44
346
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI. .
[1597
cio de la Inquisición. Algunos, por entender mal un pasaje del historiador Remesal, le hacen Obispo auxiliar de Guatemala. Escribió: “Vida y milagros del glorioso S. Facinto del orden de Predicadores: Bula de su canoni-
zación, y noticia de las fiestas con que se celebró esta en México. Imp. allí por P. Balli,
1597, 4*
** Es obra amenisima, en que se hallan muchas poesías latinas y castellanas de
varios ingenios mexicanos. ** Directorium Decissionum Regularium circa: ambiguitates Constitutionum, Consuetudinum, Actorum generalium et Sanctionum Apostolicarum Sacrum Ordinem Predicatorum
concernentium. Matriti, ex officina Joannis Gonzalez, 1627, 4? “Hablando de esta obra los franceses Quetif y Echard dicen que es Opus mi-
nus accuratum, porque en el tit. Conversus da nuestro autor voto a los Conversos en
los Contratos del Capítulo. A la verdad, que si por seguir un escritor alguna opinión que le parece más probable, ha de merecer la nota de inexacto, pocas obras se librarian de ella, entrando la de Scriptores Ordinis Predicatorum. En la dedicatoria
de este Directorio asegura nuestro Hinojosa que tenía preparados para la prensa Dos tomos de Sermones, y un Clypeum Thomistarum ex Questionibus metbapbysicis et theologicis affabre compactum. De que se infiere que aún no había nacido en Europa
el autor del Clypeus Theologie Thomistice, cuando en México se había ya fabricado 6 estaba fabricándose un Clypeus Thomistarum.” (BERISTAIN.) Es indudable que aun cuando Beristain vió la Vida de S. Jacinto, no nos da su verdadero título. El que le atribuyen los bibliotecarios Quetif y Echard parece
aproximarse más á la verdad: La Vida y milagros de S. Jacinto, y las notables fiestas que la insigne ciudad de México bizo á su canonización.
Los mismos bibliotecarios dicen que el P. Hinojosa fué consultor de la Inquisición en Madrid, y que aun vivía en 1627. ¿Pasaría de México á Madrid, donde imprimió ese año su Directorio?
1597 111. “Arista (P. Juan) natural de la Nueva España, religioso de la Compañía de Jesús de la Provincia de México. Siendo ministro del Colegio Real de S. Ildefonso, escribió: ““Octavas reales en elogio del glorioso S. Facinto, recién canonizado por la Silla Apos-
tólica. Impreso en México, por Pedro Balli, 1597, en 4?" (BerIsTAIN.) Me inclino a creer que no se trata de un libro separado, sino de una composición poética inclusa en el número anterior. La identidad de asunto, fecha, tamaño, y nombre de impresor, así lo indican. Y en apoyo de la sospecha tenemos que Beristain citaba, por regla general, como obras por sí, todas las que eran solamente parte de otras; lo cual se nota más especialmente en los sermones ú oraciones fúnebres que solían 1imprimirse á continuación de las relaciones de fiestasó exequias. Siempre las anota sin expresar esa circunstancia, atribuyéndoles la ‘fecha y'nombre deimpresor del libro en que se hallan.
1597]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
347
E] P. Alegre, en el principio del libro IV de su Historia de la Provincia de la Compañía de Fests de Nueva España, nos da una relación sumaria de las fiestas á
que se refieren los dos libros que acabamos de citar. Dice así: “Damos principio al cuarto libro de nuestra Historia con una relación, en que
entramos tanto más gustosos, cuanto su conocimiento contribuirá, puede ser, al fomento de la religiosa caridad, de que á pesar de las preocupaciones del vulgo,
han dado siempre ilustres ejemplos las dos sagradas familias de Sto. Domingo
y la Compañía de Jesús. Había la Santidad de Clemente VIII, el día 16 de Abril de 1594, sublimado 4 los altares al ínclito confesor S. Jacinto, del orden de Predicadores. Estos religiosísimos padres, queriendo que entrasen á la parte de su júbilo las demás familias religiosas de México, repartieron entre ellas y algu-
nos otros cuerpos respetables los días de la octava, dejando el último para la Compañía, á quien quisieron distinguir con este singular favor. Se procuró desempefiar la obligación en que nos ponía una demostración tan sensible de estimación
y de amistad. El día primero de la solemne octava se llevó la estatua del santo, de la Catedral al imperial convento, tomando el rumbo por nuestra Casa Profesa. A la puerta de nuestra iglesia se levantaba un hermoso edificio sobre dos arcos
de bella arquitectura, y en medio un altar ricamente adornado en que descan-
sase la imagen. Todo el largo de la calle, de las más vistosas y capaces de México, se había procurado colgar de cortinas y tapicerías que pendían de los balcones y ventanas. La parte inferior, que estuvo á cargo de la noble juventud de nuestros estudios, se veía llena de doseles magnificos, galoneados de oro y plata, con tarjas, carteles y pinturas de diversas invenciones, de emblemas, empresas, enigmas, epigramas, himnos y gran diversidad de ruedas, laberintos, acrósticos y otro gé-
nero de versos exquisitos, los más en lengua latina, italiana y castellana, y algunas en griego y en hebreo. Llegando á nuestra iglesia la procesión, salieron á recibirla todos los padres de aquella casa y del Colegio Máximo, con luces encendidas. Seguíanlos dos docenas de jóvenes los más distinguidos entre nuestros estudiantes, gallardamente vestidos, con cirios en las manos, y tras de ellos otros cuatro, que con
mucha viveza y gracia, dieron en un diálogo en verso el parabién al santo, de su nueva gloria, y á la religión por la que recibía de un hijo tan ilustre. El siguiente
viernes, sexto día de la octava, que celebró el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, y asistió después á la mesa, tuvieron aquellos religiosos padres la benignidad de
oir á uno de nuestros hermanos teólogos, que en tiempo del refectorio recitó, con
grande aplauso de los oyentes, una oración latina en alabanzas del glorioso S. Jacinto. La misma tarde, tres colegiales del Seminario representaron al mismo asun-
to, sobre un teatro majestuoso que se había erigido en la misma iglesia, una pieza
panegírica repartida en tres cantos de poesía española, cuyos intervalos ocupaba la música. Obra en que el ilustre Cabildo quiso mostrar no menos el aprecio que
hacía de la esclarecida religión de Sto. Domingo, que la confianza y alto concepto
que formaba de nuestros estudiantes, á quienes quiso se encomendase el desempefio de aquella lucidísima función. El domingo, que era el día señalado 4 nuestra religión, celebró la misa el padre rector del Colegio Máximo, y predicó el padre ~
343
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1 $97
prepósito Pedro Sánchez con aquella elocuencia y energía que acompafiaba siempre á sus discursos, asistiendo toda la comunidad, como después al refectorio, en que uno de nuestros hermanos teólogos recitó un bello panegírico en verso latino. Después se ordenó una procesión que presidió con la capa de coro el padre rector del Colegio Máximo, anduvo al rededor del claustro interior y de la iglesia,
cargando la estatua los jesuitas hasta colocarla en un magnífico retablo que le estaba destinado. Tal fué la honra que á la mínima Compañía quiso hacer la insigne orden de Predicadores. No contentos aquellos religiosos y sabios varones con una tan pública demostración, quisieron aún aumentar el honor imprimiendo la relación de aquellas solemnes fiestas, con tantos elogios de la Compañía cuantos
pudo sugerirles su amor y su elocuencia, y apenas nos permite leer el rubor.” Lo poco que dice el P. Alegre hace más sensible la pérdida del libro del P. Hinojosa.
1598 112. Diálogos en Lengua Mexicana, por Fr. Elías de San
Juan Bautista. México, Pedro Balli, 1598. En 8° No he logrado ver este libro: le cito con autoridad de D. Nicolás Antonio y
de Beristain. Este asegura haber visto un ejemplar en el Colegio de S. Gregorio de México; pero á pesar de eso omitió darnos el nombre del impresor, que debemos á D. Nicolás Antonio. Los Diálogos tratan del Examen de Conciencia.
1599 113. COMPENDIO||DE LAS EXCE[LENCIAS, DE LA BVLLA
DE [la Sanéta Cruzada, en lengua Mexica-||na compuefto
por el Padre Fray Elias de||S. Iuan Baptifta, Religiofo de la
orden de||Nfa. Señora del Carmen, de los def-||calcos defta Nueua Efpafia.|| En S. Sebaftian. El escudo del Carmen.
CON LICENCIA Y PRIVILEGIO.|| En Mexico, à cofta de Criftoval de
la|| Paz Alguazil de la San&a Cruzada.|| Y En la Emprenta de Enrico Martinez ||
Interprete del San&o Officio de||la Inquificion.|] Año 1 599. En 8°, letra romana, 24 ff., las 4 primeras sin numerar.
En la vuelta de la portada y la foja siguiente las aprobaciones y licencias, concluyendo con un grabadito de S. Agustín. Foja 3, dedicatoria ““Al Dr. Don Sancho Sanches de Muñon, Maestre—Scuela de la Cathedral de Mexico” &c.—20 ff. con el texto en mexicano.—1 foja con un soneto en elogio del autor: vuelta blanca. (El ejemplar descrito pertenecía al Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. Vendido en Londres, en £ 3.2.6
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
349
Bray ELias DE San Juan Bav- calles, azoteas, iglesias, terrados, casas, TISTA se llamó en el siglo Juan no cabían de gente por oirle.” Hacía Zambrano: nació en México de mucho uso de las pinturas para la ensepadres españoles, y fué el cuarto de los ñanza, poniendo á vista de los indios que profesaron aquí en la recién funda- ejemplos temerosos, porque advertía, coa provincia de S. Alberto de Carmeli- mo tantos otros misioneros, que en pertas Descalzos. Hizo su profesión en sonas rudas ““no hacían tanta fuerza los Puebla el 13 de Septiembre de 1587, discursos como las apariencias, y se moen manos del P. Comisario Fr. Juan de vían más con lo que se representaba, que la Madre de Dios. Con el P. Fr. Juan con lo que se decía.” Era muy austero Bautista fué nombrado para la adminis- y penitente: andaba siempre descalzo, tración de los indios del barrio de S. Se- sin querer usar sandalias. En su trato' bastián de que se había hecho cargo la sabía hermanar la afabilidad con la enorden. Poseía con perfección la lengua tereza, de manera que conseguía será un mexicana, y ““era tan copioso en ella, tan tiempo amado y respetado. Reunia toexcelente, tan fácil, que admiraba á todo das las cualidades de un gran ministro el reino y aun á los mismos indios, por- y predicador, á tal grado, que le veían que lo que ellos no entendían en los vo- como un ángel enviado por Dios para cablos de su propio idioma venían á que remedio de pecadores. Fr. Elias se lo explicase. Dióle Dios tal En 22 de Octubre de 1589 asistió á la memoria, que los domingos y fiestas que " ceremonia de colocar el Sacramento en se predicaba en la iglesia, acabando de el nuevo convento de Atlixco, fundado el oir el sermón español se bajaba à la ca- 28 del mes anterior. En 1597 le enconpilla de los indios y lo repetía todo en tramos en México, y en 1600 moraba engua mexicana, sin variar palabra, sen- en Atlixco. Volvió á esta capital, donde tencia, período ni lugar. Tenía una voz murió de mal de S. Lázaro el año de tan fuerte, que todos le oían, aunque 1605. Fuera de las dos obras mencionafuese de muy lejos, y alguna vez predi- das, escribió en mexicano un Catecismo có á doce mil indios, porque plazuelas, para los Indios, que parece se imprimió."
1599 114. HHCONFESSIONARIO NH EN LENGVA MEXI-||CA-
NA Y CASTE|LLANA.|| J Con muchas aduertencias muy
neceffarias|para los Confeffores.||Compuefto por el Padre Fray loan Baptifta||de la orden del Seraphico Padre San& Fran-
cif-||co, leétor de Theologia en efta prouincia del fan-|| &o Euangelio, y guardian del conuento de Sanc||tiago Tlatilulco. 1 Nic. Ant., B. H. N., tom. I, pág. 339.— Fa. MaNvzL ve San Jeronimo, Reforma de los Des«alos de Nira. Sra. del Carmen de la Primitiva Observancia,tom. VI (Madrid, 1710, fol.), lib. XXVI, cap. 29, fol. 763. — Fr. Marcia, DE San Juan
Bautista, Bibliotheca Seriptorum utriusque Congregationis et Sexus Carmelitarum Excalceatorum (Bur-
digalz, 1730, 4°) torers DER San
pág. 149.— Fr. Cosas ps ViEsrasan, Bióliotbeca Carmelitana
(Aurelianis, 1752, 2 toms. en fol.) tom. I, col. 919. —Ecurara, Borradores.— Brnistain, tom. IT, página 140.— Fn. Acustin DE La Mapre pz Dios, Thesoro escondido en el Monte Carmelo Mexicano, Mina rica de Ejemplos y Virtudes, en la Historia de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de la Nueva España, MS. en fol., cap. 21.— Libro de Profesiones y otros apuntes antiguos MSS.
350
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1599
El escudo de la orden.
M«CON PRIVILEGIO. MH] J En San&iago Tlatilulco, Por Melchior||Ocharte. Año de 1599.
En 8°, letra romana, a una y á dos columnas.
A la vuelta de la portada hay un grabado que representa á un fraile confesando á un penitente, á quien el diablo tiene asido, como para apartarle de allí. Arriba
se lee: ** Dixi, confitebor aduerfum me iniuftitiam meam Domino:” y abajo: “Et tu remififti impietatem peccati mei. Pfal. 51."
Sigue en la foja inmediata el privilegio del virrey Conde de Monterrey, del cual
copio este párrafo: ‘‘ Por cuanto por mí se dió licencia al P. Fr. Joan Baptista, de la orden de S. Francisco, en 30 días de Mayo del año de 1597, para hacer imprimir un Confesionario que hizo en lengua castellana y mexicana, y declarado por auto mío de 2 de Marzo de 98 haber de usar de ella por diez años: el cual me ha
pedido mande agravar y poner penas para que nadie pudiese usar de ella sino la persona que con su beneplácito hubiese de imprimir el dicho libro, extendiendo este privilegio á las estampas: y por mí visto, por la presente prohibo y defiendo
&c..... Y el dicho privilegio se entienda todo 6 (sic) impresión que en su virtud se hiciere, con las estampas, llevando cada una letrero del Doctor ó Autor donde se
sacó la historia." La fecha es a 31 de Marzo de 1599. A continuación se hallan las piezas siguientes: Licencia del Ordinario á 15 de Abril de 1597.—Otra ““nueva” del mismo “‘por haberse acrescentado este Confesionario," 10 de Julio de 1598.—Otra del Comisario General Fr. Pedro de Pila. —Aprobación del Dr. Ortiz de Hinojosa.—Otra del P. Antonio del Rincón, de
la Compañía de Jesús.—Otra de Fr. Pedro de Castañeda, Lector de Teología y Difinidor de la Provincia del Santo Evangelio.—Otra del P. Fr. Hernando Durán, de la misma Provincia.— Dedicatoria del autor al P. Comisario General, Fr. Pedro de Pila. Comienza asi: ** Después de haber sacado á luz en lengua me-
““xicana (para el aprovechamiento espiritual destos pobres naturales) algunas obri““tas pequeñas, y habiendo de sacar la más grave é importante que de presente se
““ofrece, que es el Confesionario en la misma lengua, más copioso en algunas co““sas y más recopilado en otras, que los de hasta aquí, me pareció dedicarle, padre * nuestro, á V. P.....” &c.— Prólogo del autor, que juzgo útil trasladar por entero, y es de esta manera:
“La diferencia de las condiciones de los hombres es causa de la variedad de sus gustos, de donde nace que lo que 4 uno da sumo contento, a otro le da dis-
gusto y enfado. Y esto no es mucho de maravillar, pues vemos por experiencia, que lo que ayer desplacia á uno, hoy le cuadra y aplace. Conforme á esto, muy engañado anda quien pone sus intentos y fines en agradar á otro que á Dios, que los mira, conoce y estima en lo que son, y aun paga más aventajadamente de lo que ellos merecen. El que yo he tenido en hacer este Confesionario (por amor de Nuestro Señor Jesucristo) ha sido disponer los ánimos de estos naturales con ejemplos vivos de cosas sucedidas, para que por ellos entiendan las partes de la penitencia, y consigan el fructo de la Redempcion, que tan caro le costó & Cristo
1599]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
351
nuestro Bien. Tengo larga experiencia que con las comedias que destos y de otros ejemplos he hecho representar las cuaresmas ha sacado Nuestro Señor por su misericordia gran fructo, limpiado y renovado conciencias envejecidas de muchos años en ofensas suyas, y por esto tengo hecho un libro dellas en esta lengua me-
xicana, que mediante el divino favor saldrá presto á luz. ** E] modo, pues, que el confesor tendrá la cuaresma en preparar á sus peniten-
tes será, que llegado al lugar de la visita, ó pueblo donde ha de confesar, y junta la gente (como es costumbre) les diga ó haga leer un ejemplo (el que mejor le pareciere, conforme á la calidad de la gente) ó dos, y les muestre la estampa de él, y después les lea 6 haga leer el aparejo que está en el cap. 12, fol. 28, para acordarles sus pecados, y confie en Nuestro Señor que hará su negocio; y cuando no hiciere fruto, esté cierto y confiado que no perderá el premio de su labor. Y sabida la historia de la estampa, sería gran cosa que cada indio la tuviese en su casa, porque todas las veces que la viese, se acordase y pensase, que lo proprio le
sucederá á él, si no se confiesa como se ha de confesar. Y en la estampa del fructo de la confesión se animase á procurar salir de la culpa, viendo el excelente efecto de la confesión bien circunstancionada (sic), pues limpia el alma de la culpa y negregura del pecado, y la viste de la rozagante ropa de la gracia, mediante la absolución sacramental. Bien quisiera yo que las estampas fueran de Roma, para que con su lindeza llevaran tras sí los ojos de los hombres, y juntamente hiciera impresión en sus almas el suceso estampado en ellas; pero como quiera que en esta tierra no hay remedio desto, hase de acomodar la persona á lo que puede y no á lo que quiere, como también me he acomodado á esta letrilla de este Confesionario por no hallar otra. Y ni esta me ha dado gusto, porque para haberlo de imprimir se ha pasado mucho en reformarla y justificarla, y con todo esto, en muchas partes sale de línea y en otras no señala. Lo cual ha sido causa de que no haya comenzado á imprimir el Sermonario, que mediante el divino favor muy presto se comenzará á imprimir (antes que se acabe de encuadernar este Confesionario y las Advertencias) con esta lestra' deste Prólogo.
“También fué mi intento ayudar a algunos sacerdotes que desean tener á ma-
no un breve Confesionarito para poder comenzar á confesar, y en este hallarán tres: copioso, menor y más recopilado. Y para consuelo de algunos ministros y á su ruego, he puesto muchas advertencias de los casos más comunes que suceden
entre estos naturales, reducidas á práctica. Donde los confesores hallarán muchas
dudas resueltas por el doctisimo P. Fr. Juan Focher (luz que fué en su tiempo "desta Nueva: España) que por ser su estilo y latín muy claro y apacible quise po-
nerlas asi.
|
** Y los que tienen espíritu de nuevas conversiones hallarán también cosas muy t Estas tres últimas letras tra fueron olvidadas ediciones de la época. El Sermozario que se empepor el cajista, y están puestas 4 mano, enteramente — zaría 4 imprimir antes de que se acabase de encuaafuera de la justificación, al margen, porque la siladernar este Confesonarie, no salió 4 luz sino siete ba le- termina línea. El autor calumniaba la /etri//a años después, en 1606, como adelante veremos, del Cosfesemario, porque no es peor que la de otras
352
- BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
|
[1599
á propósito y de gusto. Suplico á la Divina Majestad haga esta obra el fructo que yo deseo, y ruego al cristiano lector reciba mi voluntad. Y los que hallaren que enmendar, me avisen, para que á la segunda impresión (si Nuestro Sefior fuere servido que se haga) se enmiende mejor y acrecienten otras cosas á propósito, para
honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo. ** Esta obra y las demás que he impreso y adelante espero imprimir (con el fa-
vor divino) humilmente someto á la censura de nuestra Madre la Iglesia Romana, y de cualquiera que mejor sintiere.
i,
** Comenzóse á imprimir esta obra á veintinueve de Abril del año de 1599, día del glorioso Sanct Pedro Mártir, devoto, patrón y sefior del Auctor." Al Prólogo siguen unos versos de Bernardo de Vega, canónigo de Tucumán,
'en loor de S. Pedro Martir. Concluyen los preliminares (que en todo ocupan 16 ff.) con un sumario de las ** Indulgencias concedidas por diversos pontífices á los que se ocupan con los na-
turales y con otros recién convertidos, en el ministerio evangélico.”
La foja 1 está en mexicano, con este título: T/abroipepecbtli. Foja 2, comienza
el texto en mexicano y termina en la 39. En la 40 comienza el Confesonario en
castellano y mexicano. Acaba en la foja 85 fte., y á continuación está, en mexicano solamente, el **Aparejo que se les ha de leer 4 los que quieren comulgar la cuaresma.” Todo llega á la foja 102 fte. La Tabla de capitulos y de materias ocupa la vuelta de esta foja y las 10 siguientes, hasta la 112. Hay, por ültimo, 2 ff. sin numerar con la fe de erratas, acerca de la cual es de
notar que existen de ella dos ediciones diversas. Ambas van precedidas de la misma advertencia del corrector; pero una es de letra redonda y otra de cursiva. En
la edición con la advertencia en letra redonda, que parece ser la primera, se copia la errata y luego se pone su corrección; en la otra sólo está la corrección y no la errata. La primera ocupa tres páginas y parte de otra; la segunda dos y un tercio: el adorno ó escudo final es también diverso; pero ambas ediciones de la Tabla se refieren á una misma edición de la obra, y las dos se encuentran en el ejemplar des-
crito. El preámbulo dice de esta manera: : “EL Corrector. Quien supiere, cristiano lector, lo que se pasa en corregit, no se maravillará de ver erratas, especialmente cuando el corrector es nuevo. Cuantimás que también muchas veces vienen en los breviarios y.misales. Y así tuve
por menor inconveniente ponerlas aqui, que dejarlas, por la fidelidad que se debe
al ejemplar. Y prometo mejor correctión en la segunda impresión." . ta Entre los muchos Confesonarios mexicanos que existen, me parece ser ésté el más
copioso, y ayuda á conocer las costumbres de los indios en aquellos tiempos... Comprende tres Confesonarios 6 series de preguntas 4 los penitentes, y las: hay. especiales para diversos oficios y profesiones. (El ejemplar descrito está en mi poder.—Vendido Fischer [n° 152) con las “ Advertencias,” defectuo-
so, £ 2.17.6 — 8 14.37.— Ramírez [n° 85] £ 6.2.6 = $ 30.62. Anunciado por Quaritch £9 =$ 45.) -
27
os
.
e.
7
. 1.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
353
1600 115. ADVERTENCIAS | PARA LOS CONFESSORES || de
los Naturales.||f COMPVESTAS POR EL PADRE || Fray Ioan Baptifta, de la Orden del Seraphico || Padre San& Franciíco,
Lecor de Theologia, y | Guardian del Conuento de Sanétiago Tla-| tilulco: de la Prouincia del Sanéto || Euangelio.|) Primera Parte. El escudo de los franciscanos. Con Priuilegio.|| Y En Mexico, En el Conuento de Sandiago|| Tlatilulco, Por M. Ocharte. año 1600. Dos tomos en 8°, letra romana.
Seis 6 más ejemplares de las 4dvertencias he visto, y casi todos presentan diferencias entre sí, comenzando por las portadas. Unos las tienen en orden, es decir, cada parte la suya, con el respectivo título de Primera ú Segunda: otros tienen en ambas el título de Primera. Existe además en mi ejemplar una portada suelta de la Segunda Parte, totalmente diversa de las comunes, con otro escudo, y con la vuelta blanca. Parece que no podría aplicarse al tomo correspondiente, porque los preliminares comienzan á la vuelta de la portada, y siendo blanca en esta reim-
presión vendrían á quedar truncos dichos preliminares, por faltarles la primera página. Pero el caso es que tampoco en ellos hay conformidad. He visto ejem-
plares que los tienen repetidos por completo en ambos tomos: otros traen parte en cada uno, y otros no tienen ninguno en el segundo, sino todos en el primero. Esto es lo natural, y para esa clase de ejemplares se imprimió sin duda la nueva portada del segundo tomo, aunque no la he visto en ninguno. Sea cual fuere la colocación que se dé á los preliminares, lo cierto es que son los siguientes: 1° Licencia del virrey Conde de Monterrey dada en Chapultepec a 7 de Di-
ciembre de 1600.— Se refiere en ella 4 otra dada antes para imprimir el Confesonario, y al privilegio de 31 de Marzo de 1599 que está al frente del mismo: permite que las Advertencias ‘‘se puedan poner en dos cuerpos, porque sería gran incon-
yeniente (respecta de no poderse batir), que fuese todo en un cuerpo,” y les concede privilegio por diez años. ., 2? Licencia del gobernador de la Mitra D. Juan de Cervantes, “para que pueda hacer imprimir é imprima un libro Confesionario que ha compuesto en lengua
mexicana y castellana.” México, 10 de Julio de 1598.— Esta también en el Cosfesomario.
—
3? Otra del Dr. D. Hierónimo de Cárcamo, Vicario General Sedevacante, “‘pa45
354
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
ra que pueda hacer imprimir é imprima un libro Confesionario que ha compuesto en dos cuerpos en la lengua castellana y mexicana, para poder confesar a los na-
turales, con la primera y segunda parte de las Advertencias para los confesores y ministros dellos.” Mexico, 20 de Diciembre de 1600.
4? Otra del Comisario Fr. Pedro de Pila, ““para que pueda imprimir é impri-
ma en dos cuerpos las Advertencias.” Tlatilulco, 11 de Agosto de 1600. 5% Aprobación del Dr. Alonso Muñoz, catedrático de Prima. México, 21 de Noviembre de 1600.—Se refiere a las Advertencias. 6” Otra del P. Fr. Pedro de la Cruz, guardián de S. Francisco. México, 10 de
Julio de 1600.— Para las Advertencias.
7? Otra del P. Fr. Hernando Durán, franciscano. México, 9 de Julio de 1598.
Es exactamente la misma y con igual fecha, que la del Confesonario, añadidas las palabras necesarias para que comprenda las Advertencias.
8% Dedicatoria del autor al P. Comisario Fr. Pedro de Pila en que le dice: * Aunque por ser estas Advertencias parte del Confesonario que a V. P. dediqué los días pasados no era necesario dedicarlas de nuevo; pero porque habiendo comen-
zado á imprimirlas, viendo el mal aparejo que para esto habia, las dejaba y reservaba para tiempo más acomodado, y V. P. con imperio y potestad de prelado superior, y amor muy antiguo de vero padre, me mandó é solicitó con toda instancia que rompiendo por todas dificultades las acabase deimprimir, me pareció dedicarlas de nuevo, como cosa nueva y propria de V. P.” |
9* Licencia del canónigo Alonso de Ecija, Comisario de la Santa Cruzada, «para
que pueda publicar y publique la Primera y Segunda parte de las Advertencias." Mexico, 22 de Junio de 1601.
o* Aprobación de Fr. Diego de Contreras, provincial de S. Agustín, por lo
que toca á la Santa Cruzada. En Santa Cruz de México,á 1? de Junto de 1601.
11? Otra del P. Fr. Hernando de Bazan, también por la Santa Cruzada. Mé-
xico, 11 de Junio de 1601. Todo ocupa 12 ff., inclusa la portada.
Es de notar en estos preliminares, que las aprobaciones y licencias tocantes á la Comisaría de la Santa Cruzada se refieren á la obra ya impresa y no al manuscri-
to: que la aprobación del P. Hernando Durán para el Confesonario se alargó á las Advertencias, sin cambiarle siquiera la fecha, y que el Dr. Cárdenas diera en 20 de Diciembre de 1600 licencia para imprimir un Confesonario que lleva al frente la fe-
cha de 1599. Pero esto se explica sabiendo que el autor consideraba como una sola obra el Confesonario y las Advertencias, y realmente lo son. Para imprimir el
primero le fué preciso obtener las licencias necesarias, que hubo de pedir nueva-
mente al publicar la continuación ó Advertencias. De ahí provino la confusión que se nota en las aprobaciones y licencias, porque unos tomabán aquello por dos
obras diversas, y otros por una solaá que daban el tituto de. la principal, que era el Confesonario.
5
A las licencias y aprobaciones sigue un Sumario de Indulgencias, que es el mismo.
del Confesionario, añadido un párrafo en que se da noticia de nuevas indulgencias
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
355
concedidas por Clemente VIII, en 7 de Septiembre de 1601 y publicadas en 14 de igual mes de 1603. Es evidente que este Sumario, contenido en 4 ff. sin numerar, fué impreso después del libro para serle agregado: algunos ejemplares no le
tienen.
|
E] texto de la Primera Parte ocupa de la foja 1 á la 112. El autor trata largamente de los casos de conciencia que pueden ofrecerse en la administración de los
sacramentos á los indios, y especialmente en el de la Penitencia. Muéstrase gran partidario de que se les den los de la Eucaristía y Extremaunción: discurre además acerca de los matrimonios y sus impedimentos, así como de los privilegios de los religiosos mendicantes. Ilustra todo con gran copia de doctrina y citas de autores, entre ellos los padres Motolinia, Focher, Gornales y Vera Cruz, que escribieron aquí. En este trabajo alternan los tres idiomas castellano, latino y me-
xicano. Acaba con un capítulo intitulado ** Algunas abusiones antiguas que estos naturales tenían en su gentilidad, según escribe el P. Fr. Bernardino de Sahagún, en el libro segundo de su Vocabulario Trilingúe.”* Sigue la Fe de Erratas en 2 ff. sin numerar, precedida de la misma advertencia que tiene la del Confesonario, y se cierra el volumen con una tabla alfabética de materias, que ocupa 56 ff. sin numerar. Es de advertir que el folio 14 del texto es doble; no porque esté repetido por error, sino porque al parecer se hizo una intercalación en lo ya impreso, de manera que la signatura 6 pliego C consta de 9 ff. y no de 8 como los demás. En los ejemplares que conservan la primitiva encuadernación en pergamino se ven dos hojas cortadas entre los dos folios 14. Segunda Parte.— Dejando á un lado los preliminares, de que ya hemos hecho
larga mención, comienza la Segunda Parte con el folio 113, y va hasta el 443. El
título que lleva al frente es éste: ““Indulta aliqua Apostolica concessa Ordinibus 'Mendicantibus pro conversione infidelium et manutentione in fide orthodoxa." Es, en efecto, un tratado latino muy copioso acerca de los privilegios de los regulares de América, é incluye instrucciones para los religiosos que hacían oficio de párrocos. T'rae en castellano varias cartas de prelados, y algunas cédulas reales re-
ferentes al mismo asunto. ! . Siguen, con nueva foliatura de 1 4 104, las Tablas y la Fe de Erratas. Al fin: Excudebat Ludouicus Ocharte Figueroa, Mexici, in Regio Collegio fanéte
Crucis, fan&i Iacobi de Tlati lulco. Anno Domini 1601
"$ MS + (El ejemplar descrito está en mi poder.)
. 1 V. este, pág. 269.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
tudio con las lecciones
que recibió de los
My parte alguna encuentro expreawa sado el apellido del autor de las
padres Fr. Miguel de Zárate y Er.Jeró-
no que siempre se le nombra sim-
conocimientos en las numerosas obra$
unl dos obras cuya descripción pre-
nimo de Mendieta. Dió el fruto de sus
plemente Fr. Juan Bautista. El mis- que luego apuntaremos; pero de los damo nos dice que nació el año de 1555," tos conocidos se desprende que no fuey por Torquemada sabemos que era na- ron enteramente originales, sino que se tural de esta tierra.* Tomó el hábito sirvió de los trabajos inéditos de otros de S. Francisco en el convento grande de padres, y en Tlatelolco sacó gran partiMéxico, donde enseñó después filosofía do de los estudiantes indios más aproy teología; en esta última ciencia tuvo vechados, á quienes hacía traducir de caspor discípulo al historiador Fr. Juan de tellano a mexicano lo que le convenía. Torquemada. Fué también definidor De todas maneras es digno de elogio de su provincia. En 1595, siendo guar- por lo mucho que trabajó, y no puede dian en Tezcoco, curó con grande esme- acusársele de plagiario, porque declaró ro en aquel convento á los enfermos de con lealtad los auxilios que habia recila peste que se cebó en los indios á fines.. bido. De las diversas obras que imprimió de ese año y principios del siguiente.' El de 1600 era guardián en Tlatelolco, no he alcanzado á ver sino muy pocas: donde moró ocho años, y puso por obra de las demás no sé hasta ahora que exisla reedificación de su célebre templo. ta ejemplar alguno. Él nos dió el catáVolvemos á encontrarle de guardián de logo de ellas en su Sermonario, de donde Tacuba en 1605 y de Tezcoco en 1606. vamos á copiarle, añadiéndole algunas Torquemada le califica de ““religioso de explicaciones. grande ejemplo y observancia, luz de esI. Indulgentiz ac peccatorum remista provincia y de toda la Nueva Espa- siones a Summis Pontificibus concesse ñia.”* Ignoro el año de su muerte: ya Regularibus et iis etiam qui eorum gauhabía fallecido en 1613, cuando Torque- dent Privilegiis. Collecte et excusse cura et studio Patris Fratris Ioannis Bamada acababa su historia. Fr. Juan Bautista no aprendió de ni- ptiste, Minorite, Sacre Theologie lefio la lengua mexicana, como otros crio- ctoris, et Provincie Sancti Evangelii difllos, y sentía repugnancia a estudiarla. finitoris. . Hoy no se halla. Según Beristain se Fr. Francisco Gómez, aquel que vino á fuerza con el Sr. Zumárraga, fué quien imprimió en Tlatelolco, por.Diego Lóle instó para que la aprendiese, y se ofre- pez Dávalos, 1602. 8? II. Catecismo breve en lengua mexició á ensefiarsela por Arte. Aceptó nuestro autor el ofrecimiento **más por no cana y castellana, en el cual se contiene parecer ingrato, que por gana que tuvie- lo que cualquier cristiano, por simple se de aprenderla;” pero cuando se hubo que sea, está obligado á saber y obrar posesionado de ella, y conoció la gran para salvarse. No se halla. | falta que hacía á los ministros de los inIII. Breve tratado del aborrecimiendios, andaba ““convidando, buscando y rogando que la aprendiesen los que no to del pecado, que se intitula Tepiton la sabían.” Después perfeccionó ese es- Amuxtls. No le he visto. Tal vez será el que Beristain intitula Del Odio al Pecado, y 1 “El cual (Fr. Jerónimo de Mendieta) llegó de España 4 esta ciudad de México año de 54....un dice haberse impreso en Tlatelolco. afio antes que yo naciese.” Sermonario, Prólogo. IV. Hieroglíficos de conversión, don2 Lib. XIX, cap. 33. de por estampas y figuras se enseña á los 3 MenDIeETA, lib. IV, cap. 36. naturales el aborrecimiento del pecado 4 Lib. XIX, cap. 33; lib. XX, cap. 79.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
357
y deseo que deben tener al bien sobera- les pormenores. Lo que puedo decir es que no conozco libro alguno impreso no del cielo. Beristain dice: **Se imprimió en Tla- alli por Dávalos. V. Espejo Spiritual, que en la lengua telulco por Dávalos.” Desde luego ocurren varias dudas se intitula Teoyoticatezcatl. Donde se acerca de este libro. ¿Esos “‘hieroglifi- ensefian las cosas que esta obligado el cos de conversión” eran realmente figu- hombre a amar, con lo cual cumple la ley ras al estilo mexicano? Si lo eran, ¿có- de Dios: el premio de los que la guarmo pudieron imprimirse en la oficina dan y el castigo de los que la quebrantan. Beristain: ““Teoyotezcatl 6 Teoyotide Tlatelolco? Y luego, ia qué emplear tan imperfecta escritura á fines del siglo catezcatl: Espejo espiritual. Impreso en XVI ó principios del XVII, cuando ya Tlatelulco por Dávalos.” Yo no le he ! era familiar á los indios el alfabeto es- visto. VI. Las indulgencias que ganan los pañol? Todo me hace creer que el autor se refiere aquí á las estampas que hizo cofrades del cordón. Beristain: **Indulgencias que gozan imprimir para instrucción de los indios, de que habla en el prólogo de su Confe- los Terceros de S. Francisco, en lengua mexicana. Imp. allí [en Tlatelolco]. El sonario, arriba copiado. Las estampas ó figuras para enseñar autor del libro no expresa la lengua en á los indios datan de los primeros tiem- que estaba. No le he visto, y sospecho os de la conversión, y parece haberlas que Beristain tampoco. VII. La Vida y Muerte de tres nifios introducido Fr. Jacobo de Tastera, venido en 1529, quien por no saber la len- de Tlaxcalla, que murieron por la congua traía consigo pintados en un lienzo fesión de la Fe: segün que la escribió en los principales misterios de la fe, y un romance el P. Fr. Toribio Motolinia, indio hábil que declaraba á los demás lo uno de los doce religiosos primeros &c. Beristain añade: ““Imp. en Tlatelolque el padre decía. Los religiosos adoptaron el sistema, que se conservó largo co.” Betancurt dice que se imprimió en tiempo. Era excelente para los indios 1604, dedicada á Cristóbal de Oñate, enue no sabían leer, y hasta hoy son to- comendero de T'ecali. Esta Vida de los nifios de Tlaxcala ha de santos. En 1575 hizo imprimir el pasado por varias vicisitudes. Escrita Sr. Moya de Contreras unas insignias 6 originalmente en castellano, no se imestampas para suplir la falta de bulas, y primió. E] P. Bautista la tradujo al melos indios las preferían, porque como no xicano. D. Nicolás Antonio dice que sabían leer ““gustaban más de la pintura la imprimió Diego López Dávalos en que de la escritura."' Por lo visto, las 1601, 8° Boturini tenía en su Museo estampas de Fr. Juan Bautista, que no un ejemplar del impreso (1601) y una eran de Roma como él deseaba, se im- copia manuscrita: ésta se conserva en el primieron aquí mismo.con aquellos tos- Museo Nacional, en 18 ff. 4? La traduccos grabados en madera ó plomo, que ción del P. Bautista fué vuelta otra vez
dos ellos aficionadisimos á las estampas
tanto se repiten en los libros de entonces; pero es de dudarse si andaban sueltas 6 las recogió en un libro a que dió
el titulo del presente artículo. Me temo que la indicación de impresas en Tlatelolco por Dávalos sea añadidura propia de Beristain, no muy escrupuloso en taI Cartas de Indias, pág. 194.
al castellano en 1791, de orden del virrey Conde de Revillagigedo, por el intérprete general de la Audiencia D. Vicente de la Rosa y Saldivar. Está en el tomo II de Memorias Históricas del Archivo General, y se publicó en el tomo I (único) de la 35? Serie de Documentos para la Historia de México (México, V. García
Torres, 1856, fol.)
358
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
VIII. La Doctrina Cristiana dividida por los días de la semana, con oraciones para cada día. Este será el que Beristain intitula * Oraciones cristianas para todos los días,” con la acostumbrada añadidura de ** Imp. en Tlatelolco por Dávalos,” que se propuso acomodar á todos los libros del P. Bautista que no había visto. Hoy no se halla. IX. Oraciones muy devotas á la Santísima Trinidad, divididas por los días de la semana. Está en igual caso que el anterior. X. Huehuetlahtolli, que contiene las pláticas que los padres y madres hicieron á sus hijos y á sus hijas, y los señores a sus vasallos, todas llenas de doctrina moral y política. El Sr. D. José F. Ramirez poseía un ejemplar de este libro; pero no apareció en la venta de su biblioteca, sino en el Catálogo Fischer (n? 150, £ 4.10—
$22.50) y fué adquirido para la rica bi-
blioteca Carter Brown, de Providence (E. U.). Está falto del principio y fin. Pinelo (1629) á quien siguieron otros, le asigna la fecha de 1601. 8? Para dar idea de este rarísimo libro
nada mejor puedo hacer que copiar el artículo que le dedicó el Sr. Ramírez en sus Suplementos (inéditos) á la Biblioteca de Beristain. Helo aquí: ** E] Dr. Beristain deja incierto el autor del Huebuetlatolli, 6 bien de una sola obra hace dos diversas, ya por los títulos con que las cita, ya por los autores que les atribuye, dando la una al que nos ocupa y la otra á Fr. Andrés de Olmos. El hecho es que á ninguno de ambos
pertenece realmente. Las pláticas ó instrucciones morales de que se trata son una producción original de los antiguos oradores mexicanos, reproducidas en su
propia lengua y obtenidas por la tradición oral de los que sobrevivieron á la ruina del imperio. No sería aventurado conjeturar que el colector de esos monumentos fuera Fr. Bernardino de Sahagün, quien particularmente consagró
[1600
su estudio á investigaciones á esta especie de trabajos. De ello tenemos un testimonio inequívoco en el lib. VI de su Historia General de Nueva España. Probabilizan esta conjetura las noticias que nos dejaron el mismo P. Bautista y T orquemada. El primero fué simplemente editor de la obra. Imprimióla en México, en 1 vol. 8”: ignoro la fecha, porque al ejemplar que poseo, y único que se conoce, faltan el principio y fin. Hasta la foja 76 están enteramente en mexicano, con excepción de los epígrafes de las pláticas, que indican sumariamente su asunto en castellano. La foja 77 contiene una especie de advertencia reducida á expresar que el P. Olmos dió una copia de las pláticas á Fr. Bartolomé de las Casas **las cuales romanzó de la lengua mexicana,” incluyéndolas en el cap. 223, parte I, de su Historia Apologética de las Indias. La vaguedad con que se enuncia
la traducción deja en duda quién fuera el traductor; mas aquella desaparece en Torquemada (lib. XIII, cap. 36), que expresamente dice que el P. Olmos fué el traductor. Con tal motivo encarece la dificultad de la empresa, asentando que ni él mismo ni aquél pueden darle en la
versión la energía de original: * nj yo
**que las tengo (agrega) y he procurado ““entenderlas y saber muy de raíz sus ““ metáforas, no las hemos sabido roman**cear con la dulzura y suavidad que en “su lengua estos naturales las usaban, ** atendiendo más a decir lisa y distinta“mente la sentencia de la doctrina, que ““la elegancia del lenguaje con que entre ““ellos se platicaba.” Conceptos semejantes se encuentran en la advertencia del P. Bautista. A esta siguen otras pláticas en castellano, de las cuales Torquemada copió tres, más ó menos textualmente, en el capítulo citado de su obra. Por consiguiente, la obra de que se trata es original y precioso monumento de la antigüedad mexicana.” Torquemada copió de Mendieta las pláticas.
Aunque el Sr. Ramírez consideraba
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
único su ejemplar, parece que también incompleto existe otro. En el Catalogue of the Magnificent Library of the late Hon. Henry C. Murpby, of Brooklyn, Long Island, vendida en Nueva York del 3 al 8 de Marzo de 1884, se encuentra este articulo: “149. BAUTISTA Fr. Juan. Pláticas antiguas de los Mexicanos recogidas, 12mo. title, parts of the preface, and
359
quedan 4 ff. 1 foja con las ““Emiendas p? algunos libros,” y al pié: «| Acabofe efte libro en la muy noble y muy leal Ciudad de Mexico Tenochtitlan, Vifpera de la Inuencion de la Cruz. Año de 1605. En caía de Diego Lopez Daualos.
cripción:
XII. De la Miseria y brevedad de la vida del hombre y de sus cuatro postrimerías.— Tengo ejemplar de este libro. Libro de la Miferia|| y breuedad de la vida del hombre: y || de fus quatro poftrimerias, en len-|]gua Mexicana.|| Compuefto por el Padre fray Ioá Baptifta del la orden del Seraphico Padre S. Francifco,|| Le&or de Theologia, y Diffinidor de la|| Prouincia del San&o Euangelio. || Dedicado al Doctor Sanctiago del Riego, del con-||fejo del Rey N.S. y fu Oydor en efta Real | Audiencia de Mexico.
rado Sanét Antonio de|| Padua: primer Predicador general de la|| Orden del Seraphico P. S. Frácifco: a|| quien el Papa Grego. 9. por la alte||za de fu fabiduria, y excelente || Doctrina, llamo Archa Testa-|| gg, menti.«93 || Y Compuefta en lengua Mexicana por el Pa-||dre fray Ioan aptifta, Lector de Theo-|| logia, y Guardian de Tlacupan.||*] Dirigida à Aluaro Rodriguez de Aze-|| uedo, Sindico de la ordé de S. Fráco (Un escudo.] En Mexico.|| Con licencia, en cafa de Diego Lopez Daualos.|| Año de 1605. En 8?, letra romana.— Portada. A la
emprenta de Diego Lopez Daualos, y à fu|| cofta. Año de 1604. En 8°, letra romana.— Portada: A la vuelta un tosco grabado de la Muerte. Fojas 2, 3 y 4, aprobaciones y licencias: 5, 6, 7 y 8, prólogo dedicatorio: en la vuelta de la 8 un párrafo en mexicano. Texto, 1-146 fte.: vta.; de la 146 á 152, más 22 ff. sin numerar, Tabla de los tractados, id. de las autoridades, y Sumario de las materias (Tabla alfabética). XIII. Confesionario en lengua mexicana y castellana, con un aparejo para los que reciben la santa Eucaristía: don-
vta. de ella: **Sacofe efta Vida del Bienaventurado Sanc& Antonio de Padua de la que efcriuio el Reuerendifsimo fray Marcos de Lisboa, Obifpo de Oportu de la mifma Orden y de otros Memoriales y Choronicas de la Orden." Foja
de también (con resolución) se trata de los admirables efectos deste admirable Sacramento.
the beginning and end of the text wanting, and leaves 11,64 and 65 mutilated.” XI. La Vida y Milagros del glorioso y bienaventurado S. Antonio de Padua de la orden de N. S. P. S. Francisco, primer Lector de Teología y Predicador general desta Seráfica Religión. De este libro he visto un ejemplar en
poder del Sr. Ágreda. Hé aquí su des-
Vidal Y milagros del bien-|| auentu- [El escudo de la orden.] En Mexico.|| En la
2 fte., un grabado: vta., hasta la 5 fte., aprobaciones y licencias: 5 vta., un escudo: 6, prólogo: 7, Tlahtolpehpechtli: 8, un escudo, vta. blanca; 9, id. id. T'otal y ff. sin numerar. Fojas 1-95 fte., texto: 95 vta. y foja siguiente, ‘“T abla de los capits.,” que no termina por faltar unas fojas, en que estaba también el principio de otra Tabla alfabética, de que
Descrito arriba con el n? 114. XIV, XV. Primera y Segunda Parte de Advertencias para los Ministros de los naturales. Donde se reducen á práctica muchos casos particulares que en
sus confesiones se ofrecen. Trátase tam-
bién en ellas del oficio del Párroco, y de la obligación que tiene, y muchas cosas pertenecientes á particulares privilegios de que pueden usar y usan las Ordenes Mendicantes. Descrito arriba con el n? 115.
360
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
XVI. Esta Primera Parte del Sermonario. De la Segunda Parte esta ya impreso gran pedazo, y asi, mediante el divino favor, presto se acabara de imprimir: que por no dar demasiado volumen
á esta Primera Parte, no va en ella lo que está impreso. La descripción del Sermonario, tomada de mi ejemplar, es esta: «3A IESV CHRISTO S. N.gg9]|OFR E-
CE ESTE]||sermonario EN LEN|| gua Mexicana.|| : ||] Su indigno fieruo FF. Ioan Baptifta de la Orden || del Seraphico Padre fanct Francifco, de la Provincial| del Sancto Euangelio.|| $ || Primera Par-
te. [ Un grabado: el mismo de la Doctrina de Molina, 1578, n? 77; pero con la leyenda: pq Ego
sun Veritas. Iefu Chrifto Nazareno] Dico ego opera mea Regi. Pfalm. 44|| En Mexico, con licencia.||T] En cafa de Diego Lopez Daualos: y a fu cofta.||W3 Año 1606. £ga]| Vendefe en la tienda de Pedro Arias Librero,
enfrente de la puerta || del Perdon de la Yglefia Mayor de Mexico. En 4°, letra romana.—Portada, vuelta blanca: licencias, aprobaciones y dedicatoria, 5 fF: prólogo, 5 ff.: lista de las obras publicadas por el autor, 1 foja: Sumario de los Sermones, 14 ff. Texto, pags. 1-709. En la siguiente un grabado de S. Antonio de Padua, y abajo: Acabofe de imprimir efta || Primera Parte, en la muy infigne y muy leal Ciudad de Mexi-||co Tenochtitlan, a treze dias del mes de Iunio, defte año, dia||del bienauenturado y gloriofo Sanét Anto-
[1600
nio de Padua,|| de la Orden del Seraphico Padre San& || Francifco.|| En caía de Diego Lopez Daualos, y a lu cofta.||1606. Tabla alfabética, 14 ff.: Tabla de las autoridades, 10 ff. (blanca la vta. de la
última). Al fin: Finis.|| Acabaronfe de imprimir eftas tres Tablas à nueue|| dias del mes de Febrero, de 1607. Ademas de los libros expresados, dice el autor en el Prólogo de su Sermonario, que había compuesto en mexicano el Vocabulario Eclesiástico, gran parte del libro de las Vanidades del Mundo del P. Estella, del Flos Sanctorum ó Vidas de Santos, Exposición del Decálogo y otros muchos tratados y libros. Acabó la tra-
ducción del Contemptus mundi, hecha por Fr. Luis Rodríguez, á la cual faltaban los veinte ültimos capítulos del libro III, y la corrigió toda. Se imprimió; pero no se conoce ejemplar de ella. Habla también de tres libros de Comedias (en me-
xicano) que tenía prontos para la prensa: el primero de la Penitencia y sus partes; el segundo de los principales artículos de la fe y parábolas del Evangelio, y el tercero de Vidas de Santos. Las menciona igualmente Torquemada en el capitulo 79 del lib. XX de su Monarquía Indiana. Creo que para dar fin á este artículo conviene copiar el Prólogo del Sermonario, tantas veces citado, porque contiene noticias muy curiosas, y el libro en que se encuentra es ya sumamente raro.
PRÓLOGO. x mAs há de veintiocho años que comencé 4
inmenso y las dificultades sin cuento, así por lo que
, JT estudiar la lengua mexicana por el Arte
es la dificultad de la lengua extrafía, como por ha-
de ellos que predico en ella. Todo este tiempo he
ferentes gustos,tantos y tan diferentes entendimien-
deseado ver impreso un Sermonario por donde po-
tos, pareceres y censuras, que solo esto á muchos
DNA y con particular afición y cuidado, y cerca
ber de ponerme á ser juzgado de tantos y tan di-
der predicar á estos naturales. Y viendo que no sa-
ingenios admirables ha acobardado á no sacar sus
lía á luz, procuré recoger mis estudios y los ajenos
trabajos á luz, con cuyas letras y erudición hubiera
de religiosos de esta mi provincia del Santo Evan-
recibido el mundo gran luz. Con las dificultades
gelio para hacerlo; y aunque al principio me pare-
me creció el ánimo, considerando lo mucho que
ció negocio, ni de mucho trabajo, ni de mucha di-
debo á Dios, y fando de su bondad, que como tan
ficultad, puesta la mano á la obra vi ser el trabajo
misericordioso calificaría este pequeñuelo servicio
1600]
361
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
(hecho por solo su amor y hoara) y lo aceptaria.
mo lo pudiera hacer cualquier maestro, por diestro
Y de la cristiandad y buen celo de los que este li-
que fuera en este arte. También traducía cualquiera
bro leyeren, que considerando la grande dificultad de la obra no se maravillarán de los defectos que ballaren, y con caridad los suplirán y corregiran ; y
cosa de latín en mexicano, con mucha propiedad: traducía hartos cuadernos sin echar un solo borrón
si esto les faltare, les ruego tengan paciencia y me
ni enmendar cosa.
sufran (si quisieren), entre tanto que vemos obras rnos y espantarnos. de que maravilla suyas
sente es gobernador de la ciudad de Xochimilco)
tenía tan buena elección y era tan acertado, que
D. Francisco Bautista de Contreras (que al pre-
Héme ayudado en esta obra de algunos natura-
hijo del dicho colegio y natural de la villa de Quauh-
les muy ladinos y hábiles, especialmente de un Her-
nahuac, es muy hábil, particularmente con la pluma
nando de Ribes (de los primeros hijos del Colegio
en la mano. Escribe en nuestra lengua castellana
Real de Santa Cruz, que está fundado en el Con-
cartas tan bien ordenadas, que hombres muy discre-
vento de Santiago Tlatilulco en México), natural
tos se maravillan de leerlas; y huelgan mucho con
de la ciudad de Tetzcuco, muy gran latino,y que
ellas: éste también me ha ayudado, particularmente
con mucha facilidad traducía cualquiera cosa de la-
tin y de romance en la lengua mexicana, atendiendo
en acabar el Contemptus Mundi (que ya se ha co-
menzado á imprimir) y en la traducción del libro
más al sentido que á la letra; el cual me escribió
de las Vanidades del Mundo, que mediante el fa-
y tradujo de cosas diversas, más de treinta manos
vor divino saldrán presto á luz, y en otras muchas
de papel. Murió el año de noventa y siete, á once de
cosas.
Septiembre, y tengo para mí que le pagó Nuestro
Esteban Bravo (hijo también del dicho colegio
Señor sus fieles trabajos, porque era indio muy buen
de Santa Cruz) fué natural de Tetzcuco, de S. Diego
cristiano, muy aficionado á las cosas de nuestra san-
Tlailotlacan, que está media legua de la ciudad de
ta fe católica y 4 enseñar á los religiosos la lengua
Tetzcuco, me ha ayudado en este trabajo, el cual fué
mexicana, para honra y servicio de Nuestro Señor.
muy buen latino,y traducía cualquiera cosa de ro-
Con su ayuda compuso el P. Fr. Alonso de Moli-
mance y de latín en la lengua mexicana con tanta
na el Arte y Vocabulario mexicano, y el P. Fr. Juan
abundancia y multitud de vocablos que pone admi-
de Gaona Jos Diálogos de la paz y tranquilidad del
ración, y algunos se pagan desto notablemente, aun-
alma,y yo he compuesto el Vocabulario Eclesiástico (obra á mi parecer bien necesaria para los predicadores) y gran parte de las Vanidades de Estela, del Flos Sanctorum 6 Vidas de Santos, de la Exposición del Decálogo, y otros muchos tratados y libros
que á mí no me ha contentado tanta copia, y así he
gobernó á los indios mexicanos por más de treinta
que procuraré sacar á luz, si la Majestad de Dios
años con gran prudencia y rectitud, y murió el año
fuere servida darme vida para ello, que bien sabe su Majestad que sos recaso laborem.
pasado de mil seiscientos y cinco, por el mes de
ido cortando lo que me ha parecido superfluo en las cosas que de su lengua he tomado.
D. Antonio Valeriano, natural de Azcaputzalco,
Agosto. Fué también hijo del dicho colegio de San-
También me he ayudado de un D. Juan Berar-
ta Cruz, y uno de los mejores latinos y retóricos
do, natural de Huexotzinco, pero criado en el co-
que de él salieron (aunque fueron muchos en los
legio de Tlatilulco,y después vecino de la villa de
primeros años de su fundación), y fué tan gran lati-
Quauhnahuac por muchos años. Este fué buen la-
no, que hablaba ex tempore (aun en los últimos años
tino, y que escribía cartas en latín, aunque llano,
de su vejez) con tanta‘ propiedad y elegancia, que
muy congruo y apacible, que daba contento á cual-
parecía un Cicerón ó Quintiliano. Y de muchas
quiera que las Jeía, y admiraba las buenas razones
cartas que en latín me escribió, y á otros muchos
que con tanta propiedad en ellas trataba: éste mu-
religiosos (de que se pudiera hacer larga mención),
rió año de mil y quinientos y noventa y cuatro : fué
sólo pondré una, por ser la última que me escribió,
de muy buena conciencia, gran cantor y amigo de
para que por ella se vea cuál debió de ser su sufi-
la Iglesia,y frecuentaba los sacramentos con gran y ternura. devoción
ciencia en su edad florida: Hic litterarum perales
ad vestram paternitatem portat id quod mibi trada-
Diego Adriano, natura] de esta ciudad de Tlati-
cesdamjassisti. Nescio profecto, am in traductione ejm
lulco, fué muy gran latino, y tan hábil que apren-
jim felix. Multa quippe im co sunt pra gnantia, ut
dió 4 componer y componía en la imprenta en
mesciam in quem sensum meliorem verti debeant. Si
cualquier lengua tan bien y tan expeditamente co».
quid est erratum, parcas obsecro. Et tuam gravem 46
362
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
censuram. adbibeas, et bis litteris tam male formatis
mir en muchos días. El cual, con deseo de ver im-
simul et ignoscas, illituree enim videntur potius quam
preso el Sermonario que escribió, ha aprendido á
littere; nec mirum vestre paternitati videatur, ma-
componer, y compone admirablemente, y así va
nus namque jam vacillant, oculi caligant, et aures oc-
casi todo compuesto en la imprenta por él, que no
clus@. [terum atque. iterum parcas. Deus optimus
ha sido de poca ayuda para que vaya bien correcto,
maximus longevam tue paternitati vitam concedat.
que no lleva errata de importancia. Déle Nuestro
De Mexico. Tui amantissimus etsi indignus. Anto-
Señor mucha vida, para que la emplee en su servi-
nius Valerianus. Heec ille. El cual me ayudó muy
cio, y ayuda de sus ministros &c.!
bien, así en cosas particulares que le consulté, como
También me he aprovechado de los ilustres tra-
en la etimología y significación de muchos voca-
bajos y vigilias de muchos santos religiosos que con
blos, cuya declaración va inserta en el cuerpo del
particular estudio trabajaron en esta lengua mexi-
Sermonario, para mayor consuelo de los ministros,
cana, y escribieron muchas obras dignas de sus le-
que sin trabajo los hallen; porque el día de hoy hay
tras y santidad, de las cuales muchas el tiempo ha
tan pocos indios á quien poder preguntar cosas de
ido consumiendo, Particularmente en la exposición
su lengua, que son contados, y muchos de ellos que
de las epistolas y evangelios me he aprovechado de
usan de vocablos corruptos, como los usan los es-
los trabajos de los padres Fr. Bernardino de Saha-
pañoles. Lo cual echará de ver quien supiere esta
gún, que murió el año de noventa y uno con gran
lengua con propiedad y fundamento por el Arte; y
olor y fama de santidad, habiéndose ocupado en
así es menester ir con advertencia en lo que se les
bautizar, predicar y escribir en esta lengua más de
preguntare ó pidiere consejo, especialmente en vo-
sesenta y un años: y del P. Fr. Arnaldo de Basacio
cablos y sentencias de los misterios de la fe y en cosas morales. He yo hallado indio, bien ladino y bachiller, que hablando conmigo me ha dicho:
(francés de nación) que escribió en la lengua me-
xicana muchísimos sermones acomodados á la capacidad é ingenio de los recién convertidos, con
** Dios itlaneltoquilitzin,” que quiere decir la fe con
tanta abundancia y elegancia, que los indios que hoy
que Dios cree; habiendo de decir: ** Dios ineltoco-
viven quedan admirados cuando los leen, y aunque
catzin,” la fe con que es creido; y de esto pudiera
entienden la lengua, confiesan que ellos no saben
traer muchos ejemplos.
hablar tan bien ni tan elegantemente.
Pedro de Gante, natural de la ciudad de Tlati-
El P. Fr. Alonso de Trujillo, predicador por es-
lulco, y maestro muy antiguo del colegio de Santa
pacio de más de veintiseis años, se ocupó en com-
Cruz, me tradujo muchas cosas, especialmente de
poner sermones sobre todos los evangelios de los
vidas de santos; y por espacio de ocho años conti-
domingos y fiestas de todo el año, con ayuda del
nuos que estuve en el convento de Tlatilulco, y los
sobredicho Esteban Bravo; y fué tan continuo en
seis de ellos en el colegio de Santa Cruz, le comu-
este trabajo (que por amor de Nuestro Señor tomó),
niqué siempre y consulté; y así me fué de muy gran-
que escribió sobre cada evangelio de todo el año á
de ayuda su buena habilidad y talento. Murió este año pasado de mil y seiscientos y cinco, por el mes
cuatro y á cinco sermones. Los cuales todos dió y comunicó al P. Fr. Pedro Oroz (Provincial que fué
de la provincia del Santo Evangelio, y Comisario
de Noviembre. Requiescat in pace. No me ha sido de menor importancia la ayuda y
general de esta Nueva Espafía) para que en su nom-'
comunicación de Agustín de la Fuente, natural tam-
bre y con su autoridad saliesen á luz; y viendo que
bién de Santiago Tlatilulco, y maestro del colegio
Nuestro Señor le había llevado para su gloria (i:
de Santa Cruz. El cual es de muy buen entendi-
remunerarle del fiel trabajo en que se ejercitó pre-
miento y razón, y sabe su lengua é idiotismos de ella con gran propiedad, y toda su vida no ha entendido en otra cosa sino en escribir á los venerables padres Fr. Bernardino de Sahagún y Fr. Pedro Oroz (hasta que murió á veintidos de Junio del año de mil quinientos noventa y seis). Es uno de los mejores y más liberales escribanos que ha habido en esta nación de indios. Este he tenido estos diez afios conmigo, y por su mano ha escrito y pasado todo cuanto he impreso hasta aquí y podré impri-
dicando, confesando y escribiendo por espacio de más de cuarenta y cinco años en la lengua otomíy .
mexicana) me los comunicó todos, y así me apro-vecho de ellos, como de trabajos tan buenos. Especialmente habiendo pasado y siendo acrecentaI Con su ayuda ha hecho el autor los tres libros de comedias que tiene para imprimir, El primero de la Penitencia y sus partes. El segundo de los principales Artículos de nuestra Santa Fe, y Parábolas del Evangelio. El tercero de Vidas de Santos.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
363
dos por mano de tan gran varón, como fué el dicho P. Fr. Pedro de Oroz, que con sumo trabajo y costa los hizo trasladar y corregir, y tornar á ver, una y
á los indios (de los cuales fué muy amado y esti-
muchas veces, hasta ponerlos en estado de poderse imprimir : y si Dios me diere vida, pienso imprimir algún tomo en su nombre, porque no se pierda en la de los hombres la memoria de aquel cuyos tra-
Señor: heme aprovechado de algunos pedazos de
mado), y en escribir para su doctrina y enseñanza, hasta que lleno de venerable y santa vejez pasó al sus escritos, y lengua.' Por ser vivo el venerable P. Fr. Francisco Gómez, no hago particular mención de él, más de ala-
bajos y vigilias tan continuas están en eterna me-
bar y agradecer (en cuanto puedo) su buen celo en
moria y remuneración (según yo creo) delante del
mover mi ánimo á que quisiese yo aprender (que
divino acatamiento.
no quería) la lengua mexicana. Porque siendo yo
Los venerables y benditos padres Fr. Juan de
mozo y viviendo juntos, con sus buenas y santas
Ribas (uno de los doce primeros religiosos que en
razones me persuadió muchas veces á que apren-
esta tierra levantaron el estandarte de la cruz, y plantaron la fe católica y verdadero conocimiento de Dios), Fr. Andrés de Olmos y Fr. Juan de Ro-
diese esta lengua, y admitiendo yo (más por no paderla) su caritativo ofrecimiento, fué notable el
manones, todos tres grandes siervos de Nuestro Se-
alegría y voluntad con que me leyó el Arte; pro-
fior, y que vivieron y murieron con gran fama de
nosticando (quizá) que con la doctrina me comuni-
recer ingrato, que por gana que yo tuviese de apren-
santidad, trabajaron en esta viña del Señor todo el
caba también el deseo y gana de comunicarla á
tiempo que en esta tierra estuvieron, que fué mu-
todos; pues es cierto que ando yo convidando, bus-
chos afios, ocupándose siempre en confesar, predi-
cando y rogando que la aprendan los que no la sa-
car y escribir doctrinas y sermones para estos naturales, y así cuando puedo me aprovecho de ellos.
cuánto importa, que sin ella el más pintado suele
No es razón pasar en silencio y dejar de hacer
ben; porque entiendo y he visto por experiencia echar y echa muchos gazafatones.
memoria del que la dejó tan grande, así en los fa-
También tuve por maestro en la lengua mexica-
mosos sermones que predicó, como en los escritos
na al doctísimo Padre Fr. Miguel de Zárate, como
que dejó, con los cuales dió luz á los ministros de
lo había sido en el curso de Artes, y parte de la
los indios mexicanos, componiendo en su lengua
Teología. El cual la supo muy bien y elegante-
Vocabulario y Arte, Confesionario mayor y menor,
mente, y fué uno de los mejores, más continuos y
Doctrina cristiana mayor y menor, y otros muchos
más fervientes predicadores que en ella ha habido.
sermones y tratados, con que los ministros han te-
Tan señor y dueño de los corazones de los indios,
nido grande luz y doctrina para predicar 4 estos
que sin dificultad alguna los movía á todos en un
naturales. Vino de España el P. Fr. Alonso de Mo-
mismo sermón, ya á lágrimas, ya á grande gozo y
lina con sus padres, nifío de muy tierna edad, luego
alegría. Y por esto muy querido de ellos. Fué el
al principio de la conquista de esta Nueva España,
primero que me hizo subir al púlpito y predicarles;
y con la comunicación de los otros nifios indecitos,
y para ayudarme más me comunicó un cartapacio
aprendió en muy breve tiempo la lengua mexicana
en que tenía cosas apuntadas para todo el año, que
como si le fuera natural. Y teniendo los doce reli-
él solo que lo hizo, y yo porque me lo comunicó,
giosos primeros noticia del nifio Alonso, pidiéronle
lo entendiamos. Murió.al fin del año de 83, siendo
á sus padres (que era gente honrada y noble) para tenerle consigo, y que les fuese intérprete en la doc-
guardián de S. Francisco de los Ángeles, con gran sentimiento de la religión y de esta su madre la
trina de los indios. Tuvieron á gran ventura sus
provincia del Santo Evangelio, que perdió en él uno
padres que prenda de sus entrañas (y tan tierna)
de los más útiles y obedientes hijos que ha tenido.
hubiese de ser coadjutor de tales y tan santos varo-
Porque tan buen rostro hacía y con tanta alegría
nes, y así le ofrecieron en la casa del Señor con
leía gramática á los religiosos mozos (acabando de
mucha devoción y alegría. Y el niño Alonso (como
leer su Teología), como lo pudiera hacer un hu-
otro Samuel) de tal manera se aquerenció y halló en la casa del Señor, que nunca más volvió á la de sus
I Fr, Alonso de Molina llevó el gondus diei et estus en la
padres,y teniendo edad recibió el hábito de N. P.
labor de esta viña, desde su tierna edad hasta que dió el espiritu
S. Francisco, y vivió en la orden con grande loa de
á su Criador, pues aun estando muy enfermo de la última y pro--
virtud y celo de las almas, ocupándose todo el tiempo de su vida en predicar con gran espíritu y fervor
lija enfermedad de que murió, nunca dejó de instruir á los in-
dios en el camino del cielo, ya con predicaciones, ya con amonestaciones muy frecuentes y ordinarias.
364
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVL
milde y rendido novicio. Tanta es la fuerza de la obediencia fundada en caridad. Y así no dudo sino que le pagó Nuestro Señor su ferviente celo de la conversión de las almas, su singular pobreza de espíritu, su pronta obediencia y encendida caridad, con que amó 4 los prójimos por Dios, Después del P. Fr. Miguel de Zárate tuve por
[1600
gua mexicana, y eso y lo que apuntó para poner
en ella, todo me lo comunicó y dió muchos días antes que muriese. Vió y examinó algunos de mis
libros por mandado y comisión de los prelados, y guardo sus aprobaciones y las estimo como de varón santo y escogido de Dios. Hoy vive un hon-
rado religioso descalzo que afirma haber oido al
maestro al religiosísimo y bendito padre Fr. Hie-
santo Aparicio, que estando en el convento de la
vento de Huexocingo. El cual llegó de España á esta ciudad de México, año de cincuenta y cuatro, por S. Juan Bautista, cuando también vino el Sr. Arzobispo D. Alonso de Montúfar, un afio antes que yo naciese; y hízole Nuestro Señor particular merced en que aprendió la lengua mexicana con tanta facilidad como si antes la hubiera sabido y después se fuese acordando de ella. Fué eminentísimo en ella, y aunque era impedido y algo cerrado en el lenguaje castellano, en el púlpito hablaba la lengua con tanta claridad, copia y elegancia, que ponía admiración. Y yo dije muchas veces oyéndole predi-
calla (donde á la sazón era guardián el dicho pa-
rónimo de Mendieta, siendo mi guardián en el con-
car, que era en esta lengua como otro Cicerón en la latina. Tuvo siempre gran celo del bien espiritual de los indios, y de que fuesen bien tratados, y en razón de esto escribió muchas cartas, así al Rey nuestro señor, como á su Consejo Real de las Indias, y 4los virreyes que han gobernado en esta tierra: en las cuales en pocas y breves razones (mas muy discretas, porque tenía excelencia en el escribir) dice y refiere las calamidades de estos pobres, y da los remedios que pudieran tener.’ También escribió en la lengua castellana un gran libro que intituló Historia Eclesiástica Indiana, de la venida de los primeros religiosos 4 esta Nueva España &c., y las vidas de muchos y santos religiosos de esta provincia del Santo Evangelio, el cual antes que muriese me lo entregó para que yo lo imprimiese. Y hase mejorado en haber caído en manos del P. Fr.
Juan de Torquemada, guardián del convento de Santiago Tlatilulco, discípulo mío y singular amigo, que no les dará menos vida y espíritu, del que dió al libro que escribió de la vida y milagros del beato
Fr. Sebastián Aparicio, que imprimió los años pasados.* Poco escribió el P. Fr. Hierónimo en la len-
1 Pudiérase imprimir un gran libro, que tengo en mi poder, destas cartas y apuntamientos. a Y agora escribe los Libros Rituales de las tres leyes, Natural, Escripta y de Gracia, con el origen y guerras de los Indios Occidentales, de su poblasón, descubrimiento y conquista, de y cosas maravillosas de la misma tierra. Escritura, cierto, tanta erudición como gusto.
Asunción de Nuestra Señora de la ciudad de Tlax-
dre Fr. Jerónimo) oyó cantar á los zagalejos (que así llamaba este santo á los ángeles) y que andando buscando dónde, mas, donde sería, vino á entender que era sobre la celda del guardián, y añadió di-
ciendo: ** Alma 4 quien los ángeles cantan, bien
limpia y pura debe de estar." Y así vimos los que le conocimos, conversamos, tratamos y confesamos, que fué de conciencia muy pura y limpia, desape-
sionada y descarnada de toda pasión y afición, sin aceptación de personas. Por lo cual entiendo que está gozando de Nuestro Sefior, 4 quien pasó á 10
de Mayo del afio de 1604. Y aunque es así que ha habido otros muchos re-
ligiosos que han trabajado en esta viña del Señor y nueva Iglesia Mexicana, y escrito en su lengua mu-
chas cosas, así de sermones como otros tratados, no
trato aquí de ellos (que esto requería un gran libro), sino de solos aquellos de cuyos trabajos y estudios me he valido en esta obra. Y esto trato para que se
vea la voluntad y puntualidad con que he procurado hacerla. Y si ello fuera posible, me holgara que to-
dos los que la entienden la vieran y censuraran, para que así saliera más acendrada y apurada. Porque como en estas cosas no se debe pretender otra cosa
que la honra y servicio de Nuestro Señor, no se ha
de desestimar (sino abrazarse y recibirse con hacimiento de gracias) el más sano y verdadero sentimiento.
Es la lengua mexicana de suyo tan elegante, copiosa y abundante, que apenas se puede traducir un renglón de lengua castellana ó latina en ella, que no lleve doblado, como verán los que la tratan; y así no es posible en breve volumen escribir mucho
en ella: cuanto más que en la lengua castellana ylatina (en que hay escritos tanta multitud de trata-
dos de una misma materia) salen cada día de la misma materia y en las mismas lenguas otros nuevos tra-
tados. Y así no es mucho que me haya alargado en lo que apenas se ha puesto mano, ni en molde. Mas
con todo esto, en lo demás que queda procurarérecogerme y acortarme.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
365,
Suplico 4 la divina Majestad (por cuyo amor y
lector (que se contentare, y ayudare de él) ruego
servicio, y mérito de la santa obediencia he tomado
me encomiende á la divina Majestad, para que con
este trabajo tan inmenso é incomportable) lo pros-
su ayuda y favor acabe lo que resta de él. A honra
pere en bien de las almas redimidas con su pre-
y gloria de Nuestro Señor Jesucristo, que con el
ciosa Sangre, y lo reciba como quien es, no mi-
Padre y Espíritu Santo vive y reina para siempre
rando la bajeza del que le ofrece; y al piadoso
sin fin. Amén.
1600 116. RELACION || HISTORIADA DE||LAS EXEQVIAS FV-NERALES DE LA|| MAGESTAD DEL REY D. PHILIPPO| II.
. NVESTRO SENORJHECHAS POR EL TRIBVNAL DELI
Santo Officio de la Inquificion defta Nueua Efpafially fus prouincias, y yílas Philippinas: afiftiendo folo el || Licenciado Don Alonfo de Peralta Inquifidor Appof||tolico, y dirigida a fu perfona por el Doétor Dionyfio||de Ribera Florez, Canonigo de la Metropolitana||defta Ciudad, y Confultor del
Sancto|| Officio de Inquificion | de Mexico||*,*|| DONDE TRATA DE LAS VIRTVDES || efclarecidas de fu Magaftad (sic) y
tranfito felicifsimo: declaran-||do las Figuras, Letras, Hierogliphicos, Emprefas, y ||Diuifas, que en el Tumulo fe pufieron, como per-||fona que lo adorno y compufo, con la||inuenció y traga del apparato fump||tuofo con que fe viftio||defde fu planta || hafta fu fene- || cimiéto. EN MEXICO,|| En cafa de Pedro Balli. Año de 1600.
En 4°, letra romana.—16 ff. preliminares que contienen: Portada: a la vuelta el escudo de la Inquisición con el lema: Exurge, Domine, judica causam tuam, y unos versos latinos arriba y abajo.— Licencia del virrey Conde de Monterrey. Chapultepec, 18 de Abril de 1600.— Licencia del gobernador de la Mitra, Dr. D. Juan de
Cervantes.—A probación del P. Pedro Ortigosa, de la Compañía de Jesús.— Dedicatoria al Lic. D. Alonso de Peralta, Inquisidor.— Prólogo al Sabio Lector. El Dr. Hierónimo de Herrera, a los lectores.— Elogia al autor, y dice de él: “Entre los que más han florecido en nuestros tiempos con felice ingenio y todo
género de buenas letras, es uno el Dr. Dionisio de Ribera Florez, Canónigo de la
Catedral de México, Consultor del Sancto Officio de esta Nueva España, á quien. el Lic. D. Alonso de Peralta, Inquisidor Apostólico, encomendó el orden del Túmulo y aparato funeral de la Sacra Majestad del Rey nuestro sefior D. Filipo Segundo, que deseando responder á la obligación en que se hallaba puesto, deter-
366
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
minó se hiciese. Fué inmenso el sujeto, pues no fué menos que la grandeza real, acompañada de las más resplandecientes y vivas imágenes de virtudes heróicas y famosos hechos que ha conocido la antigúedad. Pero habiéndose de escoger industria humana para poner en ejecución este intento, se acertó al blanco de la pretensión en ofrecer para este ministerio al autor de este libro, porque (dejando aparte los insignes estudios de sancta teología y sagrados cánones que desde la primera flor de su juventud siguió en la Universidad de Salamanca, y la eminencia de predicador en que resplandece, después que vino de su patria á estas par-
tes, continuando este oficio en ellas por espacio de más de veinticinco años, con universal aprobación de los virreyes y hombres doctos, predicando en la Catedral
entre los dos coros, y las cuaresmas en palacio con grande concurso de auditorio) los que son de humanidad merecen no poca estimación, por ser no menos aven-
tajado en lo uno, que maravilloso en lo otro.”
|
Según Beristain, el Dr. Ribera Florez pasó a México en 1560, y “era cura de la
Catedral de México cuando el Sr. Arzobispo Moya le nombró Promotor fiscal del
Concilio Tercero Mexicano, cuyo oficio desempefió con acierto y alabanza." Se graduó de licenciado en Cánones á 17 de Septiembre de 1584, y de doctor en la misma
facultad el 7 de Octubre de dicho afio. Por las Actas del Cabildo Eclesiástico se ve que en 31 de Enero de 1591 tomó posesión de una canongía vacante por muerte de Diego López de Agurto. El Dr. Herrera asegura que **estaba acabando otro
libro de sermones que había predicado, en que se conocería la copia, riqueza y facundia de Tulio, diligentísimo amador del esplendor romano." Siguen composiciones poéticas del mismo Dr. Herrera; de D. Diego de Ovalle
de Guzmán; del Pbro. Fernando de Bustamante, capellán del Santo Oficio; del Lic. Santiago de Esquivel, del canónigo Bernardo de la Vega, y de Pedro de Medina Vaca; ninguna de las cuales merece ser copiada aquí. El texto de la obra ocupa las ff. 1
4185. Comienza por el Pésame que el Tri-
bunal del Sancto Oficio desta Nueva España dió al virrey D. Gaspar de Zúñiga,
Conde de Monterrey, de la muerte de Su Majestad. Prosigue con el Novenario que se hizo á S. M. en la Capilla del Sancto Oficio de la Inquisición, y entra luego en la Traza y Descripción del Tumulo para el nono día de las Exequias de S. M., y figuras que en él se pusieron. El Túmulo se erigió en la iglesia de Sto. Domin-
go: fué ideado por Alonso de Arias, arquitecto y relojero, y el pintor de los lien-
zos fué Andrés de Concha. Las exequias se celebraron el jueves 1? de Abril de 1 599.— Imposible sería extractar esta parte de la obra. Siguen 2 ff., 186 y 187, con poesías latinas y castellanas en elogio del autor y
de Felipe II. En la vuelta de la 187 se repite el pié de imprenta. A continuación 3 ff. de Tabla, completadas todavía con versos latinos y castellanos. Concluye el libro con 2 ff. de erratas, las cuales ocupan dos páginas y media, a dos columnas:
son 132 correcciones las que se anotan, y se disculpa tanto descuido con decir que
““la priesa de la impresión de este libro, porque fuese en la flota, causó no quedar
tan expurgado de erratas como pudiera quedar.”
(El ejemplar descrito era del Sr. D. José F. Ramírez. —Vendido [n* 666] en £ 10.10=$ 52.50.)
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI,
367
-—
Asombra ciertamente ver todo lo que el Dr. Ribera Florez sacó de su cabeza para celebrar las exequias, y más para describirlas. Es inútil decir que no pudo llenar tal volumen sino á fuerza de digresiones impertinentes, sacadas, como dice
el Dr. Herrera, **del profundo océano de la Escritura Sagrada, y centro de la humanidad.” “Hay una, sin embargo, que me place trasladar aqui, a pesar de su extensión. Es la noticia del establecimiento del Tribunal de la Inquisición en Mé-
xico, personas que habían servido sus diversos cargos, y relación de los autos de
fe celebrados hasta la fecha de la publicación del libro.
ss fuerza que críe (este Tribunal) hijos san-
Inquisidor, y este año de fiscal al Dr. Martos de Bo-
i tos y prelados que habiéndose ejercitado
horques, que ahora asiste, persona grave, de escogi-
id) en la defensa de la Iglesia la rijan y gobiernen, como (dejadas las Inquisiciones de España)
das letras, grande valor y entendimiento; y en 13 de Octubre de 1594 título de Inquisidor al Lic. D,
después que se fundó ésta lo habemos visto en los
Alonso de Peralta, que ahora lo es, y en 17 de Ju-
prelados que della han salido: que se plantó el año
lio de 1599 el Ilustrísimo Sr. D. Pedro Porto Ca-
de 1571 4 los doce de Septiembre dando 4 su feli-
rrero, Inquisidor general y obispo de Cuenca, dió
císima fundación principio la majestad católica del
título de Inquisidor al Lic. Gutierre Bernardo de
rey Philippo Segundo, nuestro señor, de cuyas exe-
Quirós, persona de grande suerte, de mucha virtud
quias vamos tratando, y siendo Inquisidor general
y prudencia, grandes letras y recogimiento, por pro-
el Ilustrisimo Señor Cardenal D. Diego de Espino-
moción que S. M. hizo al Dr. D. Bartolomé Lobo
sa, y primero Inquisidor el Dr. D. Pedro Moya de
Guerrero, del arzobispado del Nuevo Reino, don-
Contreras, por haber muerto el Lic. Juan de Cer-
de meritisimamente gobierna, cuyos méritos por
vantes que venía por Inquisidor, quedando el Dr.
los muchos años que sirvió en este Tribunal con
D. Pedro Moya de Contreras, que fué arzobispo
tanto acierto, grandes partes de persona, letras y
de México, visitador de la Real Audiencia y pre-
gobierno, piden ascensión á una grande silla.
sidente de ella con voto, gobernador y capitán ge-
neral de este reino,y S. M. le mandó visitase el Real
CONSULTORES DE ESTE SANTO OFICIO, MUERTOS Y AUSENTES.
Consejo de Indias, donde hizo ascensión á su pre-
sidencia y murió presidente. Fué en su tiempo fiscal D. Alonso Fernández de
El Dr. Villalobos, oidor que fué de la Real Audiencia.
Bonilla, y el año de 1573, 4 los 8 de Abril, el Con-
El Dr. Pedro Farfán, oidor en la Real Audiencia,
sejo de S. M. de la General Inquisición sede vacan-
El Dr. Lope de Miranda, oidor que fué de la Real
te le dió título de Inquisidor, y habiéndole S. M.
Audiencia.
dado la visita de la Audiencia de Lima, estando en
E! Dr. Francisco de Sande, oidor que fué desta Real
ella, S. M. le promovió 4 la silla arzobispal de Mé.
Audiencia, y ahora es presidente del Nuevo
xico dignísimamente. Diósele título de fiscal al Lic. Alonso Granero, y á 8 de Enero de 1574 el
Ilustrísimo Sr. Cardenal D. Gaspar de Quiroga, arzobispo de 'T'oledo, Inquisidor general, dió títu-
lo al dicho Lic. Granero de Ávalos, de Inquisidor de México, y S. M. le crió poco después obispo de Charcas, donde murió; y al Lic. Santos García título de fiscal, y el año de 1576 título de Inquisidor, 4 quien S. M. dió el obispado de Guadalajara,
donde murió; y al Dr, Lobo Guerrero título de fiscal, y el año de 1593 á los 8 de Mayo título de
Reino.
El Dr. Sedeño, el viejo, oidor que fué de la Real Audiencia.
El Dr. Cervantes de Salazar, canónigo que fué de México.
El Dr. Céspedes de Cárdenas, oidor que fué de la Real Audiencia.
El Dr. Palacio, oidor que fué de esta Real Audiencia.
El Dr. Paredes, oidor que fué de esta Real Audiencia.
368
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
El Dr. Andrés de Caldierna de Mariaca, oidor que
D. Lorenzo de los Rios, sujeto de las partes y en-
fué de esta Real Audiencia, y el más antiguo de
tendimiento que pide el lugar que ocupa, hijo de Pedro de los Rios, secretario que fué de este
ella. Los QUE AHORA ASISTEN.
El Dr, Fernando Saavedra Valderrama, oidor más
Tribunal. Receptor, ConTADOR, NorARI0, Mápico
antiguo de esta Real Audiencia, persona de grandes letras, rectitud y modestia.
El Dr. Santiago del Riego, oidor de esta Real Audiencia, juez de mucha entereza, gran letrado, muy práctico en derechos, de mucha virtud y prudencia.
El Dr. Francisco Alonso de Villagra, oidor de esta Real Audiencia, persona grave, de grande lurispericia, juez limpio y de muy acertado parecer.
El Dr. D. Marcos Guerrero, alcalde de esta corte, persona principal y de letras, sobrino del arzo-
bispo de buena memoria D. Pedro Guerrero.
E] Lic. Vasco López de Vivero, grande jurisconsulto, buen juez y de entendimiento muy maduro, corregidor que fué de México.
El Dr. Dionisio de Ribera Florez, canónigo de esta Metropolitana, que siendo abogado de este Santo Oficio pasó á consultor de él. SECRETARIOS.
Pedro de los Rios, que por la destreza y prudencia en papeles tocantes á la causa de la Fe, habiendo sido nombrado por secretario de la Inquisición de Llerena y ejercitado este ministerio con gran-
de aprobación del Consejo de S. M. de la General Inquisición desde el año 1567 hasta que vino 4 la fundación de este Tribunal en el mismo
oficio, donde con no menos aprobación y grande alabanza le ejercitó hasta el año de 1594 que por
hallarse cansado pidió licencia y se exoneró, y ha servido 4 S. M., con no menos cuidado, de juez oficial de su real caja de México y factor en ella.
Sucedióle Pedro Saenz de Mañozca, que sirvió diez y ocho años en el Consejo de S. M. de la Santa
General Inquisición con mucha puntualidad y cuidado, ocupándole en cosas muy graves del servicio de S. M., y ahora asiste en este Tribunal con grande aprobación por sus muchas y buenas
partes, entendimiento y liberalidad en su ministerio. ALGUACILES MAYORES.
D. Antonio Velázquez Bazán, que ahora reside en corte, persona de mucho valor.
D. Pedro de Villegas, que le sucedió, difunto.
|
Y OTROS OFICIALES.
Martín de Birbiesca Roldán, receptor de este Santo Oficio, persona benemérita y de mucha con. fianza.
Pedro de Vega, contador de este Santo Oficio, muy hábil en su ministerio.
Pedro de Fonseca, notario de secretos, ministro importantísimo en el Santo Oficio, á que tiene tanta
afición que sirve de portero y nucio (sic), digno de ser premiado.
El Dr. Jerónimo de Herrera, médico del Santo
Oficio, de los méritos y partes referidas,y muy necesario para este Tribunal, porque demás de sus muchas letras y aprobación en su ministerio, ha acudido y acude 4 las cosas de él con parti. cular afición y puntualidad.
Juan de León Plaza, que ejerce el oficio de las cárceles secretas con mucho cuidado y cristiandad, y es familiar del Santo Oficio. Diego de Espinosa, alcaide de la cárcel perpetua, hombre honrado y de mucha confianza.
Andrés de Mondragón, cirujano y barbero. CALIFICADORES. El Mtro. D. Juan de Cervantes, arcediano de México, catedrático de Escritura desta Real Universidad, gobernador de este Arzobispado, y asis-
tente en el Santo Oficio por el ordinario: persona
muy docta y de aventajado púlpito.
El Mtro. Fr. Pedro de Agurto, de la orden de S. Agustín, patrón y calificador: varón de grande modestia, santidad y letras, que ahora es obispo de Zebú, merecedor de una grande silla.
El Dr. Pedro Sánchez, de la Compañía de Jesús, de mucha santidad y letras.
El Dr. Pedro de Hortigosa, de la Compañía de Jesús, graduado en santa teología por esta Universidad: varón de mucho consejo, doctísimo y de vida muy aprobada. El Mtro. Fr. Agustín Dávila, de la orden de Sento Domingo, calificador y visitedor de libros, ar-
zobispo electo de Santo Domingo. El P. Fr. Sancho de Meras, de la orden de S. Fran-
cisco, gran religioso, definidor y guardián que ha sido de México.
1600]
369
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO X¥I.
El P. Presentado Fr. Cristóbal Guerrero Góngora, de la orden de Santo Domingo.
El Mtro. Fr. Diego de Contreras, de la orden de S. Agustín, provincial que ahora es, predicador de grande nombre, y no menos religioso.
El Lic. D. Diego de Orduña, persona de valor, maestrescuela de Michoacán, comisario de aquel obispado. El Lic. Alonso Fernández de Santiago, canónigo de la catedral de Tlaxcala y comisario del obis-
El Mtro. Fr. Agustín de Carvajal, de la orden de
pado, persona de mucha autoridad, gran seso y
S. Agustín, asistente de general de su orden, que
discreción en este ministerio, que con grande
está ahora en Roma, religioso de mucha estima,
aprobación de este Tribunal há muchos años que
nacido en esta tierra, hijo de padres muy principales y nobles, que sirvieron á S. M. en la conquista de este reino.
Pr. Francisco de Vera, de la orden de Ntra. Sra. de la Merced, presentado y vicario general de su:
orden, de religión muy aprobada. Pr. Juan de Salas, de la orden de S. Francisco, difinidor y guardián que ha sido de México, muy buen religioso.
ejercita.
.
mE
E] P. Fr. Francisco de Cepeda, de la orden de Santo Domingo, comisario del obispado de Guatemala, provincial que ha sido de su orden. Fr. Fernando de Sopuerta, de la orden de S. Francisco, comisario del obispado de Yucatán, que ha sido dos veces provincial.
Fr. Juan Maldonado, de la orden de Santo Domingo, comisario del arzobispado de Filipinas.
El Presentado Fr. Luis Vallejo, de la orden de Santo Domingo, lector de teología de su orden, y en ella estimado.
E] Lic. Diego López, beneficiado de Niquinobomo, comisario del obispado de Nicaragua.
Fr. Francisco Carranco, comisario de la Veracruz, ABOGADOS:
El Lic. Gaspar de Valdés, persona de mucha vir-
tud y letras, estimado en esta república. El Dr. García de Carbajal, catedrático de Digesto, docto y de muy buen seso.
El Dr. Juan Núñez de Guzmán, catedrático de Código de vísperas, de ingenio agudo, é importante
y puerto de S. Juan de Ulúa, y guardián de aquel convento.
Fr. Diego Márquez, de la orden de S. Francisco, guardián de Tecamachalco y comisario del Santo Oficio.
Fr. Diego de Bobadilla, comisario del Santo Oficio, guardián de Otumba.
en el Santo Oficio para la relación de sus causas.
Juan de la Paraya, ayudante del secreto.
Juan Pérez de Ayanguren, procurador del fisco. COMISARIOS. El P. Fr. Pedro de Pila, comisario general de la orden de S. Francisco, obispo electo de Cama-
rinas, religioso de grande aprobación, y de particular prudencia y gobierno, y digno de una grande prelacía; tiene título de comisario del
PATROCINADORES. Fr. Francisco de Cervantes, de la orden de S. Francisco, persona grave y predicador, patrocinador.
Fr. Agustín Dávila, de la orden de Santo Domingo. religioso honesto, patrocinador.
El Dr. Diego de León Plaza, sacerdote ejemplar, predicador de buenas letras, graduado en santa teología, cura de esta Catedral, y patrocinador del Santo Oficio.
Santo Oficio para todos los casos que se ofrecieren en su distrito,
Al P. Fr. Buenaventura de Paredes, provincial que
ahora es de S. Francisco, se le dió comisión para los casos que se ofreciesen en la provincia de
Guatemala, cuando la visite, por su prudencia y buen gobierno.
D. Sancho de Alzorris, doctor en santa teología,
.
CAPELLANES.
El Dr. Juan de Aranguren, graduado en teología, sacerdote de buen entendimiento y predicador.
El P. Fernando de Bustamante, sacerdote compuesto y prudente. El Br. Miguel Sánchez Trujillo, sacerdote honesto
y cura en la Santa Iglesia.
predicador de escogido púlpito, dean de la cate-
FAMILIARES.
dral de Oajaca, comisario del obispado,
El Lic. D. Francisco Martínez de Sigura, persona
Bernardino Vázquez de Tapia, persona de calidad
venerable, chantre de la iglesia de Guadalajara,
y alcalde ordinario que ahora es de esta ciudad
comisario del obispado.
de México. 47
370
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Alonso de Valdés, persona principal, de mucha pru-
[1600
gaciones; blancos más que la nieve, con la insignia
dencia, regidor de esta ciudad, gran republicano
divina más ilustre que la del Tusón de los reyes,
en ella, que con particular afición y cuidado ha
que es la Cruz que este santo Tribunal saca delan-
acudido y acude á las cosas del Santo Oficio.
te, á quien los príncipes y emperadores trayendo
Gaspar de Valdés, su hermano, regidor de México,
su rico 'Tusón al cuello levantan sobre sus coronas
Juan López Morillo.
reales como divisa del cielo, ponen los pontífices
Juan Martínez Guillestigui, secretario del Conde
por remate y gloria de sus tiaras sacras, quedemos
Guillén Peraza de Ayala.
de Monterrey, virrey de esta Nueva España. ,
gocemos, como sefialados. con esta insignia, de los
Clemente de Aguiñiga.
grandes perdones é indulgencias que los Sumos Pon-
Juan Ochoa de Alzola.
hermoseados con este bello y divino ornamento y
tífices han concedido á inquisidores, ministros y fa-
Gonzalo Rodríguez Soltero.
miliares, que antiguamente traían la insignia de la
Francisco de Amaya.
‘Cruz, como comendadores de Cristo 4 cuyo cargo
Gabriel López.
era la defensa de la fe y morir por ella. Esta mis-
Juan Pérez de Ribera. Alonso Pérez Serrano.
ma señal tenemos en nuestro tiempo, y como en-
Juan de Curiel. Juan de Castañeda.
mas, mostrándola por defuera en las obras, como
tonces la mostraban en las ropas, ahora en las al.
armas del caballerato de Cristo, de cuyos méritos, para animar á los soldados y capitanes, conceden los
Privilegio es grande tener lugar de ministro de este santo Tribunal, y oficio que obligue á la pureza y composición que con tanta observancia en él se guarda y á todos con su silencio encomienda: piedras que se asientan en este edificio, como las que se labraban para el templo santo de Salomón sin
golpe de martillo ni ruido de instrumentos, cada una en su encaje, en que místicamente se figuraba el lugar del fiel llamado al edificio de la Iglesia, que sin ruido ni estrépito de emulación ocupe el lugar que en él se le diere, haciendo alli muro del opificio soberano que va subiendo al cielo, en cuya subida hay sus mansiones y gradas. Porque no todos doctores, dice el Apóstol, no todos profetas, no todos apóstoles, ni todos tienen el don de lengua y
sabiduría, cada uno según su vocación que se mide
con su talento, procurando de granjearlo en su lu-
gar. El de este Santo Oficio pide esta conformidad y unión, y que los que somos escogidos seamos diligentes soldados para esta milicia nueva, y como
tales sobre el río corriente del buen juicio del va-
leroso capitán Gedeón, que se representa en este
santo Tribunal, habiendo tomado el agua con una mano sin querer beber sobre toda la corriente de oficios, se nos den las insignias de trompeta y cántaro para vencer á Hierichó, que es mudanza, y la de los enemigos de la fe mudables, inconstantes, al sonido de su confesión y toque del cántaro del of-
cio, cada uno descubra la lumbre de la Fe, asistien-
do con su capitán en los actos públicos de ella, para espanto y asombro de los enemigos, y viendo los Nazareos tan hermosos con las cruces de sus obli-
Sumos Pontífices innumerables indulgencias, gracias y perdones.'
Los Autos PÚBLICOS DR FE QUE 5E HAN CELEBRADO POR ESTESANTO TRIBUNAL, DESPUÉS QUE SE PLAN-
TÓ EN ESTE REINO.
El primero se celebró el año de 1574, siendo inquisidores D. Pedro Moya de Contreras y D. Alonso Fernández de Bonilla. Fué en la plaza mayor
de esta ciudad, con grande concurso de gente, así de la ciudad como de la que vino de fuera. Hubo 63 penitentes: los 21 reconciliados en persona por la secta de Martín Lutero, y cinco personas por la misma secta relajados y entregados al brazo seglar. Los demás fueron penitenciados por diver-
sos delitos. Luego el afio de 1575 hubo otro Auto público, aunque no de tanta gente. Desde este año hasta el de 1593 se celebraron otros siete Autos, en que hu-
bo mucha copia de personas por varios delitos: que fueron desde el primero en número nueve [autos].
El décimo Auto se celebró en la plaza mayor de esta ciudad de México, segundo domingo de Adviento, día de la Concepción Purísima de la Virgen Madre de Dios Señora Nuestra, 8 de Diciembre de 1596 años, en que hubo sesenta y siete perso1 He copiado este insoportable párrafo para dar á conocer el estilo del autor y la manera con que formó su difusa relación de las Exequias de Felipe 11. Omito sin pena los párrafos siguientes en que trata de las gracias concedidas á los inquisido-
res, y paso á trascribir la relación de los Autos de fe celebrados en México.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
nas. Fué Auto famoso, y por este respecto pondré
371
para ver este singular acompañamiento y procesión
aquí sus calidades y delitos y algunas cosas nota-
de los relajados, penitenciados, qué salieron con
bles. Celebróse siendo inquisidores el Dr. D. Bar-
sogas y corozas de llamas de fuego, y una cruz ver-
tolomé Lobo Guerrero, electo arzobispo del Nue-
de en las manos, llevando cada uno de estos un re-
vo Reino, y el Lic. D. Alonso de Peralta, y sien-
ligioso á su lado, para que le exhortase á bien mo-
do virrey y capitán general de esta Nueva España
rir, y un familiar de guarda. Los reconciliados ju-
D. Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Mon-
daizantes con sambenitos y familiares á sus lados;
terrey, que estuvo presente, en que mostró su cris-
los casados dos veces con corozas pintadas signifi-
tianísimo pecho, santidad y celo, como en todas las
cadoras de sus delitos: las hechiceras con corozas
cosas tocantes al Santo Oficio lo ha siempre mostra-
blancas, y velas y sogas: otros por blasfemos con
do,y en este auto particularmente, con no menor
mordazas en las lenguas, en cuerpo, descubiertas las
cuidado que si á su cargo estuviera la celebración
cabezas, y velas en las manos; todos en orden, si-
de €], á que madrugó con la Real Audiencia, vi-
guiendo unos 4 otros. Los de menores delitos de- :
niendo hasta la puerta principal de la Inquisición,
lante, y por este orden los demás, quedando los re-
después de haber salido los penitentes, donde le re-
lajados atrás, y los dogmatistas y enseñadores de la
cibieron los inquisidores y fueron en la forma acos-
Ley de Moysén como capitanes y caudillos última-
tumbrada, llevando el virrey é inquisidor más mo-
mente, con sus caudas sobre las corozas, retorcidas y
derno en medio al inquisidor más antiguo, yendo
enroscadas, significando las falsas proposiciones de
el virrey á la mano derecha, la Real Audiencia
su magisterio y enseñanza; con que fueron proce-
luego por su orden, y al fin de ella el Dr. Martos
diendo hasta su tablado, que hacía frente con el
de Bohorques, promotor fiscal del Santo Oficio,
asiento del Tribunal, á cuyos piés había gradas don-
con el estandarte de la Fe, y á su lado izquierdo
de se sentaron los oficiales y ministros del Santo
D. Juan Altamirano, caballero del hábito de Santia-
Oficio por su antigüedad. El tablado de los peni-
go, yerno de D. Luis de Velasco, virrey que hoy
tenciados fué maravilloso, porque en su medio mon-
es de los reinos de Perú, que llevaba una de las bor-
teaba una media pirámide ceñida de gradas de me-
las del estandarte, y delante de él el secretario, al.
dio círculo que subían hasta su extremidad, donde
guacil mayor y receptor del Santo Oficio, y luego
estuvieron por su orden los relajados, los maestros
el capitán de la guarda y alguacil mayor de la Au-
dogmatistas en las más altas gradas, y los otros asen-
diencia. Luego iban por su antigiiedad el Cabildo
tados como iban bajando, y por este orden las es-
eclesiástico y Universidad, á la mano derecha ha-
tatuas de los difuntos y ausentes relajados. Los re-
ciendo cabeza la dignidad que preside, y á la iz-
conciliados y los otros penitentes en bancos en la
quierda el Cabildo secular, corregidor, alcaldes or-
plaza del tablado, que era bien espacioso, de forma
dinarios, oficiales reales y regidores, y ministros de
cuadrada, cercada de balaustres negros, y levantado
la Audiencia, mezclándose los unos con los otros,
á la proporción de la vista, para que todos, aun los
y adelante mucha copia de gente que procedió con
que estaban en el suelo, pudiesen ver los peniten-
este orden hasta su lugar, que se eligió en las casas
tes. E] alguacil mayor del Santo Oficio tuvo silla
de cabildo de la plaza mayor, donde se ordenó un
en la planicie del tablado. Púsose púlpito al lado
suntuoso asiento, su planicie al nivel del pasamano
derecho del asiento del Santo Oficio, donde predi-
de la arquería, que formaba un bocel corrido con
có el arzobispo de Filipinas, y otros dos pülpitos á
sus molduras graciosas que hacían arquitrabe, friso
los colaterales del Tribunal, en que leyeron los re-
y cornisamento, y volaba una tercia fuera del co-
latores las sentencias, que no pongo aquí por excu-
rredor. En el vivo se puso en forma de estrado el
sar volumen, que fueron varias según los delitos:
asiento con la altitud conveniente, quedando plaza
sólo digo que cada uno de estos porfiados judíos
bastante para las sillas, y por lo alto el dosel del
podía ser rabí en una sinagoga.
Tribunal que les hacía pavimento, que mostraba
grande majestad, quedando el pueblo con no poco
Celebróse con
con el aparato de colgaduras de seda y alfombras
asombro de los ritos y ceremonias de estos herejes
ricas, que se tendían por los espacios del estrado,
judaizantes, y delitos graves que allí se leyeron.
gran majestad.
Quiera Nuestro Señor que este Auto y relación pon-
Fué cosa maravillosa la gente que concurrió á
ga en las almas temor de Dios, que es principio de
este Auto famoso, y la que estuvo en las ventanas y
la sabiduría divina, cuya justicia se mostró este día
plazas, hasta la puerta de las casas del Santo Oficio
con los que aquí se siguen:
372
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
RELAJADOS EN PERSONA.
[1600
les repreguntase tantas cosas, que esto los afligía masque verse presos. Y sin duda ha sacado 4 luz
Manuel Diaz, vecino de México, por observan- . con la sagacidad y prudencia de su buen entendite de la ley de Moysén, negativo, relajado al brazo
miento grandes veneros de errores, que se queda.
seglar.
ran en las tinieblas de la ceguedad herética de estos
Beatriz Enríquez la Paiva, natural del Fondón
cautivos de Satanás, poniendo 4 muchos de ellos
en Portugal, por observante de la ley de Moysén,
en vía de salvación. Testifico de esto como aboga-
impenitente, negativa, relajada al brazo seglar. Manuel de Lucena, natural de la villa de S. Vi-
do que he sido de este santo juzgado, y por asistir en la sala á causas gravísimas defendiendo á los reos,
cente, tratante en las minas de Pachuca, por obser-
he visto con ellos grandes coloquios ordenados á su
vante de la ley de Moysén, dogmatista, maestro y
conversión, y que descubrían los nidos de sus per-
enseñador de ella, vario y simulado confitente, re-
versos ritos y de otros. De este dogmatista puedo
lajado.
decir, que con ser uno de los más atrevidos judíos
Doña Francisca Nüfiez de Carbajal, por obser-
que se han visto en tribunales del Santo Oficio, y
vante de la ley de Moysén, relapsa, relajada al brazo seglar. Doña Isabel Rodríguez de Andrada, viuda, hija
sin encubrir ceremonia ni rito de ella, y tratar del
de la dicha Doña Francisca Núfiez, por observante de la ley de Moysén, relapsa, relajada al brazo seglar. Doña Catalina de León y de la Cueva, hija de
hablar de su ley muerta canonizándola por santa,
ayuno del día grande del Señor Adonai, la Pascua
de las cabafiuelas, el ayuno de la reina Ester, el ayuno del traspaso de tres días sin comer, y otras ceremonias muchas y ritos en la observancia de su
la dicha Dofía Francisca Núñez, relapsa, por observante de la ley de Moysén, relajada al brazo seglar. Doña Leonor de Carbajal, mujer de Jorge de Al-
ley, y aunque en todo era notablemente atrevido,
meida, hija de la dicha Doña Francisca Núñez, por observante de la ley de Moysén, relapsa, relajada al brazo seglar.
tendidos y truncados (como lo tienen de costumbre
Luis de Carbajal, mozo soltero, y por otro nom-
sus mismas alegaciones sacaba argumento ad bemi-
bre José Lumbroso, hijo de la dicha Doña Francisca Núñez de Carbajal, relapso, dogmatista, simulado confitente, pertinaz y caudillo de todos estos
vencía, de modo que le hacía confesar á su pesar
judaizantes relajados al brazo seglar. De este diré dos cosas notables para abominación de sus errores y advertencia de la ceguedad en
que estaba y la que tienen estos pérfidos incrédulos, y para que se entienda de cuánta importancia es el Santo Oficio en esta tierra, donde lo más de ella es planta nueva de la Fe, y el mucho daño que se pudiera temer hiciera esta canalla de tantos judaizantes, y especialmente su caudillo y capitán, si el brazo de este Santo Tribunal, armado con tanto cuidado y vigilia para descubrir esta vena perniciosa, no atajara el cáncer que se iba aposentando en algunos miembros de este cuerpo de la Iglesia, y fueron á ella reconciliados, mediante la grande diligencia de los inquisidores, y particularmente del Lic. D. Alonso de Peralta, que parece lo crió Dios para inquisidor, porque la viveza de sus razones con-tra estos, replicando 4 las suyas con diversos pensamientos sacados de los asuntos de sus descargos, les ponía silencio, de suerte que viéndose convencidos en sus negaciones sofisticas, le decían que no
confiado en las razones que 4 su parecer eran fuer-
tes, y lugares de la Escritura, que alegaba mal entodos los herejes), temía al inquisidor D. Alonso de Peralta, porque le apretaba valerosamente, y de
sem (como dicen los dialécticos) con que le conmuchas cosas que él no dijera. Y viendo que no le era posible evadirse con sus fuerzas (que le parecía las tenía para su defensa más vivas que las de Hér-
cules), desesperado de que no podía engañar al Tribunal, habiendo salido de él pocos días antes del auto, llevándole el alcaide 4 su cárcel con sus grillos, que siempre los traía, yendo por el corredor se fué arrimando al pasamano de él, y se arrojó de
cabeza con tanto ímpetu por despeñarse, que si el alcaide no fuera tan cuidadoso, que no se apartó de
su lado, se hiciera pedazos; pero la buena diligencia que tuvo y presteza, asiéndole de un brazo y acudiendo otros dos ministros que allí se hallaron, le enderezaron, y no pudiendo más por estar el cuer-
po en el aire, cayó de piés, y aunque se lastimó no poco, con los remedios y cura se reformó. Argu-
mento grande de la notable ceguedad de este y sus secuaces, pues ayunando, haciendo oración continua, trayendo cilieio perpetuo, castigando su cuerpo con tanto rigor como dormir sobre una tabla,
y otros notables ejercicios y mortificaciones de grandes penitentes, se quiso matar, sabiendo que aun su
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
373
misma ley muerta lo hace homicida y condena, y
minas de Tasco, por observante de la ley de Moy-
la ley natural lo repugna y contradice. Bien se ve
sen, absente fugitivo, relajado en estatua.
que es castigo del cielo, y que una infidelidad cas-
Doña Isabel López, portuguesa, mujer del Lic.
tiga Dios con otra, y que en pago de haber dejado
Manuel de Morales, por observante de la ley de
á este Señor, de quien recibieron tan altos y sobe-
Moysén, absente, relajada en estatua.
ranos beneficios, y olvidádose de su Criador y Ha-
Antonio López, portugués, natural de Lamego,
cedor, ellos mismos se deshagan, volviendo las pun-
por observante que fué de la ley de Moysén, au-
tas de sus infieles proposiciones contra sí, y queden
sente, relajado en estatua.
presos y ligados en los lazos que ellos tienden con-
tra los fieles, pereciendo en sus engaños.
La segunda cosa que prometí de este protervo
Fabián Granados, portugués, natural de Lamego, mozo soltero, por observante de la ley de Moysén, ausente, relajado en estatua.
hereje es que habiéndole dado un padre de la Com-
Francisco Vaez, portugués, mozo soltero, por ob-
pañía de Jesús para que le exhortase, como el San-
servante de la ley de Moysén, ausente, relajado en
to Tribunal lo acostumbra 4 los que salen 4 Autos
estatua.
de la Fe relajados al brazo seglar, como este lo fué,
Miguel Rodríguez, mozo soltero, hermano del
y condenado por su soberbia diabólica y pertinacia
dicho Luis de Carbajal, por observante de la ley de
dura á fuego vivo, de que el padre trataba, repre-
Moysén, absente, relajado en estatua.
sentándole el eterno del infierno, para reducirle á la ley evangélica y su verdad, viéndose afligido y
RECONCILIADOS POR LA LEY DE Moysén.
condenado, dijo: **; Oh, mal haya el Tribunal del
Jorge Alvarez, portugués.
Santo Oficio! que si no lo hubiera en este reino,
Manuel Gómez Navarro, portugués.
yo contara los cristianos por estos dedos:” exten-
Pedro Rodríguez Zas, portugués.
diendo los de la mano; y esto con un ímpetu luci-
Pedro Enríquez, mozo soltero, hijo de la Paiva.
ferino, alterado el rostro, y movimiento de los ojos
Andrés Rodríguez, portugués.
encarnizados, hecho un can rabioso y león ham-
Manuel Rodríguez, portugués.
briento que sale sobretarde de la espesura de la
Sebastián de la Peña, mozo soltero portugués. -
silva al camino á buscar la presa; por tan cierta
Domingo Coello, portugués.
la tenía este monstruo, si faltara este Santo Tribu-
Marco Antonio, maestro de armas, portugués.
nal. Palabras que ponen horror, y pasan los límites
Diego Diaz Meto, portugués.
de un atrevimiento humano, subiendo á la soberbia atrevida y desvergonzada de Lucifer, su maestro,
Daniel Benítez, alemán, por la secta de Lutero y por haber judaizado.
contra su Criador, cuyo lugarteniente este era, y de
Sebastián Rodríguez, portugués.
quien estaba revestido. Demos infinitas gracias 4
Constanza Rodríguez, portuguesa.
Dios que por su misericordia nos dejó el antídoto
Clara Enríquez, portuguesa.
contra la peste rabiosa de herejía, y la triaca divina
Justa Méndez, doncella, hija de la dicha Clara
contra el veneno mortífero que estos áspides y cerastes escupen, abrasándolos en fuego, como estos que en persona lo fueron justisimamente.
RELAJADOS EN ESTATUA, Y SUS HUESOS, POR JUDAIZANTES.
Domingo Rodríguez, de casta y generación de portugueses, vecino de México,
Antonio Rodríguez, portugués, mozo soltero, di- |
funto, por observante de la ley de Moysén. Antonio López de Morales, portugués, gran ju-
dío dogmatista, relajado en estatua, ausente. Juan Rodríguez de Silva, mozo soltero, portugués, por observante de la ley de Moysén, absente fugitivo, relajado en estatua. Francisco Jorge, portugués, vecino que fué de las
Enríquez. Violante Rodríguez, portuguesa. Jsabel Rodríguez, hija de la dicha Violante Rodríguez, y mujer del dicho Manuel Diaz, relajado. Ana López, portuguesa.
Leonor Diaz, hija de la dicha Ana López. Catalina Enríquez, de casta de portugueses, mujer del dicho Manuel de Lucena, relajado. Jorge Vaez, portugués. Manuel Francisco Belmonte, portugués.
Andrés Rodríguez, portugués. Duarte Rodríguez, portugués. SOSPECHOSA EN LA LEY DE Moysén, CON ABJURACIÓN DE VEHEMENTI.
Ana Vaez, mujer de Jorge Alvarez.
374
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
Hubo copia de casados dos veces.
maravillosa pintura, con la figura de la Virgen Se-
Hechiceras sortílegas.
cratísima y del santo recibiendo la casulla de su
Blasfemos.
mano sagrada, de la estatura natural, y con devoción
Algunos por decir que la simple fornicación no
que arrebata á lo sobrenatural y divino que estas
es pecado; que en número fueron veinticuatro.
figuras representan. Acompañóse esta historia con otras cuatro de los santos gloriosos S. Pedro y S. Pa-
blo, Sto. Domingo y S. Pedro Mártir, que se pu-
Acabado el Auto volvieron en la misma forma
sieron en los cuadros de los colaterales, dos en cada
hasta la puerta de la Inquisición el Virrey y Au-
uno de ellos, que se enriqueció con muchas reli-
diencia, donde se despidieron del Tribunal. A los reconciliados llevaron á la cárcel perpetua,
quias que hermosean el retablo, y por remate de él un crucifijo devotísimo de grandes indulgencias, de
casa capacisima que se compró para este efecto junto
que antes traté en la materia de ellas, que es de par-
4 las del Santo Oficio, donde cumpliesen sus peni-
ticular regalo, y da á la capilla grande sér, y tiénelo
tencias á vista de los inquisidores. Tienen su alcaide
en todo por haberle puesto púlpito donde se pre-
que los lleva 4 misa todas los domingos y fiestas, ha-
diquen las cuaresmas y diga misa, porque no se pier-
ciendo como le está mandado que confiesen y comul-
dan las horas de audiencia y la autoridad de este
guen las Pascuas y días señalados de Nuestro Señor
tribuna] tenga su punto, que por la misericordia de
y de su Madre Santísima; que conforme 4 este cui-
Dios que ha despertado el espíritu del inquisidor
dado y vigilancia en la extirpación de esta y otras
D. Alonso, podemos decir que lo tiene, porque jun-
herejías, supersticiones y errores, se puede prome-
tamente ha hecho para la sala que renovó una reja
ter este reino la limpieza debida á la fe que purifica
curiosa de madera dorada sobre negro, que divide
los corazones, haciendo que estos reconciliados á
el asiento del Tribunal, que adornó con doseles de
ella vivan reclusos y no derramados por las vivien-
terciopelo negro y damasco amarillo que sirven
das de la ciudad, obviando los dafios que de estar
de ornamento al principal que mandó hacer para
divididos pudieran nacer y seguir á los hijos de es-
el Tribunal, de terciopelo negro guarnecido de tela
tos, estando á su obediencia, quitándoselos y po-
del mismo color y oro, y en él las armas reales bor-
niéndolos á oficios, y á las hijas en casas de las más
dadas de matices de sedas de colores y oro entrete-
principales y honestas de esta ciudad. Los padres
jido, que hacen no poco honesto, costoso y grave,
viven en esta cárcel separados los unos de los otros
acompañado del escudo del Santo Oficio, para que
para sus oficios y tratos, y con tanto silencio y paz,
se entienda que la autoridad de este lugar y judica-
que hacen una manera de república concertada. Dé.
tura está debajo del amparo del Rey nuestro Señor
bese esto al Lic. D. Alonso de Peralta, y el reparo
y de su consejo de la santa general Inquisición, y
de las casas del Santo Oficio, cuyo edificio amena-
que importa mucho en estos tiempos, donde la he-
zaba una gran ruina, si con su prudencia no pre-
rejia ha pretendido levantar la cabeza, resplandez-
viera su remedio; y no sólo lo ha puesto en reparo
ca la grandeza de este Tribunal sagrado quebrantar
tan importante, pero ha metido agua en la casa, con que los presos tienen refrigerio aventajado y lim.
su soberbia y obstinación proterva, y con esta autoridad le veneren y respeten en el grado que es
pieza grande, poniendo las cosas en su punto. Y
justo,y como lo han hecho los reyes y príncipes
pues he tocado esta materia, no será justo pasar en
de la casa de Austria y podemos esperar lo hará
silencio, que lo reedificado en la casa ha sido lo
nuestro esclarecido Rey, como heredero no sólo de
más á su costa, poniéndose en necesidad por la po-
los reinos, sino de las virtudes heroicas de padre y
breza de la Inquisición, que aun no tiene para pa-
abuelo, que con celo del cielo favorecieron este
gar los salarios de sus ministros, y no bastara, si su
Santo Oficio, cuyo favor en este reino, por ser nue-
industria no hubiera valido para lo mucho que ha
vo y donde se cifran las naciones del universo, es
hecho, que demás de haber excusado con su resolución grande y liberalidad la total ruina de ella, la ha renovado con hacerle capilla y retablo, dedicándola al glorioso arzobispo S. Ildefonso, cuya historia se pintó en el principal cuadro del retablo, de
importantísimo, porque todos tiemblen viendo en
su presidio levantado con favores reales el estandarte de la Fe que nos ha de guiar hasta abrirnos
las puertas del cielo. Este goza el católico Rey Felipo nuestro Señor &c.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
EN la relación que antecede tiene 3 el lector la historia del establecimiento del Santo Oficio en Méxi-
co, y la deciertos Autos de Fe celebrados desde 1574 hasta 1596. Para completar esa relación es preciso por una parte añadir lo tocante á los principios de la Inquisición, antes de que hubiese Tribunal en forma; y por la otra continuar la serie de los Autos de Fe. Eso me propongo. Conozco que no tengoá mi alcance todos
los documentos necesarios para hacer un trabajo perfecto; pero con dar lo que he recogido, presentaré, siquiera, en conjunto muchos datos dispersos, y ayudaré al que pueda hacer cosa mejor. Los principios de la [nquisición en esta tierra adolecen de cierta oscuridad. Segün Remesal,' era anexo al prelado de Sto. Domingo de México el ser comisario de la Inquisición casi con plenaria autoridad de inquisidor, porque gobernando en España el Cardenal Adriano, que después fué Papa, y siendo Inquisidor general, dió el oficio de Inquisidor de todo lo descubierto y por descubrir en Indias á Fr. Pedro de Córdoba, vicario eneral de la orden de Sto. Domingo en as Islas y Tierra Firme del Mar Océano, quien ejerció el oficio hasta el año de 1525 en que murió. Dióse entonces á la Audiencia de Sto. Domingo, fuera para que en cuerpo le ejerciese, ó para que de entre sus individuos nombrase uno que entendiese en las causas de fe, con separación de los negocios seglares. Cuando en 1524 vino á México Fr. Martin de Valencia, aun vivía Fr. Pedro de Córdoba, y por la autoridad que éste tenía le
hizo comisario general de toda la Nueva España, con facultad para conocer de ciertos delitos, reservando para sí los más
graves; porque aunque Fr. Martín traía grandes privilegios, **en materia de cosas tocantes al Santo Oficio de la Inquisición no traía en particular Breve ni privilegio alguno, ni orden del Inquisidor 1 Historia de la Provincia de S. Vicente de Chiapa
y Guatemala, lib. IT, cap. 2 [numerado 3 por error].
375
general de España,” de modo que fué preciso darle la autoridad de comisario, aunque con la limitación de que solamente la tendría hasta que hubiese en México prelado dominico, á quien estaba anexo el oficio de Inquisidor, de manera que Fr. Martín no hacía más que suplir las veces del prior de Sto. Domingo hasta que le hubiese. De paso Fr.Tomás Ortiz por la isla Española con su misión de dominicos, recibió de la Audiencia el título de comisario, tanto para sí como para el que le sucediese en la prelacía. Llegado à México en 1526, ““cargóse del oficio de comisario de la Inquisición;” mas como presto se volvió á España, quedó en su lugar por prelado Fr. Domingo de Betanzos, y de consiguiente con el oficio de comisario, **el cual ejercitó con no menos prudencia y cuidado que sus dos antecesores.” Ey 1528 llegó Er. Vicente de Santa María con titulo de vicario general, así de los religiosos que traía, como de los que aquí estaban. Eligiéronle superior del convento, y consecutivamente quedó por Co0 misario del Santo Oficio. No prosigue Remesal el asunto, y su relato se halla expuesto á objeciones. Otro cronista de la propia orden de Sto. Domingo nos refiere! que Fr. Martin de Valencia resolvió trasmitir al dominico Fr. Domingo de Betanzos, como lo verificó, ““el oficio que administraba de comisario de la Inquisición, por autoridad Apostólica,” porque ‘no había entonces obispo en esta tierra, y por una Bula de Adriano VI tenía los casos episcopales, y comisión Apostólica para los del Santo Oficio de la Inquisición el prelado de S. Francisco, con declaración del mismo Pontífice, que la pudiese dejar al prelado de la orden de Predicadores que en esta tierra asistiese.” Según Remesal la comisión del Pontifice fué dada a los prelados dominicos, y sólo por falta de
éstos la tuvo provisionalmente el fran1 DívirA PabiLLa, Historia de la Provincia de Santiago, lib. 1, cap. 12.
376
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[1600
ciscano; mientras que si nos atenemos al testimonio de Davila Padilla, escritor más antiguo, el P. Valencia tenía la comisión pontificia, y luego la trasmitió al dominico, quien rehusaba admitirla, y sólo la aceptó por ser tal el deseo de la ciudad, y porque parecía anexo á la orden de Predicadores desde que su fundador le había tenido contra los albi-
jurisdicción civil y criminal, y aun ladelegaba, aparece por un acuerdo del Ayuntamiento de México. En cabildo de 28 de Julio de 1525 decía que **á su noticia es venido que Fr. Martín de Valencia, fraile del monesterio de Sr. S. Francisco, é Fr. Toribio (de Motolinia), guardián del dicho monesterio, en su nombre, diciéndose Vice-Epíscopo en esta Nueva España, no solamente entiende en las cosas tocantes á los descargos de conciencia, mas entremétese en usar de jurisdicción civil é criminal, é inhiben por
otro documento que no conozco, porque en esa Bula no consta tal comisión. Mas parece que los religiosos de ambas órdenes se fundaban en ella para hacer oficio de Inquisidores, pues el obispo de Sto. Domingo y presidente de la segunda Audiencia de México, dice así en earta dirigida al Emperador el 30 de Abril de 1532: “Los religiosos de estas órdenes de Sto. Domingo y S. Francisco tienen un Breve del Adriano por el cual los frailes de ambas órdenes han pretendido ser obispos y aun tener veces de Pontifices..... y por virtud de él han procedido en casos de herejía, y han proveido de alguacil con vara y título de alguacil de la Inquisición, y han tenido notarios, y ban sentenciado á quemar y reconciliar y penitenciar algunos.” * En un antiguo MS. de Tlaxcalla aparece, en efecto, que Fr. Martín de Valencia daba sentencias capitales. Por oscuri-
la corona de las justicias, que son cosas tocantes á la preeminencia episcopal, no lo pudiendo hacer, sin tener provisión
genses. La verdad es que si Fr. Martín de Valencia tenía ese oficio por autoridad Apostólica, no le venía de la famosa Bula llamada la Omnímoda, sino de algún
dad y falta de puntuación en el MS., se duda si los reos ejecutados por medio de la horca fueron tres ó uno solo. Ateniéndonos á lo más favorable, contaremos
uno. Hemos de suponer que Fr. Martín no daría la sentencia, ni menos la ejecutaría: haría la relajación como comisario del Santo Oficio, y lo demás, sentencia y ejecución, correría por cuenta del brazo seglar, según costumbre. Que el prelado de los primeros franciscanos Fr. Martín de Valencia usaba de Y Colección de Documentos Inéditos del Archivo de Indias, tom. XIII, pág. 211.
de S. M. para ello." Se acordó notificar
al guardián Fr. Toribio que presentase las Bulas y provisiones que tuviese, absteniéndose entretanto de usar de la jurisdicción civil y criminal. Vino en se-
guida Fr. Toribio al cabildo, y exhibió sus recados, diciendo que ya los había
presentado (como en efecto los presentó
en cabildo de g de Marzo anterior), y requirió que fuesen obedecidos. El A yuntamiento admitió las Bulas en lo tocante á la conversión de los indios; mas no en cuanto a la jurisdicción. Los franciscanos no eran los únicos en creer que la Omnimoda los autorizaba para juzgar causas de fe: los agustinos se consideraban con igual facultad. Fr. Agustín de la Coruña fué á Olinalá en busca de un ídolo, y ““en llegando les hizo (a los indios) un sermón de grandisimo fervor....y usando de la autoridad omnímoda, se bizo inquisidor de aquel caso, y mandando hacer una hoguera grande en la plaza, amenazó primero al gobernador, y luego á todos los del pueblo, de que los habia de quemar allí vivos por relapsos & impenitentes, si no.... le mostraban el lugar del idolo.”* Pareció, por supuesto, la figura, que fué destruida, y no tuvo efecto la amenaza. A estas irregularidades vino á poner término el título de Inquisidor dado en 1 Grijalva. Edad I, cap. 14, fol. 25.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
27 de Junio de 1 535 al Sr. Obispo Zumá-
rraga por el Inquisidor General D. Ál-
varo Manrique, Arzobispo de Sevilla, con amplias facultades, inclusas las de relajar al brazo seglar y de establecer el Tribunal del Santo Oficio. El Sr. Zumárraga nunca usó el título de Inquisidor Apostólico, ni organizó el Tribunal. Tenía, sin embargo, cárcel y alguacil de la Inquisición. Del uso que hizo de sus facultades no se sabe otra cosa sino que rocesó é hizo quemar á un señor de ezcoco, acusado de haber hecho sacrificios humanos.' Dicese que con este motivo se prohibió al Santo Oficio que conociese de causas de indios, sino que en materia de fe fuese juez de ellos el Or-
dinario.* Hay al efecto una cédula de
Carlos V, fecha 15 de Octubre de 1538,* y la prohibición quedó consignada en la Ley 35, tit. I, lib. VI de la Recopilación de Indias. Acaso el mismo hecho causó tanto disgusto, que se revocó el título al Sr. Zumárraga, no expresamente, sino expidiendo otro á favor de D. Francisco Tello de Sandoval, visitador llegado en 1544. Dióle su nombramiento el Cardenal D. Juan de Tavera á 18 de Julio
de 1543: nada se habla del dado antes al
Sr. Zumárraga; pero se faculta á Sandoval para que recoja todas las causas pendientes ““ante cualquier inquisidor ó inuisidores que hayan sido en la Nueva España, en el punto y estado en que estuvieren,” lo cual entrañaba la destitución del Sr. Zumárraga. El titulo de Sandoval contiene la facultad de castigar hasta con relajación al brazo seglar, es decir, con pena de muerte, y no hay excepción en favor de los indios, que se daría por sabida en virtud de lo mandado. Tampoco se le mandó organizar tribunal.* El poco tiempo que residió en 1 D. Fr. Juan de Zumárraga, pág. 148. 2 Suárez ve PerALTA, Noticias Históricas de Nueva España, pág. 279. 3 Ropricuez Via, en la Revista Europea, Madrid, 8 de Noviembre de.1874, pág. 33. 4 Puca, Cedulario, tom. I, pág. 452.
377
México tuvo bastante que hacer con las otras comisiones que trajo, y no se sabe que hiciera acto alguno de inquisidor. El Sr. Arzobispo Montúfar, llegado en 1564, era dominico y Calificador de la Inquisición de Granada. Aunque no aparece que trajera título de Inquisidor, procedió indudablemente como tal, acaso por la jurisdicción común á los obispos en materias de fe. Encuentro en un apunte suelto' que el año de 1555 fué reconciliado por luterano Jerónimo Venzón, platero, natural de Milán. Nombre, apellido y patria tenían iguales el reconciliado y el historiador milanés Jerónimo Benzoni; pero aunque éste anduvo quince 6 diez y seis años en la América Central y Meridional, nunca estuvo en México. El inglés Roberto Tomson nos refiere que á mediados de
1558 fué actor en un Auto de Fe celebrado en la Catedral de México. Según el autor, “no se había hecho antes otro ni se había visto cosasemejante.” Estuvo preso siete meses, y en el Auto fué condenado á llevar sambenito por tres años. Tuvo un compañero, Agustín Boacio, genovés, que salió peor librado, porque le condenaron á sambenito y cárcel perpetua. Ambos reos fueron embarcados para España. El genovés se fugó de la nave en las islas Azores, y Tomson llegó á Sevilla donde cumplida su condena fué puesto en libertad. En su relación no se habla de inquisidores, sino del Arzobispo y su provisor.* El Dr. Ribera Florez, que nos ha referido por menor la instalación del Tribunal, cuenta por primer Auto el de 1 574 en la plaza mayor. Hubo, dice, sesenta y tres penitentes: los veinticinco reconciliados en persona por la secta de Lutero, y cinco por la misma secta relaja1 Del P. Pichardo, quien á lo que parece le tomó de las tablillas que se ponían en la Catedral. 2 La relación de Tomson está en inglés en el tom. III de la Colección de Hakluyt. Publiqué una traducción castellana en el Boletin de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadistica, 2" Época, tom. 1, pág. 208. 48
378
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
dos: los demás fueron penitenciados por diversos delitos. De este Auto hay confirmación en el viaje de Miles Philips,
inglés, uno de los prisioneros de la exedición de Hawkins en el puerto de
Veracruz. Hace la descripción del Au-
to, y varía algo en el número de reos y sus sentencias. Cuenta tres ingleses quemados, sesenta ó sesenta y uno azotados y á galeras: siete á servir en conventos, entre ellos el autor.' Según la pintura Aubin, el Auto se verificó el 18 de Febrero.
Después de éste menciona el Dr. Ribera Florez el de 1575, sin dar ningún pormenor acerca de él. Agrega que desde ese año al de 1593 se celebraron siete Autos en que “hubo mucha copia de personas por varios delitos:" no expresa las fechas. Por otros datos se sabe que uno de esos Autos se verificó el 24 de Febrero de 1590.* Muy solemne fué el décimo Auto del 8 de Diciembre de 1596, en la plaza mayor, al cual asistió el virrey Conde de Monterrey, aunquenolepresidió. Hubo sesenta y siete reos, á saber: ocho relajados en persona; diez relajados en estatua
y sus huesos; veinticuatro reconciliados por la ley de Moisén; una mujer pent-
tenciada por sospechosa de lo mismo; veinticuatro por casados dos veces, hechiceras, sortilegas, blasfemos, &c. La Pintura Aubin dice que los relajados en persona fueron nueve. En ese Auto hizo lastimoso y principal papel la familia ju: día Caravajal. Por una referencia en la Relación del Auto de 1649 se ve que hubo otro en 1600, pues entonces salió por segunda vez la ““Cruz verde.” En el año siguiente de 1601, á 25 de Marzo, encontramos otro Auto famoso, con ciento veinticuatro reos: loscincuenta de ellos porjudaizantes. Hubo cuatro 1 Haxrvurr, ubi supra. Traducción castellana en el mismo Bolerta, tom. II, pág. 2.
2 Relación del Auto-de 1649, sign. I.—V. Riva Paracio y M. Parno, El Libro Rojo (México, 1870), pág. 51.
[1600
relajados: tres hombres y una joven de la familia Caravajal: uno de los primeros no fué ejecutado, sino vuelto á la cárcel. Las estatuas de relajados fueron diez y seis. A este Auto, celebrado en la plaza mayor, frente al portal de Mercaderes, asistió también, sin presidir, el mismo virrey conde de Monterrey. Se ha publicado la relación del Auto, mas no los extractos de las causas.' Sé que fueron reconciliados en él por herejes luteranos, Guillermo Enríquez, flamenco, y Cornelio Adriano César, natural de Harlem, en Holanda, encargado ó director que después fué de la imprenta de la viuda de Diego López Dávalos.* Torquemada habla de un Auto de 25 de Marzo de 7602; pero el dia y todos los pormenores convienen de tal manera al de 7607, que no cabe duda de que el último guarismo del año está errado. Añade la noticia de que la procesión de la **Cruz verde" salió la víspera, ““como de aumento y añadidura nueva,” lo cual no va de acuerdo con la referencia arriba citada. ** Después acá, prosigue Torquemada, ha habido otros autos, aunque no tan solemnes como los dos dichos (1596 y 1601 ), y cada año este Santo Tribunal acostumbra ya tenerlos con la solemnidad que le parece convenir al acto.”* Esto se escribía hacia 1612, y en los diez ú once años corridos no encuentro mención expresa más que de dos Autos: el de 2; de Marzo de 1605 y el de 1609.* De ahí tengo que pasar al de 1 5 de Junio de 1625, celebrado en la iglesia de Santo Domingo.* En la misma iglesia se ve1 El Libro Rojo, pág. 61.— México & través de los Siglos, tom. II, pág. 712. 2 César declaró como testigo en el proceso de Enríquez, sirviéndole de intérprete Enrico Martf-
nez, el del Desagiie (original en poder del Sr. Agre-
da). Es extraño que después de procesado por el Santo Oficio se quedase en México, y fuese aceptado como director en la imprenta de Dávalos. 3 Lib. XIX, caps. 29, 30. Kinsborough copió todo el pasaje de "Torquemada en el tom. VIII de su Colección, pág. 150. 4 Pintura Aubin.—Relación del Auto de 1649, sign. I, plana 2°
5 1d., sign. G, plana 2* y K.
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI
rificó otro el lunes santo 2 de Abril de 1635. Poseo una breve relación manuscrita de él, hecha por el Br. Nicolás Leal:' allí se ve que salieron veinte reos: los quince penitenciados, y cinco difuntos relajados en estatua.
Én la Relación del Auto de 1649* se
refiere que Diego Correa, alias de Silva, estando preso intentó matar á uno de los ministros del Santo Oficio, por lo cual se le dieron el año de 1642 doscientos azotes por las calles públicas. No se expresa si esto fué á consecuencia de un Auto, 6 como castigo de delito común. Desde 1596 habia sido duramente castigada por judaizante la familia Caravajal. Por los años de 1623 hacía la Inquisición nuevas prisiones de judíos; pero en Mayo y Julio de 1642 se hicieron muchas más, ““que se continuaron por los sucesivos meses de aquel año y los siguientes. Prendiéronse familias enteras, y en una sola noche y madrugada siguiente excesivo número de personas, de las cuales algunas habían alcanzado opinión diferente de lo que sus depravadas costumbres merecían. Causó este inopinado accidente grande novedad en la república, y en todos generalmente aplauso del Santo Oficio. No se hablaba en la ciudad de otra cosa sino de lo que iba sucediendo en la carcelería a que se conducían tantos, en los secrestos de haciendas, en el debido y secreto orden con que lo ejecutaban los
ministros obedientes y puntuales. Divulgóse la voz por el interior del reino, y cómo al mismo tiempo en diversas ciu-
379
llenaron de rumores de prisiones de hebreos, despertándose en los católicos pechos á más fervor la piedad, y augmen-
tándose en todos la É
** Llenáronse las cárceles de reos. En las de este Santo Oficio no cabía la copiosa muchedumbre, de que se ocasionó valerse de unas hermosas, capaces y fuertes casas que están enfrente de la iglesia nueva dela Encarnación, observanteconvento de religiosas, en donde con sumo silencio se dispusieron y labraron cárceles de que no se tuvo noticia hasta que se llenaron, estrechándose de calidad el concurso, que obligó á la providencia de los Sres. Inquisidores á edificar otras en el centro de sus cuartos y viviendas, con
tan breve y fácil ejecución, aunque no con poco gasto, que pueden mejor llamarse fortaleza, con tanto primor en la arquitectura, tan discreta disposición de los aposentos, y tal atención a las conveniencias é importancias del seguro de los presos, excusados de inconvenientes, que sería menester, á quererlo describir en particular, pluma más divertida y ociosa
en intento de por sí.” ' Los judíos presos eran casi todos por-
tugueses, ó descendientes de tales, enlazados entre si por diversos parentescos, y formaban una numerosa parcialidad. Los inquisidores trabajaban dia y noche en la instrucción de tantas y tan intrincadas causas, ““cuya averiguación ha consumido tantos años, y en ellos tantas salu-
des.”* El número de reos fué tal, que dió materia á tres Autos particulares y
dades y pueblos de d iba el apostólico uno general solemnísimo. Luego que celo ejecutando severidades en los pérfidos hebreos que vivían esparcidos y ocupados en tratos y comercios, mandándoos traer a las cárceles secretas. A esta ciudad venían nuevas de lo que en las distancias pasaba, y de ella iban noticias & las demás partes, donde á un mismo tiempo se experimentaba lo propio: con que todos estos estados y provincias se 1 El original pertenece al Sr. D. J. M. de Ágreda.
2 Sign. D.
los Inquisidores despacharon un regular número de causas, creyeron conveniente desahogar un poco las cárceles, y celebraron el primer Auto particular el 16 de Abril de 1646, en el atrio del monasterio de Santo Domingo. La relación de él corre impresa con este título: RELACION | SVMARIA || DEL AVTO PARTI-|(CVLAR DE FEE 1 Auto de 1646, fol. 3. 2 Auto de 1640, sign. X, plana 4°
380
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
QVE EL[TRIBVNAL DEL SANTO OFFICIO DE LA||Inquificion de los Reynos, y Prouincias de la Nueua Efpafia|| celebró en la muy noble, y muy leal Ciudad de Mexico a los|| diez y feis dias del mes de Abril, del año de mil y feif-|| cientos y quarenta y feis.|| SIENDO
INQVISIDORES
APOSTOLICOS
EN
EL, Los||muy Illuftres Señores Doctores Domingo Velez de Affas, y Argos, Don|| Francifco de Eftrada, y Efcouedo, Don Iuan Saenz de Mañozca, y||Licenciado Don Bernabe de la Higuera, y Amarilla, y||Fifcal el Señor Don Antonio de|| Gauiola.| ESCRIBELA|| EL DOCTOR DON PEDRO DE ESTRADA, Y ESCOVEDO || Racionero de la Santa Iglefia Cathedral de Mexico, Abogado de|| prefos, y del Real Fifco del mefmo Tribunal |¡OFRECELA|4L ILLUSTRISSIMO Y REVERENDISSIMO SE-
NOR || Don Iuan de Mañozca, Argobifpo
de Mexico del Confejo de fu Magef-|| tad en el de la Santa, y General Inquificion, y Vifttador General ||del Tribunal del Santo Officio de efta Nueua Efpaña.|]| Impreflo en Mexico, Por Francifco Robledo, Impreffor del Se-||creto del Santo Officio. Año de 1646. En 4? Portada: 1foja preliminar. Fojas 1 à 26." Salieron en el Auto treinta y un reos, á saber: dos frailes casados; cuatro por casados dos ó más veces; uno por haber depuesto contra sí falsamente; uno por haberse fingido comisario del Santo Oficio; uno por haber dicho misa y administrado sacramentos sin ser ordenado; dos por sospechosos en la guarda de la ley de Moisén, y veinte judíos. Además fué reconciliada en estatua una mujer. De estos treinta y dos reos, veinte eran hombres y doce mujeres. Fueron condenados á diversas penas más ó menos graves pero no hubo ningún relajado al razo seglar. A este auto se siguió el de 23 de Enero de 1647, en la Catedral. Hay también relación impresa, con este título: 1 En mi poder.
[1600
BREVE||Y SVMARIA RE-||LACION DE VN AVTO PARTI-| CVLAR DE FEE, QVE EL TRIBVNAL DELJ| Santo Officip de la Inquificion de los Reynos, y Pro-|| uincias de la Nueua Efpafia, celebro en la Santa|| Iglefia Cathedral de Mexico, a los veinte y tres de Enero, del afio de mil y feifcientos y || quarenta y fiete. El escudo de la Inquisición con el le-
ma: M4 EXVRGE DOMINE IVDICA CAVSAM
TVAM.
Impreffo en Mexico, Por Francifco Robledo, Impreffor del Se-|| creto del Santo Officio. En 4? 12 ff. No contiene más que el extracto de las causas de los reos. Salieron veintiuno: diez y nueve hombres y dos mujeres: todos por judaizantes. No hubo ningün relajado al brazo seglar. El año siguiente de 1648,á 50 de Marzo, se verificó en la iglesia de la Profesa el tercer Auto particular. He aquí el titulo de la relación impresa, que sólo contiene el extracto de las causas: RELACION | DEL TERCERO AVTO || PARTICVLAR DE FEE QVE EL TRIBVNAL||DEL SANTO OFFICIO DE LA INQVISICION DE||los Reynos, y Prouincias de la Nueua Efpaña, celebro en la || Iglefia de la Cafa Profeffa de la Sagrada Religion de la Compañia de|| IESVS à los treinta del mes de Margo de 1648. años. Siendo||Inquifidores en el, los muy Illuftres Sehores Do&or Don||Francifco de Eftrada, y Efcouedo, Do&or Don Iuan || Saenz de Mafiozca, y Licenciado Don Bernabel|de la Higuera, y Amarilla. Un escudo de la Inquisición, grande y no mal grabado. Impreffo en Mexico: En la Imprenta de Tuan Ruyz. Año de 1648. Véndense en la tienda de Hipolyto de Ribera, en el Empedradillo. En 4° Portada. Fojas 1 4 53.* 1 En mi poder. 2 En mi poder.
1600]
-
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
Salieron en el Auto veintiocho reos: diez y siete hombres y once mujeres, á saber: dos por haber dicho misa y administrado Sacramentos sin ser ordenados (uno de ellos fué el famoso Martín Garatuza); uno por haberse casado primera y segunda vez, siendo sacerdote y religioso profeso; uno por sospechoso en la guarda de la secta de Mahoma; uno por bigamo; una por curandera y partera,
381
trada, y Efcobedo, Doét. D. Iuan Saenz|| de Mañozca, Licenciado D. Bernabe de la Higuera, y Amarilla, || Y el Señor Fiscal Do&. D. Antonio de Gabiola.|| En || LA MVY NOBLE, Y MVY LEAL CIVDAD||de
Mexico, Metropoli de los Reynos, y Provincias ||de la Nueva—Efpafia.|| Dominica in Albis 11.de Abril de 1649.|| AL || I/LLVSTRISSIMO, Y REVERENDISSIMO|| Señor Don Diego de Ar-
con sospechas de pacto con el demonio; (€, Reynofo, del Confejo de Ju Mageftad, uno por haber ocultado en su primera Obifpo de|| Plafencia, Inquifidor Apoftolico causa muchos y graves delitos, y vein- General en todos los Reynos, y Señorios || de tiuno por la guarda de la ley de Mot- Ju Mageftad. Y à los Señores del Confejo Susén. Tampoco en este Auto hubo rela- premo de la Santa || General Inquiftcion.|| SE LE DEDICA || El P. Matbias de Bocanejado alguno. | Despachadas en los tres autos particu- gra de la Compañia de lxsvs.|| con LICENlares aquellas causas que podemos llamar cia, M4 EN MÉxico,|| Y Por Antonio Calmenores, porque ninguna dió motivo á deron, Impreffor del Secreto del S. Offipena capital, aunque sí á castigos bien cio,||en la calle de S. Aguftin. En 4? 84 ff. Síguese: pesados, recogieron los Inquisidores toEPITOME]|SVMARIO]|DE do el resto de lo grave, para formar con ello el Auto General de la Fe de 11 de LAS PERSONAS, ASSI VIVAS, de Abril de 1649, que fué, sin dudar, el COMO || difuntas, que fe han penitenmás solemnedetodos. El tablado, de ex- ciado, reconciliado y rela-||xado en los fe an Celetraordinaria magnitud y riqueza, se eri- quatro Autos de la Fe, que gió contiguo á la fachada principal del brado||por efta Inquificion Mexicana en Colegio de Dominicos de Portacoeli, que los Reynos, y Pro-||uincias de la Nueua da á la plaza del Volador, y comunicado Efpafia, para mayor honra, y glo-||ria de con él por una ventana convertida en Dios nueftro Señor Izsv Chrifto, y exal|| de nueftra Santa Fé Catholica, puerta. Costó la fábrica siete mil pe- tacion sos, y el toldo que lo cubría, dos mil Apoftolica Romana, y || feruicio de la Caochocientos ochenta. T'enía éste ochen- tholica Mageftad de Don Felipe||Quarta varas de largo por cincuenta de an- to nueftro Rey, y Señor, que profpere lal| cho, y entraron en él cuatro mil tres- diuina para amparo de fu Yglefia, 1 Recientas varas de lienzo. La ostentosa ligion: || diuidiendole por Parentelas, y|| disposición del teatro, la descripción de la Parcialidades. En 10 ff. A continuación: fiesta y los extractos de las causas de los SERMON|EN EL SOLEMNE reos dieron materia á un libro medianamente grueso y de letra pequefia, cuyo título es: AVTO || GENERAL || DE LA FEE, || CELEBRADO || POR LOS
SEÑORES EL ILL*? Y R*? SENOR||Don Iuan de Mañozca, Arco-
bifpo de MEXICO del Confejo de full Mageftad, y de la S. General Inquificion, Visitador de fu Tribunal||en la Nueva-Efpafia. Y por los muy Iluftres Inquifidores|| Do&. D. Francifco de Ef-
AVTO||DE FÉ, QVE CELEBRO
EL SANCTO|| TRIBVNAL DE LA INQVISICION DESTE || Reyno, en la Dominica in Albis onze de Abril ||defte prefente afio.|| Predicole el D* D. Nicolas | de la Torre, Obifpo electo de Cuba, del Confejo de fu|| Ma-
geftad, Dean de la Santa Y gleña Metropolitana de || Mexico, Cathedratico de rima de Theologia || jubilado en la Real Vniverfidad.
382
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
7 ff. En todo 101 ff. sin foliatura alguna.”
Los reos de este Auto General fueron ciento nueve: setenta y cuatro hombres y treinta y cinco mujeres, á saber: uno por sospechoso en las sectas de Lutero y Calvino; nuevesospechosos en la guarda de la ley de Moisén; diez y siete observantes de la misma ley; dos reconciliados en estatua por lo mismo; dos mujeres reconciliadas después por judaizantes el dia 21 de Abril en Santo Domingo (habian salido en el auto del 11, y una de ellas con sentencia de relajación); ocho relajados en persona por judíos relap-
sos; cinco idem idem por fictos y simu-
lados confitentes y penitentes (entre estos trece relajados en persona había seis mujeres); diez relajados en estatua y huesos por judaizantes, difuntos en las cárceles secretas; ocho judaizantes fugitivos relajados en estatua; cuarenta y siete
judaizantes difuntos fuera de las cárce-
les, relajados también en estatua. De los trece relajados en persona sólo fué quemado vivo el famoso judío Tomás Treviño de Sobremonte. A los demás, por haber pedido misericordia y abjurado, dieron garrote antes de quemarlos. El domingo 13 de Marzo de 1650 hubo Auto particular de Fe en la iglesia Catedral: no se dice con cuántos reos.* El 10 de Julio del mismo año otro Auto en Santo Domingo, con dos reos solamente.? El 6 de Noviembre de 1652 celebró el Santo Oficio Auto particular en Santo Domingo, con once reos de delitos
comunes: adivinos, casados dos veces, un testigo falso, &c.* En la Relación del Auto de 1659 se menciona uno de 1653. A 29 de Octubre de 1656 hubo uno
1 En mi poder. 2 Grecorio Martin p& Guijo, Diario de Sucesos notables, apud Documentos para la Historia de México, 1” serie, tom. I, pág. 99. 3 Mismo Diario, pág. 126. 4 Mismo Diario, pág. 226.
[1600
particular en Santo Domingo, con siete reos penitenciados, entre ellos una doncella por alumbrada: fué sentenciada á doscientos azotes, que no se le dieron por intercesión de la Virreina. Los demás salieron por casados dos veces, blasfemos, testigos falsos, hechicera, &c.' Todos estos Autos menores fueron como preliminares del general y muy solemne que el Santo Oficio celebró en la plaza mayor el dia 19 de Noviembre de 1659. Era virrey el Duque de Alburquerque y presidió el Auto: circunstancia que dió gran realce á la ceremonia, por ser la primera vez que ocurría, pues si bien el Conde de Monterrey asistió á los Autos de 1596 y 1601,fué solamente como espectador, aunque con la distinción debida. Hay relación impresa del Auto, y lleva este largo título: AVTO | GENERAL|| DE LA FEE,| A ||QVE ASSISTIO PRESIDIENDO|| en Nombre y Reprefentacion de la Catholica Mageftad || del Rey N. Señor D. FELIPE QVARTO (que Dios guarde) || con fingulares demonftraciones de Religiofa y Chriftiana piedad,|| y oftentaciones de grandeza, fu Virrey Gobernador, y Capitan || General
de efta Nueva Efpaña, y Prefidente de la Real || Audiencia, y Chancilleria, que en ella refide.|| EL EXCELLENTISSI-
MO SENOR||D. FRANCISCO FER-
NANDEZ DE LA CVEV 4A, DVQVE l|de Alburquerque; Marques de Cuellar,y de Cadereyta; Conde de Ledezma|| y de Guelma; Señor de las Villas de Mombeltran y de la Codofera Gentil|| bombre de la Camara de fu Mageftad, fu Capitan General de las Galeras || de Efpasia en propriedad, Cauallero del Orden de Santiago.|| cELEBRADO || En la Placa mayor de la muy noble y muy leal ciudad || de Mexico, à los 19. de Noviembre de 1659. afios.|| Pon Los Muy ILLVSTRES SEÑORES || Inquifidores A poftolicos Doctor D. Pedro de Medina Rico que lo|les de la Ciudad, y Reyno de Sevilla, Collegial de fu Colegio Mayor, 1 Mismo Diario, pág. 366.
1600|
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
yll Vifitador € Inquifidor afsimifmo del Tribunal de efta nueva Efpaña) | Doctor D. Francifco de Eftrada, y Efcobedo, Doctor D. Iuan Saenz||de Mañozca, y Licenciado D. Bernabe de la Higuera, y Amarilla.|| Con licencia Hen Mexico, || En la Imprenta del Secreto del Santo Officio.|| Por la Viuda de Bernardo Calderon, en la calle de S. Aguftin. En 4? 76 ff. Firma la dedicatoria el Dr. Rodrigo Ruiz de Zepeda Martínez.' Existe además una carta del Duque
de Alburquerque al rey, con fecha 26 del
mismo mes de Noviembre. Describe en ella el Auto: dice que le acompañaron en la procesión quinientas treinta personas de á caballo, y pondera las dificultades que tuvo para arreglar el orden de la comitiva, y la colocación en el tablado de tantas corporaciones, oficinas é individuos, todos extraordinariamente quisquillosos en materias de etiqueta. Tiene el Virrey a gran cosa haber evitado competencias, dejando establecido un precedente muy provechoso, pues todos quedaron satisfechos con el lugar que se les dió en procesión y tablado.* El teatro, aunque no tan extenso como el de 1649, fué quizá más rico. Se levantó en el ángulo que forman las Casas de Cabildo y el portal de Mercaderes: una parte de él, por consiguiente, sobre la acequia que entonces pasaba por aquel lugar. Los reos no fueron más que veintinueve: veintitres hombres y seis mujeres, á saber: doce blasfemos; dos bigamos; un falsario; un testigo falso; uno por avisos de cárceles; uno por no cumplir su penitencia; una mujer por sospechosa de judaismo; otra por hechicera; dos (padre é hija) por sospechosos de la secta de los herejes alumbrados. Todos
los veintidos anteriores fueron condenados á diversas penas. Relajados en persona hubo siete: dos por judios y cinco 1 En mi poder. Las cinco relaciones de los Autos de 1646 á 1659 son excesivamente raras. 2 Publicó esta carta D. Antonio Rodriguez Villa en la Revista Europea del 8 de Noviembre de
1874, pag. 34.
|
383
por herejes. Fué además quemado en
estatua un presbítero, cómplice de los alumbrados, y que acabó por serlo. La importancia de este Auto no consistió en el número de reos, pues para Auto General fueron pocos, sino en haber presidido por primera vez un virrey, y en el interés de algunas causas. Las de Salvador de Vitoria y su hija Teresa Romero nos presentan un par de embaucadores confabulados para sacar provecho de la credulidad de gente piadosa y poco advertida. La Teresa, mujer liviana, fingía éxtasis, visiones, luchas con el demonia, y aun estigmas. Representaba per-
fectamente su papel, aunque es verdad también que en la causa se refieren cosas que parecen más bien provenir de un estado morboso. D. Guillén de Lampart, irlandés, no destituido de talento y estudios, aventurero insigne, embustero consumado, con sus puntas de hereje, de conspirador y de loco, era un personaje famoso en México por sus dichos y hechos, sobre todo por su atrevida fuga de las cárceles secretas, que no supo aprovechar. Dos
causas se le formaron: una de fe y otra de infidencia: la segunda no tocaba á la Inquisición. Por la primera fué condenado á la hoguera. Otros seis sectarios de cuenta le acompañaron, habiendo ocurrido en la ejecución de algunos de ellos circunstancias particulares. Llegados los reos al brasero, se dió principio por Diego Diaz, judaizante, al cual tocó sufrir dos géneros de muerte, pues ““por yerro de los ministros de la justicia le empezaron á dar garrote,
habiendo de quemarle vivo; y advirtién-
dolo el alguacil mayor de la ciudad, hizo que á medio morir le pegasen fuego, con que participó de ambos castigos.” El garrote, tal como hoy se usa, no daría lugar á semejantes barbaridades, porque el reo muere instantáneamente; pero en lo antiguo era un verdadero garrote. Puesto 1 Hay más noticias de D. Guillén en México á través de los Siglos, tom. II, pág. 606.
384
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
el reo de espaldas contra un poste, se le rodeaba el cuello con una gruesa cuerda que abrazaba el mismo poste, y tras de éste se metía, dentro de la argolla de cuerda, un garrote al cual se daban vueltas, de modo que el paciente se iba ahogando pocoápoco. Francisco López de Aponte fué quemado vivo, lo mismo que Francisco Botello. D. Guillén de Lampart se dejó caer sobre la argolla de hierro con que le habían sujetado por el cuello con-
tra el poste, y asi se estranguló: su cuerpo fué quemado. Juan Gómez y Pedro Arias murieron ágarrote. Por fin de fiesta ardieron estatua y huesos del presbí-
tero alumbrado. Sebastián Álvarez no fué
entregado por entonces al brazo seglar, porque al parecer dió muestras de conversión; pero examinado de nuevo el negocio, se mandó cumplir la sentencia, y así se hizo dos dias después. El Auto General de 1659 marca el más alto puntoáque llegó en México el Santo Oficio. Sea que herejes y judaizantes huyeran de tan tenaz persecución, ó que los Inquisidores no pudieran sostener más tiempoaquel rudo trabajo, el hechoesque ya no sevió otro Auto general y solemne, con tablado, procesión de Cruz verde y demas accesorios: no se imprimio ya otra relación; y si bien continuaron con frecuencia los Autos particulares, eran de pocos reos, á veces de uno solo, generalmente de baja calidad y castigados por delitos vulgares. Rara fué la persona notable que salió á figurar en esas tristes solemnidades. El braserosólo volvió 4encenderse para dos 6 tres ejecuciones. Continuaremos, sin embargo, la serie de los Autos, á título de material histórico. 30 de Septiembre de 1662. Auto particular de “dos españoles, y cinco nepros, chino y mulata por hechiceros, y a negra por pitona.” * 4 de Mayo de 1664. Auto en Santo Domingo, con siete reos de hechicería, bigamia, etc.* 1 Diario de Guijo, pág. 492. 2 Mismo Diario, pag. 525.
[1600
7 de Diciembre del mismo año. Auto en la propia iglesia, con.diez reos: no se expresan sus delitos. Uno fué castigado de esta manera: “Leida su sentencia, fué sacado al patio del convento, y despojada la ropa de la cintura para arriba, subido en un tablado, dos indios lo untaron de miel y lo emplumaron, y estuvo al sol y al aire cuatro horas.” * 3 de Febrero de 1668. Auto en Santo Domingo con once reos, entre ellos D. Diego de Peñalosa, gobernador del Nuevo México. “Salió en dicho Auto (dice un testigo ocular) D. Diego de Peñalosa, gobernador del Nuevo México, por suelto de lengua contra sacerdotes y señores Inquisidores, y algunos disparates que tocaban en blasfemias: salió en cuerpo (que lo tenía muy bueno ), vestido de terciopelo negro: el pelo (que era propio y crecido) muy peinado; las medias arrugadas; puños, que se usaban de puntas de Flandes, muy grandes, que parece se compuso al propósito, sin capa ni sombrero, con vela verde en la mano: causó mucha lástima.”* _ Este célebre personaje, reo dealta traición, pues ofreció al rey de Francia encargarse de dirigir una expedición para conquistar las provincias septentrionales de Nueva España, ha dado asunto á dos publicaciones recientes y muy interesantes: una en los Estados Unidos y otra en España. La primera se intitula: “The Expedition of Don Diego Dionisio de Peñalosa, Governor of New Mexico, from Santa Fe to the River Mischipi and Quivira, in 1662, as described by Father Nicholas de Freytas, O. S. F. With and Account of Peñalosa's projects to aid the French to conquer the Mining Country in Northern Mexico; and his connection with Cavelier de la Salle. By John Gilmary Shea. New York, 1882.” En 8° mayor, texto español, traducción inglesa, y una 1 Diario de Guijo, pág. 561.
2 D. Antonio DE Roses, Diario de Sucesos motables, apud Documentos para la Historia de México, 1* serie, tom. II, pág. 57.
386
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
francés D. Fernando de Medina, alias, Alberto Moisén Gómez, quemado vivo por judío, hereje y rebelde. El número total fué de diez y siete: una mujer por casada dos veces; otra por rebautizante; dos por hechiceras; un lego de S. Diego por haberse casado; dos blasfemos, el uno casi hereje; cinco por casados dos veces; dos por sospechosos de judaismo &c.'
[1600
En la Puebla de los Ángeles, el 18 de
Enero de 1728, y por medio del Comisario del Santo Oficio, se leyó en la iglesia de Santo Domingo la causa de una mujer embustera, ilusa é hipócrita. Al día siguiente se le dieron doscientos azotes, y luego fué por diez años al recogimiento de la Egipciaca.' En Santo Domingo de México hubo Los documentos que consultamos un Auto particular el 9 de Mayo del mencionan, sin pormenores, un Auto de mismo año en que salieron dos reos de Fe en Santo Domingo, el 28 de Febre- bigamia.* En dicha iglesia, á 10 de Diciembre de ro de 1700.* El mismo año y en la misma iglesia 1730 fueron penitenciados cuatro reos: se verificó otro auto el 26 de Septiem- tres bígamos, y uno por blasfemo, hipóbre, con dos reos: un oficial de la Con-- crita y embustero.? Aunque no pertenecen á la Inquisitaduría de Media Anata por alumbrado ción, mencionaremos, por vía de histoy una mujer por casada dos veces.? El 22 de Julio de 1701 hubo Auto ria, algunos Autos de indios. El providentro de la Inquisición con un solo reo, sor especial de naturales penitenció en que fué un caballero de hábito, por ca- la iglesia de Santiago el día 23 de Disado dos veces, ““la última en peligro de ciembre de 1731 4 siete reos, a saber: tres muerte.”* Esta circunstancia es singu- y una estatua de otro por hechiceros supersticiosos; una india por ilusa, curanlarísima. Un reo sólo dió también materia á dera y embustera; otra y un indio por Auto dentro de la Inquisición el 18 de doble matrimonio. También fué queMayo de 1703: fué el P. Nicolás de Fi- mado **un esqueleto del principal y más venerado ídolo de los nayaritas.”* gueroa, jesuita, por herejías.* En laiglesia deSanto Domingo fueron Entre los años de 1703 y 1728 no encuentro noticia más que de dos castiga- - penitenciados por la Inquisición cinco dos por la Inquisición. El uno español, reos el día 15 de Noviembre de 1733. El y de Octubre de 1735 se celebró expulso de la religión de los belemitas, Auto particular en dicha iglesia con dos . reconciliado en 1712 por hereje judaireog?? zante y blasfemo, y relajado en persona. A 13 de Mayo de 1736 fueron penien 1715 por relapso. El otro catalán, resbítero, expulso de la Compañía de tenciados en la misma iglesia dos bí-
Jesús, relajado en estatua el mismo año gamos.?
2 Mismo Diario, pág. 247. 3 Id., pág. 268.
5 Id., pág. 447.
—
m
Gaceta de México.
WM
bey
1 Diario de RobLes, pág. 233.—Existe impreso (por la viuda de Francisco Rodríguez Lupercio, 1699, 4°) el sermón predicado en este Auto por Fr. Domingo de Souza. Le precede una relación del Auto.
WD
pero es probable.
En 15 de Julio de 1756, y en el convento de Sta. Catalina de Sena, fué castigado un bígamo.' El provisor de naturales hizo Auto el 23 de Septiembre de 1737 en el pue-
CAN
de 1715 por hereje dogmatizante. No me consta que salieran en Auto de Fe;
Sr. D. J. M. de Ágreda.
03
6 Apunte del P. Pichardo comunicado por el
Id, Id. Id. Id. ld. Id.
-
1600]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
blo de Temamatla. Salieron seis indios por ilusos, supersticiosos, embusteros y sediciosos, y dos indias.' Auto particular de la Inquisición en ‘Santo Domingo de México el día 15 de Febrero de 1739,con ocho bigamos. Recibieron doscientos azotes cada uno, y
fueron luego a purgar su delito en presidios y hospitales." Con otros ocho bigamos, que salieron condenados á iguales penas, se celebró Auto particular en la misma iglesia el 4 de Septiembre de 1740:
El día 6 de Mayo de 1742 hubo Auto particular de Fe en Santo Domingo con nueve reos penitenciados por matrimonio doble y otros delitos.* En 1752 fué reconciliado un mexicano por ateista. No consta que saliera en Auto.’ En 24 de Febrero de 1753 hizo en S. Francisco el provisor de naturales D. Francisco Jiménez Cano un Auto con diez indios y cinco indias por casados dos veces, hechiceros é idólatras.* El mismo provisor, en el pueblo de Ixtacalco, penitenció el 17 de Febrero de 1754 4 un indio por embustero, y á una india por casada dos veces.’ Dicho año de 1754, a 1? de Diciembre, hubo Auto de la Inquisición en Santo Domingo, con doce reos: diez por el acostumbrado delito de bigamia: uno por haber celebrado sin tener órdenes, y una india por hechicera. La pena fué de azotes.* Otro Auto de indios, hecho
por el
provisor, se registra el 26 de Octubre de 1755 en S. Agustín, con seis reos; tres
hombres y tres mujeres: los cinco por 1 Gaceta de México. 2 ld. 3 Mercurio de México. 4 ld. 5 Apunte del P. Pichardo, comunicado por el
Sr. Ágreda.
6 Casrro SANTA—ÁNNA, Diario de Sucesos nota.
bles, apud Documentos para la Historia de México, 1" serie, tom. IV, pág. 94. 7 Id, pag. 216. | 8 Mismo Diario, tom. V, pág. 68.
387
casados dos veces, el otro por embustero.'
El 19 de Junio de 1757 celebró la Inquisición un Auto en la iglesia de Santo Domingo con diez reos: uno por haber dicho misa sin órdenes; otro por blasfemo: cuatro por haber reiterado el bautismo á sus hijos, y los otros cuatro por bigamos.* Hay noticia de dos castigados en 1768: uno dinamarqués y el otro prusiano, que salieron en estatua por luteranos; lo cual indica que hubo Auto. En 1774 fué reconciliado en persona un sueco, por luterano.' El 22 de Marzo de 1778 hubo otro Auto en Santo Domingo con siete penitenciados, todos hombres.* Por unos documentos relativos a este Auto se conocen los delitos de los reos, á saber: uno por celebrante sin órdenes; dos polígamos; un pactario; uno por abuso de formas consagradas; uno por conculcador de imágenes; un negro esclavo por blasfemo heretical, conculcador de imágenes y rebautizante.* Siete hombres y una mujer, por casados dos veces, dieron materia a un Auto particular en la iglesia de Santo Domin-
go el día 8 de Julio de 1781.*
Ese mismo delito llevó nueve reos al Auto verificado en dicha iglesia el 1? de Junio de 1783. Los acompañaron otros cuatro: dos por blasfemos, y otrps dos por haber celebrado misa sin órdenes.” El 22 de Mayo de 1785 salieron á Auto en Santo Domingo catorce hombres y cuatro mujeres: siete de ellos y tres de ellas por casados dos veces; una mujer por fautora del crimen de poliga1 Mismo Diario, tom. V., pág. 176.
2 Mismo Diario, tom. VI, pág. 147. 3 Apunte del P. Pichardo, comunicado por el
Sr. Ágreda.
4 José Gómez, Cabo de Alabarderos, Diario Curioso de México, apud Documentos para la Historia de México, tom. VII, pág. 41. 5 Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadistica, 2* época, tom. I, pág. 921. 6 Diario de José Góm2z, pág. 111. 7 1d., pág. 161.
388
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
mia en su hija; un hombre por pactario y sortilego supersticioso; otro por rebautizado; cuatro por blasfemos hereticales, y Francisco Laje, hereje sectario gallego; ““el hombre más malo que se ha visto en estos tiempos, pues llegó hasta el grado de ateista y anabaptista,” dice un contemporáneo.' El 9 de Junio hubo Auto de indios y chinos. El provisor penitenció á un reo de Manila por hereje formal apóstata.* El 21 de Junio de 1789, Auto de Fe en Sto. Domingo, con seis reos: un pintor francés, francmasón; un confesante y celebrante sin órdenes; un curandero supersticioso, y tres blasfemos hereticales.* En el oratorio del Santo Oficio, y por ser escandalosa la materia, hubo un Auto el 12 de Septiembre de 1790, con un
solo reo, que fué D. José Joaquín Mu-
fioz Delgado, capitan de las milicias de la Habana. ** Desde que el Santo Oficio se puso no se había visto hombre más malo,” dice aquel contemporáneo que dijo lo mismo del gallego. Fué condenado el capitán á diez años de presidio en el Peñón de Africa, y que cumplidos, no pueda salir de él sin darse cuenta al Sr. Inquisidor mayor.* El Auto celebrado en la iglesia de Santo Domingo el y de Agosto de 1795 fué el último de alguna importancia. Salieron tres reos y dos estatuas. El primer reo fué Juan Lausel, natural de
Mompeller en Francia, por proposiciones heréticas y francmasón. Había sido cocinero del virrey Revillagigedo: salió sin sambenito, solamente con coroza y letrero de su delito. Fué sentenciado á tres años de presidio en Africa, y cumplidos, desterrado por toda su vida á la
isla de Guadalupe. El segundo reo, Juan Langouran, francés también, originario de Burdeos
1 Id., pág. 208.—Gaceta de México, 24 de Mayo de 1785. 2 Gaceta de México, 21 de Junio de 1785. 3 Diario de Gómsz, pág. 321.—Gaceta de Mé' xico, 23 de Junio de 1789. — 4 Diario de Gómez, pág. 346.
[1600
fué penitenciado ““por hereje formal luterano, indicado de deista y judaizante.” Salió con mordaza por blasfemo. El tercero fué Rafael Crisanto Gil Rodríguez, natural de la Antigua Guatemala, ““de prima tonsura y dos grados de ostiariato y lectorato, hereje formal, apóstata, judaizante circuncidado, fautor y encubridor de herejes.” Tenía sesenta y seis años, y llevaba ocho de cárceles secretas. Salió impenitente, por lo cual había de ser quemado esa misma mafiana, pero habiendo pedido misericordia en la iglesia se le conmutó la sentencia en dos años de cárcel, y después a España bajo partida de registro. La primera estatua fué del médico francés Esteban Morel, preso “por hereje formal, deista, materialista, con visos de ateista.” Se suicidó en las cárceles del Santo Oficio, pero antes de morir pidió misericordia, y por eso no fué quemado, sino reconciliado en estatua. La segunda era la del capitán Juan Maria Murgier (6 Mugier), natural de León de Francia, **hereje formal, apóstata, dogmatizante práctico y especulativo."
Este se suicidó igualmente en las cárceles, con circunstancias particulares que refiere así un contemporáneo: ““El 11 de Noviembre de 1794, estando preso en las cárceles de la Santa Inquisición, dijo estaba enfermo y necesitaba de médico. Entró á verlo el Dr. D. Francisco Rada, decano del Tribunal del Protomedicato, médico de los reos del Santo Oficio, que por ir vestido en cuerpo llevaba espada. Dijo dicho Murgier que necesitaba agua, y mientras el alcaide fué por ella, dejando la puerta abierta, Murpier le quitó la espada al médico, cerró la puerta y la atrancó por dentro con un aúl que casualmente ajustó en el hueco de la puerta que á modo de escalón había en el piso, y le dijo que lo había de matar si no le conseguía la libertad, sus
papeles y su causa. Habiendo vuelto el
alcaide con el agua, halló la puerta cerrada, y por la rejilla de fierro de la puerta se cercioró de lo que pasaba, de lo que
1600]
389
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XF1.
dió cuenta á los señores Inquisidores, que prometieron darle la libertad, sus papeles y su causa, con tal de que abriera, y asegurarlo al salir, para lo cual se pusieron con prontitud soldados de guar-
dia a la puerta y calles inmediatas. En este estado dijo Murgier que le habían de dar dos pistolas, pólvora y balas para su defensa, lo que no pudiéndose verificar, se ocurrió al señor Virrey, que mandó ocurriera el sargento mayor de la plaza con una guardia de granaderos para romper la puerta, sacarlo y asegurarlo. Al romper la puerta, el mismo Murgier, desesperado, se mató echándose sobre la espada, traspasándose el corazón. Duró este arrebato desde las once de la mañana á las cinco de la tarde. El médico salió sólo golpeado, y el infeliz difunto fué enterrado en uno de los patios de la cárcel aquella misma noche.”* Concluido el Auto, se hizo entrega de la estatua al corregidor D. Bernardo de Bonavía, que tenía puesto su tribunal junto á la Aduana. Allí dió la sentencia de que estatua y difunto fuesen quemados, y en seguida se llevó todo al quemadero de S. Lázaro. (El de la Alameda ya no existía.) Duró la ejecución hasta las cuatro y media de la tarde, porque “fué necesario valerse de varios arbitrios para reducir á cenizas el casi entero cadáver, y luego darlas al viento con palas, por mano de los mismos verdugos."* 1 22 de Mayo de 1803 fueron peni1 Sepano, Noticias de México, tom. II, pág. 57. —Mi padre, que entonces se hallaba en México, solía referirme este suceso con pormenores muy semejantes á los de Sedano. El pobre médico estuvo
varias horas arrinconado contra la pared, y con la punta de su propio espadín al pecho. El susto le costó una grave enfermedad. 2 Diario de Gómez, pág. 438.—Gaceta de México, 21 de Agosto de 1795.
tenciadas en Santo Domingo dos mujeres por ilusas, visionarias y fingidoras de falsas revelaciones.' El 4 de Diciembre del mismo año salió á Auto Ana María Rodríguez de Aramburu, española, por ilusa, visionaria, fingidora de milagros y profecías, y embustera.* No encuentro mención de más Autos, antes del grito de Independencia. He aquí ahora el resumen de las ejecuciones capitales hechas en los Autos que dejamos referidos: En persona.
Fr. Martín de Valencia.......
En estatua.
O
D. Fr. Juan de Zumárraga.....
1
La Inquisición, Auto de 1574...
$
o O
»
»
de1596...
8
1o
» »
» »
dei1601... de1635...
3 o
16 5 65
»
»
de1649...
13
»
»
JYe1659...
7
I
»
»
de1678...
1
O
o
»
»
de1688...
» » »
» » »
de1699... de1715... de1795...
1 I o
o O I
I
Total en 277 años...
41
99
Fácilmente se advierte que este número podrá aumentarse algo, porque en mi lista de Autos deben faltar varios de que no he alcanzado noticia, señaladamente en el período de 1703 á 1728, para el cual no tengo documentos. Pero como entonces eran ya muy raros los casos de relajación al brazo seglar, juzgo indudable, que por más que pueda crecer este triste resumen, quedaremos siempre muy lejos del gran nümero de víctimas que vulgarmente se atribuye á la Inquisición de Nueva España. 1
Gaceta de México, 25 de Junio de 1803.
2 Id.,16 de Diciembre de 1803.
ADICIONES Y CORRECCIONES.
PAG. 21. Dije que no ligaba amistad particular al Sr. Casas con el Sr. Zumarraga, antes
eran contrarios en opiniones. Pero encuentro ahora en el tomo XLI de los Docu-
mentos Inéditos del Archivo de Indias (pág. 278) que la carta escrita por el Sr. Zumárraga la víspera de su muerte 4 un Reverendo Señor, que publiqué con el n? 40 en
el Apéndice á la biografía del Sr. Obispo, fué dirigida al Sr. Casas. Ese recuerdo á tal hora, y las expresiones finales de la carta de 17 de Abril de 1540 (tomo de Documentos citado, págs. 184—185) prueban que había amistad y conformidad en-
tre ambos Obispos.
— — PÁG. 24.
Para creer que la Doctrina sin año (n? 14) no era posterior a la muerte del Sr. Zumárraga (1548), me apoyé en la circunstancia de que lleva su escudo. No es prueba, porque también le lleva la Doctrina de Fr. Pedro de Gante impresa en 1553 (V. infra); pero quedan en pie las otras razones. Se pondría el escudo en esta Doc-
trina por. tenerle la edición anterior.
PÁG. 25. Puramente por la semejanza externa, pues ni aproximadamente puedo fijar la fecha, coloco aquí un fragmento de una Doctrina mexicana, en 8°, letra gótica,
que me comunicó, en Noviembre de 1881, el Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. Co-
mienza en el fol. x{j con estas palabras:
ca chipahuac in cenca tlanextía T Inte chiquacentetl tn tlaneltoca in totey acaba en el fol. [xxj vto.:
:
quístis tn tlappan momiquitoscanelli mo.
392
.
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[ apiciones v
‘A 24 lineas por página, y con varios grabaditos en madera colocados como letras iniciales, según era uso en tales Doctrinas, á saber:
F. xxij vta., Moisés recibiendo las tablas de la ley (el mismo que se ve en la Doctrina del P. Gante [1553] 4 f. 37.)
F. xxiíj vta., la Confesión. (Idid,, f. 87.) E. xxb fte., una iglesia, una cruz y un hombre arrodillado. (Tdid., f. 14 vta. y 79.)
F. xxbíj vta., el Padre Eterno entre nubes, y unas figuras que le adoran. (Ibid, f. 17.) F. xxx vta., la Virgen con el Niño. (Jdid., f. 22.) F. xxxj vta., la creación de Eva. /Tbid., f. 22 vta.)
F.xxxbíj vta., la misma Virgen de la XXX vta.
PÁG. 25. N? 1;. He visto (Abril 1884) otro ejemplar de esta Doctrina perteneciente al
Sr. Pbro. D. Agustín Fischer. Está falto del principio, y comienza también por el “Yo pecador” en el fol. x: faltan las ff. xl, clij y clíb. El colofón está completo,
y con él suplimos aquí lo que falta en el artículo respectivo:
Con previlegio Imperial.
CA gloria y alabága de nto redeptor Jefu 0
A
A
A
Xo p de fu bévita madre/ad fe acaba la veclaració ve la voctrí na xpíana en légua CPfpaitola p Mlexicana/y bna coluna cor=
relpóve a otra: fentécia por fentécía: ve grade btilivad p puecho pa la talud Y las aias: p en efperíal pa los naturales 3fta tierra/ y prosigue como el otro.
|
Agregadas a este libro hay 14 ff., numeradas 2-15, de una edición mexicana
del siglo XVI que no he podido identificar con ninguna de las que ahora tengo á la vista. Son en 4°, á dos columnas: mexicano en letra gótica a la izquierda, 34 lineas: castellano, letra romana, á la derecha: varía el número de líneas. El tí-
tulo de las páginas, en versales romanas, es DOCTRINA CHRISTIANA] EN LENGVA MEXI. Y CASTE. La f. 2 comienza:
quichtli, aub macthui pnítlaz — dadero que fiendo Hijo de Di
sopiltzin 3Bíos, ca oquichtll — os, fe hizo Hombre por nos Hay muchos toscos grabaditos en madera repartidos en la columna española,
á manera de letras iniciales, á saber: f. 2 fte., un Calvario; id. vta., otro Calvario diverso; f. 5 fte., un fraile con cuatro muchachos; id. vta., el grabadito del fraile con la leyenda en tarasco, que está en la portada de la Doctrina mexicana n? 14; f. 4, fte. (medio borrado), parece un maestro con sus discipulos; id. vta., dos personas adorando un cáliz, del cual parece salir el Señor; f. 5 fte., un Salvador con el mundo en la mano izquierda, y la derecha levantada en actitud de bendecir; id. vta. (confuso), parece la Presentación al Templo; f. 6, fte., una figura arrodillada
corrrccionss.]
SIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
393
delante de un ángel; parece representar la Anunciación; id. vta., el mismo Calvario de la f. 2 vta.; f. 7 fte., el Salvador caminando al Calvario, el Cirineo lleva la Cruz, en el fondo se ve al Señor crucificado entre dos ladrones; id. vta., el mismo grabado de la f. 5 vta., la Presentación; f. 8 fte., un doctor en su cátedra y un grupo
de discípulos; f. y fte., el Nacimiento, muchas figuras; id. vta., el Calvario de la
f. 2 fte., y un santo Obispo horroroso; f. 10 fte., el fraile y los muchachos de la f. 3 fte.; id. vta., una, al parecer, santa, con un cirio en la mano derecha, y en la izquierda un libro cerrado, con una gran cruz; f. 11 fte., la venida del Espíritu Santo
(confuso); id. vta., un bautismo; f. 12 fte., el maestro de la f. 4 fte.; id. vta., el Salvador con otras figuras; f. 13 fte., un sacerdote diciendo misa, ayudante y oyentes;
id. vta., el Salvador y otras figuras, no comprendo el asunto; ¿bid., tres figuras, la
del centro se lleva un lienzo á los ojos; f. 14 fte., la que parece una Anunciación,
de la f. 6 fte.; abajo un sacerdote administrando la comunión; id. vta., el maestro en la cátedra, de la f. 8 fte., abajo un obispo dando la bendición á varias perso-
nas; f. 15 fte., tercera vez el maestro de la cátedra, abajo un sacerdote absolvjendo á un penitente; id. vta., el sacerdote diciendo misa, de la f. 13 fte.
Ultimas líneas:
políut itla orceg Scatqui ptla —
tar los rastros y reliquias de los
Los caracteres góticos son los mismos de todas aquellas ediciones: los romanos se parecen mucho á los de las primeras y últimas fojas del Vocabulario de Molina, 1555. Algunos de los grabados se encuentran igualmente en las muestras que tengo de la Doctrina Guasteca de 1571, n? 61.
PÁG. 32.
N? 19. En fines de Junio de 1884 me comunicó de Morelia el Sr. Dr. D. Nicolás León un ejemplar completo de la Doctrina del P. Gante, que halló en una biblioteca püblica de aquella ciudad. La portada parece, á primera vista, idéntica á la del n? 14 (V. facsimile págs. 22-23): el mismo escudo, el mismo texto, los mismos colores, los propios caracteres; pero bien examinada se advierte que es diversa,
por las diferencias en el título, que está, como el otro, parte dentro y parte fuera del escudo. El de la edición de 1553 dice así:
C Per tignus cructs, Feamachíotl cruz PE phuicpa PK in topaobua. Xitech moma x= tili PK totecupoe diofe Fea inmotocatiín Tetattín Ha phud Te piltsin Yu pbuan fpüs fautí.FI« Amé Telus. Compárese con el facsímile del n? 14, y se verá que ni en las abreviaturas, ni en el uso de las mayúsculas, ni en la división de las lineas hay identidad. De esta semejanza en las portadas se saca otra prueba de que el n? 14 es una edición de la Doctrina de Fr. Pedro de Gante. go
394
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
_ [351000 y
PAG. 33. El Sr. D. Angel Núñez Ortega ha tenido la bondad de comunicarme diversas noticias que pudo recoger en Bélgica relativas 4 Fr. Pedro de Gante. Para concordar los testimonios, al parecer contradictorios, del mismo padre acerca: del lugar de su nacimiento, pues ya dice que es natural de Gante, ya de Ighem, puede suponerse que la madre residía en Gante, y que atendida la ilegitimidad del origen de su hijo, se retiró temporalmente á Ighem, para esperar allí el nacimiento.
Aunque se tiene por cierto que Fr. Pedro salió del convento de Gante, no falta quien diga que salió del de Brujas. El P. Cornelio Hazart, S. J., autor de muchas obras (la Biblioteca de De Backer le atribuye 69), escribió en lengua flamenca una
intitulada ** Historia Eclesiástica de todo el Mundo” (Kerckelycke Histoire van der
ghebeele Wereldt) impresa en Amberes, 1667, 4 ts. en fol. En el primero, pág. 362, dice: ““Los primeros ministros católicos que llegaron á México fueron los Reverendos Padres Ioannes de Tecto y Ioannes de Aora, y el hermano Petrus de Muro, también nombrado el hermano Peeter van Ghent, todos tres religiosos, como
hemos dicho, salidos del convento de Brujas, en Flandes.” En el tomo segundo de la misma obra se lee: ** Pues por este mismo afio 1521 se embarcó para México el hermano Pedro de Gante, hermano menor, que salió del convento de Brujas con
dos compañeros, y en el curso de seis años convirtió más de doscientos mil bárbaros.” El mismo Sr. Núñez Ortega se sirvió mandarme copia muy exacta de la tra-
ducción latina de la Carta de Fr. Pedro de Gante, inserta en la Chronica compendiosissima ab exordio mundi. La inserto en seguida, con versión castellana. En el encabezamiento se hace mención de dos cartas anteriores acerca del mismo asunto.
Son las muy conocidas de D. Fr. Juan de Zumárraga y de Fr. Martín de Valencia, insertas asimismo en la Chronica. En la primera se habla efectivamente de Fr. Pedro. Se califican de anteriores por su colocación en el libro; pero en fecha
son posteriores, como que tienen la de 1531. EpisTOLA ALIA EJUSDEM ARGUMENTI, FRATRIS PETRI DE GANTE, ALIAS DE MURA, CUJUS IN PRIORI EPISTOLA D. EPiscoP1 MENTIO FACTA EST, SCRIPTA ANTE PRIORES BINAS LITTERAS, ANNO VIDELICET Domini 1529 MENSIS IUNIJ DIE VICESIMA SEPTIMA, QUAM EX IDIOMATE HISPANICO, IN QUO SCRIPTA ERAT, IN
LATINUM VERTI CURAVIMUS, AD LAUDEM DoMINI NOSTRI Iesu CHRISTI, ET OBLECTANDOS EX EA CHR1STIANORUM ANIMOS. Missa AUTEM FUIT GENERALITER AD PATRES ET FRATRES PROVINCLE FLANDRLE, ET CETEROS IN VICINIS LOCIS COMMORANTES.
Dilectissimi Patres, Fratres et Sorores: Multa ad vos scribere cuperem de hac regione in qua nunc vivimus, sed tempus et memoria mihi deficiunt. Plurimum
etiam me impedit, quod linguam meam vernaculam jam penitus sum oblitus, ut in ea vobis pro desiderio meo sufficienter scribere non valeam. Et si scripsero lingua Indica, vos me non intelligetis. Hispanice tamen lingue parum novi, in
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVFI..
395.
qua vobis, prout potero, pauca significabo. Sciatis, igitur, in primis terram istam, meo quidem judicio, quamvis regionem mundi precellere. Neque enim frigida:
nimium est, neque callida. In ea quolibet anni tempore seminant et fruges colligunt, estque terra irrigua. Et toto dimidio anno, videlicet ab initio Octobris.
usque ad Majum, carent pluvia, quod apud illos est regula infallibilis, cum in
aliis locis omnino oppositum videatur. Nati in hac regione sunt homines optime complexionis et nature, et ad quidvis agendum parati et maxime ad fidem nostram recipiendam. Verum hoc habent mali, quod servilis sunt conditionis, nihil agen-.
tes nisi coacti, amore autem aut bonitate nihil. Quod tamen non tam ex natura quam ex consuetudine videtur procedere, videlicet, quia nunquam assueverunt
aliquid agere amore virtutis, sed solum metu et timore. Nam universa eorum sacrificia, quz erant occidere proprios filios, aut eos mutilare, ex maximo timore
fiebant, non Deorum amore. Demones enim hujus regionis, qui Dii ab eis repu-
tabantur, tam. multi et varii erant, ut ipsimet eorum numerum ignorarent. Singulis rebus singulos Deos constitutos esse credebant, unum huic rei, alium alii prepositum esse existimantes. Unum appellant Deum ignis, alium Deum aeris, alium Deum terre, alium appellant colubrum, alium uxorem colubri, alium septem
colubros, alium quinque cuniculos et ita de aliis sine numero quemlibet juxta suum officium. Maxima autem Deorum pars nomina habent colubrorum atque.
serpentum. Et alii quidem Dii sunt virorum, alii mulierum, alii puerorum, alii
totius mundi. Et eorum uni corda hominum sacrificabant, alteri humanum sanguinem, aliis filios suos, aliis coturnices, aliis passeres, aliis thus, papyrum, cerevisiam, et alias hujusmodi materias plurimas, juxta varios ritus et modos sacrifi-
ciorum, quz ipsi demones exigebant, et secundum varias qualitates Deorum. Nam: alii erant nigri, alii flavi, alii aliis coloribus depicti. Quod si ea que a Diis exi-
gebantur illi. non obtulissent, interficiebantur ab eis et devorabantur corpore simul et anima. Atque hoc pacto Diis suis, qui vere demones erant, non ex amore,.
sed solo timore sacrificabant, certabantque hac ratione alter alterum superare donis: dc sacrificiis, ut mortem possent evadere. Habebant etiam dii isti magnum nu-
merum religiosorum vel sacerdotum sola puerorum carne vescentium et sangui-.
nem eorumdem bibentium, qui sancti habebantur. Alii deorum sacerdotes uxores non habebant, sed earum loco pueros quibus abutebantur. Quod quidem peccatum
usque adeo erat vulgare in his regionibus, ut tam pueri quam senes eo vitio es-
sent dediti, imo pueri sex annorum hujusmodi interdum labe erant infecti. Sed, benedictus Deus, aliam viam multi nunc coeperunt ingredi, sese ad Christianismum.
convertentes et maxima devotione sanctum baptisma postulant, confitentes peccata
Sua, Et baptizavimus ego cum socio fratre meo in hac provincia Mexico ultra bis centena millia, imo adeo multos, ut mihi de numero constare non possit. Fre-.
quenter una die baptizavimus quatuordecim millia hominum, interdum decem mil-
lia, interdum octo millia. Singuli autem provincise, loca et parochiz modo habent
sua templa et sacella, tabulas pictas, cruces et vexilla maximum erga Deum amo-
rem et devotionem attestantia. Templa omnia magna sunt, quedam longitudine
ducentorum pedum, alia trecentorum. Servabant autem isti in his regionibus ri-
396
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[amscionas v
tum Salomonis. Viri multas ducebant uxores, et precipue principes: quorum quidam quadringentas, alii centum, alii quinquaginta, alii decem habebant. Et his modis hominis misere decepti vivebant. Rogate igitur, fratres charissimi, pro hoc
misero Indorum statu.
|
Nunc vero etiam de nobisipsis et nostra conditione aliqua dicemus, quomodo
per gravissimos labores et maxima pericula terra ac mari ad hos tandem portus devenerimus, adeo ut sepius de reditu ad Flandriam tentatus fuerim. Sed ipse Dominus me deduxit et liberavit, qui sit benedictus in secula. Amen.
Scire igitur vos cupio, fratres aurei perquam carissimi, me ex Gandavo, oppido Flandriz, profectum esse cum duobus fratribus mihi sociis, quorum alter fuerat Gardianus Gandensis dictus Frater Ioannes de T'ecto et alter Frater Ioannes de Aora, ego autem Frater Petrus de Mura, natus in civitate Iguen dicta, in provin-
cia Budarde, tertius fui et duorum illorum socius. Nos igitur tres anno Domini 1522, mense Aprili, ipsa octava Pasche profecti sumus a Gandavo et perveni-
mus in Hispaniam vicesima secunda Iulii. In Hispania autem navim ingressi sumus, ultima vice non prima, anno Domini millesimo quingentesimo XXIIJ
prima Maii, et applicuimus huc Villenque tricesimo Augusti, et deinde Mexico venimus. Dico ubi tunc temporis erat México. Nunc ema' Christianis occupatur.
Hlinc profectus sum ad aliam provinciam dictam Techcucu, ubi permansi tribus annis cum dimidio. Socii autem mei cum gubernatore ad aliam terram sunt pro-
fecti, et ibidem immensos labores perpessi propter amorem Dei mortui sunt. Solus igitur supersum, et mansi in his regionibus cum aliquot fratribus ex Hispania, et sumus distributi in novem coenobia, manentes in domibus incolarum, distantes
ab invicem milliaribus septem aut decem et aliqui 50, sicque laboramus in istorum infidelium conversione ad fidem, unusquisque pro viribus et spiritu suo. Et mibi est officium docere et preedicare noctes atque dies. In dies legere et scribere simul et cantare doceo, nocte vero doctrinam christianam et sermones. Et quo-
niam terra ista est admodum magna et populus infinitus, et fratres evangelizantes pauci ad docendum tantam multitudinem, nos fratres collegimus in domibus nostris filios principum et magnatum hujus regionis ad erudiendum eos de fide
catholica, qui postmodum suos parentes instruunt. Noverunt autem hi pueri legere, scribere, cantare, concionari et divinum officium more sacerdotum peragere. Quorum puerorum ego in hac civitate de Mexico curam gero, suntque fere
quingenti aut plures, eo quod hzc civitas sit caput regionis. Ex quibus pueris
circiter quinquaginta excellentioris ingenii segregavi quos singulis hebdomadibus
doceo singillatim quid dicendum erit vel predicandum dominica sequenti. Quod mihi certe non minimo constat labore, noctes atque dies huic negotio impendenti
ut eorum sermones componam et concordem. Singulis autem diebus dominicis hi pueri exeunt civitatem et totam terram prsedicando percurrunt, interdum ad qua-
tuor, interdum ad octo vel decem, interdum ad 20 vel 30 milliaria, annunciantes fidem catholicam et per doctrinam suam populum preparantes ad baptismum. Et 1 No acertamos á descifrar esta abreviatura.
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
397
nos cum ipsis circueuntes idola destruimus et templa eorum diruimus. ex parte una, et ipsi similiter faciunt ex parte altera, et templa Dei veri construimus. Hoe modo et in hac occupatione tempus nostrum transigimus, quemvis laborem nocte
ac die sustinentes, ut populum istum infidelem tandem ad fidem Christi inducamus. Ego, per Dei bonitatem, in honorem et gloriam ipsius in hac provincia de Mexico, que Rome similis est, in qua moram traho, meis laboribus, Deo.cooperante, ultra centum domos Deo dicatas struxi, templa videlicet et sacella; quorum quadam sunt templa magnificentissima, nec minus divino cultui accommoda magnitudine tricentorum pedum, et alia ducentorum. Et quoties exeo ad predicandum satis habeo negotii in destruendis idolis et construendis templis veri Dei. Cum hec igitur ita se habeant, patres et fratres dilectissimi, rogo vos omnes ut dignemini pro me orare Dominum Deum, ut ipse vestris precibus exoratus, me illuminet ad cognoscendum que facere debeam, eaque ut faciam, et in quo sanctissimo servitio ac voluntate ad finem usque perseverem. Optarem aut vehementer ut aliquis ex vobis amore Dei suscipere vellet laborem vertendi hanc epistolam in linguam flandricam sive teutonicam eamque ad meos parentes destinaret, ut
saltem aliquid de me certi ac boni audirent, me videlicet adhuc vivere et recte valere. Unde Deus sit laus et gloria. Non est aliud quod pro hoc tempore ultra
velim scribere: tametsi permulta de his regionibus facile enarrare possem nisi linguam meam vernaculam prorsus neglixissem. Nihil igitur amplius addo, nisi
hoc unum, quod liber quidam qui Biblia vocatur, mihi valde est necessarius: quem siad me mitti curaveritis maximam mihi impendetis charitatem. Ca yeix quichi mamotu neoa ytote oh ytotia tucauh y Iesu Christo. Quod sic interpretatur: non est praterea quod dicam, laudetur Deus noster et benedictus Filius ejus Iesus Christus. Scripte sunt he littere anno Domini 1529 Mensis Iunii, die vicesima septima. Ex Mexico, in cenobio Sancti Francisci.
Orra CARTA ACERCA DEL MISMO ASUNTO, ESCRITA POR Fray PEDRO DE GANTE, LLAMADO TAMBIÉN DE
Mura, DE QUIEN $E HACE MEMORIA EN LA CARTA ANTERIOR DEL REVERENDO ObBisPO; HECHA ANTES QUE LAS DOS PRECEDENTES, ES Á SABER, EL 27 DE Junio DE 1529. LA CUAL HICIMOS TRADUCIR DE LA LENGUA CASTELLANA EN QUE VINO, A LA LATINA, PARA LOOR DE Dios Y RECREO DE LAS ALMAS CRIS-
TIANAS. FUÉ DIRIGIDA EN COMÚN A Los Papres Y HERMANOS DE LA PROVINCIA DE FLANDES, Y Á LOS QUE MORABAN EN SUS CONTORNOS.
Muy amados Padres, Hermanos y Hermanas: Mucho había deseado escribiros desde esta tierra en que ahora vivimos; pero tiempo y memoria me faltan.
Grande estorbo fué también haber olvidado del todo mi lengua nativa; y tanto, que no acierto á escribiros en ella como deseaba. Si me valiera de la lengua de estos naturales no me entenderíais. Mas he aprendido algo de la castellana, en la cual, como pudiere, os diré esto poco.
Sabed, pues, por principio, que esta tierra en que estamos aventaja á todas las>
demas del mundo, porque no es fría ni caliente en demasía, y en cualquier tiempo
398
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[aviciomes v
se siembra y se cosecha, por ser tierra de regadío. Medio año, desde principios
de Octubre hasta Mayo, no llueve, lo cual aquí es regla infalible; bien que en otras partes acontezca lo contrario. Los nacidos en esta tierra son de bonísima complexión y natural, aptos para todo, y más para recibir nuestra santa fe. Pero
tienen, cierto, de malo ser de condición servil, porque nada hacen sino forzados, y cosa ninguna por amor y buen trato; aunque en esto no parecen seguir su propia naturaleza, sino la costumbre, porque nunca aprendieron á obrar por amor á
la virtud, sino por temor y miedo. Todos sus sacrificios, que eran matar á sus propios hijos, 6 mutilarlos, los hacían por gran temor, no por amor á sus dioses.
Los demonios de esta tierra tenidos por dioses eran tantos y tan diversos, que ni las indios mismos podían contarlos. Creian que para cada cosa había dios, y que
uno regía esta, otro aquella. Tenían dios del fuego, del aire, de la tierra: á uno llamaban culebra, á otra mujer de la culebra; á éste siete culebras, á aquel cinco
conejos, y así á una infinidad, según su oficio, pero por la mayor parte tienen nombres de culebras y serpientes. Unos había para los hombres, otros para las muje-
res; unos para los niños, otros para todos en común. A
ciertos de ellos sacrifica-
ban corazones de hombres, a otros sangre humana; a cuales sus propios hijos; 4
algunos codornices; pájaros á otros, ó bien á varios incienso, papel, la bebida que
aquí usan, y otras muchas cosas á este tenor, conforme á diversos ritos y ceremonias que los demonios mismos pedían, y según eran los dioses; porque tos habia negros, amarillos y pintados de otros colores. Y tenían entendido que de no ofrecerles lo que pedían, serían muertos por ellos y consumidos en cuerpo y alma.
Creyendo tal, sacrificaban á sus dioses, que no eran sino demonios, no por amor
sino por miedo, y querían aventajarse unos á otros en ofrecer dones y sacrificios, para librarse con eso de la muerte. Servía á estos ídolos un gran número de religlosos ó sacerdotes que eran tenidos por santos, y se alimentaban solamente de
carne de niños cuya sangre bebían. Algunos de estos sacerdotes no tenían mujeres, sino en lugar de ellas muchachos de que abusaban; pecado tan común en estas
regiones, que mozos y viejos le cometían, y hasta niños de seis años solían hallarse infestados de él. Mas ahora, gracias a Dios, han comenzado muchos á seguir el orden natural, y convertidos ya al cristianismo, piden con grande ansia el bautismo y confiesan sus pecados.
| En esta provincia de México he bautizado con otro compafiero más de doscien-
tos mil, y aun tantos, que yo mismo no sé el nümero. Con frecuencia nos acontece bautizar en un día catórce mil personas: á veces diez, á veces ocho mil. Cada provincia, pueblo y parroquia tiene su iglesia ó capilla, con 1mágenes de pincel, cruces y estandartes, en que muestran gran amor y devoción à Dios Nuestro Sefior. Todas las iglesias son grandes: unas de doscientas tercias de largo, otras de trescientas. Guardaban éstos el rito de Salomón. Los hombres tomaban muchas
mujeres, en especial los principales, quienes tenían á cuatrocientas, á cien, á cincuenta y á diez. Así vivían estos hombres miserablemente engañados. Rogad, pues, hermanos carísimos, por el infeliz estado de estos naturales. Digamos ahora algo de.nosotros mismos y de nuestro estado: de cómo con
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
399
grandes trabajos y peligros de tierra y mar llegamos por fin á puerto, y también
que fuí muchas veces tentado de volverme á Flandes. Pero el Señor me guió y libró: bendito sea por todos los siglos. Amén.
Deseo que sepais, hermanos muy queridos, que salí de Gante, ciudad de Flandes, con dos frailes mis compañeros, el uno de ellos Fr. Juan de Tecto, guardián de Gante, y el otro Fr. Juan de Aora; y yo, Fr. Pedro de Mura, nacido en la ciudad de Iguén, de la provincia de Budarda, fuí el tercero de estos compañeros. Juntos, pues, salimos de Gante en el mes de Abril de 1522, en las octavas de Pascua, y llegamos á España el 22 de Julio. Alli nos embarcamos de nuevo por última vez el 1? de Mayo de 1523, y aportamos á Villenque (Villa Rica?) el 13 de Agosto, de donde vinimos á México, poblado ya de cristianos. De allí pasé á otra provincia llamada Tezcoco, en la cual moré tres años y medio. Mis compañeros se fueron con el gobernador á otra tierra, donde murieron agobiados de trabajos, por amor de Dios. Quedé yo solo, y permanecí en estas regiones con algunos frailes venidos de España. Estamos repartidos en nueve conventos, viviendo en las ca-
sas que nos hicieron los naturales, separados unos de otros siete leguas ó diez, y aun cincuenta. Así trabajamos en la conversión de estos infieles, cada uno según
sus fuerzas y espíritu.
o
Mi oficia es predicar y enseñar día y noche. En el día enseño á leer, escribir y cantar: ep la noche leo doctrina cristiana, y predico. Por ser la tierra grandísima,
poblada de infinita gente, y los frailes que predican pocos para enseñar á tanta multitud, recogimos en nuestras casas á los hijos de los señores y principales para
instruirlos en la fe católica, y que después enseñen á sus padres. Aprendieron es-
tos muchachos á leer, escribir, cantar, predicar y celebrar el oficio divino á uso de iglesia. De ellos tengo 4 mi cargo en esta ciudad de México al pie de quinientas 6 más, porque es cabeza de la tierra. He escogido unos cincuenta de los más avisados, y cada semana les enseño aparte la que toca hacer ó. predicar la domínica siguiente, lo cual no me es corto trabajo, atento día y noche a este negocio, para
componerles y concordarles sus sermones. Los domingos salen estos muchachos a predicar por la ciudad y toda su comarca, a cuatro, a ocho 6 diez, á veinte 6 treinta leguas, anunciando la fe católica, y preparando con su doctrina á la gente para recibir el bautismo. Nosotros con ellos vamos á la redonda destruyendo idolos y templos por una parte, mientras ellos hacen lo mismo en otra, y levantamos iglesias al Dios verdadero. Así y en tal ocupación empleamos nuestro tiempo,
pasando toda manera de trabajos de día y de noche, para que este pueblo infiel venga al conocimiento de la fe de Jesucristo. Yo, por la misericordia de Dios y
para honra y gloria suya, en esta provincia de México donde móro, que es otra Roma, con mi industria y el favor divino, he levantado más de cien casas consa-
gradas al Señor, entre iglesias y capillas, algunas de las cuales son templos tan magníficos como propios para el culto divino, no menores de trescientas tercias y otros de doscientas. Cada vez que salgo á predicar tengo sobrado que hacer en destruir ídolos y alzar templos al Dios verdadero. Pues así estas cosas, os ruego,
padres y hermanos muy amados, que os digneis orar por mi al Señor, para que
400
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[apsctowss v
oyendo vuestras oraciones, me alumbre y conozca yo lo que debo hacer y lo haga, y persevere siempre en su servicio y voluntad hasta el fin.
Deseo y pido encarecidamente que alguno de vosotros tome sobre sí, por amor
de Dios, el trabajo de traducir esta carta en lengua flamenca ó alemana, y la envíe á mis parientes para que á lo menos sepan de mi algo cierto y favorable, como que vivo y estoy bueno. De lo cual sea á Dios gloria y alabanza.
_No
tengo por ahora más que escribir, aunque mucho pudiera contar de esta
tierra, sí no fuera porque del todo he dejado mi lengua nativa. Por tanto, no añadiré más que esto: que tengo gran necesidad de un libro que se llama la Biblia, y si me lo mandaseis me haríais gran caridad. Ca ye ixquichi ma moteneoa y toteob y totlatucaub y Fesu Christo; que se interpreta asi: no diré más, sino que sea loado
nuestro Dios y su bendito Hijo Jesucristo.
Fué escrita esta carta el 27 de Junio de 1529 en el convento de S. Francisco de México.
|
PÁG. 46.
N? 21. Mi estimado amigo el Sr. D. Ángel Núñez Ortega, en carta de Bruselas, 17 de Abril de 1884, me dió la curiosa noticia siguiente:
** El título de la Dialectica Resolutio cum Textu Aristotelis, impresa en México por
Juan Pablos en 1554, está comprendido en un grabado en madera idéntico al que usó el impresor inglés Edward Whitchurch para su edición del primer libro de
rezo (Prayer book) de Eduardo VI el año 1549, y parece que fué después expor-
tado para México. Tómo esta noticia del Times de Londres publicado el 10 de Junio de 1881, y se encuentra en un artículo en que se da cuenta de las nuevas adquisiciones de libros hechas por el Museo Británico. Agrega: Tiene las iniciales de Whitchurch E. W.; pero el emblema del corazón traspasado sucedió a las ar-
mas de la reina Catalina Parr que antes estaban en un escudo al pie de la portada." El mismo marco historiado sirvió para el Diálogo de Doctrina Cristiana en lengua . de Michoacán, por Fr. Maturino Gilberti, 1559 (n? 33), donde el corazón traspa-
sado está sustituido por las llagas de S. Francisco; de lo cual resulta que el gra-
bado original tenía allí un hueco y se le acomodaba otra pieza análoga al asunto ú objeta del libro.
PÁG. 49.
N? 22. Del primer Libro de Cátedras y Claustros de la Universidad tómo algu-
nos datos relativos á Cervantes Salazar que amplían y rectifican la biografía de este escritor.
|
En 4 de Julio de 1554 se presentó á examen para bachiller en Cánones. El 12 de Septiembre de 1555 pidió la Licencia en Artes, y se le dió en forma. Acto continuo pidió el grado de Maestro en la misma facultad, y también se le dió, habiéndole argúido Fr. Alonso de la Vera Cruz.
Entre los meses de Junio y Noviembre de.ese año cantó su primera nvisa.
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
401
En 20 de Noviembre de 1556 se le dió licencia para graduarse de bachiller en Teología.
En 12 de Junio de 1563 se graduó de licenciado en la misma facultad. En 19 de Noviembre de 1 566 había pagado ya las propinas de doctor en Teología.
Como adición curiosa á la misma biografía copiaré aquí las noticias que hallé en unas escrituras auténticas comunicadas por el Sr. Pbro. Fischer.
En 2 de Diciembre de 1557 el virrey D. Luis de Velasco hizo á Andrés de Villaseca merced de una caballeria de terrenos baldíos y eriazos que estaban en el monte del pueblo de Tacuba.
En 24 de Marzo del año siguiente Andrés de Villaseca hizo donación de ese terreno al Lic. Francisco Cervantes, clérigo presbítero, **porque le era en muchos cargos de muchas é buenas obras que dél había recibido, y otras muchas causas é respetos que á ello le movían.” El terreno donado lindaba con otro que ya era de Cervantes.
En 13 de Junio de 1558 Francisco Cervantes Salazar hizo donación á Alonso
de Pareja de la mitad de los terrenos que le había dado Villaseca. En 27 de Agosto el dicho Francisco Cervantes Salazar vendió á Alonso de Pareja la mitad de dos y media caballerías de tierra que poseía en los montes de Tacuba (Cacasuchiquipa) pro indiviso, con otras dos y media que tenía Pareja, las
cuales cinco habian comprado á Juan Cano. Vendió además la mitad de cuatro esclavos negros, con la mitad de todos los bueyes y herramientas y aperos y casas y corrales, ovejas, cabras y yeguas, y la mitad de otra caballería de tierra en términos de Tacuba, colindante (esa mitad era la que le quedó después de la dona-
ción hecha á Pareja): más, todas las sementeras que había en las dichas tierras; un esclavo ladino **que tiene letras en el rostro que dicen Villaseca; dos caballos, el
uno castaño y el otro morcillo, y todas las cabras y ovejas:” todo en cantidad de mil doscientos pesos de oro de minas **de a cuatrocientos é cincuenta maravedis
de buena moneda” que el comprador le había entregado.
Cervantes Salazar se quejaba en sus Diálogos (1554) de la mezquindad del salario que se daba á los catedráticos de la Universidad. En efecto no era muy largo,
y algún otro recurso hubo de proporcionarse para que pocos años después fuera ya bacendado.
PÁG. 54. Col. 2, nota. La Crónica de la Universidad de México por Cristóbal de la Plaza
existe manuscrita en la Biblioteca Nacional. Es un grueso tomo en folio.
PAG. 77. Adiciones a la biografía de Fr. Alonso de la Vera Cruz, sacadas del primer Libro de Cátedras y Claustros de la Universidad.
: El 30 de Junio de 1553, por nombramiento del Virrey, comenzó á leer ““en la cátedra de Blibia” las Epístolas de S. Pablo. $1
402
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[apicionss Y
El 20 de Julio hizo repetición para graduarse de maestro en Artes. El 21 incorporó en Teología porque era maestro de ella por tres Capitulos Provinciales, y por la Universidad de Salamanca: el mismo día recibió el grado de maestro en Artes ““atento a que es bachiller en la Universidad de Salamanca, y por
suficiencia notoria;” en seguida se creó para él ““una cátedra de Sto. Tomás de pro. piedad, que sea con las mesmas calidades é preeminencias que la de Prima.” En
esta había comenzado á leer Fr. Pedro de Peña la Secunda Secunde el 5 del mismo mes. Se acordó, por último, que las dos cátedras de los PP. Vera Cruz y Peña
fueran perpetuas. En 22 de Agosto se acordó que en las cátedras del Mtro. Fr. Alonso de la Vera Cruz y el Mtro. Fr. Pedro de Peña se lea lo que el rector señalare, y que los oyentes cursen en cualquiera de ellas, ““aunque sea de Blibia la del P. Mtro. Fr. Alonso
de la pu” Aparece en una nota, que el 28 de Octubre de 1555 ““dejó de leer.” Sin embargo, el 27 de Septiembre de 1556 cobró el sueldo de su cátedra hasta el 5 de
Junio del año siguiente. Fr. Juan de San Román, en carta que dirigió al Lic. Juan de Ovando el 16 de Mayo de 1571, le pide que ““mande venir al P. Maestro Fr. Alonso de la Vera
Cruz, pues tan injustamente fué sacado de esta tierra.” (Cartas de Religiosos de Nueva
España [ México, 1866] pág. 106.)
]
PAG. 80. Col. 1. Dije que hoy no existen cátedras de lenguas indígenas, y tengo la satistacción de declarar que me equivoqué. Años hace que existe en el Seminario Conciliar de Guadalajara una cátedra de lengua mexicana desempeñada por el Sr. Dr. D. Agustín de la Rosa, quien ha publicado una Gramática de la misma lengua, unos Estudios sobre la riqueza y filosofía de ella, y reimpreso varios textos
para la enseñanza. Tiempo lleva de establecida otra cátedra en el Liceo Católico de aquella ciudad, y también se enseña esa lengua en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, dirigido por el Sr. D. Atilano Zavala. Ultimamente se ha creado en la Escuela Nacional Preparatoria de esta capital una cátedra que desempeña el Sr. D. Francisco B. del Paso y Troncoso. En el Seminario Conciliar de León
hay cátedra de lengua otomí. El Sr. D. Miguel Trinidad Palma, profesor de idioma azteca en las Escuelas normales, acaba de publicar en Puebla (1886) una Gramática de esa lengua.
PÁG. 123.
N? 41. El marco historiado que el Missale Romanum tiene en la f. 10 fte. es el mismo que se ve en la portada del Psalterium de 1584 (n° 95); pero en este último libro aparece ya sumamente fatigado el molde. V. la fotolitografia.
CORRECCIONES. |
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
403
PAG. 124. Mr. Quaritch, librero de Londres, comprador del Misa! de 1561, puso en venta
facsímiles de la portada y de las primeras hojas. Un ejemplar de aquella ha ser-
vido para hacer aquí la que se ha colocado en su respectivo lugar, frente á la página 122.
PÁG. 127. Col. 1. Hemos visto posteriormente en poder del Sr. Pbro. D. Agustín Fischer
un ejemplar del rarísimo Cedulario de Encinas, cuya descripción es esta: LIBRO PRIMERO DE] PROVISIONES|| CEDVLAS, CAPITVLOS DE || ordenangas, inftrucciones, y cartas, libradas y def- |] pachadas en diferentes
tiempos por sus Mageftades de || los fefiores Reyes Catolicos don Fernando y doña Yfabel, y Emperador||don Carlos de gloriofa memoria, y doña luana, fu madre, y Catolico Rey don || Felipe, con acuerdo de los fefiores Presidentes, y de fu Consejo Real de las In- || dias, que en sus tiempos ha auido tocantes al buen gouierno de las Indias, y
||adminiftracion de la justicia en ellas. Sacado todo ello de
los libros del dicho || Confejo por fu mandado, para que fe fepa, entienda, y fe tenga
no|| ticia de lo que cerca dello eftà proveydo defpues que fe || defcubrieron las In-
dias || hafta agora. (Escudo de armas reales.) EN MADRID.||En la Imprenta Real.|| M.D.XCVI.
Las cuatro portadas son iguales, con solo la variación del número del tomo (segundo, tercero y cuarto). El I tiene 14 ff. preliminares, y pp. 1-462; el II, 14 ff. prel., 1 blanca, y pp. 1-382; el 111, portada, 12 ff. prel., 1 blanca y pp. 1-482; el IV, portada, 9 ff. prel., pp. 1-415. Un ejemplar de este Cedulario se halla descrito, con el n? 502, en el Catálogo
Carter Brown. D. José de Veytia Linage, en su Norte de la Contratación de las Indias (Sevilla,
1672, fol.), pról. n? 12, dice que no había en Sevilla otro ejemplar, que el de la Contaduría de la Casa de la Contratación.
PÁG. 130. N? 45. El título debe corregirse así:
Boctrína Xpiana breue p cópenío-||fa por bia de níalogo entre bn maeltro p bn Ddifci=|| pulo, tacava en legua cattellana p mexicana p||cópuefta por el mup reuerendo padre frap|| Domingo ve la anunciacion, bíca-
tío q || al prefente es de cupoacan, ve|| la orven vel bienauen|| turadvo padre
{cto || Domingo. Un grabado del santo.
Cn Mexico, en cata ve Pevro Ocharte || a 1565 Pu
404
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[ apicionss Y
PÁG. 1 38. N? 46. En 31 de Julio de 1886 me comunicó el Sr. Pbro. D. A. Fischer un ejemplar de este número agregado a una edición del Concilio Tridentino hecha en Valla-
dolid por Adrián Ghemart, 1564, 4? La adición ocupa 11 ff., y no 10, como dije, aunque no hay nada añadido: fué simplemente un error de computación. Reproduzco el colofón con más exactitud:
Fue impreffa € la Ciudad de Mexico € cafa de pedro ochar || te por mádado del yluftrifsimo y reuerédifsimo feñor don ||
Fray Alonfo de Montufar, Arcobifpo de
la dicha Ciudad.|| Meritifsimo.
PÁG. 140. Noticias relativas á Fr. Bartolomé de Ledesma, tomadas del primer Libro de
Cátedras y Claustros de la Universidad. El 12 de Junio de 1563 incorporó en Teología por virtud de unas bulas de Su Santidad, confirmadas por su General. En 12 de Noviembre de 1566 comenzó á leer la cátedra de Teología; y en 14 se le mandó que leyese la materia de Justitia et Fure. En 15 de Abril de 1567 se le dió en propiedad la cátedra de Teología, que se
declaró vacante por haber salido desterrado el dean (Chico de Molina). Hubo en el claustro pleno bastante oposición al nombramiento.
PAG. 159. Adiciones al artículo ““ Los Médicos de México en el Siglo XVI," sacadas del primer Libro de Cátedras y Claustros de la Universidad de México (1553-1567). Del Lic. Damián Torres consta que en 10 de Agosto de 1553 pidió el grado de
licenciado en Medicina: se proveyó que hiciese acto en las Escuelas, y le arguyesen los médicos. En 30 del mismo se mandó que tomase puntos, **de Avicena
uno, y otro de Galeno 6 Ipocras, y otro punto de Filosofia, para que se examine, y se le dé el grado de licenciado en medicina, por suficiencia.” El 12 de Septiembre pidió el doctorado, y se le señaló para recibirle el segundo domingo de Octubre. De Juan Vázquez de Avila se sabe que era doctor por la Universidad de Valen-
cia; que fué incorporado el 1? de Septiembre de 1553, y juró ““curar los pobres sin dinero.” El Dr. Juan de Alcázar presentó su título de doctor en Medicina por la Universidad de Lérida, y le incorporaron el 10 de Agosto de 1553.
El Dr. de Ja Fuente incorporó el 14 de Abril de 1563. El 2 de Mayo recibió el
grado de doctor, y el 12 de Junio pidió ser incorporado de licenciado en Artes.
El Lic. Pedro López pidió en 12 de Agosto de 1563 que le incorporasen de licenciado, y le señalasen el primer domingo de Septiembre para doctorarse. Se
acordó de conformidad, y que el Lic. Cervantes hiciese el vejamen. El 30 de Enero
CORRECCIONES, ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
405
de 1554 propuso que hubiese protamédico, y se le contestó ““que lo pidan a la Audiencia para que lo elija ella.”
|
En el citado libro encuentro los nombres de otros médicos de que no dí noti-
cia por no tenerla. El Lic. Francisco Toro incorporó en Medicina el 14 de Abril de 1563, y el 2 de Mayo recibió el grado de doctor. El Dr. Santander incorporó el 14 de Abril de 1563.
Diego Hernández, médico, había pagado las propinas del grado de licenciado el 19 de Noviembre de 1566.
El Lic. Yuan de Aza asistió a varios claustros desde el 2 de Noviembre de 1563. El Lic. Gutiérrez, graduado en Lovaina, se presentó en 3 de Junio de 1567 pidiendo ser incorporado de licenciado en Medicina. Se opusieron a ello algunos del claustro, y quedó pendiente el asunto. No se encuentra la resolución.
PAG. 208. El Sr. Dr. D. Nicolás León, de Morelia, me ha favorecido con una copia de la siguiente cédula real, que es de interés histórico, y añade una noticia curiosa á la biografía de Fr. Maturino Gilberti. Er Rey.— D. Martin Enríquez, nuestro Visorrey y Capitán General de la Nueva España, y Presidente de la nuestra Audiencia Real della, y Muy Reverendo
in Christo padre Arzobispo de la ciudad de México, del nuestro Consejo: bien sabeis que por cédula nuestra se os envió á mandar á vos el Virrey enviásedes á
estos reinos á Fr. Maturino Gilberte, y Fr. Gil Clemente, y Fr. Joan Jerónimo, de la orden de S. Francisco, de nación francés; y porque se nos ha hecho relación que el dicho Fr. Maturino hará falta en esa tierra por ser hombre de buena vida, y lengua, y de mucha opinión entre los indios, y viejo, y muy antiguo en ella, é
yo quiero ser informado de la calidad y bondad, vida y costumbres del dicho Fr. Maturino, y del fructo que ha hecho y hace en esa tierra con su doctrina y ejemplo, y si haría falta en ella, os encargo que cada uno de vos me envieis relación particular acerca dello, y de lo demás que á esto tocare, con vuestro parecer, para que vista se provea lo que convenga. Fecha en Madrid á diez y ocho de Mayo de mil y quinientos y setenta y dos afios.—Yo EL ReY.— Por mandado
de S. M., ANnTonio DE Erasso. Al margen: Al Visorrey y Arzobispo de México, que envíen relación de la falta
que haría en esa tierra Fr. Maturino Gilbert, y de su vida y costumbres.
PÁG. 181. Dije que en más de trescientos años no había habido quien mejorase el gran Vocabulario de Molina. Posteriormente se ha publicado en París el de Mr. Rémi Siméon, autor ya conocido por la edición de la Gramática Mexicana del P. Ol-
406
—
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[avicrones Y
mos, y las importantes adiciones con que enriqueció la traducción francesa de la Historia del P. Sahagún. El título de la obra es este:
** Dictionnaire|| de||la Langue Nahuatl | ou Mexicaine,|| redigé || d'apres les Do-
cuments imprimés et manuscrits les plus authentiques || et précédé d'une Introduction,||par|| Rémi Siméon,|| éditeur de la Grammaire Mexicaine du P. André de Olmos. [ Escudo.] Paris.|| Imprimerie Nationale.|]
M DCCC LXXXV."
4? grande (jésus). Anteportada y portada. Pp. I-LXXVI, Introduction, Etu-
des Grammaticales, Liste des Auteurs cités, Abréviations. Pp. 1—710 el Diccionario, á 2 col.
A primera vista se advierte que este Diccionario es mucho más copioso y científico que el de Molina, y los antecedentes del autor le hacen digno de confianza. Pero tiene para nosotros dos faltas: la primera, darnos la correspondencia del mexicano en una lengua extraña, y la segunda, carecer de la parte espafiolamexicana, que dió Malina, aunque bien diminuta.
PÁG. 223. N? 78. Ultimamente se ha hecho una reimpresión del Arte zapoteco del P. Cór-
doba. He aquí la descripción del libro: Arte|| del || Idioma Zapoteco|| por el P. Fr. Juan de Cordova.|| Reimpreso por
acuerdo ||del C. General Mariano Jimenez, Gobernador constitucional || del || Estado de Michoacan de Ocampo,|| Bajo la direccion y cuidado del Dr. Nico-||las Leon, Director fundador del||Museo Michoacano y miémbro de||varias Socieda-
des científicas. [Viñeta.] Morelia.| Imprenta del Gobierno ||en la Escuela de Artes.||1886.
En 8°—Anteportada, 1 f.—Portada (rojo y negro), 1 f.—Introducción (del editor), pp. III-XXVII.— Capítulo X XXV, del Cuadro Descriptivo y Comparativo de las Lenguas indígenas de México, por F. Pimentel (2? edición), pp. XXIX-LXXIX.
—Addenda, 1 f.—Copia fotográfica de la portada de la edición original, 1 f.—Pre-
liminares de la obra, pp. 3-11.—1 f. blanca.— Copia fotográfica del grabado de la Virgen del Rosario, 1 f. (entre las pp. 10 y 11).—Texto pp. 12-220.—Colofón, p. 221.—Addenda, pp. 222, 223.—Erratas, 1 pág.
PÁG. 228.
.
N? 7g. En Noviembre de 1884 me comunicó el Sr. Ágreda un grueso tomo en 4°, sin principio ni fin y sumamente maltratado, que me pareció ser el Vocabulario
Zapoteco de Fr. Juan de Córdoba. El estado del ejemplar no permite conocer la fecha de la edición. Es un voca-
bulario espafiol-zapoteco muy copiosa, a 2 col., letra romana. Comienza en la
signatura A, fal. 1, y llega al fol. 417: tiene, por consiguiente, 1668 columnas. El último artículo de la f. 417 es “Visitar, venir á ver." Queda un pedacito de la foja siguiente.
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
407
PÁG. 230.
N° 81. El Sr. D. José M? de Ágreda me ha comunicado (Mayo de 1885) un ejemplar completo de esta edición. SVMMA, ||Y RECOPILACION ||peE cHIRvGIA, CON VN||Arte para fágrar muy vtil y prouechofa.|| COMPVESTA POR MAES-|| tro Alonfo Lopez, natural de los Inojofos.|| Chirujano y enfermero del Ofpital de||S. Iofepb de los Yndios, defta muy ||infigne
Ciudad de Mexico.|| DIRIGIDO AL ILL. Y R.||S. Don Pedro Moya de Contreras, Argo-
bifpo lde Mexico y del cócejo de fu Mageft. [Un grabadito de S. Cosme y S. Damián, médicos: el uno tiene en la mano un libro 6 cajita, y el otro una enorme redoma.] EN MEXICO,|| Por An-
tonio Ricarco (sic) 1578. En 8° Además de la portada hay 14 ff. prel. que contienen: Licencia y privilegio del virrey D. Martín Enriquez, á 14 de Febrero de 1578.— Id. del Sr. Arzobispo D. Pedro Moya de Contreras, a 7 del mismo.—A probación de Fr. Agustín
Farfán: dice que **por estar justamente ocupado" lo vió y enmendó el Dr. Bravo
con, mucha deliberación, y lo había aprobado: en seguida afiade que él lo había visto muy particularmente y enmendado algunas cosas.— A probación del Dr. Francisco Bravo, dada ante escribano, lo mismo que la del Dr. de la Fuente; este dice:
“ha muchos años que he visto curar y experimentar a maestre Alonso en su arte
de Chirugía en Espafia y en esta ciudad." — Dedicatoria al Sr. Arzobispo Moya de Contreras.—Al benigno lector. Prohemio. Texto, ff. 1-201: la vuelta de la última está ocupada con un grabado de S. Juan
Bautista. Contiene:
|
“En el proemio efta la difinicion de chirugia, los artes liberales, y que cofa es virtud, y las intinciones del chirujano.
*"T'RACTADO PRIMERO, en el qual fe trata la difinicion de anotomia y de todos
los demas miembros fimples y compueftos, el cual tiene diez y feis capitulos.
““TRACTADO SEGUNDO de la fangria 6 flebotomia el ql tiene fiete capitulos. ““TRACTADO TERCERO de apoftemas el qual tiene veinte y fiete capitulos.
““TRACTADO QUARTO de heridas frefcas. Que contienen en el treze capitulos. ““TRACTADO QUINTO dl mal de buuas el qual tiene Gtro capitulos.
*"T'RAcTADO VI de fracturas y diflocaciones el qual tiene doze capitulos. *"T'aRAcTADO VII de peftilencia, el qual tiene quatro parrafos.”
Siguen 7 ff. sin numerar, con la Tabla, y en la vuelta de la ültima el colofón: FV E impreffo el preféte Libro llamado Süma y Recopila ció d Chirugia, € Mexico a beynte y feis dias dl mes de mayo, é caía d Antonio Ricar do a la Cópañ. de IESVS d 1578
Gracias a Dios
408
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[apicionss v
En la hoja que sobra del pliego un grabado de la Purísima Concepción.
Como facilmente se advierte, la primera edición es mucho menos extensa que la segunda de 1595 (n? 106), á juzgar por la idea que de esta última nos da Be-
ristain. (V. ante, pág. 172, col. 2.)
PAG. 231. N” 84. Después de impreso este artículo me comunicó el Sr. D. José M? de
Ágreda un ejemplar de la Carta del P. Pedro de Morales, por el cual he podido formar idea de la magnificencia de aquellas fiestas. Además del adorno de la igle-
sia y colegio principal de la Compañía, se levantaron en las calles cinco arcos
triunfales suntuosísimos, llenos de figuras de bulto 6 pincel, con infinidad de ins-
cripciones y versos en hebreo, griego, latin, italiano y castellano: hay también unas octavas mixtas, es decir, de versos alternados, toscanos y castellanos. La des-
cripción de todo aquel aparato ocupa la mayor parte del libro. En algunos de los arcos hubo danzas; en otros aparecieron ángeles, indios ó figuras simbólicas que dijeron loas y otras poesías, una de ellas en lengua mexicana. Parte principal de
la fiesta fué un certamen literario que se pregonó anticipadamente con gran solem-
nidad. En los seis primeros días de la octava hubo representaciones sagradas, habiendo sido la más notable la del primero, en que los colegiales de los diversos establecimientos de la Compañía representaron la tragedia intitulada Triunfo de los Santos, repetida el último día, á petición del público. Está escrita en variedad de metros, y dividida en cinco actos. Ya en el texto hemos dado la lista de los per-
sonajes de la pieza. Siendo imposible trasladar aquí tan larga composición, aunque lo deseo por ser de lo más notable que nos queda de aquellos tiempos, me
limitaré á dar idea del argumento, y copiar algunos pasajes.
Comienza por un Prólogo en octavas, en que se da idea del argumento y se pi-
de la atención del auditorio. No se expresa quién le dijo. Acto Primero.— Escena Primera.— Iglesia, Fe, Esperanza y Caridad.— La I gle-
sia invita á las Virtudes para que le ayuden á dar gracias por las mercedes que de
Dios ha recibido. Las Virtudes encarecen la grandeza de esas mercedes, y cada
una va enumerando sus propias excelencias, concluyendo por ceder la palma á la Caridad.
Escena Segunda.— Gentilidad, Idolatría y Crueldad.—Quéjase la primera de los ma-
les que le habían venido con la nueva secta de los cristianos, y la Idolatría hace lo mismo. La Crueldad prorrumpe en imprecaciones, y anuncia estragos; pero la
Idolatría replica que sería mayor triunfo lograr que á fuerza de tormentos volvieran los cristianos al Paganismo. Convienen en perseguirlos, y la Crueldad dice á las otras que vayan seguras, porque ella se encarga de encender el fuego en el corazón del Emperador. Escena Tercera.—Diocleciano, Daciano, Cromacio y Crueldad.— El primero da gra-
cias á Júpiter por la grandeza en que le había colocado: enumera lo que él había hecho en favor del culto, y dice á los Presidentes, que las ha llamado para que le
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
409
indiquen si hay que proveer algo tocante al servicio de los dioses. Entonces Daciano expone que los sacerdotes se quejaban de que el culto habia disminuido por causa de los cristianos; Cromacio opina que es urgente atajar los progresos del Cristianismo; Diocleciano quiere probar la clemencia; Daciano se opone, porque ya se habia ensayado sin efecto; la Crueldad atiza; al fin se enfurece Diocleciano, y se decide por la persecución, propósito en que le confirma Daciano. Ordena
entonces el Emperador que se persiga cruelmente 4 los cristianos, porque en ello encontrará el mayor placer. Se retiran todos para proseguir el consejo, y termina el
acto. Sigue luego un romance, cemo intermedio. Acro SEscuNDo.— Escena. Primera.— Pedro, Doroteo y Gorgonio.— Doroteo la-
menta que el Emperador no sea cristiano. Entran Pedro y Gorgonio; éste anun-
cia que el mismo día se publicará el edicto contra los fieles. Discuten todos si convendrá que oculten su profesión religiosa, para poder favorecer asi mejor a los perseguidos, ó será preferible manifestarse de una vez con pública confesión, pará
alcanzar la corona del martirio. Se deciden por esto último. Escena Segunda. —Diocleciano, Daciano, Cromacio, Secretario y Pregonero.—Pregunta
Diocleciano 4 los Presidentes qué medios sería bien adoptar para someter á los
cristianos. Cromacio le propone un horroroso plan de los tormentos que se les infligirán, el cual acepta Diocleciano con fruición. Daciano pide irá la Galia y á
tas Españas para encargarse de la persecución. Cromacio solicita ir al Oriente con igual objeto. Diocleciano da 4 cada uno la comisión que desea, y se acuerda la pus blicación de un edicto contra los cristianos. El Secretario le escribe y presenta, y el Pregonero le publica,
Escena Tercera.—Iglesia, Fe, Esperanza y Caridad.— La Iglesia se lamenta de la
persecución en estos términos: ¡Oh hueva rigurosa
El culto de mi Esposo
Tanto por mí temida Y 4 tal sazón y tiempo publicada! ¡Oh suerte peligrosa
¡Ay, hijos muy queridos,
Donde perder la vida
Lleguen al alto cielo mis gemidos!
Es pérdida menor y casi nada!
Lloro que mi manada Ha de ser esparcida Por lobos carniceros,
Turbóse mi reposo Y vinome el dolor que yo temía.
Espíritu divino Que Dios me dió por prenda, Consolador que velas y me riges,
Dame favor contino
Y pot llanos y oteros
Y 4 mis hijos enmienda,
La veo derramada y perseguida:
Pues que sólo por esto los afliges,
Temo el supremo daño,
_¡Oh Santo Amor! que eliges
No se me vaya alguno del rebaño. ¡Ay Dios! cuán poco dura
Al pueblo justo y santo
Y tanto lo enriqueces,
El gozo en esta tierra,
Ruégote muchas veces
Con gran razón de lágrimas llamada,
Inclines las orejas á mi llanto,
Cuán poco se asegura,
Que es de Madre afligida
Cuán presto se destierra
Que dará por sus hijos alma y vida.
La cosa más alegre y más amada,
Si gravemente siento
Estaba sosegada,
Las penas y dolores
Y al tierbpo que crecía
De tus fieles, Señor, y sus querellas, $2
410
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI. Mucho mayor tormento
|
[abiciowes x
¿Quemada y destruida tu Escritura?
Me causan los clamores
¿Permitirás que vean
De niños tiernecitos y doncellas.
Mis ojos ocupados
Muévante, mi Dios, ellas,
Tus templos con diabólica figura?
Y si nuestros pecados
Virgen hermosa y pura,
Mueven tu justa ira,
Volved 4 mí esos ojos
Con piedad nos mira
Tan llenos de clemencia
Y de otra suerte sean castigados,
Revoque la sentencia
Y no disminuyendo
Mi amado Dios y aplaque sus enojos,
El número que va á su Dios siguiendo.
Y si esto es de provecho,
¿Consentirás que sean
|
Yo lavaré con lágrimas mi lecho.
Tus templos profanados?
La Fe
procura consolarla con el recuerdo de la felicidad eterna que aguardaba
á los que sucumbieran en la persecución. La Esperanza y la Caridad le representan que nunca ha de faltarle el auxilio divino, y que el nümero de fieles no ha de disminuir, porque el grano que cae y muere se multiplica, y porque en las persecuciones comunica Dios mayores gracias. Con esto se consuela la Iglesia, y pide
fortaleza para los que van á combatir. Sigue un villancico, como intermedio. Acro TERcERO.—Escena Primera.—Dos alguaciles llamados Fregenal y Ribadeo, 8. Tuan, mártir.— Los alguaciles se congratulan de la buena ocasión que se les
presenta para congraciarse con los jueces y robar á los cristianos. En esto aparece S. Juan y arranca el edicto, lo cual visto por los alguaciles, le prenden y llevan a la cárcel. Escena Segunda.—El Emperador, S. Pedro, S. Doroteo, S. Gorgonio, los alguaciles, S. Juan con los verdugos, y el nuncio, llamado, alparecer, Perico.—Quéjase Diocleciano
de que en su corte, y casi en su presencia, haya habido quien rompa el edicto, y anuncia que ejecutará grandes castigos en el culpable. Traen á Juan y le propone
que elija entre la apostasía y el martirio. Juan se niega, por supuesto, á aposta-
tar, y se burla de sus amenazas. Manda el Emperador atormentarle, lo cual se verifica allí mismo, sin fruto. Pedro interviene increpando al Emperador por su crueldad: éste se espanta de que Pedro sea también cristiano, y se entabla una discusión. Pedro da las razones que tuvo para convertirse, y responde á las objecio-
nes de Diocleciano, formando una exposición de las doctrinas del Cristianismo. El Emperador ordena que sea crucificado. Gorgonio y Dorateo hacen asimismo profesión de su fe, lo cual alarma notablemente á Diocleciano, y manda que sean
también martirizados. En esto llega el nuncio á participar el regreso de Daciano, y refiere las atrocidades que éste hizo en Occidente. Por encargo de él aconseja que no se permita dar sepultura á los cuerpos de los mártires, porque esto aprovecharía mucho. Así lo manda Diocleciano, y alaba el celo de su enviado. Escena Tercera.—Iglesia, Fe, Esperanza y Caridad.— La Iglesia vuelve á lamendiciendo: persecución, la de tarse ¡Quién me dará que en fuentes de agua viva Se puedan convertir mis tristes ojos, Y que con sangre mi dolor escriba!
Aun no son aplacados los enojos De mi Dios y mi Rey con sangre tanta, Con tantas penas, muertes y despojos.
CORRECCIONES. ]
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
El ímpio pueblo infiel se alegra y canta
No lloro la dichosa y rica suerte
Triunfando de tus templos y tu gente
De aquellos capitanes valerosos
Y con crueza extrafía nos espanta.
Que por las penas han subido á verte:
¡Ay Dios! qué lengua habrá que diga y cuente La crueldad, las penas y el estrago,
- Cuanto menos llorarlas dignamente De llanto me sustento y satisfago,
Lloro los desdichados temerosos
Que con flaqueza grande y de vil pecho Siguieron á los ídolos dañosos.
- Lloro los que perdieron el derecho
Ceniza es pan y lágrimas bebida,
De ser contigo bienaventurados
Ni de otra cosa alguna caso hago.
Con tan indigno y miserable hecho.
La gente más cruel, endurecida,
Lloro tus sanctos templos profanados,
Oyendo nuestra pena y destrucciones
Hechos establo vil, sin sacrificio,
A lástima y á lloro es conmovida,
Muertos los sacerdotes y prelados.
¿Pues qué hará en los blandos corazones
Cesaron mis canciones y ejercicio
Ver 4 los mansos niños como ovejas,
De venerar tu nombre en voz sonora;
Y encarnizarse en ellos los leones?
El lamentar me queda por oficio.
Al sumo cielo subirán mis quejas
Si alguno sacrifica, si te adora,
Diciendo: Dios eterno, ¿hasta cuándo
Metido en criptas, cuevas y cavernas,
De tu querida Esposa ansí te alejas? .
No tiene allí sosiego sola un hora,
Aquí prendiendo están, allí matando,
Desto me nacen lágrimas eternas
Embriagado está el cuchillo fiero,
Viendo tan afligidos y angustiados
T'us siervos esparcidos y temblando.
Aquellos que tú amas y gobiernas.
No fué tan duro nunca el crudo Nero,
411
Desnudos y hambrientos, destrozados,
Ni tanto se holgó con nuestra muerte,
Aquellos que este mundo no merece
Como este cruel tirano carnicero.
Andan por riscos, breñas y collados.....
Del mismo modo que antes, las tres Virtudes procuran consolarla. Dicenle que
si algunos han flaqueado, en eso resplandece más la constancia de los fuertes; que presto vendrá la bonanza, y que cuenta siempre con el auxilio divino. Canta el coro, alternando con las últimas quejas de la Iglesia, y termina el acto tercero. Acto Cuarto.—Escena Primera.— Diocleciano, Cromacio y Daciano.— El Empe-
rador les pregunta qué han hecho, y los Presidentes refieren las atrocidades ejecutadas en los cristianos. Mas él quiere saber á cuántos han vencido y obligado á volver al culto de los dioses. Confusos los interrogados, confiesan que en ese punto nada habían conseguido, lo cual causa tal impresión á Diocleciano, que cae
desmayado, diciendo que quiere dejar el imperio, pues no logra lo que desea: Da-
ciano le socorre. Vuelve en sí Diocleciano, manda que le lleven á su palacio, y ya
no vuelve a aparecer en la escena. Escena Segunda.—Albinio y Olimpio, caballeros del séquito de Constantino.—Estos caballeros eran cristianos: hablan del castigo de Diocleciano, que había muerto
desesperada: citan otros ejemplos de Emperadores perseguidores de los cristianos que acabaron con malas muertes, y confían en que Constantino, aunque no cris-
tiano todavía, hará cesar la persecución. En ese momento entra un paje á anunciar que llega el Emperador. Escena Tercera.—Constantino, con una cruz en la mano, 4/binio y Olimpio.—Inquiere Constantino quién habrá que le explique aquella señal que trae. Los ca-
balleros le responden que en su palacio tiene quien lo sepa. De la respuesta deduce
él que los caballeros son cristianos: ellos lo confiesan, y pasan á darle la explica-
412
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
[ apccsouse y
ción que desea, habiéndoles referido antes Constantino el prodigio que la Cruz había obrado en la batalla contra Maxencio. Concluyen informándole de que los cristianos son todavía perseguidos, porque no estaban revocados los edictos. El
Emperador ofrece mandar inmediatamente que no se les haga daño alguno. Acto Quinto.—Escena Primera.—San Silvestre Papa, y los dos caballeros O&mpio y Albinio.—Comienza por un coro cantado. Luego dice S. Silvestre: ¡Oh vida triste, larga y enojosa!
Procuraré que el mundo siempre alabe,
Dime ¿por qué dilatas y detienes
Ensalce y glorifique el sancto Nombre
Al alma que en la tierra no reposa?
En quien todo el honor y gloria cabe.
Vanos son tus placeres y tus bienes,
Procuraré también que 4 nadie asombre
Tus tormentos y penas poco duran
De los perseguidores el tormento,
Con sola la apariencia te entretienes.
Pues permanece Dios y muere el hombre.
¡Oh dichosos aquellos que aseguran
Con esperanza sola me sustento
Con el martirio breve y fortaleza
Teniendo en mi chozuela mal pulida
El eterno descanso que procuran!
Mi Cristo en admirable Sacramento.
¡Oh reino celestial de suma alteza!
Aquí tienen refugio, aquí manida,
¿Cuándo será aquel día venturoso
Los que del fiero mal y caso dura
En que podré gozar de tal lindeza?
Han sido conservados en la vida.
Bien sabes tú, mi Dios, cuán deseoso
Y hasta que del todo esté seguro
Estaba del martirio el flaco pecho,
De la persecución tu pueblo santo,
Hecho con tus favores animoso.
Aquí celebro sacrificio puro.
Mas como 4 siervo inútil sin provecho
Y aunque el cruel rigor cesó algún tento,
Quisiste reservarme de la muerte
Según que fué terrible su fiereza
Con que fuera el deseo satisfecho.
A muchos todavía pone espanto.
No permitas que pueda yo afenderte
Por tu bondad, Señor, por tu grandeza,
Con vida por tu mano libertada
Cese la tempestad, venga bonanza,
De la persecución y estrago fuerte.
Acábense los males con presteza,
Por mí será tu Iglesia gobernada,
Mas no pierdo del todo la esperanza,
Pues es tu voluntad, hasta que acabe
De darte en sacrificio yo la vida
Conforme mi esperanza la jornada,
Por vida tan ajena de mudanza.
Retírase y entran los caballeros que venían en busca de Silvestre: éste se les presenta, creyendo que vienen a prenderle; pero ellos le participan que Constantino le manda llamar porque está gravemente enfermo, y las médicos le aseguran
que su mal no tiene otro remedio que un baño en sangre de niños. Mas los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo se le aparecieron en sueños, le prohibieron tal atrocidad y le mandaron que buscase á Silvestre; el cual se pone en camino inmediatamente. Escena Segunda.—Silvestre Papa y Constantino.—E Emperador se ofrece por hije al Papa, y le promete que será restaurado y defendido en su dignidad. Da gracias á Dios por la maravillosa curación obrada, y pregunta qué podrá hacer en reco” nocimiento de todo lo que había recibido. El Papa le refiere lo que ha pasado durante Ja persecución, y le aconseja lo que debe hacer para reparar tantos estragos. Constantino promete favorecer en todo 4 los cristianos, reedifiear los templos, recoger las Santas Reliquias, &c. Escena Tercera y fltima.— Gentilidad, Idelatría, Crueldad, Iglesia, Fe, Esperanza y
Caridad.—La Gentilidad deplora amargamente su ruina; la Idolatria le hace coro,
CORRECCIONES. ]
RIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XFF.
413
y se queja tembién la Crueldad. La Iglesia se regocija del fin de la persecución; lan Virtudes la exhortan á dar gracias al Señor por tan gran beneficio. Vuelve la Iglesia & celebrar el triunfo, y prende á la Gentilidad. La Esperanza dice que 4 ella se ha debido la victoria; mas la Caridad replica que la constancia de las már» tres fué fruto de su amor 4 Dios, y dispone que los santos huesos sean recogidas y repsrtidos á todos los pueblos fieles. La Iglesia endereza entonces su discurso al Emperador y al Papa, y por último al Pueblo Mexicano, en estos términos: Amado Pueblo mío Mexicano, En mis postrimerías concebido,
Conoce el don tan rico y soberano Que en nombre de mi Dios te he concedido. Y pues tan liberal la excelsa mano
En darte tal favor contigo ha sido,
No seas encogido ni avariento En darle el corazón por aposento.
La Fe y la Esperanza exhortan igualmente al Pueblo Mexicano á que agradezca la merced que se le ha hecho en enviarle las Santas Reliquias, y á que las conserve
con devoción para su defensa. La Caridad cierra la pieza con esta octava. Amor hizo que tanto padeciesen Por su fe, por su Dios y por su gloria; Amor les dió valor con que venciesen, Amor les dió en las manos la victoria, Amor también les hizo que viniesen Y en México pusiesen su memoria: Amor piden por paga, y yo lo pido, Y perdón por las faltas que haya habido.
Sigue un villancico que canta el coro. Al imprimir la tragedia se omitieron los nombres de los interlocutores. Advertida la confusión que de esa falta resultaba, se añadieron al margen, mediante nueva tirada; pero sin la exactitud debida, pues unos faltan y otros están equivocados ó fuera de su lugar. En el ejemplar presente una pluma contemporánea corrigió muchos de esos descuidos, mas no todos. Bien se advierte que la pieza no tiene de /ragedia más que el nombre. Atendiendo á su objeto, á su forma y á la mezcla de personajes reales y alegóricos, puede considerarse más bien como un gran Auto ó Coloquio. No se libró del defecto común á este género de composiciones, que es la introducción de graciosos impertinentes; bien que sólo hay una escena de esta clase: la de los anacrónicos alguaciles. La versificación es desigual, generalmente mala, y la obra, que está anónima,'parece de varios ingenios. De todos modos es una de las producciones más notables de la literatura del siglo XVI. Respecto á la ejecución, el autor de la Carta nos da estos pormenores: “Los representantes todos fueron estudiantes de nuestros colegios, y muchos de ellos graduados en Artes, con tanta riqueza de vestidos á propósito, y con tal
414
BIBLIOGRAFIA MEXICANA DEL SIGLO XVI.
ornato y majestad, que ayudados de Dios por la intercesión de los Santos, cau-
saban en el auditorio aquel movimiento y efecto que se pretendía, porque el me-
neo y acción de cada uno y de todos juntos, con brío y saña cuando se requería, como en Diocleciano; con ternura y lágrimas cuando era necesario, como en la
Iglesia; con fortaleza en los Mártires, y liberalidad en Constantino, y ansí en los demás, que no parecía ser sola representación, como se vió claramente en el efecto que obró el Señor, de un nunca visto sentimiento y lágrimas y conversión de mu-
chas á su divino servicio, publicando que lo que no habían hecho muchos sermones les había Dios comunicado con esta obra, y que bastara á convertir turcos que se hallaran presentes, y que no era justo se dejase de imprimir, para que los au-
sentes gozasen y se aprovechasen.”
«*s A honra y gloria de nueftro Señor Jelucrifto p Ve tu bendita Madre: aquí fe acaba la prefente obra. ¿La qual fue ím= pretía en la gran ciudad ve fülexico en cata de JFrancilco Bias ve Leon, p a cotta vel autor. Acabote a los treínta dias vel mes
Ve Poulembre Y mil p ochocientos p ochéta p teís años.
é
(
A
Wa
* — Nou
gf | Le A PA RA
ÍNDICE. —o—
Al Lector...... TUE T" TTE T"
Á
Introducción de la Imprenta en México................................. e. coosossraco
IX
I
1539
Breve y más compendiosa Doctrina Christiana en lengua Mexicana y
2
1540
Manual de Adultos.................. cence ec nns ce ceccccees .
Id.
2
Castellana.................. eee ce cee eee cree eee ell. Cromberger.
1
3
1541
Relación del espantable terremoto de Guatemala..... eee
cece eens
Id.
6
4
1543
Doctrina breve por D. Fr. Juan de Zumárraga ..... cono rrr
Id.
6
5
1544
Tripartito del Dr. Juan Gersón .............................-
Id,
7
6
1544
Rickel. Tratado de las Procesiones ....ooooooooooooooooooo.o. .
Id.
9
7 8
1544
El mismo. Segunda edición ............ ............... —
Id.
9
Córdoba. Doctrina Cristiana ......o.o...oooooooonooonooonsosa
Id.
10
Nota biográfica de Fr. Pedro de Córdoba ................ ...... 9
|
Doctrina Cristiana. .............. cee cee cee ele ce eere
10
1546
Doctrina Cristiana en lengua mexicana y castellana, por Fr. Alonso de
11
1546
Doctrina Cristiana más cierta y verdadera ..... T———— —
12
1546
Cancionero Espiritual (?)........oooooooommomannmnooooso.
13
1547
Regla Cristiana. .......... TP" T" TOP T
Molina....................... "——— —
14
II II 13 16
Id. (2)
19
22
Doctrina Cristiana en lengua mexicana............ T"
23
15
1548
Doctrina Cristiana en lengua española y mexicana..... T"
Pablos.
25
16
1548
Ordenanzas y Recopilación de Leyes.............. TIEN .
Id.
27
17
1548
Doctrina Guasteca por Fr.Juan de Guevara......... TEPEPPEEEM
18
1550
Doctrina Cristiana en lengua española y mexicana (dos ediciones)...
Id.
29
19
1553
Doctrina mexicana de Fr. Pedro de Gante...... "—"—————
Id.
Noticia biográfica del autor ............ T""——————
20 21
1554 1554
22
1554
1555 1556 1556 1556 1556
Vera Cruz. Recognitio Summularum..... ecl T"——— Vera Cruz. Dialectica Resolutio ..... T" T"
Id. Id.
Cervantes Salazar. Diálogos.................... ee .luse. eee
Id.
28
Molina. Vocabulario mexicano..................... le el. . Constituciones del Arzobispado de México ......... T Freire. Sumario compendioso de cuentas ...... ..... o ooncoooso . Constitutiones Fratrum Eremitarum (tres opásculos)............. . Vera Cruz. Speculum Conjugiorum............... T" .
Id. Id. Id. Id. Id.
Edición desconocida ............... PESTER TTT TTT Te ...
1557
Vera Cruz. Physica Speculatio............. ——— T
47
61 63 64. 66 67 68 69
Noticia biográfica del autor. ....................... c eee eee
30
44. 46 49
Marroquín. Catecismo en idioma Utlateco ................. coo .
29
32 33
Noticia biográfica del autor. ................................ .
23 24 25 26 27
29
75
Id.
Noticia biográfica del autor.................... c cce ecce
76 77
31
1558
Gilberti. Arte en Lengua de Michoacán ................. coo...
Id. (2)
87
32 33 34
1558 1559 1559
Gilberti. Tesoro Espiritual en lengua de Michoacán ............ . Gilberti. Diálogo de Doctrina Cristiana en lengua de Michoacán.... Gilberti. Vocabulario en lengua de Michoacán ..................
Id. Id. Id.
88 89 93
ÍNDICE. Gilberti, Cartilla en lengua tarasca.
1559 1559 1560
1560
....................... TEE
Gilberti. Gramática latina (dos obras) .......... ..............
Espinosa.
Constituciones de los Águstinos. ............... s.c ccce esee
Pablos (?)
Manuale Sacramentorum .................. lee c eee eee ecco
Id.
Cervantes Salazar. Tumulo Imperial de la Ciudad de México......
98
Cepeda. Arte de los idiomas Chiapaneco, Zoque, Tzendal y Chinanteco
121
Nota biográfica del autor. ...................... c lee lee eee 1561
Missale Romanum .....ooooooooooconcooacocrao consacoconos.
42
1563
Provisiones, Cédulas &c. (Puga) ...........................-. .
43
1565
Molina. Confesonario breve en castellano y mexicano ..... coo... .
1565 1565
Noticia del autor, y de las recopilaciones de Leyes ............. -
45
47
1566
122
Id;
125 129
Molina. Confesonario mayor en castellano y mexicano............
Id.
$29
Fr. Domingo de la Anunciación. Doctrina en castellano y mexicano..
Ocharté.
Noticia biográfica del autor... ................ 2. lc lle eere
Id
Ledesma. De Septem Nove Legis Sacramentis. ................ .
140
1567
49 1567 50 1567 SI. 1567 32 1567
Instituta Ordinis Beati Francisci...... wee e e creto eo...
Espinosa.
Ocharté.
Noticia biográfica del autor.......................T"
Constituciones de la Cofradía de los Juramentos......... cooososá
Ocharte. Id.
Fernández. Doctrina mizteca .................. boo... TOP
Id.
Fernández. Doctrina mizteca............... Rocce cece ccc cenee
Id.
53
1568
54
1568
Bulla Confirmationis privilegiorum Ordinum Mendicantium..... ...
55
1568
Tabula privilegiorum que Sanctissimus Papa Pius V concessit fratribus
56
1568
Manoale secundam usam Aime Ecclesie Mexiecanz........... eee
57
1570
Bravo. Opera medicinalia....... TEN EMEN Los Méditos de México en el Siglo XVI ....... cono... conos.
14,
58
1571
Molina. Arte de la lengua mexicama ................... TP
Id.
59
1571
Molim. Doctrina breve en lengua mexicana ................. ...
60 61 62
141 141
Acta Capituli Generalis Bononiz ..... drrorcronoonosonas PPP"
Noticfa biográfica del autor... ................... eee ee cono.
Lee ee erre bons...
138
139
Noticia biográfica del autor......... TOPPED eese
mendicantium ......::.. .. 2. cc eee
130
$31
Feria. Doctrina Cristiana en lengua zapoteca........... cononono»
48
18)
P. Ochatte, 144 Espinosa.
Bulla super confitmatione CEcumenici Generalis Concilii Tridentini. .
46
95 97
Reimpresión de la ODTd....oooooooomoooooomoocroscooosos
41
94
95
145 147
147
148
248
Espinosa.
155
14. Ochtrt?,
LETS]
256
157 1$9 179
179 179
1571
Molina. Vocabulario en lergua castellana y mexicana .............
Espinosm
1571
Cruz. Doctrma Cristiana en lengua guasteca ......... OP T
Ocharte,
Agurto. Tratado de que se deben administrar los sacramentos de la Eucaristia y Extrenmaunción 4 los indios. .......................
Espiñosm
387
Ochare.
188
1573
Noticia biográfica del autor........................ le. cono.
183
187
1574
Lagurtas. Arte y Diccionario, con otras obras en lengua de Michoacán. Nota biográfica del auto? .....oooooooooomoomorrosonamnossso
Yo 1
64
1574
Y91
65
1575
Instrucción para el cobro de la Alcabala........................ La industria de la Seda en México......................... TP Gilberti. Tesoro Espiritual de pobres en lengua de Michoacán.....
66
1575
63
Rspinosa.
Noticia biográfica del autor.......................el eee. —
Fr. Juan de la Anunciación. Doctrina en mexicano............... Id. Sermón de la Bula de la Santa Cruzada, en castellano y mexicano.
P. Balti, Éspinosa. P.Balli
193 205
907 208
67
1575
Mystica Theologia..... T"""-———————-»
69
1575 1576
Molina. Arte de la lengua mexicana .......... ................
$10
1576
Vargas. Doctrina Cristiana en castellano, mexicano y otomí........
311
1577
Omnia Domini Andree Alciati Emblematz .....................
212
68
7O 71
-J""-—-"—-———
209 $10
ÍNDICE. 72
1577
73
1577
|
417
P. Ovidii Nasonis tam de Tristibus quam de Ponto &c. .... sonoros
Ricardo.
Fr. Juan de la Anunciación. Sermonario en lengua mexicana...... ee
Id.
Nota biográfica del autor. ...................... eee le... "T 74
1577 1577
Medina. Doctrinalis Fidei in Mechoacanensium Indorum lingua....
Id.
216
P. Balli.
217 218
217
75 76
1578
Molina. Confesonario mayor en lengua mexicana y castellana ..... .
Id.
17
1578
Molina. Doctrina en lengua mexicana ......................-..
Ocharte.
Noticia biográfica del autor....................... eee wees . 78
1578
Córdoba. Arte en lengua zapoteca ..... TOPPED 2....
214 215
Nota biográfica del autor.............................. eco...
Molina. Confesonario breve en lengua mexicana y castellana.......
213
219 220
P.Balli.-
223
Noticia biográfica del autOT -...ooooooooomooorooror29Prmor2»s.2.oso
227
228
79 80
1578
Córdoba. Vocabulario en lengua zapoteca ......................
1578
Introductio in Dialecticam Aristotelis..........................
Ricardo.
81
1578
López de Hinojoso. Suma de Cirugía ......... """""-"" nee
Id.
230
82
1579
Farfán. Tratado breve de Medicina...........................
Id.
230
83
1579
Ceremonial y Rübricas generales .......oooooooooommorpororoos
P. Balli.
230
Ricardo.
231
228
84
1579
Carta del P. Pedro de Morales......................--.eee
85
1579
Sánchez de Muñón. Doctrina Cristiana.................. T"
232
Nota biográfica del autor. ........................... s. o...»
233
Noticia biográfica del autor........................... ee ee. .
232
86
1579
Instrucción y Arte para con facilidad rezar el Oficio Divino........
P. Balli.
87
1580
Roldán. Cartilla y Doctrina en lengua chuchona......... coo...»
Ocharte.
234
88
1582
Gaona. Coloquios de la paz y tranquilidad del alma, en lengua mexicana,
Id.
237
89
1583
Zárate. Forma brevis administrandi apud indos Sanctum Baptismi Sa-
cramentum ....oomo... once eee cos. conos. TOPPED .
Id,
go
1583
Palacio. Diálogos Militares. ......................... T"-"-—
Id.
Noticia biográfica del autor...........T" TO .
238
Nota biográfica del Dr. Eugenio de Salazar ................ bo... 91 92
1583 1583
233
240 241
246
Gonzaga. Carta de avisos y apuntamientos................. eo...
Id.
247
Sahagún. Psalmodia Cristiana.........o....... err MM
Id.
247
Noticia biográfica y bibliográfica........... sones. eec rtt Fragmentos inéditos de Sahagún ....................
253
eee...
309
1584
Ortiz. Oración fúnebre de Fr. Alonso de la Vera Cruz......... eee
323
1584
Sumario de las Indulgencias y perdones concedidas 4 los Cofrades del
P. Balli.
Santísimo Sacramento. (Dos ediciones) ........... TP
Ocharte.
| 323
1584
Psalterium Antiphonarium Sanctorale..........................
Id.
324.
1585 1587
Estatutos Generales de Barcelona ........... eonnmoooso co...» oe
Id.
325
Palacio. Instrucción Náutica ....................... e or...oe
Id.
325
1587
Constitutiones Ordinis Fratrum Eremitarum Sancti Augustini...... .
Id,
327
1589
Forma y modo de fundar las Cofradías del Cordón de N. P. S. Francisco.
Id.
328
1589
Autiphonarium ..... TP eere
ld. *
328
1591
Cárdenas. Primera Parte de los Problemas y Secretos maravillosos de
Id,
329
Noticia biografica del autor..... cononcoamoooo e .consaaconsosaso
rrr Ihr hr]
Ira
las Indias MMC""""-""------—————
326
Extractos de la Obra........oooooooooonoooooncossoscncrss.s
329
102
1592
Farfán. Tractado breve de Medicina..........................
Ocharte.
336
103
1593
Reyes. Arte en lengua mixteca............ "m
P. Balli.
338
1593
Alvarado. Vocabulario en lengua mixteca ..... TOT" Mystica Theologia ....ooooooooooroooncnocoocacarrcosannsos López de Hinojoso. Suma y recopilación de Cirugía .............
104 105
1594
106
1595
Noticia biográfica y extractos de la obra ............. oe
cece eens
338
Id. Id. Id.
341 343 343
ÍNDICE.
418 107
1595
La Fundación y Sumario de Indulgencias de Nuestra Señora dela Merced
P. Balli.
108
1595
Regla de los Frailes Menores .....oooooooocomomoooonmoom.o...
Id.
— 343 344
109
1595
Rincón. Arte Mexicada.....ooooooooocncancorocncnconosnans..
Id.
345
110
1597
111
Nota biográfica del autor................Lar
345
Hinojosa. Vida y milagros del glorioso S. Jacinto................
345
1597
Arista. Octavas reales en elogio del glorioso S. Jacinto ............
Id.
112
1598
Fr. Elías de S. Juan Bautista. Diálogos en Lengua mexicana. .......
Id.
348
113
1599
El mismo. Compendio de las excelencias de la Bula de la Sta. Cruzada, en mexicano ....oooooocomonono cec ee eee cse eorr
Id.
Martínez.
Noticia biográfica del autor........................... elles.
114
1599
115
1600
116
1600
346
348 349
Fr. Juan Bautista. Confesonario en lengua mexicana y castellana. .... M. Ocharte. 349 El mismo. Advertencias para los confesores de los naturales........
Id.
353
Noticias biográficas y bibliográficas...........................
356
Prólogo del Sermonario del mismo autor........................
360
Ribera Florez. Relación de las Exequias hechas á Felipe II por la Inquisición de México ...oooooocmoocoooommomomonarcorroronso
P. Ball.
365
Extractos de laobra......................c ccce cere eene
367
Noticia de los Autos de Fe celebrados en México................
375
IMEEM
391
COLOCACION DE LAS ESTAMPAS. I, II y III. Manual de Adultos. 1540 [Tres páginas que se comiervan]...........
lesse.
2
IV. Doctrina breve. 1543-44 [Portada] ............ coc clue eere eere
6
V. Tripartito de Juan Gersón. 1544 [Portada] .................... oonomooooo.o
6
VI. Id. [Grabado de la vuelta de la portada]. ..............
oooommoonmcnom9Pm..oso
8
VII. Doctrina-de Fr. Pedro de Córdoba. 1544 [Pertada]...................... ess.
10
VIII. Doctrina sin año [Portada] ......ooooooooooooomomonorsmansmoo» TOPPED
12
IX. Doctrina de 1546 [Portada] ................. e.c leere erre
16
X. Regla Cristiana. 1547 [Portada] .............. eet ee cssc etoceeoto e
22
XI y XII. Doctrina mexicana sin afio.— Diálogos de Cervantes Salazar [Portadas] .. ........
22
XIII. Doctrina de 1550 [Portada] ......oooooooooommommoormonoaconanancinnans...
28
XIV. Recognitio Summularum. 1554 [Portada] ..................... ellus...
44
XV. Dialectica Resolutio. 1554 [Portada] ......oooooooooocooooooooonoonsoonoa
46
XVI. Constituciones del Arzobispado. 1556 [Portada] ................ .....- ......
62
XVII. Speculum Conjugiorum. 1556 [Portada] .....oooooooommoommoommoroom9.2.r..o.
66
XVIII. Physica Speculatio. 1557 [Portada]......oooooooooomomosr—*»+oporrom29$<*.<.s.os eA
76
XIX yXX. Thesoro Espiritual en lengua de Michoacán. 1558 [ Portada]. Escudo de Antonio de Espinosa............... T"""--—-————————————— Á
88
XXI. Diálogo de Doctrina enJengua de Michoacán.
1559 [Portada] .......... ooo... go
XXII. Vocabulario en lengua de Michoacán. 1559 [Primera Portada].................
94.
llle llle eere nee XXIII. El mismo [Segunda Portada]...................
94.
XXIV. Túmulo Imperial. 1560 [Portada].
96
...............
eere
XXV. El mismo [Vista del Túmulo] .....oooooooomommoomormar+9*+9»nsroorrroossmoas
96
XXVI. Missale Romanum. 1561 [Portada].......oooooooooomommPon$+>»*>+».+<..ooooo TP
122
XXVII. Cedulario de Puga. 1563 [Portada]. ..............-..... Leere eere eee.
124.
XXVIII. Molina. Confesonario breve. 1565 [Portada].........ooooooooorooosoosoo..
128
XXIX. Molina. Confesonario mayor. 1565 [Portada] ...................... eres. 128
ÍNDICE.
|
419
XXX. Doctrina de Fr. Domingo de la Anunciación. 1565 [Colofóm] .......... ........ 130 XXXl. Ledesma. De Septem Sacramentis. 1566 [Portada] ..........................
138
XXXII. Molina. Vocabulario Mexicano. 1571 [Primera Pertada]....................-
180
XXXIII. El mismo [Segunda Portada] ....................... eere rere 182
XXXIV. Doctrina Huasteca. 1571 [Portada].....ooooooooooom.oomoonmormamsmo.2<.oas 182
xxxvi] de Michoacán. 1574 [Pertada:]].........................lele leue elles. 188 XXXV
(Molina. Arte de lengua mexicana. 1576.— Lagunas. Arte y Diccionario en lengua
XXXVII. Doctrina de Fr. Juan de la Anunciación. 1575 [Portada] ...................... 208 XXXVII. Vargas. Doctrina Otomí. 1576 [Pertada]...................... T" 210
XXXIX. Sermonario de Fr. Juan de la Anunciación. 1577 [Portada] wee
ee cence cee neeee 214
XL. Molina. Confesonario Mexicano. 1578 [Portada] ........................... 218 XLI. Molina. Doctrina mexicana. 1578 [Portada] ....................... e eese 218
XLII. Roldán. Cartilla en lengua chuchona [Pertada].............................. 234.
XLIV | [Portadas] EPP——————Á 236
XLIIT (Gaona. Coloquios de la Paz y Tranquilidad. 1582.— Cárdenas. Problemas. 1591
XLV. Sahagún. Psalmodia Cristiana. 1583 [Portada] .............................. 246
XLVI. Psalterium. 1584 [Portada] .....................cere leere eee 324. XLVII. El mismo [Folio 89: boja dobie].............-.... le cc cece cece reel rese 324 XLVIII XLIX
(Reyes. Arte en Lengua Mixteca.
1593.— Rincón. Arte Mexicana. 1595
[Por-
770 338
L. Alvarado. Vocabulario Mixteco. 1593 [Portada] .................cece ceene 340
GRABADOS EN EL TEXTO. 1. Dela Recognitio Summularum, n? 20...
45
2. Del Vocabulario de Molina, n? 23.....
61
4. De la Doctrina Huasteca, n? 61 ...... 186 5. De la Psalmodia Cristiana, n? 92..... 250
3. Del Tíúmulo Imperial, n? 39. ......... 102
6,7. Delamisma..................... 251
A última hora me ha comunicado el Sr. D. Francisco del P. y Troncoso unos
apuntes que acaba de recibir, referentes á dos ediciones mexicanas del siglo XVI,
que existen en la Biblioteca Bodleiana, Oxford. Una, que no conocia yo, es esta:
[ADorNo]
T Inciplunt More Beate Ma rig, birginis, fecundus orvinem (0 SF atcü Previcatorum.
S
5
y
MEXICI In edibus Petri Ocharte. 1567.
[aporno]
En 4° 39 ff. Portada orlada. En la vuelta de la última (numerada por error
36) se halla el siguiente colofón:
C (Explicit cod ofticid fanctor fm orvt nem fratri puícatoril nec nó v ofücium beate Marie v 7 cópletoriú tá ma(us qua minus, mptfumát Me-
xici apud Petrum Ocharte tppographt mente Apri
lí vie bigefsime. 1567. Anno.
La otra es la Doctrina Zapoteca de Fr. Pedro de Feria (n° 48). El colofón es exactamente el mismo que dí en la pág. 141; pero aprovecho la portada, que faltó allí:
@ Doctrina Chriftiana en lengua Ca ftellana p rapoteca: compuefta por el muy RMeueren=
Vo padre jJFrap Pedro ve Feria, Prouín= cial ve la @rven ve Sancto Bomín
go, en la prouincia be Sanctia go de la nueva Betpaña. Con licencia p facultad. Un grabado, al parecer de Sto. Domingo, y al rededor esta leyenda: HIC EST FONS MODI || CVS CRESCENS IN FLVMEN MAXI || MVM, QVI MVNDO IAM MIRI || FICVS POTVM LARGITVR OPTIMVM.
Al pie: EN MEXICO.||En cafa de Pedro Ocharte. M.D.LXVII. Años. -Rojo y negro.
ERRATAS. Lín.
col. 1 dice Socramentos léase Sacramentos
39
dice Siguese léase Siguefe
col. 2, nota, dice Gerónimo /¿ase Jerónimo col. 2, nota, dice 12 léase 10.
dice El léase El
23
dice 154 léase 156 dice tierra léase tierra /
10
dice granves /éase graves
26
La primera linea del colofén, tiene, en el original, el mismo largo 6 justificación que las siguientes; pero los caracteres
con que se contaba no permitieron conservar la misma disposición.
9 16
Igual observación.
13
col. 2 dice Gerónimo ase Jerónimo
5
124
col. 2 dice República /éase república
col. I dice Gerónimo /éase Jerónimo
3
col. 2 dice Gerónimo ase Jerónimo
I
col. 2 dice Gerónimo //ase Jerónimo
25
dice Filippus /¿ase Philippus
129 4y5 dice tetenta léase retenta. 130 26 dice 2 ff. léase 1 f. 131
2
dice indiarum ase in-|| diarum
131
2
añádase alfin (letra gótica)
138
3° 38
dice Tridentino Zase Tri-|| dentino
39 26
dice 1575 léase 1576
138 138 210
dice Consilij Zase Concilii
dice 10 ff. léase 11 ff.
230
19 falta el n? 82
231
IO
232
36
col. 2 dice B1BL. léase 2i).
264 264. 264
28
col. 1 dice 453 léase 553
29 13
dice En léase en
col. 1 dice $65 ase 555
col. 2 dice dominacales /éase dominicales
270
21
col. 1 dice chifres ¿ase chiffres
285
14
col. 2 dice Comienza ¿ase ** Comienza
341
5
col. 2 dice Misteca /éase Mixteca
-——
Y